Disclaimer: Nada es mío, todo es de Rowling

Quidditch

-El día no puede haber empezado peor – dijo Sirius mientras se sentaba en uno de los sillones de la sala común. – primero Pociones, con nuestro amado profesor, al cual, por cierto, se le ocurrió quitarla A Gryffindor 20 puntos en cuanto entré por lo que probablemente iba a hacer.

-Calma Padfoot... inhala, exhala, eso, eso – decía James - ¿donde estan las chicas?

-Lily y Lena estan en la biblioteca estudiando – contestó Remus.

-Los otros tres merodeadores lo miraron entre asustados y asqueados... no entendían como dos chicas tan lindas desperdiciaban sus horas en... libros.

-Voy a ir a preguntarles si nos acompañan al campo de Quidditch a nuestra práctica – le dijo James a Sirius.

-James, tú tienes más que claro que a tu novia no le gusta el Quidditch – le advirtió Remus.

-Pero a lo mejor Lena la convence – dijo Sirius.

Para resumir la entretenida y productiva discusión que se llevó a cabo en la biblioteca (de la cual los echaron), puedo decir que James y Sirius llegaron diciendo que iban a practicar, luego Lily les dijo que no le podía importar luego y finalmente a Sirius se le ocurrió la gran de pedirle apoyo a Lena, la cual, como todos sabemos, no es la mayor fan de Quidditch que ha pisado Hogwarts, de hecho, esta entre sus últimos intereses entre las materias impartidas en dicha escuela. Luego de cerca de media hora de discusión, que daba vueltas y vueltas (-es el mejor deporte – es aburrido, no me interesa...) los chicos se rindieron, ya que la práctica iba a comenzar.

-Realmente no logro entender que es lo que tanto les llama la atención del Quidditch, son solo jugadores sobre escobas tirando pelotitas o en su defecto ¡persiguiéndolas! – dijo Lily exasperada y algo irritada por la reciente discusión.

Helena se rió de su amiga, ella pensaba lo mismo, y ya había perdido la cuenta de las veces en las que había discutido con Harry y Ron sobre lo mismo.

-Te entiendo, créeme – dijo Lena. Al ir distraída, Lena chocó con alguien, lo que hizo que se cayera – Auch.

-Ten más cuidado – dijo una voz que había aprendido a reconocer.

-Tu también deberías tener más cuidado, hermanito – dijo Hemione mirándolo amenazadoramente-

-Vaya, vaya, mira a quien tenemos aquí... a nuestra Gryffindor favorita – dijo Lucius – venían hablando de Quidditch, ¿verdad? Ja! Ya verán cuando humillemos a su patético grupo durante el partido... Todos ustedes, Gryffindor – escupiendo Gryffindor de igual manera en que Draco hubiera dicho Potter durante sus primeros años de Hogwarts.

-¡Maldita serpiente! Ya verás cuando les ganemos – dijo Hermione dejándose llevar por el enojo.

-¿Ustedes? ¿la casa de traidores y sangresucias? – dijo burlón.

-Ya verás que sí Lucius... ya verás como los derrotaremos... – dijo Hermione antes de tomar el brazo de Lily e irse enojada por el pasillo.

-¿Que se cree? ¿que puede andar así por así amenazando a todo el que se le cruza porque es un Malfoy y una serpiente? – dijo Hermione enojada.

-Sí –dijo Lily simplemente.

Helena la miró como si Lily hubiera tenido la culpa de su agradable encuentro con Lucius, pero luego siguió con paso rápido a...

-Lena –dijo Lily siendo tironeada por Hermione a través del pasillo.

-mmm – gruñó Hermione.

-¿A donde vamos?

-Al campo de Quidditch.

-Pero no nos interesa el Quidditch...

Unos minutos después iban llegando las dos chicas al campo de Quidditch. James al verlas se dirigió hacia ellas. Sirius lo siguió.

-Hola chicas... ¿que les hizo cambiar de opinión? – dijo James.

-¿O se dieron cuenta de que el Quidditch es el mejor juego creado por al humanidad? – dijo Sirius.

-¿O vinieron a ver al guapo capitán del equipo? – dijo un orgulloso James.

Hermione se acercó amenazadoramente a James y lo agarró del cuello de la túnica de Quidditch. (una imagen bastante graciosa ya que Hermione era un fácilmente una cabeza más baja que James, y no representaba ninguna amenaza real, a menos que Hermione lo amenazara con su varita, lo cual no era el caso)

-James Potter, considérate advertido, si no ganas este juego yo misma te lazo una bludger - dijo Lena. Luego sin decir una palabra más, se fue.

-¿Que mosca le picó? – dio James todavía en shock.

-Tuvo un amigable encuentro con Malfoy – dijo Lily.

-Ohhh – dijeron James y Sirius mientras veían irse a Hermione.

-Que carácter – murmuró James.

-Es igual que el tuyo Lils – dijo Sirius mirando a la pelirroja.

-ja ja ja – se rió sarcásticamente Lily antes de irse.

-Y no es broma – le susurró James a Sirius antes de seguir con la práctica.

Durante los siguientes días se repitió la misma secuencia:

Desayuno

Clases

Almuerzo

Clases

Libre = Lily y Hermione a la biblioteca, Remus y Anna a los jardines, Sirius y James a práctica de Quidditch, Peter acompañaba a los chicos al campo de Quidditch. (aunque algunas tardes desaparecía, nadie sabe a donde)

Hermione se vistió con una túnica ajustada roja y Lily con jeans y blusa roja. Luego bajaron a tomar desayuno.

-Hola chicos, ¿están preparados? – preguntó Hermione mientras se sentaba a tomar desayuno.

-Por supuesto – dijo Sirius comiendo por todo el equipo (al parecer los demás parecían padecer de falta de hambre o de exceso de nerviosismo)

James miraba su plato y hablaba consigo mismo, probablemente repasando las jugadas mentalmente.

-¿Sabes? –le dijo Lily – creo que mis Pomfrey también cura la locura. Aunque no aseguro nada.

James ni siquiera se dio por aludido. De hecho, ni siquiera levantó la vista de su plato.

Minutos después de su locura temporal, James se levantó y dijo en voz alta:

-Equipo de Gryffindor síganme al campo de Quidditch.

El equipo de Quidditch de Gryffindor se levantó rápidamente de sus asientos y al momento en que lo hicieron toda la mesa de Gryffindor los aplaudió con fuerza, seguido por Ravenclaw y Hufflepuff.

Lily y Hermione los miraron y les sonrieron. Luego terminaron su desayuno y se dirigieron a las gradas del campo de Quidditch. Obtuvieron unos puestos muy buenos, se sentaron y se pusieron a conversar animadamente.

-James, dame dos minutos – dijo Sirius mirando a su mejor amigo.

-Sirius, el partido va a comenzar – dio James.

-Por favor...

-No

-Por fis

-No.

-Prongsie!!!

-no me digas Prongsie.

Sirius lo miró con ojitos de cachorro y James vio su reloj de pulsera.

-Tienes dos minutos. ¿Que vas a hacer?

-Gracias Prongs!! Y.. no es de tu interés.

Sirius salió corriendo de los camarines del equipo, con el traje de Quidditch ya puesto, por lo que llamaba la atención, se detuvo y miró las gradas, luego sonrió y corrió hacia una de ellas, subió las escaleras lo más rápido que pudo, por supuesto que más de unas cuantas miradas lo observaban (¿que diablos esta haciendo? Era la pregunta común.)

Hermione y Lily conversaba n y se reían mientras esperaba que el partido comenzara (lo que sería en algunos minutos.)

-¡Lena! – gritó Sirius. Hermione se giró para quedar mirando bastante asombrada a Sirius.

-Sirius... ¿Qué haces a...?

Sirius corrió hacia ella, sujetó su rostro entre sus manos y le dio un rápido pero significativo beso, Hermione sintió que su pulso se agitaba, que sus mejillas se volvían rojas... Lo miró impresionada, con una leve sonrisa en su rostro, tratando de comprender algo que ni ella misma sabía que era... por primera vez su cabeza estaba en blanco, solo mirando al chico delante de ella, mirando a sus ojos azules, su pelo negro azulado, su preciosa sonrisa.

-James te lo dijo, pero yo te lo aseguró... vamos a ganar... ¿ok? – le dijo Sirius con una gran sonrisa en su rostro. Hermione solo asintió, todavía impresionada.

Sirius le dio un segundo beso, no uno dulce y tierno, sino uno fuerte, un poco más largo que el anterior, tal vez hasta posesivo, se separó de ella le sonrió y bajó corriendo la escalera de la grada para llegar al camarín.

Todos los que habían visto la escena quedaron mudos, (que habían sido muchos) y miraban a Helena Malfoy (vale decir, la hermana de Lucius Malfoy, enemigo a muerte de Sirius Black)

Hermione sintió que se iba a desmayar, su respiración agitada, su cara en evidente asombro. Se sentó para evitar caer, ya que sentía que sus fuerzas la abandonaban, que las rodillas le temblaban. Miró hacia el suelo todavía asombrada.

-Lily – dijo abriendo más los ojos.

-Mmm -dijo Lily con la misma expresión de asombro y sorpresa que Hermione.

-Sirius acaba de ...

-Ah ha

Hermione llevó una mano a su boca, la cual cubrió, luego una sonrisa gigante se formó en sus labios.

-El partido Gryffindor versus Slytherin va a comenzar, el equipo de Gryffindor liderado...

Hermione no podía ni siquiera concentrarse en las palabras del comentarista. El beso que Sirius le dio se repetía una y otra vez en su mente. Levantó su vista y la dirigió hacia Sirius, quien en ese momento estaba golpeando una bludger hacia los Slytherin, luego dirigió su vista hacia Lily, quien miraba a James y gritaba y vitoreaba al equipo.

-¡Vamos Gryffindor! – gritó y comenzó a imitar a su amiga.

La puerta de la sala común se abrió dejando pasar a un gran grupo de alumnos celebrando, gritando, saltando, riendo. No había ni una sola persona en toda la torre que no estuviera celebrando el triunfo de los leones sobre las serpientes. Al rato después James y Sirius llegaron con cargamentos de cervezas de mantequillas, chocolates, papas fritas, snacks, y algunos licores no aptos para menores, pero como ellos decían: Esto hay que celebrarlo.

-Lenita! – gritó Sirius – te dije que íbamos a ganar. Helena lo miró y le sonrió cálidamente.

Los 7 (merodeadores más las tres chicas) se sentaron en una esquina de la sala común a festejar. Se tomaron algunas cervezas de mantequilla y comieron.

-Y entonces justo cuando James iba a notar, vi como esa sucia serpiente lo estaba mirando y tomó el bate y ¡BUM! Lo golpeé con una bludger – decía emocionado Sirius.

-Y entonces yo anoté – continuó James.

Siguieron memorando las increíbles hazañas de ambos hasta muy tarde. Luego de muchas risas, comentarios y por supuesto de mucha comida más, la profesora McGonagall llegó a la sala común diciéndoles que ya era muy tarde y que deberían irse a la cama.

Ya no estaban todos los alumnos en la sala común, pero al menos todos los de séptimo se encontraban celebrando aún, pero lamentablemente todo lo bueno tenía que acabar, y la profesora McGonagall se encargó de eso.

-En cinco minutos los quiero a todos ustedes en sus camas -dijo antes de irse – vendré a revisar.

Todos la miraron y por sus cabezas se imaginaron los hechizos o maldiciones que le dispararían a la pobre profesora.

Lily se fue inmediatamente a la cama, al igual que James (sólo por quedar bien con Lily, y ser un buen niño), Remus fue a dejar a Anna y Peter siguió a James. Cinco minutos más tarde Remus llegó y subió. La profesora aún no llegaba a revisar.

Sólo Hermione y Sirius quedaban en la habitación.

-Buenas noches, Sirius – dijo Hermione.

-Espera, Lena – dijo Sirius, tomándola del brazo.

Hermione se giró y lo miró directamente a los ojos, la cercanía entre ambos la hacía sonrojar. Sirius notó el color rosa en sus mejillas y sonrió. Solía encontrar adorable como se veía sonrojada.

-¿Sí? – le preguntó Hermione.

-Necesito decirte algo – dijo Sirius acercando su rostro al de ella.

-¿mmm? – preguntó.

-Que - su rostro estaba muy cerca del de ella – yo... – sus labios estaban tan cerca que Hermione sentía su respiración - te amo.

Hermione quedó helada por un segundo, segundo durante el cual Sirius terminó de acercar sus labios y los unió a los de ella.

Hermione no correspondió el beso por un segundo, y cuando Sirius algo dolido comenzó a alejarse, Hermione apretó sus labios contra los suyos, tratando de retenerlo y devolviendo el beso, suavemente, tiernamente.

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SORRY PORQUE ES TAAAN CORTO....... PERO HERMS RIDDLE ME PIDIÓ QUE LO SUBIERA ASÍ NO MÁS (LINDA! PARA TÍ!) CONTESTO LOS REVIEWS PRONTO...

SEE U

Isabelle Black

Miembro de la Orden Siriusana

Clan Marauder! Marauders Rules