El Legado de Anubis.

Capitulo 11: Franco Azcarraga.

Aterrizaron en una calle completamente desolada en la que no se podia ver ningun rastro de vida, lo que le daba un ambiente muy tenso haciendo que pareciera que la calle habia salido de una pelicula de terror. Al parecer, todos habian abandonado sus hogares para escapar de el ejercito de los muertos, y por lo que se podia ver en las calles, no muchos lograron salvarse de la salvaje muerte en manos de los Elogios. Atem pudo apreciar algunos cuerpos tirados en el piso con lanzas o flechas encajadas en la espalda, reflejando la perfecta imagen del Apocalipsis. El viento era el unico presente en ese lugar despues de Atem y el tipo que lo salvo de una posible muerte en el hotel donde se habia escondido; ese tipo le habia dicho que era pariente de Khalid y no desperdiciaria la oportunidad de saber mas de su enemigo.

-Muchas gracias por salvarme, señor. No se que hubiera hecho si usted no hubiera estado ahi- Agradecio Atem, ya que enrealidad no hubiera sabido que hacer si ese tipo no se hubiera presentado.

-No fue ninguna molestia. Ademas, no podia dejar que te mataran antes de que acabaran los tres dias que aun te quedan- Dijo el tipo de la capucha.

-De igual manera. Oiga, ¿sabe donde estan mis amigos? Quiero saber si estan bien- Pregunto Atem, quien esperaba que ninguno de sus compañeros estuviera muerto o apunto de ser cazado por los Elogios.

-Tus amigos se han encontrado con Radames algo lejos de donde estamos tu y yo. Todos lograron escapar de los Elogios que los perseguian y ahora te estan buscando a ti- Informo el tipo.

-Perfecto ¿Puede llevarme con ellos?- Dijo el faraon, esperando a que el hombre aceptara.

-Si, pero tenemos que ir caminando. No queremos que un monton de Elogios nos vean volando y despues nos sigan poniendo a tus compañeros en mas peligro, ¿o si?

-Creo que tiene razon- Dijo Atem mientras miraba hacia atras para asegurarse de que ningun soldado los huebiera perseguido desde atras- Señor, ¿usted sabe como detener al ejercito de los muertos?

-¿Detener al ejercito de los muertos? ¿Te refieres destruirlos?- Dijo el tipo mientras empezaba a caminar al ritmo de Atem, quien todavia no se recuperaba de su cojera.

-Si ¿Existe alguna debilidad en ellos? ¿Un punto debil o algo por el estilo?- Pregunto el joven emperador.

-No, Atem, no existe ningun defecto en los Elogios. Ellos son un ejercito de inmortales creado por el dios de la muerte Anubis. Anubis se aseguro de cada detalle en los Elogios y tambien estuvo al tanto de que no pudieran ser destruidos por nada en el universo entero- Explico el tipo- Una vez que su creador les da la orden de atacar no se detienen hasta que su mismo creador se los ordena. Fueron muy temidos en Egipto antes de tu existencia. El ejercito del faraon quiso detenerlos pero todos terminaron muertos, y asi fue Efipto durante unos años hasta que Anubis les ordeno a todos bajar a la Necropolis, y alli se volvieron un monton de huesos que fueron petrificados en roca.

-¿Y tenemos que enfrentarnos a Khalid con esos demonios encima? Eso seria una gran desventaja- Dijo el faraon mientras seguia caminando.

-No solo es una desventaja, es un gran peligro al que estabas destinado a enfrentar.

-¿Khalid tambien libero a los Elogios cuando casi destruyo todo el Antiguo Egipto?

-Estuvo apunto de hacerlo, pero Adom logro detenerlo antes de que lo lograra. Adom fue un dios para los egipcios hasta cierto punto en que el faraon dijo que el habia ganado gracias a la ayuda que resivio de los dioses, lo cual es sierto. Adom no derroto a Khalid con sus propios poderes, el logro su victoria gracias al poder divino de los dioses que le sedieron para que acabara con el hijo de la deidad de la muerte.

-Conoces muchas cosas sobre eso ¿Acaso estudias historia antigua?- Pregunto Atem con curiosidad.

-No. Yo averigue todo esto gracias a una pequeña visita que ise al templo de Abu Simbel- Dijo el tipo.

-¿El templo de Abu Simbel?- El tipo asintio con la cabeza- Valla, una amiga tambien nos conto que alguien habia descubierto la historia de Adom y Khalid en una visita al templo de Abu Simbel.

-Un miembro de La Union, si no me equivoco- Dijo el hombre de la capucha.

-¿Conoce la organizacion de La Union?- Pregunto Atem ante el comentario de la persona que lo salvo.

-Claro que conosco esa organizacion. Yo trabaje para ellos antes de que me despidieran- Ante eso, Atem quedo sorprendido- Unos meses despues de que La Union me echara estuve trabajando en un laboratorio tratando de descubrir algun medicamento para mejorar el intelecto y el cuerpo humano. Uno de tantos de esos dias yo ya estaba apunto de hacer mi segundo gran descubrimiento.

-¿Su segundo gran descubrimiento?- Dijo Atem algo extrañado.

-Si, mi segundo gran descubrimiento. Fue el segundo porque yo fui el miembro de La Union que revelo la historia de Khalid y Adom. Pero no me a ido tan mal desde entonces. Hace unos años sufri de un accidente genetico y ahora soy tres veces mejor que un humano normal.

-¿Accidente genetico? ¿Que clase de accidente genetico?

-Fue lo que provoco haberme tomado accidentalmente la sustancia que creé. Veras, cuando tenia mi gran descubrimiento en manos me vino a la cabeza ser el primero en probar de ese futuro gran poder. No me importo que hubiera efectos secundarios o que hubiera creado veneno, asi que me tome todo el frasco y al instante senti como cada particula de mi cuerpo iba mejorando. Mi inteligencia y mi fisico mejoraron a un punto sobrehumano y hasta ahora aun conservo esos efectos.

-Espere un momento, si usted es de esta era, ¿como es que es pariente de Khalid?

-Bueno, Anubis no solo tuvo dos hijos. Tuvo otro cuyo nombre desconosco. Resulta que fue el unico que pudo vivir como alguien normal sabiendo que su padre era un dios; el tuvo sus hijos, sus hijos tuvieron a sus hijos y asi es como mi familia y yo llegamos a este plano. Todos en mi familia somos hijo de Anubis y estamos orgullosos de serlo. Khalid es mi hermano, pero un hermano que jamas conoci y que vivio miles de años antes que yo existiera.

-Valla, ¿asi que usted es hermano de Khalid?- Dijo Atem al no creerse la historia.

-Pues yo diria que me queda mejor el papel de primo- Dijo el tipo. Despues dirigio su mano al gorro de la capucha y se lo quito dejando ver su melena blanca y sus fracciones del rostro ya mayores- Mi nombre es Franco Azcarraga. Vivo en Mexico, pero decidi visitar Alejandria en estos dias- Dijo Azcarraga mientras le extendia la mano en señal de saludo.

-Wow, no sabia que los mexicanos se vieran tan jovenes a una edad tan avanzada, sin ofender- Dijo Atem al tiempo en que le sacudia la mano a Franco en forma de saludo.

-Es un efecto secundario de la formula que invente- Dijo y despues se escucharon unos chillidos parecidos a los de demonios.

-Franco, ¿que fue eso?- Dijo Atem al escuchar los tan espantosos chillidos.

-Elogios. Parece que detectaron nuestro ahora- Dijo Franco al tiempo en que miraba por todos lados en la busqueda de cualquier señal de que ahi estuvieran los Elogios- Atem, ¿que tanto puedes correr?

-No mucho- Respondio el joven emperador.

-Bien, entonces tendre que cargarte- Dijo y despues se dio media vuelta- Sube a mi espalda, chico.

Atem iso lo dicho y una vez que subio en la espalda de Franco, varios Elogios salieron de todas partes con sus armas y escudos en mano, mientras dirigian sus miradas vacias y muertas a ellos. Franco estaba igual de asustado que Atem y eso se podia notar en su rostro, debido a que miraba desesperadamente a todos lados en busca de una salida que los pudiera salvar de esos horrendos monstruos. Uno de los esqueletos se abalanzo contra ellos con su lanza en alto, pero antes de que siquiera pudiera tocarlos con la punta de esta, Franco tomo el palo de la lanza con su mano y despues lo impulso hacia atras y el Elogio que poseia esa arma salio disparada hacia atras al igual que su lanza, y cuando toco el piso, el Elogio se convirtio en muchos huesos que quedarn separados unos de otros, pero los huesos se volvieron a unir unos segundos despues formando nuevamente al esqueleto viviente.

Franco no desperdicio un segundo mas estando en ese lugar y, al igual que lo habia hecho en el hotel, dio un gran impulso hacia arriba alejandose a muchos metros de los Elogios que los habian acorralado. Pero su suerte no duro mucho debido a que mientras estaban en el aire, varias flechas les pasaban muy cerca, casi dandoles en la espalda, en un brazo o en la cabeza. Faruk desendio al piso cuando el impulso que habia tomado se le acabo, y una vez que toco el piso volvio a impulsarse y siguieron su camino por los aires al tiempo en que todas las flechas de los Elogios trataban de dar en el blanco, que en este caso eran ellos.

Franco llego a la cima de un alto edificio en el que seria imposible que los alcanzaran las flechas de todos sus perseguidores. Una vez que piso el suelo de la terrasa de aquel edificio no se detuvo y corrio hasta la otra orilla para despues dar otro salto igual que los otros dos que habia dado. Al faraon le costaba algo de trabajo sujetarse de Franco cuando el daba los impulsos para saltar, debido a que cuando Franco saltaba el se hacia mas ligero y sentia que se caeria mientras estaban en los aires; se estaba sujentando del cuello de la tunica de Franco, pero sabia que no podria sujetarse del cuello de Franco por mucho tiempo. Cuando Franco dio el siguiente salto, Atem estuvo apunto de caerse mientras estaban en el aire pero se agarro de los hombros de el peliblanco antes de caer al piso.

El tipo que habia salvado a Atem miro hacia atras en busca de algun Elogio, pero no habia ningun soldado a la vista asi que decidio aterrizar. Atem bajo de la espalda de Franco cuando estuvieron en el piso y para alejarse mas de los esqueletos vivientes. El faraon aun no podia caminar muy bien, pero Atem hacia todo lo posible por mantener el mismo ritmo que Franco, quien a cada rato desviaba la mirada hacia atras para asegurarse de que no habia Elogios a la vista.

Estaban apunto de llegar a la esquina de la calle, Atem ya se le habia adelantado un poco a Franco y este persibio algo de energia negativa al final de la calle. Cuando el faraon casi llegaba a la esquina, Franco lo tomo del cuello de la camisa y lo iso retroceder antes de que posiblemente diera vuelta al llegar cuando llegara a la orilla.

-Franco, me estas ahorcando- Dijo Atem ya que Franco aun lo tenia agarrado del cuello de la camisa.

-Oh, lo siento- Dijo soltandolo del cuello y asomando un poco la vista hacia la esquina.

-¿Sucede algo?- Pregunto Atem al ver que franco parecia estar muy concentrado en lo que hubia al doblar esa esquina.

-Si. Elogios. Estan al doblar esta esquina y si pasamos corriendo hacia la otra cuadra nos atacarian igual que los otros que trataron de atravesarnos con flechas- Informo Franco- Se dirigen hacia aca. Tendremos que regresar a la otra punta de la cuadra.

-De acuerdo- Dijo Atem, a quien le parecia muy rasonable la idea de Franco.

-Vamos.

Al decir eso, Franco y Atem corrieron a la otra punta de la cuadra y dieron vuelta ahi, esquivando una muy segura persecucion con los Elogios. Dieron vuelta en la esquina y Franco se llevo corriendo rapidamente con Atem en la espalda, para que no se lastimara mas el pie. Cuando llegaron a la otra esquina, los Eligios ya habian desaparecido y eso les dio ventaja para que cruzaran a la otra cuadra sin problema alguno. Atem se bajo de la espalda de Franco y siguieron su camino en direccion a donde estaban los demas. Franco le habia dicho a Atem que el tambien podia percibir la energia de los semi-dioses, lo que haria mas facil la busqueda de Radames, y si encontraban a Radames encontrarian a sus amigos.

Giraban por cada esquina y cada cuadra en busca de los demas. Algunas veces hasta se encontraban con Elogios, pero los esquivaban al igual que como lo habian hecho con los primeros que se encontraron en la cuadra en la que habian estado hace unos minutos. Habia veces en que tenian que enfrentarse a algunos Elogios, pero estos terminaban hechos pedazos por Franco y Atem, estos seguian su camino cuando los soldados esqueleto terminaban hechos pedazos y se volvian a armar en el mismo cuerpo horrendo.

Mientras corrian, Franco ya habia dicho que no estaban muy lejos de encontrar a Radames ya que su poder se hacia mas intenso cada vez que se acercaban mas. A Atem ya empezaban a defraudarlo sus piernas y los pulmones, dando señales de que no podia correr mucho mas; sin embargo, no se quedaria tirado mientras dejaba a Franco buscar a sus amigos. Llegaron a la orilla de una cuadra y justamente en medio de esa calle estaba Radames, quien tenia a Yugi, Tea, Joey y Tristan detras de el para protejerlos de todos los Elogios que tenian enfrente. Radames les cortaba la cabeza con una espada que Atem no tenia idea de de donde la habia sacado, pero con Radames puede ocurrir lo que sea. Se podia notar lo cansado que estaba el hijo de Ra, debido a que su respiracion ya era muy agitada y en su mirada se notaba que no podria vencerlos a todos.

-Hay que ayudarlo- Le dijo Atem a Franco.

-Eso era lo que tenia en mente- Dijo Franco.

Azcarraga corrio con los puños en alto hacia donde estaban los Elogios y al mismo tiempo que corria iba derribando a varios soldados esqueletos con sus puños y sus codos. Uno de los esqueletos le quiso clavar una espada por la espalda, pero Franco lo agarro de la muñeca de la mano y le dio vueltas haciendo que los demas Elogios cayeran al piso de espaldas. A Franco le saltaron encima toda una bola de Elogios juntos pero logro quitarse de encima a cada uno con unos violentos movimientos, los cuales hacian que algunos huesos y craneos salieran volando de los soldados.

Una vez que Franco logro quitarse de encima a esa bola, se dirigio con Radames y los demas para despues quitarle de encima a los Elogios que los tenian acorralados. Radames parecia estar apunto de preguntarle algo a Franco, pero este le dijo que no era el momento indicado para eso, asi que se los llevo a todos en la direccion donde se encontraba Atem, quien le agradecio a Ra de que todos sus amigos estuvieran bien.

-¡Atem, que gusto verte!- Exclamo Radames mientras le daba un fuerte abrazo al faraon.

-Yo tambien me alegro de verte. Ahora, ¿podrias soltarme, porfavor?- Dijo Atem debido a que Radames lo estaba apretando mucho.

-Faraon, ¿donde te habias metido?- Pregunto Yugi.

-Estuve con el- Dijo mientras señalaba a su nuevo compañero- Chicos, el es Franco Azcarraga, me salvo de una muerte en manos de los Elogios y tambien me ayudo a encontrarlos.

-¿Franco Azcarraga?... ¿Acaso es usted residente de Mexico?- Pregunto Radames, a quien el nombre se le hacia de tipo mexicano.

-Si, yo vivo en Mexico. Y por si querias preguntarme que estoy haciendo en Alejandria, es que solo vine a pasar aqui unos dias. Pero por lo que veo hay caos en estos momentos para Alejandria- Dijo Franco.

-Valla, un mexicano original. Wow, con lo mucho que me gustan sus tacos, Franco- Dijo Radames.

-Comeras tacos otro dia, Radames, por ahora tenemos que escapar de eso- Dijo Tea señalando los huesos que ya empezaban a formarse nuevamente.

-Tea tiene razon. Hay que irnos antes de que esos sacos de huesos nos vean- Comento Joey.

-Por primera vez coincido contigo, amigo- Comento Tristan.

-Oigan, ya callense y corran por su vida antes de que un monton de Elogios nos persiga- Les dijo Radames.

-El semi-dios tiene razon. Hay que movernos- Ordeno Franco.

Sin decir nada mas, todos corrieron a otro lado tratando de quedar fuera de la vista de los Elogios que ya estaban apunto de volver a su forma original. La espada que Radames habia empuñado hace unos minutos ya no estaba en su mano, lo que confundio a Atem pero como ya se habia dicho antes, con Radames nunca se sabe; posiblemente algun obsequio de su padre para que se salvara.

Todo en su alrededor era niebla y soledad. No se veia que algun otro humano estuviera aun en Alejandria y los unicos humanos que habia estaban muertos con lanzas encajadas en sus espaldas. El ejercito de los muertos posiblemente era la destruccion del mundo entero y la destruccion de El Cairo y Alejandria eran, tal vez, una señal de que se acercaba el fin del mundo y de la humanidad.

Ya estaban bastante lejos de los Elogios, asi que se detuvieron en las escaleras de un edificio a descansar, no creian que los Elogios los encontraran por aquel lugar.

Habia muchisimo silencio en Alejandria. El ambiente empezo hacerse nubloso y en el piso habia una rara especie de humo de color negro, tal como en los sueños de Atem. Aun se podian ver algunos cuerpos con lanzas encajadas en la espalda y tirados en el piso con heridas en todo el cuerpo. Para el faraon todo eso parecia otra de las pesadillas que habia tenido hace unos dias, solo que esta la estaba viviendo en la vida real y no lo podia negar ya que no recordaba la ultima vez que habia dormido.

-Entonces, ¿como se conocieron ustedes dos?- Pregunto Radames para romper el silencio.

-Franco y yo nos conocimos en un hotel abandonado mientras yo intentaba escapar de los Elogios que me perseguian. Si no fuera por el yo no estaria aqui en este momento- Dijo Atem.

-¿Y es alguna especie de superhumano, señor Franco?- Volvio a preguntar Radames.

-¿Porque la pregunta?- Dijo Franco.

-Bueno, esque la forma en que se libero de todos esos Elogios fue sorprendente, casi nadie logra vencer a uno de esos idiotas. Y con idiotas me refiero a los sacos de huesos con los que acabamos de pelear.

-Si, la verdad asi es. Mis genes fueron modificados en un accidente de laboratorio en Mexico; iba a ser un nuevo descubrimiento en Mexico que podria mejorar a los mexicanos, pero mi avaricia iso que yo fuera el unico que lo probara.

-Wow, un cientifico loco. ¿De casualidad usted conoce a Frankenstein?- Al escuchar eso, Atem le dio un zape en la cabeza a Radames indicandole que no fuera grosero.

-Debo disculparme, Franco. Radames no es... digamos... normal y se le escapan incoherencias de la boca algunas veces- Dijo Atem.

-¿¡Me estas diciendo raro!- Reclamo Radames, quien se sintio indignado al instante.

-Y tambien es algo torpe- Continuo Atem.

-¡Oye!- Volvio a reclamar el hijo de Ra.

-Atem, Radames, ya dejen de pelear. Creo que lo mejor sera que sigamos caminando hasta encontrar a el hijo de Anubis, ¿no creen?- Dijo Yugi, quien ya se esperaba una pelea igual que las de Joey y Tristan.

-El pequeñin tiene razon,- Dijo Franco- deberiamos estar buscando a Khalid para terminar con esto de una vez.

-Yo concuerdo con eso- Comento Joey.

-Tambien yo- Dijo Tristan alzando la mano.

-Pienso lo mismo- Dijo Tea.

-Yo tambien- Dijo Yugi.

-Bueno, creo que todos estamos deacuerdo con la opinion de Franco, asi que todos muevanse- Dijo el hijo de Ra mientras caminaba en direccion a la salida de Alejandria.

-¿Radames, a donde vas?- Pregunto Yugi al ver que Radames iba en la direccion equivocada.

-Pues a buscar a Khalid ¿Que crees que vine a hacer aqui?- Dijo Radames dandose media vuelta.

-Pero, Radames, te estas dirigiendo a la salida de la ciudad- Le dijo Yugi.

Despues de eso, Radames bajo la cabeza en señal de desepcion mientras le caian lagrimas tipo anime de sus ojos. Todos se rieron al ver al hijo de Ra asi y despues caminaron en la direccion correcta. Franco ahora era su guia, pero recibia la ayuda de Radames, quien indicaba a donde ir con la ayuda de Deos, su brujula. Deos estaba persibiendo una gran fuente de energia oscura al sureste de la ciudad, que seguramente era donde Khalid estaba o alguna otra pandilla de Elogios armados que seguramente los perseguirian hasta matar como lo habian intentado los demas. Y como ya se les habia hecho costumbre a Radames y a Atem, estuvieron peleando y replicandose entre si, algunas veces se desviaba el tema por parte de Radames, pero el faraon volvia al punto de origen con palabras como: No me cambies el tema, Radames o ¿A quien le interesa que tengas un lunar en el cuello? o algo como: ¡Ya deja de imitar a Derbez!.En fin, el problema era que cuando Radames no encontraba como devolverle las palabras a Atem cambiaba el tema con cosas ridiculas como su lunar en el cuello. El chico era todo un desastre, pero cuando se trataba de pelear o salvar la vida el era el mejor espadachin que alguien pudiera ver.

Hola a todos mis lectores, tienen ante ustedes la continuacion de El Legado de Anubis, ojala les guste a todos. ¿Que se encontraran nuestros heroes en adelante? ¿Podran derrotar a Khalid? ¿Podra Radames ser una vez en su vida alguien serio? ¿Recuperaran el Rompecabezas del Milenio? Descubran esto y mucho mas en El Legado de Anubis. Mando un gran agradecimiento a DarkYamiMotou, AyumiYamiMotou, Urara, 3LiizaLuniita y Dragonazabache. Bueno, esto es todo por el capitulo. Nos vemos. Adios.

Riux, Chaitooo.