Capítulo 11
Regina
-¿Regina?... Despierta, Regina
-¿Qué ocurre, Kristen? ¿Puedo dormir?
-No. Tu niñera está subiendo
-Ya te he dicho que no es mi niñera, ¿y qué tiene que ver eso?
-Voy a poner ahora en práctica mi plan- dijo corriendo hacia mi baño
-¿De qué estás…?- escuché golpes en la puerta –Puede entrar, señorita Swan- me coloqué en la cama
-Buenos días, señora Mills. Granny ha preparado el desayuno, ¿quiere ayuda con el baño? ¿El desayuno se lo traigo aquí o la señora va…?- dejó de hablar, la miré y tenía su mirada fija en algo, cuando miré hacia donde ella estaba mirando, vi a Kristen enrollada en uno de mis albornoces caminando hacia nuestra dirección
-Va a querer hoy el desayuno en la cama, señorita Swan- dijo Kristen poniéndose a mi lado –Y no se preocupe por el baño, hoy la ayudo yo- dijo guiñándome un ojo y dándome un beso en la cara -¿No, querida?- yo perdí el habla, miré a Emma y sus ojos están abiertos como platos
-Disculpe, no quería molestar
-No estás molestando, querida. Mientras yo ayudo a Regina con el baño, puedes subir su desayuno, por favor- dijo ella y Emma salió del cuarto
-¿Te has vuelto loca? ¿Acaso me vas a ayudar a tomar el baño?
-Claro. Ven. Pero, ¿viste su cara? Fue divertido
-No tuvo gracia
-Sí la tuvo. Está loquita por ti y ya lo verás más tarde. Ponla celosa, siempre funciona
-Estás loca. No quiero tu ayuda. Si quisiera a alguien, yo me la buscaría, siempre ha sido así, ¿no? No sé por qué quieres hacer esto.
-Yo estoy loca, pero tú quieres a la muchacha y sé que de alguna manera la conseguirás.
-Ella tuvo algo con Neal, no puedo tener nada con alguien que ya ha estado con mi hijo, Kristen
-Relájate, Regina. Ya que no quieres mi ayuda, intenta que las cosas sucedan naturalmente. Ahora, ven, tengo que ayudarte a tomar el baño para ir al hospital. Y no me esperes hoy, voy a ver a mi novia
-Siempre que tienes a alguien, me dejas de lado- me quejé y ella me guiñó un ojo
Después de que Kristen me ayudara con el baño, se fue al hospital. Emma pidió entrar en mi cuarto con el desayuno, le pedí que se retirase, no iba a hacer lo que Kristen quería, era una locura, ¿estaba interesada en Emma Swan? Sí. Pero no podía tener nada con ella, Zelena me mataría si hiciera algo y ella perdiera a la niñera. Terminé el desayuno y ella entró en mi cuarto.
-¿Señorita Swan, podemos hablar?
-Sí. ¿He hecho algo mal?
-No. Solo quiero saber una cosa- le señalé para que se sentara en mi cama, a mi lado, y ella así lo hizo –Sea sincera, Emma. ¿Tuvo algo con mi hijo?- necesitaba saberlo, estaba sintiendo algo por Emma Swan. Ayer después de cenar, Kristen y yo fuimos a ver una película a mi cuarto. No nos acostábamos desde que ella había comenzado a salir con la bailarina. Hacía dos semanas como mucho. Siempre era así, Kristen y yo nos acostábamos y cuando ella conseguía a alguien, era como si fuera amor a primera vista.
Después de la película, empezamos a hablar de cosas aleatorias y en una de estas, mencioné a Emma. El modo en que me estaba cuidando, nunca fui de las que se preocupan mucho por los trabajadores ni cómo me trataban, pero ella era diferente, con ella era diferente. Le conté sobre el día en que hice que Emma me viera en bragas a propósito, o cómo conversamos sobre Neal y ella sobre sus padres, y la compasión que sentí. Kristen se rio diciendo que esa compasión era pasión, y aunque sabía que era la niñera de mi sobrina, y que podía haber tenido algo con mi hijo, no podía dejar de sentirme atraída. Emma era diferente, puedo decir que hasta especial, además de ser muy linda.
Y en ese momento comencé a aceptarlo, necesitaba saber si había tenido algo con Neal, y si no lo había tenido, yo intentaría algo, si lo había tenido, olvidaría y volvería a ser la Regina Mills arrogante con ella, así sería mejor.
Por la mañana Kristen se volvió loca diciendo que le diera celos a Emma. Consideré esa idea idiota, le dije que yo lo resolvería. Y aquí estoy ahora frente a Emma
-No, señora Mills, no tuve nada con Neal aparte de amistad, le estoy siendo sincera, Neal fue una persona especial para mí, pues gracias a él conseguí este empleo, he conocido a personas maravillosas como Zelena, que es muy buena, la pequeña Hope y usted.
-¿Yo?- pregunté mirándola a los ojos
-Sí. A pesar de ser seria, también es una persona maravillosa, Regina, el día en que charló conmigo sobre mis padres, tuve esa certeza- ella cogió mi mano –Es lo que veo cuando la miro-Yo miré sus ojos y estaban brillando, una lágrima cayó y puse mi mano en su rostro, igual que hice cuando me contó lo de sus padres, limpié su lágrima y acerqué nuestros rostros. Emma miró de mis labios a mis ojos rápidamente. Entonces la puerta se abrió y ella se apartó
-¿Tía Regina?- miré y vi a Lily parada en mi puerta -¿Interrumpo algo?
-No Lily, la señorita Swan ya estaba saliendo con mi desayuno. No sabía que vendrías hoy
-Me enteré del accidente y decidí volver antes. ¿Podemos conversar?
-Sí claro- Emma salió del cuarto y cerró la puerta. Lily se sentó en mi cama –Entonces, ¿de qué quieres hablar?
-Pensé en lo que me pediste. Disculpa por haberme ido de esa forma. Y haber viajado, pero necesita pensar- la miré, con algo de esperanza –Lo siento mucho, tía, no puedo hacer eso. No puedo ser madre, no quiero ser madre.
-Está bien-una lágrima cayó de mis ojos
-No puedo hacerlo. Neal merece una mejor madre para su hijo y yo no lo soy. No me te enfades conmigo.
-No estoy enfadada, solo triste. Eras la única persona en que había pensado para eso, la única que estaría cerca, en quien confío. Pero bueno. Tal vez no estaba para suceder.
-Podemos encontrar a otra persona, Neal tenía más amigas, no te rindas tía solo porque yo no haya aceptado. ¿Lo prometes?
-Ok
-Ahora dime, ¿qué estabais haciendo Emma y tú? Mamá me contó que te está cuidando, pero, ¿solo es eso?
-¿Tú también Lily? Solo estábamos conversando
-¿Y desde cuándo conversas con los empleados de esa forma tan íntima?
-No estábamos así, Lily, solo me contó sobre los padres y nos hemos acercado pues me está cuidando estos días, ya que tu madre está saliendo con alguien
-Sí, me he enterado. Hoy la voy a conocer, mamá dice que trabaja en un bar, voy a ir con ella. Una pena que tengas el pie así, si no, podrías venir.
-Ahhh, odio esos lugares- dije poniendo mala cara –Me quedaré aquí, leeré un buen libro o veré una película- se acercó a la mesita cerca de la tele
-Hummm- dijo mirándome con cara maliciosa
-No empieces Lily, Italia te ha dejado muy espabilada, estaba viendo esa película con tu madre- dije mientras ella ponía otra vez la película en la mesita
-Pero ¿mamá no está con alguien? ¿Por qué vería porno contigo?
-No es una película porno, Kyss Mig se trata de dos mujeres que se conocen por medio de sus padres, que se van a casar.
-Lo sé. Te estaba tomando el pelo, tía. Bueno, tengo que ir a resolver algunas cosas para salir esta noche- se acercó y me dio un beso
Lily se fue y me quedé sola un tiempo, mis pensamientos volvieron hacia Emma y nuestra aproximación, ¿si Lily no hubiera aparecido nos habríamos besado? Estábamos tan cerca.
Fui sacada de mis pensamientos por Emma llamándome para el almuerzo, le pedí que llamara a Josh para que me ayudara a bajar. Almorcé con Emma, después le pedí que me acompañara al jardín y nos quedamos bajo el manzano.
-Señora Mills, hoy tengo que ir a mi apartamento de nuevo, a resolver unas cosas, ya había quedado con Zelena que de jueves a sábado no dormiría aquí pues tengo que estar en casa durante unas horas, pero hoy vuelvo. ¿La señorita Page estará en casa?
-No, ella va a salir pero no se preocupe, cualquier cosa se lo pido a Josh. ¿Volverá hoy?
-Sí. Pero algo tarde- quería preguntar qué iba a hacer pero me contuve. Nos quedamos en silencio un rato.
-Señorita Swan, ¿puede llamar a Josh para que me suba al cuarto?
-Claro- dijo desapareciendo. Luego llego Josh y me dejó en mi habitación. Cogí unos informes de trabajo que tenía que terminar y le di a Emma la tarde libre. A las siete, la llamé para ayudarme en el baño. Ella como siempre se quedó tras la puerta. Tomé la ducha y la llamé para que me ayudara a volver a la habitación.
-¿Puede traerme un camisón y unas bragas? Me duele la pierna, creo que tengo que reposar más.
-Claro. Sin problemas- me dejó sentada en la cama y se dirigió al vestidor, volvió con un camisón negro y unas bragas del mismo color, y me los pasó -¿Quiere ayuda?
-No, gracias
-Ok, voy a pedirle a Granny que le haga algo para cenar y se lo traigo
Ella salió del cuarto, yo me quité el albornoz, y me vestí. Ella entró de nuevo con la bandeja donde traía mi cena, y me ayudó a sentarme en la cama. Ella se sentó en el sillón y esperó a que yo comiera.
-Gracias, señorita Swan, ¿antes de irse, podría pasarme el mando de la tele, por favor?- pedí y ella me lo dio. Me colocó en la cama de una manera cómoda y se marchó, comencé a buscar una película en Netflix para pasar el resto de mi noche de viernes.
Emma
Después de aproximarme a Regina esta mañana, algo diferente sucedió. No sé qué exactamente, pero algo cambió. Podía jurar que si Lily no hubiese entrado, Regina y yo nos habríamos besado. No sé exactamente qué sucedió, solo sé decir que mi corazón aceleró de una manera que nunca antes había hecho.
Estaba en el club, hoy bailaría. Llevaba un corpiño rojo con cintas negras atadas a la espalda, botas hasta las rodillas, negras, y un short, extremadamente corto, mis cabellos sueltos con los rizos caídos un poco sobre los pechos. Ruby vino hacia mí llevando una ropa igual a la mía junto con Ariel, iríamos a bailar las tres. Ella estaba muy animada, pues su nueva pareja vendría hoy, fuimos al escenario y nos colocamos, yo en el medio y las chicas un poco más atrás, una a cada lado. Comenzó a sonar "Show me how" y comenzamos a movernos por la barra de baile. Yo subía y bajaba lentamente, mientras las chicas movían sus caderas delante del público, con las manos en la barra. Intercambié de lugar con Ariel, ella vino a donde yo estaba y cuando miré a la mujer para la que estaba bailando, vi que se parecía a Kristen, no, no se parecía, era Kristen. Me asusté, Kristen era la novia de Ariel, miré y vi a Lily a su lado bebiendo algo. La música acabó y salimos del escenario.
-Entonces, Ariel, ¿aquella es tu novia? ¿A la que le estabas bailando?
-Sí, Ruby. Kristen Paige y su hija, Lilith, ella es tan maravillosa –dijo apasionadamente –Voy a hablar con ella. Venid, chicas, quiero presentaros
-Yo me voy a casa, necesito descansar. Hasta mañana, chicas- dije queriendo salir lo más rápido posible, Kristen no podía verme, estaría perdida si me descubrían. Le dije a August que ya me marchaba, me cambié de ropa, me puse un short vaquero, una camiseta y mi chaqueta roja, cogí las llaves del coche y corrí hacia la mansión. Regina estaría sola así que tenía que llegar lo más rápido posible por si ella me necesitara. Llegué en 40 minutos, estacioné en mi sitio y entré en la mansión, la casa estaba completamente en silencio, me fui a mi cuarto y mi móvil sonó
-Hola
-Rubia, ¿por qué te fuiste tan rápido?
-Tuve un imprevisto
-¿Como qué? Tienes que conocer a la chica de Ariel, su hija está loca
-La conozco Ruby
-¿Cómo?
-Kristen es la socia de Regina Mills
-¿De verdad?- rio- Joder Emma, imagina si te ve aquí
-No quiero ni pensarlo. Ahora tengo que tener el máximo cuidado. Si me ve y le cuenta a alguien que trabajo ahí, pierdo mi empleo
-Es verdad. Pero relájate, Emma, solo tienes que trabajar aquí cinco meses más, es lo que el contrato exige, después te puedes marchar. O no.
-Ya, lo sé. Tengo que colgar. Voy a tomar un baño y dormir
-Ok, besos- dije lo mismo y corté. Me quité la ropa y tomé un baño. Tenía que sacarme el olor a bebida y cigarro de mi cuerpo y pelo. El agua caliente caía por mi cuerpo, relajándome. Estaba exhausta, necesitaba descansar. Salí del baño, enrollada en una toalla y con otra me secaba el cabello. Cogí unas bragas y mi pijama de panda, y me los puse. Miré la hora en el móvil, eran las tres de la mañana. Cuando fui a bloquearlo, la pantalla se iluminó, un SMS
"Señorita Swan, ¿está despierta? ¿Está aquí en la mansión? RM"
"Sí, ¿necesita algo? ES"
"¿Puede subir? Si no tiene sueño RM"
Subí al cuarto de Regina y llamé a la puerta. Ella me autorizó a entrar, lo hice y al entrar la vi caída en el suelo. Corrí en su dirección y me agaché junto a ella.
-Señora Mills, ¿qué pasó?
-Me levanté para ir al baño, pisé en falso y me caí- dijo mientras la ayudaba a levantarse. Al sentarla en la cama, su camisón se levantó dejando al descubierto parte de su muslo.
-¿Se hizo daño?- sabía que era una pregunta idiota, claro que tendría que haberse hecho daño
-El pie malo me está doliendo, solo espero que no haya empeorado. ¿Puede llevarme al baño, señorita Swan?- la ayudé a llegar al baño – Señorita Swan, sé que esto es demasiado vergonzoso, ¿puede entrar conmigo y ayudarme a sentarme? Creo que no consigo llegar hasta allí- yo parpadeé varias veces. Pase verla solo en bragas, pero llevarla al baño y verla quitándose las bragas ya era demasiado para mí. Estaba confusa con las reacciones que sentía cuando se trataba de Regina, pero hice lo que tenía que hacer, la ayudé y giré el rostro, ella se sentó y yo me aparté y cerré la puerta esperando que ella me llamara. Tras unos minutos, me llamó, la ayudé a levantarse e ir al cuarto. La senté en la cama.
-¿Tiene algún gel para masaje, señora Mills?
-Sí, dentro del vestidor, en la parte de delante hay cremas hidratantes y gel- dijo señalando y me dirigí hacia allí. Abrí la parte que me había señalado y vi varias cremas, algunos geles. Cogí uno y volví a la habitación. Me quedé de pie frente a ella.
-¿Puedo darle un masaje donde le duele?
-Sí, puede-ella intentó colocarse en la cama y yo me senté frente a ella.
-¿Dónde le duele?- ella señaló el pie y el muslo que habían golpeado contra el suelo. Comencé masajeando el pie, al principio puso cara de dolor, pero pronto se relajó, de nuevo me perdí en mis pensamientos. Todo lo que había sucedido desde que mis padres habían muerto, mi fuga por culpa de Killian, mi trabajo en el club, el acuerdo, si hubiera esperado un día más, no estaría metida en ese follón. Si Kristen y Liluy me ven, se lo podrían contar a Zelena o Regina, podría perder mi empelo aquí. También está esta semana en que estoy cuidando de Regina, y he podido ver que no es la persona que muestra. No es tan dura como dicen, quizás la pérdida de Neal la ha hecho volverse así. Están estos sentimientos que siento cuando estoy con ella. Nunca me he sentido así con nadie, sobre todo con una mujer, mis padres nunca me dijeron que estuviera mal, pero tampoco me dijeron lo contrario. No sé qué hacer…
-¿Emma?- la escuché llamándome, pocas veces me llamaba así, siento mi corazón acelerarse.
-Sí- me encaré con sus ojos castaños mirándome
-Perdona por haberte sacado de la cama
-Sin problema. Acababa de llegar y estaba saliendo del baño. Listo. ¿Dónde más le duele?
-Aquí, en el muslo- ella colocó la mano en la zona, y yo me acerqué más.
-Con permiso- dije y le subí el camisón para poder pasarle el gel. Vi un pequeño trozo de sus braguitas, cerré los ojos para concentrarme. Puse un poco de gel en su muslo y ella suspiró, comencé a masajear su muslo con las dos manos, ella inclinó la cabeza hacia atrás y cerró los ojos. Yo continué con el masaje, intentando sobre todo no mirar a sus braguitas. "¿Qué está haciendo esta mujer conmigo?, pensé y enseguida escuché unos gemidos, miré hacia Regina y ella estaba con la boca entre abierta y los ojos cerrados, seguí con el masaje y ella siguió gimiendo. ¿Le estaría doliendo? Dejé de masajear y ella abrió los ojos
-¿Le está doliendo?- pregunté
-No. En realidad, estaba muy bien- parpadeé una par de veces y ella volvió a hablar -¿Le importaría quedarse aquí conmigo y ver una película?
-Está bien. Sin problemas- me levanté para guardar el gel y lavarme las manos. Cuando regresé, ella ya estaba acomodada en la cama y yo me senté en el sillón.
-Señorita Swan, creo que desde ahí no podrá ver la película. Puede venir a la cama, a fin de cuentas es lo mínimo que puedo hacer por lo servicial que ha sido conmigo- dijo, me levanté y me senté en el borde de la cama.
-¿Ha visto Imagine Me & You?
-No. ¿De qué trata?
-La película comienza con la boda de Rachel y Heck. Cuando Rachel entra en la Iglesia, ve fugazmente a Luce, la florista de su boda contratada por Heck, una lesbiana asumida. Y ese es el momento en que Rachel se enamora, pero no de su novio. Luce comienza una amistad con la pequeña H, hermana de Rachel, lo que hace que Luce se acerque a la familia y a Rachel. A partir de ahí comienza la confusión de sentimientos y las inseguridades en Rachel en relación al amor- se detuvo por un momento- Esa es la sinopsis que está en la pantalla- dijo señalando la tele y sonriendo. Le sonreí y ella apretó el play y la película comenzó. Nunca había visto una película de temática homosexual, pero esta estaba bien, me hubiera gustado seguir viéndola, pero el sueño me ganó y acabé quedándome dormida allí, sentada en la cama de Regina, a su lado.
Regina
¿Dónde tenía yo la cabeza para decirle a Emma Swan que viera una película conmigo? Y encima esa película, me dijo que nunca había visto una peli lésbica, lo que me dio a entender que ella no lo era.
Estaba sola, Kristen salió con la hija, fue a presentarle a su novia, y yo no tenía nada que hacer sino ver películas.
Decidí ir al baño y acabé cayéndome el suelo, menos mal que tenía el móvil en la mano, le mandé un mensaje a la señorita Swan rezando para que estuviera aquí, y lo estaba.
Cuando me ayudó a levantarme, me sentí una idiota, le pedí que me llevara al baño. Parpadeó varias veces pero consintió, yo no quería eso, pero no había otra manera. Tras llevarme al baño y dejarme otra vez en la cama, fue al vestidor para coger un gel de masaje. Volvió con él en las manos y me preguntó si podía darme un masaje en la zona golpeada. Yo asentí y rápidamente estába con sus largos y finos dedos en mi pie. Al comienzo dolió un poco, pero luego vino el alivio. Emma Swan tenía manos de ángel. La miré y estaba con los ojos fijos en mis pies, masajeándolos. Me sentí mal. Parecía estar cansada, sus cabellos estaban mojados, creo que había acabado de salir de la ducha, no sé a dónde había ido para llegar tan tarde y tampoco iba a preguntar, realmente me sentía muy mal por haberla hecho venir. El lunes, Zelena regresaría y a mí me quitarían el yeso, y regresaría a mi rutina.
-¿Señorita Swan…Swan…Emma?- me miró, aquella inmensidad verde encarándome
-Sí
-Perdona por haberte sacado de la cama
-Sin problema. Acababa de llegar y estaba saliendo del baño. Listo. ¿Dónde más le duele?
-Aquí, en el muslo- coloco la mano en la zona, y ella se acerca más
-Con permiso- levantó mi camisón y puso el gel en mi muslo, en la zona donde me había dado al caer. Solté un suspiro al sentir sus manos en mi muslo, tan cerca…Vi que ella cerraba los ojos fuertemente y parecía querer concentrarse. Cerré mis ojos, abrí un poco mis labios y solté un gemido, no de dolor, pues el masaje estaba muy bien, comencé a imaginar las manos de Emma en mi cuerpo, y solté otro gemido sintiendo mi cuerpo estremecerse y ella se detuvo, sacándome de mis pensamientos. La miré y ella me preguntó si me estaba doliendo, le dije que no, que estaba muy bien. Se levantó para guardar el gel y le dije que si quería ver una película. Escogí Imagine Me & You, preguntó de qué iba y leí la sinopsis mientras se sentaba a mi lado. Apreté el play.
Tras un rato, miré a Emma y se había quedado dormida, sentada, me quedé mirándola unos instantes pensando si debía o no despertarla. Decidí empujarla más hacia la cama, al hacerlo, ella acabó cayendo más sobre mí, y sentí sus brazos abrazándome en un fuerte apretón. La miré de nuevo y sus ojos estaban cerrados, me perdí de nuevo en mis pensamientos. ¿Hacía cuánto tiempo que no dormía con alguien? Quitando a Kristen, hacía mucho tiempo. Emma Swan me turbaba de una manera que yo no quería, con sus maneras inocentes y dulces, me cautivaba poco a poco, y no quería eso, pero me estaba envolviendo en ella así como ella me envolvía en sus brazos. Llevaba un pijama de panda, sonreí al recordar que Neal tenía un pijama igual a los siete años, sus cabellos estaban mojados, coloqué la mano en ellos y la acaricié, allí, acurrucada con ella, me permití quedarme dormida.
Me desperté y me di cuenta de que estaba abrazada a Emma, pero esta vez, yo estaba echada en su pecho. Hacía mucho tiempo que no me sentía así, que no dormía tan bien. Sentí sus tranquilos latidos y su normal respiración, aún debía estar durmiendo. Levanté un poco la cabeza, y percibí que sus labios estaban entre abiertos, comencé a analizar a aquella muchacha. ¡Qué linda era! Acaricié su rostro con miedo a despertarla. Murmuró algo que no entendí, se removió y yo con ella, y me di cuenta de que habíamos acabado en la posición de la cucharita, ella me apretaba más contra su cuerpo y murmuró algo que esta sí escuché "Mills", y sentí su cálido aliento en mi cuello, me estremecí. "Esto tiene que parar Regina Mills", "No puedes sentir nada por esta muchacha", "Solo es deseo", me dije a mí misma, "¿y si no lo es?", "¿Desde cuándo me enamoro yo?" cerré los ojos intentando sacar esos pensamientos de mí y entonces Emma se movió y yo me giré hacia ella. Estabámos frente a frente, ella abrió los ojos.
-Regi…señora Mills, perdóneme- dijo levantándose rápidamente –No sé cómo me quedé dormida
-Esté tranquila, señorita Swan, yo también me quedé dormida. Yo soy la que le pido disculpas por haberla hecho quedarse, pues estaba muy cansada.
-Bueno, voy a mi cuarto a vestirme y ya le traigo su desayuno. Con permiso- salió apresuradamente, ¿y yo? Me quedé ahí, sin saber qué hacer, sin saber lo que Emma Swan hacía conmigo. Necesitaba acabar pronto con esto, no podía envolverme ahora, no planteándome tener un hijo de Neal, ni por una muchacha que por la noche estuvo soñando con él. Pues, ¿de qué Mills estaría hablando si no era mi hijo? Necesitaba apartarme. Y así lo haría.
