Los personajes no me pertenecen, son obra del mangaka Masashi Kishimoto al igual que el universo; Naruto. Lo mío, es la idea de esta historia, la cual es sin fines de lucro y… pff ya conocen todo este bollo sobre expropiación de pertenecías.
"Hablan"
"Piensan"
…"Recuerdo"…
Eres mi futuro
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Capitulo X
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El domingo por la noche, luego de que Naruto se fuera, había empezado con una llovizna de otoño que degenero en la mañana de lunes en un tormento que suspendió cualquier entrenamiento que se pudiera tener. Kakashi mando una misiva tanto para Sasuke como para Hinata que los días tormentosos no se iba a exponer al infante.
Y el entrenamiento que estaba dando el Uchiha al niño consistía en ganar estetamina y con la obvia lodosa cancha del antiguo equipo siete, no se podrían realizar ninguna clase de ejercicio físico para generar que el pequeño ganara algo extra de chakra. Sasuke había notado que el Hyaringan consumía una cantidad de chakra mayor a la del mismo sharingan o inclusive el byakugan, por lo que era evidente que contaba con ambas habilidades o una nueva… Hinata le había comentado en una ocasión de que Itachi sufría de migraña crónica cuando le pedían que mantuviera el doujutsu activo por mucho tiempo.
Se apretó el puente de la nariz y hecho hacia atrás la silla con respaldo donde estaba sentado mientras desprendía el chaleco jōnin verdoso de su atuendo. Se le había pasado a él por la cabeza durante la mañana la idea de invitar a esos dos Hyugas al dojo Uchiha para continuar allí con el entrenamiento, más Sasuke no estaba muy seguro de que estos fueran a querer aceptar ir al territorio de su clan. Todavía creía que la ex-poseedora del byakugan guardaba sentimientos en contra de él. Que ella todavía dudaba de su palabra...
Suspiro irritado, por algún motivo que no se terminaba de dar por enterado, le fastidiaba que ella, justamente esa mujer, dudara de él.
"Uchiha" Entro Kiba al despacho del capitán anbu, oxease Sasuke quien estaba poniéndose al día con los últimos informes que la semana pasada los cuales no pudo hacerse cargo por estar con los Hyugas-civiles "Quiero explicaciones y si Kakashi no me las da me las darás tú."
Luego de la mañana que el rokudaime recibió a Hinata y a Sasuke en su despacho donde se habló del tema Itachi Hyuga, Kiba había ido al despacho del hokage a volverle loco con sus planteamientos que no eran otra cosa que griteríos. Hatake termino por perder la paciencia y pedirle a Shikamaru, su mano derecha, que le buscara alguna misión de unos cuantos días a Kiba y lo mandaran de inmediato.
Con el Inuzuka iba a ser más que difícil llevar la primera semana de presentación del hijo de Hinata con aquel padre que el menor no conocía.
"¿No te enseñaron a llamar a la puerta, perro? Porque si no te enteras soy tu superior" Informo con sorna el moreno sin alzar la mirada de los papeles e ignorando la clara demanda de explicaciones del joven de tez trigueña y tatuajes de colmillos rojos en la mejillas.
El castaño golpeo las manos contra la mesada donde estaban los papeles de su capitán, quería que el Uchiha le mirase y le contestara las preguntas que tenía para hacerle, aunque no sabía exactamente qué es lo que quería saber... Pero Kiba no iba a quedarse con lo que Shino le había dicho, y lo que le había dicho era que según sus insectos que habían estado cuidando desde las sombras a su compañera de equipo y al hijo de ella, es que había visto tranquilo la relación de los Hyugas y el Uchiha …"No deberíamos meternos si Hinata no nos lo pide ¿Por qué? Porque puede que la situación no se plantee de manera errónea y que este sea el curso que siempre tuvo que haber tenido la relación de ellos"… esa había sido lo que el Aburame le dijo.
Pero esas palabras no le dejaban para nada tranquilo a Kiba.
"¡Y una mierda con la puerta!" Espeto el joven de excelente olfato y ex-miembro del equipo ocho "¡¿Qué es lo que pretendes de ellos Uchiha?! ¡¿Qué pretendes de Hinata e Itachi?! ¡Porque si buscas lastimarlos, juro que te voy a-!"
"¿A qué? ¿Qué es lo que tú vas a hacer?" Sasuke se levantó inmediatamente del asiento con el ceño fruncido y aventando la carpeta con informes que estaba leyendo sobre la mesa "¡Lo que yo pretenda o deje de pretender es asunto mío imbécil!"
"¡No cuando Hinata e Itachi están de por medio! ¡Ellos no son nada tuyo!"
Tras aquellos vocablos el Uchiha sintió que su ceño se arrugaba en extremo, porque sabía lo que el Inuzuka tras aquella mirada amenazante, aquella postura reticente y esos colmillos que amenazaban con volverse más grande le estaban indicando.
Y lo que le estaba indicando era que los Hyugas no eran su familia, y aquello al menos en aquel momento, lejos de fastidiarle a Sasuke o darle igual como pretendía que fuera, como sería lo correcto… le frustraba. Le dolía y frustraba. Porque él también pensaba en …que hubiese pasado sí… y dolía creer que tal vez las cosas se hubiesen dado de otra manera. Y le frustraba que tanta gente le creyera capaz de cometer algo tan atroz, como matar a un niño, cuando él se había esforzado estos últimos años en demostrar que no era ningún traidor a potencia.
"No voy a hacerle daño si es lo que te preocupa Inuzuka. No voy a lastimarlo a ninguno de los dos" Sasuke apretó el puente de su nariz, buscando cierta calma en su pensares.
No iba a perder el quicio en aquel momento.
"¡…!" El Inuzuka bajo su postura agresiva quedando bastante desentendido. Él había esperado cualquier cosa menos que el Uchiha se calmara.
"Ahora salte de mi despacho, y haremos como que esta conversación no paso, y… Y si buscas explicaciones habla con la Hyuga. No hay nadie mejor que ella para que te explique todo este embrollo." Con aquellos vocablos el Uchiha dio por terminado aquel incomodo dialogo que se había tornado con uno de sus anbus.
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Con el día lluvioso del lunes Hinata e Itachi pudieron retomar su día cotidiano en la pastelería. Como si toda la semana pasada no hubiese ocurrido aquello que desentonaba con el ritmo de normalidad para la vida de los dos.
La azulina se encontraba vistiendo ropa sencilla, bermudas, sandalias de cuerda sin tacones y una musculosa lila lisa. Por arriba portaba el delantal con el que siempre atendía, el cual como las cortinas del departamento o las de la tienda ella misma había cocido. Itachi también vestía un pequeño delantal, con excepción que el de él era blanco completamente y tenía juego con un sombrero de cocina. Al niño le gustaba la repostería.
Gran parte de la mañana, entre atender a clientes y clientes, el pequeño Hyuga trato de hablar de un tema en concreto con su madre: ¿Qué paso con la familia paterna de él? El niño observo lo tensa que su progenitora se puso y pudo entender, sutilmente, que su madre no podía revelarle que fue lo que paso porque seguramente debía haber sido algo para nada bueno.
Esto le hacía acordar a cuando le pregunto por la familia de ella. Hiashi Hyuga, el abuelo paterno de él, no le tenía especial afecto y mucho menos los demás bisabuelos, o los que eran conocidos como souke, la única que mostraba emoción por cuando se encontraban en contadas ocasiones del mes era con su tía Hanabi, a quien le tenía un gran aprecio.
"Nunca he pensado mucho el tema de mis parientes… Oka-san supo llenar el espacio que supongo ellos debieron ocupar" fue lo que pensó con una sonrisa cuando vio a la azulina moverse incomoda frente a las galletas que acababan de hornear y colocar en la panera. Su madre siempre le llenaba de dulzura, y él se consideraba alguien muy afortunado. Su personalidad, aún con sus contados cinco años, era la de un niño sumamente agradecido.
"La verdad, Itachi, yo… umh, no sé mucho del tema. Sasuke, es quien más sabe de lo que ocurrió. Y n-no sería correcto que lo supieras por mí. P-perdón amor, pero no puedo contártelo" Le indico la mujer dedicándole una mirada a su pequeño quien acomodaba los panes dulces en el canasto.
"Está bien Oka-san… Entiendo que no puedas decírmelo" Alego el niño con un suspiro.
Hinata, quien quería eludir el tema del clan de Sasuke Uchiha, sintió un alivio enorme cuando llego Shikamaru con la pequeña Karura. La niña inmediatamente que estuvo allí se deshizo de la mano de su progenitor y fue corriendo junto a Itachi.
"Karura no corras, puedes caerte y rasparte la rodillas, y eso sería muy problemático tsck..." El Nara negó con la cabeza al ver el poco caso que le hacia su primogénita.
"Buenos días Shikamaru-kun" Saludo Hinata haciendo una pequeña reverencia al cual el hombre que acababa de ingresar devolvió de la misma manera.
"Buenos días Hinata"
La niña se posiciono al lado del moreno con una sonrisa y un leve sonrojo por lo agitada que llego, había corrido bastante rápido el corto trecho hasta detrás del mostrador remodelado para poder estar al lado de su pequeño amigo. Naruto pago de su bolsillo aquel gasto. Karura por medio de su apreciado tío Gaara, se había vuelto muy cercana al pequeño Hyuga. El Kazekage, tal vez, de manera infantil le había indicado a la pequeña versión de Temari con cabello azabache que aquel moreno de tez clara que estaba con un delantal blanco era su…
"¡Ita-kun es mi hedoe!"
"Yo no soy un héroes Karu-chan… no hice nada para serlo" Intentaba como muchas otras veces corregir a la niña que era un par de años menor que él sin obtener mucho resultado.
Hinata rio con suavidad ante aquella aseveración llevándose una mano para cubrir su sonrisa al ver la cara de perplejidad de su pequeño quien recibía en un abrazo a la pequeña morena. Ino, la madrina de Karura, ya había oficializado que esos dos niños serian de grande marido y mujer. Y Shikamaru no estaba del todo contento ya que Karura era su pequeña, más estaba convencido que el dulce carácter de su hija en algún momento se iba a ver influenciado por los genes de la madre. Negó con la cabeza y paso a comentarle lo que venía a hablar con Hinata.
"Temari-san ¿Está de nuevo en casa?" Cuestiono la azulina mientras envolvía unos dangos de canela, los favoritos de la rubia. "Que alegría, estaba preocupada por su desmayo de ayer… ¿Cómo está llevando el embarazo?"
Cuestiono la Hyuga al ver el asentimiento del Nara. "Como siempre"
"¿A qué se refiere con eso, Shikramaru-kun?"
La ex-kunoichi le sonrió con dulzura a quien ahora sería padre por segunda vez, y el Nara, tomando el paquete de dulces con dango extra de regalo de Hinata para su esposa pasó a comentar con una sonrisa de lado, una sonrisa alegre, su típica frase de siempre.
"Esto va ser nuevamente problemático" Y todos sabían que el Nara adoraba lo problemático.
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El martes fue un día nuevo y con ello ambos Hyugas habían ido al área de entrenamiento del equipo siete.
La pastelería volvió a quedar a manos de una ahora radiante Temari, quien le indico a Hinata que no hiciera planes este domingo puesto que Gaara vendría de visita, obviamente para recibir la noticia de que iba a ser tío por segunda vez.
Nuevamente Itachi volvió a salir expedido a comprar unos dangos cuando el carrito del vendedor ambulante volvió a pasar por la zona. Si bien no eran tan sabrosos aquellos dulces como los que preparaba su madre, si estaban calentitos en el momento de consumirlos.
"Uchiha-san..." Llamo Hinata quien se estaba recordando de las palabras que Itachi le había dirigido en la mañana …"¿Vamos a invitar a Uchiha-san a cenar hoy?"... la azulina no había sabido como decirle que probablemente Sasuke rechazaría la invitación.
Más aunque Itachi indicó que si ella se sentía incomoda que no lo hiciera. Hinata siendo la madre de él y lo conocía demasiado bien lo noto, Itachi estaba empezando a interesarse en quien era Sasuke. Su hijo le estaba empezando a admirar… ¿Qué niño pequeño no quiere tener a su lado aún padre? Y mucho más a uno que recién estaba conociendo.
"¿Qué pasa Hyuga?" Mascullo el moreno sorprendido del tono tan dubitativo que estaba teniendo la joven.
La mirada de ambos se encontró y ella, acomodando con cierto nerviosismo un mechón de su lacio cabellos que llevaba suelto tras su oreja. Lo dijo…
"¿T-te gustaría venir esta noche a cenar con nosotros en-en mi hogar?" La mujer supo que estaba más roja de lo que había estado en mucho, mucho, mucho tiempo. Estaba a punto de hiperventilar y el que Sasuke la estuviera mirando como si a ella le hubiese salido una segunda cabeza, no ayudaba mucho "Si no quieres entiendo… Yo… yo fui muy descarada y-"
El Uchiha estirando su mano bajo la atenta mirada blanquecina a la cual se acercó quedando su rostro a medio metro del de ella y tomo un oniwiri de uno de esos tres bento –nuevamente el bento que Sasuke sabía que era para él estaba otra vez escondido abajo del repasador- le dio una mordida a dicho bola de arroz que tomo.
Y le gusto.
"No cocinas mal Hyuga" Comento y una sonrisa ladina se formó en él. "No me molestaría comer así dos veces al día"
Una sonrisa se extendió en sus facciones siempre hurañas. No supo que fue lo que le provoco que él se sintiera feliz, que él se sintiera en paz… Tal vez la comida, o el rubor en la mejilla de ellas, o la suavidad de las palabras inentendibles pero a la vez tan mansas y agradables que ella musito o si cuando volvió Itachi es que nuevamente ese niño le había tenido en cuenta y esta vez le había traído para él un turrón.
"Podría acostumbrarme a esto" Fue un pensamiento fugaz que atravesó la mente de Sasuke, quien ni siquiera se detuvo a pensar en ello, él estaba lo suficientemente relajado como para arruinar aquel día donde nuevamente estaba con ambos Hyugas.
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Ese día algo ocurrió en el hogar Uzumaki, algo que termino con una Sakura saliendo eufórica para volver a su hogar con sus padre mientras un destrozado rubio quien estaba sentado en el sofá con la cabeza entre las manos era consolado por su pequeña hija Kushina.
La pequeña colorada de ojos jades, supo que ese algo acaba de destruir su familia.
"Oto-chan, por favor, no llores más… o yo llorare tambien" Susurro Kushina acariciando la cabeza rubia de Naruto quien sencillamente no podía entender que es lo que estaba pasando por la cabeza de su amada Sakura.
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Continuara…
Nota de autora;
Actualizado 27/09/2017
Sayo~
