Capitulo 11: La Partida de Aldebaran

Ya habían pasado dos meses desde la partida de Jovanni y en ese lapso de tiempo Milo aprendió a dominar su técnica "Aguja Escarlata" a la perfección a tal grado que la podía hacer de tres a cuatro veces al día sin sentirse muy agotado, además de que le agregó una característica más la cual era inmovilizar al enemigo con un agudísimo dolor; la idea se le había venido a la mente después de que un escorpión le picó en un pie mientras dormía. El dolor que había sentido había sido tan fuerte que hasta se desmayó y si no hubiera sido por Aldebarán, que en ese momento pasaba cerca de ahí y que escuchó los gritos, seguramente todo se habría complicado. Milo duró tres días con el pie hinchado en los cuales la mayor parte del tiempo los pasó en su cuarto debido a los problemas que acarreaba ir rengueando hasta el coliseo. Por otro lado Camus también pudo dominar el "Polvo de Diamantes" y hasta lo perfeccionó creando otra variante a la cual le puso el nombre de "Rayo de Aurora", que era más poderosa. También se encontraba trabajando en una técnica más con la cual quería hacer mejor uso del aire frío (que era en lo que se estaba especializando). Camus quería aprovechar la temporada de frío en la que estaban para poder controlar mejor sus técnicas.

La mañana del 13 de Enero resultó ser fría y para colmo ese día se iba Aldebarán lo que lo hizo un día aun más triste. Milo, Camus y Aioria habían quedado de verse en el coliseo para después irse a la puerta de entrada del Santuario y despedirse de su amigo. Cuando llegaron, Aldebarán aun no llegaba y se tardó 5 minutos en hacerlo. Una vez que lo vieron llegar los tres compañeros fueron corriendo hacía él para despedirse. Al igual que con los otros dos, le dieron consejos, lo apoyaron y le hicieron saber que siempre lo iban a estar esperando. Milo le agradeció nuevamente por haberlo ayudado cuando le picó el escorpión y Camus y AIoria le agradecieron por haberles brindado su amistad. Aldebarán les dijo que jamás los olvidaría, ni a Mu ni a Jovanni, quienes ya habían pasado a otro nivel. Cuando se llegó el momento en que Aldebarán abandonara el Santuario una tristeza inmensa invadió a los cuatros lo que hace que la despedida sea más dolorosa, pero a pesar de eso, Aldebarán dio la media vuelta y empezó a seguir el camino que lo llevaría al puerto de la ciudad para tomar un barco con rumbo a Brasil, en donde conseguiría la armadura de Tauro.

- Me tengo que retirar - dijo Aioria una vez que Aldebarán se perdió en la lejanía - mi hermano me está esperando

- Hasta luego Aioria - dijeron Camus y Milo al mismo tiempo

Aioria dio media vuelta y se dirigió hacía donde estaba su hermano, mientras que Milo y Camus se quedaron viendo en la dirección que había tomado Aldebarán. Después de unos minutos se dirigieron de nuevo al coliseo para entrenar durante el resto del día.

- Cada vez que alguien se va es más doloroso ¿no lo crees Milo? - preguntó Camus mientras entrenaban

- Claro que sí, pero tarde o temprano nos volveremos a reunir - contestó Milo confiado y después agregó - ya veras que sí

- Tienes razón, tal vez al principio duela la partida de nuestros amigos pero algún día los volveremos a ver, y ese día vendrá muy pronto

Cuando el cielo estaba completamente estrellado y la luna comenzaba a aparecer en lo alto, Milo y Camus se dirigieron a sus respectivos cuartos para descansar.