Ok ya ha pasado una semana y es hora de actualizar. De una vez digo, en este capítulo y el siguiente habrá demasiado romance, de verdad que lo hice con exceso y pues espero que los y las shojo mega fanáticos/cas puedan controlarse jaja.
Capítulo 11
Te quiero decir que te quiero.
-Pero no puedo dejar a mi hermana con las gotereas, con más razón me quedaré –Meito empezaba a sudar frío, las cosas no iban a salir de acuerdo al plan que había preparado Luki y todo por que no sabían que alguien más se les uniría a "la fiesta".
-Si y fue cuando… -Kaiko y Gakuko regresaban donde los demás. La de cabello azulado interrumpió un poco su charla para dirigirse a su esposo –¡Amor, quiero pedirte algo! –Se le colgó del cuello y le plantó un beso en los labios. Gakupo y Luka estaban avergonzados por la escena, mas Gakuko los miraba confundida.
-¿Qué sucede?
-Duerme tu en la sala –Le sonrió infantilmente.
Silencio, completo y absoluto silencio.
-¡¿Eh? –Reclamó Meito mirándola a los ojos completamente cohibido.
-Perdona es que… -Kaiko sabía que tendría que enfrentar esa reacción y eso era lo que le gustaba de él –Me empecé a llevar muy bien con Gakuko y quiero tener una pijamada con ella.
-¿No estás un poco grande para esas cosas? –Recalcó el castaño.
-Apenas cumplí los 18, todavía puedo hacer estas cosas –Hizo un mohín inflando los cachetes. A Meito le agradaba esa faceta infantil que poseía, aunque era característica de todos los Shion.
Suspiró el "hombre" de la casa tras largo rato de meditación –De acuerdo, supongo que te puedo compartir –Sonrió de medio lado a lo que Kaiko le respondió con un abrazo muy contenta.
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Mientras tanto, en la casa de campo. Meiko y Kaito no paraban de besarse, estaban muy entretenidos sintiendo el sabor del otro tiernamente, no querían arruinar el momento por sus instintos. No. A ellos les gustaba tomarse las cosas con mucha calma, disfrutando el calor y compañía del otro. Ambos sobre la cama, la alcohólica sobre el amante del helado, sabores extraños combinados en una danza, o mejor dicho, un vals.
-Meiko, hoy no has bebido y tampoco es martes –Dijo Kaito al separarse.
-No quise arruinarte el sabor –Meiko le sonrió tiernamente acariciándole el rostro.
Llamaron a la puerta por lo que tuvieron que atender, no estaban fastidiados por el hecho de que los hayan interrumpido, de hecho, se encontraban satisfechos. Así, tomados de la mano, le abrieron a su amigo Dell, quien como de costumbre estaba fumando.
-¿Ocurre algo? –Preguntó Kaito con esa sonrisa boba de siempre adornando su cara.
-La correspondencia que se me olvidó entregar –Respondió la persona frente a ellos entregándoles un par de sobres –Meiko, lo tuyo son cuentas, Kaito, para ti una carta de una fan que te invita a salir.
-¿No te han dicho que es de mala educación leer las cosas de otros? –Repuso completamente irritada Meiko, aunque esto se debía a lo que había escuchado acerca de su novio.
-Como sea, ¿saben si los gemelos están en su habitación? –La castaña ni se molestó en responder, había cerrado la puerta golpeando fuertemente la nariz del "cartero"
-Que molesto –Suspiró la castaña sentándose en el sofá, invitando a su acompañante a hacer lo mismo.
-Solo ha tenido una mala jornada, verás que en unos días volverá a estar en el ranking –Trató de relajarla. Tomando su mano y acariciando su cabello lograba sacarle uno que otro suspiro.
-No me refería a eso –Dijo acostándose, Kaito se puso encima de ella. Las posiciones cambiaron a como estaban en un principio –A un lado mentita, no quiero jugar esta noche –Meiko desvió el rostro un poco, aun así eso no fue impedimento para que el chico de cabello azulado depositara tiernamente un beso sobre su mejilla.
-Como gustes, "jarritos" –Kaito rió por el tonto apodo que le había encontrado, ella no se lo tomó bien al principio por lo que lo golpeó suavemente en el hombro, aunque a fin de cuentas terminó acompañando la risotada.
Antes de dormir decidieron darse un último beso.
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-Bien, supongo que es todo –Se decía Dell caminando por las habitaciones de Gumi, Teto y Meiko. Al bajar la vista un poco, encontró algo tirado en el suelo -¿Qué es esto? –Pregunta retórica, eso era obviamente un sobre –Interesante, supongo que a Haku le gustaría enterarse de esto.
Sin más, decidió ir al cuarto compartido con su novia.
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-¡Lee que dice la carta Len! –Gritó entusiasmada Rin saltando en la cama que ellos compartían.
Dell había pasado a su habitación de ultimo, ya que era la mas alejada del resto prefirió no hacer doble viaje. La carta que Rin recibió ni siquiera fue abierta, la había mandado a volar al bote de basura al lado de su cama; siempre hacía lo mismo y era algo que le intrigaba un poco a su gemelo. En tanto Len, el tenía la maña de guardar todo lo que recibía, fuera considerado basura o no. El sello que tenía el sobre era algo extraño, una taza de café humeante, la curiosidad de Rin era extraña pero muy vivaz, tanto que no controlaba su emoción.
-Bueno bueno, no hagas tanto escándalo –Pidió Len cogiendo un abrecartas y tomando el contenido del sobre.
"Estimados gemelos que aun me deben dinero por destruir mi cafetería,…" –Esto era sin duda de parte de Ted, el hermano mayor de Teto –"…ya que tengo que salir por un tiempo al extranjero necesito que cuiden por mi el "Nekomimi Swich Café", no les pagaré, pero al menos así expiarían la deuda que tienen conmigo. Personalmente le entregué esta carta a Dell y confío que también les haya entregado las llaves del local, del otro lado del papel está el horario de trabajo. Saludos a mi hermanita"
-Que pesado –Bufó Rin abrazando una almohada.
-Pero nosotros nos lo buscamos, no tenemos de otra, además será divertido ¿no crees, Rin?
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Meito acomodaba los cojines del sillón donde dormiría esa noche, las cosas que se hacen por amor y por un matrimonio duradero. Cuando conoció a Kaiko al instante se dio cuenta de que era una chica muy enamoradiza y perdía la cabeza muy rápidamente, le pareció algo molesto esa actitud que se cargaba todos los días, pero a fin de cuentas había ganado la batalla contra los muchos pretendientes que tenía.
Gakupo tomaba agua antes de acostarse, estaba muy nervioso pues nuevamente compartía cama con la chica que amaba. Su corazón latía fuertemente, sentía que en cualquier momento explotaría. A parte, también tenía miedo, pues la vez anterior que Luka se acostó con él fue para compensar lo mala que había sido, seguramente lo haría dormirse en el suelo.
Luka estaba igual o peor que su amigo de cabello morado, estaba nerviosa y ahora no tenía excusas para dormirse a su lado, realmente deseaba sentir su calor y brazos cubriéndola como aquella vez. Tenía dos opciones, dormir con él o dar nuevamente paso a su orgullo y obligarlo a dormir en el suelo. La mirada insistente de Gakuko sobre ella le decía que mejor aprovechara la ocasión o lo perdería.
Gakuko estaba determinada a impedir una relación entre su hermano y su "rival".
Cada quien entró a sus habitaciones, curiosamente esa noche estaba lloviendo y las goteras inexistentes que Meito había inventado se volvieron realidad.
Gakupo sacó su celular y mandó un mensaje.
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-Esto… Luka –Apenas si podía respirar, su ropa lo sofocaba y la cara la tenía totalmente enrojecida –Si quieres… puedo dormir en el piso, no hay problema o también podría acompañar a Meito…
-No –Interrumpió Luka cogiéndose el brazo derecho con una mano, bajando la mirada un poco para que no viera que ella estaba igual de roja que él –Está bien así, está lloviendo y tendrás frío…
Silencio, molesto, sepulcral y fastidioso silencio.
-¿Podrías voltearte? Quiero cambiarme –Dijo quedamente –O solo… cierra los ojos –Bien, para ella pedirle tal cosa era demasiado. No quería que pensara que ella era una exhibicionista que se desnudaba enfrente de cualquiera, pero pronto recordó que él no era ese tipo de personas desde hace mucho tiempo. Jamás, Gakupo jamás sería capaz de pensar de esa manera con su amiga.
El samurái obedeció ambas peticiones, más que nada para evitar la tentación de voltear y contemplar el cuerpo de su amada. Le empezaron a doler los ojos, tal vez de lo fuerte que los cerraba así que decidió levantar los parpados un poco, ahora deseaba no ver nada, bueno, no tanto así. En la habitación había un espejo justo enfrente de donde se encontraba Gakupo parado, las luces estaban apagadas pero lo que se filtraba por las ventanas era suficiente para que Gakupo pudiera apreciar a Luka. Paseó la vista primero por sus piernas, desde el momento en que se desabrochaba la falda al que se colocaba torpemente los shorts con los que dormía; luego subió la mirada a su plano estómago para quitarse ese chaleco y descubrir un top negro que cubría su pecho. Estaba conforme con la vista que tenía. No la veía con lujuria ni mucho menos perversión, no, para él ella era hermosa. Su pelo, su voz, su cuerpo, todo era bello.
-Puedes cambiarte, prometo no mirar –Dijo Luka girándose, sentada en la cama abrazándose a si misma.
Gakupo tragó fuerte, con la mirada ida y su mente en otra parte procedió a desnudarse. Primero se retiró la parte de arriba del kimono, dejando al aire su bien formado torso. No sabía que Luka miraba por el espejo de maquillaje que siempre traía consigo. Una mujer debe cuidar su apariencia. Para Luka fue mucha tentación, deseaba sobre todas las cosas acariciar los músculos de su amigo, ser la primera en posar sus manos sobre aquel "David" esculpido por si mismo. En el momento que iba a deshacerse de la parte baja de su vestimenta cerró el espejo. Gakupo vestía una camisa sin mangas color negra y unos pants blancos.
Después de eso ambos pasaron a acostarse, se acomodaron de espaldas. Esto sin duda se sentía diferente, no era como en la cabaña. Pasó un rato y ninguno de los dos podía dormir, cada quien estaba sumido en sus pensamientos De un momento a otro Gakupo rodeó la cintura de Luka, aun de espaldas, y le tomó de la mano. Luka se sobresaltó por al acción, pero no lo negó.
-Buenas noches, mientras aun no despiertas…
-Por el bien de enfrentar el mañana… –Complementó la canción: Cacophony.
-Luka… tu… me gustas mucho. –Tragó fuerte antes de continuar. Sintió como le apretaban mas fuerte su mano –Y pues… aún no logro quitarte de mi cabeza desde secundaria y… me preguntaba… si me darías otra oportunidad, perdona por haberte abandonado en aquel entonces… pero desde entonces te busqué y ahora… después de mucho tiempo vuelvo a verte y estoy feliz de eso… Luka… ¿aceptarías salir conmigo?
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En la cabaña nuevamente.
"Lo siento Neru, no puedo aceptar tus sentimientos. Mi corazón le pertenece únicamente a Luka, espero podamos seguir siendo amigos"
-¿Y a este que le pasa? –La rubia borró ese mensaje que Gakupo le había mandado.
-.-.-.-.-.-FIN DEL CAPÍTULO 11-.-.-.-.-.-
A que no se esperaban ese final eh? jajaja si dije: "mejor les corto el royo antes de que me amenazen con actualizar ahora mismo que lo lean" así que tendrán que esperarse una semana enterota por el nuevo capítulo.
