Capítulo 10 – Vendedor
Han pasado 5 días desde que estoy saliendo con Craig, realmente estoy muy nervioso respecto a eso, después de todo mis padres no saben absolutamente nada sobre que soy gay, y yo apenas me he enterado hace unos días ¡Es muchas presión! Pero debo controlarme, normalmente ya no me dan muchos ataques de ansiedad desde que empecé a actuar de manera más normal frente a todos; pero en el interior sigo muy asustado.
Salir con Craig es de alguna manera muy tranquilizador y divertido, aunque normalmente hablo mucho cuando estoy con él, me pone tan nervioso. Tengo temor de las cosas que puedan salir mal de esta relación, pero a la vez me hace tan feliz. Siento que con él saco el mejor lado de mí, que puedo hacer cualquier cosa; no quiero que esa sensación desaparezca nunca.
Sobre la escuela no tengo mucho que decir, mañana es el partido y el disfraz no ha sido encontrado. Realmente creo que será un caso tipo Jack el destripador, pero sin sangre y prostitutas.
Reciente nos hicieron contestar un examen de vocación profesional, ayer llegaron los resultados y me dice que debería ser vendedor. Manejar negocios pequeños que no generen mucho estrés, el maestro se encargó de explicármelo diciendo que según mis análisis psicológicos yo son un caso 'especial'. No suena mal, pero no suelo conectar muy bien con las personas. Por otro lado yo había pensado seguir trabajando en la cafetería de mis padres hasta un día heredarla, ya saben... servir café toda mi vida.
En una extraña manera, no me siento con ganas de estudiar alejado del pueblo, esto es todo lo que conozco y definitivamente nunca me iría de aquí. Amo este lugar, amo la cafetería de mis padres, amo la tranquilidad (evitando al grupo de stan) de este pueblo.
Cuando menos lo espere ya era descanso, lo único que quería es ir corriendo a un lado de Craig y platicarle sobre lo que había pasado ayer en un programa de televisión. Pero cuando llegue a su lado él estaba bastante serio, más serio de lo normal. Me pidió que habláramos en privado y así fue.
-Tweek, falta poco para que acabe la escuela y he estado pensando en que voy hacer cuando eso pase.
-Sí, supongo que todo el mundo lo ha hecho. ¿Qué sucede? ¿Por qué tienes esa cara? – pregunté algo preocupado por la manera en que estaba hablando.
-Creo que me iré del pueblo - un nudo en la garganta se formó al escuchar esa oración – todavía no lo decido bien, pero igual es lo más probable.
-Para ir a la universidad ¿no? Supongo que podría visitarte de vez en cuando y vendrás a casa para las fiesta ¿no es así? – preguntaba con algo de desesperación y tristeza en mi voz
-No, voy a unirme al ejército y supongo que no podré.
-¡¿ESTAS LOCO?! – grité realmente muy conmocionado por la noticia, alejándome dos pasos para atrás de él - ¡¿El ejército?! ¿Sabes lo peligroso y estúpido que es eso? ¡Tú ni siquiera eres patriota! ¿Por qué quieres algo como eso? Realmente no puedo creer que estés hablando en serio – comencé a hiperventilar y agitarme como antes lo hacía, tenía los nervios de punta, pensar en perderlo...
-No tienes que reaccionar de esta manera ¿puedes calmarte, tweek? – él seguía serio pero yo estaba tan enojado que no podía parar de gritar.
-¡¿Cómo me vas a decir que me calme?! ¡Podrías morir! ¡Yo no quiero que mueras! ¡Oh Jesús! – tiraba de mi cabello mientras mantenía los ojos cerrados.
-No voy a morir. Bueno, sí, podría morir, pero tal vez no ¡¿quién lo sabe?! – seguía sonando tan tranquilo mientras hablaba, y eso me molesto aún más.
-¡¿QUIÉN LO SABE?! ¡Te lo tomas tan a la ligera todo! ¡No pienso dejar que hagas eso! ¡Es una locura! – y no me daba cuenta que esa decisión no me correspondía.
-¡Ese es el problema tweek! – Levantó la voz – Tú no puedes decidir lo que quiera hacer, nadie.
- Pero ¿qué hay de nosotros? – Mi voz bajo su tono, estaba casi quebrada.
-¿Crees que no pienso en eso? Pero si de esta manera reaccionas a algo que de verdad yo quiero hacer en mi vida, entonces no debería haber un nosotros.
Estaba tan cegado por no querer perder a la única persona que tenía a mi lado, que no me di cuenta que estaba perdiéndola con lo que hacía, hasta que ya fue demasiado tarde.
Lo sé, soy cruel. Yo tampoco quería que esto pasara, pero se supone que este fanfic no es románticomiel como yo quería. Aunque pienso escribir uno así.
Jamás dejen que otras personas tomen decisiones por ustedes, no importa cuanto amen a esa persona, si esa persona los ama, respetara lo quieran hacer (mientras no sea un suicidio, supongo).
Por otro lado, después de este evento, esta el capitulo 6 y esa es la continuación. Así que falta muy poco para que acabe esto.
Trataré de subir todo lo más rápido que pueda. ¡Bye!
