Lo sé, lo sé, me tarde mucho de nuevo, pero vamos, yo sé que ustedes me entienden y no planean mandarme mensajes de odio uwu
Al menos eso espero (¿)
Bueno, este capítulo está dedicado a:
KaneHide: Gracias por leerme querida ;) Espero que te guste este capítulo uwu Disfruta :v
DISCLAIMER: Esta serie no me pertenece al igual que TG porque ambos mangakas son unos sádicos de primera que no se tientan el corazón, nah, a quien engaño? Yo también soy muy sadica XD
ADVERTENCIAS: Faltas de ortografía, posible aburrimiento del lector, mucho drama, lemmon zabrozongo, etc.
Sin más ya pueden leer uwu
Capítulo 10:
"Lágrimas de sangre"
Hanji parpadeo, confundida de ver a Eren acostado en el sillón, observando el techo totalmente pensativo, no quería distraerlo, pero era algo preocupante que no estuviera Levi a un lado suyo. Eso significaba que algo malo había sucedido entre ellos después de la discusión que tuvieron en el comedor, había logrado escuchar un par de gritos pero no pensó que todo hubiera salido tan mal.
—Es un idiota, ¿verdad?—Zoe giro, era Jean Kirschtein, el amigo de Eren, un humano que había sido verdaderamente comprensible ante todo ese desastre.
—¿Eren? Supongo, pero mas que idiota es impulsivo—Jean sonrió, asintiendo varias veces antes de reírse un poco.
—Oigan, ¿recuerdan que estoy aquí?
—Ah, perdón, pensaba que estabas repasando las estupideces que habías cometido hasta ahora—Eren le arrojó un cojín a la cara, causando que Jean se enojara y se lanzará contra el, comenzando a hacerle cosquillas sin piedad alguna.
—¡Púdrete Jean! ¿Eh? ¡No! ¡Espera!—El castaño empezó a reírse sin poder parar, Jean sonreía al haber salido victorioso y parecía no querer detenerse en un buen tiempo.
Eren tenía buenos amigos, pensó Hanji.
Pero Levi también los tenía, así que era su deber ir y hablar con él.
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Levi bufo, acostándose en la cama que ahora contaba con un lugar disponible, lugar que antes pertenecía a Eren, el cual ahora mismo se encontraba muy enojado con él para dormir en el mismo cuarto. Aunque era increíble que su relación estuviera a punto de terminar y lo único que podía hacer era quedarse allí acostado, pensando en el comportamiento de Eren.
Simplemente ese no era Jaeger.
—Así que...Eren no dormirá contigo hoy—Una voz interrumpió sus pensamientos, Levi apenas tuvo tiempo de darse cuenta de que era Hanji antes de que esta se lanzará a la cama, haciendo rebote en el colchón.
Ackerman se preguntaba si Zoe tenía que ser tan exagerada en todos sus movimientos.
—No, parece que esta muy molesto conmigo—Hanji sonrió, acostándose boca arriba, volteando a ver a Levi.
—Es entendible ya que no lo comprendes—Levi frunció el ceño, ¿que acaso Zoe no estaba de su parte?—Mira, sé lo que estas pensando y eso es que no te agrada su cambio.
—Por supuesto que no, se volvió un estúpido suicida—La ghoul bufo, elevando sus brazos mientras murmuraba cosas para sí misma.
—Pero se volvió un estúpido suicida por ti, porque te ama y quiere tener la suficiente habilidad para protegerte—Bien, eso era cierto y Eren se delataba a sí mismo en cada uno de sus movimientos, su objetivo era claro y ese era tener fuerza para pelear a su lado, contra el enemigo.
Y esa era la parte que menos le gustaba.
—No lo entiendes, si Eren sigue así será su ruina, solo estoy tratando de que vuelva a ser el de antes.
—¿Y si el no quiere? ¿Lo abandonaras ahora que el quiere hacer algo para ayudar?—Claro que no, Levi no abandonaría a Jaeger por nada, pero su actitud le asustaba un poco—Lo que pasa es que tienes miedo de que el pueda alcanzarte y ya no dependa de tí.
Eso era...cierto en algunos aspectos.
—Me aterra la idea de que salga herido en una batalla.
—Y a el le aterra que tu salgas herido en una batalla—Levi parpadeó, como si por fin entendiera la manera en que Eren veía las cosas—En el fondo el sigue siendo el de siempre, es solo cuestión de que hables con él.
—Ahora mismo no me escuchara.
—Entonces mañana, puedes arreglarlo, no por nada cruzaron el límite entre ambas especies.
—Gracias Hanji.
Ella volvió a sonreír, acomodándose sus lentes antes de ponerse de pie y caminar hasta la puerta con un gesto de burla en su rostro.
—De nada, amargado.
Levi reaccionó de inmediato, lanzando una almohada hacia Hanji, solo que esta logro esquivarla antes de salir corriendo de allí.
Bueno, Levi tenía que admitir que a veces Zoe era de utilidad.
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—¿No estás asustado de lo que soy?—El negó, acercándose a ella mientras la rodeaba con sus brazos.
Abrazándola en silencio, sintiendo el temor que ella paso al esperar su respuesta.
—Para nada, Annie, te amo, soy capaz de matar solo para tí.
Leonhardt se estremeció, el era serio, muy serio con sus palabras y eso le hizo comenzar a llorar, sintiéndose amada por un humano que había conocido hace unos cuantos meses.
¿Era malo querer romper la cadena alimenticia solo por una persona?
—¿Así esta bien?—Elevó la mirada, comprobando que el vendaje cubriera la parte indicada, solo había sido un pequeño corte, producto de la huida que habían planeado.
—Si, eres buena con los vendajes—Armin le sonrió, sobando su minúscula herida que se encontraba en un costado de su muslo.
—No tardará mucho en cicatrizar, bueno, no son tan rápidos como los ghouls en cuestiones curativas.
—Disculpa que no tengamos hambre de carne humana—Respondió divertido, Annie se encogió de hombros y Armin supo que había dicho algo inapropiado—Lo lamento, no debí haber dicho eso.
—No, esta bien, es cierto—La rubia se levantó, queriendo salir de allí durante unos minutos, Arlert se alteró, sabiendo que eso era su culpa.
—Enserio, lo siento.
—Mira, no merezco tus disculpas, hice cosas que merecen esas palabras.
Si, pero aún así Armin se sentía culpable.
—¡Espera!—Gritó, deteniendo los pasos de Annie mientras él intentaba ponerse de pie, esperando que la herida no fuera tan terrible.
Esa cortada no fue problema.
—¿Qué quieres?—Ella se notaba hastiada, pero aún así él debía decirlo, necesitaba hacérselo saber a ella.
Y no sabía ni el porque.
—Ahora que somos compañeros, miembros del mismo equipo, sabes que mataría por tí, ¿cierto?
Un escalofrío recorrió su cuerpo de pies a cabeza, recordando vagamente los brazos de su difunto novio alrededor de ella.
¿Quién demonios era ese tal Armin?
—No digas tonterías.
—No son tonterías, es verdad, lo haría por ti.
Annie sonrió después de unos segundos.
—Quiero verte intentarlo, humano.
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Marco se sentía como el tercero en discordia, Eren y Jean platicaban, sentados en el mismo sofá, uno al lado del otro mientras sonreían cada vez que uno de ellos decía algo. Quizás era mejor si se retiraba en silencio, había venido a pedir ayuda con sus vendajes pero Kirschtein se veía muy ocupado.
Era simplemente incómodo.
—¿Marco? ¿Qué pasa?—Bodt tragó saliva, girando hacia Jean mientras este lucia preocupado.
¿Cómo decirle que ahora mismo Eren parecía más importante?
—Ahm, dijiste que me ayudarías con mis vendajes.
—Oh, si, ya lo recuerdo, ven acá, siéntate—Jean se puso de pie y le cedió su lugar, Marco desvío la mirada, sentándose a lado de Eren con la incómodidad aun palpable.
—¿No estoy interrumpiendo?
—Para nada, Jean solo me estaba contando idioteces.
—Pues parecían divertirte mis idioteces.
¿Era su imaginación o había algo extraño allí?
—Solo quería saber que había pasado en la universidad durante mi ausencia.
—Nada que sea mas importante que tu huida con Levi.
Ugh, allí estaba, ese era el problema, Jean estaba celoso de Levi. Eso significaba que Kirschtein sentía algo por Jaeger.
¿Cariño? ¿Aprecio? ¿Gusto? ¿Amor?
No quería pensarlo en ese momento.
—Sabes que no tuve opción.
—Al menos pudiste habernos dicho—Eren apretó los labios, estaba enojado y Marco podía notarlo, ahora más que nunca se sentía como alguien invisible.
—No pensé que te importara tanto, estúpido caballo—Murmuro frunciendo las cejas y Jean borró todo rastro de enojo, sonrió y tomo las vendas entre sus manos, no sin antes despeinar por completo al castaño.
—Aunque no lo parezca si me importas, porque eres mi amigo—Un tono parecido a dolor y Marco quiso consolar un poco el obvio amor no correspondido de Jean.
—Gracias por haber cuidado de Armin—Por supuesto Eren no se había percatado de nada.
—No fue nada.
—Jean, no es por querer interrumpir, pero no tengo ninguna herida en mi cabeza.
Kirschtein se sonrojo, notando el vendaje alrededor de la cabeza de Marco, inmediatamente le quito las vendas, Eren empezó a reírse por la escena y Bodt tan solo sonrió, deseando que Jean pudiera superar su rechazo y ser amigo de Jaeger.
Porque Jean no parecía una mala persona.
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Tembló, llorando del pánico al ver la sangre rodeando a su herido amigo, Erd apretaba los dientes, conteniendo el dolor dentro de su garganta, manteniendo su orgullo en alto a pesar de estar en las garras del enemigo.
Erwin guardo su kagune, observando el perfecto corte que le había hecho a su víctima a mitad de la pierna, el trozo sobrante estaba en el suelo, a su lado una mano que había sido cortada anteriormente.
Gunter y Erd solo salieron quince minutos para ir a un lugar a convencer a los ghouls que vivían en esa zona de unirse a su causa. ¿Cuál fue su sorpresa? Erwin ya se había ganado a esos ghouls.
Y por ello Smith estaba torturando a Gin, queriendo sacar información sobre la ubicación de Levi.
Claro que Erd era terco y por supuesto no iba a delatar a su jefe, menos a ese maldito desgraciado, pero Shulz era una diferente historia, tenía miedo, estaba muy asustado y faltaba poco para que soltara la sopa.
Era débil en aguante y se castigaba mentalmente por ello.
—Te preguntaré solo una vez mas porque me daría pena matarte, Erd, ¿dónde se esconde Levi?
El obviamente no contesto, solo apretó su único puño, el derecho, el cual contaba con dedos rotos, severamente lastimados.
—¡Por favor! ¡Solo diles!—Gin le volteó a ver, con los ojos bien abiertos, en una muda suplica de que cerrara la boca.
Gunter no captó la indirecta.
—¡No!—Sentenció, finalmente se había decidido a hablar, pero solamente para seguir sin confesar nada—¡Nunca lo traicionare!
Con ello se refería a Levi, la devoción que le había nacido hacia él por haberlo salvado del hambre.
—Pero parece que el sí—Erwin sonrió, lamiéndose el labio superior, apuntando su brazo rodeado de kagune a la cabeza de Gin—Por lo cual tú ya no me sirves.
Shulz se llevo la mano a la boca, cubriendo los gritos angustiados que querían salir de ella, el kagune de Smith había atravesado el cráneo de su amigo, salpicando la sangre en las paredes como una vil obra de arte.
No podía creer lo que veía.
—Lo siento, lo lamento tanto—Susurró arrastrándose hacia el cuerpo de Erd, lógicamente inerte.
—Gunter, querido, enfócate en mi—Shulz sintió como Erwin pisaba su pierna, deteniendo cualquier movimiento.
Estaba a poco de romper su pierna a la mitad.
—Ugh.
—Contesta, ¿dónde esta Levi?
Ya no tenía escapatoria.
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Zoe se despertó, escuchando atentamente unos pasos cerca de su cuarto, sus ojos apuntaron hacia la puerta de su recámara, logrando ver entre la oscuridad una sombra frente a ella. Era alguien, no sabia quién, pero esta persona se detuvo y tocó la puerta.
Dos toques seguidos, pausa y tres más.
Esa era la señal, se levantó inmediatamente de su cama, buscando su ropa para cambiarse a la velocidad de la luz. Cuando salió de su cuarto ya no había nadie, pero su trabajo era informarle a los otros, primero pensó en los que tenía más cerca, esos eran Eren y los demás.
Corrió hasta la sala sin importarle si hacia ruido de mas y despertaba a los demás, de todos modos tendrían que levantarse. Cuando llegó con el castaño le movió de un lado al otro, obligándolo a abrir los ojos.
—¿Que sucede, Hanji-san?—La científica sonrió al notar que aun la llamaba así, aunque no era momento para ponerse a recordar al antigüo Eren.
—Dieron la señal, despierta a los demás, yo iré a despertar a Levi—Jaeger hizo un gesto inconforme cuando mencionó al azabache, sin embargo no dijo nada y Hanji no le iba a presionar.
—Hanji-san, no perdamos a nadie.
Con ello se refería a luchar sin dejarse vencer.
—Hecho.
Había sellado un pacto difícil de cumplir, Zoe a veces era muy positiva.
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La gente de Erwin se acercaba al hogar que alguna vez perteneció a Petra, con la absoluta disposición de matar a todos, Hanji sabia que eso podría pasar cuando Gunter y Erd no volvieron, por ello había dejado a Auruo vigilando desde el techo, de manera que si veia algo extraño tendría que avisarles, cosa que había sucedido hace unos minutos.
Ya todos estaban listos, solo hacia falta irse por la puerta trasera de la casa antes de que el enemigo llegara. Todos se miraron entre sí, los ghouls hicieron aparecer sus ojos y los humanos se colocaron en medio de ellos, a excepción de Eren que estaba armado.
De repente se empezaron a escuchar gritos de guerra, con ello supieron que la gente de ese barrio ghoul se puso de lado de Levi, tratando de detener a los ghouls que estaban con Erwin. Salieron corriendo entre los callejones para no llamar la atención, debían dirigirse al laboratorio secreto de Hanji, allí se escondían otros grupos que estaban a favor del azabache.
Pero no tuvieron mucha suerte, pues tuvieron que salir a la calle y un ghoul enemigo se dio cuenta de eso, rápidamente se veían perseguidos por ellos, pero Auruo y Levi se deshicieron de éstos, liberándose del enemigo al instante.
Algo inesperado sucedió.
Eren oyó el grito de una niña, el castaño vio que se trataba de una ghoul que apenas podía defender a su hermano pequeño con su kagune, era obvio que en unos pocos segundos el enemigo iba a matarla. A su mente acudió el recuerdo del niño que no pudo salvar por ser débil y eso le hizo enfurecer, sin pensarlo corrió hacia ella.
Su espada se libró de varios ghouls enemigos, cortándolos a la mitad sin piedad, la niña no se detenía, seguía luchando, ahora protegía tanto a su hermano menor como a Eren, ella le sonrió agradecida cuando asesino a un ghoul que estuvo a punto de capturar a su hermano.
Ahora el único problema es que todos los demás enemigos se dieron cuenta que era el, Eren Jaeger, el objetivo de Erwin y por eso casi todos esos malditos les rodeaban.
Quizás era el momento perfecto para salir corriendo.
Con su espada bloqueo el ataque de un kagune, sin embargo no pudo esquivar al de atrás, por fortuna la niña puso su kagune en medio para protegerlo, otro ghoul vino de la derecha, queriendo cortar su pierna, sin embargo unas cuchillas rojas imposibilitaron cualquier ataque.
Levi gruñó, cortando al tipo en tres pedazos.
—¿Que mierda crees que estas haciendo?—Eren le ignoró, solo reviso a la pequeña que seguía luchando a pesar de las lagrimas que corrían por sus mejillas—No tenemos tiempo para esto.
—No voy a dejar que estos niños mueran—Jaeger frunció las cejas, mirando a Levi amenazante, estaba claro, no iba a dejarlos y Ackerman suspiro, clavando una de sus cuchillas al idiota que se atrevió a atacarle mientras hablaba con Eren.
—Esta bien, entonces hagámoslo—El castaño se sorprendió de su respuesta rápida, e inmediatamente adoptó una postura de defensa.
Era perfecto, no tenían que decirse palabra alguna para que el otro hiciera un movimiento acorde al del contrario, estaban sincronizados y Eren se alegro de haber entrenado hasta el cansancio, cosa que Auruo había disfrutado secretamente, pues no podía negar que había tenido varias lesiones durante el proceso, pero eso ya no importaba porque ahora era de utilidad, podía luchar y eso le hacía sentir mas seguro de si mismo.
Y aunque Levi estuviera en contra, el ya no planeaba hacerse un inútil.
Cuando solo quedaron tres ghouls enemigos decidieron escapar, Eren cargo a la niña y Levi hizo lo mismo con el menor, solo que este fue menos cuidadoso, Jaeger no pudo evitar reír durante la huida, con tres enemigos sedientos de sangre a sus espaldas.
Al poder reunirse con los demás siguieron su trayectoria, dejando la batalla atrás para poder llegar a su escondite. Antes de acercarse considerablemente comprobaron que nadie les hubiera seguido y con esto llegaron por fin al laboratorio secreto de Hanji.
Llegaron a una puerta que tenía un aparato electrónico donde Zoe debía introducir un código para que esta de abriese, al hacerlo se percató de que todos les esperaban al otro lado, al parecer también habían sido atacados, porque allí dentro había heridos siendo atendidos por otros ghouls. El olor a sangre y carne humana que consiguieron de una morgue era demasiado.
Todo valía la pena, se repitió Hanji a si misma, todo con tal de enmendar el error que había cometido al ponerse ebria.
La puerta se cerro detrás de ellos y todos comenzaron a ayudar a curar los heridos, Eren y Levi fueron los únicos que no lo hicieron, buscando un lugar donde pudieran dejar a ambos niños.
—¡Mitsuki!—Un señor de tercera edad se acercó a ellos, con alivio marcado en su rostro, la niña empezó a llorar de nuevo y corrió hasta su abuelo, abrazándolo instantáneamente.
El hermano menor, al escuchar una voz conocida se bajo de los brazos de Levi, corriendo hasta su abuelo.
—Mama y papa, ellos...—Sollozo Mitsuki con absoluta tristeza, delatando el destino cruel que había acabado con sus padres.
—Eso ya no importa, lo importante es que ustedes están aquí, conmigo—El viejo abrazo a ambos niños, queriendo consolarlos por el miedo que habían sufrido durante esa corta batalla—Takuto, ¿estas bien?
El niño asintió, tomando la mano de su hermana mayor.
—Si—Fue lo único que contesto.
—Gracias por haberlos traídos sanos y salvos, Levi.
—A mi no me agradezcas, fue este mocoso el que arriesgó su vida por ellos—Eren se ruborizó, dándose cuenta que la mirada de aquel viejo le recorrió de pies a cabeza.
—Muchas gracias.
—No es nada, me alegra haber sido de ayuda.
La pequeña Mitsuki corrió hasta el castaño, abrazándolo mientras susurraba un "gracias" antes de irse con su hermano y abuelo.
Eren sonrió, satisfecho de haber hecho lo que había creído correcto.
—Será mejor ir con los demás, debemos formar una estrategia.
Fue entonces que recordó que aún estaban a la mitad de una guerra.
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Varios ghouls se encontraban sentados alrededor de una mesa redonda, entre ellos estaba Levi, observando a los cabecillas de los demás grupos que iban a ayudarles. Por supuesto Eren también estaba allí, sentado a su lado en absoluto silencio, parecía no verse muy cómodo, quizás porque para el todos esos ghouls eran desconocidos, pero Levi ya los conocía a todos, beneficios de ser el ghoul mas fuerte de Tokyo.
Por eso sabia notar que esa reunión era increíble, nunca había visto a tantos ghouls reunidos por una misma causa, la paz interna y la tranquilidad con los humanos.
Hanji dio un portazo, abriéndose paso en esa sala, siendo seguida por Auruo. Ambos se veían terriblemente agotados, de seguro por haber atendido a tantos heridos. Finalmente Zoe se sentó, dejando a Brossard parado detrás de ella, la científica sonrió, sacando unos papeles de sus bolsillos que parecían estar todos revueltos.
—Bien, como saben estamos aquí por una sola razón, vivir en paz entre los humanos.
Una carcajada le interrumpió de inmediato.
—Perdona, es solo que yo estoy aquí por un diferente motivo—La ghoul mostró sus ojos de monstruo, sonriendo cruelmente—Vengo porque Erwin me debe una patada en las bolas, ese cabrón merece un castigo.
—¡Hitch!—Exclamo uno de ellos.
—¿Que, Marlo? ¿Vas a decirme que una mujer no debería decir ese tipo de palabras?—Bufó, ampliando su sonrisa cuando este frunció las cejas.
—No digas mentiras, hace unos días me confesaste que ya no querías matar para comer.
—Ugh, deja de ser tan chismoso.
—¿Puedo continuar?—Pregunto Hanji con un tono amenazante, ambos tragaron saliva y asintieron rápidamente—Como decía, esto nos une, ahora somos un equipo, así que les diré lo que tengo en mente por ahora, Historia, Armin y yo armaremos una estrategia final que nos dará la ventaja durante la batalla.
Ambos humanos se vieron repentinamente serios.
—Si necesitan ayuda pueden decirme—Les dijo Boris cuando estos se pusieron algo nerviosos al saber el peso que recaía en ellos.
—Gracias—Susurro Historia agradecida.
—Nuestro luchador mas fuerte es obviamente, Levi, seguido de él esta Auruo y luego Mikasa, ellos serán la combinación que todos deberemos proteger en el campo de guerra, si perdemos aunque sea uno de los tres todo estará arruinado—Ackerman volteo a ver a Brossard y este nunca se vio tan decidido—Por supuesto no me puedo olvidar de Eren—El castaño se sorprendió cuando Hanji le señaló con una sonrisa en el rostro—Estarás a cargo de entrenar a los ghouls que no sean tan experimentados en batalla, además, quiero que ayudes a Jean, tengo una nueva arma que puede servirle.
Kirschtein sonrió emocionado.
—¿Y mi puesto en batalla?—Claro, a Jaeger no se le olvidaría preguntar eso.
—Probablemente sea en la mitad de todo, pero aún no lo sé, debo armar la estrategia primero.
—Comprendo...
Bajó la mirada, ignorando el discurso que ahora Hanji profesaba para animar a todos, cuando estuvo a punto de retirarse sintió un suave agarre en su mano, uno que tenía como objetivo reconfortarle.
Era la mano de Levi y no dudo en devolver el apretón.
Todo comenzaba a partir de ahora.
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Petra Ral, Erd Gin, Gunter Shulz, eran los nombres de las personas que habían perdido durante ese tiempo, Eren deseaba ya no tener que agregar mas nombres a esa lista. Afortunadamente Reiner, Berholdt, Annie e Ymir estaban bien, seguían manteniendo contacto y reclutando ghouls para la causa.
Aún así sentía que algo iba a acabar mal.
Se sentó en la cama, disfrutando uno de los pocos cuartos que Hanji había elaborado dentro de su laboratorio, agradecía que Zoe fuera paranoica y hubiera preparado eso antes de que lo de Erwin sucediera. Suspiró, frotando su rostro con ambas manos, recordando todo lo que había sucedido a través de esos meses, a su lado Levi también tomo asiento, gruñendo mientras se masajeaba la frente con lentitud, estaban cansados y eso que aun no venía lo peor.
—Gracias por haber ido a ayudarme—Ackerman se detuvo, observando de inmediato a Eren, éste parecía inseguro y tímido, como el Eren que había conocido desde el principio.
—Es lógico que lo hiciera por mi pareja—Levi no era olvidadizo, aun recordaba que Jaeger había querido terminar la relación y por eso decidió tantear el terreno.
El castaño se sonrojó, mordiendo su labio inferior mientras pensaba en que decir.
—Perdón por haber dicho esas palabras.
—No tienes que disculparte si eso era lo que sentías—Eren apretó sus labios.
—Yo...solo sentía que me mirabas diferente, no como antes.
—Haz cambiado Eren y por ello también ha cambiado mi forma de verte—Jaeger parecía no saber como reaccionar ante eso, así que Levi continuó—Y ha cambiado mi forma de verte porque estoy tratando de comprender tu nueva personalidad, porque quiero apoyarte.
Eren le vio a los ojos, reflejando la felicidad que esas palabras le habían hecho sentir, Levi lo había conmovido.
—Tú en verdad me amas, ¿cierto?
—Lo suficiente como para tirar mi orgullo a la mierda—El moreno sonrió, ruborizándose de nuevo, se tiró a la cama, invitándole a Levi a hacerlo también.
Al poco tiempo hizo lo mismo.
Ambos observaban el techo con detenimiento, transmitiendo sentimientos en ese silencio que no cualquiera sabía transmitir. Eren busco la mano de Levi en esa quietud y al encontrarla se sintió tan satisfecho con la presencia del otro.
Segundos después ambos se veían a los ojos, Ackerman estirando su mano para acariciar los mechones castaños que cubrían el rostro de Eren, era delicioso estar así, sin la obligación de hacer más como para apreciar a su pareja.
Pero por supuesto, a veces la necesidad de sentirse se acrecentaba.
Levi se acercó, besando a Eren con paciencia, el castaño correspondió el beso, colocando una mano en el hombro de su amante. Ackerman deslizó sus manos por la espalda de Eren, delineando su columna hasta llegar al borde de sus pantalones, Jaeger coloco entonces su mano en la mejilla de Levi, ansiando más el tacto y profundidad por el beso.
El azabache metió sus manos dentro del pantalón, apretando el trasero de Eren con suavidad a través de su ropa interior, queriendo hacerle sentir el deseo que él le causaba. Jaeger jadeaba entre beso y beso, apegándose inconscientemente al cuerpo de Levi. Las caderas de ambos se impulsaron hacia adelante, frotando sus miembros continuamente.
No falto mucho para tener una erección.
Levi sacó su mano izquierda de los pantalones de Eren, acariciando su cintura, trazando el camino hasta su ropa interior, donde metió la mano para empezar a masturbar al castaño. Éste se alejó de los labios pálidos de Levi y escondió su rostro en el cuello del azabache.
—Le-Levi—Susurró Eren, conteniendo los gemidos que eran el resultado de las acciones del Ackerman, además que si comenzaba a gemir los otros cuartos podrían escucharlo.
—Eren, tú también puedes tocarme—El castaño no respondió, sin embargo su mano se aventuró dentro de los bóxers de Levi, tomando su pene sin dudarlo ni un minuto.
Esta vez jadearon al mismo tiempo, ansiando el clímax con todo su ser.
Arriba, abajo, lento, rápido, sus manos torturaban al contrario de manera exquisita, Eren solo seguía el ritmo y se mordía el labio inferior para no gritar del placer que estaba sintiendo.
Levi apenas comenzaba.
Jaeger se vino primero, murmurando el nombre del Ackerman repetidas veces. Luego fue Levi, quien volvió a besar a Eren antes de correrse en la mano del moreno. Había estado excelente, pero todavía quería seguir, tomar a Eren entre sus brazos mientras le embestía con fuerza, sí, necesitaba hacer eso.
Y el castaño pareció leer sus pensamientos.
Pues se puso de pie, aun algo desorientado por su reciente clímax, pero lo suficiente consiente como para desvestirse por sí solo. Cuando se despojó de su camisa Levi se acercó a él, agarrando su cadera, juntándole a su cuerpo, buscando sus labios con ansiedad. Sus labios rozaron los de Eren, buscando la manera de profundizar el beso, con ganas de enredar su lengua con la del moreno, succionándola con toda la intención de volver a excitarle.
Eren se había puesto duro de nuevo.
Levi se alejó, quitándose la camisa que traía puesta, cuando lo hizo se dio cuenta que tenía la mirada de Eren encima de él, sonrió, tomando al castaño de lo hombros, lanzándolo a la cama para subirse arriba de él, viéndole a los ojos con el brillo lujurioso en sus pupilas plateadas. Fue entonces cuando toda la ropa que traía puesta comenzaba a estorbarle, bajo la atenta mirada de Eren empezó a desabrocharse el botón de sus pantalones, le siguió con el cierre, sin quitar sus ojos encima del moreno.
Jaeger estaba ruborizado y verdaderamente acalorado, se veía...impaciente.
Las manos de Eren tomaron su cintura, deslizándose por su piel mientras le ayudaban a quitarse el pantalón, pronto esa prenda se encontraba en el suelo, junto con sus camisas y zapatos. Levi se dio cuenta que aun faltaba que su pareja se despojara de sus pantalones, entonces volvió a sonreír, inclinándose hacia abajo con Jaeger como testigo de sus acciones. El azabache paseó su lengua por el abdomen marcado de Jaeger, llegando hasta al ombligo para continuar bajando, al llegar al borde de los pantalones Levi se detuvo, desabrochando el botón con sus propios dientes y Eren se sobresalto al verlo hacer lo mismo con el cierre.
—Levi...apresúrate—Si Ackerman tuviera un recipiente para saber que tan excitado estaba lo encontraría lleno.
Ambos se habían limpiado el semen en las sabanas, quedando como muda promesa el ir a lavarlas después, pues ahora estaban muy ocupados. Eren ya solo tenía su ropa interior puesta y sinceramente Levi solo deseaba despedazarla entre sus manos, pero, no podía, tenía que hacer todo tortuoso para su novio, porque en secreto le gustaba verlo suplicar.
Ackerman bajó lentamente sus bóxers, aun con la boca cerca de su pene, respirando cerca de el para brindarle placer con su aliento caliente, Eren impulsó sus caderas hacia adelante, comenzando a gemir. Al ir bajando los bóxers su lengua trazaba su camino en la erección del castaño, animándole a seguir así.
—¿Eren?—Tan concentrado estaba en su labor que no vio cuando éste se cubrió el rostro con sus brazos, mejillas completamente rojas, dientes mordisqueando su labio inferior y piernas rozándose una contra la otra, por lo que había entre ellas—No te cubras el rostro.
El pareció dudar por unos segundos pero al final quitó sus brazos, mostrando sus ojos llorosos por el placer. Levi enmudeció, tragó saliva, sí, ya estaba en su limite.
—¡Ah! ¿Le-Levi?—Eren se desorientó, percatándose de que ahora estaba boca abajo, sin ropa interior puesta y el azabache lo había hecho sin ni siquiera avisarle.
—Tienes que dejar de darme esa mirada.
Jaeger se sonrojó hasta las orejas, recibiendo los dedos de Levi dentro de su boca, empezando a lamerlos con algo de timidez. Mientras Eren se encargaba de humedecer sus dedos se dedicó a morder su oreja, lamer su cuello y a repartir besos en su espalda, mordiendo sus omoplatos, sintiendo como el trasero del moreno se frotaba contra el pene de Levi.
Aquello le estaba volviendo loco.
Sacó sus dedos de la boca de Eren, deslizándolos por la línea que dividía sus glúteos, Jaeger se mordía la muñeca para contener sus morbosos sonidos. Y Levi estaba que se moría por penetrar a Eren, nunca había sentido tanta necesidad de hacer el amor con él, porque esa acción estaba muy lejos de describir ese momento como solo "sexo".
Jaeger soltó un alarido, retorciéndose cuando Levi metió no un dedo, sino dos dedos dentro de el, iniciando con la preparación que daría final a todo, esos dígitos expandían su entrada, tocando al mismo tiempo su próstata, elevando la temperatura en su cuerpo. El tercer dedo se tardó menos de lo esperado, haciéndole arquear la espalda, cerrando los ojos de la vergüenza que fue escuchar un ronco jadeo de Levi en su oído.
Agh, era demasiado.
—¡Ya basta!—Exclamó Eren, deteniendo toda acción de Levi, esa era absoluta tortura—Estoy bien, apúrate, te quiero ahora.
El remarcar esas ultimas palabras solo hizo que una sonrisa apareciera en los labios del Ackerman.
Sus dedos salieron del trasero de Eren, agarrando con fuerza la cadera del moreno, empezando a rozar su erección contra el culo de Jaeger. Y cuando Eren menos lo esperaba le penetró, entrando de una sola embestida. Lo curioso de aquello era la posición en la que estaban, Eren estaba prácticamente acostado boca abajo, solo con el trasero hacia arriba, ya que su cadera era sujetada por el azabache, de manera que las penetraciones eran verdaderamente profundas.
—Se siente tan bien, Eren, se siente muy bien estar dentro de ti—Jaeger giró su rostro hacia la derecha, recibiendo los besos de Levi.
—Te amo Levi—Glúp, Ackerman no se había preparado mentalmente para esa visión.
Y sin querer se corrió antes de tiempo. Gruñó, maldiciendo en voz baja mientras llenaba a Eren con su semen, el castaño gimió, abriendo sus ojos con sorpresa, sintiendo el esperma caliente dentro de él.
Levi no podía creerlo, eso nunca le había pasado, sabia que Eren le hacía sentir cosas nuevas, cosas que no había sentido con nadie más pero eso era vergonzoso, haberse venido tan rápido era embarazoso.
—Lo siento.
—¿Crees que...crees que puedas seguir?—Esas mágicas palabras susurradas con el tono excitado de Eren fueron suficiente para otra erección.
Si, definitivamente Jaeger era peligroso.
Empezó a embestirle una vez más, a la vez que masturbaba a Eren a la misma velocidad de las penetraciones, queriendo que este se corriera en su mano, deseando excitarle de la misma manera en que él lo hacia con Levi.
Su pelvis chocó una vez más con el trasero de Eren, haciendo un ruido que sonrojo levemente al azabache, era audible y necesitaba mantenerse cuerdo para no hacerles saber a los demás cuartos que estaban teniendo sexo. Jadeó, Jaeger estaba comenzando a apretarle y eso significaba que el castaño estaba a punto de venirse y la manera en que mordía su muñeca denotaba que ya no podría aguantar los gemidos.
De repente el olor a sangre humana llegó a sus fosas nasales, Eren había hecho sangrar su muñeca. Levi se lamió el labio superior, mostrando sus ojos de ghoul y soltando la erección del castaño para tomar la muñeca algo sangrante, aumentó la velocidad de las penetraciones y empezó a lamer la sangre que brotaba de la mordida que Eren se había hecho, ahora el moreno mordía la almohada, tratando con todas sus fuerzas de aguantar los gritos placenteros.
Lamió la ultima gota y se dio cuenta que Eren se estremeció, corriéndose en las sabanas. Levi embistió una vez más, pegando su cuerpo lo mas posible al castaño para venirse dentro, tan profundamente de él, queriendo llenarle hasta lo más recóndito de sí. Al hacerlo y recordar cómo se respiraba cayo encima de Eren, respirando agitadamente al igual que el otro.
Cerró sus ojos y en medio del silencioso cuarto buscaron sus manos una vez mas, sujetándolas con fuerza.
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—Tienes que mejorar ese movimiento, de otra manera no le harás nada de daño—Una joven se sonrojó, asintiendo ante las instrucciones de Eren.
Sinceramente Jaeger se sentía extraño siendo el que les decía a los ghouls como mejorar su kagune, ya que él no poseía nada de eso, aún así estaba contento de ser de ayuda. La chica volvió a practicar por sí sola y Eren sonrió cuando se dio cuenta de que ella había entendido muy bien lo que debía de hacer, con ese gran giro acabaría con varios enemigos.
—¡Eren!—El castaño escucho la voz de Jean llamarle y efectivamente, su amigo venía corriendo hacia él con una sonrisa en el rostro—Hanji nos llamó para entrenar en la sala especial.
—Oh, bueno, entonces ¿qué esperamos?—Eren no lo quería decir en voz alta pero era obvio que Jean estaba emocionado y lo dejaba claro con la sonrisa en su rostro.
Al dirigirse al lugar donde Zoe les había citado se encontraron a varias personas y Jaeger casi lamentaba el hecho de que casi ya no veía mucho a Levi, ¿la razón?. Ackerman estaba ocupado, entrenando a ghouls, entrenando por sí solo y acudiendo varias veces con Historia para saber los avances de la estrategia, Levi estaba muy agitado. El único consuelo que tenía era que el azabache le mimaba cuando volvía a el cuarto de ambos, haciéndole dormir entre tantas caricias.
—Vaya, llegaron temprano—Eren parpadeó confundido y al ver a Kirschtein supo que éste, de la emoción decidió llevarle allí antes de la hora indicada.
Maldito idiota.
—Hanji-san, ¿está lista mi arma?—La científica asintió, pareciendo igual de emocionada que Jean.
—Vengan aquí—Zoe se acercó a un cofre grande, casi se veía como un ataúd y eso en verdad era llamativo—Fue muy difícil lograr esta nueva presentación, pero como saben, nada es imposible para mi—Al abrir el cofre una especie de neblina blanca empezó a salir de el, Hanji metió la mano y saco un largo tubo de acero—Esta es tu arma, Jean.
Kirschtein se veía muy perplejo y Eren sonrió divertido.
—¿Esto es...todo?—La ghoul sonrió, negando con la cabeza.
—La parte de en medio tiene un tipo de botón, aprieta esa parte—Le aconsejo Hanji.
Cuando Jean lo hizo algo filoso salió del borde del tubo, se trataba de una guadaña, a Kirshtein se le ilumino el rostro, estaba muy contento.
Eren desenfundó su espada rápidamente, atacando a Jean sin piedad. Su amigo apenas podía mantenerle el paso pero se defendía bien, aunque el peso de la guadaña parecía una pequeña dificultad, Jaeger sabia que si Jean ejercitaba sus brazos ese no seria un problema.
Sin embargo ahora no iba a decírselo.
Sonrió, encontrando un punto ciego de Jean, rápidamente atacó, haciendo que ambas armas chocarán, pero Eren quitó su espada en un segundo y después le apunto al cuello a Kirschtein, el cual estaba muy sorprendido.
—Fin del juego, estas muerto.
—Wow, eso fue estupendo—Murmuró Jean aún asombrado, Eren no dijo nada, solo guardo su espada otra vez, siendo observado por los otros dos.
—Deberían empezar a entrenar ahora, falta poco para que llevemos a cabo el plan y si Jean esta listo para ese entonces tendremos más probabilidades de éxito.
Kirschtein apretó los puños, mirando a los ojos de Eren.
—Comencemos ahora.
Era mejor no perder tiempo.
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Tres semanas después...
—Entonces, ¿qué paso?
—El ruiseñor siguió cantando a pesar del dolor que le causaba eso a su corazón, porque el ave quería que la rosa fuera tan roja para que el chico pudiese dársela a la joven dama.
Eren sonrió, sujetando el libro con ambas manos mientras relataba la historia del ruiseñor y la rosa. Los niños escuchaban atentamente y en medio de todos esos problemas Jaeger se sentía tranquilo cuando tomaba ese pequeño descanso durante los entrenamientos, leyendo historias para los pequeños ghouls que disfrutaban de éstas.
Eren había dejado de sentirse tan pesimista últimamente.
Y es que a pesar de encontrarse en esa situación estaba muy feliz, Levi entrenaba junto con Mikasa, reclutaba más ghouls y armaba planes junto con Armin, Historia y Hanji, eso al final lo dejaba agotado pero siempre tenía tiempo para dejarlo al corriente de todo.
Porque la guerra cada vez estaba más cerca.
—¿Eh? ¿Ese es el final?—Un niño pareció preocupado cuando termino de relatar la historia, ya que el pobre ruiseñor había muerto en vano—No me gustó.
—La próxima vez deberíamos escoger un libro con un final feliz.
—A mí me gustó, fue lindo que el ruiseñor se sacrificara por el amor del chico—Mitsuki sonrió con las mejillas ruborizadas, levantándose del suelo y escondiendo las manos detrás de si—Eren, esta es una rosa.
Jaeger se sorprendió, viendo la flor rojiza que la niña traía.
—¿Para mí?—Ella asintió varias veces y desvío la mirada, nerviosa de la posible reacción del castaño—Muchas gracias.
—No es nada—Dijo, orgullosa de su regalo, la pequeña Mitsuki se acercó a él y le coloco la flor detrás de la oreja—Te queda bien, Eren.
—Eren, si ya acabaste debemos...—Levi se detuvo, dándose cuenta de la rosa en el cabello del moreno, Jaeger se puso de pie, observándolo confundido—¿Es una rosa?
—Ahm, si, me la dio Mitsuki—La niña sonrío, satisfecha de ver que a Eren le había gustado el obsequio—¿Que pasa? ¿Se ve ridículo?
Ackerman no respondió, sin embargo le besó rápidamente, causando un gesto de ternura en las niñas y de asco en los niños.
—No, se ve excelente.
Y dicho esto Jaeger se sonrojó.
—Uh, gracias, espera, ¿a qué venías?—Por supuesto, la belleza de Eren tenía que ser dejada a un lado por ahora.
—Hanji nos llamó a todos para la reunión definitiva, dará a conocer la estrategia final y qué es lo que se llevará a cabo.
Eren borró la sonrisa de su rostro y pensó que definitivamente el tiempo había pasado muy rápido.
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—Hemos logrado lo que queríamos, la información falsa se infiltró en el grupo de Erwin, ahora el piensa que tenemos pocos ghouls de nuestra parte y hay que usar esa ventaja—Zoe sacó un mapa, extendiéndolo en la mesa que rodeaban todos los demás líderes de grupos—Al frente irán Levi, Auruo y Mikasa, dando las órdenes a los demás líderes, serán los que mataran a todos los enemigos que puedan, luego están Jean y Eren, ellos se encargarán de limpiar el camino para los demás grupos, confío en que Jean ya sepa usar su arma—Kirschtein levantó el pulgar, con una sonrisa arrogante en sus labios, él lo había logrado, Jean había resultado ser un rápido aprendiz en esa cuestión—Armin e Historia no van a participar, pero estaremos comunicados—La científica mostró una especie de pequeños audífonos y micrófonos que probablemente usarían durante la batalla—Con ésto les informaremos cualquier cambio drástico en la formación o en el plan—Ymir, te quedaras a cargo de este lugar, lo protegerás junto con otros ghouls—La castaña asintió, observando a Historia de soslayo, por lo menos esta vez si podría protegerla—Annie, Reiner y Berthold, confío en su fuerza bruta para no dejar que mueran nuestros compañeros—Ellos se mantuvieron en silencio, Leonhardt ni siquiera parpadeó, no hasta que Armin le sonrió y ella desvío la mirada—A todos los demás les haré saber sus movimientos, no sean ingenuos, no den información de más a los de allá afuera, ni siquiera pronuncien el nombre de Levi o Eren con sus bocas o todo se irá a la mierda.
Varios tragaron saliva, no acostumbrados al tono serio que Zoe podía llegar a utilizar.
—¿Donde será?—Pregunto Mikasa con la misma seriedad que uso Hanji.
—La montaña Mitake, montaremos trampas mañana por la tarde y esperaremos a Erwin al anochecer, el pensara que nos dará una sorpresa por la información falsa que le dimos pero será todo lo contrario, debemos aprovechar esos minutos al máximo, además preparé esto—Zoe se acomodó los dientes sacando unas cajas chicas de sus bolsillos, dentro había un liquido transparente—Son lentes de contacto que nos ayudarán a ver por la noche, el bosque tiene sus desventajas amigos y eso es la oscuridad, con ésto ya no hay que preocuparnos de ello, hice para humanos y ghouls, de esta manera tendremos otra ventaja más en contra de Erwin.
—Debo admitir que esta vez te luciste, cuatro ojos.
Hanji sonrió.
—Lo que sea para terminar esto.
Levi entendía a lo que se refería.
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Mike frunció los labios, mirando la escena con una mezcla de desagrado y repulsión que hizo sonreír a Ilse, ella inclinó la cabeza, reposándola en el cuello pálido de la víctima humana que había matado hace horas, el cadáver estaba sentado en sus piernas, vestido con una blusa blanca destrozada y llena de sangre, la falda color vino hacia juego con el liquido rojizo y Langnar estiraba los brazos de la chica para simular que era una marioneta, eso seria convincente si el cadaver tuviera cabeza.
—¿Pasa algo malo?—Le cuestionó con un tono fingido de inocencia, Carlo rodó los ojos, ignorando la presencia de esa chica loca y su juguete.
—Tenemos nueva información, Erwin-sama—El rubio alzo la mirada, agitando la copa que estaba llena de sangre, Zakarius se acercó a él, parándose a su lado para susurrarle la información reciente que uno de los suyos les había dado.
—¿Una reunión sin habernos invitado?—Ilse gritó escandalizada, poniéndose de pie mientras empezaba a bailar con el cadáver de la chica muerta. Carlo solo sonrió, anticipándose a lo que venia—Creo que sería buena idea sorprenderlos con nuestra agradable presencia.
Esperaban no ser inoportunos.
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La mañana había pasado muy rápido y con ella el tiempo para entrenar, de manera que todos se enfocaron en el plan de Hanji, cuando dieron la orden de ir hacia la montaña varios se despidieron de sus familias o amigos que tenían en el laboratorio de Zoe.
Al llegar al bosque de la montaña Mitake, Eren fue a sentarse en las ramas de un árbol para pensar y desde las alturas podía observar todo, los ghouls moviéndose de un lado a otro, colocando trampas mortales que matarían al enemigo, Hanji marcaba las ubicaciones de éstas para que solamente los lentes de contacto que ellos poseían pudieran verlas. Jean platicaba animadamente con Marco, cargando cosas que Zoe les pedía, Annie hablaba con Armin mientras veían un mapa de la montaña con toda su atención. Ymir también ayudaba, siendo vigilada por Historia para que no se esforzará de más, Mikasa seria como siempre y Auruo...Eren suspiró, deseando que Petra no hubiera muerto.
—¿Eren?—El castaño se estremeció, la voz en su oído había sido muy repentina, pero al reconocerla una sonrisa se posó sobre sus labios.
—¿Qué pasa?—Le preguntó haciéndose a un lado, dándole espacio a Levi para que se sentara a lado de él.
—Sabes que no tienes que quedarte, ¿cierto?—Jaeger apretó los labios, allí estaba otra vez, las ganas intensas del azabache para protegerle—Puedes irte con Ymir e Historia.
—Nosotros comenzamos ésto—Interrumpió, fijando sus vista a los ojos plateados de Levi—Y por ello debemos estar aquí, ¿no lo crees?
—Tienes razón, es solo que...—Levi estiró su mano, acariciando la mejilla de Eren con lentitud, deseando poder saborear el tacto—Me preocupas.
Ackerman no mostraba muy a menudo emociones en su rostro, pero las cejas fruncidas y los labios firmes indicaban que estaba temeroso de que algo le sucediese a Eren.
—Estaré bien, lo prometo—El castaño alzó su dedo meñique, extendiéndolo hacia Levi y éste sonrió antes de elevar el suyo y enredarlo con el de Eren.
—Es infantil.
—Pero es honesta—Levi tomo la mano de Eren, aproximándose al moreno antes de besar sus labios, viéndose serio una vez más.
—Pase lo que pase, prométeme que no enfrentaras a Erwin tú sólo.
Eren sonrió confiado.
—Vamos, ya no soy tan débil—Ackerman apretó su mano, sin dejar de verlo a los ojos.
—Eren, estoy hablando enserio, ese tipo es realmente fuerte, si el sacara todo su potencial podría vencerme—El castaño abrió la boca, dispuesto a negar esa teoría, pero Levi no estaba jugando—Si tú lo enfrentas sólo lo más probable es que mueras y no quiero eso, por eso prométeme que no lo intentaras aunque la batalla dependa de eso.
—No lo haré Levi, lo juro.
—Gracias.
Jaeger miró hacia abajo una vez más, pensando en las palabras de Levi.
¿Erwin era tan fuerte?
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Durante el camino por la montaña Mitake hacia la ubicación exacta de la reunión del grupo de Levi, Erwin se puso a reflexionar sobre los acontecimientos recientes y se dio cuenta, de que efectivamente, tenía un mal presentimiento.
—Mike, ¿donde esta el ghoul que te dio la información?—Zakarius parpadeó confundido y se llevó la mano a la barbilla.
—Esta en la base, el traerá más tropas si es necesario.
Confirmado, aquello era una trampa.
Pero era demasiado tarde pues gritos de auxilio comenzaron a escucharse y Erwin supo que había comenzado la cacería. Lastimosamente no podía ver mucho en la noche a pesar de ser ghoul y estar a ciegas no era beneficioso. En ese instante Ilse, Carlo y Mike lo rodearon como un escudo dispuestos a protegerle.
El cielo empezó a nublarse y las primeras gotas de lluvia anunciaron una gran tormenta, los truenos brindaban luz momentánea en medio del caos y Smith sonrió, con esa luz era suficiente para darle vuelta a su situación.
Era momento de derramar algo de sangre enemiga.
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—¡Vayan hacia allá! ¡Aún hay muchas tropas de Erwin!—Levi gritó, en medio de todo el escándalo de la guerra que apenas estaba comenzando, los ghouls asintieron antes de irse por donde Ackerman les había dicho.
El enemigo ya estaba dando batalla y eso era por el clima que no estaba a su favor, inclusive el kagune podía llegar a ser inútil en medio de la lluvia. Suspiró, bajándose de la rama donde estaba hace unos segundos, al bajar se dirigió rápidamente a un grupo que estaba sobre Annie, cortando a dos ghouls a la mitad en el proceso, debía ser veloz, tan rápido para no morir en ese campo de batalla.
—¡Yo estoy bien! ¡Ve con Auruo!—Leonhardt señaló a izquierda, mostrándole que Brossard solo tenía un ghoul ayudándole y los otros cuatro estaban contra ellos.
Levi sujeto sus cuchillas con fuerza, corriendo hacia donde Annie le había señalado, dio un salto, sorprendiendo a los oponentes antes de cortar sus cabezas, Auruo sonrió al ver que había llegado Levi y se cubrió el abdomen, alguien le había hecho un corte allí. Ackerman agarró entonces un brazo de uno de los cadaveres y se lo lanzo a Auruo.
—Cómelo, te ayudará a cerrar la herida.
Brossard asintió, Levi tomo un respiro y en el momento en que lo hizo escucho un grito de Hanji, giró sobre sus talones y apretó sus labios, Zoe necesitaba ayuda, pues sus habilidades durante peleas no eran muy buenas. Estar yendo de allá para acá era algo que no experimentaba hace mucho tiempo.
El olor a sangre era algo que no extrañaba pero era inevitable en esa ocasión, la adrenalina recorría su cuerpo entero, acelerando su ritmo cardiaco, su cerebro enfocado en todo lo que sucedía a su alrededor y con único objetivo, sobrevivir.
—¡El área que cubre Hitch necesita ayuda!—Le notificó Hanji, rompiéndole la pierna a un ghoul que intento cortarla a la mitad—¡Allí están Erwin y sus perros fieles!
Ackerman se detuvo, sacando la cuchilla de su kagune del abdomen de uno de los enemigos. El área de Hitch ahora se convertía en prioridad al ser la más peligrosa, Levi repaso el plan en su mente abriendo los ojos cuando recordó la asignación de todos en el área.
Hitch estaba con Eren y eso significaba que Jaeger estaba en peligro. Cuando Annie se dirigió hacia allá junto con Reiner y Berthold no dudo en seguirla, sabia que al final Marlo, Auruo, Mikasa, Hanji y los demás se las arreglarían solos.
Ahora sólo había algo en su cabeza y eso era la promesa que había hecho con Eren.
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Con el dorso de la mano se quitó el sudor de la frente, jadeando con agotamiento, no sabia como pero estaba logrando sobrevivir, su cuerpo no dejaba de moverse a pesar de estar tan cansado y se alegraba por ello, al igual que le alegraba que Jean tampoco se hubiera dado por vencido. El propósito de ambos era limpiar el camino para los demás ghoul, pero era exhaustivo, a pesar de que Smith no traía muchas tropas los ghouls que estaban de su lado eran muy fuertes.
—¡Tenemos que seguir!—Le animó Kirschtein, Eren sonrió, irguiéndose para continuar luchando.
Lo bueno de estar con Jean es que su guadaña tenía largo alcance y la espada de Eren poseía corto alcance, de manera que eran el combo perfecto, sin mencionar que Marco estaba con ellos, lo cual era de mucha ayuda, ya que Bodt tenía un doble Kagune, alas como las de un pájaro en sus omoplatos, tentáculo sobresaliendo de su espalda baja, pero eso no era todo, Marco podía separarse de varias partes de su kagune y con ello tender trampas bajo el suelo, cualquier signo de movimiento y el kagune atacaría sin piedad alguna.
E iban diez como víctimas.
—¡Yo no me pararía allí si fuera tú!—Eren exclamó divertido, cubriendo su rostro antes de que la sangre le salpicara, el enemigo se había parado en una de las trampas, muriendo al instante.
—¡Amo tu kagune, Marco!—Bodt se rió, ruborizándose por el halago de Jean, era divertida la forma en que se expresaba durante la pelea.
—¡Jean!
Kirschtein se había descuidado y ahora un ghoul saltaba de un árbol hacia él, dispuesto a matarlo en el proceso, Marco reaccionó de inmediato, lanzando el tentáculo de su kagune hacia el enemigo, el kagune de Bodt se enredó en el cuerpo del ghoul y lo apretó hasta hacerlo explotar, Jean enmudeció, eso había estado demasiado cerca.
—Gracias...
Estaba claro que allí no podían distraerse.
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Gruñó, tapando la herida en su pierna izquierda que le hacía más lenta, eran muchos, del lado de Hitch habían muchos y muy fuertes ghouls de parte de Erwin. Levi se encontraba algo distante, pues varios enemigos le habían bloqueado el paso y a ella la estaban atacando sin piedad, Reiner, Berthold y Annie apenas podían mantener el paso, si continuaban de esa manera acabarían muertos.
Solo unos cuantos mas, se repitió a si misma.
Su ala se elevó, lanzando fragmentos de kagune hacia los que habían intentado atacar a Fubar, si hubiera tardado un minuto mas Berthold yacería en el suelo, sin pulso alguno. Unos cuantos ataques más y se liberaron del grupo que les retenía, cinco segundos, porque aun faltaba deshacerse de varios ghouls.
—Tendremos que ir a ayudar a Eren, estará en graves problemas si no recibe ayuda—La rubia asintió en silencio, tomando todo el aire posible antes de embarcarse en un nuevo round. Vio a Reiner quien se cubría parte de su brazo derecho, sus dedos llenos de sangre por la herida de esa área.
—¿Estás bien?—Pregunto Berthold, revisando que la herida de Annie no fuera tan profunda, ella se negó a una revisión profunda y Fubar solo suspiró.
—Si, estoy bien, mas bien deberían preocuparse por sus...heridas.
—¡No!
Braun no supo ni como paso, solo sintió como su pierna derecha era cortada a la perfección y separada de su cuerpo, alguien le tomo del hombro izquierdo y un kagune le atravesó el pecho, lo último que alcanzó a ver fue la sonrisa desquiciada de Ilse Langnar.
—¡Reiner!—Berthold estaba que no se lo creía, era imposible, ¿cómo? Todo había pasado tan rápido que ni siquiera pudo evitarlo.
Fubar hizo resplandecer sus ojos de ghoul, sacando su kagune que tenía el aspecto de unos tentáculos con largas escamas, corrió hacia Ilse, intentando atacarle sin éxito, en cambio acabó en el suelo con un solo movimiento, inconsciente. Annie quería llorar de la rabia pero sabia que no era ni el momento ni el lugar adecuado, necesitaba seguir, de esa manera la muerte de Reiner no seria en vano.
—No, esa cara no es la que deberías estar haciendo, Annie-chan—Los ojos azules de Leonhardt se llenaron de oscuridad y su pupila se coloreo de un rojo sangre—¡Deberías estar aterrada!
—La única aterrada serás tú—Susurró, apareciendo detrás de Ilse, ella se dio cuenta a tiempo y se alejó considerablemente, dejando un gran espacio entre ellas.
—¿Yo? ¡Ja! ¡Tú serás la que se arrepienta de haber traicionado a Erwin-sama!—La cola de serpiente empezó sus ataques, Leonhart se movía de un lado a otro, esquivando a la perfección aquellos golpes mortales, ventaja de su kagune veloz.
Al estar lo suficientemente cerca lanzó sus plumas en forma de cristales mortíferos, Langnar logró esquivar la mayoría, sin embargo uno le hizo un corte en la mejilla y el otro un corte por la rodilla derecha. Ilse apretó los dientes, haciéndolos rechinar por la furia que sintió al verse herida. Los siguientes ataques de Langnar fueron fríamente calculados y Annie se asustó al haber estado a poco de ser cortada a la mitad.
Berthold aún no se movía pero tenía confianza en que despertaría en el momento necesario, después de todo ella solo estaba ganando tiempo. Una vez que la batalla se convirtió en una pelea de cuerpo a cuerpo el kagune fue más difícil de utilizar, sin embargo eso le daba la ventaja a Annie, ya que ella había estado en una pandilla y era buena en ese tipo de peleas. Aprovecho esos minutos en demasía, golpeando su rostro, abdomen, concentrándose en las costillas, rompiendo tres como resultado.
Iba bien, hasta que el kagune de Ilse le aventó contra un árbol. Leonhardt gritó, sintiendo crujir su columna por el impacto del golpe. Al caer al suelo tuvo que hacer tronar su espalda, para acomodar su espalda y poder seguir luchando. Se levantó, jadeando del dolor, empezaba a ver todo borroso y esa era una mala señal, sintió un agarre en su cuello, sus pies dejaron de tocar el suelo y lo único que su mirada pudo vislumbrar fue el rostro de Ilse, lleno de locura.
—Lo haré rápido Annie-chan, siempre me gustaste y por eso no sufrirás, deberías agradecerme.
—¿Agradecerte?—Por fin, Berthold se había puesto de pie y se percató de lo que sucedía frente a él, no necesitaron intercambiar palabras—Estas completamente loca.
El kagune de Fubar atravesó a Ilse por el estómago y Annie no se tentó el corazón al cortarle ambas piernas, Langnar cayó al suelo, con los ojos desorbitados y la confusión en todo su rostro, estaba muy asustada.
—¡Annie! ¡No! ¡Por favor!
Su ala apunto a la cabeza y la perforo al instante, callando toda suplica inútil.
A lo lejos Mike se deshacía de varios de los suyos, abriéndose paso entre la multitud sin ningún problema, si seguía así llegaría hasta Eren. Con su mirada busco a Levi, pero él aun estaba lejos, ayudando a Hitch quien apenas podía seguir peleando.
Ella protegería a Eren.
—¿Annie?
Leonhardt se acomodo el audífono en el oído, reconociendo la voz que le hablaba a través del aparato.
—¿Que pasa, Armin?
—No mueras, debes volver, ¿entiendes?—Annie sonrió, bajando la mirada, esquivando el cadáver de Reiner que Berthold observaba con tanto pesar.
Era la segunda vez que lloraba en toda su vida.
—Lo haré, espérame con un café listo—No tuvo que ser lista para saber que Arlert había sonreído y con ello una pequeña risa de parte del rubio tímido.
—No tardes.
La voz se cortó, silencio de nuevo, eso antes de que sus oídos se volvieran a llenar de gritos de guerra.
Volteó a ver a Fubar, el azabache se mordió el labio inferior, limpiándose las lagrimas de las mejillas con fuerza de más, quería consolar a Berthold, quería decirle que Reiner no había sufrido, pero era mentira y ella no seria capaz de mentirle a su amigo. Berthold vió también que Zakarius estaba peligrosamente cerca, entonces se acercó a Annie, tomando fuerzas de quien sabe dónde.
—Hay que acabarlo—No había duda en esas palabras, pero para Annie eso sonaba a suicidio y aunque entendía a Fubar no podía dejar de pensar en que perder a un amigo más seria fatal para ella.
—Sé lo que estas pensando, quieres distraerlo para que yo lo mate—El azabache cerró los ojos, sabiendo que venia un regaño por parte de Annie—Planeas morir, ¿o me equivoco?
—No te equivocas.
—Berthold, esto no es la solución, Reiner no hubiera querido que...
—¡Me importa un comino lo que él hubiera querido! ¡Yo no puedo seguir sin él! ¡No puedo!—Leonhardt sentía que el corazón se le destrozaba al ver a Fubar tan vulnerable—Sé que estoy siendo egoísta, pero Annie, Reiner era el único que le daba sentido a mi vida.
—¿Qué pasa conmigo?—Berthold desvió la mirada.
—Lo siento—Fue la única respuesta.
—Hagámoslo a tu manera, solo trata de no morir tan inútilmente.
Berthold se vio tranquilo, confiando en que Annie lograría matar a Mike.
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Desde la distancia observo algo inevitable, Berthold Fubar asesinado por el peculiar kagune de Mike Zakarius, la cola de alacrán en forma ósea, Annie sacando todo el potencial dentro de sí, mostrando no sola una ala, sino dos alas de kagune listas para matar al enemigo, estaban al mismo nivel, sin detenerse, sin ni siquiera recuperar el aliento perdido.
Eren empezó a respetar a Annie en la lejanía. Miró hacia el frente, dándose cuenta que no muy lejos estaba Erwin, matando sin piedad a uno de los miembros del grupo de Hitch, el camino estaba limpio, abierto, invitándole a matar a Smith de una vez por todas. Recordó la promesa con Levi y se detuvo, sorprendiéndose al ver que había dado unos cuantos pasos hacia Erwin, no, debía cumplir su promesa.
Entonces un grito de Marlo se escuchó, Jaeger se percató del cuerpo que caía al suelo húmedo y terroso, era Hitch, estaba muy herida, Levi estaba allí también, cortando a la mitad al ghoul que había herido a la chica. Eren se dio cuenta de algo más, todos estaban dando lo mejor de sí. Parpadeó, oyendo como Jean y Marco hacían la pareja perfecta, derrotando un enemigo tras otro. Dirigió su mirada una vez más hacia Levi, murmuró un "lo siento" y corrió hacia Smith, el rubio le vio venir desde lejos y pareció sonreír.
El kagune de Erwin apunto en dirección suya, diciéndole que aceptaba el reto con tan solo ese movimiento. Eren frunció las cejas, preparándose para la pelea más difícil que iba a tener en aquella batalla. Su espada chocó contra la espiral que protegía el brazo de Smith, sacando chispas por el impacto.
La sonrisa en ambos contaba dos diferentes historias, la de Eren era de emoción y adrenalina, sin embargo la de Erwin eran puros instintos asesinos. Jaeger salto hacia atrás, debido a la fuerza del choque entre ambas armas, los dos acabaron algo lejos del otro. Era fascinante la tensión en el aire, ambos se veían a los ojos, no desviaban la vista y eso delataba una concentración exagerada en el oponente.
Eren dio un paso hacia la derecha y Erwin hizo lo mismo pero hacia la izquierda, los dos comenzaron a caminar en círculo, preparando su arma y kagune para los siguientes ataques. La lluvia había vuelto el césped resbaloso pero ambos sabían que eso no representaría dificultad alguna, pronto emprendieron carrera hacia el otro, Smith atacó con su brazo por la derecha, siendo detenido por la espada de Eren, una vez más lo hizo por la izquierda, la katana del castaño volvió a detenerlo, era frustrante, ese humano empezaba a sacarlo de quicio.
Sonrió, encontrando el punto débil que Jaeger había hecho obvio al detener sus golpes, su brazo derecho cubierto de kagune se dirigió hacia el abdomen de Eren, el moreno apenas pudo esquivar ese ataque también, moviéndose con más rapidez y fuerza, pero ése no fue el único movimiento del rubio, sino que su puño izquierdo se impactó contra su estómago. Eren sintió como si se le hubieran roto un par de costillas, sus brazos cubrieron inmediatamente el abdomen, escupiendo algo de sangre al mismo tiempo.
Ese golpe había sido tremendamente doloroso.
Otro golpe más y sin poder detenerlo o esquivarlo un puño se estrelló contra su mejilla izquierda, rompiéndole la quijada. El dolor era espantoso, Erwin era demasiado fuerte, Levi había tenido razón, enfrentarlo por si solo era una estúpidez, se había dado cuenta muy tarde de ello.
Y a pesar de sentirse tan débil levanto su espada, listo para otro ataque.
No vio cuando Erwin hizo un giro y le tiro al suelo con su pierna, al caer boca abajo se rompió la nariz al instante, la sangre no le dejaba respirar e intento hacerlo por la boca, recordando que por allí también salía sangre. Mierda, había soltado la katana, alzo la mirada y la buscó, no estaba lejos, si tan solo estiraba su mano y...
—¡AGH!
Erwin pisó su mano, sonriendo al oír el grito de dolor que Eren había hecho, de seguro le había roto los dedos en el proceso. Pero lo que le estaba molestando es que seguía moviéndose, ¿como se atrevía? Ahora Smith pisó su cabeza, importándole poco las desgarradoras exclamaciones de dolor que estaba haciendo ese humano inútil.
—¿No vas a pedir piedad?
—¡MUÉRETE!
Ah~
¿Porque era tan terco?
—Ustedes humanos son tan insistentes, pero tan frágiles—Su pie pisó con fuerza los dedos rotos de Eren y el castaño tuvo que reprimir las ganas de llorar.
Había cometido un grave error al romper su promesa.
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—¡AGH!
Levi tomo aliento, reconociendo esa voz de inmediato, era Eren, ¿pero dónde estaba? No lo encontraba con la mirada y eso empezaba a preocuparle, no estaba, no lo veía. Demonios, ¿dónde estaba el castaño?
—¡Esta allí!—Mikasa había llegado hace unos minutos y se les unió sin decir nada, ella señalaba hacia Erwin y Levi le rogó a quien sea que estuviera arriba que ese castaño en el suelo no fuera Eren.
Esos ojos turquesas resolvieron todas sus dudas.
—¡Ve! ¡Si el muere nada de esto tendría sentido!—Hitch no tenía que decirlo dos veces, ni siquiera giro a ver que los demás estuvieran a salvo, su prioridad era Eren, solamente él le importaba en ese momento.
Era un gran idiota por haber roto su promesa, pero ya hablarían de eso al volver a casa.
En su camino mato a cinco enemigos que habían osado a bloquearle el paso, Eren volvió a gritar y eso hizo que la furia se acrecentará y que las ganas de matar a Erwin fueran visibles hasta en sus ojos.
—¡MUÉRETE!—Escuchó a lo lejos, faltaba poco, ya estaba por llegar, tan solo un poco más.
—¡Lamento arruinar tu puntualidad!—Carlo Pikel salió de la nada, comenzando a atacar a Levi, un movimiento tras otro y el Ackerman estaba cansándose de esos ataques veloces, debía matarlo y rápido.
Una mirada fugaz hacia la ubicación de Eren, Erwin agarró al moreno de la barbilla, levantándolo del suelo mientras sus dedos se clavaban en las mejillas canelas de Jaeger.
—¡Maldita sea!—Su contrincante le había herido un costado, abriendo una cortada que le hizo sangrar al instante.
—¡Concéntrate en mí Levi! ¡Es tarde para salvar a ese chico!
—¡Jódete!
Carlo sonrió, recibiendo el corte limpio en su mejilla con diversión.
—Mira, es demasiado tarde.
Levi abrió los ojos, contemplando como Eren se retorcía, intentando liberarse del agarre de Erwin, el kagune de Smith detrás apuntando a la espalda de su amante. Jaeger se dio cuenta que le veía y el castaño estiro una mano hacia él, Ackerman se movió, pero fue obstaculizado por Pikel de nuevo.
—¡EREN!
El kagune de Erwin atravesó el pecho de Eren, salpicando la sangre al césped de la montaña Mitake, Jaeger escupió otro litro de sangre más. No, no, no. ¡No!
Eso no podía estar pasando.
—¿No te lo dijeron de niño? Ésta es la razón por la cual los humanos no deben saber de nuestro mundo—Levi agachó la cabeza, dejando que el flequillo cubriera sus ojos y la lluvia escondiera sus lágrimas—Lastima, ese tal Eren parecía un buen chico.
—No pronuncies su nombre con tu asquerosa boca.
Carlo se sorprendió, sintiendo la espada de kagune que atravesaba su abdomen, Levi lo había hecho al haberse acercado tanto.
—Levi, ¡espera!
Obviamente Ackerman no se detuvo al cortarlo a la mitad.
Era tarde, sí, pero su cuerpo no entendía lo que pasaba aún y por ello corría hacia Eren como si su vida dependiera de ello. Erwin soltó al castaño, el cayo de pie, pero en el momento en que Smith sacó su kagune sin delicadeza alguna sus rodillas se doblaron y la mano izquierda de Eren cubrió la gigantesca herida en su pecho.
Jaeger dio unos pasos al frente, cayendo en los brazos de Levi. El azabache reflejaba todas sus emociones a través de su rostro, terror, confusión, desesperación, rabia.
—¡Sí! ¡Me encanta esa mirada!—Exclamo Erwin antes de soltar una carcajada.
Levi se arrodillo en el frío y húmedo suelo, Ackerman tomo a Eren entre sus brazos y vió con desesperación como éste se desangraba, como sonreía a pesar de todo, pero sobretodo el como lloraba de la impotencia, del dolor espantoso por el cual estaba pasando. Ackerman apretó los dientes para que Eren no le viera llorar. Intento poner en blanco su mente y pensar con claridad, si el moreno seguía así iba a tener una muerte muy dolorosa. Y eso es lo que menos quería.
—Lo siento Levi, lamento haber roto nuestra promesa—Logro decirle a pesar de la sangre que se escapaba de su garganta. El azabache le sonrió, sosteniendo su rostro entre sus manos.
—No te disculpes, todo está bien—La tos violenta de Eren no le detuvo. Le beso en los labios degustando su sangre. El castaño le miro sonrojado a pesar de su condición—Eren, mírame, concéntrate en mí—Jaeger estiró su mano derecha, temblorosa hacia el rostro de Levi, acariciando su pálida mejilla.
—Te amo—Susurro con voz débil, el dolor ya estaba haciendo mecha en él.
—Yo también te amo—El castaño seguía derramando lágrimas de tristeza, presa del dolor y la desesperación.
Y la luz se escapo de los ojos verdes de Eren, se había ido, ahora solo tenía un cadáver frío en sus manos. Ackerman utilizo su mano derecha para cerrar esos párpados, para cubrir esos ojos sin vida. Besó su frente y se sintió repentinamente desolado en ese campo de guerra.
—¿Eren está herido?—Zoe llegó a su lado, luciendo exhausta—Estamos por ganar la batalla y podremos llevar a Eren a la base para curarlo.
—Hanji, está muerto.
—¿Qué?
¿Qué acaso tenía que repetirlo?
La carcajada de Erwin hizo que Levi reaccionara. La tristeza se marchó y lo único que quedó fue sed de venganza, una que le era incontrolable. Se levantó, dejando el cuerpo de Eren con cuidado en los brazos de Hanji quien miraba todo conmocionada.
—Lo único que deseo es que ya no tengas que matar, Levi—Le había dicho Jaeger a Levi cuando habían hecho el amor por primera vez. Eren no lo decía por miedo, lo decía por compasión, porque sabía como se sentía el azabache cada vez que sus manos se llenaban de sangre.
Tenia que disculparle, no podía dejar ir a ese bastardo.
Soltó las cuchillas, haciendo que los tentáculos que estaban conectadas a éstas se estiraran para empezar a atacar a Erwin con las navajas filosas que su kagune formaba, Smith esquivaba todo de maravilla y Levi sintió que de repente su kagune le estorbaba. Guardó su kagune, corriendo hacia el rubio con una velocidad pasmante, Erwin no supo cómo reaccionar cuando Levi le tomo de la muñeca y le lanzó hacia un árbol.
El tronco de aquella planta se partió a la mitad con un estruendoso crujido, la espalda de Erwin también sufrió un grave daño. Ackerman apareció una vez más frente a él, aventándolo contra el piso, rompiéndole la columna vertebral y costillas de su enemigo.
—¡UGH!—Escupió sangre al haber sido lanzado contra otro árbol, la fuerza del impacto era aterradora, quizás haber matado al humano no había sido buena idea, Levi estaba más que enojado.
Podía apostar que esta seria su derrota.
Se encontró en el suelo otra vez, sus órganos ya eran un desastre dentro de él, estaba muriendo, lenta y dolorosamente y vaya que Levi lo estaba disfrutando. Las gotas de lluvia limpiaron la sangre en las comisuras de sus labios y pronto el azabache apareció arriba de él, con los mismos ojos fríos que le había dedicado cuando se conocieron.
Los ojos de un asesino sin alma.
Un puño tras otro, rompiéndole la quijada, las mejillas, inclusive parte de su cráneo, todo aquello era doloroso y los golpes eran tan certeros que no sabia si llorar o felicitar a Levi. De repente un puño se detuvo, estaba en el aire, a unos pocos centímetros de darle el último golpe.
—¿Ibas a sentarte aquí?—Fue allí cuando cayó en cuenta de que ese era un chico en toda la extensión de la palabra, esa voz no era para nada femenina—Adelante, después de todo hay otra silla.
Sin saber por qué acato la orden y se sentó frente a él. El solo le sonrió antes de tomar un sorbo de su café y volver a la lectura, la camarera se acercó a él y tomo su orden, amaba los expresos pues aún tenía un paladar fino a pesar de ser ghoul. Con curiosidad observo el extraño montón de hojas que el chico traía, eéste al darse cuenta se lo mostró y Levi no pudo estar más sorprendido. Eso era una copia de su último escrito, aquel que había ganado cientos de premios.
—¿Te gustan mis escritos?—El chico parpadeo con confusión y después de unos segundos pareció realmente maravillado.
—¡No lo puedo creer! ¡Tú eres Levi Ackerman!—Ah, sí que tenía voz estruendosa, quizás tomaría algo para el horrible dolor de cabeza—No te reconocí al principio, pero realmente eres tú...genial—El amplió su sonrisa a tal grado de parecer una colegiala enamorada. Qué rápido había logrado conseguir comida.
—¿Te parecería si vamos a otro lugar?—Él se sonrojo de repente y a su mente acudió el pensamiento de que quizás ese chico era gay—Ahora mismo no quisiera tener que autografiar libros y esas cosas.
—¡Será todo un placer!—Y el pobre chico no sabía que se había metido a la boca del lobo.
—Eren...—Murmuró con la voz quebrada, recordando los momentos más felices de su vida a lado del castaño.
¿Porque un ghoul no podía ser féliz? ¿Acaso era mucho pedir?
—¡Mátame! ¡Hazló de una vez! ¡Mátame! ¡Mátame, Levi!
Ah si, estaba a punto de matar a Erwin, pero el recuerdo de la sonrisa de Eren le había detenido.
—No, no lo haré—Smith se vio impactado con aquella respuesta, Levi se puso de pie y sonrió tristemente—No lo haré porque hay alguien que tiene más ganas de matarte que yo.
Erwin se percató de una sombra a su lado, era Annie, con la cabeza de Mike en su mano derecha, esa mujer inspiraba terror en su mirada.
En ese momento Smith hubiera preferido ser asesinado por Levi.
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Hanji dejó el cuerpo de Eren en los brazos de Levi, él no dijo nada, ni siquiera reflejaba emoción alguna, estaba preocupada por él, eso podría hacer que el azabache volviera a ser el ghoul aterrorizante que fue en el pasado.
Por su parte Levi se dedicaba a contemplar el rostro de Eren, era horriblemente pacífico, como el de un muerto.
—¿Eren?—El moreno detuvo su dedo índice, el cual había estado haciendo círculos en el pecho desnudo y pálido de Levi, Eren le vio a los ojos con sus grandes y bellas pupilas.
—¿Sucede algo?—Ackerman sonrió, besando la frente del moreno con cariño, ahora que se habían reconciliado estaba seguro de sugerirle a Eren lo que había pensado ya hace varias semanas.
—Cuando termine esto, ¿qué te parecería volver a casa?
—¿Eh? Pero ya estamos en casa—El azabache volvió a sonreír, la confusión en la cara del moreno era adorable.
—Me refiero a volver a nuestra tierra natal, Alemania—El brillo en el rostro de Jaeger fue demasiado obvio.
—¿Lo harías por mí?
—Claro.
Eren le besó, sonriendo cuando sus labios se separaron, Levi beso la mejilla canela de Jaeger, disfrutando del calor corporal del contrario.
—¿Qué haremos ahora?
—Volvamos a casa.
Levi volvería a Alemania, solo que sin Eren a su lado.
Fin.
Bueno niños y niñas este es el final de Aberración (?) Espero que lo hayan disfrutado y los haya hecho llorar :v
Okno XD
Se aceptan tomatazos, indignaciones, amenazas de muerte, etc.
A que nadie se esperaba este final uwu
Especiales Agradecimientos a: mina-sama12, Akane-chan, mishaaya, Lluery, Hika96, voice-L, Fujimy, Sora Yoru Hashiba & Emilda.
Sin más Levia-chan se despide uwu
PDT: CAYERON! Habrá epilogo, este no es el final.
