Los personajes no me pertenecen, son de la gran SM. Yo solo juego un poco con ellos haciéndolos protagonistas de una historia que se me ocurrió enteramente a mí.


Ninna.

Edward pov.

Más de seis meses ya habían pasado de aquella fatídica noche en Los Ángeles, y desde que me propuse olvidar a Isabella Swan.

Y al menos tres meses de vivir en un estado de inercia total, dejándome llevar por la marea de los viajes del elenco alrededor del mundo, promocionando la ya archi- exitosa película que acabábamos de filmar.

Solo había una cosa a la que no le encontraba sentido: la locura de las fans.

Mi cabeza explotaba con los chillidos de las chicas en cada ciudad a la que arribábamos, a veces en parejas, otras en pequeños grupos del cast, ya que la producción nos dividía para abarcar más ciudades a la vez.

Lo mismo siempre en cada ciudad… y no podia entenderlo porque... yo ni siquiera tenia un papel principal...

Lo único que había cambiado desde entonces, era que en vez de la fiel compañía de Thomas en aquellos viajes, ahora, cada vez que podía, mi acompañante era Ninna.

Ella se había convertido en mi sombra, -y eso fue más por una necesidad mía que por la tan temida obsesión que creía ella tendría aun por mi.

La que ahora ambos recordábamos entre risas.

Ella volvió a llamarme cuando regresé a Londres luego de terminar la última etapa de rodaje, al menos la mía, ya que la saga continuaría al menos por tres películas más...

Salimos juntos unas semanas después de la primera vez que nos vimos a mi regreso, y las salidas se repitieron unas cuantas veces más.

Las cosas eran un poco distintas ahora, porque la gente solía reconocerme después de tanta promoción, y las preguntas de los paparazzis -que ahora esperaban por mi a la salida o entrada de cualquier evento- no tardaron en llegar.

No habíamos definido demasiado los bordes de nuestra "relación", así que la única respuesta que dábamos era que "salíamos simplemente", y ambos dejábamos el resto de las especulaciones en sus manos, ya que ninguno de los dos teníamos nada que perder ni nadie a quien herir con "lo nuestro".

Pero yo sabia con absoluta certeza que, si tenia que resumir lo que teníamos con Ninna, solo necesitaba de tres frases para hacerlo:

"Nos habíamos vuelto cercanos".

"Era fácil hablar con ella". Y,

"Era fácil no hablar "de ella" también, estando en su compañía".

Lo cual, en ese momento, era más que suficiente para mí.

Ninna tenía su propia vida y sus propias ambiciones, y no pretendía demasiado de mí más que compartir algunos de sus dias en las semanas que ella tenia libre entre un contrato y otro.

y también algunas de mis noches.

Estar con ella me hacia bien, a diferencia de Thomas, que por alguna razón durante el ultimo tiempo, su presencia para mí se había convertido en sinónimo de "recordemos a Bella".

Y yo había prometido no hacerlo.

Y el hecho de que mi amigo también tenia una vida además de aguantarme, había logrado que le pidiese que, salvo que él tuviera ganas de viajar porque le interesaba conocer la ciudad donde estaríamos promocionando la película, hiciera su vida, ya que no estaba obligado a ser mi acompañante para siempre.

Por esa razón pasábamos bastante menos tiempo juntos, y eso favoreció a que nuestra amistad sobreviviera, y a que mi relación con Ninna se profundizara con el correr de los meses.

Dos meses fueron todo lo que necesité luego de llegar a casa para dar con el departamento que quería para mí.

No era para nada de lujo. Ni siquiera estaba en ninguno de los barrios más caros de la ciudad.

Al contrario, era más bien pequeño, sencillo, sin terraza, y con una gran ventana en la sala que daba al tejado.

Tal como me lo había imaginado.

Y no estaba demasiado lejos de la casa de mis padres tampoco, ni del barrio de mis amigos de toda la vida.

Mi madre y mi hermana, aun un poco a regañadientes de mi decisión de dejar la casa tan rápido, me ayudaron a instalarme luego de comprar los muebles mínimos, y de asegurarse de que tuviera al menos las cosas indispensables para desenvolverme en el.

Apenas estuvo todo listo, me instalé allí.

Aunque seguía pasando mucho del tiempo cuando estaba en Londres con Mark, y con Thomas en sus departamentos, ensayando y puliendo nuevas y viejas composiciones.

Pero en las noches, y sobre todo durante el verano, me encantaba sentarme en aquel ruinoso tejado y contemplar la ciudad, echando mi mente a volar…

Tal vez esos eran los únicos momentos en que me permitía pensar y sentir libremente…

Y admitir, solo para mi mismo y solo en mi mente, cuánto echaba de menos aquellos ojos cafés, y esa sonrisa franca que había traspasado mi alma sin solución.

Pero mi secreto estaba a salvo, entretejido solamente en las letras de nuevas canciones, un poco menos oscuras, y tal vez un poco más dulces… pero donde todavía volcaba todos mis sentimientos por Isabella Swan.

Y mi euforia por Ninna…

Porque bueno, el resto del tiempo, ella estaba resultando bastante eficiente en mis esfuerzos por olvidar.

Hasta una noche cualquiera… en la que un simple incidente removió todo mi mundo.

-disculpa… ¿me firmarías la revista? ¡No puedo creer que estés aquí!

Estábamos en el pub de siempre, donde solíamos tocar nuestra música también, a pocas calles de mi departamento.

Acababa de llegar a Londres luego de una extensa gira de promoción, y por fin nos reuníamos todos a tomar unas cervezas.

Thomas estaba aquí también, después de un par de meses de vernos muy esporádicamente, ya que llevaba un tiempo intentando abrir su camino en la actuación. Y había progresado bastante, a pasos pequeños, pero que lo mantenían fuera de casa por algunas semanas.

En el apretón sincero de su mano al encontrarnos había más que su escueto saludo.

-es tan bueno verte Edward…

No me paso desapercibida la rápida mirada de aprobación que me dio al hecho de Ninna, que por supuesto me acompañaba esa noche, estuviera tomada de mi brazo en la mesa donde nos encontrábamos.

Casi podía decir que me sentía feliz.

Amaba la paz de Londres y de mis lugares habituales, donde a la gente no parecía importarles que yo ya fuera famoso y que mi cara estuviera en las tapas de las revistas que hojeaban junto a mi en algún puesto de diarios, y me hacia feliz que aun pudiera caminar tranquilo por las calles y sentarme en un bar cualquiera a beber tranquilamente con mis amigos y mi novia, porque era muy raro que alguna chica nos interrumpiera para pedir un autógrafo…

-claro, ¿Cómo te llamas? –pregunté con una sonrisa. La chica creo que hiper ventilo al verla, y con un hilo de voz apenas dijo

-Kate… soy de Nueva York…

-muy bien… Kate, -dije, apoyando la revista en el pequeño espacio de la mesa mientras buscaba un lugar en la foto para firmar y que fuera legible…

Era una revista de cine, y no recordaba haber tenido ninguna entrevista últimamente, pero me di cuenta que se trataba de la sesión de chismes, ya que la foto era mía y de Ninna, a la salida de un evento reciente.

Todo iba perfectamente bien, hasta que por alguna razón, al terminar de firmar, la revista algo distraído por la conversación en la mesa y las risas tímidas de la chica, la revista casi se me cayó y se abrió, o las páginas se giraron y un titular llamó poderosamente mi atención.

"Bella Swan ¿comprometida?"

Algo crujió en mi pecho al leer aquellas palabras, y sin darme cuenta de lo que hacia, volví a tomar de un modo algo brusco de las manos de la azorada chica la revista, y leí rápidamente el resumen de la entrevista a Mike Newton…

…Quien se encontraba filmando su nueva película en Australia en estos momentos, y contaba con entusiasmo y lujo de detalles su reciente compromiso con la belleza de los Angeles, Isabella Swan, en la fiesta de su cumpleaños número 16, unas semanas atrás…

....

-Edward, cariño… ¿Qué haces? –la voz de Ninna provenía de algún lugar lejano en mi cabeza mientras todo se desmoronaba en mi interior.

-¡Edward! …¡La chica quiere su revista!-dijo mas fuerte en mi oido.

Mi brazo se sacudió al percibir su agarre y la mire, dándome cuenta de que todos en la mesa habían vuelto su atención a mí…

No otra vez…

-eh… yo…lo siento,- dije apenas en un balbuceo y le devolvi la revista a la chica, quien se alejo de ahí mirándome algo raro.

Todos estaban mirándome ahora, esperando algún tipo de explicación supuse, pero no encontraba nada que pudiera decir…Tome mi vaso de cerveza de la mesa, y luego de llenarlo hasta el borde lo bebí completo, casi sin respirar.

Necesitaba salir de ahí.

El lugar estaba cada vez más lleno y de repente sentía una extrema necesidad de aire.

Me puse de pie.

-¿Edward? –Ninna otra vez.

¿Desde cuando se había puesto tan controladora?

-baño. –dije, avergonzándola, y sabiendo que no iba a seguirme.

Tome por el pasillo que iba al baño y aprovechando el gentío, me escabullí por la puerta de servicio que daba a la parte trasera del bar.

y al callejón que llevaba a mi departamento.

Necesitaba desesperadamente mi terraza.

Pero cuando llegué a mi departamento, la laptop sobre la mesa capto mi atención, y luego de más de seis meses de no hacerlo, cedí al impulso que había dominado por tanto tiempo y escribí aquellas dos palabras en el buscador del google.

Isabella swan

No se cuanto tiempo pase atiborrando mi cabeza con sus fotos, y leyendo cada chisme y cada rumor publicado sobre su vida y su relación…

Para darme cuenta de que todo este tiempo había vivido en una completa ilusión…

Yo nunca la había olvidado. Jamás podría sacarla de mi mente.

Era un maldito enfermo obsesionado… no encontraba otra explicación a lo que me pasaba con ella…

Empezaba a odiarme a mi mismo.

Con rabia, revolví la despensa y la heladera, vacía a causa de mi reciente viaje, en busca de algo que tuviera alcohol.

Bebí de una botella que encontré hasta que perdí la conciencia…

Aunque no lo suficiente como para oír a Tomas irrumpiendo en el departamento, y sus gritos reprochándome por mi tremenda desconsideración, y por plantar a Ninna como lo había hecho, delante de todos mis y sus amigos…

-no puedo creer que lo volvieras a hacer Edward…

-¡me importa un carajo Thomas!… -le había gritado en respuesta. -Nina y todos se pueden ir a la maldita mierda…!

-¡cuando piensas dejar de tirar tu vida por esa niña estupida Edward! ¡Crees que no me di cuenta! ¿Cuánto tiempo crees que tarde Nina en notarlo? De verdad creí que lo habías superado…yo estaba feliz por ti amigo… pero veo que me equivoque…sigues siendo igual de patético.

-entonces lárgate de aquí, nadie te pidió que vengas, nadie te pide corras detrás de tu patético amigo…-rugí, arrojando la botella vacía contra la pared.

….

Si creía que aquello no había sucedido, que solo había sido un mal sueño, el dolor de cabeza por la mañana y el rostro de Ninna con los ojos enrojecidos mirándome desde la silla al lado de mi cama me quito toda duda.

-¿Qué haces aquí? -Pregunté, sorprendido. -¿Que hora es?

-demasiado tarde… para desayunar…-dijo, con un tono amargo, y contradictoriamente me tendió una taza de café y dos aspirinas…

o ella hablaba raro…o no escuche con claridad…

Me incorporé para tomar la taza y las aspirinas y mi cabeza pareció estallar.

-yo lo siento…no se que me paso…-dije, mirando el desastre alrededor, mientras masajeaba mis sienes con desesperación.

Al parecer había arrojado algunas cosas más que la botella de licor anoche.

-yo creo que sí tengo una leve idea…-murmuró Ninna, mirando mi laptop que seguía encendida en la mesa.

Rayos…no.

Me bebi de un trago el café, algo me decía que iba a necesitarlo.

-todo este tiempo Edward… todos estos meses preguntándome por que nada de lo bueno que sucede contigo te alcanza…por que yo no te alcanzo. Porque siempre esa sombra en tu mirada…por que rayos no eres feliz…-dijo ella después de un incomodo silencio.

-Ninna.

-no… déjame hablar Edward. Fui honesta contigo. No me importo que no quisieras mas, no me importo ser… esto… todo este tiempo, pero no puedo dejar de sentir que… me usaste.

- yo jamás te prometí nada… nosotros nunca hablamos de sentimientos…no parecía importarte que las cosas fueran así…-me defendí.

-y no me importaba, porque yo te lo dije… que estaba demasiado dañada como para querer alguien, como para asumir una relacion… que solo me gustaba estar contigo, que lo pasábamos bien juntos sin nada mas… que no esperaba nada mas que lo que me dabas…

-¿entonces…?

-que nunca tu confiaste en mi… que nunca me dijiste que en realidad amas a alguien mas… yo no te use para olvidar a nadie Edward…nunca te bese para no pensar en alguien mas…solo me estaba dejando llevar un poco…disfrutando del paseo… buenos momentos…Ni siquiera buscaba que te enamores de mi…

-¿Qué quieres que te diga? Lo siento… nunca pensé…

-¿nunca pensaste que me enteraría?

-tal vez… -admití.

-eres patético Edward.

-gracias, tal vez podrías formar un club con Thomas y…

-¡estoy hablando enserio! ¡Me importas Edward! Llevo horas pensando en todo esto… preguntándome ¿por qué rayos en vez de ser tan patético no luchas por ella? Si la amas tanto…juraría que ella ni siquiera se imagina lo que sientes…

-¿Qué sabes tu? ¿Eh?

-¡que llevas años soñando con una mocosa que te mintió! –gritó con rabia.

Y mi sorpresa fue mayúscula…

-¿tu?..¿Tú lo sabes?

-¡como para no! ¡Me ignoraste, deje de existir para ti hace tres años! ¡Justo después del maldito días en que esa niñata entro al teatro y se te metió por los ojos!

-pensé que habíamos superado la etapa de la obsesión…-dije, sarcástico.

-¡claro que la supere! Maldición Edward… jamás comprendes nada…

-¿Qué tengo que comprender? ¿Que revisas mis cosas mientras estoy durmiendo y por eso sabes que es ella? ¿Que odias a la niña que se atravesó en tu camino años atrás y me apartó de ti?

- escúchate por un segundo… no puedo creer…Dios… estas tan equivocado… YO fui la que nunca pensó que tu obsesión por ella era lo que me impedía llegar a ti realmente… ¡te equivocas tanto Edward! ...¡no tenia idea de que todo este tiempo era ella!…Admito que si, que lo que tenia contigo era obsesión… pero YO SI conocí el amor después de eso, ¡estuve por casi dos años con alguien mas!…y después…cuando volví a verte…-ella bajo la vista y se interrumpió un momento, dudando de continuar.

-¡Es solo que me da rabia que no sientas lo mismo por mi, y que lo malgastes en alguien que ni siquiera lo imagina!-exclamo, para luego suavizar su tono. -…no te lo mereces Edward… como yo no me merezco esto…

-Ninna… -me acerque a ella sin saber que hacer…-realmente no se que decirte. No sabes cuanto valoro todo lo que has hecho por mi en este tiempo… cuanto aprecio lo que fuiste, lo que eres en mi vida… te juro que no era mi intención… jamás quise usarte ni lastimarte…soy un imbecil…pero es verdad…no me di cuenta de lo que hacia en mi desesperado intento por olvidar…

-que obviamente no funcionó.

-no. No funcionó.

-porque bastó con una simple foto en una revista para que estés así... mírate Edward…

¿Cómo podía decirle que no era una simple foto?

Que era la maldita posibilidad…la maldita posibilidad de que ella cometiera una locura y se casara con aquel imbecil… y sin que yo ni siquiera tuviera la oportunidad de verla, aunque sea una vez.

….La posibilidad de que fuera demasiado tarde.

-supongo que no querrás volver a verme después de esto.-dije, sabiendo que seguir con lo que fuera que habíamos tenido en este tiempo ya no tenia sentido.

-supones mal…quiero volver a verte, quiero verte bien, quiero verte hacer algo por lo que sientes, quiero verte luchando por ello… quiero saber que eres feliz…No soy tan egoísta Edward… y si no lo haces, sí que me decepcionaras tanto… y eso va a doler muchísimo más que saber que nunca me amaste ni siquiera un poco.

-eres… yo de verdad Ninna, pienso que eres una hermosa y buena mujer…y que te mereces a alguien muchísimo mejor que yo.

-¡eso ya lo se!… solo te estaba dando el privilegio de que te dieras cuenta… ¡Misión cumplida Cullen! Además… de todas maneras iba a despedirme hoy…

-¿Despedirte?

-si… aunque me hubiera gustado que fuera de otra manera… un poco menos amarga y mas…personal.-ronroneo, haciéndome sonreír a pesar de todo, y reconocer que era precisamente por esa capacidad que tenia de hacerme sonreír en los peores momentos, que yo la apreciaba tanto.

-pero ya no vale la pena…seguir contigo seria como meterme con un tipo casado…ya no podría sabiendo lo que se…

-bueno…eso es… no se que decir…se oye un poco extraño…

-el asunto es que me contrataron en Paris, Edward. ¡Me acaban de confirmar que tengo trabajo por un año allá!…y se que si no tienes compromisos querrías ir a verme… pero había pensado que lo mejor era dejarlo así…y si cuando aquello termine nos volvemos a ver y todavía piensas que…

-entiendo…

-que bien…eso l hace mas fácil terminar con esto ahora. –dijo, tomando su bolsa y su chaqueta.

-me alegro… y también por la noticia. Es una gran oportunidad para ti, ya te lo dije, eres muy talentosa y llegaras lejos.

-no se si quiero llegar tan lejos Edward. Solo quiero disfrutar de todo lo que alcance a lograr… y espero que tu también logres hace eso. Quiero que me prometas algo…

-¿Qué?

-que no dejaras que se case con ese imbecil sin que sepa que tu la amas…

-Ninna…lo dices como si fuera tan sencillo.

-será sencillo.

-creo que pasar tanto tiempo con Thomas te pegó algunas cosas…

-y yo creo que tienes demasiada poca fe en ti mismo…

-¿lo voy a intentar…?-suspire resignado. -¿es suficiente para ti?

-tal vez.

-llámame de vez en cuando…

-tu también…

….

Horas después… aun con una punzada en mi cabeza a causa de la resaca, y luego de terminar de ordenar el desastre que había dejado en el departamento con mi berrinche, le di oficialmente la bienvenida a la única compañía que Ninna había logrado desterrar todos estos meses.

Mi soledad.


Bueno... este capitulo lleva en mi mente muchisimo tiempo... espero que les haya gustado... y que la historia tambien...

no duden en dejar su opinion!

Lakentsb.