Hola!
Primero que nada les debo una enorme disculpa por que en todas mis vacaciones no subí capitulo, pero ¿Quien iba a saber que en vacaciones tendría menos tiempo que cuando estaba en la U? De verdad lo siento mucho y espero de todo corazón que no se hayan aburrido de la historia :(
Bueno, en este capitulo hay escenas algo fuertes, pero tampoco tanto... y es el capitulo mas largo hasta el momento :)
La historia esta llegando a la parte mas emocionante! ¿Alguien adivina que se viene?
Bueno sin molestar mas... ¡A leer! :D
Notas:
─ Diálogos ─
─ "Pensamientos" ─
Recuerdos
-o-o-o-o-o- Cambio de escena
Disclaimer: Ni Tokyo Mew Mew ni sus personajes me pertenecen
POV ¿?2
Esto era lo que nos faltaba que el "genio" se quede, nuevamente, ido mientras observa esa cosa…
*Te lo dije*
– Si, si, ya lo sé. ¿Por qué no vas a molestar a alguien más? –
*Porque tú me necesitas*
– ¿Y quién lo dice? –
*Tú*
– Muy bien, haz lo que quieras, pero déjame dormir –
Por fin se calló, a veces me saca de quicio. No le entiendo, pero tiene razón.
Parece que el "genio" por fin se quedó dormido. Se está quejando dormido, seguro que la herida le duele, pero es su culpa. No nos quiso decir como curarlo, ahora ¡que se aguante el dolor!
Reviso lo que conseguimos, no es mucho. Si el "genio" dejara de ser tan inútil, tal vez podríamos haber conseguido algo mejor, pero obvio tenía que estar obsesionado con esa… cosa. Se supone él es el genio y nosotros los locos, lo dudo seriamente.
*Cállate de una vez y duérmete*
– ¡Cállate tú! –
FIN POV ¿?2
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
El pequeño grupo estaba corriendo en medio de aquel aguacero, aprovechando las ventajas que esta les brindaba: los bandidos jamás saldrían con este clima y la lluvia borraría su rastro impidiendo que aquellas creaturas los encontraran.
Mew Pudding iba a la cabeza del pequeño grupo moviéndose tan rápido como podía, sin dejar al resto atrás, mientras buscaba un nuevo escondite. Llevaban ya un buen rato corriendo y los pequeños habían aguantado ya por bastante tiempo la gélida lluvia que entumía sus músculos y entorpecía sus movimientos.
Desde que dejaron a Mew Ichigo no se habían detenido ni una sola vez, Yukio los había estado siguiendo, sin decir palabra alguna, cargando a su pequeña hermana quien escondía su rostro en el cuello de su hermano tratando de protegerse del frio.
Mew Pudding pudo divisar un edificio de oficinas a unos cuantos metros de distancia, decidida se dirigió a ese lugar para refugiarse.
Una vez dentro Mew Pudding bajo a su hermanita y les indico al resto que se escondieran mientras ella revisaba el lugar. Decidió asegurarse que el primer piso fuera seguro, dejar a los pequeños ocultos y seguros y luego continuar con los siguientes comenzando con el último.
El edificio contaba con tan solo cinco pisos, menos de los que esperaba, sin embargo las oficinas eran amplias por lo que tardo un poco más de lo que tenía previsto. Una vez termino de asegurarse que estuvieran solos y a salvo, fue por los pequeños. Yukio y Nana aún estaba con ellos pero, el mayor no le dirigía palabra alguna a Mew Pudding, en su lugar trataba de mantener despierta a su pequeña hermana. Lo mismo ocurría con los cuatrillizos, pero a estos les costaba más puesto que Heicha era más pequeña.
– Estamos solos – Dijo en cuanto llego.
– ¿Algo para calentarlos? – Fue la pregunta fría que Yukio le hizo a Mew Pudding sin siquiera mirarla.
– Ya me encargo – respondió esta con un hilo de voz.
Mew Pudding volvió al último piso lo más rápido que pudo buscando lo que, en su exploración, dedujo era la oficina del jefe donde había visto lo que parecía un armario, en cuanto llego vio que no se había equivocado.
El armario estaba repleto de todo tipo chaquetas, abrigos, sacos, etc. Se notaba que quien dirigía estas oficinas había sido una mujer que se preocupaba por como lucia. Mew Pudding tomo varios de los abrigos más grandes, peludos y gruesos que pudo encontrar y regreso con el resto de su grupo y dejo el montón de ropa en el suelo.
– Ven aquí Heicha – le dijo con voz suave y tierna – vamos a quitarte esa ropa mojada. Chicos, ustedes también, escojan uno y cámbiense. Sé que no es lo mejor y que son de mujer, pero esto los hará entrar en calor. – les dijo con una pequeña sonrisa y sin cambiar el tono de su voz.
Nana también cumplió las ordenes de Mew pudding mientras Yukio sacaba un poco de comida para repartirla.
– Reparte las raciones de Ichigo que se suponían eran para hoy entre los pequeños – le dijo Mew Pudding en cuanto lo vio. Yukio se sorprendió pero, sin decir nada, acato las ordenes. –"Acaso… ¿Ya la da por muerta?"– Se preguntaba mentalmente el chico.
Mew Pudding simplemente se puso uno de los abrigos encima de su húmeda ropa y le extendió uno a Yukio quien hizo lo mismo que ella. En cuanto Yukio fue a repartir la comida vio que todos los pequeños estaban en un grupito sobre algunos de los abrigos sobrantes mientras que los otros los cubrían; en medio del grupito estaban las dos pequeñas. Heicha se había dormido pero uno de sus hermanos la despertó suavemente en cuanto vio a Yukio.
Mew Pudding, había decidido ubicase en la recepción de las oficinas, justo detrás de un enorme escritorio hecho de concreto. Había puesto la ropa de todos en la oficina más cercana, para que se secara y luego fue con el grupo para comer.
Una vez terminaron de comer, uno a uno, fueron quedándose dormidos a excepción de Mew Pudding quien, sentada junto al escritorio, hacia guardia.
– "Ichigo… espero estés bien…" – Pensaba la chica mono con preocupación.
FLASH BACK
Una semana había transcurrido desde el primer ataque y, desde entonces, estos no habían cesado. Habían explosiones por todas partes, una tras otra, a veces al mismo tiempo y todo el mundo tenía la misma pregunta ¿Quién atacaba y porque?
Las Mew's, como no podían defenderse, ayudaban a los heridos y a evacuar.
Ryo había encontrado un patrón en las explosiones. Los primeros ataque fueron a las casas y base de las Mew's, Ryo y Keichiro habían salido de esta última a tiempo; las estaciones de policía, Bomberos, rescatistas, etc. Fueron destruidas el mismo día. Siguieron con las estaciones de radio y televisión; luego los centros comerciales y supermercados. Así continuaban una explosión tras otra, sin poder defenderse, solo escondiéndose, huyendo y rogando por no quedar en medio de una.
El día en que "descubrieron" a sus atacantes Ryo, Keichiro y los hermanos de Pudding se encontraban en un apartamento el cual utilizaban como nueva base temporal, Las chicas se encontraban ayudando a los heridos, que era lo único que podían hacer.
La primera señal fueron las maquinas, nadie supo de donde salieron, y nadie sabía que eran hasta que fue muy tarde. Las maquinas eran, más o menos, del tamaño de la cabeza de un niño, su forma cilíndrica contaba con una especie de púas en la base, parecía tener una pequeña cabina en la parte superior, sin embargo era demasiado pequeña. Estas simplemente aparecieron en los grupos de personas, comenzaron a vibrar y a brillar, luego emitieron un chirrido metálico y se desato más caos.
Las personas estaban desesperadas por tan horrendo y escalofriante sonido, algunos le tiraban cosas para que se detuviera, cosa que no servía de mucho. Mew Zakuro, quien estaba con uno de los grupos, recibió una llamada de Ryo.
– ¡QUE TODO EL MUNDO SE ALEJE DE ESA COSA! DEBEN ESCONDERSE TODOS ¡AHORA! – Apenas termino de hablar se escuchó un montón de personas gritando por ayuda seguido por un rugido/grito desgarrador de niño pequeño.
Mew Zakuro rápidamente dio la orden para que se escondieran y fue a investigar el origen de aquel espeluznante sonido. Al poco tiempo Mew Ichigo se le unió seguida de Mew Lettuce y Mew Pudding.
En cuanto llegaron a un parque se encontraron con una de esas máquinas que emitían ese escalofriante chirrido metálico acompañada de dos bestias enormes que poseían cuatro patas semejantes a las de las arañas las cuales terminaban en unas enormes y afiladas garras teñidas de rojo; su jorobado lomo era de piel café grisácea, arrugada y sin pelo. Su fétida boca emanaba nauseabundos olores y era adornada por una fina hilera de dientes como colmillos, y en el centro de estos un colmillo enorme surgía, tanto de la parte superior como la inferior, sobre la boca, unas fosas nasales enormes, inhalaban el aire con premura, buscando absorber todo aroma. No tiene ojos ni oídos, pero parece que no los necesita, tan solo con su olfato encuentra y mata cualquier ser humano que este cerca.
Las Mew's al verlos se asombraron, parecía que Mew Lettuce en cualquier momento iba a perder la conciencia. Mew Pudding estaba en una especie de Shock, estaba pálida, sus ojos abiertos a más no poder con sus pupilas contraídas, mostraban el pánico que sentía en esos momentos, no se movía, parecía que ni siquiera respiraba.
Lo rojo de las garras de dichas creaturas era sangre. Sangre fresca. Alrededor de esos seres había cadáveres, por todas partes, de niños, de adultos, ancianos, mujeres, algunos no estaban completos, había partes de cuerpos y charcos de sangre regados por todo el parque, o por lo que quedaba de este. Algunas de las personas no estaban muertas y trataban de arrastrarse lejos del peligro mientras se desangraban por las heridas ocasionadas por aquellos monstruos.
Lograron calmar a Mew Lettuce pero no a Mew Pudding, quien se había cubierto la boca y lloraba silenciosamente sin poder creer lo que veía.
Las tres Mew's restantes fueron a detener a estas creaturas sin saber lo que les esperaba.
FIN FLASH BACK
Había parado de llover hacía un buen rato y el sol se asomó un rato en el gran cielo azul, sin embargo ya estaba anocheciendo. Pudding, quien se había des-transformado para descansar un momento, fue a revisar la ropa. Todos se habían quedado dormidos menos ella quien había estado haciendo guardia. Gracias al rato de sol que había hecho la ropa ya estaba seca por lo que decidió despertar a los pequeños para que pudieran ponérsela y durmieran más tranquilos.
Luego que todos se hubieran vestido, repartió lo que correspondía para la cena. Todo transcurría en un silencio sepulcral, nadie decía nada pero todos pensaban en lo mismo, en Ichigo, rogando por que se encontrara a salvo y teniendo fe en que pronto se uniría a ellos nuevamente.
Después de comer todos volvieron a dormir a excepción de Pudding quien se quedó organizando todo y haciendo guardia nuevamente.
POV YUKIO
– Deberías dormir – le oigo decir a Pudding y sé que se está dirigiendo a mí.
– Lo mismo te digo – le respondo sin muchos ánimos – Digo, debes estar agotada tanto física como psicológicamente. –
– Debo hacer guardia – me respondió sin quitar su vista de la puerta. Por mi parte, me quedo mirando el techo como si fuera la cosa más interesante del universo.
Esta chica cada vez me sorprende más, están fuerte… Y no lo digo porque sea una Mew, ella… simplemente… es… asombrosa… ¿Cómo puede mantener la calma aun después de haber, prácticamente, abandonado a su amiga casi hermana? Parece tan tranquila y segura… ¿Por qué no hemos hablado desde que descubrimos su secreto? ¿Por qué me duele tanto que no me lo haya dicho? ¿Qué me está pasando? Dejo escapar un suspiro que hace que ella voltee a verme.
– Lo siento – Dice sin más, por lo que giro mi rostro para encontrarla con su mirada clavada en el suelo mientras abraza sus rodillas.
– ¿Por qué? – Pregunto sin realmente entender.
– Por todo… Creo… Pero principalmente por no haberles dicho nada – Me dijo con un hilo de voz mientras levantaba la vista para verme.
Y me di cuenta que no la había visto desde que nos enteramos. Se notaba más cansada, más preocupada, pero también más firme y madura ¿Cómo puede alguien cambiar tanto en tan poco tiempo?
– No hay nada que perdonar… Entiendo el por qué lo hicieron. ¿Me duele? Si. Pero lo entiendo, así que tranquila – le digo regalándole una sonrisa que ella responde con otra más grande que, a pesar que no llega a sus ojos, la hace que ver más linda.
– Deberías dormir – me repite, esta vez más tranquila y sin quitar su sonrisa – En un rato te despierto para cambiar, ¿sí? – me dice con un matiz de súplica en su voz, sé que quiere estar pendiente de por si su amiga regresa y sé que quiere estar sola un momento pero no puede, así que asiento con la cabeza esperando darle un poco de la privacidad que necesita.
FIN POV YUKIO
-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o-
Era aproximadamente media noche cuando Yukio se despertó. Lo primero que hizo, en cuanto sus ojos se acostumbraron a la oscuridad, fue revisar a su hermanita y a los hermanos de Pudding, luego giro a verla a ella para reclamarle el no haberlo despertado antes, sin embargo en cuanto la divisó no pudo hacerlo.
Pudding estaba recostada en el costado del escritorio tenía la cabeza gacha, su respiración era lenta y acompasada; se podía ver que estaba dormida desde hacía un buen rato. – "Se ve tan tranquila y hermosa"– Pensó Yukio mientras se sonrojaba. Se quedó observándola un rato hasta que un ruido lo saco de su ensoñación.
– "¿Qué es eso?" – pensó mientras trataba de reconocer que cosa podría sonar como diminutos tintineos, como pequeñas piezas de metal chocando unas contra otras – "¡¿Cadenas?!"– se preguntó sorprendido.
Se asomó lentamente por el escritorio para ver en dirección a la puerta y los vio. Un grupo de siete repugnantes bandidos. Llevaban armas de fuego y machetes, se podía ver la sangre seca en estos al igual que en sus sucias y rasgadas ropas, sus caras eran adornadas por cicatrices y cortes recientes, pero lo que más miedo le dio a Yukio y lo que más lo enfermó, no fue su desagradable aspecto, fue que llevaban encadenadas a un grupo de, por lo mínimo, diez chicas jóvenes, no podían tener más de 18 años. Todas encadenadas de las muñecas, estaban casi en sus huesos con señales de tortura en todo su cuerpo, con la poca luz y la distancia, Yukio pudo ver que a algunas les faltaban dedos, otras tenían cortes en sus brazos y piernas. Estaban vestidas por lo que se podría calificar como una bata sucia y rota de hospital; debían estar muriéndose del frio.
– Este lugar parece seguro – Dijo uno de los hombres abriendo la puerta del edificio de oficinas.
– Si, descansemos aquí – dijo otro mientras empujaba al primero antes de entrar.
– Revisen el lugar – dijo el más alto.
– Tú no mandas – Le respondió uno que cargaba un fusil, sin embargo fue a revisar el lugar.
El que llevaba a las jóvenes las halo haciendo que una, la que parecía más joven, se cayera.
– ¡Levántate! – Le grito mientras la pateaba – ¡Que te levantes! ¡Inútil! –
La chica trataba de levantarse pero ya no tenía fuerzas.
– No nos sirven las cargas. Tienes tres segundos para levantarte. – Dijo otro mientras le apuntaba con su pistola. – Uno… – La chica trataba de levantarse – Dos… – Cada vez que lograba enderezarse se volvía a caer – Tres… – El arma tenia silenciador.
Yukio no podía creer lo que veía. El último de aquel despreciable grupo trato de soltar las cadenas de la muchacha, siendo presionado por el que le disparó a la chica para que se apresurara, al perder la paciencia simplemente sacó su machete y le cortó las muñecas a lo que se escuchó un pequeño quejido, la chica seguía con vida; luego la tomo de uno de sus pies descalzos y la tiro fuera del edificio.
Yukio no creía lo que acababa de ver ¿Cómo era posible que esos hombres hicieran eso? ¡La chica seguía con vida! – "¡Si la dejan ahí morirá!" – eran los pensamientos de Yukio que, tan metido estaba en estos que no se dio cuenta del hombre que se acercaba a su escondite hasta que sintió una mano cubriéndole la boca y que lo halaban bajo el escritorio. Cuando se dio la vuelta vio que era Pudding quien le hacía señales para que no hiciera ruido y se asomaba lentamente.
Se podían escuchar los pasos de aquel repugnante hombre acercándose a su escondite, donde los más pequeños seguían durmiendo tranquilamente ajenos al peligro que los acechaba. Pudding en una mano tenía una de las dagas que habían conseguido la vez pasada y en la otra su medallón lista para transformarse en cuanto fuera necesario. Yukio la miraba impotente, él había dejado su arma en una de las maletas y si iba por esta corría el riesgo de hacer ruido.
– ¡Hey! ¡Date prisa! O comenzaremos la fiesta sin ti… – Dijo otro de los bandidos, con malicia en su voz, al que estaba revisando el lugar.
Al escuchar esto, el hombre se alejó del escondite de los pequeños, murmurando palabras no muy amables a sus compañeros. Yukio al oír los pasos alejarse dejo escapar el aire que no sabía había estado conteniendo.
– Muy bien chicas… Vamos a jugar – La malicia y lujuria en su voz eran casi palpables. A Pudding se le revolvió el estómago al oírlo hablar.
Luego escucharon sollozos, grititos y el ruido que las cadenas producían mientras las jóvenes intentaban alejarse de sus captores; las risas de aquellos hombres comenzaron a ahogar los sollozos de las chicas.
– ¡Quédate quieta! – Se escuchó entre las desagradables risas de aquellos repugnantes. A las risas y sollozos se les sumaron los desgarradores gritos de las pobres chicas pidiendo que alguien las ayudara y luego el aire se llenó de un olor metálico.
Los más pequeños empezaron a despertarse debido a los gritos. Pudding al darse cuenta se acercó a ellos y les comenzó a hacer señales de silencio y a las niñas les cubrió la boca, de inmediato los pequeños se dieron cuenta que estaban en peligro, no solo el hecho que la actitud de Pudding y Yukio se los advertía; los gritos, las desagradables risas y el olor a sangre también era un buen indicador. Tan rápidos y silenciosos como pudieron se alistaron para salir de ese lugar.
Pudding se asomó para revisar en donde estaban aquellos desagradables hombres y tuvo que contenerse de vomitar. La escena que vio fue horrible y eso le quedaba corto. Aquellos seres, porque Pudding no era capaz de denominarlos como personas, estaban teniendo una "fiesta"; mientras unos bebían licor, que quien sabe de dónde lo habrían robado, otros violaban brutalmente a unas de las jóvenes que tenían prisioneras, y los que no estaban en esas simplemente se divertían cortando y golpeando a las otras jóvenes que no estaban siendo ocupadas con sus compañeros.
Pudding les dijo a las dos más pequeñas que cerraran los ojos mientras que Yukio y ella las cargaban, luego por medio de señas les dijo a los demás que no miraran hacia esa habitación. Aprovecharon que no había ni luna ni estrellas y se movieron lenta y silenciosamente entre las sombras hasta la salida. Yukio abría la marcha y Pudding la cerraba. Todo el tiempo mirando atrás para vigilar que no los hubieran visto ni escuchado, temiendo con cada paso que daban. Justo antes de salir, Pudding pidió perdón silenciosamente a aquellas chicas a quienes estaba abandonando, pero ella sola no podía ayudarlas.
Ya estaban saliendo del edificio y vieron el cuerpo de la pobre chica que aquellos seres habían dejado morir desangrada y congelada. Uno de los cuatrillizos no aguanto y vómito; Pudding, quien había bajado a Heicha pero le había dicho que mantuviera los ojos cerrados, se acercó a su hermano para calmarlo un poco y para vigilar que no los escucharan. Cuando el pequeño se calmó, Pudding volvió a cargar a Heicha, quien seguía con los ojos cerrados, y se pusieron nuevamente en marcha.
– ¿A dónde creen que van? –
Fin del capítulo 11.
¡OMG! Aún no creo que lo termine ahí .
¿que le pareció el capitulo? ¿les gusto? ¿No? ¿Por que?
bueno... Por el momento... responderé los reviews :)
angelitabelem: Perdón por tardarme eternidad y media en subir :( de verdad lamento haberte hecho esperar tanto... Espero te haya gustado este nuevo capitulo :) y respondiendo tus preguntas: ¿quien era el tipo de la foto? Lo sabrás muy pronto :D (yo creo que en el próximo capitulo) ¿Porque Mew Ichigo llego así al café? Por lo que estuvo llorando tanto por sus padres :( ¿Porque no has mencionado a Masaya? Sinceramente por que me había olvidado de el XD, pero ahora estoy pensando donde meterlo (aunque lo mas seguro es que no sobreviva... 3:) ) Nuevamente lamento mucho la demora y espero que este capitulo haya sido de tu agrado :D
kiara-chan: Perdón por la demora, de verdad lo siento mucho... Espero este capitulo te guste (y no te cause un ataque) :D Respondiendo tus preguntas: ¿Quienes son esos hombres? Pronto lo sabrás y no, no son ni Ryo ni Keichiro; ¿Que le pasará a Ichigo? Lo sabrás dentro de unos capítulos mas :D
Espero te haya gustado el capitulo!
Camila: Lamento haberme tardado tanto, pero espero que este nuevo capitulo te haya gustado :D ¡Taru-Taru pronto hará su aparición! Y pronto sabrás exactamente que paso con el resto de las Mew's :D
Bueno... creo que eso fue todo...
Una vez mas lamento la demora...
Y gracias a todos por leer!
Ya saben, alguna duda, critica constructiva, comentario, etc. es bien recibido :D
Nos leemos pronto!
