Alo!!! otra vez aqui saludando con un nuevo cap de Cenit, siiiii!!! para las que se acuerdany ya lo leyeron es el ultimo antes de la actualizacion con la que me he tardado tanto!!! asi que la proxima semana, CAP INEDITOOO!!! jejejejeje, ammm... pss este no es inedito, pero me gusto, ya veran jejejeje...
Beshos!!! disfrutenlo!!!
Sip, Crepusculo es mio!!! muajajajaja, a.. no... :( bueno solo Edward es mio, jejejeje, y Emmett, y Jacob, Carlisle... PAul... ommm, jejejeje Team Suiza!!!!
CAPITULO 10 "HABLEMOS DE…".
- ¿Bella, esta dormida Nessie? -
- Son las 4 de la madrugada, Edward, por supuesto que esta dormida -
- ¿Donde están los demás? -
- Esme se fue de caza con Emmett, Carmen y Jasper -
- ¿Jacob y Garret están con ustedes? -
- Jacob esta dormido, y Garret esta paseándose en el jardín -
- Entonces estas sola ¿nadie puede escucharte? -
- Bueno, si hablo bajito no, estoy en el techo. -
- Activa la video llamada, por favor -
Apreté el botón y puse el teléfono frente a mí, bendije a Alice unas tres mil veces antes de que el perfecto rostro de Edward apareciera en mi pantalla.
Nos contemplamos sin habla, como todas las noches, admirándonos mutuamente embelesados, ahora no nos hacia falta hablar, pues era de alguna manera volver a estar juntos, aunque solo fuera por medio de una pequeña pantalla de celular.
Vi que Edward tenia a sus espaldas árboles, muchos de esos verdes árboles frondosos que solo se podían ver en Forks, nunca pensé que extrañaría tanto ese pueblito.
- ¿Donde estas? - le pregunte sonriendo.
- ¿No reconoces el sitio? - me pregunto dedicándome su preciosa sonrisa torcida, la mía se ensancho – Hemos estado aquí cientos de veces – dijo fingiendo misterio con su hermosa ceja perfilada y su seductora voz, sentí un cosquilleo que me dijo que llevaba bastante tiempo de abstinencia.
Mire bien lo poco que veía del lugar, y entonces sonreí como una loca mientras mi voz se acobardaba en mi garganta.
- ¿Estas en nuestro prado? - pregunte, aunque ya sabia la respuesta, así era.
- Me recuerda a ti, me gusta sentirte cerca, y este lugar me ayuda a imaginarlo – algo me pico en el interior, que envidia me daba, el tenia a donde recurrir cuando se sentía solo.
Sin embargo yo era nueva en este lugar, nada me recordaba a el, todo aquí era diferente, gris, este lugar habría sido estupendo para pasar un tiempo todos juntos, y ahora me parecía convertirse día a día en una maldita cárcel.
- Te extraño demasiado – le dije con un nudo en la garganta.
- No te imaginas lo que he sufrido este mes – si, ya había pasado un mes, con sus 30 días, y cada uno con sus 24 horas, sin que nada me diera tregua, no podía olvidar que el tiempo seguiría su curso, y yo tendría que seguirlo en esta martirizante distancia.
- Un mes... - solté con nostalgia, Edward frunció el ceño y después se acerco mas el teléfono.
- Todos los días, a todas las horas, durante todos los minutos no he dejado de pensar en ti – me susurro con la voz escurriendo de dulzura, sentí un temblor añorado en las rodillas.
- ¿Recuerdas que te amo más que a nadie y como nada en el mundo? - pregunte sonriéndole de esa manera que decía que desataba sus instintos animales, incluso me reí bajito.
El se agacho y la imagen tembló un poco, lo sabía, sus instintos no podían resistirse a esa sonrisa.
- En eso no estoy muy seguro – me dijo sonriendo reprobatoriamente, y aun así parecía tan divertido y "alegre" que volví a reírme – en esa lista seguro que no incluiste a Nessie – soltó con una sonrisa.
- Claro, bueno creo que ahí hay un empate – le sonreí sin poder evitar, bueno tal vez podría haberlo evitado, pero no quise hacerlo, esa misma sonrisa que había hecho que quisiera ocultarme su "alegría" - aunque tu puedes darme algo que ella no – le explique mientras veía como la imagen volvía a temblar.
- Bueno, eres una criaturita perfectamente hermosa y muy mañosa, si sigues así voy a ir corriendo hasta allá y nos iremos en medio del bosque a destrozar árboles, además no podrás negar que la abstinencia nos a hecho algo dementes este mes – me dijo Edward con su sonrisa torcida.
Me sorprendió que usara esas expresiones conmigo, a decir verdad, era bastante discreto con nuestra vida sexual.
- Creo que el adjetivo demente no se ajusta a lo que me ha pasado últimamente – le dije sin pizca de gracia, solía deprimirme cuando una parte de mi cerebro me hacia recordar lo extraordinariamente maravilloso que era mi esposo en la cama.
- No estés triste mi amor – su suave tono aterciopelado hizo que la parte deprimente de mi cerebro pasara a segundo o tercer plano, como adoraba que su voz acariciara mis sentidos.
- No es eso, es… - en realidad si era eso, ¿Qué podía inventarle? – estoy preocupada – era cierto.
- ¿Por qué? – me pregunto sentándose en el suelo del bosque enfoco en un segundo la imagen y pude apreciar de manera perfecta su hermoso rostro angelical.
- Bueno, por favor no te burles – espere a que me dijera que no lo haría; no lo hizo, así que me espere sus carcajadas estridentes en cuanto le explicara, así que me trague la bilis, si es que podía aplicar la expresión y espere que solo no me pusiera a gritarle – mañana es el primer día de escuela de Nessie y yo estoy… ansiosa – le dije, me agache esperando escuchar sus carcajadas, pero solo sono un soplido, como si el aire le sobrara y tuviera que expulsarlo.
- ¿Eso es lo que te preocupa?, ¿Qué Nessie no este todo el tiempo a tu lado, que vaya a la escuela? – me pregunto escéptico, pero a pesar de eso pude notar que la idea tampoco era del todo de su agrado.
Y sin embargo había entendido lo que sentía a la perfección, me sentía ansiosa por la inevitable lejanía que tendría con mi hija, de la cual no me había separado desde que la vi. Por primera vez.
Sabía que ese momento inevitablemente llegaría, para toda madre, no solo para mí.
Pero era una sensación de desapego que no quería enfrentar, me causaría un dolor físico.
Urgh, me estaba volviendo una madre sobre protectora.
Claro que motivos no me faltaban.
- No es exactamente como dices – lo ataje antes de que siguiera con sus siempre acertados psicoanálisis.
- Yo creo que si – replico sonriendo de manera misteriosa, fruncí el ceño, odiaba ser un libro abierto.
- Pues no – replique con terquedad, el sonrió ampliamente y con burla me dijo.
- Claro que si –
Apreté los dientes con fuerza, ¿valía la pena seguir evadiendo la verdad?
Derrotada me agache para mirar mis pies y asentí.
- Lo sabia – dijo secamente, lo mire extrañada, su rostro estaba ensombrecido por la empatia – yo me siento igual – confeso sin mirarme, o mejor dicho sin mirar la cámara del teléfono.
Me reí bajito, imaginando una situación diferente, o tal vez solo un poco exagerada.
Edward el hermoso milagro del mundo de tan solo 17 años en apariencia, a mi lado, la insignificante vampira de 18, llevando de la mano a su hija de 15 años aparentemente; a su primer día de escuela. Imagine que se abrazaba a mi mientras me pedía que no la dejara sola, como en los comerciales de televisión, solo que en estos lo niños que lloraban aferrados a las enaguas de las comprensivas y cariñosas madres tenían máximo 5 años.
Claramente era una situación nunca antes vista y de lo mas extraña.
- ¿De que te ríes? – me pregunto curioso enarcando sus perfectas cejas.
- Bueno pensaba en la pobre de Nessie – explique sonriendo ante mi ensoñación – pobre de nuestra hija, tiene unos padres sobreprotectores y algo esquizofrénicos – me reí, Edward me siguió con su bella risa musical.
- Lo de esquizofrénicos no lo negare, después de todo nunca dejo de escuchar voces – se burlo de si mismo, yo volví a reírme.
Entonces mis ahora agudos y finos oídos captaron un sonido que no debería estar en esos momentos.
Deje de reírme para concentrarme en ese ruido y detectar que era.
Pasos. Alguien estaba caminando sigilosamente dos pisos abajo; donde estaba la habitación de Nessie.
Me erguí rápidamente y en menos de una fracción de segundo rastree los sonidos que tenían que estar presentes.
En el jardín, Garret seguía caminando de un lado a otro con ese trote grácil que empleaba cuando quería despejarse.
Jacob roncaba en su habitación, como siempre demasiado fuerte para que pasara desapercibido.
Busque la respiración ligera de Nessie en su habitación, pero no la encontré.
- ¿Bella, que pasa? – la voz de Edward sonó tan tensa que me distraje un segundo y mire el teléfono, mi pulgar estaba sobre la cámara, así que lo quite y volví a ponérmelo enfrente; no me había dado cuenta que lo había bajado.
- Escucho pasos, y creo que Nessie no esta en su habitación – explique comenzando a caminar sigilosamente a las escaleras, tenia que corroborar que mi hija estaba bien.
- ¿Quién esta contigo? – me pregunto aun mas tenso.
- Estoy sola, Garret esta en el jardín te lo dije – le explique susurrando muy bajo.
- No vayas – me ordeno nervioso.
- Tengo que ir Edward, tranquilízate – le pedí preocupada, comenzando a acelerar el paso.
El sonido de las pisadas cada vez era mas cuidadoso, quien sea que estuviera caminando estaba conciente que podríamos escucharlo, y claramente esa no era su intención.
- Esta fue una pésima idea, debería estar ahí – dijo tan bajito que me pregunte si se dirigía hacia mi.
Llegue al tercer piso, y aguce todo lo que pude el oído, caminaba por el pasillo, casi podía asegurar que plantaba primero el metatarso y después con sumo cuidado el talón.
Edward carraspeo al teléfono así que lo puse frente a mí.
Tenía la cabeza ladeada hacia un hombro con expresión desconcertada y ansiosa a la vez.
Claro, ipsofacto me preocupe.
- ¿Qué pasa? – susurre tan bajito que me pregunte si me había entendido.
- Escucho pasos, alguien viene hacia aquí – me explico irguiéndose y dejando su imagen fuera de mi vista, solo veía parte de su muslo.
Mi corazón se dividió, pero fue fácil tomar la decisión.
Yo tenía una misión que cumplir en esos momentos, y era proteger a nuestra hija.
Edward iba a estar bien, seguramente era Tanya con la cual conversaba mucho, o tal vez solo un animal.
Decidí que no sacaría conclusiones, así que me apresure tratando de ser tan sigilosa como nuestro allanador, y con Edward inusualmente callado al teléfono y seguramente alerta; llegue en un par de segundos al segundo piso, donde estaba el intruso.
Me pegue a la pared para poder ver bien sin ser vista.
Me atragante, era una sombra pequeña y menuda en la puerta de la habitación de Jacob.
Miles de pensamientos pasaron por mi cabeza.
Alguien quería hacerle daño a Jake, las gemelas nos habían encontrado, algún extraño tipo de espectro rondaba esta preciosa casa de campo.
Sin embargo solo mis erradas imaginaciones duraron un segundo.
Casi inmediatamente me di cuenta que no se trataba de las gemelas o un espectro; y claramente nadie quería hacerle daño a Jacob, sino todo lo contrario.
- ¡Renesmee!, ¿no deberías estar en la cama?, ¿que haces fuera de la habitación de Jacob? – su rostro me hubiera causado gracia de no ser porque estaba furiosa con el atrevimiento de mi hija.
Sentí como el teléfono vibraba por un sonido lo mire.
Edward lo había dejado caer.
Aquí todo estaba bien, solo eran las locas ideas de Nessie las que la habían impulsado a ir como un intruso a la habitación de Jake. Preferí evitar el pensamiento de porque haría eso.
- Entra en tu cuarto ahora, estoy hablando por teléfono, pero en un segundo hablamos – le ordene fieramente, si, ella estaba bien, y también estaba loca.
Tal vez Edward no.
Ella roja como un tomate corrió hasta su habitación, y antes de que cerrara la puerta yo corrí a velocidad intergaláctica al techo de nuevo.
Puse el teléfono frente a mí con una preocupación casi desquiciante.
- ¿Edward? – le llame pero el teléfono no me respondió, solo veía hierba en la pantalla - ¿Edward? Repetí mas nerviosa, entonces el teléfono se despego del piso.
Solté un suspiro aliviada, pero se me helo la sangre cuando escuche la voz de Edward lejana al teléfono.
- Suelta eso – le recrimino a quien fuera que lo había tomado.
La persona lo dirigió hacia Edward que estaba parado con los brazos cruzados frente al cuerpo como si se resistiera a un interrogatorio en los separos.
Parecía enojado, furioso en realidad.
¿Qué podía hacer si ellas habían llegado por el?, ¿Cómo localizaba a Carlisle, o Alice, Rosalie, cualquiera?, si ellas querían llevárselo nada podría hacer ni yo ni nadie en la finca, pues estaban a unos diez minutos.
Les daríamos el tiempo suficiente para que se lo llevaran.
- ¿Edward? – la voz me tembló de forma apremiante - ¿Qué esta pasando? –
¿Y si les llamaba ya?, tal vez Edward podría resistirse diez minutos, suficiente para que alguien llegara a ayudarlo.
Quise teclear el número, pero estaba ocupando la línea.
¡Maldita tecnología! ¿Cómo se usaban dos líneas a la vez?
Edward, Edward, Edward. Decía una y otra vez en mi interior, solo deseaba que estuviera bien.
Entonces una risa tan estridente como la de un actor perverso en el clímax de la obra más maléfica resonó en la bocina del celular.
Por un segundo el estomago se me retorció incómodamente; y luego mi cerebro me recordó que yo conocía perfectamente esa risa "maléfica".
La imagen se giro sacando de cuadro al molesto Edward para enfocar a una divertida Alice.
- Vengo por tu vampiro esquizofrenicoooo – hizo un tono que pretendía ser espectral, o algo parecido, pero yo fruncí el ceño tremendamente.
- Alice, me has dado un susto de muerte – le recrimine apretando los dientes.
Ella se río con su risa cantarina normal y la imagen se estremeció ligeramente – Menos mal que no puedo matarte del susto – se burlo.
Apreté mas los dientes y entonces escuche la voz de Edward acercándose, - Deja que termine de hablar con Bella, Alice, no lo lograste - Alice lo ignoro completamente sonriéndome sin moverse un solo centímetro.
- ¿Qué no lograste Alice? – le pregunte extrañada, en respuesta frunció ligeramente el entrecejo y su sonrisa se diluyo.
- Bueno tuve una preciosa visión al estilo del Cine Gore – me respondió con voz de reproche.
- No te entiendo – no nada de nada.
- Edward es tan irreflexivo y temperamental – dijo con el ceño fruncido y sin mirarme, supuse que estaba mirando a Edward, este resoplo molesto.
- Dame el teléfono – le ordeno con voz contenida.
- ¿Qué esta pasando?, no entiendo – demande molesta.
- Edward no tomo ni la mitad de bien que tu, que Nessie quisiera entrar a hurtadillas a la habitación de Jake – me explico con burla disimulada, Edward le gruño pero volvió a ignorarlo y no me quito la mirada de encima – vi. como le arrancaba la cabeza a nuestro querido amigo perro – me explico sonriendo despreocupadamente, yo abrí la boca sin darle crédito a sus palabras – bueno solo vi. que Edward furioso desaparecía, supuse que la sangre que corría alrededor del punto ciego era de Jake, no creo que fuera capaz de arrancarle la cabeza a Nessie - y volvió a reírse.
Carraspee con la garganta anegada.
Pobre Nessie, tenía unos padres trastornados.
- Trate de evitar que viera lo que sucedía, parte es culpa tuya, Bella deberías poner mas atención a los sonidos, eres muy aprensiva – me regaño, no le respondí, estaba demasiado sorprendida por la visión de Alice.
- Alice dame el teléfono de una vez – demando Edward con voz furiosa, entonces me pregunte si su furia estaría centrada en Nessie, en Jacob o… en mi.
- Esta bien, esta bien papi celoso, te espero en casa – la imagen se movió, pero Alice se río y volvió a poner el teléfono frente a ella – una cosa mas, cuñadita – me dijo sonriendo de nuevo, como si nada pasara – dile a Nessie que use el vestido rosa que le regale el día que fuimos a Olympia por ropa, ¿de acuerdo?, se vera preciosa en su primer día de clases, deséale suerte de mi parte por favor – asentí incapaz de hablar y ella se río, la imagen volvió a moverse, pero de nuevo Alice río, la imagen se tambaleo y de nuevo Alice apareció en mi pantalla. – se me olvidaba, dile a Jasper que lo amo, lo extraño, lo necesito y sobre todo lo deseo, me siento sola en la enorme cama, ¿se lo dirás? – me pregunto con ojos soñadores.
- Alice, Bella no es una línea caliente, mejor llámale a su celular – la voz de Edward me salvo de aceptar ser la mensajera pervertida.
- De acuerdo, lo haré cuando regrese de cazar, pero Bella dile que lo amo, de acuerdo? – me pidió haciendo un puchero, yo asentí, eso era mas aceptable.
- Ok, te veo en la casa, celostino – Alice soltó una risotada, vi. como la imagen volaba, Alice le había aventado a Edward el teléfono mientras el le siseaba amenazador.
Vi de cerca las palmas de Edward y después con un vertiginoso movimiento su ceñudo rostro lleno la pequeña pantalla.
- Cambia de habitación al perro, mándalo al sótano o al techo, pero que este lo más lejos posible de Nessie – ordeno con tono perentorio, apreté la mandíbula y lo mire enojada.
- ¿Qué fue lo que planeaste hacer?, ¿Vas a arrancarle la cabeza a Jake?, tal vez a Nessie o a mi, ¿no? – le espete molesta el me frunció el ceño mas molesto.
- Se lo merece – respondió secamente.
- ¿Quién?, Edward la que quiso escurrirse a la habitación de Jake fue Nessie, el no hizo nada – le dije con los dientes apretados, la verdad me pareció extraño defender a Jake sobre Nessie, pero era la pura verdad – no te portes como un idiota – le pedí, pero para nada de buena manera, el me bufo.
- ¿Crees que me estoy comportando como un idiota?, - casi me gruño las letras, me encogí un poco aunque la furia estaba haciendo que quisiera comenzarle a gritar – el imbecil de tu amigo podría aprovecharse de la inexperiencia de TU hija – me recrimino con voz gélida, yo ladee la cabeza y un gruñido salio de mi garganta, fue totalmente involuntario.
- MI amigo, no se va a aprovechar de NUESTRA hija, Edward, no lo creas idiota, yo personalmente le arrancaría la cabeza, además no lo haría, la quiere de verdad – le dije apretando la mandíbula.
- ¿Cómo estas tan segura?, hasta donde recuerdo, el también te quería, y se aprovecho de eso, te obligo a besarlo, ¿Qué ya no te acuerdas? – me pregunto con resentimiento.
Apreté el teléfono en mis manos más de la cuenta, furibunda por las estupideces que estaba diciendo.
Y la verdad no estaba de humor para tranquilizar los pensamientos irracionales de Edward.
Vi como el botón del sonido salio disparado hacia el suelo, me importo un pepino.
- Eso es cosa del pasado Edward, Jake nunca sintió por mi el amor que siente por Nessie – le aclare con tono gélido y distante, si que era imbecil – y ahora tengo que encargarme de mis obligaciones de madre, y regañar a quien en verdad tiene la culpa, Nessie me va a escuchar… - pero me interrumpió.
- No seas dura con ella – me pidió mas sosegado, pero ya no quería escucharlo, esta vez se había pasado de la raya.
- Bueno, le diré lo que me de la gana, pues no hay quien me detenga ahora – me burle fríamente, Edward entrecerró los ojos y su mirada se volvió evaluadora.
- ¿Estas muy enojada? – me pregunto.
Que estupida pregunta. – Te pasaste de la raya, Edward Cullen, ahora mismo no me interesa hablar contigo – le respondí enojada y tratando de modular mi voz, no quería que Nessie se enterara de todo esto.
Aleje el teléfono de mi y pulse el botón para desactivar la cámara, me pegue el auricular al oído para sacar un poquito mas de mi enojo, pero el ya estaba hablando.
- Espera Bella… no discúlpame, fui un idiota, me molesta no tenerlas cerca, no pienso con claridad, discúlpame no quise ofenderte – ahora me toco el turno de interrumpir.
- ¿Qué mas da lo que querías hacer o no?, me ofendiste, y de la peor manera, porque tu mas que nadie, talvez mas incluso que el mismo sabes cuanto ama a Nessie, es deplorable y ofensivo que pienses así de el – cuando termine me di cuenta que estaba gritándole al teléfono.
Me tape la boca, ¡que idiota! Seguramente Nessie ya me había escuchado.
Si, pude escuchar como los ronquidos de Jacob se detenían bruscamente, y como Garret comenzaba una carrera para subir a ver que pasaba.
Nessie camino insegura a la puerta de su habitación y con voz aguda, tan aguda que estuve segura que ningún humano la podría entender le sisee a ella. – Tu quédate donde estas, Renesmee – y los pasos se detuvieron.
- Alertaste a todos – me dijo la voz contenida al oído.
- Háblale a Nessie a su celular cuando quieras hablar con ella – le dije apretando los dientes, me sentía sumamente defraudada, y eso por extensión me hacia sentir furiosa.
- Te amo Bella, discúlpame – me susurro bajito, apreté la mandíbula sin responderle.
No podía siempre aceptar tácitamente todo lo que me decía, además de verdad me sentía furiosa.
- Adiós – fue lo único que dije, pulse con una fuerza no debida el botón de colgar y este se hundió en la carcaza.
Mire furiosa al aparato y lo avente al suelo para descargar la furia que sentía, espere el sonido atronador del acrílico quebrándose en pedacitos, pero una mano lo salvo antes de estrellarse con el suelo.
Levante lentamente la cabeza, furiosa más que un toro, y perfore a Garret con la mirada.
- Te arrepentirías, tendrías que ir a comprar otro mañana, después de clases – me dijo a modo de disculpa, con tono conciliador, sin embargo volví a fulminarlo con la mirada.
- No voy a hablar con Edward en mucho rato – le informe decidida, o todo lo decidida que pude interpretar.
- Eso dices ahora, el no va a aguantar mucho tiempo, creo que te sentirías muy culpable si lo obligas a venir – Garret era un manipulador consumado.
- ¿Qué mas da?, ahora tengo que hablar con Nessie – me di la vuelta y el silenciosamente me siguió, lo cual me pareció tan inadecuado que deje de caminar.
- Ve a pasear de nuevo, no te metas – le espete molesta.
Garret me dedico una deslumbrante sonrisa que me recordó lo fácil que me resultaba reír cuando estaba con el.
- Vamos, vamos pequeña, no te pongas grosera conmigo, sabes que tengo razón, a pesar de todo el celular te lo regalo Alice y no creo que quisieras ofenderla destrozando su regalo – me mordí el labio para no seguir gritando, demonios tenia toda la maldita razón.
- De acuerdo, discúlpame – le dije sin mirarlo y entonces volví a caminar. Garret volvió a seguirme pude ver de reojo como jugueteaba con el celular, que estaba sonando.
- Es Edward, pero supongo que ya lo sabias – me dijo con tono casual, lo ignore, tanto a el como al teléfono – lo vas a volver loco, pero supongo que también lo sabias – rechine los dientes y el se río bajito.
- Garret… - musite tratando de controlarme, a veces me sacaba de mis casillas.
- No quiero molestarte Bella, - me dijo con sinceridad mientras el celular sonaba mas y mas alto en cada timbre – ahora creo que puedo entenderlos un poco, al parecer Nessie no es una hija modelo, supongo que debe ser difícil ser padres de esa pequeña demonio – río pero sin rastro de mala intención, una sonrisa conservadora se dibujo en mi rostro.
- Es un trabajo agobiante – le respondí, el teléfono dejo de sonar unos segundos, para después sonar con mas insistencia.
- ¿Quieres que le diga que no se preocupe más, que lo vas a perdonar… – me pregunto después miro su reloj y completo – más o menos a las 5 de la tarde cuando lleguen de la escuela? – eso volvió a enfurecerme, no solo era un libro abierto para Edward, Garret tenia tan buen ojo como el.
- No, no voy a perdonarlo en un buen rato – masculle, pero ni siquiera yo lo creí, Garret me emparejo en la marcha, y después se coloco frente a mi, mirándome divertido mientras bajábamos las escaleras hacia el tercer piso.
Me sonrió glorioso, y después apretó el botón de responder, tuve el impulso de aventarlo por las escaleras, pero ¿de que serviría?, solo tendríamos a Esme rediseñándolas.
- Hola viejo – saludo pude escuchar la acelerada respiración de Edward y le di toda la razón a Garret, no duraría mucho tiempo molesta – Bella quiere hacerte sufrir un poco, creo, - agrego cuando le gruñí – bueno salve el teléfono antes de que ella lo rompiera y ahora estoy acompañándola al cuarto de Nessie – le explico con una sonrisa que se transparentaba en su tono.
- Bella Te amo, perdóname – me pidió Edward, casi me atraganto, Nessie podría escucharlo.
- Amigo, Bella tiene cara de quererme sacar los ojos, hablamos después, tranquilízate un poco – y colgó sin que su sonrisa desapareciera.
Caminamos en silencio el tramo que sobro para llegar al segundo piso, y entonces el se río de manera suave y cómoda, como si estuviera ebrio.
- Bueno, iré a continuar mi paseo, tal vez le llame a Kate – me miro y su sonrisa se ensancho de manera burlona – te deseo suerte con la pequeñita sonámbula – y con inteligencia corrió para desaparecer en los pisos de abajo.
Me dirigí con paso firme a la habitación de Nessie, pero cuando estaba a unos pasos la puerta de la de Jacob se abrió.
Me indico con su dedo que me acercara, y de mala gana lo hice.
- ¿Qué paso? – pregunto con el ceño fruncido y su voz mas ronca de lo habitual a causa del repentino despertar.
- Nessie y sus locuras – le explique, no quería decirle todo, se sentiría tan importante y feliz que me pareció necesario mantener un poco la depresión en el ambiente.
- ¿Vas a regañarla? – me pregunto con el rostro y la voz torturados, yo solo asentí a regañadientes, yo tampoco lo disfrutaba – no seas muy dura, por favor – me pidió con voz soñolienta.
- Vete a dormir Jacob, que mañana tenemos escuela – le recordé con media sonrisa el asintió y dio un paso atrás, pero después me agarro del brazo para frenar mi aun no iniciada caminata hacia la habitación de Nessie.
- Una cosa mas, - sus ojos se despertaron alertas con un brillo rojo en ellos, supe inmediatamente que me iba a decir - ¿te peleaste con el imbecil chupasangre de Edward? – me susurro tan bajito que estuve segura que Nessie no lo había escuchado, ni siquiera yo había podido escucharlo bien.
- Si – le respondí deshaciéndome de su mano y comenzando mi camino, el no se empeño en continuar, solo agrego con voz repleta y absoluta de odio.
- Estupido – y cerro la puerta inmediatamente, entonces la puerta de la habitación de Nessie se abrió.
Quería fisgonear, pues apenas la abrió un centímetro y asomo algo la cabeza; cuando se vio descubierta bajo la mirada y sus mejillas ardieron escarlatas.
Me sentía molesta, indudablemente, odiaba tener que lidiar con varias cosas al mismo tiempo, las locuras de Nessie, lo directo y despreocupado de las aseveraciones de Garret, las preguntas absurdas y ciertas de Jake, y la insensatez mas que absurda de las acusaciones de Edward.
Sin embargo sonreí al verla reaccionar así, dijera lo que dijera, pensara lo que pensara, cualquiera no solo ella (mis pensamientos sorprendentemente llegaron hasta Jacob) aun era mi hermosa bebe.
Su comportamiento era el de una niña pequeña, tal vez no una bebe, pero a veces fuera de sus berrinches y sus locuras adolescentes las cuales ni siquiera Edward el único que podía entenderla, me parecía que de verdad reaccionaba como una niña de 4 años.
- Entra, ya sabes que hablaremos largo rato – le dije sin querer amedrentarla con un tono duro, tampoco quería darle la confianza de verme sonreír, así que trate de parecer tranquila pero enojada; me fue bastante difícil.
- Si Mamá – dijo con voz tristona, lo cual me pareció como si estuviera viendo una caricatura, quería hacerme sentir mal, no lo iba a lograr tan fácil.
Abrió la puerta aun sin mirarme y con un gesto tímido me invito a pasar.
Mi hija tenia muchos dones, demasiados para mi gusto algunas veces; pero uno de los que mas agradecía, y obviamente no había hederado de mi era la adaptabilidad.
Sinceramente adoraba entrar en su habitación, era como si al abrir la puerta regresara a la pequeña cabañita que teníamos en Forks, al hermoso pasado que ahora sentía tan distante.
Su habitación era una copia muy fiel pero no exacta de su antigua habitación.
Sus cuadros, porque entre sus dones tenia la habilidad de pintar de una manera tan artística como hermosa; sus fotografías, la mayoría con Edward ella y yo, algunas de Jake, otras tantas de la familia, Charlie Sue y la manada; sus coloridas cobijas, almohadas, la alfombra, a veces sentía que entraba en el mismísimo arco iris, su cuarto decía que era una nena feliz.
Al menos eso quería creer yo.
Entre como siempre admirando el colorido y la luz que emanaba esta habitación particularmente para mi; con paso lento mire cada detalle de ella, y me senté en la orilla de su descendida cama sin poder retirar la mirada de una foto en su tocador.
Edward y yo abrazando a la Nessie que aparentaba unos 11 o 12 años, apenas hacia unos meses, la ultima navidad.
- Siéntate – le pedí sin retirar la mirada de la foto, sentí el peso de su cuerpecito hundir la cama a mi lado, la mire con media sonrisa y la abrace.
Estaba tan tiesa como una viga de acero, claro era sorprendente que después de lo enfadada que había estado me comportara de esa manera.
Estaba extrañamente tranquila y me pregunte si Jasper habría llegado ya de la expedición de caza y estaba dándole una ayudadita a mi temperamento.
Nos separamos y puse la mano en su muslo, mi palidez hizo un contraste hermosísimo en su pijama de colores.
- ¿Me podrias explicar que fue lo que paso? – le pregunte tratando de no impregnar ningún sentimiento, ella carraspeo y hundió la cabeza entre los hombros.
- Me desperté y… - me hecho una hojeada cautelosa, a pesar de que sabia que era necesario hablar con ella y ponerle un alto si era posible, la verdad es que no estaba segura si quería saber las razones que había tenido para ir a altas horas de la madrugada a la habitación de Jake – tenia pesadillas, así que quería hablar con alguien, Jake era el mas cercano – me mentía lo escuche desde el principio, afortunada o desafortunadamente era tan mala mentirosa como yo.
- Podrias haberme llamado, sabes que siempre estoy vigilándote, - corregí, sonaba demasiado… posesivo – estoy siempre que me necesites hija, lo sabes – quería sacarle la verdad… no se porque.
- Lo se – dijo mas para si misma pero me sonó como si tratara de convencerse – no te gustaría saber lo que estaba soñando – dejo escapar bajito, supe que ese era el meollo del asunto.
- Tal vez no, ponme a prueba – le rete con media sonrisa, ella bajo la cabeza de nuevo y volvió a carraspear, tal vez tenia razón con eso de que no me gustaría.
Sus mejillas súbitamente encendidas me hicieron pensar que ella tenía razón.
- Esta bien, - acepto con tono cantarín – soñaba con,… bueno no era exactamente una pesadilla, quiero decir, me asusto, pero no era feo – se removió incomoda en el colchón y le pase el brazo por el hombro tratándola de reconfortar.
- Te escucho, continua – la anime con voz cautelosa, y estuve segura que ella lo noto.
- Ok, … Mamá esto no te va a agradar – me advirtió cautelosamente asentí con la cabeza, después de todo yo era la que tendría que lidiar con eso – soñaba como siempre con cosas coloridas, paisajes irreales y hermosos, iba corriendo por un senderito luminoso que estaba cruzando una pradera llena de flores –
Era inevitable no imaginarme todo lo que me decía, estaba todo tan bello, aun así me evite el trabajo de poner en marcha mi imaginación, estaba tocando a Nessie así que podía ver esa imagen que me describía como si estuviera ante mis ojos.
- Era extraño, el lugar era hermoso, apacible, acogedor; pero yo sentía mucho miedo, corría por miedo como si alguien o algo me persiguiera, como si alguien estuviera buscándome – se me hizo un nudo en la garganta, tal vez los sueños de Nessie trataban de decirle la verdad, pues si, alguien estaba buscándola – entonces deje de correr, ya no me sentía sola, me sentía protegida… - dejo la frase en el aire, hizo algo mejor, mostrármela.
El colorido era un mas vivido, y al final del sendero; brillando en millones de facetas diamantinas como piedras preciosas, estábamos abrazados Edward y yo, esperándola expectantes y sonrientes.
La imagen era calida, preciosa, llena de amor y un colorido realzado por tanta luminosidad, era sencillamente hermoso.
Se me encogió el estomago, era algo que anhelaba tanto.
- Pero… - soltó y entonces ante mis ojos ya deslumbrados el lugar se ilumino aun más, Edward y yo desaparecimos de su vista, devorados por la luz, fuimos reemplazados por una descomunal imagen.
Lo conocía tanto como ella, Jacob le sonreía con los brazos extendidos separándola.
Obviamente ella se arrojo a sus brazos y se abrazo a el como si fuera lo único que necesitara en la vida, la imagen me resulto preciosa al principio, me traía de vuelta algunos recuerdos humanos nebulosos.
Entonces aparecimos Edward y yo, como sombras espectrales el lugar se oscureció como si un eclipse estuviera dándose en ese momento, Nessie se pego mas a Jake, y entonces… una sombra oscura pero tan sólida que parecía acero los separo, enviando a Nessie a los brazos de Edward que la tomo aprisionándola en sus brazos de hierro, Jake cayo a mis pies y le sonreí tan fríamente que sentí miedo de esa imagen.
La sombra de acero nos devoro a Jake y a mi, Edward libero a su prisionera y la sombra lo tomo también a el.
Nessie se quedo sola en ese lugar oscuro y frió.
- Cariño… - solté compungida, me dolía tanto ese sentimiento de abandono.
La abrace más fuerte rodeando su cintura con mis brazos,
- Mamá, eso no es todo – sentí como el calor subía y bajaba por su cuerpo repentinamente tieso.
Me acaricio el rostro y varios flashasos de imágenes incomprensibles pasaron ante mis ojos.
- Dime cariño… - no estaba segura de querer escucharla, pero al fin y al cabo era mi hija, tenia que hacer el papel de madre, disfrutaba de ella tanto que a veces tenia que hacerme sufrir no?.
Nessie se alejo de mí un poco lo cual me sorprendió, sin atreverse a mirarme con voz queda y apenada me dijo: - Bien dicho Mamá, te lo diré - ¿eso quería decir que no iba a mostrarmelo?
Se retorció las manos, si, no iba a mostrármelo.
Se estiro un poco y me mostró que su sueño aun no había terminado.
La oscuridad desapareció, y Jake volvió a aparecer detrás de Nessie tomándola de la cintura cariñosamente, mucho mas que cariñosamente.
Acerco la boca a su cuello y trazo un camino de besos hasta su lóbulo, ella se acerco a el aforrándose a su costado con desesperación, casi podía sentir el calor absurdo que emanaban sus cuerpos…
Nessie quito su mano de mi cuerpo, hasta ese momento no me di cuenta que estaba rígida como el acero.
No supe que decir, no había nada en mi mente que no fuera "Oh Dios Mío, oh Dios mío…".
- Creo que entiendes que fue lo que siguió de mi sueño Mami – me dijo apenada, peor que apenada, cada palabra salía cada vez mas baja, y su sonrojo era creciente e inverosímil.
Aun así mi "Oh Dios mío" no se callaba.
- Tenia que decírselo a alguien y creo que el mas apropiado era Jake - ¿Note…deseo en su voz?
Mi estupefacción no me dejo articular palabra, era como si me hubieran arrancado la lengua y hubieran puesto en el estereo a todo volumen una película XXX. Lo único que podía pensar era en sexo, sexo y más sexo, y también a mi pequeña hija desnuda frente a un semihumano gigante.
Apreté los dientes con furia, no era que no me lo hubiera esperado, pero carajo! Mi nena tenia 4 años! Solo 4 años! Jake ya sobrepasaba las dos décadas, por más que quisiera ser comprensiva no podía, nada mas no podía.
- Pensé en decirle a Jake todo, me he estado callando tanto tiempo, creí que era lo mejor – Nessie se callo para esperar que le dijera algo, pero lo único que tenia en la cabeza era cosas como "Que locuras estas diciendo mocosa", "Jake te cuadruplica la edad, o algo parecido; ¡es un degenerado!", "¿Que tan urgida estas por cariño?" "¡Déjate ahí!" pero ninguna venia al caso y seguramente provocaría una pelea que no quería tener.
- Mami, te dije que me asusto, nunca había pensado en… sexo, ¿Qué les atrae tanto de restregarse el uno al otro?, pero es que cuando soñé eso, bueno… pensé que era la cosa mas hermosa, amarse tan profundamente que… quieras restregarte – dijo insegura, sin saber porque solté una risita baja.
- Es la cosa mas hermosa – asevere con seguridad, quise arrancarme la lengua, no quería empujarla al… deseo.
- Según mis sueños,… así es – se rió bajito, así por fin ante su despreocupada reacción, mi genio exploto.
- ¡¿Te das cuenta de lo que me estas diciendo?! – exclame bajito pero totalmente enloquecida.
Nessie se separo medio metro de mi asustada por mí contenido tono de furia, ¿Cómo Edward no estaba aquí para darme una mano? Al parecer la época de adolescente de nuestra hija estaba floreciendo en todo su esplendor, las hormonas mutantes estaban locamente acaloradas.
Por otro lado, mejor que no estuviera aquí, seguramente los pensamientos de Nessie harían que Edward quisiera arrancarse la cabeza, al menos después de arrancársela a Jacob.
- Te dije que no te iba a gustar – susurro bajito totalmente herida, el remordimiento se rió a carcajadas de mí, pero mis oídos estaban ocupados intentando no despegarse de mi cráneo y salir corriendo.
- ¿Gustarme?, Nessie, ¿te das cuenta que lo que quieres decirme es que quieres acostarte con Jacob Black? – le espete contenido los gritos, sabia que Jacob podría escucharnos.
- Solo te cuento lo que soñé, tu preguntaste – dijo inocentemente sin poder ocultar la picardía que ardía en su interior, mi razón estaba quedando sepultada bajo toneladas de horror.
- ¿Me cuentas tus… sueños humedos con mi mejor amigo? – pregunte entrecortadamente.
Nessie se encogió, había sido una mala elección de palabras, malísima.
La niña se levanto y se dirigió a la puerta aprovechando que yo estaba tan horrorizada que no podía moverme un centímetro. Su rostro estaba desolado como cuando la había abofeteado, y entonces el remordimiento me pego una bofetada a mí.
- Creí que podía confiar en ti… - dejo escapar con una mano en el picaporte.
- Puedes hacerlo – salte de la cama confundida ¿Cómo lograba hacerme sentir mal por esto? – soy tu mama, puedes confiar en mi para lo que sea – aunque quisiera que no fuera esto me dije a mi misma.
Nessie soltó una risa amargada y me miro con desden. – Al parecer no eres lo suficientemente madura para aceptar que no solo tu tienes necesidades… físicas – titubeo claro, pues en un mundo retorcido a su colorido ver ella tenia razón.
- Cariño, no… - ¿Qué podía decirle?, esta bien lo acepto ¿quieres un condón?, puedo cuidar la puerta para que nadie los moleste… - ¿Qué esperabas que te dijera? – le pregunte airada, era como una platica que había tenido con Charlie hace tiempo, un recuerdo nebuloso pero presente; gracias a las constantes bromas de Edward.
- Solo esperaba, un poco mas de hempatia, como siempre – soltó, su cara sonrojada, y mi recuerdo nebuloso me hizo poner las cosas en una perspectiva diferente, una perspectiva de madre.
Que horror.
- Bueno, si quieres hempatia, pues bien – dije con media sonrisa, ella me había hecho sufrir, y veía que era divertido para mi adolescente hija ahora precoz, pues podría divertirme yo también no?
Nessie me miro sorprendida por el repentino cambio, y frunció el entrecejo.
- Siéntate tenemos que hablar – le dije tomando de nuevo mi sitio en la cama, renuente ella se paro frente a mi, sin tomar asiento, era tan testaruda como yo.
- No vas a persuadirme de que lo que quiero hacer con Jacob sea malo – me soltó con enojo, yo sonreí y negué con la cabeza.
- Primero que nada, todavía falta que convenzas a Jacob – que no será muy complicado, pero es algo que ella no sabia – sin embargo, no, no quiero persuadirte de que sea malo, todo lo contrario – sonreí mas al ver su cara de confusión.
- ¿Qué? – pregunto sorprendida.
- Pues eso,… el… sexo… - ¿esas palabras habían salido de mi boca frente a mi hija? – el sexo es la forma mas común y exclusiva de cariño, entiendo que quieras entregarte a Jacob, pero ya que no puedo persuadirte para que no lo hagas a pesar de que es una locura, tengo que advertirte algunas cosas sobre eso – esto iba a ser interesante.
- ¿Qué me vas a advertir, que Jacob es terrible en la cama? No puedes saberlo – sentí un nudo en el pecho, afortunadamente nunca había llegado a enterarme, si Nessie supiera la historia que había detrás de la gran amistad de su madre y su enamorado ardiente, no se que haría.
- Es algo mucho mas… general – si, esas palabras estaban bien – si estas tan decidida de seducir a Jacob o a cualquiera tienes que entender y contemplar que para todo tipo de acciones y mucho mas de este tipo, siempre hay una consecuencia – torció el gesto, ya estaba entendiendo.
Me reí bajito, esto iba a ser bueno, mejor que una persuasión maternal.
- La prueba de las consecuencias soy yo, no es cierto mami? – preguntó con tono sarcástico, me volví a reír.
- Efectivamente – trague y sonreí aun mas – hay dos formas principales de tener este tipo de… relaciones – su rostro se volvió pálido, y casi me carcajee.
- ¿Me vas a dar consejos sobre como hacerlo? – me pregunto atónita.
- No, para nada, no soy una pederasta como lo será Jacob – bromee y su rostro me dijo que las broma todavía no iban. Aunque la mía estaba siendo extraordinaria, y egoísta, claro, ella me estaba sacando de mis casillas y lo sabia, asi que yo haría lo mismo.
- Las relaciones se dividen en Sexo, como el sexo casual que se puede tener con un tipo que acabas de conocer, y este tipo de relaciones son vacías y casi siempre traen muchas mas consecuencias que las otras – hice una pausa para ver su rostro atónito, pero aun así seguía, pues aunque estaba disfrutando dándole un escarmiento, esta de muchas maneras era mi obligación como madre – las otras son como las que tu papi y yo teníamos, solo y únicamente por amor, para llegar a nuestro punto máximo de comunión, compenetrándonos de la única manera que puede demostrar el amor que nos tenemos… teníamos – corregí, claro no podía decirle cuanto extrañaba el desnudo y perfecto cuerpo de Edward, su brazos alrededor de mi cuerpo y sus labios saboreando mi piel… concéntrate Bella – a esto se le llama de la manera mas acertada hacer el amor –
- Mama, extraño a papa demasiado, pero preferiría no imaginarlo desnudo contigo sobre el, he tenido demasiado material auditivo para alimentar mi frágil imaginación – reclamo con media sonrisa, me reí con ella y la jale para que se sentara a mi lado.
- Vamos cariño, que no esto es normal?, además no me digas que además de ser una preciosa niña de 4 años queriendo hacer el amor, ¿eres una incesta?, no imagines a tu papa desnudo – bromee, ella se rió mas fuerte.
No mamá es algo de lo poco normal que tengo, no soy incesta, pero gracias por repetir la imagen de mi padre desnudo – se mordió el labio justo como yo lo hacia, me sorprendió cuanto podía llegar a imaginar.
- Esta bien, entonces sigamos – dije dejando de sonreír – hacer el amor también trae consecuencias, por ejemplo tu – me sonrió cuando le acaricie la mejilla cariñosamente – ahí consecuencias extraordinarias, de nuevo como tu, y consecuencias malas, como… embarazos no deseados … o … enfermedades horribles… -
- ¡Mamá! – me grito horrorizada - ¿Estas insinuando que Jacob tiene garrapatas o algo así? – me reí de nuevo, la mente de Nessie aunque acelerada trabajaba de modo primitivo.
- Bueno, tal vez no garrapatas, pero espermas si – le aclare con tono contenido, ella se puso pálida y abrió la boca como si se hubiera roto el resorte que la sostenía – no estoy diciendo que no lo hagas, solo quiero que te protejas – dije y ella siguió blanca y atónita así que agregue – hay varias maneras de protegerse, la mejor es el condón, pero claro no es infalible, el único método infalible es la abstinencia – me reí ante su cara de confusión.
Después de todo; ella estaba pensando en garrapatas de perro, tal vez la abstinencia le parecería la mejor opción, por lo tanto misión cumplida.
El rojo escarlata intenso trepo por sus mejillas hasta encender todo su rostro.
- ¿En que piensas? – le pregunte algo confundida.
- Es que creo que tienes razón, la abstinencia es lo mejor pero… - se sonrojo aun mas ¿Eso era posible? – es que no puedo evitar imaginármelo… - ¡¿QUE?!.
Y en ese momento la puerta se abrió con un crujido a causa de la rapidez.
Por ella entraron Jasper y Emmett, el primero me miraba con una mezcla de reprobación y misericordia lo cual me desconcertó, el segundo sin embargo estaba que no cabía en si de gozo.
- Bella, ¿Por qué no dejas dormir a Nessie? – me pregunto con tono cortante Jasper, yo lo mire confundida, e inmediatamente mi parte fatalista salto a la superficie.
Tal vez algo malo había pasado.
- Claro, creo que será lo mejor – dije quedamente, Nessie aun sonrojada y pensativa o tal vez imaginativa asintió y con una movimiento rápido se metió debajo de las cobijas.
- Me despertare bien para ir a la escuela, gracias Mami – y se tapo la cabeza con la sabanas aun con el rostro ardiente.
Jasper me hizo un gesto con la mano para que saliera, mientras Emmett se tapaba la boca para no reír a carcajadas.
Caminamos en silencio hasta el piso de abajo, Esme y Carmen estaban en la cocina hablando en voz baja, me miraron de soslayo con expresiones sorprendidas.
- ¿Qué esta pasando? – pregunte sentándome en el sillón y cruzándome de brazos como una niña enfurruñada, Emmett soltó una carcajada estridente y después se callo porque Jasper le dio un codazo en las costillas.
- Podrias controlarte mejor – me regaño Jasper, lo mire sin comprender.
- ¿Perdón? –
- Entendemos que extrañes a Edward, lo entendemos perfectamente pues nosotros también extrañamos a Alice, Rose y seguramente Esme, Carmen y Garret extrañan a sus parejas – ¿que estaba diciendo? – pero tratamos de no demostrarlo, tu deberías de ser la mas centrada, tienes una hija a tu total responsabilidad, Bella –
- No te estoy entendiendo – le dije algo enojada su tono de reproche no me gustaba nada, porque sobre todo no sabia de que me estaba acusando.
- Cuando llegamos lo único que podía sentir era la excitación en la habitación de Nessie, supongo que falto poco para que le describieras a Nessie algunas posiciones, deberías controlar tus deseos carnales frente a mi sobrina Bella – me reprendió duramente.
Casi me pongo a gritar, claro que no había sido yo, Edward había estado en mi mente desnudo, pero no lo suficiente para que el cuarto se llenara de pasión y excitación.
Así que solo había otra opción.
La intensa excitación no provenía de mi, si no de quien me acompañaba.
Fantástico.
- Demasiada información – solté entre diente levantándome de un salto, no iba a aclararles que yo no era un Boiler apunto de explotar, se tragarían a Nessie con todo y ropa.
Garret entro en ese momento con teléfono en mano y sonriendo socarronamente.
- El señor, "Garret quiero hablar con Bella, dile que me disculpe" esta a la línea, señora Cullen, va a hablar con el, o será hasta mañana a las 5? – me pregunto con gesto condescendiente.
La furia salto casi inmediatamente pero Jasper actuó hábilmente.
Tome el teléfono de la mano de Garret y me dirigí con el pisándome los talones hacia el jardín.
- ¿Edward? – pregunte poniéndome el auricular al oído, un suspiro aliviado traspaso mi alma.
Ansiaba tanto sus labios, su pecho desnudo agitándose mientras reía, sus sonrisa, sus perfectas y torneadas piernas…
- ¡Bella, tranquilízate un poco! – exclamo Jasper desde adentro y rechine los dientes.
- ¿Ya me perdonaste? – pregunto su aterciopelada voz, yo reí
- Algo así, pero ahora creo que a sido una noche intensa, ¿te parece si hablamos mañana? Quiero ir a cazar – le explique sonriendo a pesar de que lo no me veía.
- Por supuesto cariño, cuídate mucho, ¿vas a ir sola? – escuche la preocupación y la sonrisa en su tono.
- Iré con ella - ¿alguien en esta casa de locos había escuchado el termino intimidad? Garret me arranco el teléfono de las manos y se lo puso en la oreja. – La cuidare bien te lo juro, solo te pido que cuides a Kate – pidió Garret con voz monótona, Edward rió.
- Por supuesto, Bella te amo – exclamo divertido.
- Yo también – dije casi lanzándome al teléfono, esa era la peor imitación de la extraordinaria perfección y anatomía de mi esposo.
- ¡BELLA! – Jasper estaba muy irritable últimamente, tal vez le hacia falta una noche en la cama a lado de Alice - ¡BELLA TRANQUILIZATE DE UNA VEZ! –
- Te amo Edward -. Susurre bajito y entonces colgué.
Vaya que había sido una noche larga, cuantas cosas que no esperaba habían pasado y todas alrededor de mi Bebe.
- ¿Cómo te fue con la pequeña sonámbula? – me pregunto Garret con su hermosa sonrisa.
- Bueno sobreviví y ella también así que ya es ganancia – le respondí torciendo el gesto.
Me examino el rostro y frunció el cejo.
- Si creo que deberíamos ir ya a cazar, te hace algo de falta – me dijo con tono meloso, sonreí – Iremos a cazar! – exclamo y entonces me quito el teléfono y se lo guardo en la bolsa de la chaqueta.
- Vamos preciosa, yo te cuidare, y nos divertiremos cazando osos – me tomo de la mano y me arrastro a velocidad vampiro hacia los bosques.
Mi mente se divido en miles de partes.
Nessie y su precoz cambio hormonal.
Esme y Carmen con sus mochas miradas.
Emmett evitando carcajearse.
Jasper enojado por mi actitud desinteresada hacia Nessie por mi excitación.
Edward al teléfono diciéndome cuanto me amaba.
Y una parte de mi cerebro también identifico las "mariposas en el estomago" cuando repare en la mano de Garret rodeando y protegiendo la mía.
Listo!!! hay esta el cap 10, espero les haya gustado, no dejare adelantos del proximo porque... jejeje soy mala!! muajaja, ok, no no tanto, pero si para dejar la curiosidad.
Grax por sus comentarios, sus alertas, y todo!! a las que lo imprimen para leerlo en la escuela!! jejej Grax Nat, y a las que me molestan para que escriba ya! ejejejeje.
Como siempre, ahora y antes este cap va dedicado a todos los que lo siguen, y a mi Familia Disfuncional!!
Beshos!! cuidense!!!
