11

Lo primero que hizo Sasuke fue detenerse en las termas que existían de camino a Konoha.

Allí se cortó el pelo y se dio el baño más largo de toda su vida. Tuvo la sensación de que ese baño se había llevado casi tres años de suciedad. Cuando salió, se sentía más ligero y aliviado.

Llegó a Konoha al cabo de una hora.

Las puertas de la Villa estaban abiertas de par en par. Izumo y Kotetsu, los porteros, estaban en su garita dormitando. Al Uchiha le divirtió verles, había cosas que nunca cambiaban.

Atravesó las puertas tranquilamente, como si nunca se hubiese ido. Los guardas se espabilaron un poco al notar movimiento, ya que a esas horas era extraño que alguien entrara o saliera de la Villa.

- Eo… – saludó Sasuke al sentir las miradas de los porteros, pero siguió caminando hacia el interior sin detenerse.

- Eh… Buenos días… - saludó Kotetsu.

Izumo en cambio, se había quedado mudo observando la espalda del ninja que se alejaba.

- Oye… ¿ese no era….? – preguntó a su compañero.

- ¿Eh…? ¿Quién…? ¡Oh! –exclamó Kotetsu al percatarse de que el último Uchiha acababa de entrar en Konoha.

- Vaya, vaya… Cómo ha crecido… -dijo Izumo y añadió - Espero que pronto tengamos al Equipo Siete de Kakashi al completo…

Ambos guardas se miraron alegremente y después volvieron a acomodarse en la garita.

Sasuke atravesó las callejuelas de la Villa. La encontró un poco cambiada, aunque las calles conservaban su configuración inicial, por lo que no le fue difícil encontrar el camino a la casa de Naruto. Se detuvo ante la puerta de la residencia de su amigo y llamó tres veces.

Dentro, se escuchó el crujir de una cama.

- Ya va… ya va…. –la voz de su camarada se filtró desde la habitación.

Unos pasos se aproximaron a la puerta, que se abrió dejando ver a un Naruto medio dormido, con el pelo completamente erizado, legañas en los ojos y un estúpido pijama de rayas, que le quedaba pequeño y que hacía conjunto con un absurdo gorro de dormir en forma de un animal con dientes paletudos.

- Vaya pinta, "dobe"… -dijo Sasuke divertido – Ya no tienes edad para llevar ese pijama... Además… ¿Cuántos años tiene? ¿Mil?

- Eh… ¿Sasuke…? … … …. ¡"Teme"! –gritó Naruto abrazando a Sasuke, quién por primera vez se dejó hacer – ¡Eh…! ¡Qué bien hueles…!

- Hmpf… - Sasuke se zafó de su amigo – He ido a los baños… Tú en cambio, necesitas uno...

- ¿¡Eh! ¿Pero… Tú no salías esta noche? -preguntó Naruto pasando de los comentarios del Uchiha sobre su higiene personal.

- Hmpf… Eso creía yo, pero me han soltado esta mañana.

- No lo sabía ¡te hubiera ido a buscar! –le dijo Naruto, molesto – La abuela Tsunade me va a oír…

Sasuke sonrió a Naruto. Estaba contento de verle.

- Vamos, vamos… ¿es que acaso querías que me quedara allí un rato más? –preguntó Sasuke.

-¡Claro que no! ¡Si no tendrías ni que haber entrado en ese antro! –gritó Naruto indignado.

Sasuke sonrió tristemente. Él no lo tenía tan claro. En su fuero interno creía que se merecía el castigo. Sobre todo por lo que le hizo a Sakura.

- ¡Vamos a buscar a Sakura-chan! –berreó Naruto – ¡Ya verás cuando te vea!

- ¡Hmpf! ¡No! –gritó Sasuke

- ¿Eh? … ¿Por qué?

Sasuke no estaba para nada preparado para ver a Sakura.

- Eo… Porque tengo hambre, invítame a desayunar, anda…

- Mmmm…. –Naruto no estaba muy convencido de la explicación- ¡Claro! ¡Pasa hombre, pasa!

Sasuke entró en la casa de Naruto. Hacía muchos años que no ponía los pies en ese cuarto, pero cuando entró, tuvo la sensación de que el tiempo no había pasado por allí.

Ropa revuelta en los rincones, vasos usados de ramen ultrarrápido encima de una mesa, calzoncillos enterrados entre pergaminos, papeles y shuriken. Polvo y pelusa se acumulaban en los rincones de la habitación. Olía a tigre. Sasuke no quería ni imaginarse cómo estaría el lavabo.

- Eres un desastre Naruto… –dijo Sasuke levantando con dos dedos un trozo de tela que en su día fue una camiseta de una caja de lo que parecían chocolatinas - Mi celda estaba más limpia que tu casa.

-Eh…. – Naruto se sonrojó – Es que no te esperaba hasta la noche…

- ¿Y es aquí donde se supone que tengo que vivir hasta que me permitan usar el barrio Uchiha? –preguntó Sasuke levantando una ceja – Qué desastre.

-Eh … -Naruto estaba abochornado – Lo limpiaré todo en un santiamén…

- Eo, eo… Ya está bien Naruto, no te preocupes hombre… - rió Sasuke.

-Eh…

Naruto estaba sorprendido, Sasuke no solía ser tan amable. Y no acostumbraba a sonreír. La verdad es que la sonrisa le favorecía.

- Esta bien, veré qué tengo… -dijo Naruto sonriendo

- ¿Ramen? –preguntó Sasuke divertido.

- Algo más habrá, idiota… -rió Naruto rebuscando en la nevera–Hinata-chan me obliga a comer verduras…

- ¿Eh? ¿Hinata-chan? … ¿Hyuga Hinata? – preguntó Sasuke con curiosidad mientras se sentaba en la cama de su amigo.

- Esto… Sí… Ella se preocupa mucho por mí – Naruto se sonrojó.

- Ya veo, ya… - dijo Sasuke travieso – ¿Os veis con frecuencia?

- Bueno… Sí… Ella es… Genial… - Naruto sonrió sonrojado

- Hmpf… ¿Te gusta? -preguntó Sasuke curioso.

– ¿¡Eh! Yo no estoy seguro de lo que realmente siento…

Sasuke se sorprendió bastante. Nunca había visto así a su amigo por alguien que no fuera Sakura-chan.

- No te lo pienses tanto, idiota… -le dijo el Uchiha risueño.

- Mira quién habla, "teme"…. – dijo Naruto – ¿Por qué no quieres ver a Sakura-chan? ¿O te crees que soy burro?

- Hmpf… -Sasuke no quería hablar del tema.

- Ella te ha perdonado, Sasuke –murmuró Naruto.

- Hmpf…. – Sasuke no lo tenía tan claro.

- Ella ha respetado tu deseo y no ha ido a verte a prisión – susurró Naruto.

- Hmpf….. – Sasuke continuaba callado.

- Ella está deseando verte... -Naruto hablaba cada vez más bajo.

- Hmpf…!

- Ella está increíblemente sexy… - A Naruto casi no se le oía.

- Hmpf…!

- ¡De verdad, te lo juro, tendrías que ver cómo se le han puesto las te…! -gritó de repente el rubio, haciendo que Sasuke pegara un salto.

- ¡Basta IMBÉCIL! –Sasuke le tiró una almohada a su amigo y añadió serio– Además, lo que ella quiera o deje de querer, no me importa. Es su problema… Hmpf…

- Mira Sasuke… Odio a la gente que se miente a sí misma –le dijo Naruto devolviéndole la almohada – Tú la amas imbécil y ahora mismo estás acojonado por si ella no te corresponde. Ese será el precio que pagarás por haberla herido. Así que ahora no me vengas con sandeces del tipo "Soy el Señor Glacial, Yo Nunca Me Enamoro Y A Mí Ella No Me Importa", porque ya no venden.

En esos momentos Sasuke recordó por qué Naruto era su mejor amigo. Era el único que se atrevía a hablarle así de claro sin pestañear.

-Cállate y saca el desayuno, dobe… - Sasuke estaba avergonzado y no quería continuar con la conversación- La veré cuando yo quiera. Además, ¿quién te ha dicho a ti que la amo?

Esta vez fue Naruto quien suspiró y exclamó "Hmpf", pero no insistió más y preparó algo para desayunar. Los dos amigos comieron pasteles de arroz y bebieron té tranquilamente mientras Naruto puso al día a Sasuke de los cotilleos recientes de la Villa.

- Pues sí, Neji ha sido aceptado como sucesor de la Primera Familia Hyuga. Está muy feliz. Hinata también. La verdad es que el tío es un crack… ¿Y sabes? Está saliendo con Tenten. Hinata está muy contenta por ella.

- ¿Con Tenten? Era muy poco femenina.

- Esa misma, aunque tendrías que verla ahora. Hinata dice que el amor la hace preciosa. Y la verdad es que tiene un….

- Hmpf… -interrumpió Sasuke- ¿Y qué hace Inô-chan?

- ¿Inô-chan? Pues ella está de ayudante de Sakura-chan en el Hospital y además, ha entrado en el Servicio de Inteligencia de la Villa, junto a su padre. También tiene novio. Hinata dice que ella es bastante más amable ahora que antes.

- ¿Sí? ¿Quién es su novio? ¿Shikamaru-kun?

- No, Shikamaru-kun está saliendo con Temari de la Arena. Inô-chan está con Choji. Hinata dice que hacen muy buenas parejas.

- ¿¡Con Choji! El gor…

- Con Choji, el del Clan Akimichi… -corrigió Naruto antes de que Sasuke pronunciara la palabra prohibida para Chôji.

- Vaya… Nunca lo hubiera dicho…

- ¡Ah! Y tus dos colegas esos… El tipo raro que siempre está bebiendo cola y esa tipa con pinta de golfa… - y añadió- Hinata dice que es una fresca.

- Suigetsu y Karin –Sasuke rió porque Naruto llevaba tres "Hinata dice que…" y dos "Hinata esto o Hinata lo otro…" y también por la gráfica descripción que Hinata había hecho de Karin.

- ¿Eh? ¿De qué te ríes? – preguntó Naruto, pero siguió sin esperar respuesta- Pues esos dos, la golfa y el rarito de tu amigo están viviendo juntos, pero no sabemos qué tipo de relación tienen. Parece que se odien, pero están todo el día pegados como lapas. Hinata cree que traman algo raro.

Sasuke rió entre dientes.

- ¿Y quién más Naruto? –La verdad era que Sasuke se lo estaba pasando en grande. Parecía que Cupido había llegado a Konoha… Y que Naruto no se había enterado de que a él también le había alcanzado la flecha.

- ¡Ah! ¡Esta te vas a caer de espaldas! Kakashi y….

- ¡Eh! ¿Kakashi? – Sasuke se atragantó, sorprendido – ¿Con quién?

- Con…

- Con quién?

- Con…

- ¡Venga ya, "dobe"!

- Con…

- "Dobeeee"….

- ¡Con Sakura-chan!

- ¡Hmpf! – Sasuke se atragantó, escupió todo el pastelito de arroz que se había metido en la boca y empezó a toser.

- ¡Jua, jua, jua! ¡Es broma, estúpido! – Naruto se partía de risa - ¡Qué cara has puesto, "teme"! ¡Parecía que te hubieran dado una patada en los coj…!

- ¡FIMBEFIL! – le interrumpió Sasuke que intentaba beber té para bajar la bola de arroz que se le había formado en la garganta.

- ¡Ja, ja, ja! ¡Para que luego digas que ella no te importa! – Naruto se partía de risa – ¡Dios mío qué cara de susto has puesto! ¡Ja, ja, ja! Kakashi-sensei está comprometido con Anko-sensei pedazo de cretino, no con Sakura-chan. ¡Jua, jua, jua, jua!

- Eres un idiota total, Naruto. Llevo una hora aquí y estoy deseando perderte de vista – le dijo Sasuke furibundo.

- Venga, venga, no te lo tomes a mal. No he podido evitarlo. Es que ahora eres un blanco fácil… Estás con la guardia baja… ¡Jua, jua, jua!

- ¡Hmpf…! ¡Pedazo de imbécil!

- ¡Ah! Iruka-sensei está saliendo con Shizune-chan.

- Y tú con Hinata… -dijo Sasuke rápidamente, para molestarle.

- No, yo no estoy saliendo con ella, sólo somos amigos – Naruto se sonrojó.

- Ya, claro…. – dijo Sasuke - Y por eso has repetido "Hinata dice", al menos siete veces en lo que llevamos de conversación.

- Bah… - Naruto estaba rojo como un tomate.

Sasuke se quedó un rato callado hasta que rompió el silencio.

– Oye Naruto…

- ¿Eh? ¿Sí? – Naruto temía que volviera a sacar el asunto de Hinata.

- Sakura-chan…. Esto… Hmpf…

- ¿Qué quieres saber el señor no-me-importa-nada-de-lo-que-esa-molestia-haga…?

- Hmpf…. Ella… ¿Ama a alguien… O no?

- ¡Aahhh! Emm… Bueno…. ¿Ya ti qué te importa?

- ¡HMPF! – Sasuke se puso rojo como la grana. Naruto se enterneció.

- Bueno, idiota… - el rubio miró a su amigo muy serio- Ahora mismo, creo que no. Creo que ella está sola, pero tendrás que preguntarle tú… Además… Ummmm… No sé cómo decirte esto…

- Sólo dilo… - Sasuke se puso nervioso.

- Bueno… Hace un tiempo ella aceptó salir con un tipo. Sólo ocurrió una vez. Supongo que para que el tipo se callara y la dejara tranquila. Después de esa cita, el pobre hombre entendió que no tenía nada que hacer con ella y se dio por vencido.

- Ah... – Sasuke se sintió repentinamente muy celoso.

- ¿Quieres saber quién era ese tipo?

- Hmpf… Sí…. – Sasuke pensó que si le veía, le partiría la cara.

- Bueno, era yo mismo, Naruto Uzumaki -proclamó Naruto señalándose.

Sasuke miró a Naruto… Impresionado…

Y sonrió.

La verdad es que no le sorprendía que el dobe lo hubiera intentado. El rubio siempre la había querido. Él hubiera hecho lo mismo, en condiciones normales.

- Fue un desastre de cita, Sasuke –suspiró Naruto- Yo la miraba a ella y ella miraba al infinito… Yo la llevé a comer ramen y ella quería comer tomates a la parrilla. Yo le hablaba de lo genial que soy y ella hablaba de cuando en la escuela primaria la salvaste de un matón. Un desastre…. Además, me hizo pagarlo todo.

- Hmpf… - Sasuke sonrió tristemente – Lo siento, dobe…

- Después quise besarla….

Sasuke miró hacia el suelo. Los celos no le dejaron ni respirar. Pero ahora, extrañamente, prefería a Naruto como pretendiente de Sakura que a ningún otro.

- ¿Y…? – Sasuke preguntó con el corazón en un puño.

- Bueno… Siempre recordaré sus tiernas palabras… Me dijo: "Naruto, si te acercas un milímetro más, te mataré."

- Hmpf… - Sasuke rió.

- Y yo me acerqué…

- ¿Y…? – Sasuke no pudo evitar divertirse, ya conocía el resultado.

- ¿Ves esta cicatriz? – le dijo Naruto enseñándole una línea fina y rosada encima de la ceja.

- Sí.

- Es de ese día…

Sasuke se rió. A Naruto le gustaba oírle reír. Naruto también se rió.

- Lo siento, "dobe". De verdad – Sasuke le revolvió le pelo a su amigo – A ti siempre te ha gustado ella.

- Bueno, no lo sientas… –dijo Naruto sorprendido por el gesto cariñoso de su amigo - Mi perjuicio es tu beneficio… Además, ya está superado. Ella siempre te ha querido a ti… Y tú a ella… Todo arreglado.

- Hmpf… Otra vez…

- Bueno "teme"… ¿Qué vas a hacer? -Naruto pasaba olímpicamente de los comentarios de Sasuke sobre su aparente falta de interés por Sakura- ¿Vas a ir a buscarla o no? Esta intriga me está matando…

- Em… Bueno… Sí… –dijo finalmente Sasuke, rindiéndose ante la sonrisa de oreja a oreja de Naruto- Pero lo haré a mi manera...

- Ya era hora ¡por Dios! - dijo Naruto aliviado– Lleváis con esta historia desde los doce años…

- Antes, "dobe"… Llevamos con esta historia desde los seis años…. – rió Sasuke

- ¿Cómo? ¿Desde los seis años? – preguntó Naruto intrigado- Esto no lo sabía yo… ¿Desde que la salvaste del matón?

– Hmpf… Cállate… Ahora debo hacer algo…

- ¡Sí! ¡Esto no me lo pierdo! –dijo Naruto emocionado levantándose de la cama.

- Pues me temo que sí te lo vas a perder. Esto lo tengo que hacer yo solito. Sin interrupciones, ni cotillas "no jutsu". Además, si me pega un puñetazo, no quiero que lo veas…

- Vaya hombre, siempre me estropeas la diversión…

Sasuke se levantó y se dirigió hacia la puerta.

- Me voy. Volveré mañana por la tarde – le dijo a su amigo – Te doy margen suficiente para que limpies esta pocilga.

- ¿Eh? ¿Dónde vas? – Naruto se moría de curiosidad – ¿Al hospital a buscarla?

- No.

-Entonces, ¿dónde vas?

-Naruto, tú sólo deséame suerte, ¿de acuerdo? –le dijo Sasuke misterioso.

Naruto frunció el ceño y refunfuñó.

-De acuerdo, pero no te vuelvas a largar de la Villa o esta vez te mato de verdad. ¡Ah! Y cuéntamelo todo con pelos y señales, aunque Sakura-chan te dé un buen mamporro…

-Te lo prometo– le dijo Sasuke con el pulgar hacia arriba, imitando la pose de Gai-sensei. Naruto soltó una carcajada. Nunca había visto a Sasuke hacer el payaso.

El Uchiha se dirigió hacia la puerta, la abrió, se dio la vuelta para mirar a Naruto y le sonrió.

-Suerte, Sasuke-kun – dijo el rubio.

-Gracias, Naruto-kun… Por todo… –respondió el Uchiha y de un salto, se perdió entre los tejados de Konoha.