Capítulo XI
Estaba hablando con su mujer y se habían dado un beso y de repente cayó redondo. La anestesia le había hecho efecto, no sabía que iba a pasar, pero lucharía, no por él sino por su familia.
Estaba profundamente dormido, de repente vio a su alrededor y comprobó que no estaba en el hospital ni en su casa, no sabía dónde estaba era un lugar oscuro en el que no había ninguna estancia, algo que pudiera indicarle el lugar.
"¿Dónde estoy? No conozco este sitio" pensó Vegeta
- Hola Vegeta, príncipe de los saiyans
- Eh! ¿Quién está ahí? Muéstrate – dijo Vegeta en posición de combate
- Aquí estoy – se dio la vuelta y se encontró consigo mismo, pensaba que se estaba volviendo loco
- Esto no es normal, ¿Quién eres?
- Soy tú, tu yo interior
- ¿Mi yo interior? – preguntó Vegeta extrañado porque no sabía qué estaba pasando
- Ahora mismo te encuentras completamente dormido mientras te están operando, digamos que soy tu orgullo, al que muchas veces pisoteaste por esa humana que consideras tu mujer
- Hmp… eso no es asunto tuyo
- Sí, sí que es asunto mío, yo te dictaba una cosa y tú hacías la contraria
- Hmp… - Vegeta veía absurda la conversación y decidió apartarse pero su otro yo no le dejó. – déjame en paz, no quiero oírte
- Así que te das por vencido, no quieres volver a ser el que fuiste antes.
- No, no quiero, antes era una mala bestia y ahora ya no lo soy
- ¿y eso por qué? ¿Por qué te enamoraste de una humana? ¿Por tener familia? ¿Por permitirte ser débil delante de ellos?
- Hmp… porque conocí algo que no tuve nunca en mi vida: la felicidad – en ese momento aumentó su ki e hizo desaparecer a su otro yo, otra vez se volvió totalmente oscuro, estaba solo en la penumbra hasta que volvió a escuchar otra vez voces.
- "Vamos a empezar la operación" – parece que Vegeta estaba escuchando al médico que lo estaba operando.
- "Hagamos la primera incisión…"
Siguió escuchando cómo el médico pedía el instrumental, cómo transcurría la operación hasta que se le encogió el corazón al escuchar lo siguiente:
- "Doctor, nos acaban de decir que la Sra. Brief se ha desmayado en la sala de espera"
Vegeta al escuchar eso sabía que se estaba refiriendo a Bulma, ¿Qué podría haber pasado? Esperaba que se encontrara bien, no podía hacer nada tampoco estaba bajo un anestésico aunque quisiera, no podría despertarse e ir junto a ella.
"Espero que Bulma esté bien, bastante tengo con lo mío como para que le pase algo malo a ella" pensaba Vegeta desesperado.
- "¡Rápido! Traer el desfibrilador, ha entrado en parada"
¿Se le había parado su corazón? No podía ser posible, tenía que hacer algo, lo único que pudo hacer es concentrarse y tener el pensamiento en su cabeza de que se iba a poner bien y que iba a estar junto a su familia muy pronto. De un momento a otro, escuchó
- Bien, lo hemos conseguido.
Pudo respirar tranquilo, ya estaba fuera de peligro.
En la habitación donde estaba descansando Bulma, estaba esperando noticias del médico, para saber cómo estaba Vegeta, ya casi no le quedaban uñas, Chichi le estaba diciendo que se tranquilizara por ella y por el bebé. De inmediato, entró el doctor
- Buenas noches Bulma
- Hola Doctor, ¿cómo está Vegeta? ¿puedo verlo ya?
- La operación ha sido un éxito, solo ha habido una pequeña complicación pero se pudo resolver sin problema
- ¿cuándo podré verlo?
- Dentro de un par de horas, hay que esperar a que salga de la anestesia. Mañana por la tarde me pasaré para comentaros el tratamiento que tendrá que seguir ahora hasta su completa recuperación.
- Muy bien Doctor, muchas gracias
- No es nada, es mi trabajo. Adiós.
- Ya te dije que Vegeta iba a estar bien, eh, Bulma!
- Sí…
- ¿Te pasa algo? No pareces muy contenta
- Estoy bien, por supuesto que estoy feliz de que haya salido todo bien, pero…
- Pero…
- Estaba pensando en cómo se va a tomar que estoy embarazada otra vez, no quiero que se repita lo mismo, igual que pasó con Trunks
- Mujer, pero tú misma me has dicho muchas veces que ha cambiado en todos estos años. Ya verás cómo se va a alegrar de vuestro nuevo hijo.
- ¿Tú crees?
- Pues claro, tranquila. – Chichi le sonrió de una manera cálida dándole a entender que todo saldría bien
- Estoy deseando verlo y darle muchos besos
- Paciencia… ahora tiene que despertar. – en ese instante, Yamcha hizo su aparición en la habitación.
- Bulma, ¿estás bien? Me dijeron que te habías desmayado
- ¿Qué haces tú aquí? ¿Cómo entraste?
- Dije que era tu marido
- Mentiroso, rectifica ahora mismo, tú no eres nada para mí.
- Yamcha será mejor que te vayas, no alteres a Bulma
- Perdona Chichi pero esto no tiene nada que ver contigo
- Fuera o llamó a Goku para que te eche – al no saber qué decir, optó por irse, no quería pelear con él, no duraría ni dos segundos.
- Está bien, pero tenemos que hablar Bulma
Yamcha se fue dejando a ambas chicas solas de nuevo en la habitación.
- Desde luego… no aprende.
- No, no aprende Chichi, voy a tener que hacer algo antes de que Vegeta se entere que me sigue molestando
- Ya nos ocuparemos de eso más tarde, duerme un poco, ahora sabes que todo está bien, yo me quedaré contigo, no te preocupes.
- Está bien, me vendrá bien dormir un par de horas
Y así lo hizo, una vez sabiendo que todo estaba bien podía descansar un poco. Tenía unas ganas inmensas de ver a su marido, tenerlo entre sus brazos, poder besarlo, abrazarlo, mimarlo… todo lo que se le pasó por la cabeza.
Continuara…
Es la primera vez que pongo pensamientos internos pero no sé cómo me han salido, ¿qué pensáis? ¿os gustan? Saludos.
