Hola ¡salió de una! ¡Capi 11! ¡Hurra! acercándonos al final de este proyecto.
Me dio un poco de cosita, pero acá está, con este, cerramos el ciclo de las sailors inner paz a sus restos.
¡No sean malos conmigo! ¡Todo es por una buena razón!
¡Denme ánimo! ¡Con un hermoso REVIEW!
SAILOR MOON, ES PROPIEDAD DE NAOKO TAKEUCHI, YO SOLO LA USO PARA MI DESBORDANTE IMAGINACIÓN.
La derrota del trueno.
Llegué al castillo con la bolsa que contenía a los gatos que gritaban y maullaban - ¿tu hermano pequeño Zafiro? Pregunté al mirarlo con mi hermosa pequeñita, que ni tan pequeñita ya –en el dormitorio con mi cuñada. –oh ¿estarán muy ocupados? Pregunté –no se te decir en realidad. Dijo Zafiro, asentí –gracias. Dije - ¿Por qué tío Phanton? ¿Que llevas en la bolsa? Preguntó Black Lady divertida –es algo que tus padres deben ver querida Rini. Dije mientras sonreía y me alejaba, llegué al cuarto de hermosa y escuché fue un gemido de ella, decidí que podía esperar, así que me dirigí a la sala y lancé la bolsa con los gatos muy bien asegurada en un sofá y me dediqué a la televisión, en la cena, mi ahijado y hermosa estaban radiantes, se les notaba el amor, casi que todo lo pintaban de rosa entre ambos –tengo algo que mostrarles. Dije - ¿ah si? Preguntó mi ahijado interesado - ¿Qué es Phanton? Preguntó hermosa con dulzura –ya verán después de la cena. Dije mientras continuaba con mi plato, nos reunimos a media noche en el trono, llevé la bolsa - ¡sácanos de aquí! Gritaba la gata - ¡ya verás cuando te agarre! ¡Te dejaré sin cara! Exclamaba el gato –que divertido eres amiguito. Dije poniendo el dedo a través de la tela, ambos intentaron inútilmente rasguñarla, hermosa se acercó –me parecen de lo más divertidos. Dijo - ¿puedo desatarlos? Asentí, ella lo hizo - ¡Serena! Exclamó la gata negra –así que ellos, son los guías de las sailors y los emisarios de la luna. Dijo mi ahijado interesado - ¿Dónde los encontraste padrino? Preguntó –bueno, los encontré saliendo de un templo extraño. Dije - ¿de un templo? preguntó hermosa, asentí –que raro. Dijo mi ahijado mientras sin esfuerzo los levitaba - ¡Serena! ¡Recuerda quien eres! ¡Tu eres sailor moon! ¡Eres sailor moon! Gritaba la gata negra –ya cállate. Dijo Serena –ahora, respondan ¿Qué era ese templo? Pregunté –nunca lo diremos. Dijo el gato blanco –bien, si eso quieren. Dijo mi ahijado, miré a hermosa –ve a descansar. Dijo mi ahijado –pero Díam, yo te quiero acompañar. Dijo ella –no hermosa, ve a dormir en mis aposentos. Repitió el –si, allí te espero. Dijo ella, se le acercó, lo besó y tras soltarlo, se fue, sonreí –me agrada esa chica. Dije –si, lo se. Dijo el mientras sonreía, una luz azul brilló por todo el trono - ¿Qué van a hacer? Preguntó la gatita negra –ya verás querida. Dije mientras terminaba de aparecer mi túnica negra con un collar cuyo dije era el ojo hipnótico –no, van a usarnos en una ceremonias icay a Nix. Dijo el gato blanco –eres historiador. Dijo mi ahijado con la misma túnica –que alegría. –andando. Dije tomando a la gata negra y desapareciendo.
Llegamos al templo sicay en Némesis, y dejamos a los gatos en el altar del salón de las revelaciones, una estancia azul con negro reservada para los mas fuertes, tomé un cuchillo ceremonial al igual que mi ahijado, los gatos estaban paralizados en el altar - ¡oh Nix! Invoqué - ¡tu presencia nos es grata y necesaria! ¡Necesitamos hacer una pregunta a tu divinidad! Mi ahijado levantó su cuchillo ceremonial y lo puso en el cuello de la gata negra - ¡da una señal de que nuestro ritual es bienvenido! Exclamé, la estatua de la diosa Nix brilló de color rojo y la luna negra que sostenía brilló mas negra si era posible, asentí a mi ahijado quien cortó de una sola, la garganta de la gata, su sangre cayó por el altar a los pies de la estatua que abrió la boca con voz dulce:
-hijos de Némesis, mi pueblo que ha sido opacado por la tierra, la primera respuesta a su pregunta es el templo de las sailors del sistema exterior, una fortaleza que cuidaría las almas de las siguientes sailors tras la extinción del Milenio de Plata. Asentí - ¿Cuáles son las identidades de las sailors scouts que enfrentaremos por la princesa de las tinieblas? preguntó mi ahijado mientras yo preparaba el cuchillo en el cuello del gato blanco - ¡no Luna! ¡Nooooo! gritaba el pobre minino –ya te reunirás con ella. Dijo mi ahijado –estas son sus identidades y sus armas. Dijo la diosa mientras yo, le cortaba el cuello al gato blanco, su sangre rodó a la estatua de la diosa mientras la imagen de las 4 guerreras aparecía –ya veo. Dije –esas son nuestras enemigas. Dijo mi ahijado - ¡muchas gracias Nix! ¡Diosa todopoderosa de la familia de la Luna Negra! Black Moon. La estatua dejó de brillar y la presencia divina se desplegó hacia los cielos –te pedimos Nix. Comencé –reposo para el enemigo que ha servido de informante. Respondió mi ahijado –te pedimos Nix. Repetí –luz para ganar las batallas. Respondió mi ahijado –te pedimos Nix. Repetí una vez mas –perdón por mancillar tu templo de control. Respondió el, acto seguido, con respeto para las almas de estos inocentes a quienes usamos de oráculos en la guerra, los envolvimos en un sudario y llevamos a la parte donde descansaban los que habían servido a tal fin en el templo sicay.
¡nooooooooo! Grité despertando de repente tras la conclusión del sueño de la muerte de Mina y luego de Luna y Artemis, eso fue espantoso –todos han muerto, todos han muerto, solo quedo yo, solo quedo yo. Dije llorando aferrada al peluche de conejo que Serena me regaló en mi cumpleaños pasado, suspiré y me sequé las lágrimas –las sailors scouts hemos muerto, solo quedo yo, pero no moriré sin llevarme a alguien de ellos conmigo. Dije decidida - ¡no moriré sin matar a alguno de ustedes malditos nemesianos! Grité a la noche herida mientras me desconsolaba en llanto.
Al día siguiente, observaba a quien sería mi enemigo –tío Zafiro. Me dijo la pequeña Black Lady –dime pequeña. Dije –mis padres no me han dejado ayudar en otra batalla más que la de papá con el falso rey del universo y yo quiero hacerlo. Dijo ella –pequeña Rini. Dije mientras la sentaba en mi regazo –no quiero arriesgarte. Dije acariciando sus cascadas de cabello rosa –lo se tío, pero quiero ayudar, déjame. Sonreí –de acuerdo, déjame planearlo y te diré que harás. - ¡que alegría! ¡Tu si me entiendes! –no es que el resto no lo hagan Rini, solo queremos protegerte. Ella asintió –lo se, pero ¡quiero ayudar en la guerra tío! antes de regresar a mi futuro. Dijo, revisé su mente y me sorprendí en ver cuanto habían cambiado las cosas, en su futuro, mi hermano la había mandado para ayudarnos a defendernos del intento de eliminación por parte de Endimiun quien había desarrollado una especie de fobia a los nemesianos y se proponía no dejarnos existir en el siglo XXX, todo lo que cambió el tiempo por una posesión y una malignización –te dejaré ayudarme pequeña Rini, solo déjame ajustarlo todo. Ella asintió - ¡te espero para jugar videojuegos! Dijo feliz –enseguida iré. Le dije con amor, quien diría que me iba a encariñar así con mi sobrina y que íbamos a ser uña y mugre.
Estaba en mi cuarto, desnuda, eligiendo que ponerme, se que mi príncipe está reunido en el trono con su padrino, pero no puedo evitar la concreción de eso que se me ocurrió en la tarde, se que me dijo que no debía interrumpir, pero solo será un momento, si no me quiere ver, ni al caso, tomé un vestido negro y me lo coloqué, si me agachaba, me dejaría en una posición vulnerable, decidí que para el mejor desarrollo de mi actividad, no usaría nada por debajo, algunos dirán ¿Qué ejemplo le doy a Rini? El de coquetear con el ser que amas y punto, eso supongo que le gustará a mi príncipe, me coloqué mi vestido negro, me peiné y salí de mi dormitorio, ya eran las 7 de la noche, puse mi oído en la puerta y escuché a todo mundo reunido allí ayudando a Zafiro con su plan que realizaría junto a mi hijita, abrí la puerta con sigilo y entré, miré como la mirada de mi príncipe me recorría toda de pies a cabeza y en su expresión se dibujaba la pasión y la lujuria, me acerqué a el mientras el silencio sorprendido me rodeaba –sigan con lo suyo. Dije mientras enredaba mis brazos en el cuello de mi príncipe –mamá, la película de cómo nacen los bebés no la quiero ver aún. Dijo Black Lady –y no la verás hija. Dije con simpatía –eso no es algo que pretenda mostrarte por mas que ya hayamos hablado del tema: amor&sexo&chicos. Ella rió con pena - ¿ya has empezado a educar a Rini? Me preguntó mi príncipe - ¿Qué prefieres Díam? ¿La educo yo? O ¿la educan sus amigas? –tu sin duda. Asentí y le besé la oreja con coquetería - ¡mamá! Se quejó Rini con evidente asco, el pasó sus manos por mis caderas y ahogó un gemido mientras yo mantenía mi decoro, Phanton se aclaró –entonces, así queda el plan. Dijo –y Rini ayudará. Dijo Zafiro quien seguía rojo por la escena hecha –entonces, te volverás niña y cambiaremos tu marca. Dijo Phanton a mi hija que asintió –y yo guiaré a la sailor hasta mi tío Zafiro y luego. Zafiro la interrumpió –yo pelearé y continuaré con la extinción del grupo de las sailors. Todos asentimos –perfecto, andando, hay películas que ver y quiero que tengamos una buena maratón. Dijo Phanton - ¿los esperamos? Preguntó Zafiro, mi príncipe y yo nos miramos –no. Respondimos a coro mientras los 3 salían como alma que lleva el diablo.
Me deslicé con gracia del regazo de mi príncipe y cerré la puerta del trono con seguro, el se aclaró –no llevas… ¿verdad que no? Preguntó deleitado en respuesta, me agaché dejando lo que quería ver expuesto –diosa. Dijo mientras yo regresaba a mi posición erguida –entonces ¿Qué dices? ¿Jugamos en el trono? El ronroneó –claro hermosa, podemos jugar donde tú quieras. Dijo mientras yo corría hacia el y alegremente me sentaba en su regazo, regresé mis manos a su cuello mientras nos besábamos y nos besábamos - ¿te parece si te quito la camisa? Le pregunté –es muy bonita, pero en este momento me estorba. El rió –aunque no lo creas, a mi también. Dijo mientras yo, lo soltaba y le quitaba la camisa rápidamente, me apropié de su cuello y luego de su pecho y de sus cuadritos –Serena…por favor…déjame…quitarte el vestido…te lo suplico. Dijo –si me dejas deshacerme de esta otra prenda que aunque me encanta como te marca las piernas, me estorba ahora. El asintió, me levanté mientras lo dejaba que se pudiera quitar el pantalón y las botas de una, y ese bóxer que me encantaba pero que en ese momento, no me gustaba en lo absoluto, el bajó mi vestido tras acomodarme en la silla y succionó mis senos, luego mi cuello, luego subió la falda - ¿así? ¿Con el vestido? Le pregunté, pero el solo se inclinó y comenzó a devorar mi femineidad, luego, lo sacó, colocó su capa en el suelo y comenzamos a jugar sobre el suelo del trono, finalmente, me acomodó en el trono, para penertarme y luego, yo me senté arriba y lo penetré con ayuda de la silla, fue muy excitante y divertido.
Tras haber jugado toda la noche con mi princesa en el trono, aparecí un albornoz, la cubrí con mi camisa y recogiendo el desastre, la llevé a mi cama para dormir apaciblemente a pesar de que me encanta la cama como santuario de unión, cuando improvisa lugares es muy divertido, al día siguiente, nos acomodamos ella y yo, en el trono, ella con su hermoso vestido largo y blanco y yo, con mi traje, íbamos a ver la pelea de Zafiro y sailor Júpiter.
Ya no había nadie de quien despedirse, incluso, nos habían quitado a los gatos, no tenía nada, aparecí en el Tokio del futuro y me quedé de una pieza, al ver el esplendor que rodeaba a la ciudad que ahora se alzaba majestuosa, cuando miré, a 2 guardias de roca y a una pequeña corriendo pidiendo socorro - ¡Rini! Exclamé - ¡Lita! Gritó ella, se colocó en mis brazos llorando - ¡Rini! ¡Rini! ¿Como escapaste? Le pregunté –Serena, sacrificó su vida para que yo pudiera salir. - ¿Qué? Exclamé mientras miraba a los guardias –si, así fue. Dijo ella llorando, asentí y la coloqué detrás de mi –mi planeta guardián es Júpiter, que el trueno resuene y la tormenta se haga estallar ¡trueno de Júpiter! ¡Resuena! Lancé, solo los herí un poco –necesitan mas potencia. Dije y repetí el ataque, esta vez, si los derroté - ¡corre Lita! Gritó Rini, asentí y la seguí - ¡por este lado! ¡Escaparemos! dijo mientras seguía, llegamos a un hermoso laberinto de flores, y corrimos por el –Rini ¿estás segura de que por acá? - ¡si Lita! ¡Si! exclamó ella mientras llegábamos al final, una fuente de una mujer –no puede ser. Dije atónita –esa ¿esa es Serena? Me pregunté mientras no podía dejar de mirar la marca de la familia Black Moon en su frente, escuché unos pasos y miré a Rini colocarse detrás de mi –nos han encontrado. Dijo –no te preocupes Rini. Dije mientras miraba al hombre de cabellos azules que estaba allí –bienvenida sailor Júpiter a tu tumba. Dijo el con simpleza –así que tu eres Zafiro ¡como te has atrevido a torturar a Rini y a matar a Serena! El me miraba intrigado y tras un rato dijo:
-no te parece ¿no te parece que desvarías? - ¿he? Le pregunté –si hubiera matado a Serena como dices, mi sobrina no estaría aquí. No podía creer lo que decía –tu ¿tu sobrina? Y con terror puro y traición en mi rostro, miré a Rini correr hacia los brazos de quien era mi enemigo pero al parecer, ya no era enemigo suyo, vi como la luna crecía y como ella lo hacía –tío Zafiro. Dijo la joven que se hallaba ante mi –lo logramos. –así es pequeña Rini, ahora, déjame pelear. Ella asintió y se alejó para dejarle espacio - ¡trueno de Júpiter! ¡Resuena! lancé, pero el solo hizo un escudo azul y lo desvió - ¡pelea! Grité –se mas fuerte y rompe mi escudo. Dijo el divertido - ¿quieres que te regrese tu poder? - ¿de que hablas? Pregunté –ya verás. Dijo el mientras mi trueno regresaba hacia mi, no pude esquivar, me levanté - ¡ya verás!¡centella relampagueante de Júpiter! Lancé, eso si hizo a ñicos su escudo –perfecto. Dijo el mientras se levitaba, le lancé un puñetazo –juguemos pues. Dijo mientras se dedicaba a pelear conmigo desde el aire, pero con 2 buenas centellas, lo dejé noqueado de su habilidad levitatoria, el sonreía –es divertido jugar contigo sailor. Dijo mientras conminábamos el ataque de puños y patadas con los poderes - ¡trueno obscuro! Lanzó, eso me derribó y dejó en el suelo - ¡cascada de la noche! Lanzó, un rayo negro en forma de cascada fue directo a mi - ¡centella relampagueante de Júpiter! Lancé, con eso, comencé a resistir el poder y al final, le regresé el suyo mas el mío - ¡dragón de Júpiter! Lancé - ¡lágrima negra! Lanzó el, nos dedicamos a pelear una vez mas conminados - ¡rayo de la noche! Lanzó el, me hirió, me levanté escupiendo sangre –esto es todo sailor Júpiter. –no me dejaré ganar. Dije –oh si, claro que lo harás. Dijo el con naturalidad - ¡reloj de tinieblas! y me miré, en un reloj dando vueltas y yo, servía como manecilla –Rini ¿Por qué? Pregunté –porque debo apoyar a mi padre. Dijo ella mientras me miraba llorar –descansa en paz sailor Júpiter, descuida, nosotros las cuidaremos. Gemí mientras el poder consumía mas y mas mi fuerza hasta que con un suspiro de dolor, cerré los ojos.
Debo confesar que me dio dolor deshacerme de la sailor, pero era algo necesario, tras mandar a Rini con Phanton, llegué al cuarto de las tumbas donde mi hermano esperaba –y esta es la última. Dije mientras miraba el poder verde ser atrapado en el cristal, el asintió –de estas si. Dijo - ¿de que hablas hermano? Le pregunté –debemos hablar. Me dijo serio, tras dejarlo todo acomodado allí, partimos al trono donde nos esperaban ya mi cuñada y Phanton.
