La siguiente historia es una traducción del fanfic Another de la autora DemonHeart42, todo el crédito le pertenece única y exclusivamente a ella, yo sólo pedí su autorización para traducirlo al español.

Hiro Mashima es el dueño de Fairy Tail. Todo esto es por mero entretenimiento, tanto mío como de ustedes. Espero les guste.

POV: Point Of View (Punto de Vista)

La letra cursiva son pensamientos o recuerdos (flashbacks)


Capítulo 11

P. O. V. General

– ¿Te retiras por está noche? – Porlyusica pregunta, sin molestarse en despegar la mirada de los archivos que está revisando, suena aburrida.

Mirajane asiente con la cabeza, una sonrisa de satisfacción adorna sus labios, – Sí – responde alegremente como hace habitualmente, – se suponía que debía salir más temprano, pero me quedé atrapada con el papeleo. Sólo espero no haberme perdido la cena de nuevo – dice mientras arroja su bolsa al hombro, ganándose un rígido asentimiento por parte de la médico de cabello rosa.

– Ya casi es el cumpleaños de Elfman, ¿verdad? – pregunta la doctora mirando el calendario en la pared, que tiene una imagen pintoresca de la vista de una playa con un sol glorioso en el fondo.

– Él va a cumplir dieciocho en un par de semanas, – dice Mirajane con la emoción brotando de ella, – el plan es llevarlos a él y Lisanna a Crocus por esa misma ocasión – explica alegremente moviéndose alrededor del escritorio para retirarse.

Porlyusica sonríe, un espectáculo tan raro que anima a Mirajane aún más, – Recuerdo cuando los vi por primera vez a los tres, – la anciana suspira mientras que cierra los ojos, parece dejar que los recuerdos corran por su mente, – sólo tenías doce años cuando los llevé a vivir conmigo, ¿no es cierto? – pregunta nuevamente, mirando a la bella chica de pelo blanco que se inclina sobre la mesa, con la cabeza apoyada sobre sus manos de forma soñadora.

– Usted nos acogió después de que nuestros padres fallecieran en ese terrible accidente de coche. – susurra recordando los acontecimientos como si hubiera sido ayer cuando ocurrieron – Una vez que entré a la preparatoria nos mudamos a Fairy Hills después de que fue completado y ahora tenemos nuestra propia casa. –

– Cómo ha pasado el tiempo – la mujer de más edad suspira mirando detrás de Mirajane a nada en particular. Los pasillos del hospital están casi vacíos aparte de unas cuantas enfermeras y trabajadores de limpieza aquí y allá en caso de que una emergencia se presente. – Mirajane, – la aludida observa a la única familia no consanguínea que le queda, – por favor, cuida de ti misma y de esos otros dos mocosos – dice Porlyusica con un brillo triste en lo profundo de sus ancianos ojos rojos.

Mira ríe de forma cariñosa preguntándose qué estaba pasando con la doctora, – No permitiría que fuera de otra manera – dice antes de abandonar la oficina y dirigirse hacia la salida más cercana, – Buenas noches, la veo por la mañana – y con un último saludo camina fuera de las puertas corredizas hacia el frío de la noche.

De vuelta en el hospital, corre una sola lágrima sobre la generalmente bien compuesta cara avejentada de la médico.


P. O. V. Lucy

Mi pluma da golpecitos repetidamente sobre la mesa con un ritmo constante a medida que leo la tira de papel que me mira burlonamente. Después miro por la ventana de la habitación hacia el cielo nocturno. Detrás de mí escucho a Wendy y su amiga Chelia (una niña de la misma edad que mi prima con el pelo corto de color rosa y ojos azules chispeantes) charlar afanosamente y leer mis revistas, platicando acerca de los diversos modelos y actores y películas próximas.

Suspirando, veo nuevamente el papel que Loke me dio anoche, sintiendo mi cabeza nadar dolorosamente en círculos. En el papel se lee:

Princesa, sé que sabes las primeras cinco reglas, así que aquí están las cuatro últimas en caso de que Natsu no te las haya explicado todavía.

Regla 6: No camines sola con extraños

Regla 7: Quédate en casa y no salgas por la noche

Regla 8: No aceptes respuestas cuando ni siquiera has hecho una pregunta

Regla 9: Siempre se consciente de que te están mirando

Esa última todavía me pone la piel de gallina, no importa cuánto trate de sacarla de mi cabeza. También es la que tiene más sentido ya que los ojos que he sentido observándome han vuelto con una fuerza que tiene al límite mis nervios.

– Lucy, ¿qué estás haciendo? – Levantando la vista de la nota, me vuelvo para encontrar a las dos chicas mirándome con expectación, una extraña expresión en el rostro de ambas – ¿Natsu y tú están saliendo? – Chelia pregunta, con un brillo malicioso brillando en sus ojos azules y si estuviera bebiendo agua, probablemente la habría escupido toda en mi escritorio.

– ¡¿Q-qué?! – Grito, dejando caer la pluma en la mesa y casi me caigo de la silla, – N-no, so-sólo somos a-ami-amigos, – tartamudeo, sintiendo mi cara arder más, una vez que las niñas empiezan a reírse sin control en el suelo, – ¿Por q-qué piensas tal cosa? – mentalmente maldigo mi incapacidad de completar una sola frase sin tartamudear, parece que estoy tratando de ocultar algo.

Malditas pre-adolescentes y sus preguntas indiscretas que te atrapan en el momento equivocado.

Sin dejar de sonreír y burlándose en ellas, ambas niñas regresan su atención a la revista que estaban viendo anteriormente.

¿Cómo es que terminé siendo niñera?


P. O. V. Natsu

– ¡ALÉJENSE DE MÍ! – un desgarrador grito corta el aire cálido de la noche, – ¡DÉJENME SOLA! –

Un suspiro a mi derecha me hace girar hacia Gray, que se esconde dentro de las sombras junto conmigo, la mirada cansada que me da es comprensible, es la mirada que todo el mundo aquí comparte. Niego con la cabeza, frenando el impulso de gemir de frustración mientras regreso mi atención a la mujer que no deja de correr, sintiendo mi corazón apretarse con dolor.

Mirajane corre por el callejón en que la hemos acorralado, buscando inútilmente una manera de escapar de nosotros. Ella sabe que la queremos; sabe qué es lo que queremos, pero aun así sigue corriendo. No sabe quiénes somos, su temor no le permite entender que queremos ayudarla, y no entiende que ya ni siquiera está viva, al igual que los otros.

– ¿Qué quieren de mí? – pregunta una vez que su camino queda bloqueado por una valla. Todos saltamos de los tejados de los edificios circundantes y la rodeamos lentamente sin dejar la seguridad de las sombras, lejos de su vista, – no tengo nada de dinero ni nada caro conmigo, así que por favor déjenme en paz. – Lágrimas caen por sus pálidas mejillas, el pelo y la ropa están hechos un lío por tratar de correr a través de unos arbustos para alejarse de nosotros. Su zapato derecho ya no está y su suéter rosa está roto y sucio de la infinidad de veces que se cayó mientras huía. Esta extraña visión de ella, una apariencia que está lejos de ser la verdadera Mira que conozco, hace que sea mucho más fácil para mí terminar mi trabajo, aunque sigue siendo igual de desgarrador.

– Lo siento Mira, pero sabes muy bien que no es por eso que estamos aquí – la voz sombría de Juvia corta a través del pesado silencio como un filoso cuchillo, en especial cuando no habla en tercera persona como normalmente hace.

Los ojos de Mirajane se abren mientras mira a su alrededor, lucen salvajes y un poco locos bajo la única luz del callejón por encima de su cabeza, – ¿Ju-Juvia? – su sorpresa dispara a través de mí como una bala perdida y puedo escuchar claramente a los otros inmutarse a mi lado.

La mujer pelo azul emerge de las sombras, su expresión vacía mirando a la peli blanca cuyos sollozos crecen mientras se hunde lentamente en sus rodillas. Sus ojos azules, que alguna vez estuvieron tan llenos de vida y una fuerte determinación, están destrozados y rogando a la mujer más joven que está delante de ella. Ver esto hace que mi estómago se revuelva y amenazando con perder mi cena, pero me contengo permaneciendo inmóvil junto con los otros que sólo observan.

– Ju-Juvia, – Mirajane jadea, su aliento sale en cortas respiraciones rápidas. – Por favor, no hagas esto, – suplica, lágrimas gruesas escapan del borde de sus ojos – te lo ruego, por favor no lo hagas. –

Los ojos de Juvia Lockster se endurecen cuando da un paso adelante, lejos de las sombras que la envuelven como si no estuvieran dispuestas a dejarla ir. El repiqueteo de sus tacones rebota en las paredes del callejón como el tik tak de un reloj que parece contar los segundos de lo inevitable. Una vez que llega junto a la chica de ojos azules se detiene y coloca ligeramente su mano sobre la blanca cabellera como si estuviera tocando a un niño pequeño que ha hecho algo malo. No podemos verla, pero la expresión de Mirajane se ve esperanzada mientras mantiene sus grandes y temerosos ojos en la mujer delante de ella.

– Lo siento Mira. – Es la única cosa que dice Juvia, lo único que hay que decir. Los ojos de Mirajane se ensanchan con miedo y comprensión y, antes de que pueda gritar ya sea por ayuda o terror, todos volvemos la cabeza justo cuando el sonido de un disparo resuena en el aire cómo una bomba al ser detonada.


P. O. V. Lucy

– Lucy, ¿qué vamos a hacer mañana? – Wendy pregunta desde el otro lado de la mesa de la cocina mientras mastica feliz su rebanada de pizza de pepperoni.

– Sí – Chelia dice con un chillido, saltando arriba y abajo en su asiento con emoción – ¿Dónde vas a llevarnos? –

Miro a las niñas con cansancio ya que ambas al parecer se quedaran a dormir esta noche y mañana tengo que cuidarlas de nuevo hasta que sus padres las recojan por la tarde. Al mirarlas sé que es un hecho que probablemente no dormiré mucho esta noche.

Cerrando mis ojos, pensando, apoyo mi cabeza en mi palma con el codo descansando sobre la mesa, mientras me quiebro el cerebro por algo que hacer mañana, pero realmente nada viene a mi mente. – Bueno, puesto que tan sólo he estado viviendo aquí durante casi dos meses y apenas he salido de la casa para ir a cualquier parte, no sé a dónde llevarlas, – a continuación, abro los ojos para ver a las niñas, – además, también está el hecho de que no tengo un coche o dinero para que comprar nada. – Después comemos en silencio y me siento mal por no ser capaz de llevarlas a pasear mañana, hasta que una idea surge en mi cabeza. – Ya sé lo que podemos hacer mañana, – digo, haciendo que ambas me vean expectantes – ¿por qué no vamos a nadar al lago? Escuché que el clima será perfecto mañana. –

Las dos pre-adolescentes se animan y charlan entre sí con entusiasmo, diciendo lo afortunadas que son ya que, casualmente, trajeron sus trajes de baño con ellas. Siguen hablando entusiasmadas sobre nuestro viaje de mañana, incluso después de que terminamos de comer siguen la conversación en la sala de estar. Recojo los platos y los coloco en el fregadero antes de empezar a lavarlos. Mientras lavo, escuchando con atención la charla de las niñas en la habitación contigua, escucho un ruido por encima de mi cabeza.

Cerrando la llave del agua, volteo hacia arriba sólo para ver el techo y la luz parpadear tan suavemente que casi es imperceptible. Me giro de vuelta hacia el fregadero cuando escucho un golpe en el segundo piso y mi corazón se detiene por una fracción de segundo, sobre todo porque nadie más que Wendy, Chelia y yo estamos en casa. Además, Natsu dijo que no vendría hasta mañana.


P. O. V. Natsu

Después de que el timbre en de mis oídos se detiene, vuelvo la vista para ver a Juvia caminar hacia nosotros lejos del cuerpo magullado, su expresión compuesta no permite que una sola emoción se filtre. Camina hacia donde Gray está de pie, a unos pocos metros de distancia, mientras que los demás se acercan a ella para dar y recibir consuelo.

Nadie se mueve ni dice nada, cada uno procesa lo que acaba de pasar a su manera, pero nadie llora. Simplemente no está permitido llorar, no importa quién es o cómo se hace. Es sólo una de las ventajas de tener este cruel trabajo. Puedes sentir, pero que no puedes demostrarlo, no importa cuánto quieras gritar o destrozar algo.

El sonido de un teléfono perfora el silencio, haciendo saltar a todos y girar hacia la fuente. Juvia busca a través de la parte interior de su abrigo y saca un pequeño teléfono plateado que suena con insistencia. Comprueba el identificador de llamadas antes de hacer clic en un botón y poner el teléfono cerca de su oído dando un seco – Hola, – La vemos interrogantes sobre cuáles son nuestras nuevas órdenes. Los segundos parecen alargarse a minutos mientras esperamos en un tenso silencio, viendo como los hombros de Juvia se tensan como si la hubieran golpeado justo entre los omóplatos, – ¡¿QUÉ?! – Grita en el teléfono, – Pero eso es imposible. Juvia pensó que usted había decidido que ella no era una amenaza – pregunta, levantando la voz una octava mientras trata de controlarse a sí misma. Siento que mi corazón se acelera ante la imagen de Juvia perdiendo la compostura, instintivamente miro hacia el lugar donde el cuerpo de Mirajane debería de estar, pero no se ve nada más que no sea una mancha roja en el suelo, – Ju-juvia comprende, – la voz de la peli azul me alcanza y ahora suena más tranquila que antes. Me doy la vuelta para encontrar sus ojos fijos en mí con una mirada dolorosa en ellos, – Natsu… – pero no le doy tiempo a que termine, doy la vuelta y corro hacia donde mi corazón me guía.


P. O. V. Lucy

– Voy a subir por una película, – les digo al pasar rumbo a las escaleras.

– Oh, ¿podemos ir? – Chelia pide, moviéndose rápidamente hacia mi lado y tomando mi mano entre las suyas, – Quiero ver si tienes buenas películas, – me dice con una amplia sonrisa y yo asiento mirando a Wendy.

– ¿Vienes o prefieres esperar un poco aquí abajo? – le pregunto y corre a mi lado tomando mi mano libre. Las tres subimos las escaleras con torpeza tomadas de la mano y, cuando siento sacudir la mano de Chelia, me doy cuenta de que las niñas están un poco calladas. A medida que subimos veo cómo sus ojos buscan en el rellano con precaución, casi como si estuvieran esperando a que algo saliera y las atacara. Eso debe significar que también escucharon los ruidos de antes, y a pesar de que podría ser peligroso ir y seguir los ruidos extraños procedentes del piso de arriba, estoy un poco contenta de que se ofrecieran a venir conmigo.

Esta es una idea tan estúpida, me digo medida que nos acercamos al rellano, ¿no has aprendido nada de las películas de miedo? No debes de ir hacia el extraño ruido si no alejarte de él.

Me abofeteo mentalmente ante lo estúpido de esta idea y estoy lista para girar y salir pitando de la casa por la puerta principal, pero las dos chicas parecen estar guiándome por las escaleras en contra de mi voluntad. Intento frenar, pero siguen arrastrándome hacia arriba hasta que estamos directamente en el rellano y el pasillo que muestra todas las habitaciones en el segundo piso está a la vista. Una vez que estamos ahí Wendy y Chelia liberan mis manos, parecen un poco contrariadas sobre si se deben avanzar o huir como yo quiero.

Llegamos a mi habitación, y fuera del sonido del aire acondicionado que silba por encima de nosotras, no hay otro ruido que indique que haya alguien más en la casa. Abro la puerta y camino dentro, encendiendo las luces a mi paso para descubrir que, en efecto, está vacía. Suspiro aliviada, sintiendo como mi corazón corre sin control.

Me vuelvo hacia las niñas para llamarlas cuando escucho a Wendy gritar y luego algo duro golpear el piso. Inmediatamente las señales de alarma se activan dentro de mi cabeza mientras me vuelvo a tiempo para ver a Chelia cerrar la puerta de mi habitación y escucho el clic que indica que la puerta ha sido bloqueada. Corro hacia ella y golpeo la dura madera con mis puños, siento como la desesperación comienza a asfixiarme de a poco, – CHELIA, – Grito mientras continúo golpeando contra la puerta, – ¡CHELIA, ABRE LA PUERTA EN ESTE INSTANTE! – Golpeo más duro usando todo el peso de mi cuerpo, mi hombro lesionado grita del dolor, – ¡CHELIA! –

– Lo siento Lucy, – su voz suena suave y amortiguada cuando me detengo y noto lágrimas derramarse por mis mejillas, – pero te lo advirtieron, ¿no es así? – Me congelo, sintiendo como toda la sangre abandona mi cara cuando una sola regla resuena a través de mi cabeza como un cántico enfermo, que no te atrapen, que no te atrapen, que no te atrapen, saltando dolorosamente alrededor de mi cabeza, – Deberías de haber escuchado y haberte mantenido al margen, –

– ¿De qué…–

– Tú sabes de lo que estoy hablando Lucy; tú sabes muy bien de lo que estoy hablando. –

Antes de que pueda comenzar a gritar y golpear la puerta de nuevo, siento una brisa fresca golpearme por detrás, y el sonido chirriante de una bisagra hace que me gire para ver un ojo negro con un brillante iris violeta que mira hacia mí de forma siniestra. Comprendo en ese mismo momento que probablemente puedo morir en las manos de este aterrador sujeto desconocido.


¡Chelia es mala! Bueno no, ¿o sí? ¿Qué piensan? ¿QUÉ LE PASÓ A LUCY?

En cuanto a las preguntas, realmente nadie respondió correctamente como ya se dieron cuenta, pero se aprecia el intento...

Gracias, mil gracias por sus comentarios, me suben los ánimos!

Estoy de prisa así que no hay mucho que decir..

Cuídense