Promesas 11
El corazón de Víctor daba pequeños brincos al ser llamado "papá" algo que nunca paso por su mente hasta que conoció a Anna. Había tratado con niños y en su mayoría le eran molestos más cierto Rubio amante de los gatos pero con Anna era reconfortante y el sentimiento de protegerla y mantener siempre esa sonrisa aumentaba cada vez más.
-No tienes de que disculparte... Anna, puedes llamarme como tú quieras pequeña y yo seré muy feliz si me llegaras a ver como un padre. -le sonríe contagiando a la menor, si que ambos compartían gestos similares- Bueno, continuemos con la historia!
Fuera de la habitación Pichit con teléfono en mano grababa la escena familiar, Anna parecía disfrutar la cercanía de Víctor, sentada en sus piernas escuchaba atentamente la voz del mayor quien con teléfono en mano leía cuentos infantiles para ella, imitando varias voces según el contexto de la lectura.
-Estúpido Víctor Nikiforov… -Pichit por más que le lastimara aquella escena se sentía feliz por su mejor amigo pero eso no quería decir que se daría por vencido, solo tenía que esforzarse más en obtener un lugar en el corazón del japonés y tal vez algún día Yuri le daría una oportunidad- Dejaste ir muchos momentos así.
-Pichit Chulanont acaso no te dijeron que es de mala educación espiar en una casa ajena –susurra una voz áspera y severa justo a sus espaldas erizándole la piel. Hacia tanto que no escuchaba su voz, o tal vez fue durante los dos o tres días que Yuuri estuvo fuera de Tailandia.
-Sseungil! Que haces aquí? Desde cuando llegaste? No estaba espiando! Solo… recolecto evidencia -esconde el teléfono entre su pijama mientras ocultaba su mirada. Después de lo que vivieron juntos aun era incomodo estar junto a él. Nadie es el mismo desde que existe una declaración de amor con anterioridad.
-Me entere acerca de la salud de su madre y me quedare una semana –trata de asomarse a la habitación del japonés pero Pichit le impedía ver con claridad-… Sabes que Katsuki a pesar de siempre decir lo contario, él aun ama a Víctor. No deberías interponerte en esto.
-Seung… ambos sabemos lo mucho que Yuri sufrió a manos de ese idiota! No puedo dejar que lo vuelva hacer.
-Esa ya no es tu batalla, es la de Katsuki. -ambos chicos quedaron en silencio entre un duelo de miradas- Chulanont no te dejes cegar otra vez. Solo te lastimas a ti mismo!
-Lo sé! … pero, no tengo por qué darte explicaciones. Me iré a dormir. Descansa! -Menciona el moreno dejando el pasillo a paso veloz dejando solo al coreano
-Katsuki de verdad crees que esa fue la mejor opción? -suspira con pesadez mientras camina detrás del tailandés.
...
"Detrás de la tormenta siempre viene la calma" o eso solía decirle sus vecinos. Toda pérdida duele, en cualquier momento dejaría de doler entonces ¿Por qué parecía que Yuri era el único que no podía avanzar?. Yutopia volvía a sus actividades diarias después de una semana sin actividad por la pérdida de Hiroko Katsuki, todos parecían retomar sus vidas a la perfección menos cierto pelinegro que no hacia más que dormir o pasaba encerrado en su habitación alejando a todo el que tratara de acercase menos a su pequeña niña quien cada día se veía más preocupada por su padre.
Yuri se encontraba recostado en su cama mientras Los rayos de sol que se colaban entre las cortinas del japonés lograron llegar a su rostro haciendo que este con molestia Lentamente abriera los ojos.
A pesar de los días y las miles de palabras de apoyo que recibía aun se sentía solo y destrozado por la pérdida de su madre… la muerte siempre será algo inminente pero aun más el sentimiento de culpabilidad que rondaba por su cabeza.
Resignado trata de incorporarse a la cama y por inercia mira a su derecha buscando a su niña pero ella no se encontraba "tal vez fue a desayunar con Pichit" fue su primer pensamiento y saliendo de la cama vio algo que le hizo retrocedes.
Una figura femenina se encontraba frente a su escritorio moviendo varios objetos de su lugar. Yuuri talla sus ojos con fuerza pero la imagen de la mujer seguía en frente suyo, pero aquella presencia no hacia más que tranquilizarle.
-Que recuerdos me trae esta foto -dando media vuelta Hiroko le sonreía con ternura su hijo. Ella sonreía ampliamente mientras sostenía en sus manos un pequeño retrato de la infancia de Yuuri quien a su vez abrazaba a Vitchan frente al televisor. Yuuri recordaba a la perfección ese día; Era una de tantas competencias de Víctor en la categoría junior. Yuuri le había pedido a su madre que lo levantara temprano ya que la competencia seria en otro extremo del mundo mientras en Japón apenas salían los primeros rayos de Sol. y al ser su bebe, Hiroko le había complacido con levantarle y preparar un pequeño desayuno mientras veían juntos la competencia- … quien diría que ese pequeño niño cumpliría su sueño de patinar con su ídolo y además ser su enamorado -la mujer reía con ternura dejando a un lado la foto-
-n…no somos enamorados.
-Cierto, Vitya es quien sigue perdidamente enamorado. Que dicha más grande el saber que estarás en buenas manos. Mi pequeña nieta se parece mucho a él. NO sé cómo es que Vitya no se da cuenta.
-mama… yo…
-Sí, muy buena elección.
-ah? Mama yo te quiero decir que... -la voz de Yuuri se fue apagando al igual que la luz de aquella habitación y la figura de su madre se iba perdiendo poco a poco.
Al abrir los ojos se encuentra nuevamente en su pequeño y reducido cuarto, sus mejillas estaban húmedas y su corazón muy agitado, había sido "Un sueño". Rápido alza la vista hacia su escritorio, este se encontraba intacto, Tal cual lo dejo antes de dormir. Al girarse un poco ve el espacio vacío de Anna ¿Dónde estaba?
-IDIOTA ESO NO SE HACE ASI!
-DIJISTE UNA MALA PALABRA! -escucha la voz de su hija causándole ternura.
-YO SOY UN ADULTO PUEDO DECIR LO QUE QUIERA!
-Yurio no deberías blasfemar tanto.
-Yura, igual creo que deberías dejar de decir tantas cosas frente a Anna.
-Dejen Pelear por cosas tan absurdas y limpiemos este desastr… Chulanont deja de tomar fotos!
-Todos digan Harina!
-QUE LO DIGA TU M…
-YURIO! -gritaron tres voces al unísono.
Yuri al escuchar tanto escándalo se coloca con rapidez las gafas y baja hacia la cocina encontrando una extraña escena donde Toshiya cargaba en brazos a su nieta, Víctor y Otabek cubría la boca de un furioso Yurio, SeunGill trataba de apagar un pequeño incendio en la estufa mientras Pichit tomaba fotos de todo lo que pasaba. La cocina era un desastre; harina y algo blanco de textura pastosa estaba pegada por todas las paredes, en el rostro y ropa de quienes se encontraban presentes, platos y cazuelas por los suelos mermelada regada por la mesa sin olvidar lo resbaloso del piso de la cocina.
-Qué se supone que hacen!? -Los patinadores miraron en dirección de la puerta, dejando todo lo que estaban haciendo, el rostro de pánico de los presentes al ver a Yuuri era indescifrable. El silencio en la cocina y el sentimiento de culpabilidad se hacía presente hasta que una voz aguda rompe con aquel estresante silencio.
-Papá! -grito la niña mientras alzaba sus brazos hacia el japonés.
-Y… Yuri! Despertaste… -reía nervioso el peli plata- veras todo este desastre fue porque…
-El anciano trato de cocinar! -interviene el rubio soltándose del agarre de ambos patinadores- Sabe que es un desastre en la cocina y aun así lo intenta!
-Anna tenía hambre! -trato de defenderse el Ruso.
-Un cereal con leche hubiese sido suficiente, Me tengo que ir con los comensales -reía Toshiya mientras deja a su nieta en el suelo en un intento por huir de la escena- suerte limpiando chicos!
-Señor Katsuki necesita ayuda? -trata de seguirle el paso Víctor pero antes de llegar a la puerta es detenido por Yurio-
-Todo es tu culpa Anciano!
- No toda la culpa es de Nikiforov, también los otros tontos ayudaron a crear este caos -decía SeunGill apagando el fuego de la estufa.
-Yo no soy parte de ellos! -repetía el Ruso menor-Yo venía por un vaso de agua y vi que El Anciano hacia un desastre en la cocina decidí ayudar
-Pero a crear otro desastre mayor! -señalaba el chico del celular.
-Yura, Tú no sabes cocinar.
-Cállate Beka!
-En fin, Hacíamos un concurso de quien es el mejor Tío para Anna! -Pichit dejaba su teléfono aun costado, mientras tiraba del brazo de Yuri para acercarlo a la mesa donde se encontraban cinco intentos de hotcakes en diferentes platos- Mira dibuje un hámster con chocolate! Otabek hizo un gato, Víctor un perro, SeunGill una vaca y Yurio una nave extraterrestre.
-ES UN TIGRE SALVAJE! Un TIGRE!
-ES UN LOBO! Claramente se puede observar las facciones de un Lobo, Chulanont –se quejaba SeunGill mientras tomaba en brazos a la menor quien no hacía más que reír de las reacciones de sus tíos.
-Us… ustedes lo hicieron por Anna? -Yuri miraba boquiabierto los platos. Todos se habían esmerado en cocinar para su hija. Había estado estos días encerrado en su propia burbuja que se había segado de lo que su hija sentía- Chicos... gracias.
-no hay que ponerse sentimentales, mejor di quien preparo el mejor desayuno! -vuelve a interrumpir el Tailandés. Yuuri fijaba la vista en cada plato pero Anna solo veía uno en particular.
-Esta decisión no me toca a mí. Anna, Cual eliges? -SeunGill la acerca a la mesa mientras para que pudiera ver mejor cada plato, pero por más que cada uno de los patinadores tratara de llamar su atención ella volvía la vista hacia el último plato de la derecha, alza lentamente su pequeña mano ante la mirada de sus Tíos impacientes por saber la verdad.
-Pero qué paso aquí! -gritaba una voz a sus espaldas, todos giraron en su dirección encontrando a una furiosa Mary- Katsuki Yuuri que es todo esto! Que mierda le hicieron a Mi cocina!
-Muy tarde para huir? -susurra Yurio cerca de Víctor
-Lo es...
Ese día aprendieron una gran lección "nunca hacer enojar a Mary Katsuki". La mañana fue muy larga para los patinadores quienes bajo amenazas de la hermana del japonés fueron obligados a limpiar todo usando solamente trapos húmedos y agua caliente traída directamente de los baños termales.
-Estoy agotado! -decía Yurio mientras se dejaba caer en el tatami del salón principal.
-Todo hubiese sido más sencillo si solo hubiéramos seguido la receta del cereal con leche que el Señor Katsuki dejo -tomando su celular Pichit al igual se dejaba caer junto al rubio- Ni los entrenamientos de Celestino son tan duros!
-Deberías estar una tarde con La bruja de Lilia, es casi lo mismo a esto...
-Katsuki, tu hermana es terrible! -SeunGill era el único en usar el Futon para descansar
-deja de quejarte Seung... Esto no es nada comparado con la vez que use sus zapatos de ballet -Los cuatro chicos se encontraban acostados en el salón principal tratando de retomar fuerzas para proseguir con el día. Pero nadie quería levantarse
-A todo esto donde esta Víctor? Hace rato que no lo veo...
-Y Anna? -El japonés levantándose de golpe mira en todas direcciones-
-Antes de que te alteres, ella y Víctor dijeron que irían al Ice castle un rato –menciona Mary desde el umbral de la puerta. Yuri parpadea un par de veces tratando de conectar sus pensamientos. Anna y Víctor se habían ido, Víctor odiaba cuidar niños, las navajas de los patines son peligrosos, Anna pocas veces había entrado en la pista...
Sin darle mas vueltas al asunto, Yuri se pone de pie y lanzando todo a su paso corre en dirección al Ice castle, tenía que llegar con su hija y evitar que el peli plata descubriera la verdad por si mismo.
Nunca durante sus entrenamientos le había parecido tan largo el camino desde Yutopia al Ice castle. Al arribar sentía como sus pulmones rogaban por aire y su corazón latir a mil por hora, estaba cansado pero toda la fatiga se esfumo al escuchar la inconfundible risa de su niña proveniente de la pista de hielo.
-Woow Amaizing! Ahora intenta mantener las rodillas firmes mientras avanzas
-Si!
-Intentémoslo de nuevo!
Tratando de hacer el menor ruido posible Yuri entraba hacia las gradas observando detenidamente como Anna con toda la habilidad que una niña de cinco años podía tener, patinando junto al ruso mostrando gran elegancia al hacerlo. Víctor toma ambas manos de la niña ayudándole a deslizarse en el hielo, ambos con amplias sonrisas de corazón ignoraban todo el ajetreo a su alrededor y algunas miradas de quienes disfrutaban del deporte en ese momento, no existía nadie mas Para ellos.
-Sabes, cualquiera podría decir que son como padre e hija –menciona el coreano tomando lugar junto al japonés, sin quitar la vista de la pista-
-Ss.. SeunGill! Que haces aquí? No estabas reponiendo energías después de esta mañana?
-Lo estaba... ¿piensas decirle algún día? Si tú no lo haces ese par lo descubrirán por si solos y no creo que estén felices por tus mentiras –suspira con pesadez y dirigiéndose al pelinegro continúa hablando- Aunque no quieras aceptarlo Ambos tiene una rara conexión padre e hija.
-yo... No puedo simplemente decirle "Víctor, Soy un adefesio de humano que es capaz de dar a luz, Oh! y Anna es tu hija" No es Así de simple!
-... No, pero por algo se inicia.
-A que te refieres?
SeunGill Se pone de pie y baja hasta llegar a la pista de hielo mientras en su diestra cargaba un par de patines. Yuri miraba cada acción del coreano, mil cosas pasaban por su mente pero nunca imagino lo que este llegaría hacer.
-Hey, Nikiforov! Mi vuelo sale a media noche y quiero pasar tiempo con Anna, Además Katsuki tiene algo MUY importante que decirte.
Yuri sentía como su rostro perdía color y su respiración se cortaba, además inmensas ganas de asesinar al coreano.
Víctor accedió al pedido del joven asiático y despidiéndose de Anna sale de la pista acercándose lentamente hacia la banca donde estaba Yuri.
-Que crees que estas haciendo!? Eso podría esperarlo de Pichit pero… de ti?
-sólo te ayudo un poco con la Situación… y actué como lo habría hecho Chulanont
-Papá! -grita la niña mientras patinaba sin soltar la mano del Ruso, pero en su carrera hacia los brazos de su padre pierde el equilibrio cayendo de rodillas al hielo.
-Anna! Estas bien!? No te paso nada? Víctor porqué no esta usando rodilleras y casco!? Apenas es una niña puede lastimarse!
-Yuuri, cálmate. Solo fue un raspón –trataba de animarlo Seung mientras Víctor tomaba en brazos a la oji azul que en lugar de verse asustada, se mostraba emocionada por mostrarle a su padre lo que había aprendido.
-Sabes lo molesto que es aprender a patinar usando ese equipo además tu madre me contaba que por mas que ella rogara que te pusieras protección al patinar siempre te los quitab... -tras mencionar a la madre del japonés este volvía a apartar la mirada- Perdón... no debí mencionarla.
-Papá! Tío Vichan me enseña dar saltos como él lo hace! -Anna tomaba la mano de su padre desviando así la mirada del Ruso mayor- Puedo patinar mas con Tío Vichan?
-Anna es muy buena en esto. Deberías instruirla para que en pocos años entre a la categoría Junior. Ten por seguro que será mejor que Yurio a su edad.
-De verdad!? -gritaba sorprendida la pequeña niña de mirada turquesa, sus ojos brillaban ante tal comentario.
-Así es pequeña, Tienes el talento para hacerlo a la perfección!
-No lo hará –toma la mano de su hija acercándola a él para cargarla.
-¿Qué? Yuri, ella tiene el talento!
-Ya dije que no lo hará! Y es todo lo que diré. Anna ve por tus zapatos, regresaremos a casa.
-Pero yo... -Anna veía a su padre con ojos cristalinos amenazando con llorar, a pesar de que en Tailandia Yuri trataba de mantenerla alejada del hielo ella disfrutaba deslizar sus patines para ser igual a él. Pero ahora que tenía la oportunidad y esperanza de que aquel sueño se volviese realidad todo se venía abajo, otra vez.
-No nos quedaremos por más tiempo, Le marcaré a Pichit y nos irem..
-ACASO SIEMPRE HUIRAS DE TODO? -menciona Víctor alzando la voz atrayendo las miradas de todos los presentes- A que le temes tanto!? Anna es muy buena patinando y puede ser la mejor!
-Ella sigue siendo mi hija y se hará lo que Yo diga!
-Yuuri, se nota a leguas que Anna ama estar en el hielo. Viste como lo hacía hace un momento? Con más practica será mejor que tú y yo juntos. Hasta puede alcanzar el récord que dejo Yurio en la categoría Juniors y...
-Lo sé!... -deja escapar un suspiro lleno de frustración- Pero No la meteré a este mundo de doble filo. Pueden lastimarla!
-La cuidaremos de esas personas! Yo la cuidare!
-Lo mismo me dijiste hace años!... -El eco de sus palabras no hacían mas que taladrar en el corazón de Víctor abriendo aquella herida que creyó curada alguna vez.
-Será mejor que se tranquilicen ustedes dos! -Interviene Seung mientras toma la mano de la niña volviéndola a meter a la pista de hielo para evitar que escuchara más gritos- Tienen mucho de que hablar y preferiría que no lo hicieran frente a ella.
-Tsk... -regresando a su realidad siente una opresión en el pecho al ver como su niña intentaba no llorar, había hecho mal en enfrentar a Víctor justo frente a ella- Anna... iré a comprar algo, Quédate con el Tío SeunGill, Víctor acompáñame.
-Volvemos, Será mejor que cuides bien de ella.
Ambos mayores en un incomodo silencio se alejaban de la pista, Anna no hacia mas que seguirlos con la vista
-Si mi papá se pone triste ya no quiero patinar mas!
-no, no. Si tu amas patinar deberías hacerlo –desde sus espaldas intervenía Pichit con una radiante sonrisa hacia la niña- Es tu padre quien debe de entender muchas cosas.
-Que haces aquí Chulanont?
-Yo solo quería ver todo un poco mas de cerca.
-Tal vez ya te lo dije pero esta no es...
-Lo sé, lo sé -le interrumpe molestando al coreano- "Esta no es mi pelea" pero eso no evita que tome provecho de la guerra.
-Tsk, haz lo que quieras Chulanont! -frunciendo el entrecejo solo observaba la sonrisa del tailandés, ¿Qué había visto en él? Solía recriminarse una y otra vez.
-Tío Seung... -El coreano regresa su atención a la pequeña peli plata quien se debatía entre ir con su padre o mantenerse donde este le había indicado- ¿porque papá esta enojado con Anna?
-En realidad no es contra ti... no llores Anna, todo estará bien… -Pichit revuelve el cabello de la niña tras ver como ella empezaba a derramar lagrimas- Todo se solucionara después de esto.
El camino a los vestidores nunca fue tan largo para ex entrenador y aprendiz, el silencio era abrumador para ambos. Yuri se debatía internamente el cómo decirle la verdad. pero antes de poder decir algo Victor sujeta su brazo y con una expresión bastante serena le acaricia la mejilla.
-Lamento todo lo que dije allá atrás. Anna es tu hija y respetaré lo que decidas -Yuri tenía planeado ser el primero en hablar pero la declaración del Ruso le había tomado por sorpresa. En años anteriores seguirían peleando por cosas así hasta terminar en una pelea de besos y muchas cosas más.
-V...Víctor, gracias por entenderlo -un poco a la defensiva Yuuri empuja la mano contraria dándole la espalda mientras simula buscar algo en el pequeño casillero.
-Y no solo eso… a decir verdad tengo tanto porqué disculparme. Tienes razón te abandone cuando más lo necesitaste pero, Yo no volveré hacerlo... temo perderte, perderlos. Yuuri –aproximándose al japonés lo toma por los hombros alzando su mirada- Confía en mí.
El japonés estaba estático, quería gritar a los cuatro vientos la verdad acerca de Anna pero ¿Que podría hacer?" ¿Qué debía decirle?, estaba en blanco.
Víctor miraba detenidamente cada torpe acción del menor, Podía notarlo nervioso e inquieto, sus manos volvían a temblar y eso solo significaba que en cualquier comento caería. Antes de que el japonés continuara Víctor lo toma por los hombros haciéndolo voltear, tenía que mirarlo a los ojos. Siempre quiso saber la verdad ¿acaso fueron sus palabras sin sentido mientras bebía?¿Era totalmente su culpa? De alguna forma tenía que conocer aquella parte de su pasado que no hacía más que atormentarle.
-Yuuri... No sabes lo que sufrí después de tu partida. Lamente cada día de mi existencia el no haberte detenido en aquella ocasión y No pienso volver a cometer el mismo error y menos cuando Anna se ha vuelto tan importante como lo eres tú en mi vida...
La memoria de Víctor le llevo a cierta noche después de una larga entrevista para una revista deportiva acerca de su "sexualidad" y la de su pupilo japonés había terminado en un bar junto a su compañera de pista Dominika Ivanov, una tras otra las botellas se iban vaciando al igual que el local, quedando solo unos pocos y entre ellos la nueva "pareja" Rusa del patinaje. Se sentía mareado y con dolor de cabeza pero lo que escucho por parte de su pareja nunca lo espero...
#-No estoy jugando! Has bebido algo!?...-era la voz de Yuri preocupada a través de la bocina del celular- Víctor? Sigues en la línea?
-Vitya que te parece si jugamos un poco? -susurra Dominika mientras le acerca otra tanda de bebidas al oji azul- Yo te diré unas cosas y tu se las repetirás por teléfono ¿Qué dices?
#-Vitya… a ti… te gustan los niños? -soltó por fin con voz temblorosa algo que noto el Ruso, podía jurar que justo en ese momento su amado katsudon temblaba tras esperar alguna respuesta. "Seria hermoso tener una familia si fuera con Yuuri" por él aceptaría hasta vivir en un pantano lleno de sapos pero, aun no se sentía listo para ello y bueno Ambos eran hombres! Era imposible tener familia propia. -Em, se que te gusta jugar con las trillizas pero... Víctor, lo que quiero decir es Que… que dirías si te dijera que… puede que tengamos un bebé…?
El Ruso no sabía que decir, su pareja le estaba pidiendo tener familia? Ambos siendo hombres? Había un tratamiento muy costoso que les permitía concebir pero estaban listos para ello? Si apenas podía cuidar de Makkachin o de limpiar sus propios desastres en la cocina. Tomando gran cantidad de aire trata de aclarar su voz y escucharse lo más serio posible.
-oh… sabes Creo que te diría que, No es buena idea! En realidad nunca me han gustado tanto los niños! -reía cerca del teléfono, pero algo le preocupaba, no había respuesta por parte de Yuri pero aun así continuo hablando- Además! Por eso salgo contigo para no llevar la carga de un niño!
-Eres cruel conmigo Vitya -gritaba la mujer a su lado- Vitya dile que... ¿m...? oh! -se acerca al oído del ruso-Serías un fenómeno si pudieras tener hijos.
-Serías un fenómeno si pudieras tener hijos! HAHAHAHA! -inconscientemente repetía lo que Dominika le susurraba al oído.
#-P... Por favor detente...
-Sabes... Mmme alegra~ tanto que seas tú~ y Si tuvieras un bebé no dudaría en Salir corriendo! Apenas puedo con Makkachin y contigo!
#-No siguas, P... Por favor para...
¿Yuuri estaba llorando? ¿Por qué su voz sonaba diferente?
-Sssuelen serrr una carga en mi vida como painad... dor! -Sin poder evitarlo el cansancio se apodero de él y tras un bostezo cayó sobre la mesa dejando el teléfono aun costado de su cuerpo.
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-Víctor? Oye? Vitya! -Gritaba el japonés sacando de su trance al platinado. Vuelve a fijar la vista en Yuri y sin pensarlo dos veces lo atrae a su cuerpo en un necesitado abrazo- Vv.. Víctor que estas haciendo!
-Yuri por favor perdóname... yo no tenía idea de lo que sucedía... durante esa llamada no estaba en mis cinco sentidos, te dije cosas horribles debes odiarme en verdad. Solo espero que un día llegues a perdonarme, estaría agradecido que me dieras una oportunidad más ganarme tu corazón y el de Anna pero Yuri de verdad yo...
-Ya lo he hecho. -menciona el japonés sin moverse de su lugar- aunque aun es complicado yo... siento que realmente... te extrañe durante estos cinco años -baja cada vez más la voz avergonzado de sus propias palabras.
-Entonces... eso significa que me darás otra oportunidad!? -talla sus ojos con fuerza, si esto era un sueño deseaba nunca despertar.
-Tendrás que recuperarnos.
-Nos? -usando su diestra toma del mentón al japonés alzando su rostro invadiendo su espacio personal, algo que solía aplicar durante sus entrenamientos- Daria mi vida por ti y Anna.
-yo... V, Víctor... es... a ti-te gustan los niños? Bueno lo que quiero decir es… -toma una inhalación lenta y profunda mientras cerraba los ojos. Nada podía arruinar su confesión, "Es ahora o nunca" debía saber todo acerca de su embarazo hace cinco años- SOY UN ADEFESIO DE HUMANO! -fue lo que sus labios lograron pronunciar. El eco de la palabra inundo el establecimiento y la poca gente se había callado al escuchar tal declaración- Espera, no! Yo nunca... Oh por. ¿Por qué dije eso!? Regreso!
Con las mejillas sonrojadas a más no poder empuja al ruso tratando de huir hacia la entrada principal. Los nervios lo habían traicionado de esa forma, ahora se sentiría mas avergonzado de ver a Víctor a la cara.
-Que fue eso de allá atrás? -toma el brazo del japones deteniendo cualquier intento de escapar por fin el platinado,Los ojos del japones comenzaban a arder mientras el temblor regresaba a sus extremidades. Víctor al notarlo envuelve sus pequeñas manos contra las propias calmando un poco el movimiento de estas- Por Dios Yuri, no eres ningún fenómeno!
-Yo no quise decir, bueno si pero ahhh! N, no fue nada... Solo, Cosas sin sentido –tartamudeando al hablar, Yuri detiene todo movimiento y fijando la vista en el suelo toma la mayor cantidad de aire que sus pulmones le permitían tomar- Hay algo que necesito que sepas... La razón por la que corte contacto con todos hace cinco años atrás pero por favor, No me juzgues por lo que pueda decirte.
-Yuri... puedes decirme todo y yo te escuchare atentamente.
-Esta bien, -suelta un largo y pesado suspiro- Es acerca de Anna, todo lo que paso durante estos cinco años...
-Yo he querido preguntarte eso desde el primer momento en el que la vi... Quien es la madre de Anna? Acaso... falleció? -tras la expresión del dolor del japonés, Víctor tardo unos segundos en darse cuenta de lo lejos que fueron sus preguntas- Yo no quería incomodarte... será mejor que regrese a la pista, a puesto a que Anna estaría mas feliz si eres tu quien le enseñe –suelta al japonés mientras caminaba hacia el umbral de la puerta pero Yuri tira con levedad de su mano deteniéndolo en seco.
-Continua con vida... -menciona casi en un susurro pero lo suficientemente audible para el ruso quien boquiabierto miraba a su ex pareja- Fueron momentos bastantes difíciles para mí en ese entonces. Recuerdas los comentarios de la prensa? De no ser por Yakov nunca me hubiese enterado que solo fingías salir con aquella mujer...
-Entonces... ella?
- Mis padres, me habían rechazado por el hecho de ser diferente, preferían tenerme fuera de casa así que hui a Rusia –hace una ligera pausa reordenando sus ideas- Quería darte una sorpresa así que nunca te avise de mi llegada solo Mila y Yurio sabían de ello. Esa noche dijiste cosas terribles en el teléfono. Y aun más en el aeropuerto. Yo había decidido junto a Pichit escapar, pero... El día que llegue a Tailandia fue realmente difícil para mí, nueva cuidad, idioma y solo contaba con la ayuda incondicional de Mi mejor amigo. Y con Anna en camino no sabía qué hacer... yo,... Me hiciste mucha falta!, Víctor idiota! -después de cinco largo años Yuuri estaba preparado para decir la verdad, Sabia que el mayor aun le amaba y sea cual fuera su reacción nunca se asemejaría al rechazo con el cual soñó miles de veces en el pasado- Víctor... Yo soy uno de los pocos hombres que fueron capaces de dar a Luz!
Notas finales:
Em... Holi? Bueno ahora no tengo nada que decir más que Una gran gran disculpa por la tardanza! Estaba por subirlo en estas vacaciones pero realmente me gusta la mala vida y me fui de voluntaria a clínica, más trabajos finales, exposiciones y ahh muchas cosas mas que se cruzaron en mi camino.
En fin realmente espero que les haya gustado el capitulo y ahora si no pienso tardar en el siguiente donde estará la reacción de Vitya y puede que la verdad salga a la luz (7u7)
Muchas gracias por leer! Y nos vemos en 15 días o menos!
