"Ay no, me metí al ojo del huracán, Mars eres un idiota" el pobre se espantó al oírlos, él sabía la relación que tenía su novia con ellos dos, sabía que ella los amaba como amigos y que ellos la protegían y le devolvían el sentimiento de igual forma, y si los dos no estaban de acuerdo, bueno, podría ser malo para él, pero luego de tener a su hijo, quería de verdad sentar cabeza, y descubrió que como Marron no habría otra, estaba profundamente enamorado de ella hace años, ¿Por qué habría de desagradarles? Bueno, era parte de toda la película que se pasó mientras esperaba que hablaran algo.

- Pero… - Goten fue el primero en balbucear - ¡Por fin!

- ¿Qué? – ahora era Mars quien decía eso - ¿Por fin?

- Si, te demoraste bastante – confesó Trunks con tranquilidad, bebiendo el café que había pedido antes de que sus dos acompañantes llegaran, casualmente no era Capuccino, era un café especial con un toque de whisky - ¿De verdad estás listo? No quiero que te arrepientas, con Marron no – y el lado de los chicos que temía, por fin salió.

- Si, Trunks tiene razón – se añadió el pelinegro Son, su amigo de toda la vida ni siquiera le echó una mirada, y siguió bebiendo el café con, hasta, el ceño fruncido al oírlo, un fugaz pensamiento pasó por la cabeza de Goten, "Esto se está poniendo feo con él" pero volvió su mente al tema que los envolvía: El matrimonio – Pero dinos algo, no seas memo, no te mataremos...

Mars respiró tranquilo.

- Estoy muy seguro, lo pensé mucho, no creen que lo tomo a la ligera, pero me basta con ver a Marron y más a Kaz, estoy convencido – les dijo seriamente, Trunks y Goten meditaron por separado, de ser los mismos, al menos se hubieran mirado para concordar pensamientos, pero no lo hicieron esta vez.

- Por mi está bien, te ayudaré en lo que desees – soltó Goten, el de más iniciativa en ese momento.

- Por mi… igual – dijo Trunks – ¿Cuándo planeas decírselo?

- Luego de las fiestas, para comenzar a planear las cosas bien – rió.

- Te trituraremos si la haces infeliz, ¿Lo sabes? – lo apuntó Goten con su cuchara, amenazante, y Mars abrió bien los ojos, para luego ver que el pelinegro se partía de la risa – No seas, si confío en ti, luego de tanto tiempo…

- Gracias, Goten – suspiró tranquilo, esa tarde para el pobre hombre había sido de muchos sustos.

- Bueno, me tengo que ir, planea las cosas – Trunks se terminó el café, dejó un dinero suficiente para la cuenta de todos (Ni siquiera le consultó a Goten pero lo hizo) le palmeó el hombro a Mars – Nos vemos – soltó solo para él tal vez, y se largó.

- ¿Qué le pasa? – preguntó intrigado el novio de Marron.

- Nada, nada – sonrió Goten – Supongo que irás a la fiesta que se realiza cada año en la CC, ¿No?

- Si, claro... Marron y sus padres siempre me invitan – soltó.

- Pues ahí verás lo que le ocurre a Trunks – tranquilo, con una sonrisa, Goten no lograba percibir que para Trunks tal vez no sería una broma de muy buen gusto.


Aquella mañana, Goten llamó a su sobrina, hace una semana y media que estaba fuera de la capital y ya era casi navidad, faltaban solo un par de días para la fiesta en la Corporación Cápsula, todos habían sido avisados, todo bien; Como se decía, esa tarde se había encontrado aburrido así que decidió saludar a Pan, Trunks cada día se ponía más venenoso con él sin motivo, y Bra, las veces que se veían, lo justificaba con el cansancio del trabajo y la mala broma, pero el pelinegro distraído, sospechaba que algo se estaba saltando, aunque no le daba mucha importancia.

- ¿Pan? – soltó cuando una voz le contestaba.

- Hola tío – murmuró quedamente – ¿Cómo va todo? ¿Cómo está Trunks?

- ¿Es lo único que te interesa cuando te llamo?

- Después de todo le estás haciendo una broma y ¡BIEN, pesada! Y además, siempre hablamos tu y yo, ya se como estás – se defendió ella intentando ocultar su nerviosismo, además, menos mal que Goten no la veía porque desde la habitación de hotel en donde se quedaba, estaba sonrojada.

- Lo acabaremos en navidad – soltó finalmente él - ¿Feliz de que deje a tu querido Trunks? – se burló alegremente, bien, él no era TAN distraído como todo el mundo pensaba, y si había algo de lo que se daba cuenta de inmediato era de los sentimientos de su sobrina. Además de que ella era predecible, un detalle mínimo, él lo dedujo solito, y se enorgullecía de si por eso.

- No es mi querido Trunks – resolvió luego ella intentando parecer furiosa – Y que bueno que ya dejaras tu payasada, ya que yo soy tu títere principal y parte del enojo de TU mejor amigo irá a parar en mí.

- Tranquila, contigo él no se puede enojar, ¿No me dijiste que te habla normalmente? – Pan se tragó sus palabras, era verdad - ¿Ves? Además, la idea espectacular fue de Son Goten – se enorgulleció.

- Que bien – rió ella irónicamente, recuperando su buen humor - ¿Por qué escogiste la navidad eh, tío?

- Pues, por que, faltan pocos días y él cada vez que me ve, se pone como un asesino, y no quiero morir joven – soltó el pelinegro – Además tu llegarás para la fiesta, ¿Te dijeron que era formal? ¡No podrás ir con tus pantalones! Tendrás que caber en un vestido – añadió cantarinamente.

- ¡Cállate, maldito! No me hace gracia – lo frenó – Pero lo bueno de todo es que, no se si llegaré para la fiesta.

- ¿QUÉ? Tú estás queriendo que me maten, ¡Eres la que apaciguará a Trunks asesino! – se espantó su tío - ¿Cómo que no estarás? ¿Me estás molestando?

- No, es que, con las reuniones y todo tengo mucho que hacer, mucho que organizar, y creo que recién me desocuparé la tarde del 24, lo siento mucho, intentaré llegar aunque sea tarde – Pan se enterneció por el miedo de Goten – Además no exageres, Trunks no es así.

- Pues no lo has visto mirarme…

- Te lo has buscado.

- No planeaba ponerle celoso de esa manera – Pan abrió los ojos como dos platos y se quedaron en un silencio incómodo – Pan…

- ¿Por qué has dicho eso? – no pudo evitar preguntar.

- Este, yo tengo que colgar, te quiero ver en navidad, tengo un regalo para ti, saludos – sonó el tono, Goten había cortado, la chica dejó el teléfono también al ver que no sacaría nada con llamarlo de nuevo si la estaba evitando.

"Trunks es el mejor amigo de mi tío, ¿De verdad se habrá dado cuenta de eso al verlo así?, ¿De verdad estará celoso?" una sonrisa inconciente apareció en su rostro, luchaba para no ilusionarse, pero… "Goten tenía la idea de solo hacerlo pensar que nosotros éramos unos cerdos y luego darle la sorpresa de hacerlo quedar como un tonto, pero jamás habló de que nosotros dos, NOSOTROS DOS, o sea, algo imposible, le diera celos, ¿Por qué demonios me evadió? En estos momentos quien quiere matar a Goten no es solo Trunks" pensó mirando el televisor pero sin realmente ver las imágenes, solo podía concentrarse en todas las tonterías que pensaba, "Mejor olvídalo, Pan, olvídalo, la única herida serás tú al darte cuenta de que eso que dijo Goten solo era una… conjetura loca de su mente" suspiró.


A Bra le sorprendió que una noche la llamara Goten y dejando de lado su vida de juerga en juerga, quisiera hablar con ella. Como no era muy tarde, se arregló como pudo – Andaba algo desganada y además, hace mucho tiempo que había dejado de insistir en eso de producirse demasiado para que él la viera -. Bajó de su habitación y vio a su madre preparando una gran olla con comida para su padre en la cocina, sonrió, una escena típica luego de que su papá se pasara toda la tarde agotando energías en la cámara.

- Mamá, papá, voy a salir – soltó, ambos la miraron.

- ¿Dónde? ¿Con quién? – le preguntaron, Bra los miró con pesar, ¡Tampoco andaba de humores para una escenita como aquella! Al parecer en esos días de navidad le estresaba todo, lo bueno era que por fin había terminado hace unos días los exámenes de la universidad, y tenía unas pequeñas vacaciones de navidad.

- ¿Qué edad tengo? – les preguntó entonces a ellos con algo de risa – Estaré bien, se los aseguro – batió una mano en el aire – Los quiero, no vuelvo tarde – y salió.

Ni Bulma ni Vegeta le impidieron nada, Vegeta antes de los 20 tenía a Bra en la palma de su mano, en la mira cuando se le escapaba con esos insoportables noviecitos que tenía, pero ahora, con pesar, debía aceptar que ya había crecido, y que solo se quedaba en casa por el gran apego que tenía con ellos y con el tiempo, desdeñosa y dificultuosamente, apreció eso. Bulma solo sonrió, agradeciendo al cielo que su príncipe por fin comprendiera y dejara a Bra hacer su vida como ella quisiera.

Bra salió en su automóvil, odiándose por todas esas veces que Trunks, su papá, hasta Pan le habían querido enseñar a volar y ella no los tomó en cuenta o se distrajo, ahora tenía ganas de llegar a donde Goten la había citado y rápido, pero tenía que conformarse con sus cuatro ruedas a toda velocidad, lo bueno de eso era que había ganado experiencia, cualquiera diría que era una conductora de carreras profesional.

Aparcó y entró en el bar, no era uno de los bares tranquilos que ella visitaba, pero se conformaba con estar con Goten.

- ¿Qué demonios, Goten? – lo saludó con una ceja alzada.

- Disculpa el lugar – soltó entretenido bebiendo una cerveza – Necesitaba hablar con la chica de mejor gusto en toda la ciudad…

- ¿Yo? Pues, ¿Qué es lo que se te ofrece? – rió ella pidiendo una cerveza también para no quedarse sin nada.

- Como sabes, la fiesta en tu casa, es formal, según Bulma – Bra asintió – Pan se fastidió mucho por eso, y quiero que la ayudes…

- ¿En qué podría ayudar a tu novia sobrina postiza? – rió ella.

- ¿Te sabes sus tallas? – preguntó dubitativo, Bra supo entonces lo que quería.

- ¿Quieres que la ayude con el vestido? – Goten asintió – Con gusto, que bueno que lo pediste pero, ¿Ella está de acuerdo?

- No lo sabe, pero presiento que va a asistir saltándose a la regla de tu madre, y la quiero con un vestido – la princesa rió - ¿Entonces?

- En estos días iré a ver uno para ella, sobrio, no le gustan los colores, te prometo que estará con un vestido aunque la tenga que secuestrar – soltó y terminó su cerveza, Goten igual – Coincidencia – dijo ella dejando su vaso en la barra – Ya que estamos aquí, ¿Por qué no vamos a bailar?

- Em… ¡Pero Bra! Y tus padres, ¿Te has escapado de casa? – se preocupó.

- ¿Por quién me tomas? ¿Por una niña de la edad de Kaz? Se tomar mis decisiones y vine aquí con todas las de la ley, vamos, ¿Bailas o me busco a alguien que te reemplace? – se aburrió, el pelinegro abrió bien los ojos.

- ¿Cómo que un reemplazo? ¡Nadie me reemplaza! – se ofendió y la tomó de un brazo – Vamos – la arrastró a la pista y se divirtieron como nunca juntos.

Como nunca, esa era la clave, nunca se habían conocido tanto, siempre era un saludo cuando él iba a ver a los Briefs, siempre era distante y ahora, ¡Quién los viera! Bailando, divirtiéndose, uniéndose dos dinámicas no tan diferentes luego de todo, Goten no se molestó en bailar con ella y solo con ella esa noche, por algo la había invitado, sus ojos no se fueron a otro lado que no fuera la peliazul, quien podía resultar ser mucho más dinámica y fiestera que él.

Pararon por algo de beber y se fueron a la barra nuevamente, ambos se quedaron mirando la pista sonrientes, Bra no podía creerlo, era la primera vez que bailaba tan animadamente con un chico, bueno, había bailado con tantos chicos, pero nunca vio tanta química en eso, tantas ganas de quedarse con él por siempre.

¡Oh no! Miró de reojo a su amigo, "Me estará volviendo lo de pequeña, esto es malo, esto es malo" siguió bebiendo su cerveza, tranquila, intentando recuperar el aliento y la razón, era una noche alocada, y estaba impresionada, Goten solo la había citado para pedirle ayuda como experta en vestuarios que es, con Pan, y todo se había convertido en su primera fiesta juntos.


¡Saludos!

(Sobre la pregunta del capítulo pasado, Goten sería Jim Sturgess, Pan sería Ellen Page, para mí, claro)