Notas de autor: Muchos problemas, poco tiempo, son esas las razones de mi gran retraso, pido disculpas, pero probablemente siga retrasándome bastante, aunque intentaré escribir de vez en cuando para agilizar las actualizaciones.

Los tres caballeros.

Capitulo diez: Los dioses egipcios.

Al día siguiente las cosas estaban calmadas, esto debido a que Ranma, Minato y Camus habían decidido mantener en secreto el hecho de que regresarían al mundo natal de dos de ellos (Nota: de ahora en adelante me referiré al mundo de Camus y Ranma como mundo-1 y al de Minato como mundo-2)

Urd había aparecido de repente, y después de coquetear (asustar) a Ranma los había envuelto en una especie de niebla. Lo siguiente que los tres sabían era que estaban en una especie de dimensión de bolsillo donde no había nada… además de que estaban completamente solos ya que cada uno había sido llevado a diferentes dimensiones pequeñas.

Con Camus…

Realmente no sabía si quedarse en un mismo sitio o caminar, por lo que decidió caminar un poco, sin querer, dejando que sus pensamientos vaguen y bajar la guardia.

Había estado pensando en todo el tiempo que había pasado con Minato y Ranma. Con ellos había aprendido más en poco más de un año que 19 años en el santuario. Su poder, incomparablemente más grande que el que tenía cuando custodiaba la casa de Acuario en el santuario hace poco más de un año; su gran aumento de habilidad, velocidad y fuerza, las cuales por ahora ya habían superado con creces a las del mismísimo Aldebarán de Tauro; todo su nuevo y extenso arsenal de técnicas nuevas, etc.

También estaban sus cambios emocionales, claro, aún era muy frío y probablemente seguía conservando su reputación como el humano más frío e indiferente de la faz de la tierra, pero comparado con su yo de hace más de un año él era realmente cálido.

Luego, comenzó a pensar en sus amigos del santuario: las charlas tranquilas y habituales con Milo, además de sus entrenamientos, cuando ayudaba a Aioria a entrenar y a estudiar, las pocas misiones que había tenido junto a Aioros…

Tan absorto estaba que casi no había notado una llama azul prenderse frente a él. Camus se puso en guardia. Al principio pensó que era cosmos, pero después de un análisis más profundo abrió de par a par sus ojos cuando reconoció aquella energía como aura.

El tamaño de la flama azul de aura fue creciendo, así como su densidad. Después de casi un minuto Camus estaba aterrado, ya que aquella aura era al menos el triple de grande y fuerte que la suya. Poco a poco, su normalmente fría e indiferente expresión comenzó a cambiar, apretó los dientes, frunció el ceño ligeramente, sus ojos se redujeron a rendijas, comenzaba a pasar saliva nerviosamente y un sudor frío le recorría la frente.

Por ahora, el aura azul tenía la altura de un edificio de cincuenta pisos y ardía ferozmente.

Las rodillas de Camus temblaban como gelatina.

Cuando el aura alcanzó una altura aproximada de un enorme edificio de 90 pisos, fue cuando toda esa energía se empezó a solidificar. El resultado fue un monstruoso gigante azul, igual de grande que el aura que había estado despidiendo hasta hace unos segundos. El gigante tenía figura humanoide, exceptuando sus enormes alas, además que tenía unos ojos rojos que tenían un brillo que no denotaba ninguna otra cosa que no fuese poder.

"Estoy jodido" murmuró Camus mientras empezaba a elevar su propia aura cuando vio que el gigante alzaba su puño a gran velocidad y luego lo mandaba en su dirección. Lo único que vio después fueron pequeñas estrellas dando vueltas.

Con Minato…

Minato caminaba despreocupadamente por la oscuridad profunda que le rodeaba.

Realmente estaba feliz.

Había recuperado a su esposa e hijo, había vuelto a su pueblo, tenía a sus dos grandes amigos… La vida le sonreía al fin. Estaba tarareando una curiosa pero alegre melodía.

Luego, su instinto de peligro se disparó. Instintivamente tomó dos kunai y se instaló en una posición de defensa, Estaba muy alerta. Sabía de experiencias pasadas como jonin y posteriormente como Hokage que un ataque sorpresa en la oscuridad era casi como darse por muerto. Tenía que estar muy alerta.

Fue gracias a su atención a su entorno que pudo esquivar un gran rayo de una energía que reconoció como aura. Al principio pensó que era el Mouko Takabisha de Ranma, pero esa opción fue rápidamente descartada ya que ambos habían sido llevados a sitios distintos, además de que no había ninguna razón por la cual Ranma lo atacase.

Se maldijo a sí mismo cuando otro rayo de aura casi lo alcanza y empezó a prestar más atención para averiguar de dónde venían esos rayos.

Un aura de color entre amarilla y dorada empezó a brillar de la nada en la oscuridad. Minato podía decir que esa aura era menor que la suya. Sin embargo después de unos cuantos segundos aquella aura era del mismo tamaño que la suya. Después de casi dos minutos el aura de Minato era una simple bandeja de agua comparada con el mar que era aquella gran aura.

El aura empezó a tomar un cuerpo sólido, y después de unos instantes un enorme dragón dorado con gigantescas e imponentes alas estaba frente a él.

Minato había pasado el tiempo suficiente en el mundo-1 para saber que aquel dragón era del tamaño de un gran rascacielos y con las alas extendidas probablemente fuese tan ancho como una montaña.

Francamente ese dragón hacía ver al zorro demonio de las nueve colas como un pequeño cachorro.

Al haber bajado la guardia, su sistema se nubló de sorpresa y dolor cuando una enorme esfera de aura amarilla se impactó con él a una velocidad de 340 kilómetros por hora.

"Ouch" de hecho, el concepto de 'Ouch' llenó todo su mundo en ese momento.

Con Ranma…

Caminaba y no pensaba en nada, excepto la comida.

Y es que no había desayunado esa mañana, además de haber cenado realmente ligero la noche anterior (léase: se comió un pavo entero)

Ranma comía un sándwich que empacaba para emergencias de esta índole.

Hmmm, delicioso jamón, algo salado, pero no se notaba con el queso y el jitomate.

Segundos después, unas cuchillas color rojo se dirigieron hacia él. Ranma terminó con tres cortadas algo profundas, pero sin necesidad de suturar, una en el pecho, otra en su hombro derecho y otra en su pierna izquierda. Pero…

Su sándwich había sido destruido.

Alguien iba a pagar.

Ese alguien era un aura color rojo con destellos anaranjados que empezó a alargarse. Diez metros, veinte metros, cincuenta metros, cien metros, quinientos, mil… Ranma había perdido la cuenta, pero según su estimación era al menos cinco veces más larga que la muralla china.

Fue hasta ese momento en que por fin se dio cuenta que aquella aura superaba enormemente a la suya e intentó elevar su propio poder para pelear. Sin embargo su concentración se rompió cuando esa aura empezó a tomar forma sólida en forma de un enorme dragón rojo increíblemente largo.

Tomado por sorpresa, Ranma fue golpeado por una ráfaga de viento a presión cargado con aura y solo pudo sentir como sus costillas se agrietaban.

En el cielo…

Kami-sama observaba como Ranma, Minato y Camus eran masacrados por los tres dioses egipcios (si, por si no se dieron cuenta están peleando contra Slyfer, Obelisco y el Ra, pero no es un cruce con Yu-gi-oh)

Kami negó con la cabeza. Los dioses egipcios eran prácticamente invencibles. Se suponía que solo existía una manera de vencer a uno y es encontrando su debilidad, cosa que ningún mortal había hecho antes.

Con Camus…

El maestro del hielo solo sintió como recibía su décimo séptimo golpe consecutivo por parte de Obelisco. Era lamentable. Estaba sangrando de la boca, sus costillas si bien no estaban rotas sin duda estaban fracturadas, tenía gran daño interno pero nada irreparable, además de innumerables heridas superficiales.

"Daimondo Dasuto"

El ataque de Camus fue como una ligera brisa para Obelisco a pesar de que había puesto gran cantidad de poder en él.

Camus fue golpeado de nuevo. Imágenes de su vida pasaban frente a sus ojos… el orfanato donde vivió de niño, el patriarca, su entrenamiento, Milo, Aioros, Aioria, Hyoga, Isaac, Crystal, Ranma, Minato…

Camus abrió los ojos una vez más, esta vez con una mirada determinada en el rostro. Su aura se empezó a formar en torno a él, su energía crecía y se hacía más fuerte, hasta que llegó el punto en que dejó de ser color azul y se volvió dorada.

Obelisco usó sus alas para elevarse y dio un puñetazo impulsado por sus alas. Camus usó sus dos brazos para atrapar el puño de tamaño masivo que se dirigía hacia el… y fue arrojado casi un kilómetro hacia atrás, sin embargo, poco antes de pasar a más de un kilómetro Camus dejó de retroceder y pudo detener el puñetazo, luego saltó en el brazo de Obelisco y en cinco segundos recorrió la distancia entre la muñeca y el hombro, para después saltar y darle un puñetazo cargado con aura en la cara a Obelisco. El cual tuvo que girar el cuello por la fuerza, pero aparte de eso no había ningún daño.

"I-imposible" murmuró Camus con miedo.

Con Minato…

El rayo amarillo de Konoha había visto días mejores.

Tenía múltiples moretones y cortes superficiales, había un hilo de sangre saliendo de su boca, lo cual denotaba daño interno. Su brazo izquierdo sangraba profusamente y estaba completamente inmóvil, ya que estaba roto.

Tres esferas de energía volaron en su dirección y esquivó lo mejor que pudo, sin embargo no pudo esquivar la ráfaga de viento huracanado desatado por las alas del Ra, dando como resultado unos cuantos cortes más y una herida que lucía realmente desagradable en la frente, haciendo que la parte derecha de su rostro se cubriese de sangre.

Al principio había intentado esquivar esos ataques con su Hiraishin, pero fue inefectivo ya que la impresionante aura del Ra distorsionaba el espacio-tiempo y siempre aparecía en un lugar peor que en el que había estado antes.

Minato casi era aplastado por otro ataque del Ra y se obligó a prestar más atención a la batalla.

"Katon: Gokakyu no jutsu"

El fuego pasó sin tener ningún efecto.

"Ya veo, inmune al fuego" murmuró Minato "Entonces come esto: Suiton: Suiryudan no jutsu"

El agua se evaporó antes de siquiera tocar al dragón gigantesco.

"Maldición" susurró Minato con angustia "Futon: Atsugai"

El viento del ataque de Minato y el del batir de las alas del Ra lucharon por un momento, pero el del Ra resultó el ganador.

El gran dragón envió un cañón de aire a una presión a la que incluso el diamante se hubiese destruido, por fortuna el cañón de viento fue muy pequeño, apenas del tamaño de un puño humano.

"Gah"

Fue todo lo que pudo decir al haber sido atravesado, afortunadamente no había tenido daño en órganos vitales, pero ahora tenía una hemorragia seria, además de un gran agujero al lado del abdomen y un brazo roto. Las cosas iban de mal en peor.

Todo empezaba a ponerse oscuro… cuando…

"Papá"

Minato abrió los ojos y el dragón ya no estaba.

Su hijo. Naruto estaba frente a él. Estaba llorando, después de unos momentos Kushina apareció abrazando a Naruto, luego apareció Jiraiya con una expresión triste y de dolor, luego vino Kakashi el cual también tenía angustia marcada en el rostro a pesar de estar cubierto por una máscara. Luego estaban el tercer Hokage, Hiashi, Hizashi, Ranma, Camus…

Cuando lo notó vio que todos estaban frente a una lápida. Al acercase se quedó frío, decía:

Minato Namikaze

Padre, esposo, maestro y amigo.

En recuerdo de su esposa y su hijo.

"No" Minato negaba con la cabeza "no, es imposible… NO" gritó aunque nadie lo escuchaba "Dije que iba a regresar con Ranma y con Camus, además… no dejaré sola a Kushina nunca más y… y mucho menos a Naruto… yo lo protegeré"

Cuando Minato volvió a abrir los ojos estaba de vuelta en la pelea con el Ra. Sin embargo su aura ardía como nunca, hasta que dejó de ser azul y se volvió dorada brillante. Luego empezó a acumular energía en su mano sana.

"Rasengan"

Sin embargo no era un Rasengan normal, en lugar de ser azul, este era color dorado y era tres veces más grande de lo usual. Minato saltó hacia el Ra con toda la intención de demostrarle que no planeaba morir en ese lugar. El dragón intentó atacarlo con ráfagas de viento, pero la rotación producida por su Rasengan era más fuerte y lo pudo proteger hasta que Minato pudo golpear al gran dragón con su ataque.

El dragón soltó un rugido de agonía realmente grande que estremeció a Minato. El Ra retrocedió un poco.

"Hmm" dijo Minato meditando.

Con Ranma…

Ranma se azotó contra el suelo, lo cual había estado haciendo demasiado a menudo últimamente. No podía ganar. El poder de aquel dragón era simplemente irreal.

Una ráfaga de viento violento cargado con relámpagos y algo de fuego se azotó contra él, lo cual lo envió veinte metros atrás, a estrellarse de nuevo contra el suelo.

Ranma tenía el cuerpo lleno de cortes, tenía los primeros tres cortes que había recibido al iniciar la batalla y uno realmente grande y desagradable en la espalda, por el cual salía sangre de manera continua. Afortunadamente, sus huesos estaban bien, solo algo golpeados, pero el fuego ya había dejado grandes quemaduras en su cuerpo y los relámpagos, a pesar de no ser realmente fuertes lo paralizaban en cierto grado, haciendo significativamente más lento su movimiento.

"Mierda" susurró después de ser golpeado de nuevo

Poniéndose de pie como pudo, Ranma miraba con rabia al dragón frente a él. No iba a perder. No podía perder. ¡Era Ranma Saotome! ¡El mejor artista marcial del mundo! ¡Era imposible que perdiera! ¡Eso es! iba a salir con la victoria de aquí a cualquier costo... todo vale.

"Mouko Takabisha" el rayo de aura chocó con otro procedente de Slyfer y se cancelaron entre sí.

"Maldición, come esto: Kijin Raishu Dan" Las cuchillas tuvieron el mismo efecto que su anterior ataque.

"Neko-Ken" garras de aura se formaron alrededor de los dedos de Ranma, así como sus habilidades aumentaron.

Sin embargo había un problema con su Neko-ken, y es que para que sus afiladas garras tuviesen efecto debía estar cerca del blanco designado, pero con los ataques de Slyfer eso era prácticamente imposible, sin embargo sus garras podían cortar a través de los ataques de Slyfer con relativa facilidad, protegiéndolo.

Un momento pensó el viento que arroja está cargado con aura, aura caliente, además de que tiene algunos truenos y fuego... fuego ¡Eso es!

Ranma preparó toda el aura fría que pudo reunir en sus manos para desatar el polvo de diamante más frío que hubiese hecho hasta ahora. No se dio cuenta de cómo o cuando su aura azul se volvió de color dorado brillante.

"Daimondo Dasuto"

Fue pequeño, pero realmente frío, abriendo una brecha en el viento con fuego lanzado hacía él. Creando una rotación lo más rápido que pudo con cada onza de su velocidad al máximo, Ranma desató su técnica.

"Hiryuu Hyou Toppa"

El tornado de hielo comprimido fue más fuerte que cualquier otro que Ranma hubiese hecho en su vida, casi lo perdía el control pero pudo mantenerse. El ataque pasó sin esfuerzo por los ataques de Slyfer y lo golpeó en la cabeza.

"¡Victoria!" vitoreó Ranma.

Pero cuando el aire condensado, producto del frío producido por el tornado de hielo, se disipó Slyfer seguía ahí, como si nada lo hubiese golpeado.

Ranma estaba aterrado y confundido.

"Demonios, parece invencible" dijo con miedo "pero por otro lado... ¿Por qué soltó un rugido de dolor cuando el ataque lo golpeó? Hmm..."

Con Camus...

"Kage Bunshin no jutsu"

Mil clones de Camus aparecieron como una buena cantidad del aura de Camus se fue también. Mientras los clones distraían a Obelisco, el verdadero lo rodeó buscando un buen golpe con la guardia baja.

"Daimondo Dasuto" corearon los doscientos clones restantes, ya que los otros habían sido destruidos ya.

Los doscientos polvos de diamantes golpearon a obelisco, arrancándolo un grito de dolor.

"Hmm que raro, cuando lo golpee con esa técnica no pareció afectarle" murmuro Camus cuando estuvo detrás de Obelisco. Con su aura dorada brillando fuertemente, Camus atacó "Orira Ekusekyushon"

Un agudo grito de dolor surgió de Obelisco como sus alas y gran parte de su espalda se congeló gracias a la ejecución aurora de Camus mientas era atacado por los clones por la parte delantera.

"Hmm... un momento... creo... creo que ya sé cuál es su debilidad" dijo Camus con una sonrisa.

En el cielo...

Kami estaba muy sorprendido.

Al parecer los tres habían descubierto las debilidades de sus respectivos oponentes, sin embargo les había tomado bastante tiempo y ahora los tres estaban malheridos y cansados. No durarían mucho.

Kami se volteó.

"Oigan ustedes tres" llamó con voz de trueno a tres figuras que estaban ahí "creo que es hora de que vayan"

"Hai, Kami-sama" dijeron las tres figuras separándose.

Con Minato...

Minato estaba sorprendido. Sorprendido e incrédulo.

Había descubierto la debilidad del dragón. Pero estaba demasiado herido y sus lesiones estaban pasando la factura y debido al dolor ya casi no podía moverse. Para mayor desgracia aún, su aura parecía acabarse, algo que no debería ser posible, pero así era.

Era su fin.

Cuando pensó que el fin había realmente llegado... el dragón salió volando hacia atrás con gran fuerza, salvándose así de una muerte segura.

Unos segundos después, una figura apareció frente a él... al parecer, era su salvador.

Con Ranma...

Era imposible.

Su mejor técnica no pudo acabar con ese dragón, bien podría darse por vencido ahora, pero no, no podía perder. Nunca perdió. No con Ryoga, no con Happosai, no con Cologne, no con Taro, no con Natsume (y Kurumi), no con el Orochi, no con Ryu Kumon, no con Herb, no con Saffron, no con Terry Bogard, no con Orochimaru, no con Kisame Hoshigaki y maldita sea no iba a perder aquí.

Justo cuando iba a empezar a levantarse a pesar del intenso dolor en su cuerpo, vio como Slyfer era golpeado hacía atrás a gran distancia y luego un extraño vestido de rojo apareció a su lado, al parecer era él quien le había ayudado.

Con Camus...

Justo ahora. Justo cuando había descubierto su debilidad. Ya no tenía fuerza para pelear

Perdónenme pensó, dirigiéndose a Ranma y Minato Pero ya no puedo más... ustedes vuelvan y protejan a Atena por mí pensó resignándose.

Cerró los ojos esperando el final. Cuando no llegó los abrió, para ver a Obelisco lejos de ahí intentando ponerse de pie sin éxito. A su lado había un hombre con las manos extendidas en una posición familiar...

Notas de autor: Hasta aquí este capítulo, porque ya tengo en mente el otro y no hay manera en la que pueda extender este. Antes de terminar haré unos anuncios:

1.-He tomado una decisión. Esto será un Harem fic. Para los tres (Ranma, Minato y Camus) ¿Quiénes estarán en cada respectivo harem? … ¡es un secreto! Pero te puedo adelantar que Kushina estará con Minato.

2.-Creo haber mencionado en el primer capítulo que habría otras series cruzadas en esta historia. Pues bien. Por un capricho mío, el número de series en esta historia (aparte de Naruto, Ranma ½ y Saint Seiya) ha aumentado y por mucho, pero no afectará realmente las partes importantes de la historia.

3.-Siento que este capítulo fue muy corto comparado con otros, el próximo será el doble de largo que éste, ¡lo prometo!

¿Quiénes serán los que salvaron a los protagonistas? No te diré, pero si tienes una teoría dímela y si estás en lo correcto ¡te daré un premio! Nah soy muy avaro pero si está dentro de mis posibilidades en lo haré.

Hasta luego.

Posdata: ¡Oh, casi lo olvido! En dado caso que no publique ni en esta, ni en otra de mis historias antes del 25 de diciembre les deseo una feliz navidad y próspero año nuevo… si ya sé que eso es demasiado cliché, pero en verdad les deseo lo mejor. :3

Bien, no he escrito en unos días, pero me rehúso a publicar esto así, por lo que… haré un pequeño especial de navidad. No tendrá más de mil palabras. Es un regalo para ustedes y para mí. Para ustedes porque así verán esta especie de omake que se me ocurrió y para mí porque hago esto para que esta historia alcance las cincuenta mil palabras al fin.

Lo escrito en cursiva es el guion del narrador con voz de santa Claus.

Disfruten:

Érase una vez, en un reino muy muy lejano, tres nobles y valientes caballeros que destacaban de entre los demás por su gran fuerza y coraje en batalla. Tres nobles hombres de impecables valores morales…

"¡Arpía del infierno!"

Bueno… tal vez no eran tan nobles… y si, podían ser algo vulgares, pero eran buenos en el corazón. Junto a estos tres grandes héroes había cuatro mujeres y un hombre que eran grandes personas y seres humanos.

"¡Bastardo estúpido!"

Bien… tal vez no tanto. Pero eran personas civiles, con inteligencia, que podían entenderse sin necesidad de-

"Rasengan"

BOOOM

olvídenlo.

Konoha. Una villa, normalmente apacible y completamente normal… si no se toman en cuenta los intentos de invasión y los ninjas sobre los tejados.

Es aquí, en la academia ninja, lugar donde se entrenan a los nuevos shinobi de la aldea, que se lleva a cabo la fiesta de navidad de este año.

Como todos los años, los estudiantes asisten con sus familias a la fiesta, donde se encuentran con sus maestros sin necesidad de verse para entrenar u otras cosas del estilo de vida ninja.

A esta fiesta vienen también los genin, chunin y jonin e inclusive los ANBUS y el Hokage. Usualmente es una celebración divertida y tranquila con distintas atracciones.

Este año es todo menos tranquila.

Ahí, haciendo una escena frente a toda la gente, eran Kushina Uzumaki y Minato Namikaze, una feliz pareja casada con un hijo de doce años. El motivo del desacuerdo en este matrimonio tan sólido y hermoso no son otros que Camus, caballero de oro de acuario y Ranma Saotome, el aquatransexual local.

"¡Hey!" protestó Ranma.

¿Qué tienen ellos que ver? Veamos lo que sucedió hace unos momentos…

"Kushina, ya te dije que volveré contigo a media noche para ver los fuegos artificiales" se quejó Minato "Solo voy con Ranma y Camus por un poco de sake, ya te dije que no nos embriagaremos"

"No Namikaze, y no está a discusión, tenemos que pasar la navidad juntos con Naruto como una familia" dijo Kushina "Ya tendrás tiempo de emborracharte con Camus y Ranma"

"¡Que no nos emborracharemos! Caray…"

"Me siento incómodo…" susurró Ranma a Camus.

"Y que lo digas…" respondió este.

La discusión entre Minato y Kushina se volvía más acalorada hasta que se estaban aventando cosas de los puestos cercanos e insultándose. Naruto solo se fue junto a Sasuke, Sakura y Hinata diciéndole a la gente 'no los conozco, jamás los había visto en mi vida ¡lo juro!' refiriéndose a Minato y Kushina.

Un jarrón lanzado por Kushina se quebró en la cabeza de Minato.

"¡Ay! ¡Arpía del infierno! ¡Si bien me lo decía mi madre!" gritó Minato.

"¡Tú no tienes madre!" respondió Kushina.

"¡Y ahora me insultas!"

"¡No me refería a eso!"

Unos globos de agua alcanzaron a Kushina…

"Tú… ¡Bastardo estúpido! ¡Mira mi vestido!"

Kushina agarró una mesa cercana y la arrojó a Minato, el cual no supo responder de otro modo más que…

"Rasengan"

BOOOM.

Mientras tanto, seis brazos se deslizaban sigilosamente detrás de Ranma aprovechando su guardia baja. Las dueñas de dichos brazos eran Anko, Tsunade y Konan.

5 segundos después…

"¡Auxilio! ¡Me quieren violar! ¡Piedad!" gritaba Ranma corriendo con tres niñas colgando de él.

Aioros apareció detrás de Camus negando con la cabeza.

"Uno pensaría que a cualquier hombre le encantaría estar en el lugar de Ranma" dijo divertido Aioros.

"Si bueno, Ranma no es como cualquier hombre" respondió Camus y volteó a ver a Minato de nuevo, solo para descubrir que se estaba besando apasionadamente con Kushina y que ambos estaban hechos un desastre "Rayos, sé que en calidad de caballero de oro no puedo tener una novia, pero maldición ¡Soy el único soltero!"

Las mujeres a su alrededor se interesaron de inmediato.

Y es que, Minato Namikaze ya estaba casado, lo que es más, con un hijo, además de tener fama de ser muy fiel. Ranma Saotome era también un premio gordo, pero siendo perseguido por Tsunade Senju una de los sannin legendarios, Konan, una ex ninja renegada de clasificación S y Anko Mitarashi, la mujer más sádica de Konoha y de todo el país del fuego para el caso, ninguna Kunoichi querría enfrentárseles por él. Camus por otro lado…

10 segundos después…

Camus corría tan rápido como sus piernas lo podían llevar. Detrás de él, un horda de no menos de cincuenta mujeres.

1 hora después…

Los fuegos artificiales iluminaban el cielo de Konoha.

Minato los observaba en un área un poco apartada de la multitud junto a Kushina y Naruto. Su primera navidad en familia. ¿Qué había de cenar? Ramen por supuesto, no podías esperar nada más viniendo de Naruto y Kushina.

Itachi celebraba junto a su apático hermano menor, que a pesar de tener una expresión irritada, tenía una pequeña sonrisa.

Camus consiguió perder a toda la horda de mujeres solas que iban tras de él y ahora observaba e cielo con Aioros en un ambiente de camaradería.

Ranma no tuvo tanta suerte ya que quienes lo perseguían eran tres de las mejores Kunoichi de la historia, pero por el momento no le desagradaba. Estaba tumbado en el suelo viendo el cielo, acurrucadas con él estaban Tsunade, Anko y Konan viendo también el espectáculo.

Kakashi y otros jonin veían las luces mientras bebían juntos, felices por haber sobrevivido al mundo ninja una navidad más.

Una hora después Sakura Haruno obtuvo la misión de sacar a su borracho sensei del lugar.

Todo era alegría.

Horas después…

Eran casi las cinco de la mañana, todos dormían ya, menos tres personas: Minato, Camus y Ranma.

"Bueno, eso no pudo salir mejor" dijo Minato. Luego vio a Ranma y Camus, los cuales tenían las ropas desgarradas, arañazos y marcas de lápiz labial por toda la piel "¿Qué les pasó?"

"No preguntes" dijeron los dos al unísono. A Camus lo habían encontrado sus admiradoras con la guardia baja. A Ranma lo intentaron violar cuando estaba cayendo dormido.

"Anko tiene manos muy traviesas" dijo con un escalofrío Ranma.

"Kushina también" susurró Minato con un rubor.

Camus solo se volvió a estremecer.

"Um, ya saben, no sé qué se le podría regalar a alguien de otro mundo, pero bueno tengan, perdón por no envolverlo" dijo Minato entregándoles dos protectores con el símbolo de Konoha, los que los designas como ninjas de la aldea.

"Gracias, también tengo algo… no soy muy bueno con esto, a Milo solo suelo darle una tarjeta al igual que a Aioria… aunque de niño le daba juguetes… juguetes de aprendizaje, pero juguetes no obstante, en fin, tomen" dijo entregándoles una especie de llavero hecho de hielo con un hermoso diseño "No se derretirá, pero eviten tocarlo por mucho tiempo, a menos que quieran congelarse la mano"

"¡Mi turno!" dijo Ranma efusivamente para sacarse los nervios. Su regalo eran unos guantes sin dedos con nudillos de acero "Son de tela muy resistente y ese acero es para golpear más duro o para golpear algo demasiado duro, ya saben, mi vida son las artes marciales, no podía pensar en otros regalos que no fueran armas o instrumentos de batalla" reconoció Ranma tímidamente.

Los tres vieron sus regalos. Luego se vieron entre sí y asintieron.

"… ¿Abrazo?" preguntó Minato.

"No es varonil" dijo Ranma.

"Muy sentimental" dijo Camus.

"Es navidad ¿Por favor?" insistió Minato.

"…Uno rápido y ya" accedió Ranma.

"Está bien" Camus tampoco se hizo de rogar.

Los tres se abrazaron por dos segundos y se separaron, luciendo algo avergonzados.

"Uh bueno, hasta mañana-"

"¡BWAAHAHA!" reía Konohamaru Sarutobi, el cual había despertado a ir al baño. Cuando vio al Hokage y sus amigos fue por su cámara y ahora tenía toda la evidencia de lo ocurrido ahí "¡Soy rico, con estas imágenes seré rico!"

Konoha amaneció con la imagen de tres figuras persiguiendo a un niño pequeño riendo como maniaco y agitando una cámara sin parar.

Fin.