_30_
Sus ojos se abrieron lentamente, permitiendo que la luz artificial de una lámpara a su lado entrase por encima de sus parpados, dilatando un poco su pupila, y nuevamente cerrando sus parpados para acostumbrarse de una mejor manera. Al terminar por fin de visibilizar su alrededor, noto que aquella luz era la lámpara del cuarto de Tetsuya, que había visto la primera vez que durmieron juntos, mientras lo abrazaba por la espalda, lindo recuerdo aquel. Espera, ¿Qué hacía en el cuarto de Kuroko? Bien recordaba reencontrarse con Tetsuya en el parque, cuando este beso su mejilla, luego de eso, no recuerda bien lo sucedido.
—Despertaste. —Su mirada heterocromatina paso de la lámpara bien alumbrada, a la puerta, donde se encontraba Tetsuya, con una bandeja de comida en sus manos, comida que, por supuesto, lo hiciera sentir mejor de alguna forma. La migraña invadió su cabeza al intentar sentarse, llevando su mano a esta para sobarla. —Dormiste un buen rato.
— ¿Estamos en tu casa? —Pregunto en duda, aun con el insoportable golpe de cabeza en su cráneo, como si su cerebro se fuese a salir de su caja.
—Si. —Respondió, dejando la bandeja a un lado de Akashi, sentándose a la vez donde le pertenecía. Su mano se estiro hasta la mejilla de este, sorprendiéndolo un poco debido al acto que llevo a cabo. En realidad Tetsuya lo sorprendía cada vez más. —Bueno, ya tienes color. —Dijo burlón, acariciando las mejillas del pelirrojo, y procediendo a liberarle el rostro.
— ¿Qué hago acá? —Dijo directo, sin rodeo alguno en palabras, o dispersando las ideas.
—Te desmayaste. —Comento Kuroko. —Tuve que traerte. No sabes cuán pesado eres. —Dio un fuerte suspiro, dejándose llevar por el momento, y cerrando sus ojos. —No debías venir corriendo desde tan lejos sin comer. —Reprendió, sentándose al lado de Seijuuro. Ladeo su cabeza hacia el hombro del pelirrojo, dejando su cabeza en este, cerro sus ojos y dio otro fuerte suspiro.
—Ya veo… —Dijo, intentando no mostrar la evidente sorpresa que sentía. ¿Él? ¿Desmayarse? ¡¿En Tetsuya?! Eso era algo de que avergonzarse, se suponía que, aunque fueran dos hombres, él era el que hacía de macho en su relación, no podía evidenciar su debilidad ante la persona que amaba, Akashi era quien debía protegerlo, no lo contrario. A todas estas, ¿Cómo paso? Solo recordaba el beso de Kuroko en su mejilla, ese beso tan dulce por los belfos carnosos y bellos de Tetsuya; pero de ahí en adelante sus recuerdos eran nublosos. — ¿Cómo paso exactamente?
—Bueno, cuando bese tu mejilla te comenzaste a poner más pálido… —Dijo con un triste tono en su vocecita. —Entonces cerraste los ojos, y caíste en mis hombros, bueno, ambos caímos. —Corrigió al final, recordando que ambos fueron los que aterrizaron en el suelo, quedando Akashi encima de él y claro, sorprendiendo a los jugadores.
—Ya veo… —Paso su mano por el cabello del mayor, llevándoselo hacia atrás, para así besarle la frente.
—Me preocupaste —. Suspiro pesado, dejándose caer del hombro del pelirrojo a sus piernas. —Culpable —. Hizo un tierno puchero en sus labios de forma reprobatoria debido a todo lo que le hizo pasa, bueno, pues aunque fuera menor el pelirrojo este pesaba mil veces más que su pequeño cuerpo, y casi tuvo que llevarlo arrastrando a un ligar donde pudiera llamar a su madre. Al final no lo hizo, los jugadores, "amablemente", le ofrecieron ayuda, claro, esta tenía un precio, pero si era por Akashi lo pagaría.
—Y tú a mí —. Comento. —Me preocupe cuando llegue a tu casa y tu madre me dijo que habías salido a tales horas de la noche, además que te encuentro con esos dos jugadores… —. Su tono de celos no se hizo esperar. Claro que tenía celos, Kuroko había salido a tales horas de la noche solo en busca de esos jugadores, eso obvio le iba a molestar, lo quería, amaba, no podía permitía que dos bestias se lo quitaran, además que estos bien sabia tenían otras intenciones además de amistad de Tetsuya. A todas estas… — ¿Qué hablabas con esos muchachos?
—Emm… —. Rasco su mejilla, nervioso, desviando su mirada para pensar que decir, recordando la plática que tuvo con los jugadores.
— ¿Aún se besan en la calle? —. Más que pregunta, sonaba como comentario. Esa voz era del amigo de ambos, Kuroko. O bueno, ya no es su amigo, solo un compañero de clase.
—Tetsu —. El primero en hablar fue el moreno, que se levantó del suelo donde estaba con su novio, para ir un poco cerca del pequeño. Kagami no se quedó atrás, levantándose y limpiando su pantalón de la arena y suciedad del suelo, más que nada polvo, que tinturaba su pantalón de un color negro mugroso.
— ¿Qué haces por acá? —Pregunto el pelirrojo, parándose al lado de su novio, mirando mejor como estaba Kuroko: sudado, con una bolsa de galletas de café en una de sus manos, y en la otra el balón que según ellos desapareció bajo los arbustos.
—Solo fue casualidad —. Se encogió de hombros, ladeando un poco su cabeza. —Pero de las malas —. Termino de comentar.
— ¿Sigues enojado después de medio año? —Que pregunta tan estúpida, se dijo Kuroko en la mente. Claro, claro que lo iba a estar, estaba ardido aun, no iban a esperar que en tan poco tiempo volvieran a su extraña relación de amigos y novios, si, los tres, aunque se supone las relaciones de pareja son de dos, pero pregúntenle a ellos, fueron os de la magnífica idea.
—Claro que lo estoy —. Dijo un poco alto. —Y debo estarlo, tengo razón de estarlo. ¿Quién en su sano juicio sale con dos personas a la vez y ambas lo saben? —Miro por un momento a Aomine que desvió su mirada y rasco su cabeza, por lo contrario Taiga se ruborizo, bajando su rostro, sabía que eso había estado mal, demasiado mal.
—Jum… Pues, Tetsu, no queríamos hacerte da-… —Siempre con la misma estúpida mal formulada. Kuroko ya había llegado a su límite, y con todas las fuerzas que gano en el equipo de baloncesto donde conoció a los jugadores, les lanzo el balón, más específico a Aomine, que cayó encima de Kagami. Ya sabía a qué se referían con Matar dos pájaros de un solo tiro.
—Solo les decía que si me dejaban jugar con ellos baloncesto… —Ni él se creía su excusa, pero bueno, al parecer Akashi le "creyó", cosa que no fue, pero el pelirrojo no quería seguir con el interrogatorio.
—Está bien —. Se hizo un poco el incrédulo, cerrando sus ojos con un suspiro profundo. Su cabeza estaba dando vueltas, y ahora que recordaba, Kuroko le había traído comida, enserio ya era hora de que comiera, estaba que por poco se desmayaba, o eso creía. Sentía como su estómago se comía a sí mismo, el jugo gástrico subía, dándole nauseas. Ahg, sí que era asqueroso en esa forma, no sabía que podía sentirse de forma tan humillante ante quien más quería, pero este parecía que no le importaba. Sus manos se acercaron a uno de los sándwich, para cogerlo y llevarlo a su boca. ¡Completamente adorable de su parte!
—Debes comer, Akashi-kun —. Se acercó con el sándwich a la boca contraria, pidiendo con su rostro a que diera paso a su boca.
—Qué lindo —. Comento con una sonrisa, haciendo caso a alguien que era ajeno a su padre, cosa que normalmente no hacía, pero si era por Kuroko, no importaba llevarle un poco el juego. Recibió con gusto el sándwich, llevando una de sus manos encima de la de Tetsuya, para atraerlo un poco mientras masticaba y tragaba la comida. Luego, dio un suave beso encima del torso.
—No quiero que te pase nada malo —. Suspiro, mirando con atención lo que trataba de hacer el pelirrojo.
—Pensé que me odiabas —. Rio suave, sorprendiendo a Kuroko, para él no había gracia en sus palabras, eran ciertas, pero pasadas. Bien dicho "odiabas", pasado, ahora podía decir que sentía un sentimiento extraño que era más fuerte que el que un día sintió sea por Aomine o por Kagami.
—Sí, había llegado a odiarte… —. Se acercó al rostro de Akashi, a la vez trepando a la cama, pasando sus piernas a cada lado de las paralelas del pelirrojo, que estaba recostado a la pared. —Pero fue en el pasado.
—Dime, ¿Por qué me odiabas? —. Acerco el rostro de Tetsuya, para tentarlo y adivinar la verdad en sus ojos. Pueda que fuera algo inexpresivo, pero conocía esos ojos, los miraba cada vez que podía, intentando predecir lo que era verdad.
—Eres popular —. Sonrió, cerrando sus parpados en esa posición, mientras las manos de Akashi comenzaron a recorrer sus mejillas, hasta tomarlo con la palma de sus manos en cada lado de su rostro.
—No entiendo.
—Me mirabas mal, tus amigos igual, y siempre me ignoraban, aunque ya estoy acostumbrado a ello, pero no imagine nunca que alguien de tu rango se e-enamorara… —. Y ahí otra de esas expresiones que amaba de Tetsuya, la duda, incertidumbre, podía saber que intentaba evadirlo cuando sus ojos vieron al plato de comida, buscando una excusa para no terminar su conversación. Bueno, por ahora sería mejor dejarlo hasta ahí, al igual que lo de Kagami y Aomine, hasta que tenga confianza para hablarle con sinceridad.
—Borra esa imagen de mí —. No lo obligaría, pero por ahora quería que le creyese, al menos algo mínimo. —Hazte una nueva idea de mí, mi Tetsuya —. Sus labios cortaron las distancias, dándose un cálido beso, cerrando algo que Akashi tenía de ahora en adelante como propósito: Mostrarle una nueva parte de él.
_31_
Akashi cogió la punta de la camiseta de Kuroko, llevando a los labios contrarios esa parte, para que la sostuviera en sus dientes, así no incomodaría en su trabajo con los pezones de Tetsuya. Sus labios se enredaron en uno de ellos, lamiendo con la punta de su lengua, luego pasándola completa, así moviéndola de una forma excitante. Ya los gemidos de Tetsuya se alcanzaban a oír por debajo de la tela, insinuando que continuara, más fuerte.
No se negó, sus labios estaban enredados como un anillo en su pezón, y succionando de forma violenta, para atraerla más al interior de su boca.
Los brazos de Kuroko, que antes se encontraban en su cuello, fueron a su camisa, para deshacerse de la, dejando su torso desnudo. Luego volvieron a su cuello, agarrando con sus escurridizos dedos la cabellera roja, para atraer su cabeza más a él, pidiendo con sus jadeos mayor fuerza.
Akashi sonrió complacido por esa petición, mordiéndole en sus dientes, con algo de suavidad, la idea tampoco era hacerle mucho daño. Su lengua recorrió nuevamente todo ese bello botón rosado que sobresalía de su piel, y que ahora se encontraba más duro que en un inicio.
—Eres un pervertido, Tetsuya —. Dijo Akashi delineando con malicia cada silaba de su nombre. El mayor (al parecer) de ambos, sólo lo miraba con sus ojos un poco cerrados, y sus pupilas dilatadas de lujuria.
—Algo... —. Jadeo apenas audible. —Atrás... Algo me está tocando...
— ¿Algo? —. Preguntó, ladeando la cabeza, confundido de lo que comentaba Kuroko.
—Aquí —. Bajo su mano por su trasero, tocando aquella "cosa" que apretaba la línea formada en su parte trasera. —Esto —. Apretó aquel lugar, causando que Akashi diera un ligero brinco.
¡Aquella "cosa", era su "cosa"! Su pene tocaba a Kuroko exigiendo entrar, aunque tanto como el trasero de Tetsuya como su miembro esta an cubiertos por molesta ropa. No pudo evitar tensionarse, normalmente no era tan fácil que le diera una erección, y aunque no debía interesarle al estar frente a Kuroko que bien conocía a su entrepierna; no era la posición adecuada, ni el momento adecuado.
—Creció —. Comento Kuroko con inocencia, particular de él, aunque también podría decirse que fingía estar así para mayor placer de Akashi. ¡Y sí que lo lograba! —Le gusta cuando me muevo —. Sus brazos colaboraron para ayudar a mover su trasero un poco encima del miembro del pelirrojo, mientras posaba su cabeza en el hombro del mismo.
—No deberías alimentar algo que no conoces —. Dijo de forma metafórica, refiriéndose a su pene como un " animal" y al trasero de Kuroko como un "alimento".
—Parece que si me conoce a mí —. Murmuro con su voz ronca y excitada, abriendo un poco sus labios para gemir al oído del contrario. Le gustaba la sensación, moviéndose más rápido, rosando lo más que podía al " animalito".
—Ahg. —Gimió Akashi, en voz baja, alcanzado a ser oído por Kuroko que no pudo evitar no sorprenderse. ¿Escucho bien? ¿Había gemido?
—Parece que a Akashi-kun le gusta lo que hago con "mini Akashi-kun" —. Sonrió, besando la mejilla del pelirrojo, con esa misma simpleza pero amor que en el parque.
—Tu eres quien lo provoca —. En un veloz movimiento, el cuerpo de Kuroko ya se encontraba bajo el suyo, con sus manos paralelas a cada lado del rostro de Tetsuya, mirándolo con excite, como si fuera a comerlo con tan solo sus ojos.
— ¿Quieres hacerlo? —. Cuestiono, bajando su mano al "mini Akashi-kun", para acariciarlo encima de la tela del pantalón.
— ¿Tú quieres? —. Claro que quería, estaba más que dispuesto a tomar como suyo a Kuroko, si, ahora siendo completamente suyo.
—Si es Akashi-kun quien se quedara con mi virginidad, está bien —. Sonrió, sin dejar ese rostro un poco sudado y sus pupilas dilatadas por la excitación. Era paranoico de su parte, pero sentía que su entrada o alguna parte al interior de su bóxer estaba mojada, seguramente él también estaba eréctil.
¿Virginidad? Era verdad, se le había olvidado que era la primera vez de Kuroko, pero es difícil darse cuenta, bueno, tocaba de forma atrevida su miembro, y esa mirada tan lujuriosa, sus labios semiabiertos y mojados de saliva, se alcanzaba a notar la erección en su pantalonera, además de sus pequeños pezones completamente duros y sobresalientes de su pecho. Ah, sus pensamientos no ayudaban a que mantuviese la calma. Tenía que pensarlo, ¿podía hacerlo de esa forma sabiendo que Tetsuya es virgen? Él se lo permitía, ayudando con la manita a su pene. No, no podía, si iba a ser la primera vez del mayor, tenía que ser perfecta, hermosa, y no por un simple desdén de lujuria, no quería que dejara su virginidad por éxtasis como él.
—No... —. Coloco su frente en la contraria, para así lograrlo ver desde esa posición. —Quiero que tu primera vez sea especial —. Sus labios subieron a la frente del contrario, dándole un suave beso en ella.
—Akashi-kun —. Paso sus brazos al rededor del cuello del pelirrojo, con una sonrisa en sus labios, esa misma que enamoro a Akashi en tan pocos días, esa que parecía la misma de un ángel, aunque nunca hubiese visto uno. Se aplaudió a si mismo internamente, pensando que la decisión que tomo había sido perfecta para enamorarlo. —Dilo —. Paso uno de sus dedos encima a los labios del pelirrojo, sonriendo juguetón.
— ¿Hmm? —. No había entendido a que se refería el mayor.
—Que me amas, dilo. Quiero escucharlo de ti —. Sus labios se acercaron más a los de Akashi, acosando con su mirada color celeste las palabras que tanto esperaba.
—Te amo —. Dijo con completa seguridad, dando un, casi invisible, rubor a las mejillas de Akashi. Perfecto, primero se sonroja, luego da un gemido, y ahora estaba conmovido con Kuroko, que, a pesar de las palabras, solo sonreía como ángel, algo poco común de él. Dios, cuán bello podía ser Tetsuya para sacar esas expresiones de él.
El peli celeste se incorporó, sentándose en la cama, sorprendiendo un poco a Akashi, pero no tanto cuando se dio cuenta de lo que iba a hacer Kuroko. El cuerpo del pelirrojo había quedado acostado en la cama, mirando al techo con confusión de lo que estaba tratando de hacer Kuroko, aun no le cabía en la cabeza que ese pequeño mayor fuera a hacer lo que pensaba, o tal vez tenía una idea errada. Pero no, si hizo lo que pensó: lo había dejado abajo de su cuerpo, mientras se colocaba encima del pelirrojo, de una mejor forma a la anterior, y dejaba la cabeza en su hombro.
—Y-yo... También te amo... —. Susurro audible para el pelirrojo, dejándolo anonadado de lo que decía. ¿Se confesó?
Naomi: Saben del paro ¿?
A mi me invitaron, pero sinceramente no es justo para aquellas de mis lectoras que si se toman su tiempo para escribir un review Ademas no es como si hiciera gran diferencia xD este o no, actualizo lento :'v
Aun así, apoyo su causa. Ejemplo es ahora, yo estoy pasando por momentos dificiles, y bueno me alegra cuando las personas me dedican un tiempo para escribir algo. Eso me alegra, aunque no lo crean.
No pienso pedir por Reviews, pero quiero apoyar la causa, diciendoles que a todas esas autoras que les gustaron y cautivaron con su escritura le dejen un review, no se demoran más de unos minutos. Ya veran, se pondran felices.
No lo digo solo por mi, ya que yo escribo por simple pasion, osea este aca o no seguiria escribiendo aunque solo lo leyera yo. Aun asi, hay personas muy buenas en el fandom que merecen un comentario. Yo cada vez que puedo dejo uno, pero tampoco es que lea mucho xD
Espero no les moleste mi opinion sobre el tema, solo es una sincera y humilde opinion sobre un tema al cual me invitaron y, aunque estuve dispuesta un momento a decirdir que si pero negué despues de pensarlo bien; quiero que tengan en cuenta.
By: naomiatikawa
