¡Hola! ¡Bienvenido a un nuevo episodio de: Kaleido Star: Fairy Wings!

En el capítulo pasado, quedo aún más claro que Ken tiene sentimientos hacia Sora. Aunque eso no es un secreto, desde el primer día en que él conoció a Sora, quedó enamorado de ella y confome pasó el tiempo y comenzó a tratarla, el sentimiento comenzó a crecer. El asunto es que Sora siempre lo ha visto como su amigo más querido, quién siempre la apoya y la ayuda en todo. Será mejor descubrir si Ken será capaz de hacer algo más o simplemente desviará la mirada, como lo ha hecho hasta ahora.


Capitulo 10: El fantástico crush de Rossetta

Leon soltó un leve suspiro, mantenía sus ojos cerrados y brazos cruzados, con su espalda apoyada en la pared, a un lado de la puerta del baño para damas. En el transcurso del camino hacía los camerinos, Sora pidió a Leon que mejor se dirigieran al baño, petición extraña por parte de la chica y que ocasionara que el albino comenzará a sospechar que algo extraño estaba ocurriendo. Aunque Sora, le calmo diciendo que prefería limpiarse la cara con agua fresca y jabón.

-¿Agua fresca y jabón? –Pensó el francés quien disimuladamente dirigió su mirada hacía la puerta del baño.

En el fondo sabía que algo raro estaba pasándole a Sora, no era algo normal eso de "agua y jabón" cuando ella siempre usaba el desmaquillante líquido, porque decía que de esa manera no le quedaban áreas rojas en su rostro por tallarlas, precisamente por el jabón.

No pudo evitar fruncir levemente el ceño, en parte por preocupación y la otra parte por molestia. Si a Sora le estaba ocurriendo algo, ella sabía que había suficiente confianza hasta ese punto entre ambos, para que se dijeran las cosas. O al menos Leon sentía que era así y ciertamente le incomodaba sentirse en medio de un limbo sin saber exactamente que le ocurría a su compañera. Incluso sentía que Sora había elegido el baño porque eso creaba una pared invisible que Leon no podía cruzar (por obvias razones) y eso le generaba un poco más de ansiedad al chico.

Como si algo hubiera escuchado sus inexistentes plegarias inconscientes, fue en ése preciso instante cuando aquella voz entre chillante y suave de May hizo aparición al otro extremo del corredor y no solo venía ella, también Rossetta la acompañaba. Sin medir palabra, el francés se dirigió hacia ellas, posando sus ojos en la pelirroja, esa adolescente que era una amiga muy cercana de Sora a quien consideraba como su hermana y que precisamente en esos momentos, Leon necesitaba.

May parpadeo al ver como Leon caminaba de forma demasiado decidida y firmes hacía ellas, específicamente hacía Rossetta. Eso era un problema, de antemano May sabía que su pequeña compañera siempre se ha sentido intimidada por Leon. Su porte y carácter siempre habían hecho sentir a Rossetta una enorme inquietud, pero no de forma negativa, al contrario, admiraba demasiado a Leon, pero esa misma admiración le ocasionaba un retorcido e inentendible respeto.

-¡No te acerques de esa forma, Leon! –Intervino inmediatamente la China, poniéndose entre Rossetta y el francés, quien tuvo que detener su andar.

-¿De qué forma? –Preguntó el francés arqueando levemente su ceja derecha

-Así tan... tan... -Dudo May, buscando la palabra correcta- ¡Imperativa! –Exclamó viéndolo- ¡Incomodas a Rossetta!

-Oh, no me di cuenta que mi andar ocasionaba eso. –Comento Leon con un toque de desinterés- Pero no importa, necesito hablar con ella.

May sintió como Leon la empujaba suavemente del brazo, para quitarla de en medio, dejando el campo descubierto entre Rossetta y él. La adolescente respiro hondo, tensando levemente sus hombros al pegar sus brazos contra sus costados. Podía sentir la penetrante mirada del francés directamente sobre ella, y no pudo evitar que un muy tenue rubor apareciera sobre sus mejillas, internamente culpaba a sus hormonas adolescentes que habían despertado hacía poco y decidido fijar sus intereses indiscretos en aquel albino. Volviéndose especialmente locas cuando él hablaba y era notorio su acento francés.

Y como si de un rastreador femenino se tratase, May Wong inmediatamente se percató de aquel detalle. Y comprendió, que Rossetta no tenía miedo de Leon, ni siquiera se acercaba a un temor como ella siempre creyó. Leon Oswald en realidad se había convertido en el probable segundo "crush" (amor platónico) de Rossetta. Aunque lo más sorprendente es que la adolescente era hábil e inteligente, sabía ocultar muy bien aquel sentimiento haciéndolo ver como si fuese miedo y con el historial de Leon, no era difícil dudar de aquello.

La china tuvo que aguantar un poco la risa. El primer crush de Rossetta, fue Sora. Aunque la adolescente no lo acepte. Y ahora Leon, la secundaba. Lo gracioso del asunto es que sus dos crush, aparentemente, se atraían. Eso significaba que Rossetta tendría una doble explosión de emociones, si es que realmente sucedía algo entre El demonio y el Ángel.

Ken, Mia y Anna habían llegado a los pocos segundos. El rubio evito a toda costa ver a Leon, pero era algo imposible ya que el alvino se encontraba justo delante de Rossetta quién parecía estar luchando entre relajarse o quedarse quietecita.

-... ¿Q-qué sucede? –Preguntó Rossetta finalmente, intentando mostrarse tranquila y un tanto relajada

-Tú eres la más cercana a Sora, ¿No es así? –Preguntó viéndola- Necesito que entres al baño y averigües que le sucede –Dijo directamente. Casi como si de una orden se tratase.

Así era Leon, siempre que necesitaba algo, lo decía directamente y sin rodeos, en especial si se trataba de Sora.

-Espera, ¿Sora se siente mal? –Intervino Ken con evidente preocupación, viendo a Leon

-Es lo que quiero averiguar –Respondió Leon cerrando los ojos, cruzando sus brazos-

-Pero el hecho de que entre al baño no significa que se sienta mal, Leon –Dijo May con los ojos levemente cerrados- Tal vez sencillamente, necesitaba usarlo. ¡Como cualquier ser humano normal! -Arremetió

-Eso no es lo que me hace sospechar que algo ande mal. Sino que ha estado actuando rara desde que me encontró esta mañana –Explico, abriendo los ojos para posarlos en May- ni siquiera se había dado cuenta que algún idiota, le dibujo unos enormes y ridículos ojos en sus mejillas. –Agregó con notoria molestia en su voz- Ninguno de ustedes sabe sobre eso, ¿O sí?

-¿Le pintaron a Sora ojos en las mejillas? –Pregunto Anna, sorprendida

-Sí, parecía que tenía cara pequeña de ojos enormes –Recordó May mientras reía divertida

-¿Quién sería el comediante experto que realizo semejante truco? –Preguntó Anna, ciertamente asombrada y maravillada

Leon suspiro, ni siquiera planeaba preguntarle a May porque razón no le dijo a Sora sobre el maquillaje en su cara. De antemano se imaginaba la respuesta de la china quién indudablemente respondería con un "no soy niñera de sora" o algo más típico "Que le sirva de lección". Leon ya conocía perfectamente el carácter severo de May y no era su estilo el cuidar o preocuparse de otros, salvo por Rossetta, aunque no se notase abiertamente.

-¿Puedes entrar y asegurarte que Sora está bien? –Preguntó nuevamente el albino, dirigiéndose hacia Rossetta

-... Eh... c-claro –Respondió ella sonriendo levemente

May, Mia y Anna decidieron no seguir a la adolescente quién entro sin dudarlo al baño. Las tres sabían que si algo andaba mal con Sora, Rossetta lo averiguaría. La intuición de Leon estaba en lo cierto respecto a ambas chicas.

-No entiendo cómo puedes pensar que algo anda mal con Sora, simplemente por el asunto del baño, me parece algo totalmente absurdo –Apremio a decir May, volteando a ver a Leon. Era evidente que no soltaría ese hilo hasta no averiguar la fuente.

-Eso es sencillo, quiso usar el baño para desmaquillarse. –Comentó con sencillez- No es normal en Sora, quién siempre cuida mucho ése aspecto, siempre usa desmaquillador porque le gusta la sensación fresca que le deja y no la áspera que sería la de un jabón. –Respondió con tanta calma, que hacía parecer que todo el mundo realmente conociera aquel minúsculo detalle

Ken permaneció en silencio, observando como la pelirroja había ingresado al baño, pero dirigió su mirada discretamente hacía Leon. Ken también estaba preocupado por Sora, pero le sorprendió de sobremanera el hecho de que el francés estuviera tan seguro de que algo andaba mal, solamente por aquel detalle tan insignificante respecto al desmaquillante.

Aunque May pareció estar más enfocada en el favor pedido por Kalos, que aunque también se haya fijado en esa preocupación tan detallada de Leon, no demostró gran sorpresa, simplemente se limitó a ver al albino para cumplir su misión espontánea.

-Por cierto Leon, te estaba buscando porque Kalos necesita verte en su oficina para antes de mediodía –Dijo May

-Bien, gracias por el mensaje –Respondió el albino

Pero para sorpresa de May y los demás presentes, Leon Oswald no se movió, se quedó inerte en su misma posición. El único movimiento que realizó fue el cruzar sus brazos y girar su rostro hacía la puerta del baño, donde Rossetta había ingresado segundos atrás.

-... ¿A caso no piensas ir? –Preguntó May- Es un asunto relacionado con Sora –Recalcó.

Leon mostro un poco de interés después de lo dicho, y vio de reojo a May sin emitir palabra alguna. Estaba claro que esperaba más información respecto a ese asunto que Kalos deseaba tratar con él.

-No puedo explicarte que sucede, podría darte información equivocada. –Respondió May con sencillez hundiéndose de hombros- Es mejor que vayas y lo averigües por ti mismo, no quiero que me culpes después por haberte dicho algo erróneo.

-Iré en cuanto me asegure que todo está bien. –Respondió, volviendo la mirada hacía la puerta- Si fuera algo realmente grave o importante, no te habrían enviado a ti.

-¡¿Qué quieres decir con eso?! –Explotó May con ojos blancos y diabólicos y dientes en forma de sierra adornando su boca

-Si fuera algo delicado, el idiota de Yuri habría venido a buscarme. –Respondió con sencillez- Si tú vienes, es porque las cosas no son tan relevantes. –Cerró los ojos- Así, que iré cuando sepa que Sora no tiene nada serio y que no requiere la visita de la Doctora Keith.

Mia y Anna permanecieron en silencio ante aquella reacción tan inesperada. Sabían que Leon era muy preferente por Sora, pero jamás habían presenciado en persona un acto así de... sorprendente.

Ken prefirió callar y desviar la mirada, había sentido el impulso de acercarse a esa puerta del baño, dar unos suaves golpes y preguntarle a Sora si se encontraba bien. Pero se sintió paralizado, y pesimamente intimidado. Con gran pesar, él sabía que sí hacía semejante acto ante el albino, sería como ingresar a un terreno baldío lleno de dinamita y que al dar ése paso, estas explotarían hiriéndolo terriblemente. Por eso se limitó a quedarse quieto y mejor esperar. Leon marcaba su territorio sin siquiera aclararlo, se daba tan natural y por sí solo, que era difícil debatirlo.

May guardó un profundo silencio antes de suspirar con resignación. Eso definitivamente no lo vio venir, realmente pensó que Leon saldría corriendo en cuanto supiera que era el asunto de Sora. Aunque lo que habían presenciado no estaba lejos de lo que May había predicho: Leon le daba prioridad a Sora, sobre cualquier otra cosa.


Hasta aquí el nuevo capítulo.

Parece que Leon conoce más a Sora de lo que se pensaba y es más interesante el hecho de que intimide tanto a todos al punto de evitar que se acerquen a Sora, a menos que él lo permita.

Esto solo demuestra que entre ambos hay un lazo de amistad bastante fuerte, pero ya descubriremos si llega a existir algo más y como culminará todo respecto a ellos :D