ACLARACIONES:

-DiAlOgO…

-PeNsAmIeNtOs…

-FlAsH bAcK-

O*O*Cambio de escena

Esta demás decir que Soul no me pertenece, al igual que ninguno de sus personajes; esta historia no está escrita con fines de lucro, solo por mero entretenimiento y espíritu creativo :B

Sin más que decir…espero y disfruten la lectura ;)

/-/-/

Capítulo IX: Fiesta de compromiso I

-¿De verdad no tienes nada que contarnos?

Maka se encogió más en su asiento ante la inquisidora mirada de la mayor de las Thompson. Desde que el timbre sonó, había estado en una suerte de interrogatorio en donde Lizz era la principal responsable, mientras que el resto de las chicas la intimidaban con la mirada. A pesar de sus protestas no hubo manera de poder escapar de ellas; todas, sin excepción, la habían sujetado y llevado contra su voluntad hasta la azotea, lugar donde por las bajas temperaturas nadie se asomaba. Incluso ella estaba congelándose, pero ninguna se compadeció, claro al fin de cuentas todas estaban usando ropa que les cubría las piernas.

-"Creo que tendré que guardas la falda por un tiempo"

-¡Maka!

Lizz había llegado a su límite y ahora la sujetaba de los hombros entregándole una de sus miradas escudriñadoras que buscaban alguna señal que pudiese llevar a sonsacar información. Era aterrador ver como sus ojos parecían sobresalir de sus cuencas y de su boca parecía que escapaba humo, eso solo era señal de que estaba cabreada.

Maka luego de recuperar el aliento ante semejante imagen, suspiró por vigésima vez -No- respondió tratando de que su voz sonase lo más segura posible.

-No te creo – masculló - los dos están muy extraños. Además, teniendo a sus padres en su apartamento tuvo que haber sucedido algo interesante, ¿no?

La chica se removió inquieta al recordar todo lo ocurrido del día anterior, en especial la conversación con la madre de Soul. No pudo evitar apretar los puños en una mezcla de rabia e impotencia al rememorar su sonrisa cínica y autosuficiente que la hacía sentir como una pequeña pulga insignificante. Además era claro que debía irse con cuidado de ahora en adelante, esa mujer la estaría vigilando más que nunca y eso evitaba que pudiese bajar la guardia, sobre todo al haber tantos cabos sueltos que podrían hacer de todo esto un verdadero desastre.

-¿Y bien?

Tsubaki se acercó y colocó una mano sobre el hombro de la rubia mayor, alejándola de ella- Lizz, ¿no crees que ya es suficiente? La pobre está cansada y es obvio que no quiere hablar sobre eso.

-No. No nos moveremos de aquí hasta que nos cuente qué fue lo que pasó – Gruñó, observándola detenidamente- A mí no me engañas Maka Albarn, ayer ocurrió algo, porque no puedo creer que en toda la noche no haya pasado nada interesante… - sonrió libidinosamente - …mucho menos si terminaron compartieron la cama…

Maka suspiró, encogiéndose de hombros –No veo que sea algo tan importante, al fin de cuentas no es la primera vez que dormimos juntos.

-¡¿QUÉ?! – chillaron todas

La técnico se encogió en su asiento, sintiendo sus mejillas arder – Bu-bueno, ya saben, cuando él ha estado enfermo, sus apneas y mis pesadillas… - comenzó a balbucear un sinfín de excusas, que solo hicieron sonreír gatunamente a sus amigas aumentando su nerviosismo - ¡NO ME MIREN ASÍ!

-Bien, bien no te sulfures, dejaremos ese tema para otra ocasión. Ahora lo único que nos importa es saber por qué Soul dice que la noche fue tan desastrosa.

Maka hizo una mueca agachando la mirada. Si lo pensaba bien nada salió mal, es decir, ellos habían actuado como una pareja normal, por consecuencia sus padres se habían tragado el cuento y eso era más que suficiente, así que no lograba entender aquella actitud por parte de su guadaña.

-La verdad es que las cosas salieron mejor de lo que esperábamos.

-¿Entonces por qué Soul-kun dice lo contrario?

-No lo sé, tal vez es porque decidieron quedarse en casa, lo que hace un poco más difíciles las cosas.

-Puff, no creo que eso sea un problema, solo tendrán que darse más arrumacos.

Patty rió escandalosamente mientras simulaba con dos peluches una escena romántica entre ellos.

Maka carraspeó intentando ignorar el ardor de sus mejillas ante la escena - Eso es lo difícil, porque por si no lo recuerdan, Soul y yo no somos nada.

-¡Oh vamos! ¡¿Hasta cuándo vas a negar que ustedes se a-…?

El sonido de la campana resonó en el lugar. Albarn tomó su almuerzo, intacto por el bendito interrogatorio, se levantó de un salto y en menos de un segundo ya se encontraba en la puerta.

-¡La campana! ¡Debemos volver al salón! – Sin darles oportunidad, comenzó a bajar las escaleras seguidas de Patty y Chrona

-¡Ey, Maka regresa aquí!

-Déjala Lizz.

La joven gruñó en respuesta, cruzándose de brazos- ¡Pero es que no lo entiendo! ¡¿Hasta cuándo seguirá negándolo?!

Tsubaki sonrió - ¿Y no has pensado que en realidad no se ha dado cuenta?

-¿Ehhhh? Por favor, es muy evidente que ellos se aman.

-Todas sabemos que Maka-chan es muy distraída, y Soul-kun, bueno…

-Él es un idiota.

-Yo iba a decir que era particular, pero creo que es un buen calificativo dadas las circunstancias – Dijo riendo ligeramente

-Um… - Suspiró dramáticamente - Vaya, sí que esos dos son fallos de fábrica. Pero si Maka se animara a dar el primer paso estoy segura que las cosas cambiarían – bufó -, aunque es injusto dejarle toda la responsabilidad, ¿verdad? Soul tampoco hace mucho para cambiar las cosas.

Tsubakí asintió- Pero esa es otra historia, dejemos que los chicos se encarguen de él.

-De acuerdo – ambas intercambiaron una breve sonrisa antes de comenzar a bajar las escaleras - Por cierto, ¿Le dijiste a Maka que hoy haremos su fiesta de compromiso?

-¿Eh? – La chica enrojeció al recordarlo - ¡Oh es verdad! ¡Perdimos tanto tiempo en el interrogatorio que se me olvido decirle!

Lizz suspiró y se encogió de hombros restándole importancia- Bueno, se enterara más tarde.

/o/O/o/O/o

Por fin las clases terminaron, dándole un respiro. Maka comenzó a guardar sus cosas, ignorando la seguidilla de miradas y comentarios tras su espalda. Porque no, nadie había olvidado la escena de aquella mañana, siendo tema de comidilla durante toda la jornada. Trató de disimular su sonrojo haciendo oídos sordos mientras el salón se desocupaba. Finalmente solo quedaban ella y su arma, por lo que pudo suspirar en paz.

-¿Ya estás lista?

-Sí.

Él la miró con curiosidad- ¿Por qué te has demorado tanto?

-Creo que es evidente, ¿no?

Soul sonrió burlón - ¿Y no crees que sea más sospechoso que nos hayamos quedado solos en el salón?

Maka se crispó y luego carraspeó – Cállate.

La guadaña rio entre dientes y desordenó juguetonamente sus cabellos- Relájate, estás más tensa de lo normal.

-¿Y por qué será, eh?

Comenzaron a caminar en dirección a la entrada. Los pasillos estaban desiertos, solo unos cuantos alumnos deambulaban por los alrededores dirigiéndose a sus habitaciones. Al verlos pasar, comenzaban a murmurar y ambos pudieron darse cuenta que el rumor ya había alcanzado a todo Shibusen. Ella lo miró de reojo y dejó escapar una ligera risilla al notar sus mejillas sonrojadas.

-¿Qué te hace gracia?

-Oh, nada…-canturreó, balanceando sus brazos - Por cierto, relájate estás más tenso de lo normal.

– Muy graciosa – siseó

Por fin salieron del lugar, y comenzaron a bajar la gran escalera. Soul suspiró al recordar como Kid le había enfatizado que no regresaran al apartamento hasta que todo estuviese listo. A raíz de eso tuvo que llamar a sus padres y convencerlos para que saliesen a recorrer los alrededores, recalcándoles encarecidamente que no regresasen antes de la hora prevista. Miró a su master, quien parecida sumergida en sus propias ideas ignorando su nerviosismo. Ahora su principal tarea era mantener a Maka entretenida, ya que por lo que podía intuir, no estaba al tanto de los planes de sus "amigos".

Al final de las escaleras, Soul se detuvo, sujetando la muñeca de la chica para captar su atención.

-¿Qué pasa?

-No quiero volver a casa aún.

-¿Eh? ¿Por qué?

El chico colocó sus manos tras la nuca, mirando el cielo – No estoy de humor de ver a mis padres, al menos no ahora.

Maka lo observó en silencio, como si lo estudiara con detalle. Era algo que se había hecho habitual desde hace un tiempo, pero que aún le generaba un dejo de nerviosismo al no poder descifrar lo que pudiese estar rondando la mente de la joven en esos instantes. Finalmente ella asintió, aceptando su idea.

-¿Y qué quieres hacer?

-No lo sé. Podríamos vagar por ahí – sonrió con un dejo de malicia que a Maka le dio mala espina - ¿Te apetece ir a la librería?

-¡No seas malo!

-No sé de qué me hablas – Comenzó a caminar, mientras ella lo seguía de cerca

-¡Sabes que no puedo! ¡Si lo hago gastaré el dinero que tengo para comprar esa enciclopedia!

Soul comenzó a reír de buena gana –Oh, es verdad -Maka lo fulminó con la mirada en respuesta, haciéndolo carraspear incómodo - Pues bien, entonces acompáñame a buscar unos discos.

– Bien.

Caminaron en silencio hasta llegar al local. El arma comenzó a mirar el oscuro lugar hasta que vislumbró al joven dueño, un Punk con un mohicano verde y ropa estrafalaria quien apenas lo vio ingresar le hizo un bruto gesto como saludo. Como era habitual, iniciaron su conversación en base a los nuevos discos que habían llegado, absorbiéndose por completo y dejando al resto de los clientes en un segundo plano.

Maka los contempló unos minutos desde lejos, sin poder evitar que una sonrisa escapase de sus labios. Le gustaba ver aquella pasión que su guadaña sentía por la música. Era la misma que sentía cuando se sincronizaban en el campo de batalla, o cuando él le hablaba sobre la arquitectura e incluso era la misma que ella sentía hacia los libros. Con algo de dificultad, intentó desconectarse de esa escena y comenzó a ver unos cds de música instrumental. Últimamente había comenzado a disfrutar la combinación entre los acordes de los violines y las narraciones de sus libros, logrando llegar a un estado de relajación total que le permitía imaginar cada sitio descrito por aquellos creativos y sabios autores con sumo detalle. Se había vuelto adictivo. Estaba tan distraída, que cuando sintió la presencia de Soul detrás de sí ya era demasiado tarde para levantar sus defensas. Su espalda se tensó al sentir su pecho prácticamente pegado a ella, pero no se volteó, ni aun cuando él estiró un brazo a su lado, apegándose un poco más para acorralarla entre aquella repisa y su cuerpo, rosando con su respiración la punta de su oreja, con la mera excusa de sacar un disco.

-Genial, hace tiempo que estaba buscando este.

Maka se giró ligeramente, sonriendo – No me extraña, al fin de cuentas ya has rayado el que tienes en casa.

-¿Y de quién es la culpa? ¿En serio creíste que no me iba a dar cuenta que también lo estabas escuchando?

– Lo siento, si quieres lo pago yo.

– Nah, no te preocupes por eso.

Ambos se quedaron mirando unos segundos, sin reparar que en toda aquella interacción habían mantenido una cercanía demasiado intima. Maka se sonrojó al darse cuenta y él pareció salir de su trance al notar su vergüenza. Soul carraspeó incómodo y se alejó de ella.

-¿Hay algo que te llame la atención?

-N-no, no realmente.

-¿Te parece si vamos a otro lugar?

-Sí, la verdad es que quiero un helado, creo que me hace falta algo de azúcar. Hoy no pude almorzar.

-Bien, déjame que pague esto y nos vamos.

-Okey.

Lo vio alejarse, con la misma indiferencia y desinterés de siempre, como si aquello jamás hubiese sucedido. La chica frunció el ceño al darse cuenta de que el joven de la tienda había observado la escena y no parecía nada sorprendido. Entonces recordó que no era la primera vez que aquello pasaba. Soul siempre hacía lo mismo, aparecía cuando ella estaba más distraída, se acercaba más de la cuenta y luego hablaban como si la distancia fuese normal, a pesar de que estuviesen insanamente cerca. Pero entonces, ¿por qué esta vez había sido tan diferente? ¿Y cómo es que eso se había echo tan habitual?

-Maka…

-¿Eh?

-¿Nos vamos?

-Sí.

Ella le hizo un leve gesto de despedida al dueño, que le sonrió con simpatía como respuesta. Nunca habían hablado, pero el chico le agradaba, solo porque lograba sacar a Soul de su coraza.

Siguieron su camino hasta llegar a la heladería. Ella fue a sentarse mientras Soul pedía los helados en la caja y escogía los sabores.

Maka observaba por la ventana de manera distraída, recordando aquel breve momento en la tienda de discos. Podía jurar que por primera vez hubo una especie de tensión que jamás había sentido antes. Incluso el solo pensarlo hacía que su estómago se apretase dolorosamente y sus mejillas se sonrojaran como dos foquillos de navidad.

-¿Tienes calor?

-¿Eh?

Una copa de helado de fresa se posesionó frente a ella, pero su atención estaba en la mirada de Soul, quien la observaba con una ceja levantada y con un claro semblante de curiosidad.

-¿Qué?

-Estas muy roja.

-Oh…-se llevó una mano a su mejilla izquierda, sintiéndola arder - Es que hace un poco de calor.

-¿No tendrás fiebre? – la mano del chico se ubicó en su frente, crispándola más de lo que ya estaba. Maka se sonrojó más –si eso era posible- y los nervios nublaron por completo su juicio. Le dio un manotazo para alejarlo, ganándose una mirada confusa de su acompañante

-De-déjalo, solo tengo calor, no es nada importante.

Soul la observó pero se encogió de hombros, restándole importancia – Bien, no tienes que ponerte así

Ella suspiró, en un vago intento por calmarse - Lo siento, tienes razón. Es solo que… estoy algo tensa, eso es todo.

Su arma la miró por encima de la copa. Estiró su mano y sujetó la de ella, tratando de ignorar la corriente que se deslizó por sus dedos ante aquel contacto - Descuida, ya todo terminara, debes tener paciencia.

-Eso es lo que más tengo, Soul, creo que lo sabes…

El chico desvió la mirada fingiendo no haberla escuchado. Ella sonrió y comenzó a tomar el helado que ya llevaba un rato derritiéndose.

-¿Y bien? ¿Qué se traen?

-¿De qué habas?

Maka apoyó su mejilla en su mano, sonriendo con autosuficiencia - ¿En serio crees que no me he dado cuenta? – Él siguió fingiendo no saber a lo que se refería, por lo que suspiró derrotada - ¿Qué es lo que están planeando Kid y los demás?

Soul sonrió ladinamente, mostrando sus dientes en el proceso- Te diste cuenta, eh…

-No es difícil. Chrona se pone más nerviosa de lo habitual cuando están tramando algo, la pobre "no sabe lidiar con eso".

-Sí, es verdad.

Hizo una pausa para ordenar sus ideas y poder dar la noticia sin generar un colapso en su técnico, pero por más que pensó, no encontró ninguna sutileza que pudiese ayudarlo. Resignado tomó aire y se arriesgó a dar la noticia.

– Ellos están preparando el departamento para nuestra fiesta de compromiso.

Como si fuera un resorte, la chica se levantó, botando la silla en el proceso - ¡¿Qué-qué?!

-¿Por qué gritas? – gruñó, mientras masajeaba su oído resentido

-Lo-lo siento…-Albarn se sentó, tratando de ignorar las curiosas miradas de los clientes-Es solo que me tomo por sorpresa

Soul le esbozó una sonrisa condescendiente -¿Esto es mucho para ti verdad?

Maka negó levemente, apretando sus manos sobre las piernas - No es como piensas, es solo que… - Se mordió el labio inferior, interrumpiendo sus palabras

-¿Es solo que…?

La joven sentía que su cuerpo temblaba. Tenía miedo, en especial ante la sutil amenaza de Carol. Sabía que las cosas podían salir mal, y no era un riesgo que quisieran correr. Miró su arma, cuestionándose si sería prudente contarle sobre lo sucedido.

- Soul, yo…

El teléfono de Evans sonó, y ella no pudo evitar que un suspiro de alivio, agradeciendo a quien fuese que la haya sacado de ese tenso momento. Quizás era mejor que él no se enterase de nada, al menos por ahora. Lo vio checar el número, chasqueó la lengua y respondió con voz monótona.

-Kid, ¿Ya está listo? Bien, nos vemos- Suspiró melodramático mirando a la chica – es hora de regresar.

-Bien…- ella se levantó dispuesta a irse, pero él la detuvo, obligándola a regresar a su lugar - ¿Qué pasa?

-¿Qué era lo que ibas a decirme?

Maka forzó una sonrisa y negó ligeramente – No es nada importante.

-¿Estás segura?

-Sí… - insistió, tratando de fingir serenidad –Será mejor darnos prisa, no queremos llegar tarde a nuestra propia fiesta.

El arma asintió en silencio siguiéndola de cerca, tratando a su vez de controlar los acelerados latidos de su corazón. Estaba nervioso y temía que las cosas no fuesen a resultar como esperaba. Miró a su técnico, quien parecía ir tranquila, por lo que decidió imitarla. Era lo mejor, si querían que las cosas fueran bien, ellos debían actuar con naturalidad.

-No sucederá nada malo, te lo prometo. Y si es así, me quedaré a tu lado, Soul -Susurró Maka

Él sonrió, sintiendo un calor en su pecho. Asintió y sujetó su mano – Gracias.

Maka agachó la mirada avergonzada, pero luego correspondió su gesto. Sabía que solo era un modo de darse fuerzas para lo que vendría, era una prueba de fuego, el todo o nada, y debían confiar que todo saldría bien.

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Se que es cortito y que no he actualizado en meses, voy lento pero seguro!

Muchísimas gracias por seguir mi historia, y espero que su curso no les decepcione!

Besotes y bendiciones para todos mis lectores

NinfaOscura_