N/A: Todas las veces que he intentado actualizar se ha ido la luz, ¿serán los deseos negativos de los NH y SS?, jaja. Nah, es broma, hay que dejar quieto al que está quieto, recuerdo cuando me hacían la guerra. :)
Aquí tiene un capitulo más de esta historia, gracias por los reviews, favoritos y follows. El próximo capitulo ya lo tengo casi listo. Nos leemos pronto.
-Quiero ser el padre-
Capitulo 11
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Hospital de Konoha.
Las dudas y la inseguridad estaban haciendo estragos con la mente de Haruno, hace dos días se había hecho la segunda inseminación con el esperma de Naruto, pero ya el arrebato de felicidad había pasado, ahora estaba preocupada.
Tener un hijo de Naruto podía ser hasta peligroso, ¿que tal si alguien se enteraba que su bebé era hijo del Hokage?, podían intentar secuestrarlo o asesinarlo. Sakura sacudió la cabeza, ya estaba un poco paranoica.
¿Que tal si Ino se enteraba y dejaba de hablarle a ambos?, sacudió la cabeza nuevamente, ella no iba a enterarse nunca, Naruto le había dado su palabra de mantener el secreto y él nunca rompía una promesa.
¿Pero que tal sino estaba embarazada?, eso la ponía muy triste, pero era una alta probabilidad ya que el método que estaba usando era algo nuevo.
Nunca se había usado en personas, sólo en animales como las vacas, caballos y ovejas, con el fin de asegurar la pureza de las especies. Sakura no creía que existiera mucha diferencia, es decir, no se estaba igualando a una vaca.
Simplemente que una mujer en sus días fértiles podía quedar embarazada si los espermatozoides llegaban al lugar correcto tal como pasaba con esos animales, pero ese era otro problema que la atormentaba. El no haber llegado suficientemente lejos con la jeringa.
No quería involucrar a nadie más en un acto que podía ser condenado por los muy creyentes. Incluso ella misma tenía un poco de miedo por hacer algo que iba en contra de la naturaleza.
Haruno se mordió el labio pensando, no quería perder otro mes, quizás lo mejor era pedirle otra muestra a Naruto para asegurase un embarazo, pero… ¿de verdad era una buena idea?, es decir, ¿tener un hijo de Naruto?, aun podía recapacitar y liberar al rubio de su deseo egoísta.
Porque vamos, Sakura estaba consciente que era egoísta querer tener todo los derechos de su hijo ella sola, pero se lo había explicado varias veces a él y estaba cansada de escucharlo decir que su ayuda era desinteresada y que no le importaba tener ese hijo con ella.
En el fondo Sakura creía que Naruto no entendía la importancia de tener un hijo, pero no seria ella quien le daría una clase sobre responsabilidades, más cuando ella quería ser una orgullosa madre soltera. Un nuevo reto.
La pelirosa suspiró, ya se estaba enrollando mucho, lo único que necesitaba para tener un bebé era espermatozoides sanos y fuertes, casualmente Naruto tenia muchos de esos.
—Buenos días Sakura-sama.
Sakura levantó la cabeza y vio frente a ella a una joven que ya conocía, —Buenos días Yurisa-san, ¿como estás?, ¿como te están tratando aquí en el hospital?
—Estoy bien, gracias por preguntar, ¿como está usted?, la estaba mirando desde mi mesa y pude notar que parece algo preocupada, ¿puedo ayudarla? —preguntó de pie frente a la mujer de pelo rosa.
Sakura negó con la cabeza, —no, estoy bien, pero gracias, —movió las carpetas de la mesa dejando un espacio, sabia lo mucho que esa chica la admiraba, no le costaba nada ser amable con sus admiradores siempre y cuando respetaran su espacio, Yurisa parecía ser una joven muy respetuosa y eso le agradaba —toma asiento, —la pelirosa pidió un café para la joven. —¿como te va en el trabajo?, casi no te he visto.
—Gracias, pero no era necesario invitarme un café, no quiero quitarle su tiempo —Yurisa no era muy fan del café, pero por la mujer allí frente a ella se tomaría cien mil amargos cafés, —sé que esta trabajando y no quisiera distraerla.
Se sentó un momento aunque su turno estaba por comenzar, nadie en su sano juicio desperdiciaría pasar algo de tiempo con la persona que más admira en el ámbito profesional.
—Ya he terminado de organizarme, por cierto, pronto comenzaran los cursos, voy a impartir algunos de ellos. —comentó Sakura con una leve sonrisa.
La joven enfermera suspiro desanimada, —lo sé, lo vi en la cartelera informativa, pero ya los cupos están llenos desde hace cuatro meses.
Sakura no se sorprendió, siempre pasaba igual, había escuchado rumores de que incluso reservaban con antelación, los cupos eran repartidos entre las amistades de los empleados del hospital. Algo que le parecía injusto pero no había hecho nada al respecto, hizo una nota mental sobre hacer algo para cambiar eso, lastimosamente ella siempre tenía demasiadas cosas pendientes por hacer y eventualmente lo olvidaría.
Con una vida tan ocupada, debías recordarle varias veces algo para que no lo olvidara.
—Eso tiene solución, —sonrió gradeciendo al mesonero que traía el café de la más joven y otro para Haruno. Luego miró a Yurisa y dijo lentamente como si midiera cada palabra —tengo ciertos beneficios en este hospital, puede que yo solicite una ayudante y puede que si te interesa te pida a ti.
Una sonrisa enorme pareció en el rostro de Yurisa. A Sakura le gustaba tener ese poder sobre las personas. Yurisa no era la primera ayudante que tendría, básicamente elegía a una persona diferente cada año, para darle la oportunidad de aprender un poco más que los demás.
Tenías que agradarle mucho a Sakura para que te tomara en cuenta a la hora de elegir. Seguramente los alumnos de Haruno se enfadarían por elegir a una recién llegada, pero no se atreverían a reclamarle nada.
—¡Woah, woah!, ¿yo su ayudante?, eso seria genial, pero... —su rostro se ensombreció al recordar que no tenia tantos estudios, se había graduado, si, pero en su aldea la educación no era de tanta calidad, —no creo estar al nivel de lo que necesita tener su ayudante y no quiero entorpecer su trabajo.
Sakura levanto una ceja sorprendida por el cambio de humor tan repentino de la joven, —debes tener un poco más de confianza en ti misma, —Sakura tomó una servilleta y su bolígrafo, —te daré una lista de libros para que leas y te vayas preparando. Están en la biblioteca de aquí, habla con la encargada, dile que vas de mi parte, te dejará llevarlos contigo prestados.
Los ojos de la chica brillaron con emoción, ante los ojos de Yurisa, Sakura no tenía ningún defecto, era una mujer independiente, inteligente y exitosa, que a pesar de ser una inminencia, aun conservaba su lado humilde para con los de menor rango.
Realmente la admiraba y nuevamente ese viejo deseo de ser como la legendaria Sakura Haruno volvió a crecer en ella.
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Torre Hokage.
—¿Y en que quedaste con la chica extranjera? —le preguntó el pelinegro.
No es que Sasuke fuese chismoso, eso jamás, él sólo quería estar informado y ofrecer su ayuda, ser un buen amigo. Excusas y más excusas con las que trataba de convencerse a si mismo, no estaba mal tener curiosidad, después de todo era humano y no el dios que años atrás quiso ser.
Naruto sacudió la cabeza mientras tomaba otra carpeta del montón que tenia sobre su escritorio, facturas, informes, solicitudes de misiones ninjas, presupuestos de los próximos festivales, el rubio sólo deseaba salir de su oficina dar un paseo y comerse varios tazones de ramen recién hecho.
—En que debo buscarle un marido, ¿puedes creerlo?, yo, el Séptimo Hokage, el mejor de toda la historia de Konoha, siendo un casamentero.
Sasuke rodó los ojos, —No eres el mejor de todos los Hokages.
Uzumaki lo miró ofendido. —¿que?, tú los viste en la guerra, soy más fuerte que ellos.
—Los dos luchamos juntos, así que no se sabe quien es más fuerte. —le aclaró cruzándose de brazos.
Naruto no dudaba de ser más fuerte que Sasuke, se había contenido cuando lucharon entre los dos sólo porque quiso darle largas a la pelea, disfrutar del momento, lamentablemente luego estuvo cansado y terminó perdiendo un brazo por estúpido.
—Al menos soy el más simpático. —se encogió de hombros y sonrió sellando un papel y posteriormente firmándolo.
—Dicen que el primero era un tipo alegre.
—¿A que te refieres con alegre?, —frunció el ceño, —a que era gay con Madara, —hombre legre era una manera de llamar a los hombres homosexuales en la ultimo país que Naruto visito, —por que tengo entendido que tuvo hijos, la vieja Tsunade es su nieta y no puedes tener nietos sin antes ser padre, y para eso debes tener sexo con una mujer. —lo defendió.
Al decir eso Naruto recordó instantáneamente que Sakura-chan conocía un método para tener bebés sin contacto físico, una locura según Naruto.
Sasuke no sabía en que momento cambiaron de tema por algo ridículo, pero Naruto estaba equivocado y debía corregirlo, o no seria Sasuke Uchiha.
—No precisamente, puedes tener nietos sin haber tenido hijos, ¿no has escuchado de los hijos adoptivos?, aquellos que no son tuyos biológicamente.
Naruto achicó los ojos pensando que Sasuke estaba otra vez queriendo hablarle como si fuese un estúpido que no supiera cosas simples como esa. —como sea, soy el Hokage más guapo.
El rubio no quería perder.
—El otro día Karin comento que el Hokage más guapo era el cuarto, —comentó fastidiando a Naruto, —como sea, eso no interesa, ya ni recuerdo de que estábamos hablando.
—De Yurisa, me dijo que esta trabajando. —replicó cansado.
—¿Aquí en la villa?
—Obviamente, no va a estar viviendo aquí y trabajando en otro país, —se mofó, —ojalá y se olvide de mí.
Quizás su deseo se cumpliría pronto.
Sasuke se levantó, —me voy a casa, he malgastando valiosos minutos de mi vida hablando estupideces contigo.
—Tú comenzaste.
—Tú dijiste la primera tontería, —pensó un momento, —no, dijiste todas.
Naruto rodó los ojos antes de quedar solo nuevamente.
¿Mi padre el más guapo?, eso tenia que preguntárselo a Sakura.
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Luego de terminar su jornada laboral Sakura pasó por el restaurante Ichiraku-ramen para comprar algo de comida, estaba agotada y no tenía ganas de cocinar, no esperaba encontrarse a Naruto allí comiendo frente a la barra.
No estaba solo, estaba Ino también allí. Por más que Naruto lo negara, Haruno seguía encontrándoselos juntos. La pelirosa se acercó a la barra para pedir su orden y para también saludarlos.
—Uh, hola Sakura-chan, Ino y yo no estamos en una cita, nos encontramos de casualidad. —explicó rápidamente.
—No tienes porque darle expoliciones amor, —dijo Ino colgándose del brazo del rubio jugando con los nervios de Uzumaki.
—Es verdad Naruto, hola Ino, tiempo sin verte.
Se notaba cierta tensión entre los tres. En Naruto porque intentaba mantener la distancia entre él y la rubia sin mucho éxito, ya que Yamanaka eliminaba cada espacio que el Hokage dejaba.
Sakura se sentía sumamente incomoda, porque posiblemente estaba embarazada del hombre que su antigua mejor amiga quería, eso la convertiría en una traidora.
—Si, hola, ¿que se siente estar el quinto lugar entre las cien mujeres más poderosas? —le preguntó Ino con cierto tono de burla ya que la habían bajando del cuarto lugar gracias a una princesa.
—Se siente igual que ser yo, —se encogió de hombros, —¿y que se siente estar en el vigésimo lugar? —le preguntó intentando fastidiarla.
Rayos podrían salir de sus ojos, Naruto pensó que se pelearían, y tendría que intervenir, pero las dos mujeres luego rieron con diversión.
—Eres una idiota. —replicó Ino riéndose.
—No más que tú querida —respondió con una sonrisa divertida.
La orden de Sakura llegó pronto y se despidió de los chicos. Naruto resistió las ganas de decirle que la acompañaría, pero sabía que Yamanaka no lo permitiría, al igual que la misma Sakura.
—¿Ves?, no le importó nada vernos aquí en una cita.
—No estamos en una cita. —le respondió tranquilamente mientras degustaba un nuevo tazón de ramen.
Ino sonrió coqueta, —pero podrimos estarlo, —puso una mano en la pierna del rubio y la subió rápidamente, Naruto capturó la atrevida mano antes de que llegará a su entrepierna.
—Debes parar con esto Ino. —le dijo con voz seria, le estaba incomodando mucho la presencia de la rubia.
En el fondo Naruto sabia que todo esto para Ino era un juego, que su insistencia de querer tener algo con él sólo era para molestar a Sakura.
—¿Porque?
—No estoy enamorado de ti. —respondió devolviendo su atención a su comida.
—Genial, yo tampoco lo estoy de ti, pero... —se mordió los labios, —podríamos tener muy buen sexo.
A Naruto no le gustaba encontrarse en esa posición en donde tenía que rechazar a una mujer atractiva, había tenido varios encuentros casuales con mujeres hermosas, pero siempre fuera de Konoha, mujeres de otros países, siempre dejándole en claro que no tendrían nada más que ese momento.
Aunque Ino no le estuviera pidiendo una relación, sabia que meterse con ella arruinaría cualquier esperanza con Sakura, porque la rubia iría corriendo a decírselo a sakura-chan, por aquella vieja rivalidad que se tenían.
—Y nadie tendría que saberlo.
El Séptimo se giró para verla, intentando descifrar si estaba bromeando, de un momento a otro los labios de la rubia estaban en la mejilla del ninja, cerca de sus labios, Naruto se sintió acalorado por la proposición, además de que Ino tenia un cuerpo espectacular.
Naruto negó con la cabeza, —aquí no, —dijo levantándose de la silla, Yamanaka se sorprendió por la respuesta del séptimo, él no la estaba rechazando como esperaba.
¿A que se refería con aquí no?
