¡Gracias por vuestro reviews! Ya sabéis cuánto me animan, o espero que lo sepáis.
Como vereis, hay cosas que van muy rápido a ritmo de capítulos, pero hay un intérvalo de tiempo entre ellos. En cuanto a las "v" y a las "b", trataré de corregirlo en estos capítulos :))
Disclaimer: Fairy Tail le pertenece a Hiro Mashima.
Capítulo 10- La amiga de la infancia.
Era un sábado por la mañana y Lucy estaba dormida en la cama de su actual pareja, quién la abrazaba como de costumbre. Se levantó, con cuidado para no despertarle, y se dirigió a la cocina para preparar algo de desayuno. Ya se había acostumbrado a ese lugar, pero había algo que la inquietaba. Habia más de una cosa, de hecho, habia varias. Varias fotos, concretamente.
-Ella es Aries, mi amiga de la infancia.- Aclaró Loke cuando se lo hizo notar.- Ahora vive algo lejos y casi no tengo oportunidad alguna de verla.
Cuando escuchó esas palabras se le revolvieron las tripas. Tal vez fue porque habia visto muchas películas pero... ¿no eran siempre los "amigos de la infancia" los que al final se convertían en la pareja ideal?
-Yo sólo te quiero a ti.- Dijo, también, cuando le mostró sus dudas una vez más, abrazándola por la espalda y besándola en el cuello.
Cogió una sartén del armario y buscó los huevos en la nevera. Llevaban saliendo todo el verano. Estaban a mediados de agosto y él ya le había pregunado varias veces si queria hacer el amor con él, pero se había negado por algún motivo que incluso ella no conocía.
-Buenos días.- Saludó Loke, medio dormido, entrando en la cocina. La besó como todas las mañanas y la vió con curiosidad. Tal vez Lucy no lo notara, pero se estaba comportando de un modo extraño desde hacia varios días. Era cierto que no habia dejado de besarle y esas cosas, pero lo hacia por rutina y no sentía ningún sentimiento en sus acciones.
-Buenos días dormilón. ¿Te apetecen un par de huevos fritos con bacon?
Él asintió y encendió la televisión, al tiempo que cogía las servilletas y los vasos para no dejar a Lucy todo el trabajo.
De camino al comedor, la rubia trató de esquivar con la mirada las múltiples fotografías de la amiga de la infancia de su pareja. Podría ser muy buena chica, pero no le gustaba que de ella hubiera como unas trece fotos y de Lucy, ninguna. Le pediría a Loke que se hicieran al menos una.
-¿Otra vez motos?- Dijo, dejando los platos en la mesa.- Y sólo son las nueve...- No recibió respuesta alguna. Se quedó viéndolo por unos segundos hasta que pareció darse cuenta de su presencia, se disculpó y empezó a comer.
-¡Está buenísimo!
-No es necesario que digas eso para compensar que me hayas ignorado.- Dijo ella con una sonrisa.- Aunque me halagas.
...
Era otro día, aunque de noche. Lucy ya se habia acostumbrado a cenar y desayunar con Loke, así que fue a su casa como de costumbre. Lo encontró sentado en el sofá con las luces apagadas, viendo una carta con una cara que jamás le habia visto.
-¿Sucede algo?- Preguntó, dejando su bolso en la mesa sentándose a su lado. Observó la carta y la leyó por encima.- Esto es...
-Tengo que ir.- Se levantó de repente, asustándola.- Tengo que ir y evitar esto.
-¿Loke...?- No creía lo que estaba escuchando. Lo miró para ver si rectificaba, pero al comprobar que no era de ese modo repitió su pregunta, llamándolo para que notara siquiera su presencia.- Oye, Loke...
-¡No puedo dejar que esto pase!
-¡Loke!- El llamado pareció reaccionar con el grito de su pareja.- ¿No dijiste que no sentías nada por ella? ¿No me afirmaste que solo érais amigos de la infancia?
El chico se quedó de pie, algo cohibido. Cierto, lo habia dicho. Pero nunca creyó que Aries se casaría tan pronto, de hecho estaba convencido de que si lo hacía con alguien, ese alguien sería...
-Oh, ya veo.- La voz de Lucy se tornó sombría. Habia dicho todo eso en voz alta, y ella captó de que iba el tema.- Así que sólo es tu "amiga de la infancia", ¿eh?
-No, Lucy, espera, no era eso lo que yo...
-¡No me jodas!- Se levantó de golpe.- ¡Si quieres evitar esa boda, hazlo! ¡Pero ten por seguro que no vas a volver a verme!
-Oye, Lucy...
-¡Siempre que hablas de ella te emocionas! ¿Acaso creías que no me daba cuenta de nada? ¡Idiota, idiota, idiota!- Cogió su bolso y trató de golpearlo con él, fracasando en el intento.- Y-yo...
-Lo siento, Lucy.- La abrazó con fuerza.- Entiéndelo, por favor.
-¿Su padre la fuerza a casarse?
-No, él murió hace tiempo.
-¿Su madre?
-Tampoco, nunca haría algo así.
-Entonces me voy.- Se soltó a la fuerza del abrazo que él le dió.- Creo que no es necesario decirlo, pero esto significa que hemos roto. Ve con Aries, no vaya a ser que se case con alguien a quien ame y respete. No vaya a ser que no desee eso. De todos modos, ya no soy nadie; puedes hacer lo que te plazca.- Y cerró la puerta, hechandose a llorar al instante mientras caminaba a casa.
Loke, sin embargo, pareció que se quitó un peso de encima. Y ese pensamiento provocó que se odiara a si mismo casi como Lucy lo odiaba en esos momentos. Pero no tenía tiempo. Se había dado cuenta de que amaba a Aries.
