CHAPTER 9
Por un momento mientras miraba a Quinn a los ojos, casi olvide que no estábamos solas.
Sam – Después de que Quinn saliera corriendo, Puck y yo tiramos de la cuerda hasta la orilla. Pensamos que quizá se habría frotado contra el árbol y que se había desgastado, pero el borde era perfectamente regular. Alguien la corto con un cuchillo.
K – Pero ¿Quién podría hacer algo así?
Quinn se levanto, miro al profesor y pregunto:
Q - ¿Tiene algún enemigo, profesor?
Pr – Uno de mis colegas, y con el que además compito por las subvenciones, pero no creo que sea el tipo de hombre capaz de sabotear una expedición. No tiene sentido que nadie se sienta amenazado por lo que estamos haciendo. Sugiero que todos nos acostemos. Hoy hemos perdido tiempo por culpa de este… percance. Me gustaría recuperarlo mañana.
Jesse me lanzo una miradita como si quisiera decirme algo. Pensé que quizá quería disculparse por la actitud de su padre.
HOLA CHICOS, BUENAS NOCHES, AQUÍ LES TRAIGO LA CONTINUACION DE ESTA SU HISTORIA.
CHAPTER 10
Los estudiantes protestaron, pero cada uno se dirigió a su tienda. A excepción de Jesse. Comprendí que lo que quisiera decirme no lo iba a hacer frente a todos. No era culpa suya que su padre fuera un imbécil.
Me puse de pie y me acerque a él. Trate de sonreír.
R – Creo que no vamos a poder cenar a la luz de las velas.
J – Esta noche no, pero si podríamos ir a dar un paseo, ¿no?
Asentí y comencé a caminar, alejándome de la fogata.
Q – No se alejen del campamento – ordeno Quinn de mal humor
Mire por encima del hombro hacia ella. No parecía contenta. Yo había estado a punto de morir, y resulta que todo el mundo estaba de mal humor. No sabía si sentirme halagada por el hecho de tener tanta influencia, o ponerme también de mal humor.
R – No, nos alejaremos
J – Desde luego esa chica es muy protectora contigo.
R – Es protectora con todo el mundo, es su trabajo
J – Deberías de haberla visto correr cuando te llevo la corriente. Jamás había visto a nadie correr así.
R – Según parece es una estrella formidable del atletismo
J – Si eso dicen
Nos detuvimos a una distancia suficiente como para que nadie pudiera oírnos. El me tomo de la mano que me quedaba libre, con la que no sujetaba la manta.
J – Yo iba a echar a correr detrás de ella, pero Sam me detuvo. Además me habría sido imposible mantener su paso.
R – No importa. Estabas ahí cuando te necesite.
J – Lo intente, pero los serpas son todos tan protectores contigo, que me hacen sentir como si fuera un extraño.
R – No importa, enserio.
No me gustaba que el se sintiera tan mal por esa razón. Ni que hubiera echado a correr para estar conmigo pero los otros no lo hubieran dejado. Yo sabía que él no se sentía del todo cómodo con ellos. Era muy joven para haber terminado el instituto. Lo más probable era que tuviera un increíble coeficiente intelectual.
J – Bueno, entonces, ¿Cuál llego antes, el lobo o el oso?
R - ¿Me estas preguntando que fue antes, si el huevo o la gallina?
No me moleste en disimular mi enfado. La pregunta no iba al caso.
J – En serio. Tengo curiosidad. Quiero decir que los osos, por lo general, no atacan.
R – Eso cuéntaselo al boy scout al que atacaron en Alaska hace unos años.
De pronto me di cuenta de que mi enfado era tan estúpido como su pregunta. ¿Qué más daba? Lo importante era que yo seguía viva.
R – El oso
J – Así que había un oso, ¿y el lobo acudió después en tu rescate?
R – no creo que el acudiera en mi rescate. Quiero decir que si el asusto al oso, pero seguramente porque a él tampoco le gustan los osos. Puede que no tuviera nada que ver conmigo. Ni siquiera estoy segura de que el lobo me viera hasta después.
J - ¿Cómo era el lobo?
La situación comenzaba a ser ridícula, aparte la mano de4 el.
R – Negro
J - ¿solo negro? ¿Igual que el que vimos anoche?
No, pensé. Pero no quise decírselo. No sé por qué. Quería proteger a ese lobo.
R - ¿Cómo esperabas tu que fuera?
Jesse aparto la vista de mí y la dirigió hacia los serpas, que esperaban aun en el campamento, sentados alrededor del fuego. El profesor Keane no nos había dicho cuando teníamos que irnos a la cama. Yo tenía la sensación de que esa noche, todos se quedarían hasta muy tarde.
J – No lo sé. Creí que quizá fuera una mezcla de colores.
Entonces se inclino y bajo la voz para añadir.
J – Que quede entre tú y yo, pero me parece muy raro que Quinn no te encontrara antes que nosotros.
Recorde la conversación que él había tenido con su padre la noche anterior. ¿Pensaba que Quinn era… un lobo? ¡Era una locura!
¿De verdad estaba teniendo lugar semejante conversación?
R – Creo que si Quinn corría muy deprisa y yo estaba debajo del agua, como de hecho fue durante un rato, ella pudo perderme de vista.
J – Puede. Pero hay algo raro en todo esto.
R – Lo que tú digas. Estoy cansada
J – Lo siento no pretendía traerte aquí para darte la charla. Simplemente tenía curiosidad. En este bosque ocurren muchas cosas que no tienen explicación
R – La gente se pasa la vida jugando bromas a los excursionistas, tratando de asustarlos. Como las historias de miedo que se cuentan alrededor de la fogata.
J – Si, supongo. Me alegro de que estés bien. La verdad es que estaba un poco celoso, pensando que Quinn se había ido a salvarte. En serio me alegro de que cometiera esa estupidez y se fuera demasiado lejos. Significa que no es perfecta.
R – No tienes por qué estar celoso.
J – Entonces puede que tengamos esa cita mañana por la noche.
R – Puede
Se inclino hacia delante como si fuera a besarme. Pero luego se detuvo probablemente porque sintió lo mismo que yo. Sin darme siquiera la vuelta, supe que Quinn nos estaba observando.
Vi un brillo de decisión iluminar los ojos de Jesse, y supe que iba a besarme. Quería hacerlo para cobrarse un tanto enfrente de Quinn y ponerse a su nivel. Pero yo no iba a jugar a ese juego. Entes de que pudiera girara de nuevo la atención hacia mí, le di las buenas noches y me marche.
Yo casi había llegado hasta mi tienda cuando Quinn me llamo.
Q - ¡Eh, Rachel!, ¿puedes venir con nosotros un segundo?
Las palabras formaban una oración interrogativa, pero el tono de su voz no. Se trataba de una orden. Yo estaba física y mentalmente agotada. Aun así, reuní la poca fuerza que me quedaba y me acerque hasta donde estaban reunidos ella y los otros serpas.
Q - ¿Cómo te sientes?
Su voz expresaba verdadera preocupación. Yo parpadee con fuerza para evitar llorar y revelar así mi debilidad trataba de probarme a mi misma. No solo ante Quinn, sino también ante el resto de guías. Santana me dedico una sonrisa tranquilizadora.
R – Estoy bien. Le debo la vida a ese lobo. Lo has oído ¿no? ¿Sabes lo del oso?
Q – Si, Sam me lo ha contado. Lamento no haber estado allí para ayudarte.
R – No me parece que tú seas de las que les entra pánico y echan a correr sin mirar atrás.
Q – La corriente iba tan rápida, que creí que estarías mucho mas allá. No se me ocurrió ir más despacio y comprobarlo.
Asentí aunque no estaba muy convencida que digamos.
R – De haber podido le habría dejado un filete al lobo
Q – Seguro que le habría gustado. De todos modos te he llamado porque queríamos saber si viste algo, si notaste algo extraño en la orilla del rio antes de cruzar.
Observe los rostros serios de los serpas que me rodeaban y sacudí la cabeza.
R – Tuve un segundo para mirara antes de hundirme en el agua, pero solo vi sombras. ¿Por qué iba alguien a sabotear esta expedición? No tiene ningún sentido.
Sam – No estamos seguros de que sea esta expedición lo que quieren sabotear. Pensamos que puede ser alguien que le guarde rencor a los serpas, a nosotros.
Q – bueno, eso no es del todo cierto. En realidad es un resentimiento hacia mí
R - ¿Y porque iba alguien a tenerte rencor? Quiero decir que tú eres de la amabilidad personificada
Quinn sonrió, enseñando por un momento los dientes.
Q - ¡Que linda!
R – No, enserio. ¿Quién podría tener algo contra ti?
Br – Finn. Fue serpa durante el verano pasado. Hizo algunas cosas que no hubiera debido hacer, se aprovecho de ciertas oportunidades, arriesgo la vida de los excursionistas.
P – Quinn le dio la patada
Sam – Después de lo cual, Finn se fue de paseo.
S – Pero eso no significa que el no haya vuelto o que no ande merodeando por aquí.
Todos miraron a su alrededor como por acto de reflejo. Me pareció extraño que todos se pusieran tan nerviosos por un serpa descuidado del verano anterior. Yo era la novata. Era yo quien se suponía debería estar nerviosa. No ellos.
P – Nosotros no habríamos dado cuenta si él estuviera por aquí.
S – No si se mantiene lo suficientemente alejado.
Q – Santana tiene razón
R – No pretendo sumarme a la paranoia que se respira aquí, pero yo sigo teniendo la sensación de que me observan
S – Eso es cierto. Aquella primera noche tenías los pelos de punta…
R – No tenia los pelos de punta. Simplemente tenía la sensación de que alguien me observaba. Y anoche también
Q - ¿Anoche?
R – Mientras bebíamos cerveza, tuve la sensación de que me observaban. Quiero decir que después vi a un lobo y…
Q - ¿De qué color?
R - Jesse me acaba de hacer la misma pregunta acerca del lobo que ataco al oso. ¿Ocurre algo con los lobos de este parque que yo deba saber? Tú me dijiste que no atacaba a la gente.
Q – Y no atacan, pero hemos tenido algunos informes acerca de, al menos, un lobo que justifican la vigilancia por nuestra parte. Bueno, ¿De qué color era el que viste?
R – Es difícil decir de qué color era el de anoche. Si tuviera que decidirme por uno yo diría que negro, aunque que me lo pareciera solo por las sombras y porque era de noche.
S - ¿Jesse estaba fuera, por el bosque, el día de la fiesta? ¿Y el lobo también?
R – Jesse dice que esa noche no podía dormir. Pero yo no creo que fuera el quien me observaba. Más bien creo que fue el lobo, porque tuve la misma sensación estremecededora que anoche. Pero, por supuesto, ningún lobo puede cortar una cuerda, así que no creo que nada de esto signifique gran cosa.
Quinn intercambio una extraña mirada con Puck.
R - ¿Qué?
Q – Finn tiene una mascota. Un lobo. Si esta por aquí, es muy probable que Finn también lo esté. Quiero que todo el mundo esté alerta. Esta noche comenzaremos a hacer guardias. Puck y Brittany ustedes serán los primeros.
Minutos más tarde me pareció maravilloso poder acurrucarme en mi saco de dormir. Estaba toda adolorida y llena de rasguños, pero era increíble que no hubiera sufrido ningún corte ni ningún golpe importante. Después de todo, había tenido una suerte tremenda.
Tras darme cuenta de ello, comencé a pensar en el lobo. Me pregunte si estaría en algún sitio del bosque, curándose las heridas. ¿Tenía una loba en alguna parte, esperándolo? ¿se apareaban los lobos con una sola pareja para toda la vida? ¿Eran más fieles que los humanos?
S - ¿Rachel?
Rodé por el saco sin pensármelo dos veces, pero al sentir los músculos adoloridos y la piel arañada, gruñí.
R - ¿Sí?
S - ¿Qué piensas de Sam?
De todas las cosas que Santana habría podido preguntarme después de lo ocurrido aquel día; aquella ni siquiera había estado en mis posibilidades.
R – Creo que es bueno, ¿Por qué?
S – No lo sé. El siempre ha estado aquí. Yo he crecido con él. Pero es que ahora parece… no sé, diferente. Como si controlara la situación más que antes. Quiero decir que he estado pensando mucho en el últimamente… y es raro.
R - ¿Quieres decir que te gusta?
S – Si, eso creo
R - ¿Y Puck?
S – Si lo sé, y no quiero hacerle daño. De verdad que no, pero es que no se si es la persona adecuada para mí.
R - ¿Tienes que decidirte este verano?
S – Bueno en nuestras familias es como una especie de tradición decidir con quién vas a pasar toda la vida cuando cumples los diecisiete. Y pronto va ser mi cumpleaños.
R - ¡pero eso es tan… medieval!
S – Si, lo se. Ojala Quinn me hubiera emparejado con Puck para hacer la guardia esta noche en lugar de ponerlo con Brittany. No tiene ninguna gracia que me haya puesto con Sam.
R – Puede que luego me empareje a mí con Sam para la guardia.
S - ¡Si, seguro! ¿Es que no ves la forma en la que te mira Fabray? No cabe duda de que vas a hacer la guardia con ella.
De pronto sentí que hacía demasiado calor dentro del saco de dormir. Saque una pierna y rodé para ponerme de lado, con medio cuerpo fuera y medio dentro.
R – No sé que puede significar, pero a veces me da la impresión de que me ve como un gran problema. Además, ella es muy guapa. Seguro que ya tiene pareja.
S – Yo jamás la he visto con ningún chico más de dos veces seguidas. Nunca ha sido enserio con ninguno. Al menos que yo sepa.
R – Ni siquiera estoy segura de que me guste. Enserio siempre me está gruñendo.
S - ¿Literalmente hablando?
R - ¿Qué? ¡No! Pero esta de mal humor, aunque supongo que es porque tiene muchas responsabilidades.
S - No es solo por eso. Estoy convencida de que siempre está tratando de no defraudar las expectativas de nadie. Su familia es muy poderosa por esta zona.
R – Eso no lo sabía
S – Pues sí. Los Fabray son dueños de muchas cosas
R - ¿Llevan mucho tiempo viviendo aquí?
S – Claro. Son una familia antigua. Llevan aquí como desde la guerra civil o algo así.
R – Me pregunto si estaban por aquí cuando asesinaron a mis padres. Mi psicólogo dice que tengo que enfrentarme al pasado, pero es difícil cuando no tengo ningún recuerdo claro de lo que sucedió, ni conozco a nadie que fuera testigo.
S – Tiene que ser duro. Me refiero a ver a tus padres morir. No puedo ni siquiera imaginar…
R – En realidad no los vi morir. Mama me empujo y me metió en esa… cueva o algo así. Oí gruñidos
S - ¿Sabes el lugar exacto del parque en el que ocurrió?
Sacudí la cabeza antes de contestar.
R – No. No le pregunte a nadie el año pasado. Creo que, en realidad, no quería ver el lugar concreto. Me basto con venir aquí. Pero este año… no sé cómo explicarlo, Santana, pero me siento diferente. Siento como si debiera de estar aquí, como si estuviera a punto de hacer un descubrimiento.
S - ¿Qué clase de descubrimiento?
R – No estoy segura. Pero ese lobo de hoy…. No me ha dado miedo. Es como si lo conociera. ¿No es de lo más raro?
S - ¿Había lobos, cuando mataron a tus padres?
R – Yo creía que no. Creía que los cazadores simplemente se habían vuelto locos. Pero últimamente he estado recordando algunos detalles en los que hay lobos.
S – Puede que lo mejor sea que te relajes y que no hagas mucho caso de esos pensamientos. Deja que te lleven a donde ellos quieran.
R – Puede. Esta noche estoy demasiado cansada como para pensar con claridad acerca de ello. Creo que estoy a punto de derrumbarme después de semejante descarga de adrenalina.
S – Me alegro que estés bien
R – Yo también. Buenas noches.
Volví a rodar y trate de dormir, pero no pude evitar pensar otra vez en el lobo. ¿Por qué me había producido esa sensación tan familiar? ¿Habíamos descubierto mis padres biológicos y yo una guarida de lobos? ¿Cuánto tiempo vivían los lobos? ¿Por qué me sentía tan unida de algún modo a ese lobo?
Entonces oí un aullido solitario y de algún modo supe a ciencia cierta, que era él, el que me llamaba. Lo sentí en lo más profundo de mi pecho. Quise responder a su llamada. Era como si el llamara a la parte más primitiva de mi misma. Tenía que enfrentarme a mis miedos. Pero era difícil cuando esos miedos cambiaban constantemente. Al principio se centraban en mi pasado y en lo que les había ocurrido a mis padres. Pero últimamente mis miedos tenían que ver más con el futuro, con lo desconocido, con algo que se agitaba en mi interior. Y no sabía exactamente con quien podía hablar acerca de ellos.
Pero si sabía una cosa: yo no tenía miedo de ese lobo. Abrí el saco y me puse las botas. Santana no se movió. Agarre el equipo de primeros auxilios y la linterna, y salí de la tienda. Brittany y Puck estaban de pie, charlando. En realidad no prestaban mucha atención. Y aunque me vieran, la verdad es que vigilaban por si se acercaba algún peligro desde afuera. Pero yo no era ninguna amenaza para nadie, y tampoco nadie nos había prohibido salir.
Vacile un momento y se me ocurrió ir a buscar a Quinn, pero no planeaba ir demasiado lejos. No creí que me hiciera falta. Me apresure a dar vuelta a la tienda y camine a grandes zancadas entre los matorrales, guiándome con la linterna hasta llegar a un punto lo suficiente lejos del campamento como para que nadie oyera mi voz al hablar, pero si si gritaba. Entonces apague la linterna y espere.
Una luna creciente brillaba por encima en mi. Bastaba para ver. En la ciudad, nunca me había dado cuenta de lo brillante que era la luna. O puede que simplemente mis ojos se estuvieran acostumbrando a la oscuridad.
De pronto oí suaves pasos. Parecía también como si mis oídos estuvieran mas alerta. Desvié la mirada hacia ese lado ahí estaba. Me deje caer sobre una rodilla. La luz de la luna se relejaba en su piel de múltiples colores como si la atrajera.
R - ¡Ey, amigo!
OK, BUENO VOY A ACLARAR UNAS CUANTAS DUDAS ACERCA DE LA HISTORIA.
1.- NO HABRA BRITTANA
2.- Y EL LOBO MISTERIOSO ES FINN SIN MAS NI MENOS TUVE QUE AGREGARLO A LA HISTORIA, PERO COMO MALO JEJEJEJE…!
3.- QUINN NO TIENE NINGUNA CICATRIZ PORQUE AL CONVERTIRSE EN LOBO PUEDE CURARSE MUY RAPIDO.
4.- GRACIAS POR TODOS SUS REVIEWS.
BUENAS NOCHES!
