Capitulo 10: "Mesa para dos"
-¡Nami!
Antes de que la navegante pudiera decir algo se vio envuelta en un extraño e incomodo abrazo por parte de su capitán.
-¡Luffy! ¿Por qué fue eso?- La chica seguía algo aturdida por la espontanea acción de su capitán que ni siquiera había tenido tiempo de enfadarse con él.
-No lo sé, sólo quería hacerlo.-Respondió encogiéndose de hombros para luego salir corriendo hacia el lado contrario al que la navegante se dirigía.
Nami se quedo estática en el mismo lugar en el que se había dado aquel extraño suceso, en su cara estaba escrito un claro "¿Qué rayos acaba de pasar por aquí?".
Una suave risa la sacó de su estado de shock y volteó para encontrarse con su compañera de cuarto.
-No hay nada de que apenarse, Nami-san.-Nico Robin dijo con su usual y reservada sonrisa.-Ha estado haciendo eso todo el día, si escuchas atentamente en este momento podrás escuchar el tumulto que esta haciendo.-Se quedó en silencio un momento, para dejar a la pelirroja escuchar el alboroto que se oía cerca de la cocina; al parecer Luffy había intentado abrazar a Zoro.-No serías la primera que reacciona mal, Sanji-san lo persiguió con un cuchillo por toda la cubierta.
-Pero…
-Es su forma de lidiar con el asunto.-Robin la interrumpió, viéndola con severidad.- Tiene miedo, no quiere estar aquí sin hacer nada, no quiere pensar en lo que pasó; sólo intenta que lo distraigamos un poco de todo esto.
-Ya veo, yo tampoco querría pensar en esto si se tratara de mi propia hermana.
"Ace, en qué problema nos has metido ahora…"
X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X-X
-¡Ni lo pienses!
-¡Señorita, no es para tanto!
-No pueden obligarme.
La puerta se cerró justo en la cara del marino de una manera violenta.
-Auch, no es como si yo lo hubiera ordenado.-Se quejó el joven marino.
-¡Coby!
-¡Vice-almirante!- Exclamó el chico, volteando rápidamente para encontrarse cara a cara con su oficial al mando.
-¿Mi nieta ya cedió?-Preguntó Garp con una inusual amabilidad.
-¿Eh? ¿Su nieta? ¡Ah sí, su nieta! Pues verá, señor, la cosa es que…
-¡No me obligaras a hacerlo, es humillante!-Gritó una voz desde el otro lado de la puerta.
-¡Ac- Rouge, no me obligues a tirar la puerta! –Gritó Garp posicionándose enfrente de la puerta.
-¡Tírala si puedes, anciano!-Respondió desafiante la chica.
-¡Monkey D Rouge! ¡No te conviene desafiarme!-La cara de Garp cada vez se ponía más roja.
-¡Pues ya lo hice! –Coby podía imaginarse a Rouge del otro lado de la puerta sacándole la lengua al que en el curso de la pasada hora la había presentado como su nieta.
Flashback
Coby nunca había tenido más sed en toda su vida, sentía que la garganta le ardía y su voz no pasaba de ser un leve y rasposo sonido. Su cuerpo se sentía lento y pesado, y no podía más que arrastrar sus pies hasta la cocina.
Después de hacer un trabajo sobre humano para subir las escaleras, se encontró en la amplia cubierta del barco. Estaba totalmente desierta.
Sin embargo, el comedor rebozaba de música y vida. ¿Acaso había una fiesta ahí adentro? Genial, no estaba de humor para tanto alboroto.
-¡Coby!-gritaron un montón de sus compañeros en cuanto lo vieron entrar. Estaban completamente borrachos.
-¡La chica que trajiste a bordo es impresionante! ¡Es la nueva campeona!-Le gritó uno de sus compañeros, dejando que su aliento alcohólico llegara hasta el muchacho.
Coby se sintió mareado de sólo olerlo, aturdido de sólo escucharlo y molesto de sólo verlo.
-¿Campeona de qué, si se puede saber?-Susurró Coby esperando que su compañero lo oyera, ya que ni él pareció oír su voz en el tumulto de una fiesta posiblemente no autorizada.
Su compañero hizo una mueca como si Coby hablara en una lengua desconocida, antes de responder con su misma voz de borracho:
-El concurso de cerveza-Dijo de manera atropellada; sin embargo Coby lo entendió todo, estaba acostumbrado a hablar con gente en este estado.-Tomó unas treinta y todavía sigue sobria ¿Me pregunto como lo hará?-Después se alejó para conseguir otra bebida.
-¡Coby!-Otra persona lo llamó mientras salía de la masa de marinos que se aglomeraban alrededor de una mesa.-Todos aquí perdieron la cabeza ¿Sabes lo que hará el vice-almirante si se entera que hicieron una fiesta aquí sin su consentimiento? ¡Nos comerá vivos!
-Helmeppo-san, cálmate un poco, sé que el vice-almirante se enojara pero no es caníbal para comernos vivos.
-¡Nos arrancará la piel tira por tira!
-Helmeppo-san eso es una exageración.
-Pe-pero no has visto lo que esta pasando aquí-Helmeppo trataba de calmarse pero sin lograrlo del todo.
-Bueno, entonces ¿Por qué no me lo explicas? ¿Qué pasa?-Preguntó Coby sintiéndose más cansado de lo que se sentía cuando dejó el cuarto de entrenamiento.
-Rouge-san… está, está…
-¡¿Ya se cansaron chicos? ¡Los marinos no aguantan nada!-Gritó la voz femenina desde el centro del comedor. -¡Y se hacen llamar hombres!
Lo primero que le llegó a la mente a Coby fue "Wow, de verdad no parece haber sido afectada por todo ese alcohol que presumen que tomó" después de eso otro pensamiento más racional llego a su mente "hay que sacarla de aquí".
Después de que ese pensamiento llegó a su mente se encaminó a la aglomeración de marinos en el centro de la habitación.
-¡Coby, espérame!
Al oír el nombre de uno de sus superiores ser gritado, todos los marinos dieron un paso atrás para dejarlo pasar.
-¡Rouge-san!-Gritó el peli-rozado tratando de llamar la atención de la chica frente a él la cual estaba contándoles a sus compañeros una anécdota graciosa de la que todos se reían.
-Y Helmeppo seguía gritando como una niña, pero definitivamente la parte mas ridícula fue cuando dimos esta bajada especialmente empinada y él…
-¡Rouge!-Helmeppo la llamó haciendo que interrumpiera su oración a la mitad.
Pero la chica por fin volteó.
-Ah ¿me hablaban a mí? –Dijo algo desconcertada la pelinegra.-Helmeppo tu cara parece un tomate, veo que no aprecias que cuente tus experiencias sombre la montaña rusa.
El rubio negó furiosamente.
-Sólo les explicaba cómo nos conocimos.-terminó la chica mirándolos a ambos de manera expectante.- ¿Por qué no se unen a la fiesta?
-El vice-almirante estará furioso.-Le comentó Coby con severidad.
-Al viejo no le va importar.-Le respondió despreocupada Rouge.
-No entiendo cóm-
-¡Que rayos pasa aquí!-Rugió una voz desde la puerta.
Todos los ocupantes de la sala se orillaron contra las paredes temblando; por el modo en el que se amontonaban contra las paredes deba la impresión de que quisieran desaparecer a través de ellas; lo que no se alejaría mucho de la realidad.
Los únicos tres que no se habían precipitado a los extremos de la habitación se encontraban ahora enfrente de uno de los más temidos miembros de la marina: el vice-almirante Garp.
Dos de esas personas temblaban disimuladamente, la tercera sólo miraba con desinterés al recién llegado.
-Vice-almirante-Coby y Helmeppo, al igual que cada marino en la habitación saludó a su superior.
-Viejo, arruinaste la fiesta.-Le reprochó la chica.
-Ah, una fiesta ¿con permiso de quién?-El Vice-almirante se inclinó hacia el frente hasta quedar al nivel de Rouge.
-Con mi permiso.-La pelinegra frunció su pecoso ceño desafiando al mayor.-Nos divertíamos hasta que tú llagaste. Arruinaste la fiesta como siempre, estúpido viejo.
-¡No voy a permitir que nadie me hable así, mocosa desagradecida!
-¿Y qué vas hacer al respecto?-Rouge se cruzó de brazos y le dedicó una mirada insolente.
-¡Ya veras lo que hago contigo…!-El vice-almirante alzó el puño y lanzó un golpe contra la frágil figura delante suyo; pero se detuvo justo rente a la cara de la chica.
-Sí, eso pensé-Rouge se encogió de hombros y le dio la espalda.-Bueno, yo me voy a dormir, después de todo, esto ya se torno aburrido.-Dijo entre un bostezo.-Buenas noches, chicos.
Y con eso, salió de la habitación dejando a todos congelados inclusive a Garp que todavía tenia el puño en el aire.
Después de un rato los marinos aplastados contra la pared comenzaron a despertar de aquel hechizo que Rouge había puesto a todos después de partir y comenzaron a hacer lo que más les convenía; lo cual era huir por su vida.
En unos segundos sólo quedaron tres personas en la habitación.
-¿Vice-almirante?-Lo llamó Coby con una voz disimuladamente temerosa.
Garp lentamente bajó su puño y suspiró audiblemente.
-Nunca, tengas hijas, Coby… o nietas si puedes evitarlo.-Le dijo al joven marino en un tono leve y grave.
Y sin una palabra más salió de la habitación.
La mañana siguiente, fue aún más rara, sobre todo por el hecho de que Coby despertó para encontrar a la mitad de la tripulación inconsciente en el suelo de la cubierta y a la otra mitad limpiando el piso con sus cepillos de dientes.
Esquivando los cuerpos de sus inconscientes compañeros o saltando para evitar meterse en el camino del trabajo de los demás Coby se tardó más de lo normal en entrar al comedor.
Cuando abrió la puerta tres pares de ojos se enfocaron en él.
-Buenos días- saludó, sintiendo que algo debía romper el ambiente tenso en la sala.
Los tres le regresaron el saludo, en distintos tonos, Helmeppo parecía nervioso, Rouge parecía indiferente, pero Garp, Garp parecía muy molesto.
Coby recogió su desayuno de la cocina y se unió a ellos en la única mesa que aún estaba en pie.
Helmeppo y su superior estaban vestidos en su uniforme de la marina y Rouge lucia una playera blanca de manga larga con el símbolo de la marina impreso en la parte frontal y los mismos pantalones que había vestido el día anterior.
-¿Les molestaría si pregunto la razón de que todo el mundo parece estar ocupado este día?-Preguntó el peli-rozado en un tono dudoso; tal vez terminaría como los otros, inconsciente o lavando pisos con su cepillo de dientes.
El vice-almirante sólo gruño y salió de la habitación, sin embargo, desde adentro escuchaban sus gritos a los desafortunados que se cruzaban con él.
-El vice-almirante es mi abuelo.- Comentó Rouge de manera casual y desinteresada.
-¿T-tu a-a-abuelo?
Y Coby perdió el conocimiento.
Pero cuando lo recuperó diez minutos después; la primera cosa que dijo fue:
-Eso no explica el desastre.
-Ah bueno, digamos que en la mañana encontró a algunos de nuestros compañeros coqueteándole a Rouge y no fue una muy bonita reacción.-Explicó Helmeppo con una voz que delataba que se había salvado por poco del mismo castigo que todos los demás.
-Creo que eso explica más cosas.-Coby trató de recobrar la compostura y exhaló lentamente.-Rouge-san no podría tu abuelo llamar a tu hermano para que…
-¡Rouge!- El gritó del vice-almirante se hizo oír por todo el navío.
Fin del flashback
Y así es como llegaron a todo este embrollo.
-¡Te probarás ese vestido e iras a la cena conmigo, porque este es mi barco y yo lo digo!-Gritaba Garp en ese momento.- ¡Yo crié a tu hermano y a ti para que fueran excelentes marinos y…!
-¡Y mira cómo salimos!-Rouge lo interrumpió-¡Además yo no llamaría criar a dejarnos con tu "Vieja amiga"! y hago énfasis en vieja porque no creo que la relación que tienes con ella clasifique como amistad.
-¡Vice-almirante Garp!-Un marino llegó corriendo, su ojo todavía morado delataba que era de los desafortunados navegantes que habían sido golpeados por su superior hace menos de una hora.
-¡¿Qué quieres?- Garp se veía listo para asesinar a alguien.
-Se le requiere en el puente, estamos a punto de desembarcar.-Informó el marino antes de correr por su vida.
El vice-almirante lo pensó por unos segundos, se trono el cuello y caminó hacia el puente.
-¿Ya se fue?-Rouge abrió lentamente la puerta y se asomó cautelosamente.- Uf, por un momento creí que no se iría-Dijo dirigiéndose a Coby.- ¿En qué puerto estamos?
-Al parecer hemos vuelto a Shabody-Le informó a la chica la cual sonrió radiantemente.
-¿En serio?-La chica abrió la puerta permitiéndole al marino entrar al cuarto.
-Sí, al parecer hay algo así como una cena para reunir a varios líderes marinos.-Le contestó aceptando la invitación a entrar.
La sonrisa de Rouge desapareció; aunque lo intentó disimular dándole la espalda para cerrar la puerta.
-¡¿Y el viejo quiere que lo acompañe a algo así?
-Creo que lo que tu abuelo busca es pasar más tiempo contigo ¿Desde hace cuanto no lo ves?-Preguntó Coby sentándose en la cama donde reposaba un simple vestido de tirantes color negro.
-Desde hace dos años.-Confesó Rouge.
-¿Por…?-Coby bajo la voz hasta que esta fuera un leve susurro.- ¿Por la guerra?
Rouge asintió tristemente.
-Realmente separó a la familia.-Ella bajo la cabeza ocultando todos los sentimientos que se reflejaban en sus ojos por la mención de la guerra.
-Lamento oír eso.-Coby bajó la cabeza lamentando haber tocado el tema.
-Ya no importa.-De repente su cara se iluminó.-Quizás sea buena idea ir a cenar con el abuelo... le pediré que reserve una mesa para dos.
Y así la chica salió de la habitación dejando a un adolecente peli -rosado totalmente confundido dentro del lugar.
