HAPPY LIFE: ICE AND GOLD

CAP 11

"Decisión de adulto"

-No te estás precipitando demasiado?

El chico de cabello castaño movió la cadera de lado mientras que lanzaba con todas sus fuerzas un corte centellante de espada en dirección de quien en aquel momento entrenaba consigo y que permanecía con gesto serio pero decidido; demasiado decidido para el gusto del Asakura, especialmente al verle agitar de una sola vez la tabla de nieve que tenía unida a su brazo y desviar como si no fuese nada el ataque que estaba recibiendo. Yoh dejó salir un suspiro lánguido y lento, mostrando al mismo tiempo una expresión preocupada.

A pesar de lo gracioso y simpático que encontraba el que Horohoro no se diera cuenta de que estaba defendiéndose con una facilidad casi ridícula de unos ataques que a él, le estaban costando llevar a cabo.

El ainú guardaba demasiado poder… como un día se diese cuenta de lo que tenía y se pusiera a pulirlo, realmente se las iba a ver duras para derrotarlo.

Pero por lo pronto…

-Horohoro… -llamó Yoh al otro chico que finalmente, levantó la vista confundido- creo… que tal vez, deberías esperar un poco más… al menos… por qué…

Comenzó a titubear el Asakura a lo que el otro dejó caer un poco los párpados, con gesto serio

-Por qué perder el tiempo?- inquirió el chico moviendo un poco el brazo con el que sostenía todo su poder espiritual para desperezarlo- es verdad, estamos muy jóvenes… somos unos niños aún, pero…

-Sé que Ren es de dinero y todo eso…- comenzó a tantear el Asakura, cerrando los ojos con fuerza al recibir una mirada molesta por parte del de ojos negros

-No voy a pedirle dinero ni pienso que ponga un cinco con esto!

-Bien… eso… me alegra en parte…- aclaró el chico de ojos marrones tratando de sonreír aunque por una vez, le costaba en algo- pero la gente no vive de aire, sabes? Esas modas del respiracionismo…

-Respiracio… qué?

-Respiracionismo… -Yoh se rascó la mejilla con un dedo algo nervioso para después, volver a ponerse en pose de batalla y sostener a Harusame con ambas manos- ya sabes, esas cosas de no alimentarte de nada más que de la energía del universo…

Horohoro se lanzó hacia su amigo y al siguiente momento ambos cruzaron ataques, deslizándose hacia lados contrarios y luego, volviendo a cruzar ráfagas de energía para tratar de hacer retroceder a su rival de aquel momento, ambos con gesto serio y concentrado para luego, respirar agitadamente y volver a hablar

-Eso suena a un montón de…- comenzó a decir el chico a lo que el Asakura abrió mucho los ojos

-Horohoro! Si Anna te escucha, nos mata a ambos!

Advirtió y entonces, el ainú gruñó rodando los ojos

-Vale, vale! En todo caso… no pienso mantener a Ren a base de aire… en verdad me crees así de inútil?- reclamó resoplando a través de la nariz para después, hacerle una seña a su espíritu que en aquellos momentos poseía a la tabla de nieve y entonces, arrojó su ataque de mar de hielo hacia el Asakura, que retrocedió a como pudo para al siguiente momento, agitar la espada samurái y partir las puntas de hielo que estuvieron a punto de atravesarle

-No… pero tampoco es como que la venta de artículos nativos de Hokkaido te vaya a dar como para alimentarlo- sonrió algo cansado el Asakura, tratando de recuperar el aliento- tú mismo lo has dicho y por eso venías aquí… lo sabes Horohoro, lo que quieres hacer… tiene más repercusión que solamente un "sí" y ya…

Aseguró a lo que el aludido, se enderezaba con los ojos cerrados y se hacía tronar la espalda

-Ya pensaré en algo… estoy seguro de que puedo conseguir el dinero suficiente… solo tengo que esforzarme seriamente…

-Solo tienes catorce años…

-Y eso qué!?- espeto el Usui a lo que su amigo le sonrió con suavidad- tú también y ahí estás con Anna!

-Tu sabes que es diferente- aseguró el chico para luego, ver con algo de tristeza en dirección de la pensión- a nosotros nos mantiene la familia y seguramente, así será siempre…

Horohoro volteó hacia otro lado fastidiado, apretando su tabla y su espíritu deshizo la posesión para después, darle unas pequeñas palmaditas a su amo para intentar animarle; por su parte, Yoh dejó salir un suspiro largo y luego, volteó hacia un lado rascándose la nuca

-Yo puedo con esto…- Horohoro apretó un puño y puso una expresión decidida para luego, ver al otro frunciendo el ceño suavemente- ya tengo un plan… y si, va a ser difícil los primeros años, pero… -alzó la barbilla un poco- saldremos adelante. Puedo darle a Ren lo que se merece y trabajaré muy duro para ello

-Me parece bien

Yoh tomó aire profundo y vio al otro con un gesto amable

-Mira, haremos esto- comenzó, recibiendo una expresión de dudas por parte del shaman de hielo que entornó los ojos muy suavemente, como si fuera a defenderse de algo- los dos son mis amigos… así que… si Ren te dice que sí… yo te regalo el terreno para que vivan y puedas hacer lo que me dijiste- ofreció con un tono de voz animado mientras que Horohoro de repente cambiaba sus gestos por uno de incredulidad y sorpresa, retrocediendo un paso

-Yoh…- farfulló un poco el otro para después, agitar un brazo entre los nervios y el sentimiento de frustración- ya te dije que yo puedo conseguir esas cosas, en verdad que no confías nada en mí, yo puedo conseguir un buen trabajo y conseguir el dinero para comprar un terreno y eso!

-Tómalo como un regalo para ustedes de mi parte- respondió con sencillez el Asakura, cerrando los ojos con agrado mientras que el otro, terminaba por componer un gesto más relajado… y luego asentía, sonriendo un poco

-Está bien… supongo que no hay problema

Suspiró profundo y volteó a ver la noche que caía sobre ellos mientras que desde el pasillo externo, Manta Oyamada se asomaba y Yoh se giraba al escucharle

-Yoh, Anna quiere que vayas de compras para que Ryu pueda hacer la cena- dijo mientras que el aludido, asentía una vez- deja me arreglo y te acompaño…

-Mejor quédate aquí esta vez- dijo de repente Horohoro acercándose y deteniéndose al lado del Asakura que le observó con curiosidad- esta vez acompañaré a Yoh a la tienda… se la debo por ayudarme a entrenar estos días…

-Seguro?- inquirió con extrañeza el chico de tamaño pequeño a lo que el de auriculares dejó salir una risa suave y asintió

-Sí, claro… a mí me suena bien- accedió Yoh

-Muy bien… aquí está el dinero- Manta le extendió el monedero a su amigo, que se lo guardó en la parte posterior del pantalón- vayan con cuidado

-Claro chaparro! Volvemos pronto!

Se despidió Horohoro mientras que finalmente, ambos chicos salían corriendo de la pensión Asakura rumbo a la ciudad

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

La tienda de 24 horas permanecía iluminada con fuerza en medio de varios establecimientos que ya habían comenzado a cerrar puertas y a retirar a las personas a sus hogares para disfrutar de las últimas horas que fueran a pasar con sus familias durante la cena; por ello, es que no había demasiada afluencia entre los departamentos del lugar y se podía pasear con mayor tranquilidad y observar cada una de las cosas que adornaban los diferentes escaparates, con productos dispuestos para atraer el deseo de compra de los clientes

Horohoro se había detenido en uno de los mostradores de fideos, con gesto pensativo mientras se pasaba un dedo por debajo del labio inferior y con la otra mano, sostenía una bolsa de pastas

-Cómo… crees que sería bueno pedirle matrimonio a Ren?

La pregunta había salido al aire y sencilla. Y dado que era algo de lo que hacía horas se había enterado el Asakura, no le había sorprendido aunque sí el momento que había elegido el Usui para preguntarle

-Bueno… no usando un fideo como anillo, eso es definitivo

Se rió varias veces de solo imaginarlo y la expresión de su amigo de ojos dorados si siquiera sucediese algo así mientras que Horohoro emitía un suspiro y colocaba la bolsa de nuevo en el anaquel

-Obviamente

Dijo sin alterarse, cosa que si preocupó un poco a Yoh que esperaba al menos un par de gritos por parte del chico de ojos negros que continuaba tratando de decidir cuál marca de fideos llevar; finalmente, tomó una bolsa y la colocó en la canasta que sostenía en un brazo mientras que el Asakura se acercaba un poco

-Si Ren es como creo que es… no le va a importar como lo hagas, solo que lo hagas

Aseguró colocándole una mano en el hombro, a sabiendas de lo nervioso que debía de sentirse su amigo en aquellos momentos

-Aunque te aseguro que si se va a sorprender mucho de que lo vayas a hacer, sobre todo por…

-La edad, el tiempo, el hecho de que ni siquiera somos novios, ya sé, ya sé… pero créeme, es la decisión correcta- aseguró el chico de Hokkaido viendo al otro y asintiendo una vez; Yoh no estaba muy seguro de aquello, sobre todo porque no quería que las relaciones que recién empezaban entre ambos se partiesen de esa manera por una necedad abrupta de su amigo, pero…

-Hablando de Ren…

Dijo despacio Yoh esta vez dirigiéndose a otro pasillo mientras que era seguido por el chico, hasta detenerse frente a una sección cubierta por latas con diferentes contenidos

-Si en verdad… te ha contado lo que me dijiste…

Suavizo la mirada con seriedad

-No crees que va a preocuparse?- le vio de reojo sin mudar su expresión de aquel momento- ya van varios días desde que te fuiste… a estas alturas, seguro que su mente ha comenzado a pensar en cosas que no son…

-Solo quería darle espacio… -confesó el Usui viendo al otro con mayor preocupación- pensé que si después de eso, me quedaba, lo haría sentir incómodo y además, no estaba seguro de cómo reaccionar sin que pensara que lo iba a rechazar o que sentía desprecio por él…

Se explicó mordiéndose un dedo mientras que Yoh asentía

-Yo creo que igual necesitaba que te quedaras un poco más, para no sentir que en verdad… le veías diferente, sabes?- dijo el chico tomando finalmente un par de latas y metiéndolas en su propia canasta- entiendo lo que dices y por qué te fuiste… pero en ese momento, seguramente Ren estaba muy vulnerable. No vayas a pensar que en cuanto regreses, va a ser amable contigo

Advirtió el chico de cabello castaño, recibiendo una risa nerviosa por parte de Horohoro

-Seguramente tratará de matarme o será el doble de frío conmigo, cierto?- dijo para después, colocarse una mano en el rostro- en verdad… si no es una es otra… siempre lo arruino con él…

-Es lo divertido de las relaciones, se va aprendiendo y se crece con el tiempo. Afortunadamente ustedes tienen bastante por delante para mejorar en eso y además, tienen la oportunidad de explicarse las cosas- le sonrió con amabilidad, asintiendo una vez- y por eso, es que me sigue pareciendo un paso demasiado arriesgado el que quieras casarte con él ahora, sobre todo… con el Torneo por en medio

Dijo y al ver que el otro separaba los labios, se adelantó

-Ya sé que eso es lo de menos. Lo entiendo, Anna también quiere casarse apenas terminemos con el asunto de Hao y todo…

Los ojos de Horohoro se abrieron de golpe al escuchar aquello y se volteó para ver a su amigo, que tenía un gesto neutro, con los ojos clavados en una tercer lata que sostenía entre sus manos; un escalofrío recorrió la espina dorsal del chico de hielo, solo de percibir aquel peso que cargaba su amigo y el cuál no era capaz de quitarle de encima de ninguna manera. En verdad… le dolía demasiado el ver como su vida era sentenciada solo por los designios de su familia y cómo el Asakura los aceptaba en silencio.

-Quizá… deberías de huir…

Dijo despacio el de cabello claro, sin poder creer que había dicho aquello pero entonces, recibió una sonrisa silenciosa y aún más muerta por parte de Yoh, que terminó por abrirle una herida interna: casi parecía decirle "crees que no lo he pensado?" pero era obvio que Yoh no era así; no. Él se quedaría, cuidaría de Anna y se dispondría a tener una familia para cumplir con el compromiso y no abandonar a nadie, porque al final de cuentas, eso era lo que lo hacía él: nunca renunciaba a esas cosas una vez las había tomado.

Horohoro se acercó y le colocó una mano en el cuello al otro para luego, pegar su frente con este y cerrar los ojos, sin que el Asakura se retirase

-En verdad… lo siento Yoh

Dijo muy bajito, sabiendo que su amigo entendía su sentir y no le reclamaría porque esa lástima no era para ofenderle, sino por la misma sensación de ver a alguien ahogarse y ser incapaz de salvarle: ambos entendían aquel momento y se apoyaban en la amistad que tenían, como una forma de salvaguardarse de lo inevitable

Un trabajador de aquella tienda pasó de repente por aquel pasillo y entonces, se detuvo y se quedó observando a ambos chicos con un tic en el ojo, mientras que estos sentían al otro y se enderezaban con expresión de susto, apretando las canastas contra sus pechos y viendo con la misma sorpresa al encargado, que finalmente carraspeó y frunció muy apenas el ceño con un pequeño sonrojo sobre ambas mejillas

-Por favor, no en mi tienda…

Pidió con tono corto y bajo para después, irse rápido murmurando "estos jóvenes y esas tendencias…"

Yoh y Horohoro permanecieron en silencio y en la misma posición unos momentos para después, verse el uno al otro y comenzar a reír divertidos por aquello

-Bueno, si Ren te rechaza, siempre podríamos intentarlo tú y yo

Dijo Yoh con diversión a lo que el Usui levantó la mirada sonriendo y negando con la cabeza

-Claro… y mientras yo vendo lo que produzca en las tierras donde ponga mi casa, tú te encargarás de hacer la comida, atender a los niños que adoptemos y todo eso?- se rió siendo imitado nuevamente por su amigo, que asintió

-Obvio! Y serán muchos niños! Porque si no me quedo con Anna que solo quiere uno, entonces yo quiero un montón!

Aseguró el Asakura, caminando al lado del otro que se veía tan divertido como él

-Pues ya estamos, porque yo también quiero un montón –soltó Horohoro entre risas- de hecho, quiero construir una gran casa de madera para poder tener a mi esposa y mi montón de hijos viviendo bien y cómodos… quiero darles una mejor casa que la que yo tuve en mi aldea

-Sé que lo lograras- aseguró con entusiasmo Yoh- pero pobre Ren… no me lo imagino teniendo niños todo el tiempo, ya de por si tiene la cadera amplia… se la vas a agrandar más…

-No juegues Yoh!

La carcajada de Horohoro se escuchó aún más después de aquello

-Cuando has escuchado de un hombre que pueda tener bebés?

:::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Un enorme estornudo se dejó escuchar en medio de la enorme habitación adornada y elegante que rodeaba al chico de ojos dorados y que en aquellos instantes, se encontraba apoyado en el balcón de su hogar.

La verdad era, que no le sorprendía el que Horohoro se hubiese ido. Era lo más lógico y lo más normal, después de todo, lo había hecho a propósito; se apoyó en una mano y bajó los párpados mientras que observaba la ciudad luminosa bajo sus pies. A pesar de que se decía una y otra vez que aquello no debía siquiera doler tanto como lo hacía… en realidad, ardía con toda la fuerza de las brasas; no había visto a Horohoro observarle con lástima o compasión… no había nada de ello cuando se viesen la última vez.

Pero se había ido

Eso era la única respuesta que necesitaba a su duda acerca de si en verdad sentía algo por él o no

Entonces…

Por qué? Porqué dudaba, por qué aún tenía esperanzas y quería volver a verle? Por qué se moría por estar a su lado, por creer que todo aquello no había afectado lo que pudiera ser, por qué seguía aferrándose a una estupidez como lo podría ser, rebelarse a su padre, las tradiciones Tao, a todo lo que él era…?

Muy despacio levantó una mano y se tocó la frente

Aún le parecía sentir la calidez de sus labios contra su piel, como si quisiera decirle en silencio que estaba a su lado. Que podía hacer de lado aquellos pensamientos que los separaban, que todo estaba bien.

Apretó los párpados y sintió la humedad tomar sus ojos pero nuevamente, ni una lágrima escapó

Apretó un puño y ahogo un gemido

Qué se suponía que debía de hacer? Por qué las cosas no podían ser tan fáciles?

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::