Hola a todos, lamento haberlo dejado tan repentinamente pero entre la escuela y demás actividades me era muy difícil continuarlo. En verdad agradezco sus reviews puesto que son mi fuente de inspiración. Cuando ustedes lectores me dejan palabras de aliento, me inspiro para poder regalarles una buena lectura. En verdad se los agradezco y bueno, les dejó la continuación. Estaré actualizando más seguido, así que estén pendientes. GRACIAS.

"POSIBILIDADES"

Sus ojos se abrieron lentamente recibiendo los ligeros rayos del sol que anunciaban el comienzo de un nuevo y largo día. Lo primero que llegó a su mente fue el recuerdo de aquellos ojos de sorpresa que el lemuriano mostró después de aquel ¨beso accidental¨. ¿Qué debía hacer ahora? Pretender no saber nada o enfrentar la verdad cara a cara. Sinceramente ella no era muy valiente así que lo mejor era esperar a ver si de casualidad él mencionaba algo, de no ser así, podría seguir sin demasiada preocupación.

–Qué suceda lo que tenga que suceder, no puedo quedarme aquí todo el día –Estiró un poco su cuerpo para después levantarse por completo y dirigirse a la cocina. Aunque había empezado muy decidida, cada paso la hacia ponerse cada vez más nerviosa.

–Maestro que desconsiderado es, ni los buenos días da –El dueño de la casa de Aries ni siquiera se había dado cuenta de la presencia de la joven amazona. Después de aquellas palabras por parte de su aprendiz, pronuncio un tímido "buenos días" que estuvo acompañado de un pequeño sonrojo que trato de disimular volteando hacia otro lado. La pelirroja sabía perfectamente porque lo hacía, así que decidió dejar el asunto a un lado, aunque al pequeño aprendiz le pareciera un poco extraña la reacción de su maestro.

Aurea prefirió dejar al pequeño lemuriano con la duda. Sin decir más, se dirigió al comedor del templo, con algo se tenia que distraer, además, seguramente sus amigas tendrían algo interesante que contar, y si eso no funcionaba, todo se iría con unas cuantas horas de un arduo entrenamiento. No paso mucho tiempo para que la amazona llegara al comedor, verdaderamente iba tan concentrada en lo sucedido con Mu que ni el camino había sentido. Fue hasta que la mención del nombre "Lara" la hizo salir del trance en el que caminaba. Al parecer eran Milo y Camus, no había tratado mucho con ellos dos pero le interesaba lo que hablaban de su compañera y amiga. Afortunadamente no la habían notado aún, gracias a una de las tantas columnas que se hallaban en el comedor. Definitivamente no le gustaba espiar, ni mucho menos pero tenía el presentimiento de que algo en su platica le llamaría la atención.

–No puedo creer que me haya pasado esto. Y justo en aquel momento –El rostro de Milo lucía algo deprimido, no lo conocía muy bien pero sabía que algo malo le había pasado. ¿Qué tenía que ver Lara?

–Nadie se imaginó que algo así sucedería. No es tu culpa –Camus observo directamente los ojos del caballero de Escorpio y sujeto su hombro con una de sus manos. –¿Cómo sabrías que a ella le gusta Shaka? –¿Qué había dicho? Era difícil de creer. Ni siquiera ella lo sabía, lo peor de todo era que le gustaba la misma persona que a Neón, definitivamente la amazona de virgo no podía enterarse, era demasiado posesiva y explosiva, de enterarse seguramente ocasionaría una gran pelea. ¡Un momento! Si esa era la noticia, entonces Milo esta . . . enamorado de Lara.

–Esto tiene que ser una broma –Sé dijo a si misma. Tenía que encontrarla rápidamente y hablar con ella, debía poner una solución a este "triangulo amoroso" antes de que pase a mayores.

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Neón caminaba tranquilamente por los jardines del templo junto a Irene, últimamente era raro ver a la rubia amazona pues prácticamente pasaba todo el día con Afrodita, ambos tenían muchas cosas en común, se habían hecho amigos muy rápidamente, compartían sobretodo el aprecio a las flores. Ella era una persona muy tranquila, por lo que Neón se sentía a gusto contándole todos sus sentimientos, sobretodo, aquellos que sentía por cierto ojiazul de quien estaba realmente enamorada. Irene solía darle algunos consejos y opiniones que ella aceptaba gustosamente. Lamentablemente no siempre los llevaba a cabo pues cuando estaba con él, los sentimientos se apoderaban de ella a tal grado que nublaban su mente y actuaba más por instinto que por conciencia.

–Sabes, Lara y Milo hacen bonita pareja, ¿no? –Se sorprendió por el cambio tan drástico de tema, hasta hace unos segundos hablaba de su amor por el caballero de Virgo y ahora saca a Lara. ¿Porqué le interesaba algo como eso? Lo que ella no sabía era el plan que Neón llevaba elaborando desde el momento en que se entero de los sentimientos de Lara y Milo. No le gustaba ser así de posesiva pero simplemente no lo podía evitar en lo absoluto.

–Pues supongo que sí, ¿por?

–No lo sé, sólo se me ocurrió –Esa simple y cortante respuesta fue lo que hizo dudar a la rubia de las intenciones del comentario por parte de su compañera. Igualmente no le dio mucha importancia, sin embargo era importante mantenerse informada de las acciones que tomaría la amazona de virgo.

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Marin desayunaba tranquilamente junto a las demás amazonas y su inseparable compañera y amiga Shaina. Ella podía ser de un carácter fuerte y explosivo pero en verdad era una persona muy compresiva. Le había contado todo lo sucedido en su cita con Aioria. Fue una noche realmente interesante, sabía que tenían muchas cosas en común, sin embargo, lo que más había llamado su atención era la personalidad tan protectora que tenía el caballero de Leo. Podía ser explosivo, inquieto, hasta impuntual pero era una persona realmente tierna. Ahora lo apreciaba mejor, ya que después de aquella noche, se frecuentaban más, hasta podían tener largas conversaciones de cosas tan triviales y aún así pasarse un buen rato. La idea de Death Mask por primera vez había dado buenos resultados.

–Me sorprende lo bien que se llevan. No es por nada pero pensé que no funcionaria nada entre ustedes –Desde el comienzo, por ser idea del caballero de Cáncer, sabía que no seria muy buena idea pero los resultados habían sido bastante positivos.

–A mi también me parece algo extraño. Todavía no lo puedo creer.

–¿De pura casualidad alguna de ustedes ah visto a Lara? –Aurea se acercó a las amazonas buscando con insistencia a su castaña amiga. Estaba preocupada por lo que podría suceder, se suponía que sólo estarían allí para aprender de sus compañeros dorados, más sin embargo parecía que estaban en una novela amorosa, ¿en qué líos se estaban metiendo?

–Creo que sí. Me parece haberla visto platicando con el maestro Dohko en los jardines centrales –Aurea estaba tan agradecida con Shaina en aquel momento, necesitaba encontrar a su amiga lo antes posible. Las dos amazonas se quedaron un poco extrañadas por el comportamiento de su "compañera de armas" pero siguieron su conversación puesto que Shaina no quería perder detalle de lo sucedido con su mejor amiga.

Rápidamente, Aurea se dirigía hacia aquellos jardines anteriormente mencionados, con el único objetivo de aclarar todas las nuevas noticias. ¿Por qué no podían ser normales y pasar desapercibidas por los dos meses y medio que les quedaban? ¿En qué líos se habían metido? Por primera vez ella tenía un mal presentimiento y, lamentablemente, nunca se equivocaba. No pasó mucho tiempo para que la pelirroja llegará a los jardines. En esos momentos deseaba que los jardines del templo no fueran tan inmensos, su búsqueda se vería retrasada por un buen tiempo.

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–Tiene historias verdaderamente interesantes –Dohko y Lara llevaban un buen rato platicando. Definitivamente aquel caballero tenía mucha facilidad para contar anécdotas. Además era una persona muy atenta y gentil, un claro ejemplo de caballero dorado. De hecho, era muy parecido a su Matriarca en la isla de Nemésis.

–Ojala sólo fueran historias, estas son cosas de la vida.

–Entonces, debe saber muchas cosas –Hizo una ligera pausa, para después mirar directamente a los ojos del caballero dorado –¿Qué tanto sabe sobre el amor?

¿Amor? Esa era una pregunta que había sorprendido bastante a Dohko. Hace mucho que no pensaba en eso. Era cierto que, gracias a sus años de vida, sabía prácticamente de cualquier tema pero, el amor no era uno de ellos, no la clase de amor al que la joven amazona se refería. Tal vez una que otra experiencia, nada en concreto. ¿Qué sería exactamente lo que quisiera saber?

–Le preguntas a un viejo de 100 años que ah pasado su vida cuidando el portal hacia el infierno. Tal vez no sea la persona indicada. –Dohko le mostró una gran sonrisa que apeno a la amazona, tal vez había sido un poco grosera al haber hecho tal pregunta.

–Lo siento yo no . . .

–No te preocupes. Nadie lo sabe todo, hay cosas que se deben averiguar por uno mismo.

–Mmm . . . tiene mucha razón –Tal vez el caballero que tenia frente a ella no era un experto pero definitivamente sabía escoger las palabras correctas. Eso era lo que ella llamaba "don". Aunque era la primera vez que platicaban, sentía como si pudiera contarle cualquier cosa, tenía un aura realmente ligera y hermosa, despedía gran sentimiento de protección y confianza. Definitivamente era tan diferente a sus demás compañeros dorados. Aunque compartían el mismo sentimiento, la voz de la experiencia residía en su alma. –Sabes yo creo que …

–¡Lara! –Tal grito asustó un poco a los presentes. La pelirroja se veía algo preocupada, por un momento se esperaron una mala noticia o algo así, pero esta nunca llegó. Aurea alego que tenía algo muy importante de que hablar con su amiga, así que Dohko se retiró alegando que probablemente Shion lo estaría buscando. Y, una vez que él no estaba, la confrontación comenzó. –¿Por qué no me lo dijiste antes?

–¿De qué hablas? –La ojivioleta no tenía ni la más remota idea de lo hablaba. Por un momento se preocupó –Tal vez si fueras un poco más específica.

Aurea se desespero un poco –Amor, caballero de virgo, Neón . . . ¿quieres otra pista?

–¿Pero cómo . . . –Sí ella lo sabía, probablemente los demás también, ¿y si él lo sabía? ¡No! Por los dioses del olimpo, ella apenas se había dado cuenta de sus sentimiento, y ahora vienen a decirle que todo el mundo ya lo sabe. ¿Cómo era eso posible? O era que, ¿Milo había dicho algo? –¿Acaso el caballero de Escorpio te dijo algo?

–Bueno, digamos que algo así. –La mirada de Lara era algo siniestra así que no tuvo más opción que confesar –La verdad es que, pues lo escuche hablando pero sólo se lo mencionó a Camus.

–¿Espiabas una conversación? –Aurea no sabía como contestar a aquella pregunta, tal vez era cierto, hasta cierto punto era lo que vulgarmente conocían como "chisme" pero no había sido a propósito.

–¡Ese no es el punto! Sabes que sí Neón se entera ella . . .

–¿Sí me enteró de qué?

Aquella voz las dejó completamente heladas. ¿Había escuchado todo? No, no, no. Eso no podía estar sucediendo. Habían sido muy descuidadas, ni siquiera se habían dado cuenta de su presencia. Lara estaba petrificada, ni siquiera podía articular palabra alguna, y no era el hecho de que Neón fuera una clase de monstruo, sino por lo posesiva que llegaba a ser. No quería perder una gran amiga por chismes del mundo.

–Que Lara perdió tu . . . eh . . . ¿mascara? –Claro, la excusa más tonta del mundo se le había ocurrido. ¿Quién en su sano juicio creería eso?

–¿Enserio? No se preocupen, ya saben que tengo otra. No se porque se alteran. –¿Qué? ¿En verdad se lo había creído? Grandes dioses del olimpo estaban de su lado. –Bueno tengo que irme. Nos vemos en el entrenamiento.

Su retirada dejó un poco más tranquilas a ambas amazonas. Lamentablemente no sabían que todo era plan de la amazona de Virgo, ¿acaso la habrían creído tan tonta? Si quería ganar, su plan debía fluir más rápido. Sin embargo, Aurea podía ser otro obstáculo, era muy protectora y, aunque fuese su amiga, estaba completamente segura de que pondría del lada de Lara. No lo había tenido muy en cuenta pero ahora que estaba tan involucrada, debía poner las cartas sobre la mesa. Nada ni nadie la apartaría de su gran amor, ni siquiera sus amigas. –Primera fase del plan. ¡Operación Carnero!

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–¡Ja! Casi me huele a boda –A veces Death Mask era algo exagerado. Normalmente hacía cosas que molestaban a sus compañeros, tan sólo por diversión. Esta vez había sido diferente. Le había hecho un favor a su desesperado amigo Aioria.

–Por favor, sólo fue una cita –Aioria estaba más que apenado, sus sonrojadas mejillas lo delataban al cien por ciento, aunque también un sentimiento de felicidad lo invadía completamente. Era cierto que su relación con Marin había mejorado notoriamente, pero no era para tanto.

–¿¡Sólo una cita! Si no fuera por esa CITA, aún estarías observándola de lejos.

–Vamos, no seas tan grosero con nuestro leoncito –Esas palabras de Aioros sólo lograron apenar más a su pequeño hermano. ¿Hasta cuando dejaría de verlo como un niño pequeño?

–Ya dejen el romance a un lado. Esto ya no parece un templo sino más bien una casamentera –Últimamente Shura veía enamorados por todos lados, se supone que era un visita de convivencia, no una cita a ciegas para los caballeros.

–No seas tan amargado, algún día te llegará el flechazo y no podrás evitarlo.

–Death Mask te haz vuelto un experto en el tema, ¿no? – No era que rechazara completamente la idea de estar enamorado. Simplemente lo veía como algo problemático, no tenía nada en contra de ello pero, ¿el caballero de Capricornio enamorado? Ni en un millón de años.

–Shura, piénsalo bien. Quien sabe, tal vez algún día . . .