Finalmente Cap! pero ojo, que no es el último...

Y perdón si hay faltitas por ahí -.-"


Capítulo 11:

Victoria amarga…

El cielo era adornado por la boveda estrellas que iluminaban el camino de la furgoneta en dirección dónde Alya y Nino se enfrentaron a las abejas negras.

Adrien, con Plagg posado en su cabeza, se encontraba de copiloto indicando el recorrido al señor Dupain con ayuda de las indicaciones en el teléfono de Alya. Mientras que en la parte de atrás se hallaba la señora Sabine con Lady en sus brazos y flotando junto a ella, la pequeña Kwami roja. Quién no dejaba de revolotear por los nervios.

-¿Todavía nada Tikki? –le consultó Sabine, en tanto que Lady no le quitaba los ojos encima a la criatura roja.

-No Sabine, pero puedo asegurar que Marinette está bien… por ahora… -Tikki cruzó preocupada sus brazos, en tanto que Sabine la rodeaba delicadamente con sus manos.

Adrien no pudo dejar de sentirse culpable, hasta que Plagg le palmeó la cabeza, mientras se acomodaba en la vicera ploma.

-Señor Dupain… –el muchacho le mostró el teléfono para indicarle que estaban pronto a llegar a su destino.

Lo que no esperaban los pasajeros, fue que en cuánto el panadero vió la imagen aceleró a fondo el vehículo, llegando a asustar al grupo, y a Tikki con Lady rodar hasta el fondo de la máquina. En tanto que Plagg se agarró con sus dientes de la cabellera de Adrien.

-Q-querido, creo que ya llegamos… -comentó, un poco alterada, la señora Sabine, mientras que el resto se recuperaba del susto y el señor Dupain frenaba en seco.

Tikki recobró el conocimiento, para encontrarse en el lomo de Lady, quién le quedó mirando parando sus orejas y ladeando un poco la cabeza. La pequeña Kwami tragó nerviosa, sin mover un músculo, temiendo lo peor de la perrita. Y para su sorpresa, Lady chilló tiernamente,le ladró suavemente y la lamió entera, dejándola cubierta de baba.

-¡Puaj! –Tikki trató de quitarse lo viscoso, cuándo la perrita la tomó por detrás con su hocico -¡Ah! ¡Bájame Lady!

La pequeña Kwami pataleó molesta, y antes que Sabine interviniera, llegó volando Plagg en frente de la perrita.

-Muy bien pulgitas ¡Deja ir a "puntitos"! – le ordenó enojado el gatito negro, pero Lady sólo le quedo fijamente mirando.

-¿"Puntitos"? –se extraño Adrien, aún recuperando el aliento luego del arrebato de conducción del señor Dupain.

-¿No me escuchas babosita? – Plagg le hizo señas para que liberara a Tikki – ¡SUÉLTALA!

La perrita dudó un momento en liberar a la Kwami roja, que no dejaba de bufar molesta con los brazos cruzados. Luego de recibir otra orden de Plagg, la dejó ir finalmente, a lo que Tikki no perdió el tiempo de volar hasta buscar refugió con Sabine.

Plagg sonrió triunfante, en frente de la perrita que no apartaba su vista de él.

-Veo que estás aprendiendo a obede… -pero el gatito negro no pudo seguir regodeándose, ya que Lady brincó encima de él para atraparlo entre sus patas y lamerlo con entusiasmo - ¡WHAAAA! ¡Adrien ven ayudarme! -el rubio no pudo evitar soltar un bufido de burla, lo que hizo enojar más aún a Plagg.

Finalmente el gatito fue rescatado por la señora Dupain, en tanto que su esposo y Adrien bajaban del auto acompañados por Tikki.

-Muy bien, fue por aquí que los amigos de mi hija vieron a esas abejas… -se le dirigió impaciente el panadero, a lo que la Kwami asintió seria y tomaba una posición de meditación.

Pronto se le unieron la señora Sabine con Lady en sus brazos, junto con Plagg que flotaba deprimido con sus bigotes goteando baba.

-¿Alguien me recuerda de por qué trajeron este saquito de pulgas? –Refunfuñó Plagg, sacudiéndose molesto el líquido pegajoso.

-No podíamos dejarla sola en la casa… -respondió finalmente el señor Dupain, sin prestarle mucha atención.

A sus palabras, Adrien se dirigió preocupado a Tikki, sin saber que hacer o que decir.

-¡Ya está! –la exclamación de la Kwami los sobresaltó un poco -¡Puedo sentir a Marinette! –a toda prisa voló en busca de su protegida, siendo seguida por el grupo.

Ninguno sabía cuánto tiempo les tomó correr en la oscuridad, hasta que llegaron ante una enorme colmena dorada construida sobre las ruinas de un viejo edificio.

-¡Alya tenía razón! –Tikki gritó victoriosa – Ella dijo que las abejas no podían ir muy lejos de la guarida de Queen Bee, ya que cuándo estaban cargadas de polen su vuelo es lento y pesado.

-Eso explica todas las flores marchitas de la zona –repuso Adrien, para luego transformarse con un Plagg aún molesto –Muy bien, ahora iré a darle una visita a la reina mosca.

-Alto ahí muchacho –le detuvo en el aire el señor Dupain, y luego le hizo señas a su esposa para esconderse tras unos arbustos antes que una patrulla de abejas negras pasara sobre ellos – Primero piensa y luego actúa, necesitamos un plan –Tom se dirigió a Sabine, quién deliberó por unos segundos.

-No es posible convertirme en Ladybug, ¿cierto Tikki? –le inquirió la mujer, a lo que la criaturita roja negó.

-Es posible Sabine, pero mira lo grande que es esta colmena…

-Entiendo, necesitas estar afuera para poder localizar a mi hija y estamos en contra el tiempo, Chat es el más rápido, por lo que debes ir con él, -Sabine meditó unos momentos – sin embargo, necesitamos una distracción.

Su esposo asintió seguro, y en unos minutos habían formado el plan; Chat Noir llevaría consigo a Tikki junto con la Miracoulus para rescatar a Marinette, mientras que el matrimonio Dupain-Cheng utilizaría la furgoneta para distraer a las abejas.

Chat Noir no pudo evitar el estar preocupado por los padres de Marinette, pero la determinación de ambos lo dejó un poco tranquilo.

Así pusieron en marcha el plan, usando las luces y la bocina del vehículo, condujeron la furgoneta alrededor de la colmena, llamando así la atención de varias abejas, que abandonaron su puesto para ir en persecución de la máquina. Y aprovechando la confusión, el gato negro entró a la colmena con Tikki de guía para rescatar a Marinette, sin saber que la pequeña Lady les seguía los pasos.


Marinette estaba hasta el cuello del polen, ya que Queen Bee se había impacientado y ordenado que duplicaran la velocidad del llenado de la urna. Los nervios la mataban al no poder pensar en una forma de escapar, así como la preocupación de que Chat Noir no lograría encontrarla a tiempo antes de quedarse sin aire.

-Ughhh –se quejó la Akuma, cuándo se escucharon los zumbidos de sus abejas a las afueras de la colmena - ¿Qué están haciendo esas buenas para nada? ¡Ya silencio! - Queen Bee golpeó el respaldar de su silla con fuerza, pero el ruido no cesó, y esto la enfureció de sobremanera.

Lo que ninguna de las jóvenes sabía, es que eran observadas por un molesto Chat Noir, desde un segundo piso.

-¡Hay que darse prisa! –repuso Tikki.

-Si utilizo Cataclysm, podré sacarla sin problemas, aunque el único inconveniente es la corona de Queen Bee –repuso el felino negro, tratando de guardar la calma, ya que no quería que se repitiera un incidente como su primer encuentro contra la Akuma.

Por desgracia, antes de que lograran hacer algún movimiento, una abeja los sorprendió desde sus cabezas. Tikki consiguió esconderse al atravesar las paredes, pero Chat Noir no tuvo tanta suerte, como de costumbre.

Cayó de lleno de cara contra el suelo, sobresaltando tanto a Queen Bee como a Marinette. En tanto que la abeja que le atacara arremetía una vez más contra él, pero falló por unos centrímetros. Lo que Chat Noir no desaprovechó para brindarle un buen empujón con su bastón, aunque no fue el único en aprovecharse de un descuido.

Queen Bee, una vez liberada por la impresión de la repentina intromisión, disparó un rayo rojo a espaldas del héroe, dejándolo en el suelo con un insoportable dolor en su cuerpo.

-Vaya, vaya, miren lo que ha traído el gato negro… -la Akuma se burlaba con su típica sonrisa, caminando hacia él con aire de superioridad.

Chat apenas podía moverse por el impacto, y si no fuera por que su traje era mágico tal vez estaría contando otra historia. En un intento vano de recuperar su arma, Queen Bee se interpuso golpeando el bastón con su pie lo más lejos de él.

El muchacho levantó la mirada adolorido pero sin mostrar señales de intimidación, lo que enfureció a la Akuma.

-¿Qué sucede reina bicho…? –Chat se incorporó desafiante, logrando hacer que Queen Bee chasqueara molesta - ¿Decepcionada en verme?

-La verdad es que guardaba esto para Adrien… -la Akuma señaló a Marinette, quién trataba de escapar con todas sus fuerzas luego de ver lo malherido que estaba su compañero – Pero supongo que tendré que conformarme con uno de los héroes de París – Queen Bee sonrió triunfante preparando otro rayo letal, hasta que un ladrido la interrumpió.

La rubia volteó extrañada y Chat Noir estaba con la boca abierta; la pequeña Lady se encontraba en el asiento del trono dorado, gruñendo molesta contra Queen Bee.

-¿Por qué hay una pulgosa…? ¡HAAAA! –la pregunta de la Akuma fue cortada de golpe por su grito cuándo vió como la perrita "marcaba" su trono y le ladraba desafiante -¡CONDENADA PERRA! ¡¿CÓMO TE ATREVES A FALTAR EL RESPETO A LA REINA DE PARÍS?!

Queen Bee se dirigió furiosa contra Lady, y antes que la atrapara, Chat Noir utilizó su conjuro para provocar que la Akuma se tropezara entre sus pasos y cayera de cara contra "la gracia" de Lady.

La chica chilló asqueada, cubriéndose el rostro con las manos, en tanto que Lady ladraba victoriosa y corría hacia la urna para tratar de reencontrarse con su dueña, de la que ya no podía verse debido al polen.

-¡MARINETTE! –Chat reunió todas sus fuerzas y soportando el dolor, corrió a zancadas contra la urna, activando el Cataclysm para destrozar la prisión de cristal.

La muchacha inconsciente cayó delicadamente en sus brazos, aún encadenada, con el manto del polen rodeándola.

-¡Marinette! –el chico la llamó sin resultado, y al ver que no reaccionaba, pensó que le hacia falta aire.

Lentamente acercó su rostro al de ella, pero unos finos dedos detuvieron sus labios que estaban demasiado cerca de la chica.

-Creí haberte dicho que no más "besos", silly cat… -se burló pesadamente Marinette, a lo que el gato negro se limitó a sonreírle como de costumbre.

Chat Noir suspiró aliviado, y al ver que Queen Bee seguía "fuera de combate", aprovechó de tratar de liberar a su angel. Cuál no fue la sorpresa para ambos al ver que Lady aparecía con el bastón del gato en su hocico, y ladeando la cola con entusiasmo.

-Estás comenzando a darme escalofríos little Lady –rió el chico, recibiendo su arma devuelta, para así poder liberar a Marinette.

La tomó en brazos, y a la vez la chica tenía a Lady en los suyos, para así ambos escapar del alcance de Queen Bee, quién seguía gritando disgustada.

Llegaron a uno de los pasillos laberínticos del panal, y Chat continuó corriendo hasta que consideró que, por el momento, estaban fuera de peligro.

-Creo que ahora estamos en mejor situación –le coqueteó el gato, aún teniéndola en el aire, pero Marinette sólo le veía seria - ¿Qué sucede my angel?

-Será mejor que me bajes y me dejes ver esa herida en tu espalda –la orden fue acatada de inmediato por el miníno, y ella procuró revisar la espalda de su compañero que desprendía un débil humo – Lo siento… -el susurro deprimió al gato, que no perdió el tiempo en abrazarla para darle consuelo.

-Nada es tu culpa, si hay alguien responsable soy yo… -Chat la sujetó amorosamente de la barbilla para perderse en los ojos marinos de la joven, aunque pronto su burbuja sería rota por el ladrido de Lady – Siempre queriendo ser el centro de atención, little Lady.

-¡Por fin los encuentro! –Tikki aparecía por en la dirección que la perrita ladraba – No hay tiempo, hay varias abejas acercándose… -pero al zumbido aumentando a cada segundo, obligó a la Kwami roja a esconderse en Marinette.

Antes que pudieran reaccionar, Queen Bee apareció ante ellos con la cara roja de ira y montando de pie una enorme abeja albina de ojos rojos.

-¡N-ni crean que dejaré que se salgan con la suya! –la Akuma chasqueó los dientes indignada y formando una lanza con el poder del rayo dorado de su corona –. La plebeya irá primero.

Chat Noir gruñó furioso, colocándose en posición de defensa para proteger a Marinette.

-¡Tócala y será lo último que hagas!

La Akuma sonrió despectiva ante las amenazas del gato negro, en tanto que Marinette estaba nerviosa pero no por su enemiga, sino que su compañero no parecía pensar bien las cosas, (de nuevo), por culpa de su ira.

-Tranquilo… -la chica susurró tranquila sosteniendo sus manos en la espalda de Chat Noir –. Por favor, no pierdas la concentración… Recuerda que también estoy aquí…

Los ojos de Chat Noir se abrieron por la sorpresa y la culpa. Miró de reojo a quién ama sonriéndole con confianza, asintiendo que entendía el mensaje que ella le entregara.

-No pierda la fe en mí my angel, tengo todo bajo control –Marinette sonrió segura – "En cuanto la ataque ve a buscar un lugar en dónde transformarte" –el felino negro habló lo más posible para que ella fuese la única que lo escuchara, lo cual irritó aún más a Queen Bee por no ser el centro de atención.

Entonces una idea se le vino a la Akuma, al ver cómo el héroe coqueteaba con su damisela en peligro, sonrió maliciosamente.

-¡Ho, ho, ho! Vaya, vaya, ¿Quién lo diría Marinette? –Queen Bee dió un golpe al lomo de su abeja albina para que avanzara de a poco hacia ellos -. ¿Primero besas al chico más popular de París y luego dejas que el héroe de París te tome confianza?

Chat Noir apretó los dientes furioso ante las insinuaciones de la Akuma, pero la mano de Marinette posándose sobre su hombro le devolvió los cabales.

-¿Celosa acaso? –Marinette sonrió con suficiencia ante la rubia, dejándo sin habla a su compañero – No a todas las chicas se les presenta la ocasión cuando un par de chicos apuestos se pelean por ellas, dime ¿Has pasado por eso alguna vez? –ahora era Queen Bee quien chistaba los dientes e iniciando uno de sus berrinches.

Las rabietas del Akuma desconcertaron a sus abejas, a lo que Chat Noir tomó ventaja expandiendo su bastón y golpearla en contra una pared. Y ya cuándo las criaturas comenzaran su contraataque en contra el héroe, Marinette aprovechó de ir uno de los pasillos, fuera del alcance visual de Queen Bee y sus abejas.

-Tikki –la Kwami se reunió con ella a toda velocidad - ¡Hora que Ladybug regrese a escena!

-Recuerda que no debes esforzarte mucho Marinnette –la muchacha asintió segura, colocándose su Miraculous.

Ambas escucharon ladrar a Lady junto a ellas, y sonrieron al ver como la perrita las veía confundida.

-Ven aquí –Marinette la tomó en brazos y la dejó dentro de uno de los huecos hexágonales de la pared –. Aquí te quedas Lady –Marinette le acarició la cabezita-, sé que nos has ayudado mucho, pero no quiero que corras más peligro por mi culpa.

Ante los ojos de la cachorra, Marinette se transformó en Ladybug. Luego le guiñó el ojo y se fue corriendo en dirección al campo de batalla.

Lady gruñó molesta y nerviosa, caminó con sus patitas al borde, no estaba tan alto. Volvió a ladrar, y dudando un poco, se dejó caer usando la pared como soporte y aterrizar sin mayores complicaciones. Sacudió su cuerpo hasta su cola y fue a paso veloz en busca de su dueña.


El matrimonio Dupain-Cheng aún era perseguido en su vehículo por las abejas, pero el esposo parecía disfrutarlo demasiado.

-¡YUUUHUUUU! ¡No pueden alcanzar este piloto, bichos voladores! –Tom Dupain parecía muy concentrado en la conducción, que no notó el ceño fruncido de su esposa.

-Amor, creo que son demasiadas para contenerlas –repuso finalmente la señora Sabine, a lo que su marido rió nervioso -. Además tengo que saber como está nuestra hija.

La furgoneta giró cerrado, evitando a dos abejas, pero pronto todas las abejas se aferraron por el techo de la máquina sin intenciones de soltarla.

-Entonces pongamos fin a esto querida – contestó serio el panadadero, maniobrando en contra las criaturas y acelerando a fondo en contra de las paredes del penal -¡Lista Sabine!

Tom y Sabine saltaron del auto, el cuál se estrelló en contra las paredes del panal, ocasionando un derrumbe que aplastó a las abejas.

-¡Heyy! ¿Qué pasó con la explosión? –resopló desilusionado el panadero, a lo que su esposa se límito reír divertida.

-¡Tom! –la señora Sabine le ayudó a levantarse – Eso sólo ocurre en las películas.

-Sí, sí, lo sé, le colocan todos esos explosivos y efectos especiales, pero realmente quería una explosión –Tom se amurró como un niño pequeño, con su esposa abrazándola con fuerza, lo que no pasó desparecibido para él -. Cariño, sabes que ya no podemos intervenir, tan sólo nos queda esperar.

-Lo sé –ella sintió como su esposo le devolvía el abrazo con fuerza -. Como anterior Ladybug sé que nuestra presencia sería más que un estorbo, pero como madre quiero entrar ahí y sacar a mi hija…

-Y de paso darle una buena bofetada a Queen Bee… -continuó Tom, sujetándo sus manos –También me siento igual, pero tengo que aceptar esto y tener confianza en la nueva generación –su esposa sonrió un poco más tranquila, luego ocultó su rostro en el pecho de su marido -. Todo estará bien Sabine.


Chat Noir se enfrentaba a Queen Bee, de bastón a lanza, logrando hacerla retroceder varias veces, ya que la Akuma pretendía seguir a Marinette.

-¡Quítate del medio gato! –la Akuma le amenazó con la lanza al mismo tiempo que se jactaba de su "grandeza" -¡Y pensaré en perdonar tu osadía!

-¡Miauuu! Me sorprende que sepas pensar –la burla de Chat Noir, enfureció aún más a Queen Bee, que dió indicaciones a sus abejas negras de atacarlo.

El joven se preparaba en combatir a las abejas cuando el yo-yo de Ladybug apareció de la nada, enredando en cadena las alas de todas las abejas para estrellarlas en contra los pilares.

-¡Chat Noir! –el gato sonrió contento y activó su Cataclysm para así destruir los pilares provocar un derrumbe sobre las abejas.

-Good play My Lady –la chica le guiñó un ojo, enrollando de nuevo su yo-yo.

-¿Pero qué tenemos aquí? Veo que Ladybug finalmente ha decidido entrar en acción –Queen Bee estaba sobre su abeja blanca, amenazándolos con su lanza y su corona destellante en rojo -, ¿No te gustaría saber que tu gatito te ha estado engañando a tus espaldas? –pero el bufido divertido de Ladybug dejó extrañada a la Akuma.

-El que sientas celos de que Marinette tenga las atenciones caballerosas de Chat Noir, no es mi problema, Queen Bee –la mirada de la chica era desafiante y segura, lo suficiente como para volver a enamorar a su compañero -. Nosotros hemos venido a limpiar el Akuma que está dentro de tí y proteger a París de tu ejército de abejas, ¡Lucky Charm!

Al conjuro de la heroína apareció lo que parecía un ahumador de apicultor moteado, que cayó pesadamente en sus manos.

-¿No es eso lo que usan para espantar abejas? –Chat Noir preguntó extrañado, pero Ladybug estaba demasiado concentrada como para escucharlo.

La muchacha escudriñó con su mirada todo el lugar, dónde lo único iluminado en rojo y negro era la boca de la abeja albina.

-¡Por supuesto! ¡Chat, necesito que distraigas lo más que puedas a Queen Bee!

-A tus órdenes My Lady.

El felino se impulsó con su bastón, saltando de pared en pared. Y protegiéndose de los ataques de los rayos rojos Queen Bee, llegó hasta ella para cruzar de nuevo sus armas.

Ladybug vió su oportunidad de que la Akuma estaba distraída en su pelea contra su compañero, ya que no podría comandar a su abeja, así que uso su yo-yo como resortera, saliendo disparada en contra el rostro de la criatura, con su ahumador justo insertado en el hocico. Rápidamente lo accionó, provocando que la abeja se mareara por el humo, girando en varias direcciones con Chat Noir y Queen Bee aún en su espalda, que trataban de no perder el equilibrio.

-¡Chat Noir, salta! –el gato logró escapar antes que la abeja colapsara, disparando al aire a Queen Bee y a su corona no muy lejos de dónde había caído el héroe.

Ladybug atendía a su amigo, cuándo sintieron el ruido metálico de la corona negra cayendo a unos metros de ellos, pero también de la Akuma. En tanto que la abeja negra estaba fuera de combate con el humo saliendo de su hocico.

-My Lady, ¿Cómo supo que funcionaría?

-Bueno, me di cuenta que las abejas de Queen Bee no pueden hacer nada mientras ella no les de órdenes, por lo que primero había que distraerla paras así quitar de en medio a esa cosa gigante.

-Well play.

La chica le guiñó un ojo, lo ayudó a pararse, luego se disponían a destruir la corona, pero en un segundo, ella sintió como Chat Noir la sujetaba desde atrás, alejándola a tiempo de la punta de lanza de Queen Bee.

-Sí creen que esto ha terminado ¡Están equivocados! –la Akuma rugió furiosa, agachándose para recoger su corona.

Lo que ninguno esperaba, es que a los pocos segundos que Queen Bee tenía su artefacto cerca del suelo, aparecía nuevamente Lady. Corriendo veloz como un rayo para quitarle de las manos la corona, y agitarla varias veces a los lados en forma desafiante.

-¡¿Tú de nuevo?! ¿Ehh…? –la intervención de la perrita fue suficiente para que Ladybug la sujetara con fuerza a Queen Bee con su yo-yo, arrojándola lejos del cuarto, dejándola inconsciente.

-¡Lo prometo, little Lady! –Chat Noir se acercó entusiasmado hacia la perrita, quitándole cuidadosamente la corona -, yo mismo me encargaré que tengas una casita digna de una reina.

Así, Chat Noir arrojó con fuerza la corona al suelo para romperla con su pie, dejando libre a la mariposa negra.

-Ya has causado suficiente daño, pequeño Akuma –Ladybug comenzó su ritual de purificación - ¡Yo te libero del mal!

Pronto una mariposa blanca salía revoloteando del yo-yo, volviendo a Chloé a la normalidad, aunque seguía inconsciente. Luego recuperó el ahumador, iniciando el hechizo de reconstrucción.

Así todo el daño causado por Queen Bee, así como el edificio convertido en panal, regresaban a la normalidad.

-¡Misión cumplida! –ambos compañeros chocaron sus puños en señal de victoria, pero el sonido del último pitido del anillo de Chat Noir, asustó a Ladybug, hasta el punto de cubrirse los ojos.

-No se preocupe, My angel, puede mirar sin problemas.

-Pero Chat…

-Confía en mí Marinette… -la chica, un poco dudosa, abrió los ojos, luego se tuvo que resistir a reír a carcajadas.

No tenía explicaciones a lo que veía, definitivamente era un chico disfrazado como rapero o algo así el que se encontraba en frente de ella, pero lo que más le causaba gracia era los lentes de sol que tenía puestos, ya que para empezar, apenas era medianoche como para usar algo así.

-No se burle, My angel, miré que estás ropas me la consiguió su padre –Chat Noir hizo un puchero, lo que provocó el estallido de carcajadas de la chica.

El muchacho no pudo evitar unirse a su risa contagiosa, mientras que su Kwami se posaba en su cabeza, bufando por su queso.

-L-lo siento… N-no lo pude evitar… Es que… -Ladybug infló las mejillas tratando de contener otra risa, en vano - ¡No hay palabras!

-Ja, ja, ja, no es gracioso My angel, traje estos lentes por si los necesitaba –Adrien miró a la chica que reía contenta, no quería interrumpirla ya que se veía adorable – No cabe duda… –Ladybug bajó un poco la intensidad de sus risas – Definitivamente me atrapaste –el chico sonrió ampliamente, pero luego notó que Ladybug paró en seco su alegría.

Plagg se golpeó la cara por la tamaña estupidez que su portador acaba de decir, en tanto que la chica se le acercó lentamente mientras su transformación se deshacía.

Adrien contuvo la respiración al encontrarse con los ojos confundidos de Marinette a través de los lentes oscuros, mientras que ella le acariciaba su rostro con su mano temblorosa. Él sabía que habló más de la cuenta, él sabía que esas palabras ella las había escuchado antes, él sabía que corría el riesgo de perderla.

Las manos de la muchacha se posaron en los lentes y en la peluca negra, luego respiró hondo. La situación era observada por ambos Kwamis, flotando no muy lejos de ellos, muy preocupados por lo iba a suceder, y por Lady, que ladeaba la cabeza confundida.

-No puede ser… -Adrien se tensó a lo cortante que fueron las palabras de Marinette - ¿A-adrien?

Él no negó ni afirmó nada, así que la chica quitó lentamente los artículos que sostenía con sus manos, ahogando un grito de sorpresa. Cuando los lentes cayeron sobre la peluca que ya estaba en el suelo, Adrien Agreste apareció frente a ella, con esas ropas que no concordaban con estilo y una mirada que demostraba la inseguridad.

-Marinette yo… ¡Marinette! –la chica no pudo con el shock y cayó desmayada, siendo atrapada a tiempo por el rubio –Yo no quería, que te enteraras de esta manera…


Sí, me tomó su tiempo, pero agradezco el apoyo, (y especialmente la paciencia de mis lectores), quiero decir que he amado trabajar en este fic, y que aún no pienso dejar ir esta historia, ahora algunos mensajes para nuestros patrocinadores:

-En mi blog, subí versiones de la portada del fic, (que el diseño final fue escogido por mi hermanita TheZoe611), junto con el speed paint.

-Quiero agradecer de todo corazón a Mizu-kumi por su hermoso dibujo de mi fic, y pedirle permiso de colocarlo en mi blog, desde luego confirmando tu autoría.

-Quiero decir algo, considerando los episodios que han salido de la serie, mi "universo de fanfic", seguirá su trama, (para los que ya se han hecho teorías), que puede guardar similitudes con historia oficial, pero hasta ahora yo me basado en los episodios que han salido así como en el relato original que se pensaba realizar cuando el trailer en anime fue emitido por primera vez.

Bueno, nos vemos, si Dios quiere, la próxima semana con un nuevo cap.

Besos y gracias a todos!