Disclaimer: Los personajes de este Fics son propiedad de Marvel, por ende también de Disney, y son usados sólo para mi diversión y la vuestra.
Epilogo.
Amor, lujuria, fe, sueños…
Up in the Air – 30 Seconds to Mars
-Necesito tu consejo, mortal. – Pidió Loki nada más aparecer en la oficina de Tony Stark.
Pepper, quien estaba sentada en la mesa y claramente coqueteando con el millonario se sobresaltó y sonrojada hasta la raíz del pelo, se puso de pie arreglándose la estrecha falda tubo con rapidez.
- ¡Loki, qué sorprensa! – La mujer trató de mantener la calma. El asgardiano no le desagradaba y confiaba en que Tony lo aceptaba como a un amigo por algo, incluso si esa era una de las cosas más raras que el excéntrico hombre había hecho. Además, para ser justos, tenía que admitir que Loki se había comportado realmente decente al ayudar a los vengadores en sus misiones, por lo que no tenía mucho sentido que le tuviese miedo, pero aún lo hacía. El desastre en New York no era algo que pudiese olvidar fácilmente.
No entendía cómo es que Darcy podía hacerle frente y estar tan cómoda en su presencia. No la juzgaba, pues sabía que en el amor no se podía mandar, pero reconocía que era aterrador pensar en estar a solas con el dios. Después de todo, la única que parecía controlarlo era Darcy, ante la incredulidad de la mayoría de los Vengadores y agentes de S.H.I.E.L.D. que habían sido testigos de las constantes bromas entre ambos.
Es más, aún podía recordar la cara de incredulidad que habían puesto todos cuando, luego de que Loki saliera de una reunión con Nick Fury, en donde su rol dentro de S.H.I.E.L.D. había quedado establecido bajo estrictos parámetros y reglas, la chica había hecho el siguiente comentario:
-¡Eres como un consultor criminal! ¡Como Moriarty en Sherlock! – Darcy paró un segundo a causa de la risa.- Aunque bueno, tú haces consultorías criminales para los buenos, ¡hey!, ese es un avance, ¿no?.
Loki simplemente había rodado los ojos antes de pasar un brazo por los hombros de la chica y mantenerla inclinada sobre él en el sofá.
Y es que nadie podía entender aquella relación del todo. Ni siquiera el que Tony le hubiese mostrado el video de cómo Loki confesaba su amor a Darcy, dos años atrás, antes de borrar su memoria, para luego romperse emocionalmente como lo había hecho, podía explicarle cómo era posible que dos personas tan diferentes entre sí pudiesen calzar de forma tan perfecta.
- Voy a tener que poner seguridad anti-hechiceros dementes. – Tony giró su silla hacia ella.- Anótalo en la agenda de pendientes, Pepper – Pidió el hombre haciendo que saliera de sus pensamientos. Loki rió burlonamente.
- Sería lo más sabio, tu seguridad es risible. – Hizo un gesto displicente antes de apoyar las manos en el respaldo del elegante sofá de cuero negro en el centro del despacho.
- Yo, tomo nota… y los dejaré solos. – La mujer salió apresuradamente del despacho.
- Y tú asustas a mi chica. ¿Te gustaría que yo asustara a Darcy?
- Me gustaría verte intentarlo sin que te electrocute. ¿El metal no es un buen conductor de la electricidad?
- Técnicamente lo sería si el traje fuese de cobre y no es el caso. – Indicó con altos niveles de sarcasmo en la voz.
- No vine a discutir sobre tu ridículo traje de metal, de todas formas. Solo vine a pedir un consejo simple. ¿Un buen restaurante en New York?
- ¿Ocasión?
- Esa es información que no necesitas conocer.
- Claro que sí. ¿Es para una reunión de negocios? Porque te recomendaría que no lo hagas, sueles destruir ciudades cuando tiene aliados, ya sabes, cosas de villanos que tú comprendes mejor. – Loki iba a replicar cuando Tony volvió a la carga.- ¿Reunión familiar? Te podría prestar la azotea de la torre Stark, por los rayos y destrucción que eso puede acarrear. – Tony sonrió pícaramente y continuó.- Ahora, ¿cita romántica? Hay uno en la sexta avenida que a la señorita Potts le encanta, pero, claro estamos hablando de nuestra chica taser, entonces… - hizo un gesto pensativo.- ¿McDonals?
- No sé qué es peor, saber que a Darcy le gustaría conseguir una cajita feliz o que realmente pensé que podrías ser de ayuda – Se dejó caer en el sillón y masajeó sus sienes como si le doliera la cabeza.
- ¿Qué pasa? ¿Algún problema con nuestra interna favorita?
- Ninguno. Solo… - se acomodó en el asiento como si se tratase de un trono y trató de hablar con la mayor arrogancia que pudo juntar para apaciguar un poco la humillación de lo que iba a confesar.- Me siento como una mierda con ella. Destrocé su pueblo natal, traté de apoderarme de la tierra a pesar de que ella me rogó que no lo hiciera y finalmente le borré la memoria, para que cuando se la devuelva, ella me acepte como si fuera un maldito príncipe de cuento de hadas y no el absoluto cáncer de su vida. Y aunque sigue diciendo que está enojada conmigo todo sigue siendo como… bueno, como si estos dos años no hubieran pasado.
- ¿JARVIS, tienes grabado eso?
- Sí, señor. – Contestó la voz de la inteligencia artificial.
- Haz tantas copias como estimes conveniente, es un buen material de chantaje si lo llego a necesitar.
- Eres un imbécil – Loki chasqueó los dedos y Tony se preparó para que algo explotara, pero nada sucedió.- No te voy a matar, si es lo que creías. Pero tu armadura ahora luce mucho mejor de verde y dorado.
- ¿No era que no venías a discutir sobre mi armadura?.
- Como si te fuese a dejar en la ruina cambiarle el color o fuese muy difícil. Hasta JARVIS podría hacerlo.
- ¿Debería sentirme ofendido, señor?
Tony ignoró a JARVIS y miró fijamente a Loki unos segundos antes de sacar una botella de Whisky de un estante y ofrecerle un vaso que el dios aceptó de inmediato.
- No suelo ser abierto como lo seré ahora, pero has demostrado que la chica te importa. Y eso es raro, demasiado. Cuando viniste a la tierra diciendo que nos arrodilláramos y hablaste de que tenías un ejército como si se tratara de un juego, jamás pensé que tuvieras sentimientos. Y Thor no paraba de hablar de que eras su hermano y de Asgard y que aún podías entrar en razón y yo sólo pensaba que estaba cegado por el cariño que te tiene. Pero ahora vienes y demuestras que esos dos años en prisión te hicieron bien y que puedes amar a alguien más que a ti mismo. Quizás ella ve eso también y asume que has aprendido de tus errores. – Luego, abandonando toda seriedad, sonrió con burla y añadió.- Claro que, también puede que sea sólo tu cara bonita que ni Hulk logró aplastar.
Loki no contestó, simplemente bebió del vaso, aprobando el sabor. Nota mental: robarle unas cuantas botellas antes de irse.
- Alguna cosa buena tiene que haber para que te acepte así. – Añadió ante el silencio.
- Si le preguntas dirá que el sexo – Rodó los ojos con una sonrisa de suficiencia.- Aunque tendría que estar de acuerdo con eso. Nunca pensé que en Midgard fueran tan liberales y hasta pervertidos…
- Eso es demasiada información. – Lo detuvo mientras fingía estremecerse. – Ese humor extraño y a veces sexual de ustedes dos encaja de forma bastante escalofriante.- Suspiró.- ¿Pedías por un buen Restaurante? Creo que tengo una idea. – Le pidió a JARVIS que hiciese reservaciones y le aseguró que el lugar agradaría a la mujer.
Loki le agradeció antes de desaparecer y re-aparecer en su departamento, el cual prácticamente compartía con Darcy, ya que la chica poco a poco pasaba más tiempo allí e incluso sus cosas iban ocupando su propio espacio.
Miró alrededor, buscándola, pero sólo encontró su casco abandonado sobre la alfombra, lo que le hizo preguntarse qué había estado haciendo Darcy con él, y una postal de un caballo sobre la mesita de centro. La tomó, rodando los ojos ante la broma, y la dio vuelta.
¡He sido secuestrada por soldados y espías entrenados! ¡Si las cosas se ponen feas, rescátame!
Abajo del mensaje a modo de firma, una marca en lápiz labial rojo, extremadamente sexy si se lo preguntaban, de los labios de la chica.
Loki rió antes de dejar el mensaje donde estaba e ir a su habitación. Estaba a mitad de camino cuando una mágica presencia muy conocida para él apareció a sus espaldas.
-¿Qué haces aquí, madre? – Preguntó dándose la vuelta con una sonrisa.
- ¿No puedo visitar a mi hijo? – Preguntó la reina sonriéndole también.
- ¿Se considera visita si sólo es una ilusión y aún estás en Asgard? – Preguntó él de vuelta, acercándose a la reina. La mujer negó con la cabeza y ofreció una de sus manos al hombre, quien puso las suyas sobre las de la mujer, percibiendo su magia, como si fuese una caricia. - ¿Puedo preguntar el motivo de tu visita?
- Nuestra última conversación. – Contestó comenzando a ver a su alrededor, notándose algo desconcertada ante el lugar lleno de la tecnología midgardiana. – Esta es… una muy curiosa vivienda. ¿Te sientes a gusto aquí, hijo?
- Es mi hogar ahora. Sé que es algo extraña en un principio. Toda esta tecnología casi primitiva si la comparas con la de Asgard, pero útil de una forma bastante ingeniosa, más de lo que puedes imaginar.
- Así veo… - miró unos segundos la televisión de pantalla plana que Darcy tanto amaba antes de mirar nuevamente a Loki, quien la contemplaba divertido. – Tu padre me ha enviado a hablar contigo sobre tu petición.
- ¿Cuál es su respuesta? – Inquirió nervioso de pronto.
- Quiere conocer a Darcy. No ha negado nada, es más ha pedido a Heimdall que la observe y le dé su opinión, pero quiere juzgar su posibilidad de ser una Aesir por él mismo – Respondió mirando a su alrededor como la chica fuese a aparecer de la nada. - ¿No está ella por acá?
- No, creo que tendrás que esperar a que la lleve a Asgard. – Aún con las palabras de su madre en la mente, quiso saber:- ¿Cuándo nos espera Odín?
- Lo más pronto posible. – Recuperó la compostura y se acercó a su hijo.- Y por favor, suaviza las cosas usando el Bifrost por una vez, ¿de acuerdo?
- De acuerdo, madre. – Aceptó resignado.
- Suerte, hijo. – Hizo ademán de acariciar su mejilla antes de desaparecer lentamente.
Loki se quedó mirando el espacio vacío antes de ir a su habitación y tirarse sobre la colcha negra y verde, impregnada del perfume de Darcy y quedarse dormido profundamente.
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Darcy llevaba un día de locos. Si no fuera porque aún caminaba entre nubes cada vez que despertaba abrazada a Loki, recostada en aquella inmensa y cómoda cama con el dios gloriosamente desnudo pegado a su cuerpo…
Sacudió la cabeza para alejar sus pensamientos lujuriosos y concentrarse en la emboscada que Natasha y Steve le habían tendido, aunque este último actuaba más como un mediador en el interrogatorio que la Viuda Negra estaba efectuando.
-¿Cuántas veces tengo que decir que no me tiene dominada con su magia? ¡Eso ni siquiera puede hacerlo!
- ¿Y Barton? A él lo controló perfectamente. Es una posibilidad. ¡No puede ser que hayas sido su novia cuando trató de conquistar la tierra! - Bajó al voz al ver que había llamado la atención de la gente que estaba a esa hora en la cafetería donde la habían llevado.- No tiene sentido. ¿Por qué ahora ser el bueno por amor y en ese entonces no?
- En primer lugar, Loki controló a Clint con el Tesseract y este lo tiene S.H.I.E.L.D. ahora. – Miró a Steve.- ¡Apóyame aquí, mi capi! ¿S.H.I.E.L.D. tiene custodiado el Tesseract?
- Así es. Tienes que admitir que no la tiene controlada, Nat. – La pelirroja cruzó los brazos.
- Ahora, que sus planes con Thanos y la dominación mundial y todo eso… bueno, él nunca me dijo que me quería hasta… - un nudo se formó en su garganta y tuvo que beber del Frappuchino de chocolate blanco que tenía delante de ella para poder continuar,- el día que lo derrotaron. Hablé con él sobre el asunto y… me dijo que no había tomado nunca real conciencia de lo que sentía hasta ese día.
- Darcy es el dios del engaño. ¡Lo interrogaré y le sacaré la verdad! ¡No confío en él!
- Nat, entiendo que me veas como a una niña pero esto es ridículo.
- ¡Eres muy crédula, Darcy! Y demasiado abierta a relacionarte con personas peligrosas.
- Como tú. – La apuntó acusadoramente con la cuchara llena de crema. – Eres peligrosa, ¿no? Loki me contó cosas sobre ti que Clint le dijo. ¡No te conocía cuando lo hizo, lo juro! Y sé otras tantas porque en S.H.I.E.L.D. al parecer no hay secretos, pero eres mi amiga. Eres como la amiga ruda que siempre deseé tener en el colegio, ya sabes, para que me defendiera. Pero a pesar de todo lo malo que puede haber en tu pasado, te quiero y te acepto como eres.
- No quiero que te haga daño. Sé lo que hombres como él pueden hacerle a chicas como tú. – Miró a Steve en busca de apoyo, pero el hombre buscaba algo en su teléfono celular. - ¿En serio? Te pones a jugar con tu teléfono cuando estamos en medio de algo importante.
- Calma, Nat. Le pedí a Tony que me lo enviara. Sólo mira. - Tocó la pantalla del teléfono dándole play a un video y se lo mostró a la espía. Darcy frunció el entrecejo cuando la voz de Loki se filtró desde el aparato y luchó por ver algo en la pequeña pantalla, inclinándose hacia delante desde su asiento.
Se vio a sí misma, con un muy mal aspecto, dormida en una camilla. Loki sostenía su mano y el Capitán, parado al otro lado de la cama, le preguntaba a Loki si la amaba. Este contestó de forma enigmática hasta llegar a la frase que hizo que Darcy volviera a sentarse y bebiera con una sonrisa llorosa de su bebida.
- Yggdrasil sostiene todos los mundos con sus ramas. Sin Yggdrasil no hay vida. Darcy es mi Yggdrasil.
- ¿Loki dijo eso? – Susurró Natasha.
- No soy su fans. – El Capitán miró a Darcy.- Es como si me hubiera quitado a mi chica, pero… te ama, Darcy. – Miró a Natasha nuevamente.- Y tenemos que aceptar que estará dando vueltas alrededor de nosotros por un muy largo tiempo.
- De acuerdo, - suspiró al fin,- pero si te hace algo, todas las amenazas que me hizo hace dos años, las haré realidad en él. – Se descruzó de brazos y bebió de su simple café negro.
- ¿Soy libre ahora? – Preguntó Darcy sonriéndole a ambos.- ¡Porque me interrumpieron cuando estaba viendo Juego de Tronos y eso es imperdonable! ¡Quedé en la mejor parte y no puedo meterme a Tumblr porque estará lleno de spoilers!
- Venga, yo te llevo hasta la torre. – Ofreció el Capitán.
Se despidió de Natasha, agradeciéndole la preocupación antes de subir en la parte de atrás de la moto de Steve y partir a toda velocidad hasta la torre de los vengadores. Cuando llegaron, se bajó y dejó un beso suave en la mejilla del soldado.
-Gracias, Steve. Eres un gran amigo y me odio haber tratado de llevar las cosas a otro nivel. Lo siento.
- Es lo que podría haber pasado. ¿Tú y yo? - Negó con la cabeza.- Es una locura pensarlo. Creo que ambos estábamos confundidos y realmente agradezco que no hayamos llegado más lejos.
- ¿Aún quieres a Peggy? – Steve apartó la mirada.- Ya encontrarás a otra chica fuerte que te ame incondicionalmente. ¡Es más, desde hoy tengo como tarea buscarte a la mujer correcta!
- Gracias, Darcy.
- De nada, mi Capi – Hizo un saludo militar antes de ir directa al ascensor y apretar el ahora conocido número del último piso y esperar.
Una vez en el piso indicado, sacó las llaves y abrió la puerta. Todo estaba tal como ella lo había dejado antes de salir. Soltó un suspiro. Loki no había vuelto por lo que, riendo quedamente, tomó el casco con aquellos cuernos gigantes y se lo acomodó en la cabeza a pesar de lo grande que le quedaba, luego de encender la televisión y poner a reproducir desde la parte que se había quedado el capítulo de Juegos de Tronos.
El personaje del rey Joffrey le pedía a Tyrion que se arrodillara, con la voz más altanera e insoportable que podía imaginar.
-¡Hey, tú! Esa es la frase de Loki. ¡Nadie hace que se arrodillen como él! – Rió poniéndose de pie e imitando a Loki.
-Así que por eso estabas usando mi casco – La divertida voz de Loki la sobresaltó y el casco golpeó su nariz.
-¡Auch! ¡Auch! ¡Duele! – Loki le quitó el casco rápidamente y curó su nariz con magia.
- Quizás eso te enseñe a no usar posesiones ajenas. – Besó su nariz suavemente, quitando toda seriedad al regaño.
- ¡¿Qué culpa tengo yo que me quede grande?! – Se tocó la nariz que ya no le dolía. – Gracias.
- De nada. – Miró la televisión, donde la serie seguía reproduciéndose y la paró justo cuando el rey comenzaba a beber de una copa de vino.- Tengo que admitir que aunque estuvieras hablando con un personaje de ficción es realmente caliente el que defiendas mis frases con tal ahínco.
- ¿Y el casco no me quedaba bien? – Hizo un puchero.
- Realmente sexy, diría yo. – La besó en los labios posesivamente, mordiéndolos con suavidad y haciendo que la chica gimiera en su boca. – Ok, chica caliente, deberíamos parar o perderemos nuestras reservaciones.
- ¿Reservaciones? ¿Para qué? – Preguntó desconcertada.
- Es una sorpresa. Sólo ve a cambiarte.
Darcy sonrió ampliamente antes de correr hasta a habitación y comenzar a rebuscar entre los pocos vestidos que había llevado hasta el lugar. Tratando de no frustrarse se puso uno corto hasta las rodillas y de mangas largas, pero muy ajustado al cuerpo. El estampado de flores resaltaba sus curvas aún más y se sintió coqueta mientras trataba de arreglar el cabello como podía en el espejo.
Cuando salió, casi una hora más tarde, Loki la esperaba vestido con ropa midgardiana realmente elegante.
- ¡Muy terrestre! – Aprobó la chica. - ¿Cómo me veo?
-Como una diosa. – No le dio tiempo de replicar y tomándola del brazo ambos se trasladaron hasta un restaurant fino, pero pequeño y acogedor.
- ¡Esto es hermoso! – Se maravilló la chica, aunque la elegancia del lugar la intimidaba un poco. Ella no era exactamente refinada como para un lugar así. Su definición de salir a comer era ir a un Mall y llenarse de frituras y refresco.
Pero a pesar de eso, respiró hondo y se dejó guiar por el lugar, colgada del brazo de Loki. Con las reservaciones hechas, entraron de inmediato hasta un apartado perfecto para tener la intimidad que necesitaban.
-¿Me vas a decir por qué es esto? – Preguntó ella suspicaz. – Si quieres que deje de vengarme por lo de mi memoria comprándome con comida, me conoces bien, pero no voy a ceder.
- Ya me acostumbré a las postales de caballos, y las amenazas con esa ridícula foto.
- ¡Hey! No es ridícula, es adorable. – La chica suspiró.- Deberíamos sacarnos una foto ambos con orejas de gato. ¡Y la pondríamos en el living de tu departamento!
Loki iba a replicar, cuando un mesero se acercó a tomar sus pedidos.
–¿Ya decidieron qué desean? – Ambos miraron los menús frente a ellos rápidamente, después de haberlos estado ignorando olímpicamente.
–Lo más caro del menú, por favor. –Darcy cerró la carpeta y se la entró al mozo mientras decía:- Y algún vino que le venga a lo que sea que pedí y que sea el mejor que tengan, y por el mejor me refiero a que sea el más caro también.
El camarero miró a Darcy como si le hubiera salido una segunda cabeza mientras anotaba en su libreta. Loki sonrió ante el descaro de la morena.
–¿Y usted, señor?
A Darcy no le iba a gustar lo más caro del menú, estaba seguro. Una rápida mirada a la carta se lo confirmó, por lo que pidió un filete adobado con la salsa de champiñones que sabía que le gustaría y una cerveza.
–Ni siquiera te gusta el vino – comentó cuando el camarero se fue.
– Bueno, creo que es una costumbre midgardiana que debes aprender. Si la chica está enojada hará que el chico pague una cuenta muy, y cuando digo muy me refiero a astronómicamente muy, muy, grande.
–¿Seguimos con la venganzas?
Darcy seguía algo enojada con Loki por el haber borrado su memoria y aunque no lo recriminaba, pues sabía que lo había hecho por su bien, sentía un extraño placer en vengarse de las formas ridículas e infantiles. Había desde cambiado el Ringtone de su celular por música pop, hasta poner fotografías de caballos, serpientes marinas y lobos como protectores de pantalla en todos sus artefactos tecnológicos.
Además, solía comenzar a citar sus frases más célebres sólo para molestarlo, aunque Loki había contrarrestado aquella costumbre reproduciendo en la televisión el video de ella corriendo en bata de hospital y unos jeans mal puestos hasta donde él se encontraba, y saltarle encima. A lo que la chica había respondido amenazándolo con subir a su cuenta de Facebook la foto que había encontrado de él con orejas de gato, causando una persecución por todo el departamento del dios que terminó con ambos tirados en el sofá besándose como dos adolescentes.
–En realidad se me están acabando las ideas, pero aún no hemos ido al cine a ver comedias románticas baratas... ¡Oh! Mejor aún, pelis sobre súper–héroes. Sí, creo que con eso ya habré terminado.
-¿Cuántas malditas películas sobre súper héroes pueden existir? – se quejó ante la perspectiva.- ¡Ya vi Batman! ¡Es suficiente!
- Hay muchas más. ¡Miles! – Rió. – Aunque en cartelera no muchas. ¡Mejor! Así hacemos una maratón.
- Hay otro tipo de maratones que me entusiasman más.
Darcy iba a contestar cuando el camarero volvió con el vino. Vertió el líquido en la copa de Darcy, mientras él ponía una mano sobre su propia copa y negaba con la cabeza. El vino de Darcy terminaría siendo suyo, lo sabía. El camarero dejó la botella en la mesa y procedió a entregarle el botellín de cerveza. Luego se retiró.
Darcy le dio un trago al vino e hizo una mueca.
–¿Cambiamos? – sugirió Loki.
–Por favor, esto es asqueroso – hizo una nueva mueca antes de aceptar el botellín que Loki le ofrecía y darle un largo trago.– Eso si es bueno…
–El placer es mío – bromeó antes de beber elegantemente de la copa.
–¿Seguro que te criaste con Thor? – preguntó arqueando una ceja con diversión.
– Tan seguro como que esos mil años sólo la terapia me puede ayudar a superarlos – bromeó.
-Sí, definitivamente me quedé con el mejor hermano, digan lo que digan.
Ambos se quedaron en silencio por un tiempo. Darcy le dio otro trago a su cerveza y se aclaró la garganta.
-¿Vas a decirme qué es lo que sucede? Estás raro y siento decirlo, pero que tú estés raro es realmente alarmante.
- No pasa nada.
– Puede que sea solo una humana, de las poco brillantes, pero te conozco.
– Dices que eres poco brillante, pero conocerme debería llevar siglos de ensayo y error para saber si miento o no.
-Y ahora ocultas algo.- Lo acusó. Loki no era de lo que aceptaba sus sentimientos, miedos o preocupaciones en voz alta. Solía guardarlos y sólo demostrarlos cuando era imperiosamente necesario, e incluso si con ella era más abierto, sabía que había miles de capas que quitar para llegar a su interior completamente y le exasperaba un poco que tuviese que tratar de sacarle la verdad de forma tan arcaica.
Fueron interrumpidos nuevamente por el camarero que traía su orden. Loki tuvo que contener una carcajada al ver la cara de Darcy cuando le pusieron una langosta entera frente a ella.
-¿Cambiamos nuevamente? – Preguntó, y sin esperar respuesta, mágicamente, los platos habían cambiado.
- Gracias. – Miró el plato de Loki con repulsión. - ¿De verdad vas a comerte eso?
- No, no realmente. – Admitió.- Creo que deberíamos haber ido a McDonalds.
- ¡Una cajita feliz! – Aplaudió Darcy.- ¿Sabías que mis padres jamás me compraron una? Estoy segura de que me crearon un trauma.
Loki miró alrededor un segundo antes de tomar la mano de Darcy y transportarse hasta un pequeño McDonalds donde pidieron algo para llevar y luego de vuelta a su departamento. Darcy atacó la bolsa con los nuggets y las hamburguesas ordenándolo todo antes de sonreir, quitarse los zapatos para acomodarse en el sofá y comenzar a comer.
–¡Genial! – hizo un sonido de placer al comer una papa frita.- Espera… ¿Y qué pasó con el restaurant? ¿Y de quien fue la idea?
– Mía, pero el Restaurante lo propuso Tony. Debería haber sabido que no nacimos para esos lugares. – Admitió. Demasiado midgardiano y cursi para él, demasiado elegante e incómodo para Darcy.- De todas formas, pagaré la astronómica cuenta, o uno de mis dobles lo hará.
–¿Seguimos allá? –Loki asintió.– ¿Por qué me da la sensación de que estás conquistando planetas mientras te sientas aquí tranquilamente?
Él simplemente rodó los ojos, mientras se acomodaba a su lado y tomaba una patata frita como si se tratara de un fino manjar.
Una vez la comida se terminó, entre risas y bromas, las sobras se evaporaron. Ella apoyó su cabeza en su pecho y abrazó su torso, siendo rodeada por sus brazos de forma inmediata. Definitivamente ese era su lugar favorito en el mundo: los brazos de Loki.
– Vi un video muy interesante sobre Yggdrasil, hoy. – Comentó suavemente, aún conmovida por sus palabras. – Es la forma más dulce de decir que amas a alguien.
-Yo no soy dulce. – Rebatió arrugando la frente. – Pero todo lo que dije es cierto. Eres mi Yggdrasil. El centro de todo, incluso si eso significa maratones de series y kilos de comida chatarra. – añadió burlesco.
-¡No finjas que no te gusta! ¡Te diviertes conmigo!. – Loki no pudo negarlo. Con ella era fácil olvidarse de todo, de su pasado, sus fantasmas y su dolor. Con ella todo se veía bajo otro matiz mucho más esperanzador y esperaba que en una mínima parte, ella sintiera lo mismo. Disfrutaron unos minutos de silencio antes de que Darcy suspirara y se apartara.– Gracias.
- ¿Por qué?
- No te he agradecido el que me devolvieras mis recuerdos. – Se arremangó el vestido y se sentó a horcajadas sobre él, comenzando a jugar con los botones de la camisa.- O que estés conmigo. – Desató la corbata.- O por aguantar que sea muy, muy infantil. Y porque… porque me salvaste. Todo eso de mis venganzas es sólo para molestarte y no es en serio. Entiendo por qué borraste mi memoria. ¡Todos hubieran estado como locos si se hubieran enterado de lo nuestro hace dos años! ¡Más de lo que se han vuelto locos ahora!
- Yo debería dar gracias. – Bajó el cierre de su vestido lentamente mientras hablaba.- Debería haberme dado cuenta de lo que sentía antes. No debería haberlo negado tan fervientemente y jamás hubiéramos perdido dos años. Jamás habría tenido que borrar tus recuerdos.
- Lo que importa es que todo es perfecto ahora…
- Lo es…- estuvo de acuerdo.
Darcy no supo cómo, pero ambos estaban desnudos y en la gran cama con sábanas de satín negro, antes de que pudiese pestañar y cuando quiso preguntar, Loki la besó en los labios haciendo que se olvidara de todo.
Siempre era así con él. No podía pensar, sólo sentir cuando hacían el amor. Y es que Loki la conocía a la perfección y siempre sabía dónde besar, tocar o lamer para que se olvidara hasta de su nombre. Y no sería justo, si no fuera porque ella sabía que tenía el mismo efecto en él.
Era divertido como un dios podía hacer aquellos sonidos ante las caricias de una simple mortal como ella… Divertido y excitante a parte iguales…
Una hora más tarde, Darcy estaba completamente adormecida por el placer, acurrucada contra el pecho de Loki. Las manos del dios acariciaban su espalda, siguiendo cada hueso de su columna y omoplatos. Estaba tan relajada y en paz que la voz de él la sobresaltó un poco.
- Tenías razón hace un rato, algo sucede, es sólo que no sé cómo empezar.- Darcy suavemente se acomodó en su pecho, apoyando su mentón en él y esperó.- Estuve hablando con madre…
- ¿Cuándo? – preguntó curiosa.
- Envió una proyección a hablar conmigo esta tarde. – Explicó.- Dice que Odín quiere verme.
- Pero si hace unas semanas que estuviste allá. ¿No querrá volver a encerrarte cierto? ¡Porque te juro que patearé su trasero real si hace eso!
- No tienes que ponerte violenta – La besó en el hombro, y ella trató de relajarse pero la expresión de Loki era seria, lo que la ponía nerviosa. Aun así esperó a que él hablara nuevamente. – Cuando estuve en Asgard traté de robar algo…
- ¡Oh, Loki! ¡No! ¿En qué estabas pensando? – Gimió enterrando la cara en su hombro. Soltó un pequeño grito de frustración antes de golpearlo en el pecho.
- ¡Hey, cálmate! Lo estaba haciendo por ti. – Eso la hizo detenerse para mirarlo con las cejas fruncidas. - Traté de robar una de las manzanas de Idunn…
- Las manzanas doradas de la inmortalidad… - susurró Darcy lentamente. Recordaba haber leído en un libro sobre ella cuando trataba de averiguar más sobre Loki años atrás. - ¿Por qué…?
- Porque no quiero perderte. Thrym me dijo algo que es muy cierto. Vas a morir muchos, muchos cientos de años antes de que yo lo haga. No podré evitarlo ni usando mi magia. Y jamás he hecho las cosas de forma correcta por lo que la mejor solución que pude pensar fue en robar una de las manzanas para dártela.
- ¿La tienes aquí? ¡Dámela! ¡Si van a condenarte por robar algo al menos démosle uso, antes de que sea tarde! – Se arrodilló en la cama con la sábana sujeta contra sus pechos.
- No la tengo. No… no la robé, sólo lo intenté. – Darcy frunció el entrecejo.- Madre me descubrió y me juró que iba a convencer a Odín para que te la otorgue él mismo. Es por eso que madre me pidió que fuese a Asgard. Odín quiere conocerte.
- Tú… padre… él quiere… ¿conocerme? – Se tiró de espaldas en la cama, mirando al techo con los ojos abiertos de par en par.
- Sólo si tú estás dispuesta. – Se acomodó de lado en la cama, mirándola preocupado.
- Lo estoy, es decir… siempre he querido conocer a tu madre, pero tu padre es otra historia. – Se mordió el labio inferior con gesto nervioso. - ¿Cómo me detengo de decirle todo lo que he querido decirle?
- No lo hagas. Yo te defenderé si es necesario.
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-Recuérdame una vez más por qué estoy dejando que me lleves a otro planeta. – Preguntó Darcy por tercera vez aquella mañana.
Estaban en una zona solitaria de la ciudad, un terreno baldío donde Loki consideró que no llamarían la atención cuando el Bifrost fuese abierto. Él habría preferido usar cualquiera de los pasadizos secretos que conocía, pero le había prometido a Frigga que las harías las cosas como correspondía.
- Porque no tienes sentido común y te enamoraste de un demente. – Besó su frente.
- Gracias, eso me hace sentir mucho mejor. – Comentó con sarcasmo.- ¿Y cómo es viajar en el puente del arcoíris? Jane dice que es como un agujero de gusano y aunque entiendo algo de física después de tantos años trabajando con ella, no me lo puedo imaginar.
- No es muy agradable. Es escandaloso, si quieres me opinión personal. Sólo mantén los ojos cerrados y afírmate de mí.- Miró hacia el cielo.- ¡Heimdall, abre el Bifrost!
Por unos segundos parecía que nada iba a pasar, hasta que una luz fuerte de colores como el del arcoíris se abrió en el cielo. Darcy recordaba haber visto cómo esa luz se tragaba a Thor, Sif y los tres guerreros en Nuevo México y pensar que sería genial viajar así, pero ahora se le revolvía el estómago.
Loki la rodeó firmemente por la cintura mientras la luz los tragaba y ella no pudo más que apretar su traje de cuero con toda la fuerza de su mortal cuerpo.
Fue como un viaje psicodélico auspiciado por una droga muy fuerte y un video de Lady Gaga, como describiría más tarde Darcy a una atenta Jane, por lo mismo, cuando sus pies tocaron suelo se sintió bastante irreal, como si se tratara de un sueño, sobre todo porque todo lo que la rodeaba ahora era un lugar que parecía sacado de una película…
-¡Wow! ¡Así se debe de sentir el Nyan Cat! – Tarareó la melodía del famoso video haciendo que Loki rodara los ojos.
- ¡Bienvenido a Asgard, Príncipe Loki! – Heimdall saludó cortésmente, pero hizo un especial énfasis en su título.
Darcy se quedó mirándolo asombrada. Su armadura dorada, que parecía casi camuflarse entre todo ese oro que los rodeaba la hacía preguntarse cómo sería el palacio de elegante.
- Guardián. – Loki hizo una inclinación elegante y educada, pero su voz estaba llena de sarcasmo.
- Midgardiana. – Saludó entonces el gran hombre de dorado.
- Es Darcy, ¿qué tienen ustedes con eso de recordar constantemente el origen de la gente o sus títulos? – Negó con la cabeza.
- El Rey ha sido informado ya de tu visita. Puedes pasar. – Unas grandes puertas se abrieron y un par de guardias les señalaron el camino.
Loki ignoró a la guardia y tomando la mano de Darcy la guió por el puente. La chica volvió a reír al ver el psicodélico puente y retomó la melodía del Nyan Cat, ganándose una mirada divertida de Loki y un par de desconcertadas de los guardias que los seguían.
Cuando llegaron al palacio, unas gigantescas puertas de oro se abrieron de forma automática y Darcy sintió miedo por primera vez. Su repentina rigidéz hizo que Loki se diera la vuelta para mirarla preocupado.
-¿Qué sucede?
- ¿Y si no les agrado? ¡Mírame! – Se señaló.- ¡Llevo ropa de la tierra y tarareo canciones estúpidas sobre gatos en forma de tarta! No soy más que una humana promedio y estoy a punto de conocer a los reyes de otro planeta. ¡Es mucha presión!
- Lo estabas haciendo muy bien hasta hace unos minutos. Sólo sé tú misma y te ganarás a cualquiera sobre la faz de los nueve reinos. – La besó suavemente en los labios.
Volvieron a caminar, esta vez hasta llegar frente al trono. Darcy se quedó mirando alucinada el trono hecho del más reluciente oro, reparando, por supuesto, en las dos personas que lo ocupaban. Un hombre con una armadura más parecida a la de Thor, pero en colores dorado, con un parche de metal en el ojo, y a su lado una mujer hermosa de cabellos castaños rojizos, vestida con un vaporoso vestido celeste. Esos eran los padres de Loki y por una vez se quedó sin palabras.
-Padre de todo, madre, les presento a Darcy Lewis. – Dijo Loki a modo de saludo.- Darcy, ellos son mis padres adoptivos, y los reyes de Asgard.
- Un gusto. – Saludó sin ningún tipo de protocolo, causando el murmullo de las personas presentes en la corte.
- ¡Abandonad el salón! Esta es una conversación privada. – Odín golpeó contra el suelo el cetro en su mano y la sala quedó vacía excepto por ellos cuatro y un par de guardias. - ¿Es necesario que siempre hagas esa distinción? – Preguntó Odín, ignorando a la muchacha aún.
- Creí que te gustaba la sinceridad. No he dicho ninguna mentira.
- Es un gusto conocerte, Darcy. – La reina, saltándose el protocolo, supuso Darcy, bajó del trono y besó a su hijo en ambas mejillas, para luego sostener una de las manos de Darcy entre las suyas.- Tenía mucha curiosidad de conocer a la mujer que logró llegar hasta el corazón de mi hijo. – La miró intensamente. – Un gusto, Darcy. Y gracias.
- ¿Por qué? – Preguntó desconcertada.
- Porque me has devuelto al hijo que conocía. – Apretó una vez más la mano de la chica antes de darse la vuelta y mirar a Odín y a Loki alternadamente.- Y ahora basta ustedes dos. Loki ha dicho la verdad, fue adoptado por nosotros, pero eso no es un insulto o algo malo. Es nuestro hijo por crianza y afecto.
- Así que esta es la humana. – Odín parecía algo más aplacado con las palabras de su reina. – Bienvenida a Asgard.
- Gracias, supongo…
- ¿Sabes por qué estás acá? ¿Te ha contado Loki lo que ha solicitado para ti? – Preguntó mirándola fijamente con su único ojo. Darcy tuvo que concentrarse para no reír ante la ironía de que Loki siempre estaba bajo el mando de hombres con parches y un solo ojo.
- Ella lo sabe, padre. – Interrumpió Loki.- No guardo secretos con ella.
- Estoy hablando con la humana.
- Es Darcy. Mis padres no se volvieron locos por buscarme un nombre para que siempre me traten de humana. – Se quejó. - ¡Y claro que sé por qué estoy acá! No soy una niña ingenua.
Frigga sonrió. ¡Una chica dulce pero con carácter! Tal y como Loki se la había descrito. Le gustaba esta humana, pues si tenía agallas para enfrentar a Odín sabía que tendría la paciencia y la suficiente valentía para hacer frente a la oscuridad que aún podía ver dentro de los ojos de Loki, amenazando con tratar de consumirlo nuevamente. Darcy Lewis parecía poseer la luz suficiente para mantener a raya aquella oscuridad.
-¿Eres consciente de que se ha pedido que seas una Aesir?
- Sí.
- ¿Has tomado el peso de esa situación? Tu vida se vería alargada en miles de años. No serías inmortal, pero sí tendrás siglos de vida por delante. ¿Estás consciente de lo que eso significa?
- Significa que viviré con Loki el resto de su vida. Si es que él logra aguantarme… - Miró a Loki divertida. - ¿Crees que puedas?
- Bueno… no estoy seguro… ¿de verdad tengo que ver películas de súper héroes? – Bromeó.
- ¡Basta! ¿No puedes tomarte algo en serio, Loki?
- Claro que sí. Me tomo en serio esta situación. – Dio un paso hacia delante.- Sé que madre tiene que haberte contado mis intenciones, pero si no lo ha hecho te lo diré yo mismo. Si no le otorgas la manzana a Darcy, me veré en la obligación de robarla. Me reúso a ver cómo la única mujer que ha despertado este sentimiento en mí, muere siglos antes que yo, consumiéndose ante mis ojos.
- Loki… - Susurró Darcy conmovida.
- Una pregunta más. – El rey miró a Darcy, algo incómodo con el discurso de su hijo.- ¿Eres conocedora de los crímenes que Loki ha cometido? – Darcy asintió.- ¿Aún así, puedes amarlo y compartir tu vida con él?
- ¿Qué clase de pregunta es esa? ¡Claro que sí! – Se indignó.- ¿Dónde quedó eso de que los padres perdonan todo? ¡Maldita sea, todo esto fue culpa suya! ¿Por qué no le dijo su origen desde el principio? ¡Oh, es azul, qué terrible! No es la gran cosa, de hecho me parece bastante lindo así. – Suspiró.- Además, ¿no lo amas como a un hijo aún, a pesar de sus actos?
- Yo lo he criado, es muy diferente.
- Sí, admito eso. Pero yo he visto cómo ha vuelto a la senda correcta y lo amo por eso y porque es asombroso conmigo. Asombroso en todos los aspectos…
Su voz se desvaneció poco a poco, mientras Loki apretaba su mano, entrelazando sus dedos.
-Creo que es una decisión fácil, Odín. – Intervino Frigga, quien aún permanecía al lado de Loki, sosteniendo su hombro, en señal de apoyo.
- Quiero que entiendas algo, Loki. No estoy siendo tu padre con esta decisión. Si lo fuera te otorgaría el fruto sin pensarlo. –Admitió haciendo que Loki frunciera el ceño.- Estoy hablando como rey de Asgard. Si ella come del fruto, sería una diosa, ¿de qué piensas que podría ser diosa? ¡Es una simple mortal! Le he pedido a Heimdall que la observe y he llegado a la conclusión de que no posee ningún talento especial que la haga digna del fruto.
- Eso es porque Heimdall sólo ve el exterior. – Replicó.- Respóndeme algo, padre de todo. ¿Jane Foster te parece alguien digno, entonces? ¡Su inteligencia sin igual te tiene que haber sorprendido! – Escupió las palabras, dolido.- ¿Hiciste toda esta parafernalia sólo para negarte? ¡Oh, claro! Porque el hijo perfecto se fija en la más perfecta humana que podías imaginar. ¡Pero nadie parece ver que Darcy es intuitiva, apasionada y valiente! Nadie se fija en que es capaz de ver el bien en todos y sacar lo mejor de hasta la más oscura criatura.
- ¿Así es como la describirías?
- ¿Esta es alguna clase de prueba?
- Quiero saber si no voy a arriesgarme a transformar a una humana sin talentos sobresalientes en una Aesir, solo por un capricho, porque es evidente que ninguna prueba sería capaz de superarla.
- ¡Hey, todavía estoy aquí! – Replicó Darcy llamando la atención de los presentes.- Estoy consciente de que no soy inteligente como Jane y no poseo ningún talento, pero…
- Silencio. – Demandó.- Se te otorgará la manzana, por la paz de los nueve reinos. – Aseguró. – Como rey y como padre, debo velar por el bien de todos.
- ¿Esa es la forma amable de decir que soy una amenaza para los nueve reinos si no obtengo lo que quiero?
- No, es una forma de decir que has probado que amas a alguien más que a ti mismo y soy conocedor del poder para crear y destruir que tiene ese sentimiento. Y aunque parezca una locura, esa niña te ama de igual forma. – Señaló a Darcy.- Como he dicho, actúo como padre y como rey ante esa decisión.
Odín mandó a llamar a Idunn, quien apareció minutos más tarde con una dorada manzana en sus manos. La diosa de cabellos como dorados como el sol, le sonrió a Darcy mientras le tendía una manzana de tamaño medio y de color dorado al completo.
-Gracias- Susurró la chica aceptando el fruto.
- Se te ha juzgado digna, pero el fruto te juzgará una última vez. Si eres digna, será dulce como nada en el mundo y serás una de nosotros.
- No te preocupes, jamás una humana ha sido rechazada por el fruto. – Loki besó su sien, sintiéndose infinitamente más tranquilo con el fruto en manos de la humana. – Es hora de marcharnos.
- ¿Vendrás a visitarnos pronto o tengo que ir hasta Midgard? – Preguntó Frigga.
- Vendré seguido, madre. Hay muchas cosas de Asgard que quiero mostrarle a Darcy. – Hizo una reverencia hacia Odín.- Gracias, padre. ¡Oh! Y disculpa si no uso el Bifrost, pero es el transporte más escandaloso y molesto que he conocido.
Aferró a Darcy por la cintura, después de que fuese besada en ambas mejillas por la reina, y aparecieron en el departamento de Loki de pronto.
Se sentaron en silencio, mirando la manzana en manos de Darcy.
-Tu madre es realmente… wow. – Suspiró.- Lo que me hace preguntarme cómo irán a reaccionar mis padres cuando les diga que ahora soy la novia inmortal de un dios que trató de conquistar la tierra. Mamá estará encantada, supongo. ¿Te conté alguna vez que te encontraba guapo? – Rodó los ojos algo divertida.- Seguro le hará gracia.
- Darcy…
- En fin, definitivamente voy a comer esta manzana antes de que tu padre me la quite. Creo que no le caigo bien para nada. Aunque… - lo miró con burla.- Habla como tú. Humana esto, mortal aquello… sin talentos especiales y todo eso.
- Se equivoca completamente contigo. Pero me alegra saber que no sepa cuánto vamos a ser una molestia para él y su corte. Algo así como los príncipes de pesadilla de Asgard. – Rió.
- Princesa… - Miró la manzana una vez más.- ¿Seré una buena princesa?
- No, para nada. – Darcy iba a replicar, ofendida, pero Loki la detuvo. – Yo tampoco he sido un buen príncipe y sinceramente somos el mayor dolor de cabeza de Thor y Jane. Y ahora nos tendrán los próximos cinco mil años alrededor…
- ¿Le va a dar la manzana a Jane realmente?
- Está atado de manos en ese aspecto. Thor será un buen rey mientras tenga a Jane a su lado y Odín lo sabe. Ha visto el cambio de mi hermano desde que vino a la tierra. Claro, que conociéndolo jamás admitirá eso y sólo dirá que es algo bueno para Asgard una alianza con Midgard después del… poderío que han demostrado hacia otros reinos. Además, bueno, si no le da la manzana a la doctora Foster es muy posible que Thor renuncie al trono, y no creo que a Odín o a nadie en Asgard le haga gracia la línea de sucesión.
- Reyes… ¿te lo imaginas? – Se arrodilló en el sofá, saltando feliz.- Mandar a todos a que hagan lo que queramos, como grabar mis programas de televisión favoritos por mí. Que… que… no sé. ¡Tú has sido rey, dame ideas!
- Sólo por un par de días y no terminó bien. De todas formas, te está entusiasmando demasiado la idea y comienzo a asustarme. Renuncié a mis más oscuros planes por ti y de pronto eres la villana. – Besó sus labios suavemente antes de apartarse riendo.- Además, en Asgard no hay ninguna clase de electricidad, por lo que no hay televisión. Creo que te conviene nuestro status de príncipes. Nos permite vivir en Midgard sin que a Odín le explote una arteria.
- Que destino más horrible el de no tener televisión por cable o internet. Realmente entiendo por qué te volviste loco allí, al menos llegaste al sitio correcto para recuperar la cordura.
- O quizás perderla más. Mira cómo acabé. – Repuso él. Darcy lo golpeó en el hombro.- Eso no duele, te lo he dicho un montón de veces.
- Lo sé, pero me relaja. – Sonrió de la forma más dulce que pudo. – En fin, creo que debería comer esto.- Se encogió de hombros mientras mordía la fruta.
Loki observó como la chica mordía la fruta como si se tratara de una manzana común y corriente.
-¡Hey! Está buena… - Siguió comiendo hasta que no quedó más que un trozo dorado en su mano.- ¡De verdad muy buena! ¿Debería sentir algo ahora?
- Si sentiste el sabor dulce es que eres digna del regalo de la inmortalidad. – Acarició su cabello con gesto taciturno.
- ¿Qué sucede?
- No como una de esas desde… bueno, desde la fallida coronación de Thor. Comencé a sentirlas realmente amargas desde que se anunció que él sería el rey. – Darcy le ofreció el trozo que quedaba en su mano.- No vale la pena. Es tu manzana, es tu inmortalidad.
- Dijiste que sólo un bocado era suficiente. Ya he comido más que un bocado y confío que vuelves a ser digno.
- Para mí no son nada. Ya soy… algo así como inmortal. Sólo las comemos en celebraciones.
- ¿Y esta no es una celebración?
Loki la aceptó un poco a la fuerza y mordió el fruto también. Se sintió dulce y fresco en su boca, sorprendiéndolo. Darcy sonrió reconociendo el gesto y entusiastamente se colgó de su cuello y lo besó en los labios, compartiendo el sabor dulce de la inmortalidad, sabiendo que pasara lo que pasara de ahora en adelante, en esta nueva y larga vida que tenían por delante, tendría a Loki junto a ella y más importante aún, Loki la tendría a ella.
FIN
Y ahora sí acaba el fics.
Quiero darles las gracias de todo corazón a todas las personas que leyeron semana a semana, a los que comentaron, a los que agregaron a favoritos y alertas. Todos me animaron a que este fics siguiera. Realmente fue maravilloso escribirlo teniendo el leal apoyo de todos ustedes.
Los adoro y nos seguiremos leyendo en Glory and Gore (que actualizaré en un ratito más, espero que lean y comenten, de verdad lo agradecería un montón)
Triana C
PS: Perdón por las referencias a Juego de Tronos y a Sherlock, pero no pude evitarlas. Espero que hayan sido entendibles para los que no ven estas joyas de la televisión.
