Hola mi gente hermosa, les dije que no se librarían de mí xD Ayer estuve tratando de subir este capítulo, le tomé cariño escribiéndolo porque en las mañanas no hay nada que hacer y me estoy despertando muy temprano ._. pero no sé qué shit pasó y la cosa no se subió :C Así que después de no-sé-cuántos mil intentos, aquí está :DD Me gustaría recordar lo que había puesto aquí antes, pero me dio la ira y lo borré porque de verdad llevo mucho rato intentándolo :')

Bueno eso, me frustra más no recordar lo que quería decir xd, así que, espero que disfruten el capítulo :D

*Créditos a quienes corresponda

**Advertencia: Creo que ya dejé definitivamente de editar xd


Se sentía un poco deprimido, sólo un poco. ¿Cómo no estarlo después el fiasco del día anterior? Estaba extremadamente decepcionado y lo único que había podido hacer era dormir. Ni siquiera una hamburguesa o matar zombies. Sólo dormir.

Encendió la luz de la escalera y bajó lo más silenciosamente que pudo, no quería preguntas, fue directamente a la cocina, sacó el pan más grande que había y le puso todo lo que encontró, para luego echarle el envase entero de mayonesa, el de kétchup y zampárselo de la forma más animal que pudo, manchándose toda la cara de paso ¿qué importaba? ¡Estaba deprimido! Apagó la luz de la cocina y caminó mientras seguía atragantándose con su pan. Nunca le había gustado levantarse de noche, las sombras eran feas, el reloj antiguo que estaba junto a la puerta daba aún más miedo, y la luz de la luna le daba un toque fantasmal al rostro pálido de Arthur, que dormía en el sofá junto a Mattie, por lo que se encogió en sí mismo y siguió caminando, tratando de no….

…Wait.

Retrocedió en cámara lenta… Arthur estaba durmiendo en su sofá. Con Matthew. Los dos, juntos abrazados en el sofá de su casa. WHAT?! El sonido del platito en que llevaba su comida estrellándose contra el suelo los despertó a ambos, que se sentaron de golpe y lo miraron algo asustados.

-¿A-Alfred? ¡Por Dios, casi me matas del susto! – logró decir el británico tras el pre-infarto que acababa de sufrir. Matthew sólo cerró sus ojos y suspiró, igual de aliviado que el mayor al ver que sólo era su gemelo, aunque a diferencia del otro, él sí entendía su reacción.- Hola Al, sé que conoces a Arthur, es el amigo del club de lectores del que te he estado hablando los últimos meses, y se quedará con nosotros por unos días –le sonrió lo más naturalmente posible y la mente de Alfred colapsó.

¡Arthur se iba a quedar en su casa! ¡Compartiría el mismo techo con su chico! ¡OH Diosito hermoso precioso! ¡Gracias, gracias, gracias! Podrían hacer tantas cosas juntos, irían a caminar a la plaza, verían películas, comerían pizza conversando en la mesa, mirándose a los ojos y riendo… con Mattie, que era amigo de Arthur, y no se lo había dicho sabiendo que le gustaba. Puto Matthew.

-¿Alfred? ¿Estás bien? Siento todo esto – dijo el mayor de los tres acercándose a Alfred, que había puesto una de sus caras más extrañas repentinamente.- Sé que es muy repentino, y lamento no haberte avisado, Mattie me dijo que estabas algo cansado y no quisimos despertarte. Espero de verdad no incomodarte… -¿incomodarlo? ¿A él? Pfff, si supiera.- ¡Descuida! Está bien –le sonrió, contagiando a Arthur- ¡Podríamos hacer algo mañana! -exclamó entusiasmado. Era un regalo Divino, estaba seguro, no podía ser otra cosa ¡Por fin el mundo estaba de su lado!

. . .

El hermano menor de Arthur era simpático, bastante simpático, lo que no significara que le gustara estar de niñera mientras su amadísimo ojiverde se perdía con su hermano entre los estantes de la librería. ¿Qué tanto hacían los dos solos? Él también podría haberlos acompañado, incluso podría haber comprado un libro, sólo para impresionar a su británico favorito ¡Hasta lo habría leído! Sólo por él. Pero no, ahí estaba al lado de Peter, que leía una revista sentado tranquilamente a su lado, fuera de la librería. Suspiró. No importaba, Arthur le sonrió bonito cuando aceptó cuidar a su pequeño, y eso compensaba cualquier cosa.

Miró al niño a su lado y lo comparó con el mayor, tenían las mismas cejas, la misma boca de la labios delgados y la misma expresión cuando leía, se rio. Además, tenía el cabello rubio de Arthur, y los ojos azules, como él. Si tuviera un hijo con Arthur probablemente sería como el chico, que además era un poco hiperactivo –según Arthur- pero tenía esa misma afición que él por leer en cualquier parte, por muy fuera de lugar que se viera, es decir, ¿quién leía una revista arqueológica en medio de la calle a los 10 u 11 años? Sí, probablemente su hijo sería como él, y no estaría nada mal, era un buen chico…

Ok, estaba pensando estupideces de nuevo, Arthur y él eran hombres, ¡Y ni siquiera estaban juntos! Suspiró, tal vez se estaba entusiasmando demasiado con algo que quizás ni funcionaría. Arthur era tan… inalcanzable.

-¿Estás bien? –le preguntó el pequeño a su lado. Sonrió, tenía la misma expresión de su hermano la primera vez que le habló. – Sí, claro… Estás muy concentrado en tu revista emm… Peter ¿no? –el menor asintió con una sonrisa.

-Sip, pero mi hermano Arthur me dice Pit, puedes llamarme así si quieres- comentó sonriendo, ¿sería bueno preguntarle al pequeño sobre Arthie? Tal vez podría averiguar algo que lo ayudara. Decidió probar suerte, primero saber si estaba con alguien- ¿Arthur? No, creo que no. Digo, a veces sale mucho con ese tipo francés, pero creo que sólo es su amigo. Oliver me dijo que se conocen desde siempre porque la mamá de Arthur era amiga de la mamá de él, y por eso ella lo iba a buscar a casa para que jugaran- Alfred lo miró sin entender del todo. ¿La mamá de Arthur?- Sí, es que su mamá murió, y nuestro papá se casó con mi mamá- Oh, ahí estaba más claro.

El mayor decidió cambiar de tema, no quería que su amado se enterara que había estado hablando con su hermanito de sus cosas privadas, pero al menos sabía que el franchute estaba demasiado metido en la Friend Zone como para preocuparse. Peter le habló un poco de sus hermanos, que todos eran mayores y que tenían una banda, que Arthur cantaba y que tocaba la guitarra ¡Hasta consiguió las bandas favoritas de Arthur! Nunca había escuchado nada de The Clash, ni de Muse, ni de ese tal Morrisey o el tal Sid que al parecer su británico amaba –según Peter el mayor se ponía loco cuando hablaba de ellos y parecía drogado cuando escuchaba su música- pero ya lo haría cuando estuviera en casa. Peter sacó una hoja de un cuadernito que traía y le anotó los nombres, pero al final luego terminaron dibujando y jugando al gato. Justamente así los encontraron Arthur y Matthew cuando salieron de la librería.

. . .

Alfred estaba feliz, había pasado el día completo con Arthur, Mattie y Pit yendo de un lado a otro y riendo de tonterías. Arthur era muy atento con su hermanito, le compraba dulces, jugos, revistas y todo lo que al menor se le ocurría con tal de tenerlo un rato contento. Luego habían ido a almorzar por ahí con todo el clan Kirkland, que lo reconocieron entre risas burlescas como el tipo con cara de estreñido y no dejaron de molestarlo y darle patadas por debajo de la mesa en todo el rato que estuvieron allí, luego de que se despidieran para continuar cada uno con sus labores decidieron ir al parque, y ahí se quedaron hasta que anocheció y a Peter le dio sueño. Oh sí, un gran día para el héroe -salvo por la parte de conocer a sus futuros cuñados, ellos eran unos malditos.

Sonrió mientras miraba el techo de su cuarto. Le habría gustado que Arthur durmiera con él, así podría abrazarlo y dormir acurrucado, pero claramente no podía ser tan bueno, y nuevamente su chico iba a dormir con Mattie. Suspiró, su gemelo le había jurado y contra jurado que Arthur y él eran sólo amigos, que de hecho lo consideraba como su mejor amigo -junto con el imbécil de las trencitas que era su compañero en el colegio anterior- y que se moría de ganas de que pasara a ser su cuñado, pero aun así no le agradaba para nada que durmieran juntos.

Se dio unas vueltas más en la cama hasta que decidió que no podía dormir y sería mejor ir a comer algo. Arthur y Matthew estaban cuchicheando entre las mantas, pero se callaron cuando él llegó.

-Oh, qué bueno que vienes Alfred, justo estaba contándole a Arthur que tienes que subir tus notas en literatura- su rostro enrojeció ¡¿Cómo se le ocurría decirle eso a la persona que le gustaba?! Comenzó a balbucear una especie de negación/disculpa/odioparaMatt, pero Arthur le pidió que se calmara.

-Alfred, no te enojes con Mattie, lo que pasa es que mi profesor de Literatura me dijo que no me podían evaluar como al resto y que debo hacer una tutoría. Eso me quitaría bastante tiempo, puesto que tendré que averiguar las falencias de la persona, estudiar en qué falla exactamente y prepararlo todo. Pero Mattie dice que él no tiene problema en hacer esa parte, lo que sería fantástico ya que no tengo mucho tiempo, y eso es muy demoroso. Entonces, ¿te parecería que yo fuera tu tutor? Tú mejoras tus notas, yo hago mi trabajo de tutoría y Matt podría conseguir unos puntos extra por hacer el análisis de tus exámenes y tareas por mí- finalizó sonriendo inocentemente, sin tener idea de lo que causaban sus palabras en Alfred, quien sonrió bobamente y asintió.- ¡Perfecto! Entonces mañana mismo comenzamos, ¿está bien? –y nuevamente asintió. Arthur se veía demasiado adorable cuando sonreía.

-x-

Arthur observó a los ojiazules frente a él con una sonrisa. Matt le había comentado que a Alfred le agradaban los niños, pero jamás pensó que se llevaría tan bien con su hermanito, lo que era bastante bueno ya que el menor estaba aburrido y cansado de andar por todos lados.

Habían huido en la madrugada, Francis le había dicho que no había problema y que fuera a su casa con Peter cuando quisiera. Él estaba con sus padres en una fiesta, pero se irían en seguida. Gran sorpresa se llevaron cuando llegaron y la familia Bonnefoy se encontraba con la policía. Su amigo le dijo alguien se había metido a su casa y que al parecer no podría ayudarlo por el momento. Suspiró e intentó llamar a los otros idiotas, Antonio tenía problemas con su madre y Gil estaba ebrio cuando contestó, por lo que se resignó a molestar a Matt.

Le incomodaba hacerlo, sabía que era su amigo y todo pero, Matt ya le había hecho un par de favores antes y los otros de hecho le debían, habían dormido en su casa miles de veces y cada vez que tenían un problema acudían a él, por lo que prefería quedarse con alguno de ellos. Pero bueno, así es la vida, así es la democracia, y Mattie lo recibió con una sonrisa. ¡Incluso había cedido su cuarto para Peter y había dormido con él en el sofá! Eso sí que era un gran amigo. Y Alfred también había sido un amor con él y Peter, aunque al principio pensó que lo quería echar a patadas, después era el más entusiasmado en salir, y Pit estaba encantado con él, se la había pasado todo el día mirando lo que hacía e imitándolo sin que el otro se diera cuenta. Sonrió, con los idiotas eso no habría pasado.

Y ahora Mattie seguía haciéndole favores, aunque ésta vez todos salían favorecidos. Alfred aprendía, a él lo evaluaban y Mattie sacaba puntos extra, ¡el trato perfecto! Y de hecho se habían puesto manos a la obra en seguida, bueno, más bien a la mañana siguiente, apenas terminaron de desayunar Matthew se fue a revisar los exámenes de su hermano para hacerle un diagrama con sus principales debilidades. Definitivamente adoraba a ese chico, era el mejor amigo del mundo, casi hasta superaba a Francis… lo que le recordaba que tenía que comenzar con la segunda fase de su súper plan para juntar a sus dos mejores amigos.

. . .

¿Dónde rayos se había metido Peter? Lo había perdido de vista dos segundos y se había ido de su lado, pequeño mocoso inquieto. Suspiró, estaba seguro de que estaba con Alfred, pero acababa de verlo limpiando y arreglando una bicicleta vieja en el garaje, y Pit no estaba con él.

¿Qué haría él si fuera un crío hiperkinético que idolatra al amigo de su hermano? Probablemente estaría en el cuarto de Alfred, ¿estaría mal ir a meterse allí? Bueno, Alfred le había dicho como mil veces que se sintiera en confianza de tomar lo que quisiera de sus cosas y él sólo echaría un vistazo para saber si ahí estaba su hermano, por lo que subió al cuarto del más joven y entreabrió la puerta.

Justamente ahí estaba su revoltoso hermanito revisando los cuadernos de Alfred, estúpido crío intruso. Suspiró y entró al cuarto completamente, regañó al menor y lo botó de ahí prácticamente a patadas. ¡Había dejado todos sus cuadernos tirados por ahí! Shit, no podía dejar eso así, por lo que rápidamente comenzó a recoger el desastre que había dejado su pequeño congénere en el cuarto.

Los cuadernos de Alfred eran muy… de Alfred. Todos, absolutamente todos tenían diseños de historietas, estaban medios destruidos y tenían hojas sueltas sobresaliendo. Una de esas hojas se cayó al suelo y Arthur la miró fijamente por un momento…

Él conocía esa letra.

No podía ser.

Se agachó para tomar la hoja y la observó por al menos un minuto completo. No, era imposible, es decir… no, no era tan imposible ¡Pero sí lo era! ¡Por Jim Morrison era Alfed! Dejó los cuadernos en el suelo y tomó el que estaba arriba para abrirlo y mirar la letra

"los seres bibos son aqeyos qe nasen cresen se reprodusen y mueren…." "partes de la selula" "…los mamíferos son eterotrofos y bibiparos…." "cadena trofica"

Oh por Dios, era la misma horrografía, y los mismos garabatos árabes de antes. Su respiración se agitó y comenzó a abrir los demás cuadernos en páginas al azar con desesperación. Oh my Lennon, no lo podía creer

"la literatura unibersal" "la enerjia ellectrica fue descuvierta en el año…" "en la ovra de calderon de la varca se puede apresiar claramente una intencion comunicativa…"

Dejó los cuadernos en el suelo, y se quedó ahí arrodillado, sin saber bien qué hacer. Era la misma letra, la reconocería en cualquier parte. Pero aun así corrió al cuarto de Mattie, se había llevado todas sus cosas por lo que llevó una pequeña cajita con las notas al cuarto de Alfred y sacó una de las primeras para comparar. Sí, era exactamente la misma letra, y las notas del cuaderno eran de la misma fecha que las cartas. Se mordió el labio y abrió la última hoja, encontrándose con las mismas mejoras en ortografía y caligrafía.

No lo podía creer. Todo ese tiempo… Ahora que lo pensaba, Alfred siempre hablaba de ser un héroe, y era de pensamiento bastante simple. Además esto explicaría por qué siempre se ponía raro cuando conversaban. Y sus caras.

La puerta se abrió repentinamente dejando pasar a Alfred, quien lo miró sorprendido mientras él devolvía rápidamente la nota a la caja.

-A-Alfred… Y-Yo, ¡lo siento mucho! Peter vino a meterse a tu cuarto y dejó todos tus cuadernos en el suelo, y yo quería recogerlos, de verdad, no era mi intención invadir tu privacidad ¡lo juro! Sólo quería recoger esto y… - Alfred de acercó con una sonrisa y puso su mano en su hombro- Está bien, te he dicho que puedes tomar lo que quieras de aquí- le sonrió- Además, mis cuadernos ya estaban tirados por ahí, no te enojes con Peter- rio el menor

¿Cómo se suponía que se comportara de ahora en adelante con Alfred?

. . .


Y eso sería :D Espero que les haya gustado, en lo personal me agradó bastante (: al menos el final xd y sé que el capítulo no es tan largo, pero pensé que era mejor dejarlo hasta ahí (:

Saludos a Kyary, que no puedo contestar tus mensajes (y no me gusta mucho publicarlos :/), pero que sepas que me hacen feliz, así como los demás invitados. Siempre trato de responderlos todos, pero de verdad me gustan los mensajes personalizados y que sean sólo para esa persona (: Saludos también a todas mis bebés de los reviews (L)

Y eso xd, sean buena gente, nunca hagan sentir mal a alguien (al menos no a propósito) y traten de evitar la mala onda por las páginas de fans .-. Lo he visto mucho y no es nada awesome, me estresa la gente que se trata tan mal por tonterías. Mi humilde opinión.

Se me cuidan y nos leemos pronto, ¡Tengo internet :D! Les amo Gente de mi corazón (: