Los personajes de Skip Beat no me pertenecen, son propiedad de su creador.


— Diálogo —

"Pensamiento"

*Pensamiento alter ego* (Demonios y hadas mentales de Kyoko / Kuon)


Capítulo 11

— ¿Hay algo que te interese ver? — Dijo mientras continuaba cambiando de canal, apenas miraba la pantalla, solo podía estar pendiente de ese brazo.

—Cualquier cosa— En ese momento apareció en la pantalla una reposición del programa en el que había aparecido su madre. Su expresión cambio radicalmente y no pudo evitar agarrar del brazo a Ren con la mano que hasta ahora sostenía su posición.

Ren al percatarse de la rigidez de Kyoko, y de la presión que sentía en su brazo se apresuró a cambiar de canal. —No sé por qué se empeñan en repetir ciertos programas, hay basura que no merece ser vista ni una primera vez — Se giró y la cogió la cara para que le mirara a los ojos. —Esa mujer, Mogami-san, no se merece que sufras absolutamente nada por ella. — Ante la tristeza de esos ojos avellana, le acaricio tiernamente. —Recuerda que ahora hay mucha gente para la que eres muy importante, que te apreciamos y te protegeremos. — Le susurro.

Antes esas palabras Kyoko sintió como su corazón aleteaba, y sintió como el cofre que lo había tenido encerrado, ya no es que estuviera roto, sino que ahora se convertía cenizas, seguía ahí pero era solo una montículo de polvo. "Tengo miedo…" *¿Por qué? Acaba de decir que eres importante para él.* "Como su amiga…"

—Gracias Tsuruga-san…— Suspiró, soltó el agarre que mantenía sobre el brazo de Ren y, sorprendiéndolos a ambos, no lo devolvió a su posición anterior, sino que se dejo caer ligeramente hasta apoyar su peso sobre el brazo de Ren.

Ren temeroso de decir nada, y que ella se quitara, continuó cambiando de canal hasta que encontró una película de fantasía. Sabedor de que le encantaría, dejó el mando y se acomodo un poco mejor en el sofá, lo que tuvo como resultado que ahora también la cabeza de Kyoko estuviera totalmente apoyada sobre su hombro.

Ambos disfrutaron de la película, Kyoko lloraba y reía junto a sus personajes. Ren simplemente estaba viviendo uno de los mejores momentos de su vida, no había muchos y todos estaban relacionados con ella de algún modo, pero éste era especial, porque era natural, sin ser forzado.

Cuando estaban apareciendo los créditos, Ren se percató de que la respiración de Kyoko se había vuelto más profunda, movió su cabeza ligeramente para comprobar que una vez más se había dormido prácticamente en sus brazos.

"Esto se está convirtiendo en una costumbre…, y cada vez es más difícil dejarla ir" *Pues no la dejes ir! * "Pero necesita descansar…" *Buffff, de bueno empalagas*.

Tras pensárselo un poco más, apagó la tv, la cargó en brazos y subió las escaleras. Empujo la puerta con el pie, pues Kyoko no la había cerrado del todo anteriormente, caminó hasta la cama, la tumbo y la tapó con el florido edredón.

Miró su cara, no parecía del todo relajada, como si estuviera teniendo alguna clase de sueño no del todo agradable. No pudo evitar acariciar sus mejillas, y vio como el gesto de la chica se relajaba sutilmente. Finalmente, y contra todos sus instintos de autocontrol, se inclino sobre ella y le dio un suave y tierno beso en la frente.

Kyoko se removió ligeramente, haciendo que Ren se quedara congelado donde estaba, pegado a su frente. "Si se ha dado cuenta…, estoy muerto".

Pero Kyoko seguía dormida, una sonrisa apareció en sus labios y de estos salieron dos simples palabras: —Gracias Ren.

Ren, algo ruborizado se incorporó y haciendo un verdadero esfuerzo, se separó de ella y salió de la habitación de su amada para entrar en la suya.

Se dejó caer cuan largo era sobre la cama. "Ren! Me ha llamado Ren!" *En sueños* Su parte de Kuon no podía evitar la molestia porque que fuera Ren y no Kuon lo que ella pronunciara. "Venga hombre…, ella no sabe nuestro verdadero nombre" *Aún* "Sí aún, ya sabes que planeo contárselo todo. ¿Pero no lo ves? ¡En sueños, no soy su sempai, ni hay honoríficos, soy Ren! ". Siguió deleitándose con las palabras de Kyoko hasta que se durmió.

A la mañana siguiente ambos se levantaron de muy buen humor. Kyoko había soñado con besos inocentes que hacían desapareces sus problemas y Ren con miles de Kyokos llamándolo sólo por su nombre.

El primero en salir de la habitación fue Ren, esta vez sí se dio un relajante baño de burbujas estilo Cain. Cuando termino se vistió y como no había sentido salir a Kyoko toco ligeramente en su puerta.

Kyoko remoloneaba entre las suaves sabanas de su enorme cama, se sentía completamente descansada. No sabía cómo había llegado hasta la cama, lo último que recordaba era…, la película. "Vaya…, me perdí el final"

TOC, TOC, TOC

—Hola…¿Estás despierta? — Dijo desde el otro lado de la puerta.

Kyoko se bajo la camiseta que se había ido subiendo durante la noche y se sentó en la cama. —Sí, pase—

—¿Tienes sueño? ¿No te levantas?— Le preguntó dulcemente, mientras se acercaba a ella.

—No y sí—Contesto risueña y ante la cara de incomprensión de Ren añadió. — No, no tengo sueño y sí, sí me levanto, solo estaba disfrutando un poco de esta enorme y cómoda cama. — Se estiro como un gatito feliz.

—Jajaja, ya veo. Pero…, si no te levantas…, puede que te pierdas la visita a cierto arroyo que querías ver. — Sonrió con un ligero toque de malicia.

—Qué malo Tsuruga-san…—Kyoko se levantó como una bala, cogió su ropa limpia y se dirigió al baño, donde esta vez, al contrario que su amigo, optó por una ducha rápida. A los diez minutos volvió a su habitación y encontró a Ren mirando por la ventana.

—Tsuruga-san, voy a poner la lavadora, si me da su ropa…, esto…, aprovecharemos más el agua, ¿le parece? — Se acaloró ante la idea de lavar sus ropas juntas. "Es por el bien del planeta".

Ren simplemente asintió con la cabeza, pero siguió mirando por la ventana. Ante el repentino cambio de humor que parecía haber sufrido, se acercó a él y se quedó un poco paralizada cuando vio su rostro.

"Ya lo he visto antes así, está sufriendo" . Cogió su mano suavemente, consiguiendo que por fin la mirara. —¿Qué ocurre Tsuruga-san? — Pero ante su pregunta los ojos de Ren se contrajeron todavía más. "¿Cómo si sintiera dolor?" —Por favor, cuéntame que ocurre. —Suplicó.

—Si te pidiera que hicieras algo por mí, ¿lo harías? — Ante al asentimiento rápido de Kyoko añadió— No te lo pido no como parte de nuestro trato, te lo pido como amigo. —

—Claro…, y como amiga haré lo que necesite. —"Cualquier cosa porque desaparezca ese dolor".

—¿Podrías llamarme solo Ren?—Pidió escuetamente.

Kyoko se quedó congelada. —Pe…, pero… ¿por qué?— Susurró.

"Porque desde anoche me sentía profundamente feliz, y cuando has vuelto a llamarme Tsuruga –san, he caído en un pozo y no puedo respirar…" —Por favor, por favor…, de verdad necesito que no uses mas honoríficos. — Suplicó con voz estrangulada.

Era tal la pena que veía en él que todos los peros, los no debería, hasta su inculcada educción, fueron descartados inmediatamente. Dejando salir a la Kyoko que amaba a ese hombre y no podía vivir viéndolo sufrir. "Y menos, si como parece, tengo en mis manos un modo para impedirlo". —Sí, Ren, si de verdad lo quieres…, lo haré.

—Gracias, gracias, gracias…— Suspiró aliviado.

—De nada Ren. — Tímidamente levantó su mano y la puso contra su mejilla, él inmediatamente respondió presionando más su cara contra la mano. — Y… ¿tú me llamarás Kyoko? — *Quéeeeeee!* "Puffff…, yo qué sé…, me ha salido solo".


Continuará…

Gracias por sus comentarios, Hoy voy a estar fuera pero intentaré, aunque sea tarde subir uno más.