Bueno aquí la continuación y por primera vez les contestare sus Reviews sí, muy tarde, casi a la mitad de la historia pero... aquí mejor tarde que nunca. Aquí voy!
Marinerita: Chica tú has estado desde el inicio y te doy las gracias por seguir esta idea que se me vino un día de la nada, al leer mi novela favorita "EL CONDE DE MONTECRISTO" si nada que ver, xD.
Guest: Gracias por seguir la historia, solo te sacare de un error. No se como llegaste a esa idea, pero mi historia no la dejare a medio palo como dicen en mi país, yo la terminare ademas va muy bien. O eso creo yo. xD Así que no te preocupes.
skarllet northman: También a ti te doy gracias por seguir esta historia. Y esperarla eso que me vengo a poner capítulo cada 12 o 15 días. Solo hoy me tomo unos días, feliciten-me x)
CONEJA: Bienvenida a este mundo de giros y mas giros. Que parece mas un laberinto y dar las gracias a mi amigo que dice decir que soy un manipuladora dominadora en mis historias. Aunque no sé por qué. Y no te preocupes que Mina y su planitado tendrán sus momentos pero en esta historia aun no por que no es hora de su protagonismo. :O
ReynaCecilia: También seas bienvenida aquí, mis escritos te dan las gracias por leerlos. Y el darien x Serena ya viene, solo que me gusta que las cosas vayan lento, porque en la vida real es así. Y mas en esos tiempos donde la mujer era simplemente una herramienta de la familia, pero como yo soy la que escribo hago familias muy buenas y que aman a sus hijas y la personalidad de kenji fue mi inspiración.
ivette: A ti también de doy las gracias por pasar a leer mis letras en este fanfic.
Stormaw : Así es, y mi meta es que el Lord Chiba futuro Duque de Shield se enamore verdaderamente de la chica.
Capítulo 10
Darien entraba a su establo para poder montar su yegua, a pesar de poseer puras sangres lo que era Sweet, es favorita. Una yegua de origen árabe, buena para la cría él solo la utilizaba para montar tranquilamente pero también era rápida como el viento.
—La pradera, vamos a la pradera pequeña.—dándole un pequeño golpe la yegua salió corriendo.
Llegó muy rápido. Y allí pastoreo junto a su compañera de cuatro patas, cuando se canso bajó de ella y se sentó al pie de un árbol frondoso de manzanas, era un solitario árbol que servia como linea divisora con la hacienda vecina Moon.
—Que tranquilidad.—Darien miró los terrenos que en ese sector no estaban cercado por ser tanto el duque como el ex. conde amigos jamás cercaron esa parte. Mirando más de fondo en los terrenos del ahora conde Andrew observo a un muchacho algo delgado y bajo, montando un gran caballo gris que por el porte era un caballo ingles. Un Tordo rodado.*
Miró detallando como ese jovencito manejaba con gran soltura ese enorme animal gris.
—¡Qué!— Darien gritó cuando el caballo botó al «chico» que resulto ser una chica ya que el cabello se soltó y se derramo por la grama. Cunado Darien se acerco más a la dama en cuestión se sorprendió de ver a la gran señorita Tsukino en ropas de hombres, la camisa de botones de un lila casi blanco que dejaba ser la camisola—según él— y los pantalones de un gris muy oscuro y cerca de su cabeza unos pequeños accesorios para el cabello, conocidas como peinetas y eran de plata.
—Señorita Tsukino, señorita; no lo puedo creer se ha desmayado. Como se le ocurre semejante cosa. — Darien tomo las riendas del caballo gris y las amarro a Sweet la cual se puso inquieta pero el gran caballo solo la miró y no hizo ningún movimiento. Darien pensó en el gran parecido entre esos animales y sus dueños— Él nervioso por una mujer algo agresiva y ella tan fría para con él—.cuando termino esa tarea tomó a la señorita y la llevo con él en Sweet hasta su casa.
Llegando a la mansión Shield, Viluy salió a esperarlo como siempre era costumbre que ella y Diana o la otra de su hermanastra la acompañara.
Viluy lo miró y corrió hacía dentro para disponer de una habitación para la chica Moon.
—Bendito Dios, Darien que le pasó a la chica, pensé que era un crío pero al verla bien supe que era la joven de Kenji. ¡Así qué pasó!
— Se cayó de su caballo, llama a un doctor o enfermero, que se yo. Anda Viluy.
Viluy tomó una hoja de papel y garabateo en ella para después darla a un criado y le dijo que la llevara al dispensario y que trajera con él la ayuda.
—Ya Darien, mande a un chico en Zeta ese caballo es veloz.
—Estará bien, Viluy esta mujer es toda una loca. Solo mira como esta vestida.—Viluy miró detalladamente a Serena y vio que la chica tenía una ropa muy fina y delicada para ser de chico.
—Que ingeniosa, mira que hacer que la modista le hiciera esa ropa, es muy tenaz y rebelde; me gusta.
A Darien le empezó a doler la cabeza, primero esa mujer se caía del caballo y ahora su justa y él siempre pensó razonable madrastra decía tonterías.
—Madre ya estamos aquí—Diana venía agitada y con ella un medico, el Doc. Rubeus Crimson, por lo que sabía Darien ese tal Rubeus era era hijo de un Barón ingles con una baronesa rusa, y por eso ese nombre tan raro.
—Como llegaste aquí Diana. Según Viluy solo mando un caballo y Zeta es alto y grande sí pero solo para dos personas.— Diana no dijo nada pero el doctor se sonrojo un poco.
—No importa—Viluy miro al doctor y le indico la recamara donde estaba la joven Serena.
Darien miro de hito a hito a su hermanastra más pequeña—Cómo llegaste— Darien bajo voz, y sus palabras graves llenaron la salita del té de la duquesa.
—En el caballo con el doctor, el chico esta en el dispensario.
—Sabes lo que pasará si padre se entera, además eres una joven dama de casi dieciocho años, eres muy joven para casarte por una idiotez de ese tamaño. Qué no se repita, jovencita.
Los minutos pasaron y Rei se unió a la espera con su té de manzana y canela una infusión de su propia invención, en su casa.
—Bueno y es que cierta señorita tiene el sueño pesado o desea ser parte del inmobiliario.— Rei tenía que dar su opinión ácida en todo momento.
—Cuando tú tienes calambres nunca bajas de la cama, hermana así que no molestes.
—Diana como puedes estar diciendo eso frente a Darien.—Rei toda sonrosada y enojada con su hermana murmuraba.
—Ella se cayó de ese animal. Es tan grande y hermoso si no me equivoco es un Tordo, verdad hermano—Darien le dio la afirmación que Diana buscaba.
—Gracias duquesa y lamento tanto esto— la voz de Serena suave y algo cansada se escuchó. Con los murmullos del doctor y los «de nada» de la duquesa. Serena bajo las escales y miró a las dos hijas de Viluy y Darien junto a... Zafiro.
—Señorita Moon que alegría que se encuentre bien. Mi hermano la encontró y por eso esta aquí; gustaría quedarse a comer, la merienda estará pronto, son más de las tres de la tarde.
—¡Qué! Papá estará preocupado, yo debo de llegar a casa— Serena trato de pasar la salita del té pero un mareo la detuvo y los brazos de Zafiro de caer al suelo.
—Esta cansada mi lady. —Zafiro estabilizo a Serena mientras le sonreía a Darien el dolor de cabeza le aumentaba.
—Sí, así que te quedaras a merendar aquí para reponer fuerzas— Viluy, ordeno la merienda a una chica del servicio y allí en la salita los cinco se dispusieron a acomodarse.
—Yo me voy, un gusto duquesa y me alegro en conocerle condesa— el doctor se despidió junto con Diana para ir al dispensario.
Darien dispuso de otro caballo para su hermana.
(...)
Viluy y Rei ya sentadas juntas a la par de ellas Zafiro, luego Serena y por último Darien que estaba a la par de Serena y de la duquesa— la mesita era redonda pero muy cómoda.
—Zafiro quiero darle las gracias por encontrarme y traerme aquí, gracias.
—Pero si no fui yo, Mademoiselle.* Yo acabo de llegar del río.— Rei miró en detalle a Zafiro. Zafiro levanto una ceja y Rei prometía hablar con él después.
—Entonces...— Serena observo a Darien y este solo rió con cinismo.
—Me debe su vida mi lady.
—Le apuesto que tendrá su gratificación, cuando mi padre se entere, Sir. —Viluy no cabía de gozo esos dos eran como dos potros sin correa. Eran fieros y llenos de vida. Le acordaba a ella y su esposo, cuando se conocieron.
Darien no dejaba de pensar que esa dama era una mujer muy terca. Ni aún con un golpe en todo el cuerpo por esa caída de caballo se ponía dócil y gentil, pero esa caída pasaría su factura y él solo pensó que estaba muy merecida por ser tan cabezota.
—Y yo la esperaré lady Moon.
—Bueno señorita Serena solo quiero decirle que le notifique a su prima que mañana no estaré aquí por lo tanto que no se presente—Serena miró con curiosidad a la señorita Rei y sonrió, su prima se llevaría una desilusión.
—Claro, señorita Rei. Mi prima sabrá que mañana no será recibida aquí.
Tanto Darien como Zafiro miraron más allá de esas miradas y sonrisas cordiales. Las mujeres eran malvadas.
El joven Armando entro corriendo a la salita de su madrastra para ver con sus propios ojos la figura — un poco magullada pero igual de hermosa— de Lady Serena Moon.
—Señorita Tsukino, cuando me enteré que estaba aquí en casa me alegre pero después me preocupe cuando me dijeron el porqué, se encuentra bien, ya la atendió el doctor.
—Armando a la señorita Serena no le paso nada. Solo se cayó de su caballo pero ya esta bien.—Viluy habló con un tacto y voz muy dulce, para ella sería triste ver como las ilusiones de el chico se perdían porque la dama en cuestión —la chica Tsukino— solo lo miraba como un amigo.
—Bueno duquesa...
—Por favor solo llámame por mi nombre creo que ya nos podemos hablar sin nuestros apellidos.
—Por supuesto, duquesa Viluy.
—Yo la llevare a su casa, madame.
—No. Tu Armando tienes clases de equitación con Zeta, tienes que aprender a manejar-lo. Para la competencia.— Rei tenía que mantener a sus hermanos lejos de la casa donde vivía Esmeralda. Era una mujer muy astuta y buscaba un nuevo marido. No dejaría que fueran sus hermanos.
—La competencia de equino de los WitchWood. Si ellos son la familia más grande de aquí, pero el único hijo varón de la casa WitchWood esta en la capital, creo que esta en el parlamento.
—Sí, así es. Tomoe es un político reconocido pero no es hijo de el Vizconde WitchWood sino su sobrino. Yo soy prima segunda de las hijas del Vizconde—. Viluy habló muy feliz.
—Oh madre tú y tus familiares extensos. Bueno señorita Serena de ser así... Darien la dejara en su casa.— Darien cerro los ojos y se levantó murmurando cosas de hermanastras y madrastras malvadas.
—Síguelo querida, Darien es un gruñón pero un buen hombre.
—Gracias, duquesa, Sri. Rei, Sr. Armando y Sr. Zafiro pasen un buen día.
Serena se levantó de la mesa y caminó hasta la salida, al bajar las escaleras de la entrada principal de la mansión Shield pudo apreciar la magnitud de la belleza exquisita que era la casa.
—Va a subir o se quedara a ver mi casa y mi jardín, madame.— Serena lo miró y supo en ese mismo instante que ese hombre la exasperaba y no quería oír nada de él. Mucho menos con esa pulla de su jardín. Arrogante.
—Claro lord, y mi caballo.
—Su caballo esta en mis cuadras. No espera que la deje montar ese tordo así como esta, ¿verdad?
—¿Por qué no? — gruño Serena
—Lady Moon, seré franco con usted, jamás dejaría a una dama en apuros, aunque dicha dama sea nada cortés con mi persona.— Darien estaba muy feliz de molestarla. No sabía el porque en sí pero le fascinaba verla toda sonrojada, sus ojos color cielo, con esa luz y chispas y esa vena del cuello que se resaltaba un poco más, cada ves que se enojaba, amaba verla así . «Amaba» curiosa palabra .—se dijo internamente—
Pero que... patán, Serena, pensaba para si misma. — Bien.
Cuando Serena tendió la mano, Darien la tomo, con delicadeza pero firmeza. Fuerte y firme. Así la levantó y la montó enfrente de él. Mientras al pasar los brazos por la cintura de la chica para poder agarrar las riendas del caballo, se percato de la gran ventaja que le daba esa ropa a la dama. Darien rozaba la cintura de Serena cada vez que movía las riendas de Tornado. Una cintura estrecha, también por abajo del ante brazo podía rozar un poco las caderas de la dama, también firmes. Darien se fijó que Serena se montó a horcajadas en Tornado por primera vez se sintió feliz de que la chica fuera tan impulsiva y absoluta. Tenía una postura perfecta para poder apreciar la belleza y curvas de ese cuerpo. Ella era toda una amazona. Serena sentía la respiración del lord en su cuelo y le daba cosquillas y otra cosa que no tenía nombre, para ella. Sentía que la postura no era correcta, más con la ropa que su padre poco le gustaba que ella se colocase. Pero era la única que amaba para montar, ser libre y montar como un hombre, Andew y Malaquite siempre le decían que así es como debe de montar.
—Mi lady, he de decirle que esa ropa nunca espere verla en usted— Darien tomó la palabra.
—Me sirven para montar, no crea que tengo ropa como esta para salir de casa a un baile, a mi padre le daría algo.— soltó risueña.
—Sí y no digamos sus hermanos o prometido. Creo que se infartaría de verla así.
—¿Así?, tan mal me veo, lord Darien.—Serena obvio lo del prometido y habló mirándolo por debajo de sus pestañas.
Acaso ella sabía que estaba coqueteando con él. Darien dejó eso correr; pestañeo varias veces por qué ¿lo acaba de llamar por su nombre?—No. Mi lady se ve bien, pero no creo que una dama deba de vestir así.
—Ah también es un reprimidor de mujeres, valga-me Dios. Lord Darien. Jamás lo pensé de usted.
—Eso es sarcasmo en su voz, señorita Serena.
Con una sonrisa ella le dijo— Puede ser, lord.
Darien estrecho más las cuerdas y sus fuertes brazos atraparon la cintura de la chica la cual dio un salto en la montura de Tornado rozando con la pierna derecha de Darien.
—Oiga mi lord no vaya así, yo he cabalgado por aquí y no reboto tanto.— con una mirada volcánica hizo que Darien carcajeara.
—De que se ríe. Mi lord. — otro bote, otro salto y más roces que Darien disfrutaba y a Serena los nervios se le salían por cada poro, para ella en cualquier momento se caería de esa bestia de cuatro patas, era más alto y grande que su caballo, Rayo.
El resto del camino se efectuó más calmado y una que otra pulla entre la pareja. Darien disfrutando los roces ocasionales y Serena odiándolo por el hecho de que casi cae del caballo.
—Llegamos mi lady.
—Sí, por lo menos llegue viva ya que usted como jinete es muy malo.
—Quejas. Solo quejas, lady Moon
Serena bajo con cuidado de la montura gracias a la ayuda del caballero. Darien al bajar primero de Tornado, tomó la cintura de la joven con sus grandes manos y gracias al pantalón que llevaba la dama era más fácil.
—Hija. ¿Hija cómo estás? ¿porqué llegaste así? ¿dónde esta tu caballo, cómo es que vistes así?— el teniente Kenji salió corriendo al verla llegar con el joven Chiba.
—Darien, porqué mi hija viene así— demando saber el teniente. La joven Serena traía su cabello todo enredado gracias al viaje a caballo, la ropa todavía con un poco de tierra, los pantalones llenos de un monte verde pegado en la parte baja, la camisa lila clara mal abotonada y fuera delos pantalones, parecía una mujer de campo mal cuidada.
—Su hija se cayó del caballo, mi lord. Y la lleve a mi casa junto a mi hermana Clara y el doc. Bruce la atendieron y claro mi madrastra, Viluy.
—Hija, mi pequeña. Pero por Dios jovencita a tu edad y aun te caes del maldito caballo, dime que Luz esta bien.
—Pero si ese caballo era un...—Luz era una yegua árabe que Darien conocía muy bien, fue un regalo de él para la hija más pequeña del coronel Tsukino, aunque en ese entonces la yegua era una potranca—y él no conocía a la niña, en ese momento y era el cumpleaños numero tres de la chica.
—Padre no monte a Luz.— la expresión de Lord Kenji se endureció, sabía que aparte de Luz el otro semental que montaba su hija era el Tordo, Rayo.—Maldición. Serena, Rayo es un semental para las carreras, y solo tu hermano lo monta, maldición.
—Rayo es muy dócil, solo que mientras lo saque para unas poses para el evento me caí, fue mi culpa no me agarre de las cuerdas solo eso.
—Te caíste.
—Sí y gracias a lord... Lord Chiba, es que estoy bien.
—Bueno. Chico Chiba, te invito a la cena. Quédate ya van a ser las cinco y como agradecimiento te ofrezco mi mesa y mi comida.
—Será un honor, coronel.
Serena hizo lo que Darien nunca creyó ver. Agacho la cabeza y siguió como una buena hija a su padre, Darien se quedó en la sala donde Lita y el hermano de Serena; estaban en un clara conversación de apuestas, el porqué no lo supo y tampoco lo preguntó.
Así que aquí cumplí sus expectativas. Espero que si.
Y también doy gracias por todos aquellos lectores que no se dan ese animo en comentar pero están aquí, mis lectores anónimos. Sean también felicitados por ser parte de esta historia.
Nos vemos en unos 15 días. Adiós bellos lectores. :)
