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La carrera de la joven por las escaleras había desabrochado una de sus zapatillas, por eso al cruzar la calle con el semáforo casi en rojo cayó frente a un auto que venía pasando.

La policía había llegado rápidamente y al ver su identificación como sub jefa de enfermeras la habían derivado velozmente hacia el hospital. Los médicos que la vieron ingresar no podían creerlo, la joven que alegraba el día de todos estaba gravemente herida e inconciente.

La pasaron a uno de los box de urgencia, los mismos donde ella participaba diariamente. Y después de una serie de exámenes descubrieron que lo peor era el golpe en la cabeza y su hemorragia vaginal.

Tras una ecografía se dieron cuenta de su estado. Comenzaron entonces a buscar a Albert, como su pareja debía saber lo que había sucedido. Pero no pudieron dar con él, el único numero de discado directo que tenía el celular de Candy decía Albert y todos lo conocían como tal. Simplemente Albert, sin apellidos, sabían que trabajaba en un hotel de la ciudad, pero con el puro nombre no había posibilidades de encontrarlo.

Intervinieron y trabajaron durante un buen rato, hasta lograr estabilizarla. Acto seguido la enviaron a Cuidados Intensivos y los más cercanos elevaron una plegaria para que Albert apareciera pronto.

Cuando lo vieron llegar fue una alegría para el grupo. La enfermera jefe le dio la noticia y lo vieron ponerse pálido y casi caer. Siguió a Mandy sin chistar hacia el piso donde estaba su Candy.

- Albert, hay algo que debe saber.

- Dígame.

- El bebé… bueno, no estamos seguro de salvarlo, pero estamos haciendo todo lo posible. Necesitamos que esté tranquila y quieta, quizás no recuerde todo cuando despierte.

- ¿Cuál bebé?

- El suyo. Candy tiene cinco semanas y media de embarazo.


Me tuve que sentar cuando Mandy me lo dijo, estaba sorprendido, anonadado, casi petrificado. ¿Un bebé?, ¿Mi Candy espera un hijo?, ¿mi hijo? Por eso andabas tan extraña estos días, con esa palidez matutina que atribuías a dormir mal.

Chiquilla inconciente, de haberlo sabido te habría obligado a alimentarte y descansar bien. Como cuando terminaste con Terry, habías bajado más de diez kilos cuando prácticamente te secuestré para que comieras decentemente un fin de semana siquiera.

Debería darte un par de nalgadas como si fueras una niña. ¿Cómo no pensaste en nuestro bebé hoy cuando bajabas corriendo las escaleras?, ¿por qué no esperaste un minuto a que llamara a Edward? El te habría traído segura al hospital.

Y yo, ¿porqué no te traje yo?, me quedé acostado viéndote correr de un lado a otro. Que egoísta fui. Mandy pareció adivinar mis pensamientos, porque tomó mi brazo, lo apretó un poco y me dijo.

- No es tu culpa. No lo pienses, ahora te necesita.

Llamé a George y le informé lo sucedido, le pedí que le contara a Archie, pero que mantuviera todo en estricto secreto para Annie y sus tías. Que excusara una extensión del curso o un viaje de negocios para no volver inmediatamente.

Robertson me trajo un café horas más tarde y estuvimos conversando. La tenían un poco sedada todavía pero ya comenzaba a moverse. Robertson se acercó a chequearla y levantó su pulgar hacia arriba.

- Todo irá bien, Albert, nuestra amiga se recuperará.

- Gracias amigo.

Me fui a sentar a su lado, aún se veía pálida, pero respiraba tranquila. Parecía dormir profundamente, porque ni se movió cuando toqué su mano. La besé en la frente, apoyé mi oído en su vientre y me dormí.


Nota al margen: bueno chicas, finalmente aparece la figura del/ la hereder... disculpas por este capi tan cortito, hoy es feriado en Chile y he aprovechado de descansar y dormir, previendo una semana un poco movida.

Gracias a todas por sus reviews, monapecosa, anilem, abi, Scarleth... si alguien mas lo lee gracias por seguirlo.

Cota