Gracias a todos por sus comentarios. Bien aquí les traigo otro capítulo de esta historia, espero realmente que les guste XD! Este va dedicado para los fans del Sonamy y mi mejor amiga que siempre lee pero no comenta, ¡Raven! (Como siempre sé que en las oscuridad más lúgubre tengo una mano amiga)
Capítulo 11: El Emperador Eggman
Su viaje le había tomado más de lo que él hubiera esperado. Para cuando regresó lo único que vio fueron escombros de todo el sector 3 de su hermoso edificio. Gritó molesto y realmente quería que alguien pagara por lo que había pasado.
-¡QUIERO UN REPORTE Y LO QUIERO AHORA!- gritó molesto por un altavoz.
-¡Sí emperador!- se escuchó por el altavoz.
-No puedo creer todo esto. Esto sólo puede ser causa de ese maldito erizo azul y su banda de vándalos.
-¿Emperador?- interrumpieron en la habitación abriendo la puerta levemente.
-Pasa- dijo de mala manera -¿Qué ha pasado?
-Bien, pues la verdad parece que todo ha sido causa del erizo conocido como Sonic the hedgehog.
-¡¿QUÉ?
-Sí, y no es lo único. El erizo se ha llevado a la princesa con él.
-¡¿Dónde demonios está Silver?
-Él se fue con ellos emperador. Parece que llevaba a una gata lila cuando dejo el edificio después del incendio.
-Ese maldito traidor…- dijo entre dientes.
-¡Quiero las cintas de seguridad!
-Pues verá, parece que nuestros intrusos destruyeron todo el cuarto de seguridad.
-¡QUÉ!
-Pero no se preocupe, Wave ya está ahí reparando lo que quedó- sonrió un poco nervioso.
-¡Me voy por dos días y esto se vuelve un caos!- habló parándose de su silla –Jet, tú y tu equipo tienen una misión.
-¿Una misión?- cuestionó el halcón verde.
-Tráiganme a la Princesa Amy a esta base a cualquier precio, y a cualquiera que se resista… mátenlo.
-Sí señor. Los Babylon Rogue se encargaran de todo- dijo con una pequeña reverencia.
El ave de color verde caminó fuera de aquella oficina y cerró las puertas tras de sí. Eggman se sentó en su gran silla de cuero y no pudo evitar esbozar una sonrisa un tanto macabra.
-Parece que has regresado… mi molesto amigo.
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Volvió a sentirse intimidada por los aldeanos de ese lugar, y una vez más se escondió levemente detrás del erizo plateado. La eriza pensaba que todos le dedicaban esa mirada porque era la princesa de Robotropolis, seguramente la odiaban. "Silver…" musitó sujetándose con fuerza de la playera de él. Estaba asustada, temía que le fueran a hacer algo. Silver le regresó la mirada y le sonrió para tranquilizarla, a diferencia de ella, él no se miraba preocupado por la situación. Se relajó un poco y exhaló un profundo suspiro, si era una princesa debía de mostrar valor y enseñarles a esos rebeldes que ella no les tenía miedo. Se paró nuevamente a la par de Silver y con aires de superioridad habló de nuevo.
-Gracias por acogernos en este… ah, lugar- dijo viendo aquellas casas con cierto desdén.
-Lamento el retraso Sonic- interrumpieron a la eriza –Pero estaba ayudando a mi madre y…- Aquella conejita calló al ver a aquel erizo plateado y a la eriza rosa que estaba a la par de él. Sus ojos se inundaron con lágrimas y una pequeña sonrisa fue esbozada en su rostro -¡AMY!- gritó con todas sus fuerza para correr hacia ella.
-¡Espera, Cream!- intentó detenerla Sonic, pero no pudo.
Corrió hacia su amiga de tanto tiempo, aquella eriza con la que cocinaba pasteles y hablaba sobre su futuro con su amor eterno. Se abalanzó sobre ella y la abrazó con fuerza para cerciorarse que no estaba soñando. Aquellas lágrimas mojaron con sutileza aquel vestido que la hacía ver realmente hermosa, o eso pensaba ella.
-¿Quién rayos eres tú?- preguntó asustada la eriza -¿Por qué me estás abrazando?- cuestionó intentando separarse de ella.
-… ¿Qué?- musitó la conejita al ser separada con brusquedad por la eriza -¿No sabes quién soy?- preguntó con tristeza.
-… ¿Saber?
-¡Cream!- dijo el erizo azul con una risa nerviosa y tomándola por los hombros para alejarla de la eriza –Ven, vamos, tenemos que…
-¡No, Sonic, dile quien soy!- gritó molesta soltándose de su agarre.
-Cream tranquilízate- dijo el erizo azul con serenidad.
-¡No!- gritó para ver a la eriza nuevamente -¡Somos amigas!, ¡Tú y yo siempre cocinábamos juntas y me contabas sobre como Sonic…
Sonic se acercó a ella y le tapó la boca con su mano para verla desaprobatoriamente. La pequeña coneja entendió que él no quería que dijese nada, pero no entendía por qué debía de mantener su relación con Amy en secreto. Cerró sus ojos con fuerza y las lágrimas empezaron a brotar descontroladamente. Apartó la mano del erizo azul con fuerza y salió corriendo del lugar. Sonic vio a Tails que inmediatamente entendió que debía de hablar con ella y explicarle lo que estaba pasando. Sonic se dirigió nuevamente a los habitantes de la villa, que todos callaban en un silencio sepulcral.
-Respecto a lo que acabo de decirles, comuníquenselo a todos aquellos que no estaban presentes. No quiero que se repita esto- habló el erizo con seriedad. Todos asintieron y aquel grupo de gente empezó a caminar fuera del lugar.
-¿Qué es lo que está pasando?- preguntó la eriza caminando hacia el erizo azul.
-¿De qué hablas?
-¿Qué fue todo eso?... Acaso… ¿ella me conoce?- preguntó desconcertada.
-No- cortó él y empezó a caminar fuera del lugar.
-¡Exijo un respuesta!- dijo la eriza rosa tomándolo del brazo con fuerza para detener su marchar.
Sonic vio a Silver, quien le regreso una mirada intensa, haciéndole entender que lo de su trato aún seguía en pie. Si él le decía algo sobre su pasado Silver se la llevaría de ahí, y ahora que ambos conocían la villa eso era algo que Sonic no podía permitir. Regresó su mirada a la eriza quien lo miraba molesta en la espera de una respuesta. Suspiro pesadamente y desvió su vista al cielo pensando en qué responderle.
-¿Por qué ella sabía mi…
-Fue un error- habló al fin el erizo azul.
-¿Un error?- cuestionó ella.
-Te pareces mucho a alguien que ella conoció y…- paró para verla fijamente, de nuevo con esa mirada de tristeza. –Y ya no está.
-¡Pero ella sabía mi nombre!
-Es sólo una coincidencia, tienes el nombre de aquella persona- dijo soltándose de su agarre y caminando nuevamente, para darle la espalda –Pero créeme cuando te digo, que no te pareces en nada a aquella eriza…- habló con tristeza, siguiendo su camino.
-Pero…
-Princesa, olvida el asunto- habló Silver, poniéndose a la par de ella.
-Pero ella sabía mi nombre…
-Ya escuchaste al rebelde, sólo te pareces, además es una niña.
-¡¿Y por qué todos me miran como si realmente supieran quién soy?
-Seguramente les traes a la mente a aquella eriza que conocieron hace mucho.
-Y si yo…
-Amy- habló con seriedad, provocando un escalofrío en ella –Deja el tema. Es sólo una coincidencia.
La gata lila dio un pesado suspiro ante todo lo que pasaba. La decisión que Sonic había tomado afectaba a más de uno en esa vía. Aún le parecía casi imposible imaginar cómo es que aquella eriza había podido tener tanta influencia en la vida de todos ellos.
-Bien, ustedes dos síganme. Buscaremos un lugar donde pasen la noche- habló al fin Blaze.
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Se quedó sola en aquella habitación que humildemente una coneja les había dado; y al igual que muchos en aquella villa, ella la miró con nostalgia. Tomó un pequeño espejo que había ahí y vio su rostro; vio aquella diadema que estaba sobre su cabeza de color aqua y aquel broche dorado justo detrás de su oreja. Vio sus ropas que se mezclaban en diferentes tonos de azul y brillaban tenuemente con la poca luz que se colaba tras aquella ventana, y luego regresó su mirada a los alrededores. "Yo no pertenezco aquí" se dijo a sí misma. ¿Tanto se parecería a aquella eriza? Eso explicaría por qué el erizo azul la miraba con tanta dulzura, o eso se le asemejaba, aunque a veces, notaba una tristeza en sus ojos incontenible.
Caminó hacia aquella ventana y vio hacia los alrededores, viendo aquella villa iluminada por antorchas en aquella noche de verano. Esperaba ver a Silver pronto, no sabía porque la había dejado sola. Suspiro pesadamente, cuando vio la silueta del erizo azul caminar por la villa. Frunció el ceño y cerró aquellas cortinas apolillas con fuerza, no quería saber nada de él; entonces el recuerdo de sus últimas palabras vino a ella "Pero créeme cuando te digo, que no te pareces en nada a aquella eriza…" La curiosidad de quién había sido ella la invadió. Eran demasiadas las "coincidencias" que él decía. Necesitaba más respuestas.
Corrió fuera de su habitación y salió para ver aquella silueta alejarse. Corrió tras él hasta que por fin lo alcanzó llegando casi a la última casa de aquella villa. Lo tomó del brazo con brusquedad para verlo y hablar con él. "¡Necesito hablar…" pero calló al ver los ojos de aquel erizo. Vio al erizo con ojos carmesí y una mirada de sorpresa a la vez por verla a ella. Lo soltó con rapidez y retrocedió un par de pasos. Él se acercó a ella y la vio de pies a cabeza. Amy dio media vuelta e intentó correr lejos de ahí, pero él la tomó del brazo haciéndola caer contra él.
-¿Cómo llegaste aquí?- preguntó con una voz un tanto macabra.
-¡Suéltame!- gritó ella, para forcejar con él.
-¡Respóndeme!
Amy lo vio a los ojos, y el miedo la invadió. Ese individuo era todo lo que Eggman le había descrito sobre los rebeldes; frío y despiadado. Intentó librarse de su agarre, pero entre más lo intentaba, con más fuerza la agarraba él. Fijó su vista intensa de nuevo sobre ella, haciendo que el miedo la acogiera en sus brazos.
-Bueno… Yo…- intentó decir.
-¡¿Quién te trajo?- habló exasperado.
-¡Sonic!, ¡El líder de la resistencia!- gritó con lágrimas en sus ojos.
La soltó al fin con cierta brusquedad haciendo que ella cayera al suelo con pesadez. Sus facciones se relajaron después de escuchar aquella respuesta, dándole a ella una sensación de falsa seguridad.
-Yo soy el líder de la resistencia- citó él, hablando con una serenidad intimidante -¿Dónde has estado estos últimos cinco años?- preguntó, hincándose al nivel de ella.
-…Yo…
-¡Habla!- gritó de nuevo, haciéndola estremecer.
-Soy la princesa… de Robotropolis- musitó casi inaudible.
El erizo negro se paró con rapidez y buscó al erizo azul con la mirada, quien no vio por ningún lado. -¡SONIC!- gritó a todo pulmón.
Del otro lado de la villa, el erizo azul hablaba con Knuckles y Tails sobre el encuentro con los traidores y sobre lo que harían respecto a Amy. Les habló sobre el trato que tenía con el erizo plateado, sobre la estadía de Amy en ese lugar y que por el momento nadie debía de decirle a ella nada sobre su pasado.
-¿Crees que ella recordará?- preguntó el zorrito.
-Pues ha funcionado por el momento- habló con una sonrisa.
-¿De qué hablas?
-Creo que si bien no recuerda quienes somos, si recuerda cómo actuar con nosotros. Es decir…- calló intentando explicarse mejor –Bien, sabe que Knuckles está enamorado de Rouge, y no necesitó que nadie se lo dijera, por ejemplo.
-¡¿DE QUÉ DEMONIOS HABLAS?- gritó el equidna molesto.
-Pero eso es un poco obvio- argumentó Tails, ignorando al equidna.
-¡¿QUÉ?
-Confía en mí Tails, sé lo que digo. Siento cuando ella recuerda algo, pronto sabrá quiénes somos, lo sé.
Un sonido fuerte y estrepitoso hizo que la conversación de los tres acallara. Con el reflejo de la luna y unos ojos color sangre Sonic lo vio parado en el marco de la puerta, con una mirada intimidante. No entendía qué hacía el erizo negro ahí, no era su costumbre visitarlo.
-Tiempo sin verte- habló el erizo azul con una sonrisa.
-¡Puedes explicarme esto!- gritó molesto, trayendo a la eriza rosa delante de sí.
-¡Déjame, por favor!- gritó ella con lágrimas en sus ojos.
-¡AMY!- gritó el erizo azul. -¡¿Qué rayos crees que haces?- dijo corriendo hacia él, y forzándolo a que la soltara, cosa que el erizo negro hizo de mala manera.
Sonic vio a la eriza que yacía en el suelo y la reviso rápidamente con la mirada. Se miraba muy temerosa, pero nada aparte de eso. La tomó con suavidad de los hombros y la vio a los ojos. "¿Estás bien?" le preguntó con gentileza, ella asintió levemente.
-¡¿Por qué demonios la trajiste aquí?- cuestionó el erizo negro de mala manera.
Sonic vio al erizo negro con seriedad y se paró con imponencia –Porque yo lo decidí. No necesito de tu aprobación para esto, la rescate de Eggman.
-¡Ella dijo ser la princesa de Robotropolis!
-Ella es…- calló por un momento, recordando su trato con el erizo plateado.
-Sé quién es- habló el erizo negro con seriedad.
-Entonces sabes por qué la traje.
-¡Ella es simplemente…
-Algo que Eggman necesita y ahora no tiene- citó el erizo azul sin titubear en ningún momento –Nos hacemos más fuerte. No te preocupes, no es una amenaza.
El erizo negro suspiro con pesadez, sabiendo que él tenía razón. La vio nuevamente con aquellos ojos fríos, sin confiar en la decisión del erizo azul "Y hay otro más…" escuchó que musitó el erizo azul. Shadow dirigió su mirada a él de nuevo molesto.
-Es un gran peleador, y hará todo lo que le pidamos siempre y cuando cuidemos a la princesa.
-¿Es un traidor?
-…Sí
-¡¿Qué demonios pasa contigo? , ¡Primero le tienes miedo a las peleas y desconfías de todos y ahora que ella apareció crees que debemos de bajar la guardia!
-Sé lo que hago- cortó al fin. –Yo seré el responsable de ellos mientras estén aquí.
Shadow golpeó el marco de la puerta con fuerza molesto, para luego verlo con una ira contenida "Bien..." dijo al final dando media vuelta. "Ambos me verán mañana a primera hora, solos…" dijo al final refiriéndose a la eriza rosa y a el otro traidor, para así caminar fuera de aquel lugar.
-¡¿No le dijiste a Shadow sobre ellos?- cuestionó exaltado el zorrito.
-Lo olvide- respondió distraído, hincándose a la par de la eriza, quien se miraba muy asustada -Busquen al erizo plateado, y díganle que venga aquí.
Tails dio un suspiro pesado, pensando que estaba tomando todo muy a la ligera; Knuckles por su parte sentía que Sonic quería estar un tiempo a solas con ella, así que tomó a Tails por los hombros y lo encaminó a la salida "Bien, iremos a buscar al otro erizo, pero tal vez primero pasemos a comer algo. Hasta entonces" dijo con una sonrisa pícara el equidna, para luego salir de ahí.
La vio a aquellos ojos temerosos e inundados de lágrimas, y con un gesto suave le sonrió. Ella le regresó la mirada, confundida. Se quedó en un silencio sepulcral, estaba realmente asustada por lo sucedido; Amy había olvidado en la precaria situación en la que se encontraba. Él tomó su mano con suavidad para atraerla lentamente hacia él y abrazarla con suma delicadeza, ella se sonrojó ante eso, pero no por eso se opuso. "Tranquila, no dejare que nadie te lastime" le susurró al oído con suavidad. Ella puso ambas manos sobre aquella playera blanca para estrujarla con fuerza y ocultar su rostro. Sonic la abrazó con un poco más de fuerza hacia él, y en su mente, la promesa de no volverla a perder invadió sus pensamientos; pronto sintió como su playera era mojada con pequeñas gotas cálidas; vio a la eriza rosa levemente y la escuchó sollozar y aferrarse con más fuerza de él.
Ella se sintió confundida cuando él la abrazó con tal gentileza. Sabía que debía de resistirse y negarse ante aquel gesto, pero simplemente no pudo; en sus brazos se sintió tan segura, tan cómoda… tan feliz. Se recostó levemente en el pecho de aquel individuo y escuchó su corazón latir rítmicamente, como si éste le cantara una canción, una canción sólo para ella, y luego escuchó: "Tranquila, no dejare que nadie te lastime" Abrió sus ojos por completo al escuchar eso, para que luego una mueca de tristeza se posara en su rostro. Lo sujetó con fuerza de la playera y lloró sobre él; por alguna razón era la primera vez que sentía esa seguridad en su vida, aquella seguridad que sólo había probado estando en los brazos de él. Se separó una vez que sintió que las lágrimas dejaron de brotar y lo vio a los ojos, aquellos ojos que brillaban con la luz de luna, cual gemas preciosas al ser tocadas por los rayos de luz "Sonic…" musitó, aun sintiendo pequeñas lágrimas contenidas en sus ojos. Él la vio con ternura y a la vez con serenidad, trayéndole paz y calma. Lo vio acercarse a ella con lentitud y entrecerrar sus ojos para luego dejar tan sólo un pequeño espacio entre ellos, sintiendo su cálido respirar sobre sus rostro.
Ella, la que fue denominada princesa, aquella eriza que iba en contra de todo lo que los rebeldes quisieron hacer, aquel ser, que buscaba con tanto recelo su pasado en las tinieblas de su mente… se fundió en un beso con el erizo que provocó aquella guerra, con él erizo que la perdió; pero por un momento eso se olvidó, para saborear el néctar de sus labios, y así quedarse en silencio entre sus brazos.
Bien para aquellos que me habían preguntado si saldrían más personajes y sobre la ausencia de Eggman, les dedico este capítulo XD! No se preocupen que no he olvidado a nuestra otra pareja, para los amantes del Silblaze el siguiente capítulo es para ustedes.
Lamento mucho el atraso del capítulo de esta semana, pero me distraje escribiendo un oneshot de Silver y Blaze (la inspiración no tiene hora X3) Así que si desean leer algo más "Lost Memories" ya está arriba en la página para aquel que quiera y tenga tiempo.
Sin más que decir los veré hasta el siguiente capítulo. Capítulo 12: Revelaciones.
¡GrAcIaS pOr LeEr!
