Un amor inesperado
Ningún personaje me pertenece. Todos ellos son propiedad de J.K. Rowling
Este fanfiction es un Severus / Hermione.
Los pensamientos van entre comillas ""
N/A significa notas de autor y siempre ira entre paréntesis ( N/A )
Los diálogos van precedidos de un guión ( .- ) cada vez que un personaje habla
AVISO: NO CONTIENE SPOILERS DEL SEXTO LIBRO DE HARRY POTTER (HP Y EL PRINCIPE MESTIZO)
Este capítulo va dedicado a todos los que leéis el fict y seguís la historia después de meses sin actualizar…
CAPÍTULO 9
Cuando Hermione se despertó a la mañana siguiente era ya bastante tarde, casi medio día. Se talló los ojos para despejarse y se quedó un rato en la cama tumbada boca arriba y con los brazos tras la cabeza. Pensaba en todo lo ocurrido la noche anterior; cuando escuchó a Snape hablar por la pesadilla, cuando le despertó y le ofreció que le contara lo que le perturbaba, cuando él la mandó a dormir de mala manera, cuando después rectificó y le dijo que le esperara en el salón, cuando en vez de contarle la pesadilla en sí empezó a contarle su vida, los momentos de complicidad que hubo a lo largo de la charla pero sobretodo, no podía quitarse de la cabeza el beso que le había dado antes de irse a dormir, y lo que más le inquietaba de todo eso… ¿por qué demonios lo había hecho? No tenía respuesta alguna o si la tenía no era consciente de ella todavía pero lo que no podía negar era el cosquilleo que aún sentía en el estómago al recordar lo que había pasado.
Tras un suspiro se incorporó. Miró por la ventana que tenía al lado de la cama y contempló algo asombrada el paisaje que la rodeaba. Llevaba ya algún tiempo en casa de su profesor pero nunca se había parado a mirar con mucho detalle el paraje donde se encontraba; y la verdad es que desde su habitación se veía todo: los árboles, el césped verde comenzando a ponerse amarillo por el ya comenzado verano, algún que otro animalillo correteando y en un pequeño claro podía ver lo que parecía un lago. Todo ello mezclado con un resplandeciente día de julio hacía de ello una hermosa visión.
Después de salir de su ensimismamiento se levantó, se vistió y bajó despreocupadamente a la cocina. Al pasar por el salón vio que no quedaba indicio de que ella y Snape hubieran estado ahí por la noche; todo estaba en perfecto orden y los vasos de chocolate y café habían "desaparecido". Entró a la cocina a por algo de tomar antes de comer. Snape, evidentemente, no estaba y aunque no la sorprendía (él nunca andaba a esa hora por ahí) de alguna forma esperaba que él estuviera para ver qué tal se encontraba (aunque dudaba que siquiera se dignara a responderla) y preguntarle, si se daba la ocasión, sobre las dudas que todavía la aguardaban tras la "charla" de la noche anterior: ¿cuál fue la causa de querer salir del lado oscuro hasta tal punto de volverse al bando contrario? ¿Qué ocurrió con Florence y su familia? ¿Por qué nombraba a la madre de Harry en sus sueños? Porque esa duda la llevaba arrastrando desde que había escuchado a su profesor hablar mientras dormía. Él le había contado su vida (posiblemente para que entendiera de qué iba el sueño que tenía y las razones de por qué le atormentaba tanto) pero nada de nada sobre la pesadilla que había tenido. Quizá si no hubiera llegado esa carta Snape le habría terminado de contar todo sobre su pasado y después la pesadilla.
.-"Esa maldita carta…"- pensaba Hermione con rencor. ¿Quién la mandaría? ¿Qué podría llevar escrito para que Snape la mandara tan de repente a dormir? Esas y otras tantas eran las preguntas que se hacía Hermione mientras tomaba un vaso de leche y un par de galletas.
Cuando terminó dejó el vaso en el fregadero y salió a los terrenos de la casa a dar una vueltecilla para hacer tiempo hasta la comida; después de todo, no le daba tiempo realmente para hacer algo provechoso. Se adentró en el bosque buscando ese pequeño lago que había visto hacía un rato desde la ventana de su habitación. Caminaba lentamente, pensando de nuevo en todo lo que había pasado en las últimas 12 horas. En momentos como ese necesitaba a alguien con quien hablar, a su amiga Ginny. Sin embargo, ella estaba a cientos de kilómetros de distancia y evidentemente no iba a mandarle una lechuza para contarle lo que le estaba pasando. Además, ¿qué le contaría? Era tanto lo ocurrido en tan poco tiempo… ni siquiera ella misma sabría qué decirle si tuviera la oportunidad.
.-"¿Y qué opinaría ella si le contara lo sucedido?"- Se preguntaba Hermione mientras pateaba con desgana algunas piedrecitas que había por el camino. Por entre las ramas de los árboles se colaban algunos rayos del sol que al chocar con la cara de Hermione mostraban la confusión que sentía. Sin saber muy bien cómo, ni cuánto tiempo había pasado, se topó con el lago. Era similar al de Hogwarts solo que mucho más pequeño y presumiblemente no estaría habitado por las numerosas criaturas mágicas que lo hacían en el de Hogwarts. Se sentó cerca de la orilla y ahí pasó el resto del día, hasta que la puesta del sol le indicó que iba a anochecer y era hora de volver a la casa.
En otro lugar de la casa, Severus no estaba en una situación muy diferente a la de Hermione. De hecho, sus pensamientos rondaban por el mismo camino. ¿Por qué tenía que sentirse tan contrariado? Por una parte "agradecía" la llegada de la carta de Moody pidiendo urgentemente hablar con él ya que era la excusa perfecta para dejar de… "humillarse" ante su alumna. Pero por otra… no podía evitar querer maldecir a su compañero de la Orden una y otra vez por ser tan inoportuno; ya que había empezado a contarle todo a su alumna quería haber terminado, y más aún porque estaba por decirle lo que más le carcomía desde que era adolescente.
**** FLASH BACK ****
Cuando Hermione desapareció subiendo las escaleras para su habitación inmediatamente Snape fue a su laboratorio, donde tenía una chimenea, para hablar con Moody. Con bastante mal humor pensaba en qué sería tan importante como para mandarle una carta a las 5 de la mañana. Cuando habló con él se dio cuenta de que realmente sí que era importante. Necesitaba de su información y experiencia como mortífago para llevar a cabo una importante misión dentro del cuerpo de aurores. Y como se preguntó en ese momento, ¿tan urgente era que no podía esperar a por la mañana? Evidentemente no podía esperar ya que por primera vez en meses de búsqueda tenían a un grupo muy numeroso de mortífagos localizados y prácticamente acorralados.
**** FIN FLASH BACK ****
No había recibido todavía noticias de lo sucedido después de aquello pero cuando habló con su colega le pareció que lo tenían todo muy bien organizado para que al final el plan resultara con éxito.
**** FLASH BACK ***
Cuando terminó de hablar con Moody vio que faltaba ya poco para que amaneciera. Conociéndose como se conocía y teniendo en cuenta todo lo ocurrido esa noche y todas las emociones y sensaciones que eso conllevaba sabía que no iba a poder pegar ojo así que decidió ir a vestirse y después empezar a estudiar la manera de preparar una nueva poción que tenía en mente.
Subió las escaleras para ir a su habitación. De camino pasó por delante de la de Hermione. La puerta estaba entreabierta y no pudo evitar caer en la tentación de… "echar un vistazo" para comprobar que todo estuviera bien; después de todo Hermione estaba a su cargo y esa era su casa ¿no? Un poco indeciso y con cuidado de no hacer ruido terminó de abrir la puerta encontrándose con la imagen más… humana e inocente que creía recordar desde hacía mucho tiempo. No era nada excepcional; gracias a la luz de la luna que entraba por la ventana podía ver a Hermione dormida. Respiraba con la tranquilidad y profundidad que sólo el sueño es capaz de proporcionar. Estaba acostada de lado, con las sábanas echas un barullo bajo los pies, el pelo estaba esparcido por casi toda la almohada y tenía la boca ligeramente abierta. Imagen muy común pero a la vez tan… innovadora para él. En ese momento la imagen de Florence plasmada en su alumna se le vino a la cabeza y no sabía por qué; de hecho, físicamente no se parecían en nada.
.-"Tonterías"- pensó malhumorado y moviendo ligeramente la cabeza en señal de desacuerdo después de contemplarla durante un par de minutos. Y sin más fue a su habitación a vestirse para ponerse a trabajar.
Como siempre que tenía muchas cosas en la cabeza la elaboración de pociones le abstraía de todo lo demás (requería de toda su atención y concentración para que saliera bien) y para cuando quiso darse cuenta era ya la hora de comer. No había tomado nada desde la cena por lo que tenía bastante hambre. Iba camino a la cocina a que el elfo le preparara algo cuando cayó en la cuenta de que probablemente su alumna estuviera allí también. Se detuvo a mitad de las escaleras sin saber muy bien qué hacer. Después de unos segundos parado sin saber qué hacer decidió volver al laboratorio y que el elfo le llevara ahí la comida como había estado haciendo durante la mayor parte de los días que Hermione llevaba en su casa. Puede que pareciera una actitud cobarde (de hecho lo era) para así no "enfrentarse" a la nueva situación que se le presentaba; que su alumna conociera parte de eso que siempre se había esforzado en ocultar, y de esa forma evitar situaciones incómodas para él, preguntas que seguro Hermione no tardaría en hacerle, etc. Pero al fin y al cabo él nunca fue ni sería un gryffindor y prefería toparse con su alumna lo menos posible.
**** FIN FLASH BACK ****
Poco a poco los días fueron pasando, llegando casi al ecuador del mes de julio. El ambiente en casa de Snape se había vuelto un tanto… frío desde aquella noche que contrastaba con el calor propio de la época del año. Snape procuraba por todos los medios salir del laboratorio lo menos posible y Hermione, resignada a que su profesor evitara cruzarse con ella, se limitaba a pasar las horas leyendo bajo algún árbol o paseando por los terrenos de la casa. Incluso ella, que amaba los libros, estaba ya aburrida de no hacer otra cosa a lo largo del día más que leer, leer y… leer.
Que no se vieran siquiera ni para desayunar o comer no significaba que se "olvidaran" el uno del otro.
Hermione había decidido dejar de darles vueltas a la cabeza sobre la actitud de su profesor. Aunque por otra parte le fastidiaba que las cosas se estuvieran presentando de esa manera. Se suponía que después de haber hablado y compartido parte de sus recuerdos con ella la actitud de Snape cambiaría, y cambió… pero a peor. Vale que antes su trato no fuera mucho mejor que ahora pero es que… es como si viviera completamente sola. ¿Por qué su profesor tenía que ser tan endiabladamente… reservado, solitario, tan… Slytherin? Como si ella fuera a echarle algo en cara o divulgar lo que le había confiado a sus compañeros o a burlarse de él o perderle el respeto o chantajearle… Pues eso, que era una tontería que él pudiera pensar eso. Aunque claro, después de todo lo que le había contado no le parecía tan extraño que fuera reacio a confiar en nadie.
Snape por su parte seguía "encerrado" en su laboratorio todo el día; lo único que le faltaba era transformar un caldero en cama y dormir ahí. Se sentía prisionero en su propia casa y la razón… únicamente su estupidez. Hacía un rato le había llegado una carta de Dumbledore donde le informaba sobre la situación de los Granger y le preguntaba por Hermione. ¿Qué le diría? Llevaba casi una semana ignorándola (mejor dicho, escondiéndose de ella) y sólo la había visto algunos ratos que él subía al tejado a despejarse y desde ahí podía verla con algún libro bajo la sombra de un árbol o simplemente tumbada. La verdad es que parecía bastante aburrida y no tenía muy buena cara. No es que él se preocupara por ella (oh no, claro que no) pero Dumbledore le había pedido que Hermione estuviera lo mejor posible.
Se le había ocurrido una cosa. Temía que terminara por arrepentirse de ello (probablemente lo haría) pero ¿qué más daba? Además, así intentaría enmendar su "maduro" comportamiento con ella durante los últimos días.
Llegó la hora de la cena y Hermione, como todos los días, iba para la cocina. Para su sorpresa Snape estaba sentado en la mesa, esperándola…
.-Buenas noches- dijo Snape retirando la mirada de un par de pergaminos que tenía delante para enfocarla en ella.
.-Eh… hola- consiguió decir Hermione tras unos segundos parada en la puerta.
La mesa estaba puesta para los dos, con la cena ya servida. Intentando obviar la mirada escrutadora de Snape sobre ella ocupó el sitio en el que se sentaba todos los días. La estancia se quedó en silencio durante a lo que Hermione le parecieron horas. Snape rodó los ojos poniéndolos en blanco seguro de que si no decía nada a Hermione se quedaría sentada y sin probar bocado hasta que él se fuera.
.-Como le dije el primer día que se sentó aquí a comer Granger-empezó Snape para captar su atención- aunque la idea es muy tentadora la comida no lleva ningún tipo de sustancia mortal.
Tras estas palabras por parte de su profesor, Hermione despertó de su "letargo" y comenzó a comer. El silencio volvió a instalarse en la cocina y era únicamente roto por el ruidillo que hacían los cubiertos al contactar con los platos.
.-"¿Qué demonios hace aquí?"- se preguntaba Hermione. –"Primero me cuenta su vida, luego pasa de mí sin razón alguna y ahora se aparece aquí como si no hubiera pasado nada"- pensaba Hermione enfadada con el ceño fruncido. No entendía la actitud de su profesor; en vez de aparentar 40 años o los que tuviera (en ese momento no le interesaba realmente) aparentaba tener la mentalidad de su amigo Ron para esas cosas. Y para colmo ella se había portado como si fuera su primer día de clases con él. En fin… había días en los que era mejor quedarse en la cama… o quizás no.
No había que ser un experto en legeremencia ni tener gran capacidad empática; sólo con ver a Hermione, su expresión… le era más que suficiente para intuir lo que le pasaba a su alumna por la cabeza. Y de alguna forma la comprendía. Ni él mismo entendía su actitud. Desde luego no se había comportado de forma muy madura y más aun como modelo que tenía que ser para ella siendo él su profesor. Era como si… tuviera miedo. Sí, quizá era eso; miedo a que su máscara de frialdad, malhumor y amargura quedara en eso, sólo en una máscara bajo la cual había mucho bueno que encontrar (y no tenía intención de que nadie pudiera ver más allá de esa máscara). Y si había actuado de esa forma era sólo para intentar suprimir la noche en que le había mostrado a su alumna parte de su pasado. Y cómo no, la forma de intentar arreglarlo… como había hecho durante toda su vida; creando más muros alrededor suyo para que no le "dañaran" y seguir aparentando ser un hombre sin sentimientos; era más cómodo seguir llevando el papel que había tenido que interpretar durante toda su vida.
.-Esta mañana me ha llegado una carta del profesor Dumbledore con una de sus padres para usted- dijo Snape saliendo de sus propios pensamientos y comenzando la conversación para llevarla hacia donde él quería. Sacó una carta de entre los pergaminos que había estado leyendo antes y se la tendió a Hermione.
.-Gracias- dijo simplemente Hermione levantando la mirada del plato y sonriéndole mínimamente. Cogió la carta y se la guardó en uno de los bolsillos del pantalón. Se moría de ganas por leer su contenido y poder escribirles de vuelta.
Antes de que el ambiente volviera a tensarse Snape se animó y continuó hablando.
.-El profesor Dumbledore me preguntó por usted; si se había adaptado bien y todo eso- dijo con cierto toque de indiferencia pero esperando que Hermione decidiera dejar su mutismo de lado. Con lo que le repateaba que Hermione preguntara cosas en clase o que siempre tuviera respuesta para todo lo que él decía y ahora no pronunciara ni palabra… Para su satisfacción el "plan" había tenido éxito y Hermione empezó a hablarle.
.-Eh… bueno, estoy bien aunque si le soy sincera me aburro un poco- dijo mirándole directamente intentando intuir lo que su profesor pretendía sacar de esa conversación.
.-¿Terminó ya sus deberes?- le preguntó ahora Snape. La verdad es que Hermione ya no sabía ni qué pensar. Esto ya no tenía ni pies ni cabeza. ¿Qué tienen que ver los deberes con que ella se aburra o no? No tenía ni idea pero si no le contestaba se iba a quedar toda la vida con la duda.
.-Sí, los acabé hace unos días- le respondió Hermione orgullosa y expectante a lo siguiente que le diría su profesor.
.-Bien…-dijo Snape que ya esperaba una respuesta como esa. Bajó ligeramente la mirada y tras recapacitar un poco cogió aire animándose a seguir y levantando la mirada de nuevo continuó.
.-¿Qué le parecería ser… mi ayudante mientras preparo pociones durante los ratos que usted tenga libre?- Dijo mirándola con atención y verdadera curiosidad por su respuesta. Sabía que la mayor parte del cuerpo estudiantil de Hogwarts le odiaba y Granger, por muy sabelotodo que fuera, seguro que tenía la misma opinión que el resto. Además, después de su comportamiento hacia ella durante los últimos días… (o mejor dicho, su no comportamiento hacia ella porque simplemente se limitaba a esconderse). Pero bueno, ahí estaba, haciendo un esfuerzo y actuando, por una vez desde hacía mucho, contra lo que su cabeza la decía.
.-¿De verdad?- dijo por fin Hermione con la mirada cargada de emoción pero a la vez ansiosa por lo que su profesor le respondiera.
.-Por supuesto-le respondió Snape serio, sin ningún atisbo de emoción en su rostro.
.-Entonces sí- le soltó Hermione sin dudar antes de que su profesor pudiera arrepentirse y cambiar de opinión. Le parecía simplemente inconcebible que Snape terminara por decirle eso después del rodeo que había dado pero al parecer iba en serio y no iba a ser tan tonta como para rechazarlo. Por mucho que él fuera desagradable con ella (y con el resto del mundo en realidad) era uno de los magos más preparados y competentes en cuanto a la realización de pociones y no iba a desperdiciar la oportunidad de aprender de uno de los mejores.
Snape se sorprendió gratamente (aunque nunca lo reconocería en voz alta) al escuchar la contestación de su alumna. Realmente no esperaba que ella aceptara y oírla responder con tanta determinación le agradó bastante. Puede que la experiencia no fuera tan mala; además, por mucho que él la criticara y la menospreciara en clase no podía negar que era la mejor alumna que había tenido en su carrera como profesor. Puede que fuera un poco… insufrible con sus respuestas para todo pero sus pociones siempre rondaban la perfección.
.-Muy bien, pues entonces mañana por la mañana la veré en el laboratorio- dijo dando por terminada la conversación. Dio una última pinchada a la cena que tenía en el plato, se levantó y tras un "que descanse" casi inaudible se fue de la cocina.
.-Hasta mañana- respondió Hermione casi tan bajito como él cuando su profesor ya había salido y no podía oírla. Otra vez Snape había hecho lo mismo que la "noche de confesiones" como le gustaba a ella llamarla; entablar una conversación y cuando parecía que ya no le convenía o no le gustaba lo que podía venir después, salir "huyendo". Era como si no quisiera dar a conocer otra cara que no fuera la de profesor huraño, frío, sin sentimientos y amargado de Hogwarts. Pues a ella le daba igual; si él no quería que ella hiciera pociones con él y fuera su… ayudante, que no se lo hubiera pedido.
Terminó de cenar y se acostó pensando en la nueva dirección que iban a coger sus improvisadas vacaciones. Si se lo contara a Harry y a Ron… Pasar tiempo extra con Snape sin estar bajo la maldición Imperius o castigada sino por propia voluntad.
.-"JA"- pensó mientras una sonrisa se dibujaba al imaginar la de cosas que le dirían. Y así, pensando en sus amigos, se quedó dormida.
A la mañana siguiente despertó temprano, como con la emoción de un niño que ansía saber qué le ha traído Santa Claus por Navidad. Se vistió y sin siquiera desayunar bajó al laboratorio. La puerta estaba cerrada. Llamó suavemente y entró. No le pilló de sorpresa ver a su profesor ya enfrascado con alguna poción. Debía de estar preparando algo muy complicado cuando estaba tan concentrado como para "no" oírla llegar. O eso creía ella… Claro que la había escuchado. Siendo espía para la Orden, traidor de Voldemort y mortífago durante algunos años algo que no podían fallarle eran los sentidos.
Después de añadir un par de ingredientes que faltaban se volvió hacia la puerta para ver a Hermione parada, mirándolo expectante.
.-Venga para acá- dijo sin siquiera saludarla.
No lo tuvo que repetir dos veces; Hermione ya estaba a su lado.
.-¿Qué poción diría usted que es esta que estoy preparando?- le preguntó mientras hacía unas anotaciones en un cacho de pergamino. La verdad es que no esperaba que Snape le saltara con algo así pero no iba a darle el gusto de verla fallar.
.-Pues…- empezó a decir mientras miraba con cuidado el contenido del caldero y los ingredientes que aún faltaban por echar. En esos instantes la poción era de color azul tirando a verde, bastante aguada y sino se equivocaba uno de los ingredientes que había en la mesa era pelo de unicornio. Sólo pociones muy poderosas requerían de un ingrediente tan preciado y valioso. Únicamente conocía 3 pociones que precisaran de ese ingrediente para terminar de elaborarlas: la poción matalobos, la poción rebastecedora de sangre y….
.-"No será…"- según sabía ella la elaboración de esa poción estaba reglada por el Ministerio de Magia pero es que, pensándolo bien, sólo podía ser esa y no ninguna de las otras dos. No había estudiado esa poción en profundidad (únicamente se había mencionado en clase) pero ella había leído bastante sobre ella. Ese color era el característico que cogía esa poción justo antes de añadirle el ingrediente "especial" (el pelo de unicornio pulverizado) que la volvía totalmente transparente.
Snape miraba de reojo a Hermione, que se mordía ligeramente el labio inferior en señal de concentración mientras miraba atentamente todo de lo que disponía para lograr dar con el nombre de la poción. Después de un par de minutos vio como fruncía el entrecejo mostrando confusión y cómo unos segundos después sonreía triunfalmente mientras se volvía para mirarle.
.-Si no me equivoco esta poción es el suero de la verdad, Veritaserum- le dijo a su profesor sin ningún atisbo de duda en su voz.
-No esperaba menos de usted- dijo ¿alabándola? provocando una pequeña sonrisa en Hermione. Bueno, quizás no todo estaba perdido.
A partir de ese momento y sin esperara a nada comenzaron a preparar otras pociones. Ese día Snape no le dejó hacer casi nada pero a ella no le importó mucho, sólo con verle trabajar se conformaba; nunca había visto a nadie hacer las pociones como las hacía su profesor. Conforme pasaban los días la situación en el laboratorio iba mejorando con creces. Una vez que cruzaban la puerta para empezar a trabajar desaparecía todo lo demás; no había ni Hogwarts, ni Gryffindor ni Slytherin, ni profesor-alumna, ni resentimiento acumulado… Sin darse cuenta había pasado a ser… "colegas", compañeros que se complementaban a la perfección en la elaboración de pociones. Al principio cuando tenían un rato libre el silencio se reproducía por todos lados y el ambiente se tensaba bastante; pero poco a poco, y poniendo ambos un poco de su parte (Hermione bastante más que Snape al principio) pasaron a aprovechar esos ratos para hablar de todo y nada: de pociones, nuevas técnicas, ingredientes, "trucos" para que las pociones fueran más efectivas, hechizos… pero también (aunque con menos frecuencia) y sin darse cuenta de ello, habían pasado a cosas más personales y muchas veces se sorprendía hablando sobre las preferencias de Hermione al escoger una carrera tras salir de Hogwarts, algunas anécdotas sobre su vida como muggle… Y todo esto estaba llevando a que algo más que pociones se cocieran en ese laboratorio eso sí, sin que ninguno de los dos se diera cuenta de ello.
FIN DEL CAPÍTULO
OOOOOO---------------OOOOOOOOO-------------OOOOOO
¡¡Aquí estoy!! Se que he tardado mucho pero bueno, por lo menos no tanto como la vez anterior.
Ahora algo que me interesa… ¿Qué os ha parecido? La verdad es que este capítulo me ha supuesto algún dolor de cabeza jeje. No sabía como plantear la situación que se les presentaba ahora a ambos personajes sin parecer pesado o dejar cosas en el aire. Además, en cuanto salió el sexto libro en inglés me lo compré y… en fin, se me quitaron un poco las ganas de seguir escribiendo esto. Así que tomé la decisión de hacer como si el sexto libro no existiera jeje.
A lo mejor me he excedido con los sentimientos de Hermione ante todo eso pero bueno, algunas personas ya me han dicho que está bien así que tendré que fiarme.
Ya sabéis qué es lo que quería Moody cuando escribió a Snape (mira que es inoportuno… jeje). Y bueno, respecto a las dudas sobre la historia de Snape que me habéis dicho que tenéis… ya nos enteraremos, poco a poco que sino tanta información satura.
Veremos que poco a poco la situación entre ellos va mejorando y dentro de no mucho (de echo creo que es en el siguiente capi) empezarán a darse cuenta de las cosas nuevas que están sintiendo el uno por el otro y llegará el esperadísimo beso jeje. No os digo más cosas del capitulo siguiente porque sino no tiene gracia.
A mi la verdad me parece un capítulo bastante interesante y revelador en el sentido de que ya van cambiando las cosas entre ellos. Han pasado de una situación muy alejada a una muy cercana en muy poco tiempo y están comenzando a acercarse de nuevo; eso sí poco a poco. ¿Qué opináis vosotrs?
Como siempre (y ya sí que me vais a llamar pesado jeje) algo que me gustaría pediros es que si veis que los personajes se me van mucho por las ramas y dejan de parecer Snape y Hermione, decídmelo porfa. En todos los capítulos intento que su carácter sea lo mas parecido posible al que inspiran en los libros (cambiarles el carácter dentro de unos límites conforme evoluciona el fict) pero bueno a veces uno tiende a hacer a los personajes como uno quisiera que fueran y no como realmente son.
Y bien, ahora algo que realmente me interesa bastante, ¿qué os ha parecido el capitulo? Me gustaría que me dejarais un review más que nada para saber si lo que escribo está bien o si hay algún error o cosas de esas que el que lo escribe no es capaz de ver.
Corre por ahí un rumor de que no se pueden contestar los reviews en los capítulos… No se si será verdad pero bueno por si acaso no lo haré; de todas formas gracias a tods lo que habéis dejado uno (Libe-patil, myra, sheamoonie, salube, hitomy felton, ana abbot ghrs, damis black, masissastack, neita, kaura84, mica-redfield, carol, ana, paty sly, edysev, Gabriela snape, malu snape rickman, akizuki, amsp14, zeisse, honeybeem, miss andreina snape, elanorblackriver, iris, lakota snape, dream-kat, tercy-s-s=cloe, chica felton malfoy, si me olvido a alguien lo siento ). Si queréis que os conteste dejadme el mail cuando escribáis el review y yo os contesto gustoso, que ya sabéis que valoro mucho todo lo que me decís. Cada vez que veo una alerta en mi correo sobre un review me emociono jeje, veo que el tiempo que paso escribiendo merece la pena.
Bueno que me enrollo mucho. Espero que hayáis pasado un verano genial y nah, que espero no tardar mucho con el siguiente capítulo. Siempre digo lo mismo y al final… de los 2 ó 3 meses no bajo. Pero bueno, lo intentaré.
Chao!
Este capítulo ha sido revisado y modificado para quitar las faltas de ortografía y el idioma "Messenger" que tenía (30/01/2010). Creo que los lectores de este tipo de historias merecemos poder leer con la menor cantidad de errores ortográficos y gramaticales posibles.
