Hola~ me he tomado un poco de descanso, sí (si es que estar hasta arriba de exámenes se considera descanso DX). Me habéis alegro muuuuucho con vuestros reviews! Me encanta cuando abro mi portátil y se actualiza la página de mi correo en unos segundos, y pone, "x" mensajes no leídos X3 Respuesta a anónimos~

-akari: XDDDDDDDDD Me vas a sacar los colores O^O Vale *coge aire* seguiré así, intentaré que lo hagan muchas veces, e intentaré convertirme en tu divinidad personal. (Eso último me hizo reír al leer tu review X'D)

-shizuka-san: Me alegro de que te guste la historia. Sí, Tsuna tiene mucha suerte u.u Pues sí, tal vez en el próximo cap aparezca gente… *spoiler*

-Anonima nivel 1: XDDDDDDD Ahí tienes tus queridos conejitos! Obviamente, no iba a hacer bondage o algo así en su primera vez X'D Era más bien tierno. XDDDDDDD Tu madre te dijo eso? LOL. Bueno, la verdad es que mientras escribía esto, me bloqueé más o menos al llevarlos a la habitación X'D Así que me fui a la sección de Durarara! de FF y tras un poco de lemmon de Shizaya, pues pude escribir el resto. No tuve derrames nasales, pero sí que me sentía un poco…rara. Supongo que es lo que pasa cuando casi todos los fics que lees están en inglés, se te hace extraño ver las mismas palabras en español XDDDDDDDD Sí, pondré a Dino X) Y sí, es mi primer lemmon X3 Ya te he hablado de lo de la lencería femenina! Pobre Tsuna X'D Tal vez en otro fic, ya que, bueno…ERES EL REVIEW Nº 100! Así que me tienes que decir de qué quieres que vaya el oneshot, y si quieres que haya lemmon o no. El tema puede ser cualquier cosa, y cuantos más detalles me des para incluir, mejor. Esperaré ansiosa tu petición del oneshot~

-kuroi neko: Sí, ya sé que lo hice tan tierno como para causar caries, pero quería que la primera vez fuera así – obviamente, ahora que Kyoya ya le ha hecho suyo, va a ser más…cariñoso X'D Wow, lo leíste desde el trabajo? Me siento alagada de tener a adultos leyendo esto, y más en su trabajo o.o Bueno, espero que te guste el cap~

-Blue: Son más monos los dos~ La parte de tu review de "Los dos. Todo ello. Tu" me hizo sonreír como una tonta a la pantalla X3 XDDDD Oh, no creo que lo del doujinshi pase, mucho menos por parte de Amano Akira XD Aunque oye, si a alguien de aquí se le ocurre hacer un dibujo, lo atesoraré con mucho cariño. PD: Um…qué opinas de un oneshot-twoshot de Shizaya por Halloween, eh? Hunter!Shizuo x Vampire!Izaya~? Jejejeje…esperaré tu opinión (y la de los demás si conocen la pareja o están leyendo esto) al respecto~ ewé

Bueno, se acabaron las respuestas~ hora de que me ponga a escribir este cap de una vez~ Allá voy X)


Capítulo 10

"Es tu culpa"

Lo primero que notó Tsuna al despertarse era que estaba pegado contra alguien. No tenía idea de contra quién estaba tumbado, pero su intuición no parecía estar avisándole de ningún peligro. Lo segundo que notó fue lo cerca que en realidad se encontraba esa persona. Sus brazos le rodeaban la cintura, atrayéndole aún más a su cuerpo. Y lo tercero que notó fue un leve dolor de cabeza.

Fue entonces cuando recordó.

Imágenes de la noche anterior cruzaron de forma aleatoria por su mente. Aquellas bromas insinuantes en el salón de baile, dónde nadie los reconocía debido a la credibilidad de los disfraces, aquél beso en la terraza, el viaje de vuelta a la habitación, piel rozando contra piel; la forma en que se deshicieron de sus ropas, el dolor…y luego el placer.

Todo había sucedido tan rápido, y al mismo tiempo tan lento. No esperaba que el mayor fuese tan gentil, incluso para ser su primera vez. Tsuna no podía imaginarse cuánto autocontrol había supuesto para el prefecto mantenerse en un estado más o menos aceptable, sin ser abusivo ni asustarle. Supuso que el pelinegro había querido esto demasiado tiempo como para arriesgarse a perderlo por perder el control. Sería demasiado trágico, y el prefecto no era de aquellos a los que les fallan sus planes. A pesar de todo ello, ¿cuánto de todo esto era un plan del mayor? ¿Significaba algo en absoluto para él, o era sólo una forma de deshacerse de su frustración al no poder pelear con nadie allí?

No sabía qué consecuencias tendría esa noche para los dos. ¿Sería sólo cosa de una noche para su Guardián? ¿O tendría algún significado? Tales preguntas asaltaban su cabeza, empeorando ligeramente el dolor palpitante causado por la resaca. No estando dispuesto a enfrentarse a un dolor de cabeza peor, dejó de pensar en tales problemas, satisfecho al comprobar cómo la intensidad bajaba hasta ser casi imperceptible.

Bastante más consciente que hace unos escasos minutos, el menor alzó levemente la cabeza para encontrar la cara de su amante. Seguía dormido, con su rostro completamente relajado por una vez. Tsuna parpadeó algo confuso al no encontrar trazas de arrugas ni al ver el ceño fruncido presentes, antes de sonreír levemente.

Parecía ser temprano todavía, aunque las cortinas que tapaban toda la cama del resto de la habitación hacían algo insegura tal afirmación. Suspirando, el castaño decidió levantarse para darse una ducha. Sentía aquél líquido pegajoso entre sus piernas, y quería quitarlo de allí cuanto antes.

Un brazo se enredó alrededor de su cintura y tiró hacia atrás, impidiendo que llegara muy lejos. El menor soltó un grito sorprendido al caer encima del pelinegro, quién simplemente rió ante su expresión.

"¿Adónde te crees que vas?" Preguntó el pelinegro, con los ojos medio cerrados por el sueño.

"Um…¿a la ducha?" Respondió algo inseguro el otro, sin saber qué más añadir como respuesta a tal embarazosa pregunta, algo sorprendido de lo fácil y rápido que se había despertado el prefecto. Ya sabía de aquél incidente en el hospital, pero por alguna razón creía que había sido cosa de una sola vez, so que ésa fuese su forma de ser. Bueno, siempre venía bien aprender cosas nuevas, ¿no?

"…Demasiado temprano. Duérmete o estarás cansado." Dijo el prefecto, pegándole aún más contra así, llegando al punto en el que Tsuna se encontraba tumbado sobre su cuerpo. Pasó sus labios por el cuello del castaño distraídamente, algo dormido todavía, pero más consciente que antes. El menor se revolvió ligeramente en sus brazos, queriendo ser liberado, antes de resignarse al ver que el brazo alrededor de su cintura no cedía de ninguna manera.

"…Estoy pegajoso y cubierto en sudor. Quisiera poder hacer algo para cambiar eso, Hi- Kyoya." Murmuró éste, enterrando la cabeza en el hombro del mayor para estar más cómodo, usándolo de almohada. Sintió la vibración en su cuerpo al oír a Hibari reír suavemente.

"¿Qué ha pasado con Hibari, uhm~? No esperaba que te acostumbrases tan rápido…no me quejo, de todos modos." Susurró, trazando círculos en la espalda del menor de manera relajada. Parecía que el castaño lo veía incluso natural el cambio de nombre, por la forma relajada en que salía de sus labios.

"B-bueno…Fuiste tú quién me dijo que te llamase así…"

Permanecieron así por unos minutos, disfrutando de la posición y el cómodo silencio en el que se encontraban. Tsuna estaba empezando a relajarse tanto que se planteaba volverse a dormir de nuevo. Las caricias y besos que recibía no le ayudaban a mantenerse consciente, precisamente. Kyoya, por otro lado, disfrutaba de un momento en el que podía estar relajado por una vez, sin tener que morder hasta la muerte a los que no cumplían sus normas. Sin embargo, fue él quien rompió aquél silencio, con una idea en su mente.

"Hn. Sigues queriendo esa ducha, ¿verdad? Adelante, ve." Musitó el prefecto, con una sonrisa perversa que no tardó en esconder. Tsuna le miró algo confuso durante unos momentos, cauteloso por el cambio de opinión antes de encogerse de hombros y arrastrarse al borde la cama, abrir las cortinas y salir de la cama.

O eso intentó.

Al ver desaparecer de su línea de visión a su herbívoro, el pelinegro se acercó perezosamente al borde de la cama, asomándose y viendo al pobre castaño tumbado en el suelo. No pudo evitar reír en voz alta al ver que sus suposiciones eran ciertas, viendo cómo el otro no podía ni levantarse de su posición actual.

Tsuna no hizo otra cosa que sonrojarse y soltar unos quejidos de dolor al intentar moverse. Al estar tumbado en la cama, no había notado el palpitante dolor tanto en su espalda baja como en su trasero. Decidiendo que no tenía un carácter masoquista, se quedó quieto en el suelo, resignándose por segunda vez en ese día.

"…Es tu culpa. A-ayúdame Kyoya." Dijo el castaño, abandonando el poco orgullo que le quedaba en esos momentos. Éste siguió riendo, de manera más suave, antes de salir de la cama y cogerle en brazos, para volver al interior de su cama, cerrando las cortinas. Besó al menor en los labios castamente antes de reír una vez más.

"Te dije que no salieras. Fuiste bajo tu cuenta y riesgo." Respondió el prefecto, divertido ante la mirada asesina que el castaño mandaba en su dirección. Sería intimidante, si no fuera por el sonrojo que decoraba sus mejillas y la situación en la que se encontraba. Volvió a meterle bajo las mantas antes de unirse a él, acercándole a su cuerpo.

"¿…Y cuánto va a durar esto?" Preguntó avergonzado el menor, escondiendo su cara en la almohada. El otro sonrió.

"Eso depende. No fui duro contigo anoche, no creo que dure demasiado. De todas formas, te irás acostumbrando." Contestó Hibari, en un tono que te haría pensar que te está hablando del tiempo. Tsuna alzó la cabeza en su dirección con la boca abierta, antes de intentar darle un puñetazo en el pecho, que éste bloqueó sin problemas. Suspirando, el menor usó el hombro del pelinegro de almohada, lo que causó una sonrisa ganadora en el rostro del prefecto.

"…"

"…"

"…"

"…Sigues queriendo esa ducha. De acuerdo." Murmuró el pelinegro, cogiendo en brazos al otro como si fuera una novia, antes de salir de la cama y dirigirse al baño. El castaño se limitó a agarrarse fuerte a su cuello, demasiado cansado como para empezar a pelear en el agarre. Cambiando el peso a una mano, el prefecto abrió el grifo de agua caliente de la bañera, viendo satisfecho como se llenaba rápidamente. Al alcanzar la altura que deseaba, dirigió una mirada llena de malas intenciones a su amante, quién palideció, antes de dejarle caer al agua.

Una pequeña parte del agua de la bañera acabó en el suelo debido a su nuevo ocupante, el cual emergió a la superficie un segundo después, con el ceño fruncido.

"Ni eso es lo que quería, ni era necesario dejarme caer." El castaño puso una mirada que incitaba lástima antes de extender una mano hacia el pelinegro, quien puso los ojos en blanco antes de cogerla. Creyó ver un destello fugaz de una sonrisa malvada en el rostro del menor, antes de sentir cómo tiraba de su mano hacia él, haciéndola caer en la bañera también. No tardó demasiado en emerger de nuevo, mirándole de una manera que gritaba peligro. Arrepintiéndose un poco de su pequeña travesura, éste se puso en guardia, atento ante cualquier cosa que fuese a intentar el mayor con él.

Instintivamente, el menor se fue alejando del centro de la bañera, moviéndose hacia atrás sin perder al prefecto de vista, el cuál avanzaba hacia él cómo un predador antes de comerse a su presa, ojos grises clavándose en los de color chocolate. Pero, por muy grande que fuera la bañera, Tsuna no tardó demasiado en encontrarse pegado a la pared, el prefecto a escasos centímetros de distancia.

Para evitar cualquier posible ruta de escape, Hibari colocó sus manos a ambos lados de su cabeza, disfrutando al ver la manera en que el menor tragó saliva ante la situación. Inclinándose lentamente, sus labios aterrizaron sobre la clavícula del castaño, moviéndose lentamente hasta alcanzar la garganta, desviándose levemente de su trayecto para tomar esos labios entre los suyos por un instante, en un beso lento ante el cual el que recibió tal asalto correspondió sin oponer resistencia.

Tras acabarse el aire del que disponían, el mayor se retiró de aquellos labios ligeramente húmedos por el beso, moviendo los suyos a través de sus mejillas antes de depositarse junto a una oreja, la cual agarró entre sus dientes antes de dejarla ir y susurrar.

"…Tirarme al agua a mí también era innecesario. ¿Estás dispuesto a afrontar las consecuencias de tus acciones…Tsunayoshi?"


Bueeeeno~ No muy largo. De hecho, depende de vosotros si en el siguiente cap queréis lemmon de nuevo o no *se encoge de hombros* la verdad es que la situación en la que los he dejado da opción a elegir, así que ya me contaréis. Ciao~

PD: Soy consciente de que muchas historias (incluidas algunas que me gustan) son borradas sin advertencia de FF. Por eso, estoy subiendo esta historia en LJ. Tenéis un enlace en mi perfil, en el caso de que ocurriese algo (nunca se sabe ._.)