Capítulo 11
~Tori~
Descubrí que la mejor manera de despertar a Jade es poniendo una taza de café cerca de la nariz. Ella hace es pequeña adorable, profunda inhalación y luego levanta la mano y toma la taza; todo sin siquiera abrir los ojos aunque sea un poquito. Es realmente genial; pero al mismo tiempo da un poco de miedo si es la primera vez que haces eso, o si no estas prestando la atención suficiente.
Esta mañana, sin embargo, no tengo café. Salí corriendo de mi casa, estoy en bancarrota para salir y comprar su café y Joy no tiene una máquina de café porque ella es el único adulto en California que no tiene la cosa de hacer bebidas. Así que, parece ser que tengo que despertar a mi novia de la manera normal.
—Jade. —llamó. —Levántate.—
No responde. No es como si estuviera esperando mucho.
Movió su hombro lentamente y le volví a llamar.
—Café. —ella murmuró.
Ruedo mis ojos y me inclino hacia ella así le puedo hablar claramente al oído.
—Jade, vamos. Sal-¡Wow! —mis ojos se abren como platos cuando ella levanta su mano y me tomó de la camisa jalándome y haciendo que quede cerca de su cara. Extremadamente cerca. Sus ojos aún están cerrados así que sospecho que ella está más de un 60% dormida.
—No café. No Jade. —Jade murmura. Luego ella deja caer su mano al lado de su cama.
¿En serio?
—Jade sal…—
—No café. No Jade. —ella repite mientras pone su cabeza en una posición mas cómoda.
Mierda, la he consentido, ¿No es así?
Tiro mi bolsa al suelo y busco dentro. Buscando mi lápiz labial; y no cualquier lápiz labial. Este es especial. Es con sabor a café. Lo ordene en línea cerca después de dos días de que Jade y yo empezáramos a "salir"; pero no lo he usado aun. Aun esta sellado y todo.
Una vez que lo encuentro, me pongo una muy generosa cantidad. ¿Jade quiere café? Okay, le daré su jodido café.
—Jade. —canturree. Luego jalo su cabeza de su cómodo lugar.
—Dije no café, no Jade. —gruñe.
—Bueno, ¿Que tal Tori en su lugar? —
—Pero yo odio a Tor…—
Antes de que pueda decir lo mucho que me odia, le cortó mordiendo su labio inferior mientras simultáneamente fuerzo mi labio inferior en su boca.
Ella jadea y abre sus ojos abruptamente.
Es una mirada feroz. Una mirada feroz que totalmente me merezco. Le mordí fuerte porque mis sentimientos fueron heridos, pero realmente no puedo estar enojada con ella. Se que a Jade no le gusto, aun si ella es mi novia.
Y no es realmente que ella casi se le resbalo y me diga que me odia. Ella estaba mas dormida. No puedo esperar a que ella se mantenga en su personaje aun cuando está inconsciente, ¿Puedo?
Naturalmente, el pensamiento me hace sentir mal por casi amordazar a mi novia. Así que, empecé a retirar mi labio de su boca. Imaginen mi sorpresa cuando ella decidió corresponder. Primero, por levantar la mano y ponerla detrás de mi cabeza para mantenerme quieta. Y segundo, por succionar, en realidad succionar mi labio.
Pero primero, todo lo que puedo pensar es "Wow" porque se siente cerca de maravilloso. Luego ella abruptamente deja ir mi labio inferior para atacar mi labio superior. Y es allí cuando recuerdo el lápiz labial. Sabor a café. ¡Ella lo está succionando!
Rara.
—Más. —demanda una vez que ha succionado todo mi lápiz labial.
—No. Levántate. —le frunzo el ceño mientras limpio mi boca con el dorso de mi mano.
—El café de verdad es mejor de todos modos. —murmura antes de girar la cabeza.
Juro que esta chica me hace querer…¡Ugh!
Me paro derecha. —¡Jade! —le llamó severamente.
Ella me ignora.
Bien.
Le arrebató las sábanas de su cuerpo y me congelo. Jade tiene...um...um bueno ella esta uh, no está usando nada. Así…¡Nada!
¡Ni siquiera calcetines!
—Vega. —gruñe, ni siquiera molestarse en darse la vuelta y mirarme. No es como que le haya dado la oportunidad. Al segundo que ella hablo, estoy arriba de la cama, las sábanas en mi mano, tratando de cubrirla.
—¿Desde cuando duermes desnuda? —entro en pánico.
—Desde siempre. —
—¡Ayer no, ni el día anterior! —
—No cuando estoy en mi tiempo femenino. —ella explica de lo más aburrido mientras yo frenéticamente estoy tratando de cubrirla.
Soy un poquito torpe. Yo se eso, pero en este momento estoy aplicando mi torpeza cerca de cuatro mil veces más. Significado, logre que las sábanas cubrieran su cuerpo pero me caí de la cama cerca de tres veces. Eso no podía ayudar. Una Jade desnuda me pone nerviosa por alguna razón.
Okay, okay, si se la razón; pero aun así, la razón ni siquiera tiene sentido. Realmente no. No es como si nosotras no tuviéramos las misma partes; aun cuando ni siquiera las tenemos porque las partes de Jade se miran mejor que las mías y-wow. Fuera de lugar. Eso fue suficiente. Necesito concentrarme. Concentrarme en algo más. Como la escuela. Si. Tengo que ir a la escuela. No, tenemos que ir a la escuela.
—Jade. —empiezo teniendo que volver a la realidad. —¡Levántate! —
—Vete. —
Suspiro, la miro. No creo tener el coraje para moverla otra vez. ¿Que si sus sábanas se deslizan o algo? ¡Ella aún está desnuda por el amor de Dios!
Luego miró sus pies y sonrió. Están afuera porque bueno, no los cubrí.
Y ahora tengo una idea.
Camino hasta el final de la cama. —Jade, levántate. —suspiro mientras le hago cosquillas en los pies.
Grave error. Levanta su pie y me golpea en la boca. Hay dolor inmediatamente y sabor a sangre. Si, Jade realmente me pateó en la boca.
—¡Ay! —chilló, cayendo sobre mi trasero y cubriendo mi boca con ambas manos.
Jade se levanta.
Imagínate. Probablemente ella se va a burlar de mi.
—¿Vega? —ella llama levantándose de la cama.
No le respondo. Estoy demasiado concentrada en lo mucho que me duele la cara ahora.
Lo siguiente que sé, es que Jade está de cuclillas frente a mi.
—Déjame ver. —ordena.
Niego con la cabeza y apretó mis manos mas fuerte, si eso es posible.
—No seas una bebé. —rueda los ojos.
Niego con la cabeza otra vez.
Ella jalo mis manos.
—Esta bien. —exclamo pero no hay manera de que ella pudiera entender una palabra de lo que dije porque mi respuesta fue demasiado apagada.
—Si está bien, entonces déjame ver. —ella replica impacientemente. Y cuando ella jala mis manos, esta vez hay más fuerza. Como resultado, estoy muy distraída por el repentino movimientos de dos partes muy especiales de su anatomía que están en mi línea periférica.
Pechos. Jade desnuda. Lo había olvidado hasta ahora. Tal vez ella lo olvido también.
Sacrifique una de mis manos para apuntarle, recordándole.
Ella agarra mi mano y dice. —Solo son pechos, Vega. —antes de poner mi mano entre sus muslos y apretarla allí. —Ahora quédate quieta. —ordena.
Oh. Mi. Dios.
No puedo, um, mi mano... ¡oh mi Dios! Mi mano está...y Jade esta…
¡Ella no me tiene que decir que me quede quieta después de lo que ella hizo! Tengo demasiado miedo de moverme una pulgada. Diablos, tengo demasiado miedo de expandir mis pulmones y respirar joder porque Jade está desnuda y mi mano está atrapada entre sus ¡muslos desnudos! ¡Muslos desnudos están alrededor de mi mano! Oh mi Dios. Oh mi Dios. Oh mi Dios…
Jade toma ventaja de mi parálisis momentánea. Ella me quita la otra mano de la cara, y le dejo porque estoy muy jodida para resistirme.
Jade por otro lado no se ve que esté afectada por lo menos. Ella me sonríe maliciosamente y yo se que me va a molestar aun antes de que lo haga.
—Dios Vega, si lo único que se necesitaba para tenerte quieta era poner tu mano entre mis piernas. —dice distraídamente una vez que mi mano está fuera de mi boca y finalmente puede ver mi labio. —Mierda. —maldijo suavemente.
Mis ojos se abren un poquito. ¿Tan malo es? ¿Iré a necesitar puntadas? Oh Dios, no puedo tener puntadas. Solo la idea de ir al hospital me enferma. ¡Odio ese lugar!
—No es tan malo. —Jade agrega rápidamente una vez que empiezo a hiperventilar. Inmediatamente tengo la impresión de que ella está tratando de mentir y calmarme; pero por alguna razón está funcionando.
Busca y jala la sabana de su cama. Luego la presiona al lado de mi labio inferior limpiando la sangre. Me encojo. Eso duele.
—Lo siento, baby. —ella se disculpa tan sinceramente que le creo. Quiero decir, sé que la parte de "baby" solo fue añadida porque soy su "novia" pero el resto...el resto fue real; como si ella se disculpara porque ella genuinamente no quería lastimarme.
—Esta bien, Mami. —le perdono.
Su respiración quedó atrapada. Lo vi pasar porque su cara está muy cerca de la mía.
Ella no mentía cuando me dijo que le gustaba que le llamara así.
Abruptamente ella agita su cabeza, como si estuviera tratando de limpiar sus pensamientos. —Aquí. —ella dice, para que yo tome la sabana y la presioné contra mi labio. Lo hice con mi otra mano, dejando la otra que está atrapada entre sus piernas. No puedo moverla hasta que Jade la deje ir.
—Si me dan dinero, no le diré a mamá lo que están haciendo. —
Es Riley. No hay duda, pero me giro hacia el sonido de su voz de todos modos. Y ahí está ella, parada en la entrada de la puerta con una gran sonrisa malvada en la cara.
Mierda. Jade aún está desnuda. Por supuesto ella piensa que estamos haciendo algo. ¿Cómo es que esto siempre nos pasa a nosotras?
—Cierra la puerta. —Jade le dice a Riley. —No estamos haciendo nada. —
Riley hace lo que Jade le dijo, pero después de entrar.
Sorpresivamente, Jade no le grita a su hermana por eso. Casualmente ella solo le dijo a Riley que le pasara una camisa.
Lo que me sorprende aún más es que Riley se la pasa inmediatamente. Esperaba una pelea, pero no hay una. Ella simplemente va a los cajones de Jade y saca una camisa y un par de pantalones.
Es cuando se acerca a Jade que se da cuenta de que algo está mal. Quiero decir, estoy sentada en el suelo con la sabana de la cama presionada contra mi labio. Añadiendo el poquito de sangre que se esparció por esta, no es difícil de llegar a la conclusión de que algo va mal.
Riley se pone de cuclillas frente a mi y ausentemente le da la ropa a Jade. —¿Que le hiciste? —ella pregunta alto mientras inspecciona mi cara.
—Accidentalmente la patee. —
—¿En la boca? —Riley replica incrédulamente.
—Si. —Jade responde antes de levantarse para vestirse y finalmente dejar mi mano en libertad; la cual está parcialmente adormecida. La muevo un poco, tratando de tener un poco de sensibilidad otra vez.
Riley le rueda los ojos a Jade antes de poner su atención en mi. —¿En realidad fue un accidente? —
—Si. —le sonrió a la pequeña niña. Ella puede ser una niña ruidosa, pero ella puede ser linda cuando ella quiere.
—Déjame ver. —ella demanda.
Muevo la sábana y le muestro.
—Oh, ¿Así que, a la pequeña petarda si le muestras y a mi no? —Jade me frunce el ceño. Me encojo de hombros y le advierto con mis ojos mientras ella se coloca los pantalones.
—Es porque yo le gusto mas que tu. —Riley responde mientras pasa una mano por mis hombros y me ayuda a levantarme.
¡Dios esa fue la cosa más hermosa!
Luego Riley se da vuelta, dándole la espalda a su hermana y dándome toda su atención. —Cuando crezca, puedes ser mi novia. Yo no voy a reventar tus labios. —ella declara, dándole una sonrisa por encima del hombro a su ahora vestida hermana.
Bufo y le muevo la cabeza al pequeño monstruo. Esta mas que obvio que solo quiere molestar a Jade. Estoy comenzando a creer que es su pasatiempo favorito.
—Sal de aquí tu pequeña mierda. —ella le frunce el ceño.
—No le llames así.—defiendo a Riley inmediatamente.
—¿Oh? —los ojos de Jade se abre un poquito. Ella quiere que retire mis palabras pero yo no lo voy hacer. Ella no debería de llamar así a su hermana. Ni siquiera yo le digo así a Trina… y ella es Trina.
—Si. —le respondo valientemente. —Tu realmente no deberías de llamarle así. —
Jade mira fijamente a Riley como si fuera su culpa de que yo le estuviera respondiendo.
Riley se pone detrás de mi y me abraza por detrás, sus dos manos entrelazadas a la altura de mi ombligo. No tengo dudas de que ella está segura al hecho de que estoy actuando en su defensa porque Riley usualmente no corre lejos de Jade cuando entran en pelea. Ella no le tiene miedo a su hermana mayor.
Jade entrecierra los ojos. —Quita tus sucias manos de mi novia. —chasquea.
¿En serio?
—Vamos Jade. No hay necesidad de estar celosa. —sonrió divertida.
Obviamente Jade no está de humor para jugar. —No estoy celosa. —ella bufa.
Levanto mis manos, en señal universal de rendición.
Jade enarca una ceja expectante-mente. Riley aun me esta abrazando y hace claro que ella no me va a soltar. Ruedo mis ojos y palmeó las manos de Riley. —Ve abajo, Monstruito. —
—Bien. —ella cede y veo que Jade se enoja un poquito. Eso porque Riley me escucha mas a mi que a su propia hermana; pero ¿Puede alguien culparla? Ella es muy mala con su hermana.
—¿Quieres que te traiga un poco de hielo para eso? —Riley pregunta, apuntando a mi labio.
Aww. Ella es jodidamente dulce y por poco la levanto hasta que me doy cuenta de que Jade aún está mirando a la niña.
—Sabes, creo que estoy bien. No es como que este sangrando. —palmeo la cabeza Riley.
—¿Estas segura? Déjame ver otra vez. —
Me inclino un poco. Solo para complacerla. Se que a Jade no le va a gustar pero la niña es linda cuando…
—¡Muahhhh! —Riley pone un gran, y extremadamente ruidoso beso en mi.
Mierda. Camine hacia eso, ¿No lo hice? Aun así, es un poco divertido. Quiero decir, sé porque fue hecho eso. Molestar a Jade. Y por supuesto funcionó. Los ojos de Jade destellan peligrosamente, una indicación de que ella está en un estado de asesinato.
—Tu pequeña…—
Ella comienza pero yo le corto. —¡Jade! —le grito mientras pongo a Riley detrás de mi.
—¡Que! —
—Vamos, solo era una broma. No hay necesidad de lastimarla. Solo es una niña y es tu hermana. —explicó innecesariamente.
—Oh, no voy a lastimarla. Voy a matarla. —
—Oh, no voy a lastimarla. Voy a matarla. —Riley remeda.
Casi me golpeo la cara. Eso no va a ayudar a calmar a Jade. Muevo mi cabeza y así puedo ver al pequeño monstruo. —Monstruito, no molestes a tu hermana. Ella se acaba de levantar, ¿Okay? —
Riley me mira y estoy un 99% segura de que ella iba hacer lo que le dije, pero luego Jade tenía que gritarle.
—¡Solo vete de aquí tu pequeña petarda! —
Y naturalmente, Riley tenía que vengarse y remedar. —¡Solo vete de aquí tu pequeña petarda! —
—Riley…—Jade advierte.
—Jade. —ruego, esperando tener a la mayor de las hermanas y detener esto sin sentido.
—Riley…—Riley remeda, ignorando mis intentos de hacer la paz.
Jade tomo un paso hacia delante. —Uno. —ella dice y me estómago se revuelve. Odio cuando ella cuenta.
—Uno. —Riley remeda.
Ugh. Mátenme. Solo mátenme ahora.
—Dos. —
—Dos. —
—¡Eso es todo! —Jade chasquea, totalmente saltándose el número tres. Ella se lanza sobre mi, pasando sus manos tratando de agarrar a Riley detrás de mi y casi la agarra, pero la bloqueo. La tomé por la cintura y la empuje poniendo todo mi peso contra ella. Apenas y funciona. Pero es lo suficiente para que Riley escape.
—Riley, vete. —jadeo.
—No gracias. —escuche detrás de mi.
Okay, así que Riley no se quiere ir.
¿Qué más puede hacer más que concentrarme en Jade? Es la única cosa lógica por hacer. Quiero decir, si Riley no se quiere ir, entonces tengo que hacerlo para que Jade ya no este con ese estado de matar.
Solo que no se que diablos se supone que haga. Así que lo hago.
—Cálmate, Mami. —le susurro al oído, tomando la oportunidad para tratar y hablar para hacerla entrar en razón ahora que ella está presionada contra mi.
—¡No! —ella aun se esta moviendo, tratando de agarrar a Riley, pero no es tan fuera como antes.
Creo que funcione un poquito.
—Solo cálmate. —murmuro antes de dejarle un beso en el lugar debajo de su oreja. Ella se encoge, solo un poquito; pero solo eso. Es la única respuesta que obtengo por eso.
—No. Voy a...mmph. —
Le mordí el lóbulo de la oreja a la mitad de su oración. No demasiado fuerte, pero lo suficiente fuerte. Por un segundo olvidé que estaba lidiando con la rara de mi novia. "Rara" es la palabra operativa. No se que estaba pensando con la cosa del beso.
Jade empuja mis hombros un poquito, aun queriendo que la deje ir así puede matar a su pequeña hermana; pero al mismo tiempo esperando por más obvio que la empecé a calmar al segundo que la mordí.
Dios, morderla debió ser la primera cosa que debo intentar. Tengo que recordar eso la próxima vez.
—¿Vas a dejar a Riley tranquila? —pregunto, sabiendo su respuesta desde ya.
—No. Voy a matarla. —ella responde, pero bastante menos intenso que antes. Aun así, no es la respuesta que estaba esperando, así que la mordí otra vez.
Esta vez Jade gime bastante alto antes de inclinarse hacia mi y poner sus brazos alrededor de mi cuello. —Bien, dejaré a la pequeña petarda. —ella se rinde.
Le recompensó con una cuota de mordisco en los labios.
—Dios, eres buena en eso. —ella gime. Y ese sonido hace que toda la sangre suba a mi cara. Dios mío, ella tiene un buen gemido. Bajo y intenso y…
—¿Quieres decir que todo lo que tengo que hacer es morderte y así te calmaras? —
De acuerdo Riley tenía que escoger el segundo que calme a su hermana para tomar otra pelea.
Siento como Jade se tensa y no hay manera de que deje que el pequeño monstruo arruine mi trabajo. —Fuera, Monstruito. —ordenó pateando a Riley en el trasero.
—Ow. —ella llora, a pesar de que no la lastime.
—Ahora. —
—Okay, okay. Voy. —ella dice. Y con eso ella realmente se va sobando su trasero.
Rio por lo bajo y luego regreso a mi novia, quien no se esta riendo. —¿Que? —
—Si ella empieza a morderme, bebé, te voy a patear el trasero. —me amenaza.
Ruedo mis ojos. —Comienza a bañarte o iremos tarde a la escu…—
—No me digas que hacer. —ella me corta.
—Okay… haz lo que quieras pero…—
—Aun me estas diciendo que hacer y eso suena como si estuvieras a punto de tornarlo a un ultimátum. Y odio los ultimátum. —dice, dándome una mirada seria y cruzando los brazos sobre su pecho.
Okay…
—Bien. Me voy en 20 minutos porque no quiero llegar tarde a la escuela. —y con eso, me dirijo al primer piso para tomar un pequeño desayuno con las gemelas y esperar a Jade. Es lo mismo desde hace tres días. Riley hace un desorden, Amber no.
20 minutos más tarde, Jade baja las escaleras. No tengo idea de cómo ella se baño, cambio y maquilló en menos de 20 minutos. Estaba esperando que le tomará al menos unos 30. Ella usualmente lo hace.
—Vámonos. —ordenó, asegurándose de que yo haga lo que ella me dice.
Que importa. No me siento bien como para discutir lo injusto que es esto, así que lo dejó pasar.
—Bye chicas. —les digo. Amber corre y me da un abrazo. Riley me da los cinco.
Estoy cerca de la puerta cuando escuchó que Joy me grita desde las escaleras.
—¿Si? —le gritó de regreso.
—¡No te olvides de recoger a las niñas después de escuela! —
¡Mierda! Lo olvide completamente.
—¡No lo haré! —le grito mientras pongo un recordatorio en mi teléfono. Luego pongo un recordatorio para el siguiente jueves también. Espero que Jade no haga nada para tener otras tres semanas de detención.
Antes de que pueda terminar con mis recordatorios, me cae un mensaje. Un muy molesto mensaje.
—¡Aww hombre! —chilló, corriendo por mi carro. Necesitar llegar a la escuela en un zass.
Apuro a Jade al carro lo menos mandón que puedo, pero aún estoy prácticamente empujándola...lo cual a ella no le gusta.
—¿Por que el apuro Vega? —
—No quiero llegar tarde. —
Jade entrecierras sus ojos mientras le abro la puerta del pasajero. —Aun si manejas a tres millas por horas, estaremos llegando a tiempo a la escuela. —explica lentamente; como si yo fuera una persona especial.
Ella tiene razón, totalmente tiene razón; pero no estoy preocupada por la estúpida campana. Tengo que llegar a las escuela lo más rápido posible por otras razones.
Corro, literalmente corro, al lado del conductor y me meto. Aun puedo encender el auto antes de que Jade se meta.
La miró fijamente. ¿No puede moverse más rápido?
Muevo mi pierna impacientemente mientras que ella se tomo su dulce tiempo para meterse en el carro y cerrar la puerta de golpe.
—¿Cita con alguien? —pregunta.
—Cinturón de seguridad. —replicó.
Ella me ignora y eso está bien. Normalmente tengo que pelear con ella un poquito sobre eso antes de darme por vencida, pero hoy no. Solo manejo. Si tenemos un accidente y ella sale volando por el parabrisas…
—Bebe, ¿Quien te texteo? —
—Sikowitz. —respondo inmediatamente; no tomo en cuenta las sospechas en su tono de voz.
Ella se burla, como si no creyera. Miró a su lado, preguntándome porque no me cree.
—Sikowitz no tiene teléfono. Apuesto a que no sabe como usar uno. —ella explica.
Ah, ahora la burla tiene sentido. Si ella realmente cree que Sikowitz no tiene teléfono entonces lo único que quiere decir que ella piensa que estoy mintiendo acerca de quien me texteo.
—Bueno, tal vez el compro un teléfono y alguien le enseño como usarlo. —sugiero.
Ella levanta su mano expectante-mente. —Dame tu teléfono. —
—No. —niego con la cabeza. ¿No pasamos por esto ya? Ella debería creer que le estoy diciendo la verdad cuando le doy una respuesta.
—¿No? —
—Si, no. —digo firmemente mientras pongo mi teléfono entremedio de mis piernas.
Para las personas normales, eso es un impedimento. Para Jade, no parece significa nada porque sin previo aviso mete su mano entre mis piernas tratando de agarrar mi celular.
—¡Jade! —le gritó, quitando su mano de mis piernas y cerrándolas fuertemente.
—¿Cual es el problema, Vega? —
¿Cual es el problema? ¡¿Cual es el problema?!
—No puedes solo...solo…—
—No puedes solo, ¿Que? —
—¡Hacer cosas como esas! —le gritó.
—¿Cosas como poner mi mano entre tus piernas? —miro como ella enarca una ceja en señal de pregunta.
—¡Si! —exclamó.
—¿Por que no? —
—¿Por-porque? —
Ella no puede estar hablando en serio.
—Si, dime porque no puedo poner mi mano entre las piernas de mi novia, Vega. —
¡Mierda! Mierda, mierda, mierda. Ella me tiene; y ella sabe eso también porque ella tiene una sonrisa y empieza a buscar otra vez.
—¡No! —chilló. —No cuando estoy manejando. Puedes causar un accidente. —hice un punto. Es verdaderamente real. Gracias Dios, es verdad.
—Así que, si llegamos a tener una luz roja, puedo poner mis manos entre tus piernas, ¿Verdad? —ella me sonríe maliciosamente.
¡Dios, desearía que ella parara de decir eso! ¡Mi cara debe de estar magenta ahora!
—¿Verdad, Vega? —
Asiento con mi cabeza. —Si, seguro. —trago duro.
¡Oh hombre! ¿En qué diablos me he metido?
Jade pone su mano en mi rodilla y mi respiración se acelera en cuestión de segundos. No dudo que ella la deje allí hasta que tengamos una luz roja, luego ella va...ella va…
Luz amarilla.
Aceleró, en lugar de bajar la velocidad. Lo se mejor pero lo hago de todos modos, ¿Por que? Porque la mano de Jade esta en mi rodilla, esperando a que obtengamos una luz roja. Y ya es una distracción tener su mano allí. Más aún porque la ansiedad me hace una persona nerviosa, y una conductora insegura.
Suspiro en derrota mientras saco mi teléfono y se lo doy. Ella me sonríe.
Si, ella gano esta vez.
—Bebé, ¿Por que Sikowitz quiere que vaya al teatro Caja Negra? —me pregunta mientras lee el mensaje.
—Tengo que tomarle una foto a lo que él haya puesto ahí. —
—Algo como, ¿Que? —
—Aún no lo se. El me mandare un mensaje y me dirá que es. —
—¿Por que? —
—¿Para probar que estuve ahí? —me encojo de hombros.
—¿Por que tienes que ir ahí en primer lugar? —
Frunzo el ceño un poquito antes de enfocarme en la carretera. ¿Que con todas esas preguntas?
—Um, no se porque tengo que estar ahí. Sikowitz dijo que era una competencia pero el nunca nos dijo que le iba a pasar a quien sea que sea el primero en no presentarse. —
—Espera, ¿Nos? ¿Quién más está haciendo esto? —
—Melissa. —me encojo de hombros.
—Tu, Melissa, y, ¿Quien mas? —
Frunzo el ceño. Ella suena un poco molesta. Luego le doy un vistazo y ella luce muy molesta pero ¿Por que?
—Solo Melissa y yo. —frunzo el ceño en confusión. No tengo miedo de mostrarle lo confundida que estoy. Esperando a que ella sea un poco gentil y me explique porque ella de repente está enojada.
—¿Por que solo ustedes dos? —ella apenas y lo dice mientras rechina los dientes.
—No se, porque somos las nuevas. Creo que algún tipo de iniciación. Como que nosotras tenemos que demostrar que tan dedicadas estamos en la escuela, corriendo por toda la ciudad cada vez que el no da la palabra...texto. Y ahora que lo pienso más acerca de eso, es un poco molesto. —muevo mi cabeza a un lado y frunzo el ceño, realmente me esta empezando a irritar entre más lo pienso. —Sabes cuantas veces he tenido que cancelar mis planes solo porque el me texteo queriendo que vaya a Nozu, Freezy Queen o el parque…—
—Espera, ¿No solo se miran en la escuela? —
Ruedo mis ojos, irritándome mas con mi maestro. —Eso seria genial. —respondo casi anhelando. —Pero noooo. Sikowitz esto tan malditamente creativo. —
—¿Y nunca pensaste que podría haber algo raro en todo eso? —
Lo pienso por un segundo. —No. Realmente no. Quiero decir, Sikowitz es un hombre raro. El a veces no usa zapatos y algunas veces entra por la ventana-realmente, sabes lo que encuentro raro. El nunca dijo lo que el ganador obtendrá y que le pasaría al perdedor. — jadeo. —¿Que pasa si no hay recompensa? ¿Que si he estado haciendo todo esto por nada? —
—Eso no. —ella me golpea, ella realmente me golpeó en el hombro.
—¡Ay! —lloro.
Ella me ignora, solo sigue murmurando como si nunca le hubiera interrumpido .
—¿No pensaste en que me hubiera gustado saber que te encontrabas con una chica por toda la ciudad por quien sabe cuanto tiempo lleva esta "tarea"? —
—Um. —
—Y, ¿Cuánto tiempo lleva? —
¿Cual es su jodido problema?
—¿¡Cuanto tiempo Vega!? —ella prácticamente grita.
Me encojo un poquito, tan segura de que ella me va a golpear otra vez; pero ella no lo hace. Ella aún está esperando por una respuesta.
—Um. —pienso en el día en que obtuve esta tarea. Recuerdo ese día claramente porque fue el día en el que casi me ahoga con la sucia nota de Jade. —El lunes pasado. —respondo.
—¿Lunes pasado? ¡Eso es casi dos semanas atrás! ¿Y tu nunca me lo dijiste? —
—¿Por que tendría que decírtelo? —
—¡Porque eres mi novia! —
Pienso en eso por un momento, pero no entiendo porque ella está tan enojada. —¿Quieres que te diga acerca de todas mis tareas solo porque eres mi novia? —pregunto. Entiendo que tengamos que compartir cosas entre nosotras, pero eso está pasando un poquito en mi opinión.
—Espero que estés siendo inteligente y que no seas realmente tan estúpida. —
¿Huh?
—A quién estoy engañando, te estoy hablando a ti. —
—Hey. —protestó.
—Vega, te has estado mirando con una chica por toda la ciudad. ¿No crees que yo estaría un poco incomoda con eso? —
—Um…—realmente no lo entiendo.
—Okay… ¿Como crees que me sentiría si Beck aun fuera mi novia y se estuviera viendo con Melissa en lugares secretos por toda la ciudad y me entero semanas después? —
Oh. Ahora lo entiendo. Estoy saliendo con Jade, lo cual me hace lesbiana, y ella no estaría cómoda si yo estuviera saliendo de paseo con otra chica...pregunto si eso quiere decir que puedo salir con un chico entonces.
Probablemente no. Salí con chicos antes lo que quiere decir que no solo le voy a las chicas. Probablemente tengo una clara guía de pasar tiempo a solas con ambos sexos. No es eso justo.
—¿Lo entiendes ahora? —la voz de Jade me saca de mis pensamientos.
Parpadeo un poquito. Ni siquiera me di cuenta de que ya estamos en la escuela. Mentalmente me reprendo. Manejar en piloto automático mientras yo estoy Lalalandia no es seguro.
—Si. —digo. —Lo entendí. —
Estaciono mi carro y me rehusó a mirar a mi novia mientras agarro mis libros del asiento trasero.
—Entonces porque aun luces pérdida. —
—Me acabo de dar cuenta de algo. —respondo rápidamente.
—¿Como que? —
Ruedo mis ojos. Si le quisiera decir que me acabo de dar cuenta de que soy prácticamente una prisionera porque no parece ser tenga probabilidades de tener una vida fuera de ella, no le podría dar esa vaga respuesta. Así que decido molestarla un poco.
—Melissa es bonita. —
Jade entrecierra los ojos.
—¿Que? No me digas que no te has dado cuenta. —
—No lo hice. —ella gruñe.
—¿De verdad? Ella tiene un cabello rojo maravilloso no lo has visto. —
Jade mueve su mandíbula de lado a lado, y me siento mal por hacerla enojar; pero al mismo tiempo es tan malditamente sexi cuando ella me mira de esa manera.
Ella se da la vuelta, tirando de la manija de su puerta.
Suspiro interiormente. No puedo creer que me guste eso.
—Pero tu, ¿Mami? —digo. Y ella se da vuelta, con su mano aun en la manija, pero al menos ella me está dando su atención.
Cierro mis ojos y me acerco a ella, definitivamente invadiendo su espacio personal. —Tu eres la chica mas sexi. —mordí su labio. —No tienes nada de qué preocuparte. —lo hago de nuevo. Y ella sonríe.
—Mejor que no tenga nada de qué preocuparme. —
—No lo tienes...por ahora. —sonrió maliciosamente.
Ella sostiene mi cara con ambas manos y me besa fuerte...golpeando mi labio lastimado totalmente.
—¡Ow! —lloro, alejando mi cara y cubriendo mi boca con ambas manos.
—¿Cual es el problema, bebe? —ella me sonríe.
—¡Lo hiciste a propósito! —le acusó.
Ella me guiña el ojo y sale del carro.
—Rara. —murmuró mientras hago lo mismo.
—¿Qué fue eso? —
Suerte la mía, mi teléfono se iluminó. —¡Me tengo que ir! Sikowitz me acaba de mandar el mensaje de cinco minutos de advertencia. —le gritó, corriendo por todo el pasillo hasta el teatro Caja Negra.
Melissa ya está ahí cuando llegó. Ella ni siquiera se da cuenta de que ya no está sola. Está de espaldas y con los audífonos puestos.
Me acerco por detrás y le quito un auricular del oído. —Bonito encontrarte aquí, Lissy. —le digo.
Ella claramente se encoge. Ella odia que le llame así. Ella dice que suena como a ETS. Y yo odio cuando ella me llama…
—Icky Vicky, veo que lo lograste. —
Es mi turno de encogerse. Realmente odio que me llamen Vicky. Es Icky y se lo explique, así que naturalmente ella me llama Icky Vicky.
—No me llames así. —le chasqueo.
—Tu empezaste. —ella se encoge de hombros.
—¡Ugh! ¿Cuando no te vas a presentar así puedo ganar y terminar con esto? —gimoteo.
—Veo que estas de un humor amargo. —ella observa.
Suspiro y trato de calmarme inmediatamente. No tengo que desquitarme con ella. —Lo siento, solo estoy teniendo un día raro. —le explico.
—¿Empezando con que? —ella dice apuntando a mi labio, el cual aún está palpitando por culpa del beso de Jade.
—Si, estaba tratando de levantar a Jade para venir a la escuela y ella me pateó por accidente. —añado cuando los ojos de Melissa se abren como platos. Luego le explico mi mañana. Luego los intentos de levantar a Jade, la patada en la cara, jugando de árbitro con las hermanas...
—Wow. ¿Todo eso en una sola mañana? —
—Sip. Luego ella se enojo porque se acaba de dar cuenta sobre esta tarea. —continuó, porque aun no he llegado a esa parte aun.
Melissa frunce el ceño. —¿Hasta hoy, en esta mañana? —
—Si…—respondo sospechosamente.
—¿Hemos estado haciendo esto por casi dos semanas y tu se lo vienes a decir hasta hoy? —
—¿Que? —pregunto a la defensiva.
—Oh, vamos, ¡Vicky! ¡No puedes estar hablando en serio! —
Le frunzo el ceño. Ya tuve esta plática con mi novia. No me siento bien como para volverá escucharla. Si, tengo el privilegio de volver a escucharla.
—Te has estado mirando con otra chica...a solas...en lugares que no son públicos…—ella empieza, probablemente esperando a que pueda llenar la parte en blanco.
Ruedo mis ojos. —¡Suenas como ella! —
—Bueno, ella tiene razón. ¿Como no lo puedes entender? —
—¡Lo entiendo! —
Ella enarca una ceja.
—Okay, no lo entendí antes, pero no es como si estuviera haciendo algo malo. Ni siquiera un pensamiento malo cruzó por mi cabeza cuando estuvimos nosotras solas en esos lugares. Jade debería de confiar en mi.—explicó.
—Ella debería. —Melissa está de acuerdo. —Pero la confianza no viene sola. Ni siquiera yo confío en Danny un 100%... y eso que yo soy la "buena" en nuestra relación. —
—¿Me estas diciendo que le dijiste a Danny sobre esta tarea? —pregunto, tratando de asegurar que entendiendo todo esto de confiar o no.
—No. No le dije. —
Mis ojos se iluminan. —¡Aja! ¿Por que no? —pregunto burlonamente.
—Porque yo no soy la lesbiana que se está viendo con una linda pelirroja. —ella mueve su cabello coquetamente.
—Yo. —me retengo de decir que no soy una lesbiana mientras estoy saliendo con una chica. —Sabes, me empezaron a gustar los chicos también. —le digo.
Ella mueve su cabeza a un lado y me sonríe maliciosamente. —¿Lo que me estas tratando de decir es que tu me puedes cambiar, Vicky? —
Le sonrió maliciosamente. —Solo digo que a Danny le gustaría saber que su actual novia se ha estado viendo con su lesbiana ex-novia a solas...por toda la ciudad...en lugar que no son públicos…—
—Se te olvidó mencionar el hecho de que soy si muy bonita nueva novia. —ella me guiña.
Ruedo mis ojos. —No eres tan bonita. Tu jodida EST. —
—Oh, estoy bastante linda. —ella pelea.
—No lo suficiente como para hacer querer engañar a mi novia. No es como que lo quisiera hacer de todos modos. —
—No lo sé, Vicky. Jade engaño a Beck contigo. ¿Eso no te hace cómplice o algo? —
Ella solo me esta molestando. Lo puedo decir; pero me siento culpable inmediatamente. Como si fuera una persona horrible. Aun cuando se que es no es verdad, Jade no engaño a Beck, no conmigo, aun me siento culpable. Porque eso piensa Melissa que paso. Eso es lo que ella piensa de mi.
Nuestros teléfonos vibran y miramos nuestro mensaje. Es una foto de una estrella azul. La encontramos casi inmediatamente y le tomamos la for para mandársela a Sikowitz; justo a tiempo para el toque de advertencia de la campana.
—Hey, Vicky. Quiero preguntarte algo importante. —
—Okay, ¿Qué pasa? —le doy toda mi atención. Ella se mira como si sea lo que sea es muy importante para ella. Ella pasó de estar molestando a estar seria en cuestión de segundos.
Ella toma una bocanada de aire. —Tu eres la ex-novia de mi novio. —
Mi atención quedó atrapada. No tengo idea de adonde va todo esto. Pero suena mal y no quiero que eso pase. No puedo decir que Melissa y yo somos las mejores amigas, pero creo que hemos estado trabajando en algo, lo cual está bien para mi. A veces necesito una chica para hablar. Quiero decir, tengo a Trina, pero ella es mi hermana...y ella es Trina. Luego está Jade, quien aun me odia aunque no lo demuestra mucho porque ahora es mi novia, y Cat es bueno, ella es Cat.
—Quiero que seamos amigas. Realmente quiero. Eres una buena persona. Y eres tonta y me haces reír. —
—¿Por que eso suena como a que estuvieras rompiendo conmigo? —interrumpo.
—¿Ves? —ella se ríe un poco.
—¿Pero? —prosigo.
—Pero pienso...lo que quiero decir es…—ella tomó otra bocanada de aire. —Lo amigos tienen que ser honestos los unos con los otros eso es lo que quiero hacer. —
—Por favor hazlo. El suspenso me está matando. —ruego.
Ella asiente en entendimiento antes de tomar un poco de aire y dejarlo salir. —Acerca del partido de fútbol de Chris en sábado, estaría un poco incómoda si tu vas con nosotros. —
Parpadeo. Eso no fue lo que pensé que diría.
—Es solo que él te recuerda como la novia de Danny, y no entiendo que ya no lo eres, y que ahora yo soy la novia de Danny...solo no quiero confundirlo…—
Levanto mi mano. —Lo entiendo. No digas más. —le doy una pequeña sonrisa. Me siento mal por decirle a Chris que iría, pero Melissa tiene un punto. Desearía que hubiera pensando en ella antes de aceptar ir a ese juego en fútbol en primer lugar.
-Así que…-
-Así que le mandare un mensaje a Danny diciéndole que no iré- le aseguro que no hay sentimientos malos. Que entiendo que aun podemos ser amigas
—Um, quizás yo deba decirle. —
Ruedo mis ojos. —¿Que es lo que vas a hacer Lissy? ¿Le vas a decir que no puedo ir porque su nueva novia no puede hacerme frente? —
—Entonces, ¿Qué les vas a decir, Icky? —ella me mira mordazmente.
—Tengo que darle una razón, ¿Tu jodida EST? ¡No le debo nada a Danny! —
Ella suspiró en alivio cuando se da cuenta de que solo la estaba molestando y me da una genuina sonrisa. —Gracias, Vicky. —
—No hay problema. —le sonrió de vuelta.
-0-
—¿Identificación por favor? —la mujer con el portapapeles me pregunta cuando por fin estoy en la entrada de la línea para recoger a las niñas.
Le doy mi identificación y ella la escanea bien antes de devolverla con una sonrisa nada amigable.
Dios, esta mujer si que se toma su trabajo muy en serio. Ella ha tenido una mano levantada frente al pecho de Amber desde que la niña me vio y trató de correr a mi carro.
Pero creo que la puedo entender. No querría que un extraño se lleve a los niños de alguien.
Finalmente ella deja subir a las niñas al carro. Amber le rueda los ojos y Riley le da una cierta sonrisa.
Frunzo el ceño, un poquito confundida. No creo que haber visto nunca a Amber rodarle los ojos a alguien. Tal vez esta mujer es una completa p-palabra.
Riley se sube en el asiento trasero del carro y me da una sonrisa tímida. Le sonrió de vuelta un poquito nerviosa. Creo que ella tiene algo.
—¿Que pasa, Tori? —Amber me dice mientras se sienta en el asiento de enfrente.
—Um, hola Mamita. —respondo con una sonrisa confusa. Amber usualmente dice "Hola" no "Que pasa"
Ella me rueda los ojos. —Soy Riley. —me explica.
La miro; luego miro a Riley. Ahora lo entiendo. Ellas cambiaron. Riley está actuando como Amber y Amber está actuando como Riley.
Suena un bocinazo detrás de mi y recuerdo que tengo que comenzar a manejar.
—Cinturón de seguridad. —llamó.
Riley se lo pone inmediatamente. Amber se rehúsa, así que se lo pongo.
Cuando manejo, ella se lo quita.
—Vamos, Mamita, no es divertido. —busco el cinturón y se lo vuelvo a poner.
—Soy Riley. —ella repite exasperadamente.
Miro por el retrovisor y cacho lo ojos de Riley. —Y se supone que tienes que ser Amber. —le confirmó.
Ella asiente.
—Solo para aclarar, ¿Ustedes están haciendo algún trabajo de la escuela y se supone que yo le tengo que seguir? O ustedes están tratando de engañarme y no funciona porque se por el hecho de que tu. — apunto a Amber. —Eres mi versión dulce de Jade mi Mamita. Y tu. —miro a Riley. —Eres mi versión de monstruo de Jade, mi Monstruito. —
Ambas chicas sonríen de oreja a oreja.
—¿Que? —pregunto.
—Tu nos diferencias. —Amber responde, tímidamente.
—Claro que las diferenció. Esperen, ¿Me estaban poniendo a prueba? —finjo sorpresa y decepción antes de atacarla con los conejos gemelos de las cosquillas. Ella se ríe y no puedo hacer mas que reírme con ella. Ella es tan linda y adorable. Ella no necesita actuar como Riley nunca más. Se mira raro en su dulce cara.
Riley se quitó su cinturón y se inclina, poniendo su cabeza entre la de Amber y la mía. Y ella no necesita actuar como Amber nunca más. Es un poco horripilante y parecer ser como si ella estuviera pasando por algo drástico...como conspirar contra el mundo.
—Sabes, Beck aún no sabe diferenciarnos. —Riley anuncia.
—Bueno, yo no soy Beck. Ahora siéntate. —
Ella hace lo que le pedí.
—¿Hey Tori? —ella me llama desde el asiento de atrás.
Enarco mi ceja. —Cinturón de seguridad. —
—Oh cierto. —ella dice antes de ponérselo. —¿Nos vas a llevar a casa? —
—Sip. —
—¿Podemos ir a la tuya mejor? —
No es una mala idea. Mi casa está más cerca de la escuela de todos modos. Si llevo a las chicas a mi casa no tendré que manejar 20 minutos hasta su casa, dejarlas, y manejar otros 20 minutos para recoger a Jade, volver a manejar otros 20 minutos para ir a dejar a Jade, y el regreso a mi casa...serian otros 20 minutos.
Hm, no es una mala idea.
—Okay. —me encojo de hombros. —Solo le llamare a tu madre y le haré saber a ella no entra en pánico cuando ella no las escuche caminar a la puerta en la siguiente media hora. —
—Mamá no esta en casa. —
—Bueno entonces a tu papá. —replicó sin pensar en el hecho de que nunca les he oído mencionar a Sr. West. No a Riley, no a Amber, no a Joy, no a Jade. Solo sugiero porque nunca me ha pasado dejar a dos niñas de tercer grado en una casa sola.
—Papá no vive con nosotros. —Riley frunce el ceño.
—Oh, ¿Dónde vive? —
—En Nueva York, con su novia. —
—¿¡Nueva York!? —chillo. —¿Desde cuando él vive ahí? —
—Desde que tenemos cinco. —Amber deja salir.
Tres años. Su padre ha estado lejos por tres años. No lo entiendo cómo...dónde deja eso a Jade, y se que no es mi asunto y que si ella se da cuenta de que he estado inmiscuyendo en si vida, pero yo pregunte de todos modos. Tengo que. —¿Donde esta la mamá de Jade? —
—Ella vive en Nueva York.—
—¿Qué? ¿Con su padre? —
—Uh-huh. Ella es su novia otra vez. —
Oh mi Dios. Tenía que preguntar, ¿No es así? ¡Tenía que preguntar! ¡Eso es un solo...desorden! ¿Que hizo el? Se divorció de la mamá de Jade, se casó con la mamá de las gemelas, se divorció de ella, luego ¿Dejó a Jade con su esposa número dos para ir con la número uno? ¿Por que no se llevó a Jade con el? Mejor aún, porque la mamá de Jade no vino y se la llevo. ¡¿Que diablos esta pasando?!
—¿Tori? —una de las gemelas me llama.
—¿Que? —
—La luz está en verde. —la otra termina.
¡Mierda! Concéntrate Tori. ¡Tienes a dos pequeñas niñas en el carro contigo! Me reprendo.
Agradecidamente, llegue a casa sin ningún incidente. No hay nadie así que les di a las gemelas algo de picar y les hice hacer sus tareas antes de ir a HA para recoger a Jade una hora más tarde.
—Bien. —anuncio una vez que estamos en mi escuela. —Mamita, pásate al asiento de atrás con tu hermana. Jade se sentara al frente. —
—Okay. —ella acepta antes de hacerlo.
Solo hemos estado sentadas en el desolado estacionamientos cerca de dos minutos antes de que alguien golpee mi ventana. soltó un poquito. ¿Quien demonios…?
Cuando bajo la ventana, Beck pone su cara en mi carro. —Hey Tori. —él sonríe.
—Hola. —le sonrió.
—Así que… ¿Qué estas haciendo aquí? —
—Estoy recogiendo a Jade. —replicó, recalcando lo obvio. —¿Que haces tu aun aquí? —
—Esperando por ti. —
Frunzo el ceño. ¿Le escuche bien?
—¿Podemos hablar? —el pregunta, mirando a las gemelas y haciéndoles un saludo.
—Hola Beck. —Riley dice suavemente.
—¿Que pasa Amber? —él responde, probándome que él realmente no puede diferenciarlas. —Hey Riley. —le dice a Amber. Ella rueda sus ojos y saluda con poco entusiasmo mientras me da una mirada que claramente dice "¿Ves lo que digo?"
Me rio.
Beck me mira, probablemente preguntándose qué es tan gracioso, pero solo niego con la cabeza. —Quiere hablar en privado, ¿Cierto? —
El asiente.
—Quédense quietas. Ya regreso. —le digo a las chicas.
Salgo de mi carro y caminó un poco lejos, lo suficientemente lejos así estamos fuera de su rango auditivo, pero lo suficientemente cerca para poder mirarlas.
—Jade va a salir pronto, así que haré esto rápido. —el empieza.
—Okay…—
—Mira, no es fácil preguntarte esto, así que solo lo dejare ir. —el continua.
Whoa...Deja Vu. Y siento mi corazón acelerarse. ¿Que diablos tiene el qué decir?
—¿Jade te está amenazando para que salgas con ella? —
Mi mandíbula cae abierta. Eso no es...ni siquiera se. —¿Que? —finalmente soy capaz de decir.
—Yo solo…—el me mira a los ojos y se encoge de hombros. —Mira, no tienes que hacerlo más. —
—¿Que? —repito estúpidamente.
—Ahora, no te estoy diciendo que me digas que es. Lo que sea que ella tenga contigo es tu asunto, pero si tu quieres solo di una palabra y yo puedo encontrar alguna manera de ayudarte…—
—Ella no me está amenazando. —le interrumpo, dándome cuenta de que él está serio. En serio, él cree que está intentando salvarme de la gran mal Jade.
—Tori, eres una mala mentirosa. —el me dice.
Naturalmente, me lo tomo como una ofensa porque...no estoy mintiendo. —Ella no me está amenazando. —repito.
—¿En serio? —el enarca una ceja y cruza los brazos sobre su pecho. —Entonces, ¿Cuál es esa cosa que haces cuando haces algo con lo que ella no está de acuerdo, huh?-
—¿Que cosa? —
—Esa cosa. —él enfatiza con un raro gesto de manos.
—¿Huh? —estoy jodidamente confundida.
—Tu sabes, cuando ella dice "dame tu mano". Y tu se le das tu mano automáticamente. A lo que no protestas. Es como si eso fuera algún tipo de clave entre ustedes o algo así. —sus ojos se entrecierran como si él acabara de tener la mayor epifanía. —Espera, es un tipo de clave, ¿No es así? —
—¡Eso no tiene sentido! —me burlo.
—¿Oh? —
—Si, solo confió en las personas de esa manera. Tengo una naturaleza muy confiada. —explico.
—¿En serio? —
—¡Si! —
—Dame tu mano. —él dice tratando de agarrarme.
Me alejo de él.
—¿Ves? —el dice presumidamente.
Entrecierro mis ojos. Okay...tal vez no tenga una naturaleza muy confiada. —Tal vez solo confió en ella. —
El se burla de mi.
—¿Por que fue eso? —
—¿Tu confías en ella? —
—Si. —
—¿En serio? —
—¡Si! —le digo un poquito alto. Me estoy comenzado a agitar.
—¿En la chica quien te pateo en la boca esta mañana? —el provoca.
—Fue un accidente. —
—¿Estas segura de eso? —
—¡Si! —
—¿Y supongo que el ramo de margaritas es su manera de demostrarte lo mucho que se preocupa por ti? —
—Ella tenía sus razones para hacerlo. —la defiendo. ¿Por que la estoy defendiendo?
—Así que ese tiempo en el cuarto del conserje…—
¡Eso es todo! —¿¡Ella te amenazó!? —le grité.
El me frunció el ceño. Claramente confundido. Pero hice una simple pregunta. Nada confuso del todo.
—¿Es por eso que ustedes estaban saliendo? ¿Porque ella te amenazó? —le separe, para que se de cuenta que tan tonto se escucha.
—No, nosotros estábamos saliendo porque en realidad la amo. —
—Bueno, tal vez Jade y yo aun no llegamos al punto de nuestra relación donde podemos utilizar la A-palabra pero aún estamos saliendo Beck. ¡Trata con eso! —peleo de regreso.
—¿Así que realmente te gusta ella? —
—¡Si! —
—Y puedes mirarme a los ojos y decírmelo. —
—¡Si! —el enarca una ceja, esperando a que yo termine el resto. Así que lo miro a los ojos y le digo. —Ella realmente me gusta. —
El se mueve un poco hacia atrás, como si él no estuviera esperando a que fuera capaz de hacerlo. Hasta yo estoy sorprendida de que fui capaz de hacerlo, ser honesta.
—¿Por que? —el me pregunta suavemente.
—¿Por que? —frunzo el ceño.
—Si, mírame a los ojos y dime porque te gusta ella. —
Miro abajo. ¿Puedo? Ni siquiera lo pensé ¿Me gusta ella?. Beck tiene razón. Ella no es una buena persona. Ella me pateó esta mañana. Pero fue un accidente. Y la mirada que ella me dio cuando vio que estaba realmente lastimada, la manera en que ella tomo la cosa más cercana a ella y la uso en mi boca, la manera en que ella me vio cuando se disculpó...ella no es un monstruo.
Pero luego están las margaritas. Eso fue malo también, ¿Verdad? Pero la razón por la que ella lo hizo. Tal vez ella debió hablar conmigo como una persona normal, pero ella lo hizo porque no confía en Ryder. Ella no me quiere cerca de el. Ella me quiere tener segura.
Escucho un bocinazo, la bocina de mi carro, me hace saltar. Me doy vuelta para ver y veo a Jade parada al lado de la puerta del pasajero. Ella me esta dando esta mirada entre un ceño fruncido mezclado con curiosidad.
Me doy vuelta y miró a Beck a los ojos y respondo a su pregunta. —Ella es buena para mi, Beck. Ella me hace sentir...segura. —le susurro la ultima parte antes de trotar hacia mi carro.
Dios, ¿Que si lo arruine con eso? ¿Que si no dije la cosa correcta? ¿Por que el esta así? ¿El de verdad quiere ayudarme? ¿De verdad el cree que realmente necesito ayuda? O ¿Estaba celoso? ¿Querrá el a Jade devuelta? Porque no creo...no creo que estar preparada para devolvérsela. Esta Jade, la que me está tolerando porque simplemente estoy saliendo con ella para poner a su ex celoso, es mil veces mejor que la que me odia y lo demuestra abiertamente. Y no estoy preparada para volver a esa Jade.
Recuerdo la promesa que hice, lo hago. Recuerdo que supuestamente tengo que ayudar a Jade y Beck volver a estar juntos, pero creo que solo estoy esperando que eso no suceda hasta que Jade deje de odiarme. Que podamos ser amigas cuando las cosas vuelva a como tiene que ser.
—¿Sobre que fue todo eso? —Jade me pregunta cuando entro al carro.
—Nada. Cinturón. —ordenó cortamente mientras me pongo el mi para hacer énfasis.
Jade me ignora.
Y Riley también lo hace. Ella se pone en medio de nuestro asientos y pregunta. —¿De qué quería hablar Beck contigo? —
—Sabes Vega, yo también me estaba preguntando la misma jodida cosa. —Jade dice, escogiendo hacer tregua con su hermana.
No es eso una bola de mierda.
—No es nada. Riley siéntate. —
—¿Te pregunto que le devolvieras a Jade? —ella me ignora.
Me contraigo en dolor y mi corazón salta de golpe. El pensamiento de darle a Jade ahora no me hace sentir bien.
—Siéntate y ponte el cinturón, Riley. —le digo otra vez, forzando a que las palabras salgan lo más calmadas que puedo. Siento como me estoy empezando a enojar y no quiero desquitar con nadie.
Riley le da su atención a Jade. —¿Así que si el te quiere de vuelta, tu dejarías a Tori y regresarías con el? —
—Quítate de mi cara. —Jade frunce el ceño, cambiando el tema así ella no puede responder esa pregunta, porque nosotras sabemos cuál sería su respuesta. Ella me dejaría y volvería con él.
—Quítate de mi cara. —Riley remeda y no puedo soportarlo más. No estoy de humor para toda esta mierda.
Me doy vuelta abruptamente encarando a Riley. —Siéntate y ponte el cinturón, ¡ahora!. —le grito.
Ella me parpadea.
—¡Ya! —gritó. Inconscientemente, me doy cuenta de que probablemente no tiene idea de que diablos "ya" significa, pero solo se en mi alma que ella sabe exactamente lo que quiero decir como mi tono solamente.
Y ella lo hace. Ella se sienta y hostilmente se lo pone.
Me doy vuelta hacia Jade quien aún no lo tiene puesto. No estoy de humor para ella tampoco. Me cruzo para buscar el cinturón y ponérselo yo misma. —¡Déjalo! —ordeno tan pronto como lo oigo encajar en su lugar.
La miró fijamente, retándole a que se lo quite. No puedo ver la mirada de mi cara, no puedo ver lo que ella mira cuando me mira, no tengo manera de saber que tan intimidante o debería decir mirada no intimidante, pero se que si ella se quita ese jodido cinturón…
Ella me mira, sus ojos se entrecierran y luego dice. —Okay. —
Si no estuviera tan irritada estaría orgullosa de mi misma; que yo, Tori Vega, hice que Jade me escuchara, pero no estoy de humor para eso. Así que simplemente enciendo mi carro y manejo.
Ella aún me está mirando fijamente. Cinco, diez, incluso quince minutos más tarde, ella me sigue mirando. Lo puedo sentir, pero la ignoró...todo el tiempo.
Luego ella habla. —¿Que fue lo que él te dijo? —
Puedo pretender que no se de quien y de que ella me está hablando; pero otra vez, no estoy de humor.
—Nada. —respondo cortamente.
Ella asiente con la cabeza como si ya estuviera esperando esa respuesta de mi parte antes de sacar su teléfono.
Ignoro eso, probablemente ella va a ver algunos vídeos o mirar TheSlap o lo que sea, pero ella se pone el teléfono en el oído y me doy cuenta de que había marcado. Ella le está llamando a alguien.
Eso me pone un poquito nerviosa.
—¿A quien le estas llamando? —pregunto, no esperando una respuesta de mi parte.
—Beck. —
¡Mierda! —¿Por que? —
—El te dijo algo que te hizo enojar y si tu no me lo dices…—
—Mami, no. Solo olvídalo. —entro en pánico. No quiero que él sepa que él me ha afectado así de mal. Especialmente porque no puedo entender el porqué las cosas que él me dijo me han dejado tan afectada.
—No. —ella dice tercamente. —O hablas tu o le hablo a el. —
Bien.
—El solo...no puede creer que estemos saliendo. —respondo. —Eso me molesto. —
Jade me mira fijamente por un segundo antes de guardar su teléfono. Suspiró en alivio audiblemente. Eso es hasta que ella pone una mano en mi espalda.
Me tenso, sin saber sus intenciones; pero luego ella mete su mano debajo de mi camisa y empieza a hacer círculos en mi espalda baja. Exactamente de la manera en que me gusta.
Dejo salir un largo suspiro. Se siente bien. Bastante bien. Y eso está teniendo es raro efecto calmante en mi.
Jade enciende la radio y es allí que me doy cuenta de que silencioso el viaje hacia la casa de Jade ha estado. Me siento culpable inmediatamente. Yo cause ese silencio. Le grite a todos en el carro, bueno, a todos menos a Amber. ¿Por que? ¿Por que estoy enojada? No puedo saberlo.
Me estaciono frente a la casa de Jade y todos empiezan a quitarse el cinturón, pero no puedo dejar que eso pase. Tengo una disculpa importante por hacer.
—Riley, espera. —digo.
—¿O que? —ella me frunce el ceño hostilmente. Con sus manos en la puerta. Ella no puede esperar para alejarse de mi.
—Por favor. —ruego.
Ella suelta la puerta y se sienta de nuevo.
—Te veo luego, bebe. —Jade anuncia antes de inclinarse y depositar un beso en mis labios.
Me encojo por reflejo. —Duele. —apunto a mi labio inferior, recordándole que esta lastimado.
Ella toma mi cara con una mano y sonríe. Ella aun me va a besar. No le importa si duele. Ella sigue siendo Jade. Ella probablemente se va a vengar por haberle gritado frente a las gemelas.
Me preparo para el dolor.
No llega. Ella besa mi labio superior, y solo mi labio superior, y delicado al tacto. Estoy sonriendo como una maniática cuando ella se retira.
—No te preocupes. El vendrá. —ella asegura antes de dejar un beso fugaz en mi hombro.
—Eso espero. —le sonrió. Y es una de mis tontas sonrisas.
Ella me guiña. Luego me apunta al asiento trasero. —¿Necesitas ayuda con eso? —
Me toma un segundo darme cuenta de que ella está hablando de Riley.
Niego con la cabeza y le hago señas para que se vaya. Tengo esto.
Me tiro al asiento trasero y me siento cerca de Riley. Ella se rehúsa a mirarme.
—Podría decir que lo siento por gritarte. —empiezo. Ella rueda los ojos pero aun así ella sigue mirando por la ventana. —Pero eso ya lo sabes, ¿No es así? Sabes que no quería lastimar tus sentimientos, o hacerte enojar. —tocó su pequeño cabello pero ella se mantiene. Tomo con una buena señal que ella no se haya alejado de mi. —Así que…¿Que quieres que haga para que ya no estés enojada conmigo, huh? Haré lo que sea. —ruego.
—¿Lo que sea? —ella pregunta.
—Lo que sea. —repito, seriamente aliviada de que ella me está hablando. Riley se vuelta con una gran sonrisa en la cara y levanta su mano para que hagamos un apretón de manos.
—Me debes un gran favor. —
—Listo. —sonrió y nos tomamos de las manos, no me alarmo por lo menos. La última vez que le debo un "gran favor" ella lo gastó en una viaje a caballito en Freezy Queen. Y con mucho gusto le daría una docena más con tal de tener su perdón.
