Mejor así
'No haz vuelto a escribir en tu blog hace mucho tiempo, D' la voz de Kokoa se escuchaba fuerte tras el teléfomo móvil. '¿Es por Kentarou?' volvió a preguntar. 'No, no es por él' aclaró Yugi D, algo molesta. '¿Y le haz hablado?' insistió Kokoa. 'No, Kokoa… Debo irme al trabajo' respondió la bicolor, algo estresada por la conversación. 'D, debes saber que los Sugaya estarán ahí' le advirtió rápidamente, la peliverde. '¿Qué? ¿Cómo sabes eso?' Los nervios afloraron de pronto. 'Ayer me topé con Misao. Hoy es el cumpleaños de Kentarou, querrá verte a como dé lugar' declaró su indiscreta amiga. Yugi D tragó saliva antes de responder '¿M-Misao te dijo eso?' Yugi D no concebía el hecho de que aquél, sería el día del enfrentamiento. No sabía porqué el hecho de hablar con Kentarou le producía tanto rechazo, quizás no quería herirlo, quizás no quería enfrentar la posibilidad de comenzar una nueva relación con un chico, quizás no quería perder a su mejor amigo.
En el trabajo, Yugi D se comportó algo torpe y distraída. Intentó enfocarse en su trabajo, pero sabía que se cruzaría tarde o temprano con uno de los hermanos. Hubo sólo una ocasión en la que la bicolor miró de reojo hacia la mesa, y sólo se encontró con la vieja imagen de sus amigos, los Sugaya, sentados, disfrutando de un desayuno. No lograba quitarse los nervios de encima, hasta que al voltear para servir un pedido, la hermana menor de los Sugaya, Misao se presentó frente a ella, lo que le generó un susto que le hizo derramar una taza de café. Misao actuó con su indiferencia característica y se agachó para recoger los pedazos de taza, seguida por Yugi D, quien sintió pesar por la situación. '¿Por qué no hablas con él?' le dijo la morena, mientras ambas estaban en cuclillas. Yugi D la miró pensativa, antes de responder. 'No lo sé, Misao'. 'No seas grosera, hoy es su cumpleaños y se merece tus buenos deseos' le dijo la curvilínea Sugaya, para proseguir: 'Mi opinión sobre ti cambiará por completo si te sigues acobardando…' Misao fue severa, antes de marcharse de SugarFirst. Yugi D se sorprendió ante sus palabras y no dejaba de pensar que nunca antes, había escuchado que la llamaran 'cobarde'. 'Soy tan cobarde como él' se dijo a sí misma y en seguida no pudo soportar esa idea.
No pasó un minuto más, cuando D se dirigió a la mesa, donde estaban Yuiichi y Kentarou. Ambos se le quedaron mirando sorprendidos. 'Ya es casi la hora de marcharme, pero ¿Te importaría esperar por mí, Kentarou?' le dijo la bicolor, intentando mantener la calma. '¿Acaso me estás pidiendo una cita?' le respondió el Sugaya mayor, para ruborizar por completo a Yugi D, quien le respondió con enfado: '¡No es nada como eso, tonto!'
En el camino, lograron entablar una conversación agradable, pero era obvio que había cierta tensión entre ellos. Llegó el punto en que Yugi D necesitó enfrentarlo de una vez por todas. 'Kentarou… Quiero hablar sobre…' Un dedo del alto muchacho, bastó para callar a la bicolor. 'Hoy es mi cumpleaños Yugi D, y como aún no me haz felicitado, quiero pedirte que me acompañes a un lugar esta noche, después de tus clases.' Yugi D aceptó.
Las clases parecían eternas, pero de algún modo, Yugi D estaba emocionada por la salida; algo le decía que recuperaría a su amigo. Finalmente, la hora había llegado y esta vez, cuando su móvil sonó, contestó la llamada. 'Volveré a las 12, mamá' gritó Yugi D, antes de dejar su casa.
Estrellas en lo alto, pequeñas luciérnagas y árboles cubriendo las débiles luces de los faroles en el parque. 'Es un lugar muy romántico para una salida de amigos' pensó Yugi D, sin querer discutirlo en voz alta. Ambos caminaron vagamente, sin mencionar palabra alguna. 'Es mi parque favorito de Domino, gracias por acompañarme' dijo Kentarou, rompiendo el silencio. 'No es nada' le dijo ella, con algo de timidez y luego agregó: 'Ken… Sobre lo que me dijiste antes…' Kentarou no se dispuso a interrumpir esta vez. 'Yo… No puedo ser tu novia' le dijo ella, sin mirarlo a los ojos. Un silencio se apoderó del ambiente, hasta que Kentarou se hizo escuchar. 'D… Eres la exnovia de mi hermano, no quiero que seamos novios, eso sería muy... extraño' Yugi D se sorprendió profundamente y se volteó por completo hacia él, puesto que no podía creer esas palabras. 'Pero podríamos ser amantes secretos' le dijo el Sugaya, lo que hizo caer a Yugi D de la impresión. Desde el suelo, Yugi D procesó la declaración, la negación, la broma, todo y no pudo evitar soltar una carcajada, antes de ponerse en pie nuevamente. 'Lo siento' le dijo Kentarou contagiado de su risa. 'Sólo bromeaba D… Perdóname si te hice pasar momentos difíciles estos días, pero… Sabes, esa noche, hablé de más…' Yugi D volvió a sorprenderse. '¿A qué te refieres?' le preguntó ella. 'Estaba afectado por lo de Misao y… Creo que hablé disparates' le dijo él, mirando hacia el cielo, algo avergonzado. ¿Quieres decir que el beso que me diste… También fue un disparate?' Le preguntó, algo molesta. 'Tú me gustas, Yugi D, pero… No supe, hasta que te lo dije, que sólo era como amiga. Besarte fue lo más parecido a besar a una prima o algo por el estilo… No soy esa clase de sujeto…' aclaró Kentarou, dedicándole una sonrisa tranquilizadora.
La tranquilidad en el interior de Yugi D. se había establecido con esas palabras, finalmente escuchó algo con lo que podía empatizar y sentirse cómoda. 'Si se trataba de algo así, pudiste al menos discutirlo y no actuar tan impulsivamente, baka' le dijo ella, con una gran sonrisa. 'Perdóname, mi cielo' le dijo él, con tono de burla, por lo que Yugi D empezó a reír y decirle lo idiota que era, por hacerles peligrar su amistad.
La incomodidad había llegado a su fin, eran cerca de las once de la noche, cuando los ojos de Yugi D comenzaron a cerrarse por el cansancio. '¿Y eso?' Le preguntó Kentarou, quien se encontraba sentado a su lado. 'Anoche no pude dormir muy bien, creo que… Es hora de volver a casa… Pero… Feliz cumpleaños, Kenta…' Ésas fueron sus últimas palabras, antes de quedarse dormida sobre el hombro del cumpleañero. Éste la observó por unos segundos, para luego acomodarla junto a él, en aquella banca del parque. Su brazo la rodeaba y sus manos no dejaron de acariciarle hombros, brazos y cabello. 'Si no sientes lo mismo por mí, prefiero quedarme a tu lado, como amigo, antes que perderte por completo... Mi amada Yugi D'.
