Como prometi aqui esta el siguiente, espero les guste me inspire mucho en esta parte de la historia. Gracias por leer!


Capitulo 11

Invierno I

Los meses más duros del año comenzaban, las nevadas se avecinaban pronto por lo que se debía cosechar lo más que se pudiese para poder sobre llevar el frío invierno en el cual nada crecía.

Durante todo el tiempo que ya habían pasado juntos, Inuyasha y Kikyo se hacían cada vez más cercanos. Ya casi ellos mismos aceptaban que eran amigos. Aunque en el fondo ambos querían ser algo más.

El correo trajo consigo una nueva carta para la joven sacerdotisa, en esta la llamaban con urgencia para exterminar a un poderoso demonio que atacaba durante el invierno de manera consecutiva las aldeas en busca de alimento. Claramente era una situación grave y varias vidas dependían de que ella realizase ese viaje a aquel lejano país.

-Inuyasha, me han encargado la tarea de exterminar un demonio de otro país, pero incluso para mi será una tarea difícil

-¿Necesitas que te ayude?

- Así es, ¿aceptas?

-Claro te haré el favor, pero desde ya te advierto que va a costarte caro…

-Prometo recompensarte de alguna forma…

-Con…

-No, no será con la perla- lo interrumpió adivinando sus palabras.

-Keh, entonces no me des nada- dijo con un tono gruñón y malhumorado.

-Bueno partiremos mañana a primera hora.

-De acuerdo ¿paso por tu casa o por el templo?

-Por el templo debo preparar la barrera antes de irnos

-Entendido- respondió casi esbozando una sonrisa, en verdad le entusiasmaba la idea de viajar con ella y más aun estando solos.

La mañana siguiente Kikyo se dirigió al templo, para crear el campo de energía que siempre ponía alrededor de la perla cuando sabia que se ausentaría por varios días. Así evitaba que los demonios la obtuviesen ya que no sentían su presencia. Esta barrera consumía gran parte de su poder espiritual, pero era necesaria cuando ella se encontraba lejos, así los aldeanos también tendrían algo de paz por unos días.

Como habían acordado el día anterior, Inuyasha se dirigió al templo para buscar a su compañera y así partir al rumbo pactado.

-¿Estas lista?

-Si, ¿puedes llevar esto por mi? Le pidió extendiéndole una gran bolsa.

-¿Qué hay dentro?

-Algo de comida, medicinas y de abrigo para el viaje

-¿En verdad tienes que llevar tantas cosas?

-Es un viaje largo y no se a qué distancia estará la aldea más cercana durante el camino. Si nos perdemos necesitaremos insumos.

-Keh, humanos, está bien yo lo llevo- dijo levantando la pesada bolsa como si de un saco de plumas se tratase.

Ciertamente Kikyo era una mujer precavida, existían muy pocas probabilidades de que se perdiesen, pero aun así prefería estar preparada, les tomaría al menos 3 días llegar hasta aquella región.


Luego de varios duros días de viaje soportando el frio y la nieve, los viajeros llegaron a destino. Los habitantes del lugar los recibieron con mucho entusiasmo y alegría, ya que claramente sabían que venía de muy lejos solo para ayudarlos.

Les brindaron hospedaje en una cabaña cercana al bosque, sin duda era el lugar más apropiado para estar alerta si al demonio se le ocurría atacar la aldea. Luego de asentar sus pertenencias, la joven sacerdotisa se acerco a los aldeanos para que le comentasen con lujo de detalle la situación en la que se encontraban.

Le habían dicho que por lo general el demonio atacaba por las mañanas antes de que saliera el sol, lo cual los obligaría a pasar las noches haciendo guardia. Su principal blanco eran los niños pequeños.

-Genial, tendremos que pasar la noche en vela- dijo Inuyasha casi gruñendo.

-Nos turnaremos no te preocupes.

-No es por eso, yo puedo pasar días sin dormir, pero tu eres humana, espero que el sueño no afecte tu puntería.

-Te sorprendería lo buena que puedo llegar a ser incluso dormida- le respondió en un tono casi desafiante. - Creo que no quieres averiguarlo, procura portarte bien durante la noche

-Pues claro- dijo casi rojo como un tomate esquivando su mirada. - ¿Qué podrían intentar con alguien como tu?

- Espero por tu bienestar que así sea- le respondió al tiempo que lo apuntaba velozmente a la cara con su arco. Este había casi rozado la nariz del hanyo quien la miraba sorprendido, se había quedado atónito ante su destreza.


La noche caía sobre la aldea, los jóvenes se encontraban dentro de la cabaña cerca del fuego. Ninguno de los dos quería dormirse, pero claramente el sueño poco a poco los estaba venciendo.

-Duerme tu primero- le ofreció el mitad bestia a la joven.

-No aún no, descansa tú si así lo deseas…

-No seas tonta y ya duérmete- le dijo acercándose a ella prácticamente empujándola para que se recostara.

-De acuerdo, a cualquier señal…

-Si si, yo te aviso - le respondió sabiendo lo que estaba por decirle.

La joven se recostó en el suelo, en verdad se sentía cansada, pero no quería confesarlo. Cerró sus ojos y rápidamente quedó profundamente dormida.

-Oye Kikyo…. – la llamó volteándose para decirle algo que había recordado, pero la joven ya estaba sumida en un profundo sueño.

-Ya te dormiste, en verdad estabas cansada. Tonta porque no me dijiste…- dijo mientras se acercaba a ella para sentarse a su lado. Una vez sentado cerca de ella, acarició dulcemente su cabeza, para luego simplemente limitarse a observarla dormir.

-Se ve muy dulce e indefensa cuando duerme- pensó para sí mientras la miraba.

En verdad eso era algo difícil de pensar de una persona que pasaba casi todos los días peleando contra demonios.

Cada segundo que pasaba cerca de ella, descubría algún nuevo detalle que lo hacía descubrir que era más hermosa de lo que ya pensaba que era. Su expresión calma al dormir, la forma en que sus cabellos caían con tanta gracia sobre sus hombros, la posición en la que colocaba sus manos cerca de su cara, todo absolutamente todo en ella le resultaba hermoso. Lo sabía sentía algo por ella, el acelerado ritmo de su corazón al estar cerca de ella se lo confirmaba.


El demonio con el que se enfrentarían vivía cerca de las montañas, tenía el aspecto de un gran lobo gris con grandes garras y colmillos. Solo salía de su refugio durante el invierno, ya que la nieve le permitía camuflarse con facilidad y de esa forma sus ataques eran más efectivos. Aunque estos no eran muy frecuentes, ese año inusualmente comenzaron a suceder más a menudo. Esto claramente no había sido una casualidad.

El demonio araña sabía que si controlaba a aquel demonio volviéndolo una seria amenaza para los aldeanos, buscarían ayuda de los pueblos cercanos. Pero principalmente de la joven sacerdotisa que tenía una muy buena reputación exterminando demonios.

El plan de este constaba en alejar a Kikyo de la aldea para así poder tomar la perla. Pero lo que no esperaba encontrarse era que la astuta joven había colocado una poderosa barrera prácticamente irrompible alrededor de la codiciada joya.

Lleno de ira por la astucia e inteligencia de su rival, el demonio se dispuso a retirarse para elaborar un nuevo plan. Durante su regreso se encontró con Kaede, a la cual Kikyo le había encomendado que se haga cargo del bandido durante su ausencia. El demonio cautivado por la curiosidad siguió a la niña hasta la cueva.

Una vez dentro de esta observo al bandido y escucho su conversación.

-Oye, niña…

-Me llamo Kaede

- ¿Tú eres la hermana de Kikyo no?

-Así es- respondió asintiendo.

-Tu hermana tiene algo llamado la perla de Shikon ¿verdad?

-¿Cómo sabe usted de eso?

-Todos los malos estamos tras ella pequeña, dicen que su poder aumenta cuando está llena de odio y rencor.

-Eso no pasara mientras mi hermana la purifique.

-Tu hermana siempre tiene ese rostro tan pacifico y calmado, ¿no? Me encantaría ver aunque sea por una vez su rostro lleno de desesperación, me encanta la sola idea de pensarlo.

-Eso no sería algo fácil, mi hermana siempre está tranquila.

-Existen muchas cosas que podrían alterarla pequeña, no tienes idea de cuantas…

Esas palabras, ese deseo de lujuria proveniente de aquel hombre herido, no pasaron desapercibidos para el demonio araña…


Inuyasha se mantenía alerta, aunque él no lo negaba, una corta siesta no le sentaría nada mal. Sus parpados se sentían pesados y estaban poco a poco obligándolo a cerrar los ojos, cuando su olfato distinguió el olor de un youkai.

-Kikyo, oye Kikyo despierta- le dijo sacudiéndola suavemente para despertarla

- ¿Apareció el demonio?- dijo casi bostezando, en su rostro se podía observar que claramente acababa de despertarse.

-Está cerca, has silencio y prepara tu arco.

Ella solo asintió y se dirigió a buscar su arco y sus flechas, volviendo rápidamente al lado del mitad bestia. El pudo oír los rugidos del demonio, se estaba acercando. Abriendo lentamente la puerta de la cabaña salieron sigilosamente, ambos se mantenían alerta.

El lobo se acercaba a gran velocidad, dispuesto a atacar, pelando en la nieve resultaba difícil verlo. Este paso al lado de los jóvenes arrinconándolos. Ambos se colocaron espalda con espalda para cubrirse mutuamente mientras trataban de localizar la ubicación del demonio.

-Es muy veloz- dijo la joven al sentir el aura del youkai moviéndose.

-Lo note, solo mantente alerta, yo me encargare de ponerlo al tiro de tus flechas.

Cuando el demonio se acerco lo suficiente, Inuyasha lanzo su primer ataque, el cual fue esquivado por el lobo, dirigiéndose a gran velocidad para atacar a Kikyo. La cual ya tenía su arco preparado para disparar, pero no podía hacerlo porque el demonio no se mantenía quieto ni por un segundo.

Lo sentía cerca, pero la nieve que había comenzado a caer momentos antes de la batalla, no lo dejaban encontrarlo.

-No lo veo

-¡Kikyo ten cuidado!- gritó Inuyasha al ver al demonio que estaba a punto de atacarla por la espalda.

Esta lo golpeo fuertemente en la cabeza con su arco tirándolo al piso, pero antes de poder dar el siguiente golpe, el lobo había levantado la cabeza para morderla fuertemente en la pierna. La joven grito del dolor, la sangre comenzó a brotar de la mordida. El hanyo se acercó velozmente para atacar al demonio el cual se escabulló entre la nieve al notar que claramente estaba en desventaja y estaba herido por el golpe propiciado por esta.

La muchacha cayó al suelo, la blanca nieve poco a poco se fue tiñendo de rojo a su alrededor por la sangre que brotaba de su herida. Inuyasha la tomo entre sus brazos terriblemente preocupado, se sentía culpable se había alejado de ella dejándola sola y desprotegida a causa de eso había resultado herida.

-Kikyo, perdóname fue mi culpa te deje sola, ¿te encuentras bien?- dijo con un tono preocupado

- No, no fue tu culpa. Llévame a la cabaña, por favor creo que en su mordida me inyecto veneno – respondió más que adolorida no podía pararse ni sentía su pierna, por lo que el mitad bestia la tomó entre sus brazos para llevarla a la cabaña y ponerla a salvo.


N/A: Bueno hasta aquí les dejo por ahora, les apuesto a que el siguiente capitulo les va a gustar mucho, al menos eso espero :D, si se portan bien y me dejan un review lo subo :)

Ahora si me tomaré el tiempo para responder a los reviews uno por uno:

Carlita SVT: no Kaede no es hija de Meiko, es hija de Keiko. La que murió fue Meiko por una herida en batalla y Keiko simulo su muerte durante el parto de Kaede para ocupar el puesto de su hermana.

Cassiopeia Wangulen: Gracias por tu review! Me emocionaron las hermosas palabras que me dejaste! En verdad yo también creo que faltan mas historias de Inuyasha y Kikyo juntos, es por eso que me anime a escribir la mía y asi compartirla con ustedes n.n

Hanabi ness: Me alegra te haya gustado el capitulo! De seguro el siguiente te va a gustar mucho si ya te gusto ese :)

123456: (great nickname, congratulations): I prefer to cut one by one each of my fingers before write a Inu/Kag story, and if I do it, it won't have a nice end ;) If you don't like it don't read it, is so easy. Call me as you wish, I don't care a thing. Your next review like that will be ignore and delete. Kisses!

Dany: Me alegra que te haya gustado! Tengo grandes planes para Keiko dentro de esta historia, estará reapareciendo en los capítulos que siguen!

CaFanel: Te aseguro que faltan varios capítulos hasta el trágico desenlace. Los haré disfrutar de una hermosa historia de amor mucho antes de que esos acontecimientos sucedan n.n

Eso es todo, prometo responder cada review que me dejen a partir de ahora (si es que asi lo desean, si les molesta dejo de hacerlo).

Saludos y hasta el siguiente capitulo!