Disclaimer: Los personajes y caracteristicas de esta obra pertenecen a la saga Crepusculo de S. Meyer. Solo los uso para contar una historia que es completamente MIA.


NOTA:

Hola chicas, lamento muchisimo la tardanza, este capitulo esta listo hace una semana mas o menos, pero FF no me dejaba subir por un error que aparecia y despues de rabiar tanto, agradezco a NAOBI CHAN, que se tomo el trabajo de mandarme un mensajito con la solución! asi que aqui esta...creo yo el capitulo mas dulce de la historia... Aprovechen el azucar porque las cosas cambian pronto!

Ademas, nuevamente agradesco RW y alertas! me hacen muy feliz!

besos!

LAKENTSB


Tuyo.

Edward

Feliz.

Eufórico.

Enamorado hasta los tuétanos…

Con una sonrisa indeleble tatuada en mis labios que no desaparecia ni siquiera para domir…

Bella.

El solo evocar su nombre hacia estragos en mi cuerpo.

Su voz, sus ojos, su risa… sus abrazos.

Todo lo que había tenido de ella por años, y me habia llenado más que cualquier otra persona, no era nada comparado con lo que me producia este nuevo estado sin barreras entre nosotros.

Sus besos.

Sus suspiros en mi boca, sus pequeñas manos avidas de mi piel, sus caricias timidas, urgentes, desesperadas.

Su respiración agitada y ese rubor en sus mejillas que ahora comprendia en otra dimensión…

Mi vida.

La razon de mis días.

Queríia el mundo para Bella, en humilde recompensa por hacerme tan feliz.

Las vacaciones de navidad se acercaban, y entre todas las cosas que soñaba para ese dia especial que queria regalarle no me decidia por ninguna…

Era invierno.

Si hubiera sido primavera o verano tal vez no sería una locura acampar en el prado… queria que fuera alli, porque ese era nuestro lugar… pero no iba a tener a Bella congelandose…

¡La cabaña!

Carlysle y Esme habian comprado una cabaña de piedra y madera en el bosque de Forks.

Les encantaba el bosque desde que hicieran una excursión con los padres de Alice en una de sus visitas, y Esme se enamoró del lugar apenas lo vio . La habia arreglado a su gusto, convirtiendola en un lugar delicado y cálido en el que se refugiaban cuando pasaban sus temporadas aquí.

Llamé a carlysle para preguntarle si tenia planes de venir en Navidad, y me dijo que no.

-queria pedirte permiso para usar la cabaña. -Le dije, con un poco de nerviosismo en la voz.

-¿y desde cuando me pides permiso si tienes tu propia llave? –respondió burlon. Y era cierto, tenia mi propia llave pero jamas la habia usado.

- no lo se, admiti…-confuso.

-¿hay algo que quieras decirme hijo? –preguntó con su habitual sabiduría y sonrei.

- fui por Bella a la universidad… le dije sobre mis sentimientos…-confesé, sabiendo que se alegraria de saberlo.

-ahora entiendo… cuanto me alegro hijo, te mereces ser feliz con ella. Se cuanto la amas, y cuanto ella te ama a ti.

- si… estoy feliz…yo queria…¿Cómo que cuanto me ama ella a mi? ¿desde cuando lo sabes?

- oh, eso… desde la primera vez que la vi contigo en Forks…-rio carlysle y yo bufe.

-¿podrías habérmelo dicho antes…no crees?-le reproche.

- ¿y privarte del placer de luchar por ello y obtenerlo? No lo creo…¿Qué ibas a decirme? -la risa aun sonaba en su voz.

-que quiero pedirle…yo estoy pensando en… quiero casarme con ella papá. -Admiti, derrotado.-se que es muy pronto pero estoy seguro y quería hacer algo especial para ella… por eso pensé en la cabaña…y…

- es toda tuya hijo… ¿tienes el anillo ya?

-no, aun no me he decidido cual comprar...

-bueno… iba a dártelo este verano cuando nos viéramos, peor ya que te has adelantado…

- ¿de que hablas?

-del anillo de compromiso de mi madre. Esme y yo queremos que lo tengas… que siga en la familia…

-pero…yo...

La emoción me quebró en ese momento. Carlysle seguía tratándome siempre como si yo fuera de su sangre, y eso no hacia más que conmoverme.

-quiero hacerlo. Te lo enviare a tiempo, hijo. Igual si no te gusta puedes elegir el que quieras para ella…-continúo.

-no. No buscare otro… ella es especial en mi vida ¿y que mas que un anillo tan especial, tan significativo para lo que quiero decirle?

No fue facil.

Mis superiores exigieron todo de mi luego de ausentarme dos semanas por motivos familiares pero tenia que estar libre para las vacaciones de Navidad o me moriría.

Llegue dos días antes que ella a Forks, para dejar todo listo y fui por Bella la mañana de navidad. Habíamos hablado por teléfono la noche anterior, ella estaba recién llegando y todavia no le habia dicho a Charlie que estabamos juntos, asi que acordamos vernos por la mañana, para intercambiar nuestros regalos.

-Vine a darte tu regalo. -Dije, envolviéndola entre mis brazos y besandola suavemente. Ella miro detrás de mi al ver que no traia nada en las manos…y su nariz se arrugo.

-¿y donde esta?

-tendrás que venir conmigo… te sugiero que prepares ropa para pasar la noche afuera, -susurre en su oido, disfrutando de su estremecimiento.

-¿me llevaras de acampar? -sus calidos ojos me observaron con curiosidad.

-mmm… solo dire que no regresaremos hasta mañana después del almuerzo…¿Qué te parece?

-¿tan lejos esta mi regalo?

- ya lo veras…

-dejame preparar mis cosas y avisarle a Charlie. –dijo, mientras corria por las escaleras hacia su habitación.

-¿Qué tienen que avisarme? -Pregunto charlie asomandose de la cocina donde se ahbia refugiado cuando llegue.

- que me llevare a Bella para darle su regalo de navidad y regresaremos mañana señor. Explique, tratando de sonar firme, pero los nervios me traicionaban.

- ya son adultos. No me mires con esa cara. Solo te diré que si le dañas un pelo, un solo pelo Edward Masen… te las veras conmigo.¿entiendes? –dijo clavando sus severos ojos en mi.

-si señor, entiendo. Le prometo que…

-nada de promesas, solo regresala tal como la llevaste. -Espeto.

Y solo pude asentir, porque sabia Dios que Bella no volveria como la llevaba… y no por lo que pensaba pedirle sino por lo que pensaba hacer con ella esta noche… Pero Charlie no tendria por que saberlo. ¿No?

Bella bajo a los pocos minutos con una mochila en el hombro, sorpendiendome por su rapidez.

-¿Qué? -Pregunto, mientras el rubor cubria sus mejillas.

- ¿ya lo tenias listo?

- ¿crees que no estaba esperando a que por fin vinieras a secuestrarme? – Susurro.-muero por estar a solas contigo Cullen…llevo semanas esperando ese momento. –dijo, acercándose a mi cuello.

Ahora el que se estremecía era yo y ella reia con satisfaccion. Tenia que salir de allí antes de que no pudiera contenerme y la llevara por esas escaleras a su propia habitación.

-vamonos de aquí Bella..-suplique.

-como desees… -susurró, otra vez con esa mirada. -¡Adiós papa! -exclamo, alegremente antes de cerrar la puerta de entrada.

Luego de unos minutos conduciendo por la ruta, me metí en un camino que iba hacia el bosque.

-¿a donde vamos?

- es una sorpresa, lo veras al llegar. .. –Bella bufo en su asiento, mirando hacia la ventanilla. -Vamos…no seas impaciente, te gustara. Es mas, te encantara…

-sabes que no me gustan las sorpresas Cullen…

- esta te gustara.

Cuando faltaban unos metros para tomar el camino que nos dejaba en la puerta de la cabaña me volvi hacia ella.

-ahora tienes que hacer algo más. -Le dije, sacando un pañuelo de seda del bolsillo de mi chaqueta.- es parte de mi regalo, asi que te pido que te lo pongas y me des el gusto- dije, y extendi el pañuelo para tapar sus ojos.

La lleve delicadamente y tratando de que no tropezara los metros que nos separaban de la entrada de la casa y le pedi que esperara un segundo mientras abria la puerta.

Luego de que camine con Bella hasta elcentro de la salita, donde el fuego estaba prendido, y la mesa estaba elegantemente puesta para dos, y le quite la venda.

Su mirada sonriente recorrio el lugar maravillada para luego posarse en mi.

-Edward…

Bella acortó la distancia quenos separaba y unio nuestros labios en un beso lento, sensual, profundo, que poco a poco fue transformandose en algo desesperado por parte de ambos. Tuve que obligarme a romperlo para decir.

-Feliz Navidad Bella…

- ¿es mi regalo?

- asi es… un dia completo contigo aquí… ¿Qué te parece?

-Es hermoso…no puedo creerlo. ¿Como sabes de este lugar?

-Es de carlysle… y mio… tengo hace años la llave, pero jamas habia venido cuando no estan ellos aquí. Es donde se quedan en el verano…cuando no estan con Rose.

-¿O sea que nadie nos encontrara aquí?

-Nop. Solo Emmet y Rose conocen la cabaña, y como todos los demas creen que estamos en seatle…ademas no tienen llave.

-Eres picaro Cullen…

-Necesito estar contigo sin interrupciones… Bella.-dije acercándome a ella, y mordisqueando su cuello alternando mis mordiscos con besos humedos.

Pude sentir como se estremecía, y su pulso se desbocaba en su garganta.

-te he echado de menos, -susurro, entre suspiros, apoyándose en mi y dejando que la envolviera por la cintura, bajando ahora por su hombro y cuello con mis besos.

-Yo tambien, crei que me volvería loco un día más lejos de ti.

La di vuelta, atrapando sus labios en un beso demandante, cargado de toda mi nostalgia y mi deseo por ella, sintiendo como su respiración se agitaba y buscaba pegarse mas a mi. Mis manos aferraron sus caderas, uniéndolas a las mias, iniciando un movimiento sensual entre nosotros hasta que la escuche jadear.

-Edwrd..Susurro…-me estas volviendo loca.

-y tu a mi… -dije, encendido por el tono ronco de su voz, y volviendo a besar su boca, y su mandibula, hasta su clavícula.

Mis dedos juguetearon con el botón de su camisa, y ella lo desprendió, dejándome ver el escote de encaje de una camiseta de tiras azules, contrastando con la blancura de la curva de sus pechos. Mi cuerpo estaba reaccionando demasiado rápido y no quería quemar el momento.

-quiero que sea especial, -susurre, volviendo a prender su botón. -No aquí, no así…

-esta bien. -Asintió… apartandose un poco de mi… -sorprendeme.

Sonrei aliviado a ver la expresion de su rostro, por un momento creí que habia pensado que la rechazaba…

-Bueno…-dije, algo nervioso ahora…-he pensado que primero deberíamos comer… necesitaras fuerzas luego.

Reí al observar como sus mejillas enrojecían.

–vamos, tu siéntate ahí y ponte cómoda que regreso en un momento.

Le ayude a quitarse la chaqueta, deslizando mis manos por sus costados, disfrutando de este juego de seducción indirecta, sabiendo el efecto que mi toque producía en ella, porque la electricidad también recorría mi cuerpo, despertándome toda clase de sensaciones placenteras.

Me lleve sus cosas a la habitación, y eche un vistazo satisfecho de mi trabajo toda la tarde y la noche anterior para preparar el lugar. Mi padre había dejado una nota junto con el anillo que me envió.

Para impresionar a tu chica no tienes que hacer grandes gastos de dinero, solo has las cosas por ti mismo.

Así que yo mismo había cocinado, y solo había dejado que mi madre preparara el postre, porque realmente eso me superaba… pero lo demás… era todo del trabajo de mis manos… hecho con todo mi amor.

No sabia si la impresionaría, lo único que quería era mostrarle cuan especial era ella para mi.

La cabaña tenia una estufa a leñá en el pequeño comedor, y otra en el dormitorio. Las dos estaban encendidas, dandonos la calidez que necesitabamos, ya que afuera, los ventanales de la sala mostraban que habia comenzado a nevar.

-voy a guardar el auto, -avise. Saliendo de la cabaña.

No quería sorpresas al despertar por la mañana a causa de un motor congelado por mi descuido.

Bella encontró el tocador en el pasillo y se lavo las manos y note que había acomodado un poco su cabello también, y sonreí. Para mi estaba perfecta, con sus ondas sueltas y alocadas, cayendo por su espalda.

Calenté la lasaña en el horno, y prepare la botella de vino que había comprado para la ocasión. Ninguno de los dos solía beber, yo lo sabia. Pero el día y la ocasión ameritaban esos detalles.

Me encargue de servir la comida y llenar su copa, rozándola y hablándole en el cuello pasando por detrás de su silla cada vez que podía, y disfrute de sus nervios y de verla tan ansiosa por lo que sucedería después.

-nunca te había visto así. –comento. Mientras comíamos.

-¿así como? –pregunte, haciéndome el que no sabia de que hablaba.

-tan… provocador…tan… sexy. –admitió, y sus mejillas se pusieron rojas.

- será porque no me gusta empezar lo que no podré terminar – dije, mirándola con lujuria y haciendo que se atragantara con su copa de agua.

Lo siento- me disculpe… es que… solo estoy tratando de impresionarte.

Creo que ya lo lograste-rio. Y levante los platos.

-¿quieres el postre ahora o prefieres que terminemos la copa de vino en el sillon? -Pregunte, desde la cocina.

La vi mirar el fuego con ojos nostálgicos y supe que elegiría el sillón.

-Creo que me encantaria sentarme frente al fuego, -contestó mientras acomodaba los almohadones para acurrucarse en el sillon.

-no no no… señorita, ¿que cree que esta haciendo?- La reprendi, sorprendiéndola…

-¿no lo se?

- siéntate ahí, y déjame hacer a mi. –le ordene, sacándole una sonrisa.

-ok, no me gustaría contradecirte hoy -bromeo…

-no te arrepentirás… -dije, arrodillándome a sus pies, y quitándole las botas. Bella extendió sus pies hacia la estufa y me senté en la mullida alfombra tomándolos en mis manos, masajeándolos con fuerza y movimientos precisos, arrancadote un par de gemidos de placer.

-oh, Edward, eso es…fantástico, -dijo, recostándose hacia atrás en el sillón y cerrando los ojos.

Luego de unos minutos me senté a su lado y la recosté sobre mi como solía se nuestra costumbre. Conversamos un rato de trivialidades mientras reíamos y bebíamos nuestras copas.

-me encanta estar contigo.- Dijo de pronto. Es como si todo lo demás dejara de existir…

-me pasa lo mismo admití.-no sabes cuanto me cuesta subsistir cuando no puedo verte. Es como si nunca llegara a casa.

Nos quedamos un rato en silencio, contemplando el fuego y sintiéndonos, en nuestra burbuja personal. Mis manos peinaban su cabello con lentitud, rozando su cuello de vez en cuando, y Bella alzo sus manos de repente, tirando de mi para que la besara...

Nos besamos largo rato, lentamente, disfrutandonos, hasta que poco a poco fuimos acomodandonos frente a frente y nuestros cuerpos terminaron entrelazados, en una maraña de piernas con Bella a horcajadas de mi. Mis manos subian y bajaban por su espalda, acariciandola, y también acercandola hacia mi con deseperacion.

Bella jugaba con mi cabello, revolviendolo y tirando de el, acercandome aun mas, profundizando nuestro beso al limite, hasta quedarnos sin aire.

-te amo Bella, -susurre cuando pude separarme.-y me vuelves absolutamente loco.

-Ella sonrio y metio sus manos debajo de mi sueter, haciendome estremecer.

-me gustas demasiado Cullen… creo que esta vez no me quedare con las ganas de ponerte las manos encima. -rio con malicia.

-Tocame. entonces–le rogue. -Soy tuyo.

Bella se abalanzo sobre mis labios con desesperacin y sus manos subieron por dentro de mi ropa recorriendo mi pecho y buscando mi espalda.

-quitamelo si quieres, -susurre, levantando mis brazos, y Bella se enderezo para quitar mi sueter dandome una espectacular vista de su silueta…

esto iba a ser muy difícil…Queria que fuera lento, pero estaba al limite de mi control ya, y solo nos habiamos besado.

Bella desprendio el primer boton de su camisa y me miro, mordiendose los labios. Extendi mi mano hacia las suyas y comence a soltar los botones uno a uno, dejando al descubierto su camiseta de tiras azul, que se ceñia perfectamente a su figura, marcando sus pechos erizados.

-Bella…-susurre, besandola y bajando mis manos por sus hombros, hasta su clavicula, y luego sus costillas,para subir lentamente y rodear sus pechos con suavidad.

Ella se arqueo hacia atrás, con el contacto, y me miro a los ojos, con sus labios entreabiertos, mientras los acariciaba.

Nos besamos con desesperación ahora, y cuando ella levanto los brazos para que le quitara la camiseta, la tome en brazos y la lleve hasta la habitación. Dejandola de pie sobre la alfombra.

Sus ojos se abrieron desmesuradamente al contemplar el efecto de las luces de las velas metidas en pequeños fanales blancos, reflejadas en el espejo que cubria una de las paredes y mesclado con el vaiven del fuego de la delicada chimenea de piedras que estaba en una de las esquinas.

-Edward…este lugar… es… hermoso, -musito, mientras me inclinaba para besarla nuevamente, desde el estomago hacia arriba, subiendo con mis manos, arrastrando su camiseta para dejar sus pechos expuestos frente a mi. La vi cubrirse rápidamente cuando me aleje para arrojar la camiseta en una silla. Detrás nuestro.

-no lo hagas.-suplique. Tomando sus muñecas y separando sus brazos.-no tienes idea de lo hermosa que eres.

Bella bajo la vista con timides, y tome su barbilla para besarla. Eres perfecta, Bella, mirame.- Le dije, tomando su mano y poniendola en mi pecho sobre mi corazon… -es lo que me haces. -Le dije, y volvi a besarla, abrazandola y dejando que nuestras pieles hicieran contacto, arrancandonos una sensación abrumadora.

Sus manos bajaron por mi cintura, buscando el boton de mi pantalón, y las mias el suyo.

Nos quitamos el resto de la ropa despacio, mirandonos. Mientras tomaba a Bella por la cintura haciendola retroceder hacia la cama, recostandola en ella y subiendo desde sus tobillos besando cada parte que encontraba en mi camino.

-tocame Bella, quiero sentirte.-le pedi, tendiendome a su lado, sin dejar de acariciarla en lugares diferentes, arrancandole jadeos y gemidos a su paso.

Sus manos pequeñas comenzaron a viajar por mi piel ahora, obligandome a cerrar los ojos. Nos descubrimos despacio, con ternura, pasion, y delicadeza, adorandonos entre susurros, besos y gemidos hasta que Bella tomo mi rostro y murmuro mirandome a lo profundo de los ojos.

-por favor… Edward…

y sin romper contacto con sus ojos me acomode sobre ella mientras su mano recorria mi barbilla y cuello, para unirme lentamente a su cuerpo en el acto mas sublime que puede unir a dos personas.

Deje que sus expresiones me guiaran, hasta que nuestros cuerpos encontraran el ritmo perfecto que nos hizo explotar momentos después, totalmente agotados y emocionados.

Me derrumbe a un costado de Bella y la arrastre conmigo en un abrazo posesivo. No queria separarme de ella… no podria separarme de ella. Ahora entendia porque las religiones dicen que uno debe esperar al matrimonio para unirse de esta manera con la persona que ama.

Supe que jamás podría entregarme a otra persona ya, y que jamas podria soportar que Bella tuviera este tipo de intercambio con alguien mas. Yo le pertenecia, y ella a mi. Y era para siempre.

No podría decir con exactitud cuanto tiempo estuvimos en una especie de limbo, flotando en la nueva sensación de estar unidos de esta manera, con nuestros cuerpos entrelazados aun, y acariciándonos levemente, en silencio hasta que Bella se subió a mi y comenzó a besarme con pasión, haciendo a mi cuerpo despertar nuevamente.

Nos amamos con menos delicadeza y más pasión esta vez. Hasta quedarnos dormidos.

Cuando desperté, había anochecido. No quería apartarme de Bella pero necesitaba usar el baño, así que desenrede un poco nuestros cuerpos y me deslice fuera de la cama.

Cuando regrese, Bella me miraba con una sonrisa relajada en los labios, toda hermosa, apenas cubierta con la sabana y su cabello revuelto.

-hey dormilona… -dije, sentandome a su lado.

-tengo hambre-se quejo, y escuche el gruñido de su estomago…

- ¿que tal pastel de chocolate con una taza de chocolate caliente?

-¿hay pastel? -Sus ojso se iluminaron graciosamente…

- si señorita, era el postre… pero como ud prefirio otras cosas… ¿quieres levantarte o te traigo un poco aquí?

-aquí estara bien, -dijo con pereza… -ya oscurecio.

Lleve una bandeja con la cena para los dos y nos acomodamos en la cama. No podia estar mas feliz, y comodo, y completo. Supe que queria exactamente esa vida por el resto de mis dias y que solo la tendria con ella; mi Bella. Que comia concentrada su trozo de pastel y no era conciente de que la estaba devorando a ella con mi mirada.

Tan hermosa, con la luz naranja del fuego resaltando su cremosa piel, y las ondas de su cabello revuelto recogidas sobre uno de sus hombros…

.-¿que estas mirando tanto? - pregunto, como siempre sin mirarme.

-lo hermosa que eres…-admiti. Adorándola.

- exagerado.

- si te vieras como te veo no dirias eso…

-¿y como me vez cullen? Inquirio.

-perfecta…

Luego de devorar casi medio pastel de chocolate y dos tazas de chocolate cada uno, volvimos a devorarnos mutuamente hasta caer rendidos por el sueño.

Bella me sorprendio con el desayuno esta vez. Café, tostadas, jugo de naranja y huevos revueltos.

-no tenias que hacerlo.-proteste fingiendo enojo. – se supone que todo esto es mi regalo y yo tenia que hacerlo.

- no te enojes Cullen, no quise despertarte, eres tan hermoso cuando duermes! Pero si no me levantaba te iban a despertar mis rugidos.- explico mi princesa tratando de aplacarme.

Devoramos todo rapidamente y decidi que era tiempo de darme una ducha.

-no se si quieres acompañarme, le dije. Pero me voy a duchar…

- ¿quieres ahorrar agua Cullen o estas haciéndome algún tipo de propuesta?

- como tu quieras…-respondí, dándole una nalgada y corriendo al baño.

Bella no tardó en seguirme y terminamos encontrándole otro uso al hidromasaje de Esme. Eso si, totalmente relajante.

Nos vestimos rápidamente al salir, sino nos pasaríamos el día entero en ese dormitorio y todavía faltaba la parte mas importante de mi regalo.

Después de almorzar le dije a Bella que se abrigara y fui por el auto.

-¿a donde me llevas? –pregunto. Viendo que guardaba el panuelo de seda en mi bolsillo otra vez.

- a un lugar que te gusta, -dije. -Pero tendras que dejarme vendarte antes de llegar. No puedes ver la sopresa antes de que te lo diga.-le anticipe.

- esta bien… esta sorpresa fue totalmente perfecta…creo que empiezan a gustarme, -admitio juguetona.

Cuando llegamos hasta el sendero que nos llevaba al nuestro prado le indique que caminariamos un poco.

Increíblemente el dia etaba despejado, asi que el sol se colaba entre los frondosos arboles y supe que nuestro prado estaria soleado. Aunque cubierto de nieve, pues era invierno.

Unos metros antes de llegar al borde de los arboles le pedi a Bella que me dejara vendarla, la conduje hasta el tronco donde soliamos sentarnos y le pedi que esperara un segundo mientras daba un ultimo retoque a mi sorpresa, y me volvi para desatarla.

Bella abrio los ojos acostumbrandose a la claridad del sol sobre la nieve y miro a su alrededor sin saber que era lo que tenia que mirar hasta que dio con él.

Mi creación mas reciente:

Un muñeco de nieve bastante mas pequeño que Bella, vestido con una gorra de lana negra, una camisa a cuadros y unos Rai bans gastados que guardaba en mi closet.

El muñeco tenia una pizarra colgando del cuello que decía "casate con migo" en grandes letras rojas… y la cajita de terciopelo azul que contenia el anillo estaba sobre su mano de hielo extendida.

Bella rió al principio, y luego se inclino para tomar la pequeña caja de terciopelo. la dio vueltas con curiosidad y sus ojos se llenaron de lágrimas cuando la abrió.

Se volvió hacia a mi, que esperaba su reaccion en silencio, totalmente nervioso, y con una enorme sonrisa entre lagrimas me pregunto:

-¿en serio Cullen? ¿Con el?

- conmigo Bella, -dije arrodillándome ahora delante de ella y tomando su mano. -Quiero ser tuyo, en todas las formas posibles, con este anillo te entrego mi corazón para siempre si lo aceptas. Soy tuyo, completamente ahora.

Sus lágrimas seguían cayendo y me abrazó con fuerza.

-Edward…eres… es…todo...tan perfecto…me haces tan feliz… nada me haría mas feliz que aceptarlo…-dijo, tomando mi rostro entre sus delicados dedos. -y también soy tuya, completamente.

Bella extendió su mano para que colocara el anillo en ella y luego la bese, otra vez, como si fuera la primera vez y también la última. Como todos nuestros besos, cargados siempre de todos nuestros sentimientos.

Luego Bella hecho a reír…

-pobrecito, -dijo señalando el muñeco de nieve… -ahora se ve tan patético con la mano extendida pidiendo matrimonio…

-creo que deberíamos hacerle su compañera ¿que te parece? -Sugerí… sacando a flote nuestro lado infantil que nunca estaba demasiado lejos… y nos entretuvimos un buen rato, construyendo la novia perfecta para Ed… como lo habíamos bautizado.

Le pusimos a modo de bufanda el pañuelo de seda con que habia vendado a Bella y ella le colocó un ramo de hojas en el regazo.

Satisfechos con nuestra obra de arte, la contemplamos en silencio un momento, y estallamos en carcajadas. Luego de tomarnos algunas fotografías con el celular regresamos alegremente por el bosque hasta el auto y luego a la cabaña. A buscar nuestras cosas y llevarla a su casa para prepararse para la cena de esta noche y avisarle a Charlie.

Les diríamos a nuestros padres que nos habíamos comprometido.


Bueno, espero que este capitulo haya sido como esperaban (no soy muy buena para las notas de autor jeje) y haya logrado reflejar la profundidad de lo que se rompio con esa boda...

Me hacen muy feliz con sus alertas y rew! trato de contestar a todas y espero que sigan por aqui y se pasen tambien por las otras historias que hay en mi perfil...

ESta historia es ROMANCE/DRAMA. y eso es lo que van a encontrar aqui... asi que si les afecta el sufrimiento y la tristeza... no les recomiendo este genero =).

El próximo capitulo es horrible... y tal vez tendria que cambiar el rating de la historia solo por el...

Gracias a todas por estar ahi!

Lakentsb