No me daban miedo las arpías, he convivido toda mi vida con ellas. Pero estas no eran iguales que las de campamento. Estas no estaban entrenadas para no comernos (lo de que te comen si te saltas el toque de queda es mentira). Estaba segura de que en cuanto detectaran nuestro olor nos comerían. A menos que hubiese un cebo...
-Esperen aquí, cuando les diga sigan recto, hay que ir a la cima-Salí corriendo sin esperar respuesta. Por desgracia, mi plan funcionó. Todas las arpías levantaron vuelo y empezaron a perseguirme-¡Ahora, ahora!- Descolgué mi espada y seguí corriendo cuesta abajo. De vez en cuando, lanzaba un par de mandobles y conseguía matar a alguno de los bicharrajos. Después de un buen rato corriendo, las piernas empezaron a dolerme y tuve que correr más despacio. Pero eso solo hizo que me alcanzaran. Lanzaba mandobles sin ton ni son tratando de deshacerme de la mayoría, y estaba funcionando. Hasta que una de ellas me agarró por la espalda y me elevó en los aires.- ¡Ahhh, suéltame pajarraco monstruoso!- Intenté darle con la espada, por suerte funcionó, por desgracia, estaba cayendo desde más de 30 metros hacia el duro suelo. Mi garganta no daba más de los gritos que daba. Sorprendentemente, un árbol frenó mi caída con sus rama, pero no sin que me llevara más de un golpe en la cabeza de regalo. Caí de espaldas al suelo y aunque el árbol ayudó a no matarme no ayudó a que no me quedara completamente sin aire. Cuando pude levantarme miré a ver si veía a Percy y los otros. No los pude encontrar así que me senté en el suelo y saqué un paquete de galletas. Después de más de medio paquete comido, llegaron los demás.
-Hey, ¿cómo llegaste tan rápido?-dijo Nico, mientras me quitaba MI paquete de galletas.
-Tomé un Monster Express. Ahora dame mis galletas.
-No, gracias- y diciendo eso le lanzó el paquete a Annabeth. Cuando estuve a punto de sacárselo a ella, se lo pasó a Logan y este a M&M. Cuando lo tuvo Percy grité.
-¡Un monstruo!- Señalé a una parte cualquiera. Por supuesto, todos se dieron la vuelta y pude agarrar el paquete. Antes de que pudieran atraparme, trepé al árbol más cercano, sentándome en una rama lo suficientemente alta como para que nadie me pudiera quitar las galletas otra vez
-Oye, cría, que también tenemos hambre-Entonces escuché el estómago de Percy y este se sonrojó mientras los demás reíamos.
-Te creo, prendan un fuego e iré a cazar.
-Te acompaño-Logan dejó la mochila en el suelo.
-¿Tienes un arco?
-¿Tienes mi cubo de rubik?
-Sí, pero no veo de qué nos va a ayudar.
-Tú dámelo.-Bajé del árbol y le pasé el rubik. Sin decir nada, lo resolvió-Fíjate en esto.-Apretó la pegatina central del lado blanco y el cubo se convirtió en un arco y un carcaj lleno de felchas.
-Ok, genial. Ahora, ¿van a ir a buscar algo de comer o se van a quedar ahí tonteando?-Sí, ese era el alegre Nico. Nos fuimos para que Nico no nos molestara más. Ese enanito de jardín llegaba a ser realmente tedioso. Estuvimos 2 o más horas cazando, conseguimos un par de aves y, en un arroyo cercano, una buena cantidad de pescado. Preparamos todo y en quince minutos ya cada uno tenía un trozo de ave o pescado pinchado en una rama sobre el fuego.
-Es raro estar en algo tan relajante en plena misión-el estómago de Percy volvió a quejarse y él se apresuró a comer algo mientras se ruborizaba.
-Sí, sin nadie con intenciones de matarte o fulminarte o desmembrarte o…-la mirada de los demás me dijo que ya podía terminar mi frase. Pasamos el resto de la noche en silencio. Ahora que ya habíamos encontrado monstruos, nos lo tomábamos más en serio. De vez en cuando, alguno se acercaba, pero se iba sin causar muchos problemas. Seguimos caminando 3 días más. El cuarto llegamos a la cima. Allí arriba se podía contemplar toda la isla. Era una hermosa vista, pero no pudimos contemplarla porque apenas llegamos encontramos el camino que debíamos seguir. Un pozo en el medio del claro era el único modo de continuar.
-Bien... ¿Quién va primero?- Otra vez, todos me miraron a mí- Oh, vamos, ¿en serio? ¿Casi muero hace un rato y quieren que me tire?-No dejaron de mirarme dejándome en claro que esa era exactamente lo que pensaban. Me senté en el borde del pozo refunfuñando todavía- Bueno, allá voy... –Alguien me empujó desde atrás y en unos segundos me encontré gritando y cayendo a la negrura. En seguida caí en agua, de modo que no me maté. Estaba en una especie de sala redonda con 12 puertas. La pulsera brillaba tanto que iluminaba lo suficiente para ver. Me levanté. El agua me llegaba más o menos por la rodilla.
-¿Estás bien?- La voz de M&M rebotaba causando eco en el pozo.
-Sí, pero hagan una cuerda con lianas para bajar. Son unos... 6 metros, creo.- En unos minutos todos bajaron por la cuerda.
-Bien dinos hacia dónde ir.
-Mmmm...- Me acerqué todas las puertas y en niguna el brillo fue más fuerte- Qué raro... no es ninguna de estas puertas...
-¿No habrá una entrada oculta?-En cuanto Nico dijo eso todos nos pusimos a buscar en paredes y suelos. Hasta que Logan cayó de bruces al agua. Había tropezado con un hueco. El pasadizo por el que había que seguir.
