DISCLAIMER: Naruto no me pertenece, es del genial Kishimoto-baka-sempai, yo solo soy propietaria de la nueva generación de Ninjas :D

Cuando se anunció que el Jounin sensei de Obito Uchiha, Konohamaru Sarutobi, le había dado el visto bueno para que hiciera el examen de Chuunin, Konoha entera se escandalizó.

El que el niño se graduara con tan solo siete años había sido medianamente bien aceptado, con alguna que otra réplica que fue rápidamente acallada cuando se vio públicamente a Obito pasar el examen con facilidad. Cuando se había pedido opiniones a la familia, Sasuke Uchiha se había limitado a contestar un "Hmp", y podemos ahorrarnos el discurso de la orgullosa madre.

Por otro lado, había estado la graduación. Las fans enloquecidas habían rodeado al joven Uchiha, chillando como locas algo sobre su fuerza y su atractivo, ante lo que el mismo Hokage había gritado un:

-¡Tienen siete años y ya están como locas! ¡¿Por qué todas se ponen así con los Uchiha…? ¡Los Uzumaki somos mucho mejor ´ttebayo!

Ante esto, no había tardado en comenzar una pelea con el patriarca Uchiha, si es que se podía llamar pelea a aquello, en el que la cara de Sasuke prácticamente no cambiaba mientras el Hokage chillaba como loco. Haruno Sakura, la madre del niño, había sido la encargada de parar a ambos.

Lo había hecho a golpes.

Lo peor fue que, mientras todo esto ocurría, los hijos de ambos hombres estaban tan tranquilos, hablando como si aquello fuera algo cotidiano. (¿Acaso quedaba algún aldeano que lo dudara?)

Haruto Uzumaki, de tan solo cuatro años, no se había soltado de la mano de su madre en todo el proceso, mientras su familia al completo felicitaba a Obito, él estaba mortalmente sonrojado. Kasumi Uzumaki había hecho otro tanto de lo mismo, oculta tras su hermana.

Y, como no, Natsuki Uzumaki había dado el cantazo.

Ella y el recién genin Uchiha habían hecho una broma que se recordaría durante mucho tiempo, apañándoselas con una complicada trampa (cabe añadir que era digna de un Chuunin) para llenar a todos los otros graduados y a muchas fans de Obito de barro hasta la ropa interior.

Todo el mundo pensó que había sido el Uchiha el que lo había ideado.

Lo que el mundo nunca sabría, era que había sido esa pequeña niña con expresión divertida y cara de inocencia.

Natsuki Uzumaki lo hizo.

Mientras, Itachi Uchiha mantenía una discusión en susurros con su madre. Todos sabían que él podría haberse graduado a los nueve años que poseía, pero Sakura se negaba vehementemente, alegando que él necesitaba más espíritu de equipo, y que para ello tenía que estar en un equipo gennin.

Y cuando Naruto informó de quién sería el Sensei de Obito, siendo elegido para ello Konohamaru, todos supieron que el niño Uchiha estaba perdido.

Ese día, cuando prácticamente media aldea que estaba presente presenció la broma que habían hecho Natsuki y Obito, la llama de decisión que parecía brillar en los ojos de Haruto Uzumaki cuando afirmó que sería Hokage, el golpe que le propinó Kasumi Uzumaki a Hikaru Uchiha por meterse con ella (Lo peor fue que lo hizo totalmente sonrojada), cuando vieron la mirada fría y afilada de Itachi Uchiha y la de Hanami Uchiha, todos se preguntaron lo mismo: ¿Podría la aldea sobrevivir con la nueva generación de shinobis que se avecinaba?

Y dos años después ya querían presentarle a los exámenes para Chuunin, ¡era una locura!

Sin embargo, y con una curiosidad casi morbosa, casi toda la aldea acudió a verle en las pruebas de las peleas. Natsuki Uzumaki, su mejor amiga, estaba allí, subida al regazo de su padre y esperando de manera ansiosa la entrada de su amigo a la arena de combate.

Cuando al fin le presentaron para ello, contra un Genin de la aldea oculta de la Niebla que tendría unos dieciséis años, el enemigo casi se rió de Obito. No, lo hizo. ¡Y a carcajadas!

Natsuki saltó de su sitio y corrió hacia la barandilla que la separaba de una caída de varios metros para alzar su voz aguda sobre el barullo que se armaba. Un Obito que tenía casi miedo pudo oírla con claridad cuando todos los espectadores se quedaron en silencio, expectantes por saber lo que diría esa niña.

-¡Demuéstrale de lo que estamos hechos los de Konoha, Obito, no dejes que se ría en tu cara o juro que yo misma te parearé el trasero!

Fue la primera vez que Natsuki olvidó el "kun" tras el nombre de su amigo. Él no tardó en reírse a carcajadas y enseñarle el pulgar en gesto de asentimiento. La Uzumaki infló los mofletes ante la risa de su amigo y volvió a su lugar.

Y fue dicho y echo, Obito pateó el trasero de aquel Ninja.

En el mismo momento en el que el chico Uchiha, herido y cansado, fue nombrado ganador, varios borrones se lanzaron hacia él, al parecer, Natsuki, Kasumi, Haruto y Hikaru habían estado esperando a que terminara para celebrar el triunfo, y habían arrastrado con ellos a unos renuentes Itachi y Hanami. Otros compañeros de la academia, como Kokoro Nara o Daisuke Inuzuka también estaban allí para apoyar a su amigo.

Con Konoha entera mirando, ellos felicitaron el triunfo, unos a chillidos, otros con simples sonrisas.

Eran niños, solo eso, niños que crecerían demasiado rápido, niños cuyas manos no tardarían en ser manchadas de sangre y cuyas miradas se volverían oscuras por la culpa, niños que serían los dueños de Konoha algún día.

Pero lo que pocos vieron en ese momento, fue la llama que ellos parecían desprender, la luz en su mirada, esos vínculos invisibles que les unían los unos a los otros, que les convertían en familia más que en amigos. Naruto miró de reojo a Sasuke, quien como su ANBU personal estaba tras él, con una leve sonrisa de satisfacción en el rostro. En ese momento, la mirada oscura del Uchiha y la azul del Uzumaki se cruzaron, y Naruto formó una amplia sonrisa que enseñaba todos sus dientes, mientras Sasuke acentuó un poco la suya.

-La Voluntad de Fuego no se apaga, ¿eh, amigo?—Comentó el Hokage.

-Konoha es una villa de locos.—Reconoció Sasuke.

-Pero somos una gran familia.—Añadió con diversión Naruto.

-Hmp.—Agregó el de pelo negro, y su amigo supo que eso era un "Sí".

Porque, después de todo, las nuevas generaciones de Konoha iban a mantener viva la Voluntad de Fuego y los vínculos que parecían ir con ella, y era obvio que estos se avivarían con el tiempo.

Ciaossu~ (Ok, me empecé ayer Katekyo Hitman Reborn con una amiga, para quien no lo entienda es algo así como "hola" xD)

Bueno, sé que he tardado un montón de tiempo, pero mi inspiración se fue a China D: Y ha vuelto hoy ^^ Espero que sepáis perdonar mi ausencia…¡Y además, el Lunes terminé las clases y al fin podré contestar tooodos los reviews que mandéis para este capi! ^^

Como recompensa, lo he hecho algo más largo y me he esforzado algo más. Estoy medianamente contenta con el resultado, cosa no muy común en mí. Por otro lado, a partir de aquí Natsu y el resto ya tienen nueve años, quizá para el próximo capítulo pase directamente a los trece, aún no lo tengo claro. El caso es que al fin ya no le queda mucho~

En este capi me centré especialmente en Obito y en como fue para la villa el tener a un pequeño genio entre otras cosas (?)

Ok, me voy ya, no tengo mucho tiempo ^^U Ahora, intentaré actualizar cada tres días más menos y si tengo inspiración, ¡me esforzaré al máximo! :D

¿Reviews?

¡Nos leemos!