Capítulo 11: Invierno, parte 1.
"Puede que la vida no sea la fiesta que esperábamos, pero mientras estemos aquí; Bailemos."
(Edward Pov)
-No creo que sea buena idea Jasper- le insistí a mi hermano.
-¿Por qué no? Creo que ya es hora de que salgas un poco, aparte ira Bella ¡No la pasaremos bien!
Jasper me miraba con esperanza. Que fuera Bella lo hacía aun más complicado. Mi hermano planeaba pedirle a Alice que fuera su esposa, no la conocía mucho, pero escuchaba maravillas de ella. Justo había elegido este paseo, que la misma Alice había organizado. Dos días en una cabaña alejados de la ciudad, rodeada de nieve. Ya comenzaban las nevadas.
-Algo sucedió con Bella…
-¿De nuevo? Pensé que ya no tenías problemas en las consultas ¿No era tu amiga y todo eso?
-Umm… si, pero la última consulta salió un poco extraña.
-¿Por qué?
Era mi hermano y sabía que podía confiar en él, pero al hablar de mis sentimientos en voz alta los hacia más reales, más grandes. Yo no quería eso, quería dejar de pensar tonterías y centrarme en salir adelante. Solo.
-Digamos que no es bueno mezclar el trabajo con la amistad, ya sabes. Nada importante- dije tratando de restarle importancia, y lograr que lo dejara.
-Bueno ahora no tienes que mezclar nada. Vamos a ir, será tu amiga, no tu psicóloga. Solo ira Alice, Bella, Rosalie y Emmett, sé que a ellos no los conoces pero son geniales. La hermana de Bella es más especial, pero lo más segura es que no nos acompañe.
¿Su hermana? ¿Más especial? En varios ocasiones Bella la había mencionado, pero jamás profundizaba las cosas. Al parecer tenía varios problemas, y no me gustaba ver a Bella preocupada.
-Jasper.
-Edward.
-¿En serio?
-Por favor, de verdad quiero esto. Estar con las personas que más quiero, aunque sea dos días lejos de la ciudad. Solo me quedabas tú, y ahora encontré a Alice, los quiero juntos. ¿Por favor?
Entendí lo que quiso decirme. Yo era su único familiar, yo debía estar en momento importante para mi hermano.
-Está bien.
Mi hermano comenzó a aplaudir feliz, parecía mujer ¿Qué diablos?
-¿Qué es esa celebración?
Al notarlo se sonrojo completamente, recordando a Bella. Rápidamente dejo de hacerlo –Creo que se me ha pegado de Alice- susurro apenado.
-Si tú dices…
Estuvimos bromeando un rato. Me di cuenta que realmente significaba mucho para él, ahora teníamos una buena relación de hermanos. Casi justo como cuando éramos pequeños.
Tuve que ponerme a hacer una pequeña maleta, ya que el día de mañana saldríamos. Estaba a menos de dos horas en auto, no quedaba muy lejos, pero tampoco podía irme sin nada. Me encontraba nervioso. Nunca había salido con nadie más de un día, y menos sabiendo que allí estará Bella. Tendría que arriesgarme.
(Bella Pov)
Mi alarma sonó logrando que despertara completamente. No había dormido mucho, ya que estuve girando en la cama toda la noche. Tenía que alistarme, Alice vendría a recogerme. Emmett y Rosalie llegarían más tarde, tenían que arreglar unas cosas del trabajo. Salí de la cama y tome mi ropa para darme un baño. Por suerte había alistado mis cosas en la noche, todo lo necesario para los dos días. Mucha ropa caliente.
Por mas que le rogué a Bree que nos acompañara se negó. Siempre diciendo que eran mis amigos, no de ella. Al menos sabía que Diego estaría al pendiente. No había tenido problemas últimamente, pero uno nunca sabía que podía suceder. Bree era muy impredecible.
Después de unos veinte minutos me encontraba lista, sentada en el sofá esperando a Alice. No tarde mucho esperando, cuando escuche que tocaron mi puerta. Tome mi mochila y fui a abrir dejando todo las luces apagadas.
-¡Hola Bells!
-Hola Alice- respondí riendo. Alice ya me estaba abrazando, signo de que hoy estaba eufórica. Camine a su lado hacia el auto.
-Por cierto te tengo una sorpresa, para que no digas que ibas a estar de mal trio con las parejas- me dijo guiñándome un ojo. ¿Qué había hecho ahora?
-Alice, por favor dime que no me conseguiste una cita a ciegas o algo así.
-No tranquila, es mejor.
¡O dios! Al llegar al auto me percaté de que no era el de Alice, si no el de Jasper. Quien se bajó a ayudarme.
-Hola Bella, que bueno que te animaste a venir.
-Hola Jasper, si gracias, creo que sabes bien que es difícil decirle no a Alice.
Jasper asintió sonriéndole a Alice. La miraba de una manera tan especial. Los hermanos Cullen sabían que hacer. Dejo mi mochila en la parte trasera y nos subimos al auto. Me encontré con que no iba sola en la parte trasera. A mi lado se encontraba Edward. Mi corazón comenzó a latir fuertemente.
-Espero no te moleste, pero me han traído a la fuerza y quede como tu acompañante de asiento- me dijo con una pequeña sonrisa. ¿Edward aquí? Estaba asombrada.
-No, para nada. Al contrario que bueno que vienes- dije con honestidad. Aunque una parte de mi quería salir corriendo y encerrarse en casa. No habíamos hablado desde la última consulta, cuando él se salió y me dejo con muchas palabras en la boca.
-¡Estupendo, podemos irnos ya!- exclamo mi amiga. Jasper obedeció y nos pusimos en marcha. Los primeros minutos íbamos en silencio, pero pronto Alice comenzó a hablar sobre el lugar a donde iríamos y nos contagió de su emoción.
-Me da gusto que salgas de casa- casi le susurre a Edward, aunque estaba casi segura de que la pareja de enfrente no nos prestaba atención. Habían terminado hablando de cuanto se amaban.
-Si… solo lo hago por Jasper. Me insistió mucho y tuve que ceder.
No sé porque el "solo lo hago por Jasper" me hizo sentir un dolor en mi estómago. Sus últimas palabras ese día, en el consultorio, me hicieron creer cosas, cosas que me hacían sentir las famosas mariposas.
-Oh. Entonces qué bueno que insistió.
Edward asintió y nos volvimos a quedar en silencio. No sabía cómo actuar o que decir. Yo no era su psicóloga en este momento, y no es que no me gustara. Prefería ser su amiga, pero era extraño.
-¡Vamos a cantar! Así se hace más corto el camino- propuso Alice. Las primeras canciones solo las cantamos Alice y yo. Los hombres se encontraban muy penosos, y aun así dudaba que Edward lo hiciera.
Tiempo después Jasper escucho una canción que le gustaba y se unió, inspirándose.
-Esa canción es muy buena- dije al escuchar la siguiente canción.
-Si- me contesto Edward. Al fin opinaba de una canción.
-Iba caminando por las calles empapadas en olvido.Iba por los parques con fantasmas y con ángeles caídos. Iba sin luz, iba sin sol, iba sin un sentido, iba muriéndome. Iba volando sobre el marcon las alas rotas.
Comenzamos a cantar, Edward solo movía la cabeza al ritmo de la música. Era una canción un poco vieja, pero me gustaba su letra. Saber que podía encontrar a alguien que te hiciera sentir así. Inconscientemente seguí cantando mirando hacia él.
-Ay amor apareciste en mi viday me curaste las heridas.Ay amor eres mi luna, eres mi sol, eres mi pan de cada día.
Alice comenzó a mover las manos tratando de darle sentimiento, mientras Jasper trataba de estar quieto y poner atención al camino.
-Apareciste con tu luz.No, nunca te vayas,oh, no te vayas, no, tú eres la gloria de los doshasta la muerte. En un mundo de ilusión,yo estaba desahuciado,yo estaba abandonado. Vivía sin sentido, pero llegaste tú.
Me sorprendió escuchar que Edward se había unido a cantar. Tenía una hermosa voz, al parecer todo en él era perfecto ¿Cómo alguien tan perfecto podía sufrir tanto?
Pronto Jasper también lo noto, y el auto se llenó del sonido de nuestras voces. Trataba de no mirar a Edward mientras cantábamos, ya que mis mejillas se encendían, pero me resultaba difícil.
-Ay, amor tú eres mi religión. Tú eres luz, tú eres mi sol. Abre el corazón, abre el corazón.Ay, amor tú eres mi bendición. Tú eres luz, tú eres mi sol.
La canción estaba ya por terminar, cuando Jasper comenzó a gritar.
-¡Solo, solo! Aviéntate un solo hermano.
Edward ser rio, pero obedeció. Rápidamente guarde silencio.
-Eres tú mi eternidad,y hasta eres salvación.Oh, oh no tenía nada y hoy te tengo con la gloria, con la gloria, amor, amor. Eres tú mi bendición. Eres mi luz, eres mi sol.
La canción termino y todos aplaudimos. Si antes tenía duda de su voz, ahora tenía más que confirmado que era hermosa. La mitad del camino se fue así. Todos cantando y riendo.
-Creo que si seguimos cantando no vamos a poder hablar en la noche- dijo Jasper, dándole un trago a la botella de agua. Tomamos un merecido descanso admirando el paisaje.
Casi todo delante era naturaleza. Pinos enormes que se perdían en lo alto, llenos de nieve. Parecía más un bosque. La nieve adornando todo le daba un toque especial.
-¿Estará haciendo mucho frio?
-Lo más seguro, ya que en estas fechas comienza, pero tenemos chimenea, café y muchas cobijas ¡Que importa! Ah y claro quién nos abrace- dijo Alice sonriéndole a su enamorado.
Tal vez moriría de frio. No tenía quien me abrazara. Treinta minutos después por fin se miraba una cabaña. Era más grande a lo que imaginaba, tenía dos pisos, arriba con una linda terraza; que se encontraba casi cubierta de nieve.
-Ya casi llegamos- anuncio nuestro chofer.
-¿Cuánto será por el viaje?- le pregunto Edward a su hermano. Comenzamos a hacerse chistes sobre Jasper, que era nuestro chofer y ahora Edward no lo dejaba en paz.
-Anda cállate que tu manejaras de regreso- le dijo con una mirada picara.
-Si serán hermanos. Contrala a mi cuñado Bella- dijo Alice con exageración. Edward solo siguió riendo, pero guardo silencio. Me gustaba ver su relación de hermanos. Se notaba cuanto Edward quería a su hermano menor, y lo entendía. Yo también quería a mi hermana.
-¡Llegamos!
Fue un gran alivio, mis piernas ya estaban adoloridas por estar en la misma posición. No quería incomodar a Edward, así que casi no me moví. Todos bajamos rápidamente.
Se sentí el frio aire, pero el paisaje lo merecía. No había más que naturaleza a nuestro alrededor, verde y blanco por todas partes. Algunas aves pasaban tranquilas, y estaba segura que más animales andaban por aquí. Si quería recorrer los alrededores ni de chiste iría sola.
-La casa tiene cinco habitaciones, así que nos va perfecta. Creo que hasta sobran- dijo Alice feliz, tratando de ya organizar todo, como siempre.
-Vamos a conocerla primero- sugerí.
Los hombres nos hicieron el favor de bajar las maletas. Así que fuimos las primeras en entrar. La cabaña tenía un estilo muy original, dándole ese toque rustico por el lugar donde estaba ubicada. La chimenea estaba en el centro de la sala, con tres sillones alrededor y un lindo tapate. El comedor estaba de lado derecho, con una mesa de madera y una cocina enorme color café. Al fondo un baño sencillo y después las escalaras. En el primer piso no había ninguna habitación, más que una con una mesa de billar y cosas de entretenimiento como una televisión.
Al subir por las escaleras, se escuchaba la madera crujir. Me encantaba todo en la cabaña. Las habitación eran enormes, todas con una linda vista, cama matrimonial y una chimenea. Los baños tenían una enorme tina, que te hacían desear darte un baño inmediatamente.
-Bueno una habitación será para Jasper y para mí, otra para Emmett y Rosalie. Tú y Edward pueden ponerse de acuerdo para lo que sea, ya saben hace frio en la noche- dijo Alice alzando las cejas pícaramente.
-Alice- la regañe empujándola levemente. Alice solo se rio de mí y sentí mis mejillas arder. Sabía que no era buena idea venir con tantas parejas y yo sola.
-Hay habitaciones de sobra, así que yo y la chimenea estaremos cómodas.
Alice solo me ignoro y volvió a bajar para buscar a los chicos.
-¡Jaz tenemos que elegir nuestra habitación anda!- le dijo mi amiga a su novio, tirando de su brazo. El pobre Jasper solo dejo caer las cosas sorprendido y la siguió. Escuche reír a Edward a mi lado.
-Qué bonito lugar- comento.
-Si es muy agradable, la verdad me gusta este clima y que estemos en una cabaña encaja perfectamente.
-Creo que Alice es perfecta para mi hermano, podría decir que es casi lo contrario a él, pero eso lo hace mejor. Ya tiene quien lo hago hablar.
-Sí, mi amiga está completamente loca, y también loca por el- dije riendo. Lamentablemente después de que nuestras risas se apagaran, nos quedamos en silencio.
Edward movió sus manos a los lados. Parecía un niño pequeño que no sabía qué hacer.
-Umm… ¿Esta bien si en este paseo soy solo Bella? Ya sabes… Bella tu amiga- pregunte insegura.
Edward dejo de mover sus manos y voltio a verme.
-Eso sería genial. No quiero problemas, pero la verdad me agrada más Bella, no la psicóloga. Solo no le digas ¡No quiero que me mande a un manicomio!
Edward me hizo reír de nuevo.
-Tu secreto esta salvo, porque estoy segura que eso le molestaría mucho a la psicóloga- bromeé. Edward camino hacia la sala.
-Deberíamos prender la chimenea, para que se vaya calentado este lugar.
-Si buena idea, solo que no se hacerlo ¿Y tú?
-Bueno aquí hay leña y ocupamos fuego ¿Qué tan difícil puede ser?
Edward puso la leña en la chimenea y fue a conseguir cerillos a la cocina. –Dios esa cocina es enorme, espero que no se desperdicie.
-¿Por qué?
-Yo no sé cocinar- admitió apenado, haciéndome reír. Era tan dulce.
-Yo se cocinar, tranquilo esa cocina se utilizara.
Edward logro prender la chimenea y pronto se sintió el cambio de temperatura.
-¿Jasper cómo pudiste olvidar la comida?- se escuchó a Alice gritar. En menos de 10 segundos estaban bajando las escaleras, Jasper prácticamente correteando a Alice.
-Lo siento, ahora voy. No es tan complicado.
Alice salió de la cabaña aventando la puerta. ¿Qué le pasaba a mi amiga?
-¿Edward puedes ayudarme?
Edward no dudo y se puso de pie para seguir a su hermano fuera. Me quede sola frente al fuego. Alado se encontraba un pequeño librero, así que eche un vistazo a los libros.
Uno llamo mi atención. Tenía varios poemas acumulados en hojas. Escuche a mis amigos entrar, yendo directo a la cocina a dejar las cosas. Lentamente abrí el libro, como si se tratara de algo delicado, aunque lo parecía. Estaba ya muy viejo. Tome una de las hojas, pero al momento de sostenerlo alguien me toco por detrás y grite asustada dejándolo caer.
-¿Qué diablos?
Edward estaba tras de mi riendo. Tal vez lo hubiera golpeado, si no se viera tan lindo riendo.
-¡Dios me asustaste!
-Lo siento, es que te mirabas tan concentrada que no podía desaprovecharlo.
Mire al piso, donde se encontraban esparcidos los poemas y el libro abierto. Eran más de lo que pensaba.
-Deja te ayudo.
Comenzamos a recoger los poemas con cuidado para no romperlos. Estaba por recoger el ultimo cuando Edward me lo arrebato.
-En el corazón de todos los inviernos vive una primavera palpitante, y detrás de cada noche, viene una aurora sonriente-dijo en voz alta leyendo lo que decía el papel.
-Que hermoso…
Edward se sentó en el suelo y siguió mirando el papel. Sus ojos brillaban por la luz del fuego, dándole un aspecto casi mágico.
-¿Qué entiendes tú?- me pregunto sin alzar la mirada. Decidí acompañarlo y me senté a su lado.
-¿Sobre lo que leíste?
-Sí.
-Se puede interpretar de varias formar, creo que dependiendo de la persona.
-Sí, pero ¿Tu que entiendes?
-Yo creo que no se refiere realmente a la primavera, ni al invierno. Quiere decir que el corazón de una persona fría, o que aparenta ser fría también tiene su lado cálido, ese lado que nos define. Todos tenemos algo oculto, y él o ella tienen un hermoso lado más allá de lo que aparenta.
-Me alegra haber asistido a este paseo- comento después de unos segundos en silencio.
-También me alegra que vinieras. Tengo dulces por si gustas…
No sé qué diablos estaba pensando al decir eso, pero lo había dicho. Edward se quedó quieto sin decir nado, solo mirando al fuego.
-Yo, esto... de verdad tengo dulces. Son panditas, como gomitas ya sabes ¿No? Esos de colores- dije rápidamente. Edward se rio de mi nerviosismo.
Dejo el papel dentro del libro y me lo entrego.
-O tal vez quiere decir que alguien es el invierno y su amado o amada es la primavera que viene a salvarlo.
Me dejo de nuevo confundida.
-Am si- dije casi sin sentido.
-Te pareces más a la primavera.
Se puso de pie y camino hacia el comedor. –Por cierto voy a buscar esos panditas- dijo antes de desaparecer en la cocina.
Genial, este paseo sería más interesante de lo que esperaba.
Hola! Este capítulo fue más como la llegada al lugar, pero vendrán también Rosalie y Emmett, le va tocar divertirse un poco a Edward. Espero les guste (:
Cancion: Eres mi religion, mana.
Facebook: Stephanie Fanny.
Cam4RP1918: Que bueno que te gusto, gracias (:
Bells M. Swan: Gracias! Si ya comienza a ser mas sincero:)
Samantha Stewpatt: Muchas gracias!
Janalez: Algo así, pero lo mas difícil es que lo admitan. Gracias!
Clary: Gracias, si estoy tratando de no atrasarme ya:)
Teky: Hola! Como siempre gracias, si Edward ya estaba cambiando un poco, pero no es fácil para el hablar de su pasado. Ahora que menciones eso, la verdad no lo había pensando aun, pero puede que si aparezca Tanya. Lo de Bree si es mas complicado y con ella abra mas sorpresas :p La verdad no continué exactamente con el final del anterior pero se ira relacionando. Gracias! Hasta el siguiente (:
Katty A Cruz: Ow muchas gracias, que bueno que te gusta:D
Isa28: Jaja si a quien no, gracias :)
