Esta es una adaptación a la novela Heart on a Chain de la escritora Cindi C. Bennett.
Los personajes mencionados pertenecen a la franquicia de Naruto, creado por Masashi kishimoto.
Favor de leer la novela antes de criticar y denunciar esta publicación.
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CAPITULO ONCE
―Entonces, el miércoles es Halloween. ―cometa Sakura de camino a la escuela. El clima de Konoha no suele variar mucho, pero este año parece ser diferente, como todo. Durante la mañana y noche el aire es frió, pero durante el día llegamos a los veinticinco grados. Sakura propuso caminar a la escuela hasta el cima se ponga lo suficientemente frió para seguir, tomo mi silencio como afirmación y aquí estamos.
―Aja
Mira mi brazo, el que lleva los libros de ambos.― ¿No tienes casillero?
Su cambio de tema me hace suspira. A veces, las conversaciones de Sakura pueden cambiar en un momento, me recuerda a su hermano, Sasori.
―Si lo tengo. ―me mira fijamente, esperando por algo más― ¿Por?
―Bueno, siempre te veo cargar con casi todos tus libros del día. Así que pensé que no tenías o algo.
―Me es más sencillo llevar todas las cosas a casa. ―zanjo el tema y por suerte ella lo capta, ya que no agrego nada más. No es mentira que tenga un casillero, pero apenas lo uso. Tiene cosas que no son más que basura. Pero también objetos importantes, como algunos recuerdos de mi infancia que Mikoto había tirado y tuve que rescatarlos.
―Puede que sea cierto. ―añade después de un rato― ¿pero no es cansado?
―Para una persona holgazana puede que sí.
De inmediato se molesta conmigo, ya que ella si deja sus cosas en el casillero. Suelto una risa corta por su actitud y tomo su mano. El enojo se le pasa para dar lugar a una sonrisa
No agregamos más y caminamos por varios minutos en silencio, pero es Sakura con quien camino, no va a quedarse mucho tiempo callada.
― ¿Qué te ha parecido la cena de mamá? ―pensé que nunca tocaría el tema.
―Me ha gustado bastante. ―su sonrisa se ensancha― dale las gracias de mi parte por la invitación.
― ¡Toda mi familia te ha adorado! Tal vez excepto Sasori, pero él nunca dice mucho al respecto, así que no lo sé… ―y la pierdo, como con el cambio de tema, a veces se pone a hablar y hablar sobre cualquier cosa. No se detendrá a menos que sea de vida o muerte, solo puedo dedicarme a escucharla.
Pasan varios minutos en los que no deja de contarme sobre lo bien que hablaron todos de mi, y también lo mucho que sus hermanas la molestaron por el beso. A pesar de que aun no se que signifique el beso, ella no ha tocado el tema. Tal vez no sea nada para ella. Sin embargo a cambiado mi mundo por completo, ahora se que haría lo que fuera por verla feliz.
―Sasuke... ―la escucho llamarme y volteo a verla, esta ahí, de pie, con una sonrisa tranquila. ― ¿En que piensas?
―No importa. ―tomo su mano suavemente y la aprieto un poco―. Sigamos. ―la jalo un poco para que camine de nuevo.
―Mamá pregunta cuando te llevare de nuevo, y extrañamente Shizuka también, le agradaste bastante. Pero la que mas insiste en que vuelvas es Shion, de verdad quiere fotografiarte.
Me encojo de hombros.
―Puedo ir si tu quieres.
―No sabes de lo que estas hablando. ―me dice burlonamente― He vivido con ella toda mi vida, se de lo que es capaz en sus sesiones y tu no quieres eso.
Y entonces la pierdo de nuevo.
Dios, esta chica tiene un serio problema de concentración, o al menos de verdad le gusta hablar a todas horas de todas las cosas posibles. Relata sobre la última sesión que su hermana les hizo hacer, todas las horas de trabajo que requirió hacer un trabajo que a Shion le gustara, junto a todos los vestuarios y cambios de escena.
También me cuenta sobre las últimas vacaciones en donde no pudieron salvarse de las fotos. Aunque no fue tan exhaustivo, ya que Sasori no pudo acompañarlos por la universidad, así que la pequeña fotógrafa no fue tan exigente.
―Así que... sobre Halloween, ¿Harás algo en especial? ―me toma por sorpresa, no me he dado cuenta cuando termino de hablar sobre las fotografías.
Halloween... esa fecha donde Mikoto cambio por completo, donde cada año si bien no esta tan drogada como para pasar inadvertida, esta del peor humor que el resto del año. Haciendo prácticamente lo mismo que todos los días, excepto porque tendremos niños tocando a la puerta toda la tarde, ella saliendo a gritarles que se larguen y después yo teniendo que limpiar lo que sea que vayan a arrojar este año a la casa.
―Porque hay un grupo de chicos que irán al laberinto del maíz y suena divertido. ―termina su explicación.
―Aja ―al principio pienso que ira con sus amigas, pero a ver que espera a que yo diga algo y su ligero sonrojo me doy cuenta que quiere que yo vaya con ella, lo que a estas alturas ya no me parece extraño, pero no se si pueda ir realmente― ¿Y quieres que vayamos juntos?
―B-bueno si, pero solo si no tiene ningún inconveniente. ―solo asiento y ella se lanza a abrazarme, lo cual también parece ser una nueva costumbre.
―Sera de disfraces ―ya se había tardado en ponerlo difícil― ¿Tienes alguno?
―No ―y no hay manera de conseguir uno en pocos días, no al menos uno decente y barato.
―Eso esta bien, Sasori esta probando nuevos diseños de hombres y necesita un conejillo de indias. Se que no le importara que tomemos algo del material que dejo en casa. Aunque tal vez envié mas cosas por correo, le peguntare mas tarde. ―oh, si, su hermano el diseñador de modas y escultor de maniquís de madera, ese chico es algo extraño.
De su familia, Sakura es la única que no he ha ido por la rama del diseño o artes, a excepción de su tía. Shion con la fotografía, Sasori con la ropa, Shizuka tiene un talento para la música y el maquillaje. Aun falta ver lo que Rina quiera ser.
Sakura me abraza más de la cuenta durante el almuerzo y los momentos libres que tenemos, incluso ha habido uno o dos besos. Lo que ha atraído bastante la atención del resto de las personas. Cuando se lo comente se negó, pero terminamos acordando no ser tan obvios o demostrativos delante de las personas.
El miércoles es todo un caos en la escuela. Los chicos tienen permiso para ir disfrazados, siempre y cuando sea de buen gusto y no implique mascaras. Esta lloviznando ligeramente cuando llegamos en el auto de Sakura, un grupo de chicas caminan vestidas de enfermeras, brujas y novias cadáver, pero sin lucir realmente lo que deben ser.
Sakura las ve pasar con disgusto, entonces me voltea a ver y yo a ella.
― ¿Cuándo exactamente se convirtió Halloween una excusa para vestirse como una cualquiera? ―exclama con molestia.
―No creí que te disgustaran esos trajes…
Ella suelta un sonido de molestia y añade: ― ¡Por supuesto que me molesta! No hacen más que verde ridículas y darles más motivos a los chicos para que sean unos completos patanes.
Sonrió por su comentario, trato de imaginarla en uno de esos trajes. Pero no soy capaz de hacerlo, ella es la clase de chica que prefiere vestir algo cómodo que algo atrevido, y me alegra tanto que sea así.
―Oye, debo decirte algo.
―Aja ―me distraigo un poco con los demás estudiantes disfrazados.
―Esta noche, probablemente no deje de besarte o abrazarte en el laberinto, no puedes negarte ya que es una ocasión especial ―Su mirada tiene un extraño brillo, retándome a negarme.
―Como quieras ―le contesto, y enseguida su sonrisa aparece. Contenta de ganar la pequeña batalla que ella misma impuso.
Cuando ella pasa a dejarme a casa después de la escuela, una ligera sensación se hace presente en mi estómago, recordándome algo muy común al entrar. Es la noche de Halloween, donde a veces tenemos que sustituir un par de adornos cada año, debido a su mal humor. Pero al ver en la sala, Mikoto no está molesta ni nada parecido.
Está en un rincón del sillón, abrazando sus piernas y sollozando como aquella vez, y la misma sensación de no saber qué hacer me invade, haciéndome sentir aquel niño.
La sensación se va cuando veo el montón de medicamentos en la mesita a un lado de ella. Su reacción no es más que un efecto de las pastillas que toma, pero eso no hace más fácil el verla llorar… aun cuando no está ni cerca de ser la mejor persona, es mi madre.
El tiempo que tengo antes de que Sakura venga por mí, lo ocupo en hacer mis tareas lo mejor posible, Mikoto no cambia su estado depresivo durante todo ese tiempo, y en un momento tan extraño, me llama.
―Sasuke
Voy de inmediato a ver qué es lo que necesita.
― ¿Si? ¿Necesitas algo?
―Ven ―me acerco a ella. ― Quiero qu-que te sientes junto a m-mi ―me quedo en blanco, no se a que se refiera exactamente― ¡Sasuke! ―aun sin saber exactamente lo que quiere, le hago caso.
En cuanto estoy a su lado, ella salta a abrazar mi cuello y llorar con más intensidad que hace un rato, sin saber qué hacer y con mucha duda, rodeo su frágil cuerpo y la abrazo con delicadeza.
No tarda en quedarse dormida, podría dejarla ahí, pero me tiene sujetado tan fuerte que no zafarme sin despertarla. Así que la tomo en brazos y la subo a su habitación, dejándola acostada y cubierta por una frazada, pero no puedo evitar notar el cajón abierto de su mesita de noche. Al acercarme me congelo al ver que hay dentro… cierro lo más rápido que puedo y salgo de la habitación sin hacer ruido.
Bajo las escaleras y voy a lavar la vajilla que está sucia, tallo y tallo sin querer pensar en lo que había en el cajón. Ni si quiera sé de dónde ha sacado el dinero que gasto. ¿Eso hizo en la semana que se fue? ¿Por eso su actitud tan diferente?
El ruido de la puerta principal me hace volver a la realidad, poco después Fugaku entra a la cocina. Algo ebrio toma un poco de comida y se va sin decir nada, si están ambos tal vez pueda irme. Es casi imposible que lo noten aun cuando estuvieran lucidos.
Termino lo que estoy haciendo sin pensar en nada. Tomo una ducha rápida y bajo después de "alistarme". Ya que Sakura me dijo que en su casa terminaría de alisarte con el disfraz ya puesto.
A la hora acordada voy a nuestro lugar de siempre, pero antes de llegar veo otro auto estacionado justamente ahí, al principio pienso que se ha retrasado un poco. Pero cuando llego a ese punto es Sasori quien conduce el auto.
―Sakura me pidió venir por ti, ella está alistándose. ―explica con un tono casi aburrido. Sin decir más subo al auto y nos marchamos.
El camino a su casa es tan silencioso, aun con la ligera música de fondo, nadie habla ni hace el mínimo intento. Lo cual me viene bastante bien, aun no puedo dejar atrás el episodio del llanto de Mikoto.
Momento que dejo atrás en cuanto el auto se detiene frente a la casa, bajamos y entramos sin decir una palabra. Pero los padres de Sakura me saludan tan efusivamente como en la cena, haciéndome prometerles de que cuidare de ella y volveré a cenar con ellos en otra ocasión.
Sasori me indica que debo ir con él, ya que el traje lo tiene arriba. Al entrar en su habitación noto que esta apenas decorada, con muy pocas cosas personales. Sin tener que hacer una pregunta él contesta que todas sus cosas están en la universidad. Pero volvió a casa por esta noche para ayudarles con las chicas.
El traje que me da consiste en un traje sencillo, pero tiene otro tipo de estilo, sin mencionar las botas.
―Es algo medieval ―explica Sasori desde la puerta― Sakura dijo que ese era el tema que este año sería temática medieval. Cuando termines puedes dejar tu roa sobre la cama y bajar.
Se va, cerrando la puerta para darme privacidad.
Examino más detalladamente el traje, consiste en una camisa de blanca de algodón suelta, junto a un pantalón negro de la época y unas botas de cuero. Además de una chaqueta de terciopelo negro con oro en las mangas y el área de los botones.
Sin perder más tiempo me cambio, pero sin dejar de pensar en Mikoto.
Sakura
Después de despedirme de Sasuke, voy a casa de tía Tsunade, donde me da varios documentos de nuevos procedimientos y terapias post-operatorias. Pero el tema es tan interesante que no puedo evitar pasarme del tiempo.
― ¡Es tardísimo! ―grito, después de ver mi reloj. Empiezo a recoger mis cosas sin importar si algo se maltratan o algo. ― Lo siento tía, es tarde y quede con un amigo de salir.
―Anda, no hagas esperar a tu amigo ―me dice con un tono extraño, sabe que se trata de Sasuke y lo que siento por él, lo que me hace sonrojarme. ― Con cuidado Sakura, y ya sabes cómo evitar a los bebés. ―termina con un giño. Sin saber que decirle, solo beso su mejilla y salgo de su casa.
De verdad es tarde, quede de pasar por él a las seis, pero son cinco y media, no me da el tiempo, Son quince minutos a casa y otros diez a la de él, y todavía debo bañarme y prepararme. Como podre… ¡Sasori! Él puede pasar por Sasuke.
Conduzco con cuidado y lo más rápido, sin embargo solo gano cinco minutos. En cuanto llego, corro en busca de mi hermano, esperando que no esté haciendo nada importante.
¡Si! Está en la sala, viendo un programa infantil con Rina y mamá.
― ¡Sasori! Necesito que pases por Sasuke ―mamá me mira curiosa, mientras él solo me ve con cara de aburrimiento. ― Por favor, te deberé una.
― ¿Por qué no le llamas cariño? No creo que se moleste si no pasas por él. ―ella se levanta y empieza a recoger los vasos que están en la mesita frente al sillón.
―Bueno… ―espero Sasuke no se entere, detesta que hablen de él. ― En su casa no tienen teléfono.
―Oh… ―es solamente lo que dice, y le agradezco por no preguntar más.
―Iré ―Sasori está viendo la televisión, pero sé que me habla a mí―, después hablaremos de mi pago, ve a prepararte, tu disfraz está en tu habitación.
― ¡Gracias! ―no puedo evitar correr a abrazarlo, y después de que Rina se une, nos aparta algo agitado y sonrojado. Ella regresa a sus piernas a seguir viendo el programa juntos. Así que subo corriendo a mi habitación a darme un baño rápido.
Cuando salgo, Shizuka y Shion están frente a mi tocador, moviendo las cosas de un lado a otro, discutiendo sobre alguna cosa.
― ¿Chicas? ―ambas voltean sobresaltadas, algo nerviosas de ser descubiertas.
―Pues… ―Shion se adelanta― venimos porque pensamos que podíamos ayudarte, ya sabes, para que no dejes esperando tanto al modelo que tienes por novio.
Siento como me sonrojo de inmediato, y estoy por decirles que no, pero ambas se ven bastante animadas a hacerlo, y hace tanto que no hacemos nada juntas.
―Está bien ―corren a abrazarme, y les respondo―, pero hay que apresurarnos, no tengo mucho tiempo.
Sin decir nada más, ambas se ponen en marcha, me hacen sentarme frente al espejo y empiezan a cepillar mi cabello. Son tan amables con mi cabello a pesar de que no dejan de discutir entre ellas que casi me siento culpable. Desde antes de mudarnos no hemos podido pasar tiempo como antes, y ahora que al fin Sasuke decidió abrirse un poco conmigo, menos tengo tiempo para ellas.
―No sabes la envidia que tengo de tu cabello Saku, es tan suave y largo. ―dice Shion mientras terminan de cepillarlo.
Shizuka y ella, ambas rubias, pero Shion tiene un color lila en los ojos, como la abuela, en cambio Shizuka los tiene verdes. Algo parecido a los míos.
―Te daré el secreto que uso cuando vuelva. ―ambas gritan emocionadas. Después de eso, pasan varios minutos pensando cómo sería la mejor forma de peinarme para que se vea bien con el traje que aún no he visto pero ellas sí.
Al final se deciden por una trenza de lado, con un flequillo inclinado del otro lado. No tardan demasiado, pero al maquillarme es otra cosa. No saben que colores puedan combinar o si deben usar tanto de una cosa o de otra. Así que decido ver el disfraz y me quedo encantada. Le debo bastante a Sasori.
Una blusa blanca de algodón sin tirantes, un corsé negro con detalles dorados que se ajusta debajo del busto. Una falda de color rojo y una más larga debajo de color negro. Junto a unas botas con un poco de tacón y una capa negra.
Al final nos decidimos por un maquillaje no tan cargado, el cual termina combinando a la perfección con el disfraz. Las chicas me ayudan a vestirme, y nos cuesta algo de trabajo, pues el corsé se niega a cerrar completamente.
Después de unos minutos de esfuerzo y dolor, por fin cierra, y nos echamos a reír. A decir verdad fue gracioso como ambas intentaban cerrarlo mientras yo intentaba que ellas no me jalaran en el proceso.
Mamá viene a vernos poco después, diciendo que Sasuke lleva un rato esperando a bajo, entonces las tres salen dejándome sola.
Me observo por unos momentos en el espejo, viendo a alguien completamente diferente a mí, ¿A Sasuke le gustara? Desde el beso no hemos vuelto a hablar de eso, y aunque nos hemos besado más veces, no sé si para él signifique algo.
― ¿Por qué es tan difícil? ―susurro, sé que él la ha pasado mal, pero podría al menos darme una pista.
Alejo todo pensamiento se inseguridad y sonrió, esta será una gran noche.
Tomo la capa y salgo de la habitación. Justo cuando estoy en la parte más alta de las escaleras, mi mundo se detiene al encontrarme con sus ojos.
Sasuke
Cuando estoy vestido, bajo las escaleras y me encuentro con la madre de Sakura, quien me invita un café sin la oportunidad de negarme. Cuando empieza el interrogatorio me siento muy incómodo, pero tiene la amabilidad de no preguntar por mi familia o algo más personal. Su esposo pronto se nos une y ellos empiezan una plática de la que por suerte no soy participe. En algún momento soy llevado por Rina al sillón, para que veamos la televisión juntos, ya que su compañero no está.
Tan concentrado estoy en la televisión que no noto cuando la señora Haruno se va, sino hasta que regresa con dos de sus hijas y una cámara fotográfica en las manos.
―Ven Sasuke, Saku bajara pronto. ―las sigo hasta las escaleras, donde esperamos cerca de un par de minutos, hasta que mi molesta pelirrosa aparece.
No soy capaz de despegar la vista de ella, el traje se ajusta perfectamente a su cuerpo. Pero lo que más me atrae son su ojos, brillan de una forma hipnotizante. Tan cálidos y transparentes, que me hacen querer ser lo único que vean.
Estoy seguro que tengo cara de idiota.
No me soy cuenta cuando ella ha bajado, pero no puedo evitar tomar su mano y besarla. Entonces el destello de una luz y las voces a mí alrededor me hacen recordar donde estamos. Su familia nos mira con una expresión entre ternura y risa.
Después de unas fotos más, y una corta despedida, nos vamos. Hasta que estamos en el auto, por fin solos, puedo decir algo.
―Hola. ―patético.
―Hola ―se ríe― al fin podemos hablar un poco. ―mientras conduce al lugar donde será la reunión, me cuenta brevemente porque se retrasó.
―… y entonces ella me dio los nuevos procedimientos que aún están en revisión, a decir verdad son bastante interesantes, pero hasta que no los aprueben, no serán valido, y eso puede tardar años. Sin embargo…
―Sakura ―la interrumpo, ella se queda callada, es ahora o nunca. ―, te ves muy hermosa.
Por varios segundos se queda todo en silencio, y pienso que no fue lo correcto decirle.
Antes de que pueda disculparme, ella estaciona el auto, se quita el cinturón de seguridad, y se arroja a abrazarme y besarme.
― ¡Pensé que nunca lo dirás Sasuke Uchiha! ―me reclama pero vuelve a besarme. Dios, esta chica va a destrozar lo que me queda de amabilidad y paciencia.
Y lo peor es que no me importa en lo más mínimo. Por ella daría cualquier cosa, con tal de ver una sonrisa y ese brillo que tanto me gusta en sus ojos.
Les debo una enorme, enorme, enorme disculpa. Se que he tardado demasiado, y a mi me molesta bastante no poder actualizar mas seguido. Pero las personas que también publican entenderán que aunque uno quiera, no siempre hay el tiempo para hacerlo.
Aun así me siento bastante mal, sin embargo, después de mas o menos dos semanas ¡Por fin lo actualice! y espero que a mas tardar la siguiente semana pueda subir el siguiente.
Se acerca una de las partes mas importantes de la trama y estoy nerviosa 3: no se si lo haré bien. Pero haré mi mayor esfuerzo.
¡33 Reviews! No saben lo feliz cada que me llega la alarma, al igual que las personas que tienen la historia en favorito y follow.
Sin más, me despido.
¡Hasta la proxima!
