Los personajes de esta historia son única y exclusivamente creación de la Sra. Sthepenie Meyer. Todo lo que hacen, comentan, y escriben las diferentes personalidades es invento y locura mía, no pretendo peso alguno, solo que disfruten. Y lloren y rían. Y Amén.

(Isabella Swan)

Apreté fuertemente el papel marfil entre mis manos y di un largo y profundo suspiro. Detrás de mi sonaba el tic tac del reloj, tintineante, incesante. Con un ritmo propio de imitar, tan constante.

Mis ojos siguieron cada punto y letra por haber en el papel. Así comencé a leer algo que en algún momento se me hizo interminable.

Querida Isabella:

Permíteme referirme hacía a ti de ese modo. No encuentro otra forma.

Espero que estés bien, que estés alegre, te confieso que estos días sin ti se me han hecho horribles.

Perdóname por no golpear la puerta para entregarte la carta personalmente, no puedo tengo un cuerpo fuerte, pero mi mente es muy frágil y esta deshecha.

Eres total y absolutamente libre, ya no estás en matrimonio con migo, J Jenks un viejo amigo de Jasper ah arreglado todos los papeles, de tal manera que nuestro historial a quedado en blanco, ya no hay de que preocuparse.

Partiré a Italia en unos días más.

No puedo evitar decirte que te extraño, pero solo quiero que seas feliz.

Estoy eternamente agradecido por dejarme ser tuyo alguna vez, y así será siempre.

Te amo

Edward

La leí una, dos, tres veces hasta que por fin volví a la triste realidad encerrada en las 4 paredes donde me encontraba. Pero esa tristeza en mí, no podía si bien definirla como algo ocasional, algo que me había provocado las palabras de Edward, pero ya no había vuelta atrás.

Sabía que sí volvía a verlo, tenerlo tan solo a un centímetro cerca se me podría poner difícil. Saque es pensamiento de mis neuronas y me detuve en una frase que me había descolocado totalmente de todo lo demás.

Partiré a Italia en unos días más. ¿Italia? Lo pensé.

¡ITALIA!, no podía ser así. Edward no podía ir con los Vulturis así como así. Tenía sentimientos revueltos, esta absolutamente enamorada de Jake, pero Edward, era mi… mejor amigo, quizás, no quería que desapareciera.

No, estaba siendo demasiado egoísta, estaba pensando en como estaría yo después de que Edward se fuera… No en como ayudarlo.

Y estaba buscando alguna solución.

La pena me invadió por completo, atravesó cada filamento de mi cuerpo, hasta llegar a mi corazón. Literalmente estaba más triste que yo.

Recordé la ves pasada en la que junto a Alice, habíamos viajado a aquel lugar con un auto lujoso amarillo y además algo prófugas de la justicia.

Me sentía tan culpable por hacer tomar a Edward la misma decisión nuevamente, el problema era yo, no él.

Yo debía ... ¿Hablarle?¿Buscarle?, sonaba ilógico hacer eso después de todo lo que … bueno lo que había acontecido hace ya casi 3 días, ¿tendría que dejar las cosas así?

¿Esperar un poco más?

Quería tomar la mejor decisión, necesitaba las palabras sabias de alguien que pudiera entender en la situación que me encontraba, estaba atrapada en mi cabeza. Atribulada por mis sentimientos.

-Hola Guapa – Jake me sonreía desde la puerta de entrada alzó las manos - ¿Por qué esa cara? – camino lentamente hacía el sofá donde estaba, y levantó mi rostro con su cálidas manos. Me hicieron sentir un poco mas tranquila.- Perdóname el retraso es que…

-No… este… Edward – Solté una pequeña y tonta lágrima que recorrió mi mejilla y reposo en los pies de Jake.

-¿Qué es lo que pasa con Edward? ¿Bella? – posó sus manos en mi cara, y me obligó a mirarle. Sus ojos estaban quietos.

-Edward me ha escrito esto – señale el papel sobre la mesa de centro, no hubo ninguna reacción en mi hombre lobo. Entrecerró sus ojos frunciendo el seño. Pude notar la leve sensación de enojo. -

-Intentaré no decir nada malo – pausó y miro el suelo recorrió el lugar como si buscará algo.- Bella, no llores, sea lo que sea estaré contigo.

-Jake, Edward se va a Italia…destruyo su vida y la de su familia.- me sentía un verdadero monstruo nuevamente.

-¿aún quieres a es sangu… a ese vampiro? ¿no es así?. – claro, aún era así… pero no con tanta intensidad como hacía quien estaba hablando

-Sí Jake, pero no tanto como a ti – tome su mano y la apreté con fuerza.- nada se compara contigo.

-Tranquila, el tomará la mejor decisión. – Hubo un largo silencio.

Sí, el podría tomar la mejor decisión, aún así debía despedirme de el ¿o no? Definitivamente Isabella Swan, era la persona más masoquista de este planeta.

-¿Por qué llegas a esta hora Jake?, pensé que estarías mas temprano aquí.- Le lancé una mirada de incredulidad.

-La cosa se puso complicada – Hubo un cambio repentino en su forma de hablar, sus ojos se oscurecieron como la noche que acechaba afuera.

-¿Qué quieres decir? ¿encontraron lo que buscaban con la manada? – inquirí preocupada.

-No, o sea sí – sacudió la cabeza – Si hemos encontrado…solo una parte.

-¿solo una parte? – percibí el miedo en mi chico.

-Estábamos en la línea divisora con la manada, cuando divisamos a Alice , Esme y Rosalie.- Aunque Jacob pudiera parecer inquebrantable, yo notaba algo mal dentro de el.- he hablado con Alice.- sus palabra me helaron por completo.

(Jacob Black)

Se veía tan perfectamente hermosa mientras dormía. Su rostro suave descansaba sobre mi pecho.

Por mi cabeza pasaba confusa la conversación del día anterior con la chupasangres blanquecina Alice.

Sus palabras me tenían alerta. Y no tanto por lo que ella pudiera predecir, si no por que Bella estaba total y absolutamente segura de lo que ella decía.

Confiaba ciegamente en las palabras de la vampira.

Bella estaba en peligro, y no era solo yo el que quería mantenerla a salvo, también otras Personas, claros si es que a esas cosas puedes nombrarlas como tal.

Vienen por ella. Repetí incansablemente eso para que me quedara bien grabado en las neuronas.

¡Que horror!, ahora que mi chica sabía todo lo relacionado con ese mundo oscuro, vendrían por ella. No era justo. No era justo que ella pagara por algo que nunca deseo.

Debía encontrar la forma como protegerla, junto a la manada, convencer a los chicos de que me ayudaran, no podría solo. La vampira había dado como plazo máximo tan solo 5 días.

5 malditos días. ¡Demonios! ¿Es que nada podía ser normal?

- ¿de que hablas Jake? – se acurrucó un poco mas cerca de mi cuello, suspiré.

Creo que había estado hablando en voz alta. Cambié el tema, solo quería que ella estuviera bien.

Abrió poco a poco sus ojos, y estiró sus brazos.

- ¿Cómo has dormido? – Le pregunté acariciando su pelo.

- Supongo que bien… Soñé con un escape o algo así. – se encogió de hombros.

Le sonreí.

- Jaja, sí vale ¿Sabes? Deberíamos ir en busca de algo al garaje.

Me devolvió una amplia sonrisa.

- Pensé que nunca me dirías eso.- La besé en la mejilla.

- guay. – Se levantó de un brinco de su cama y en apenas una hora ya nos encontrábamos camino a la Push.

(Isabella Swan, otra vez)

La casa de los Black me resultaba algo familiar. Entrelacé mis dedos fríos por la mañana en la cálida mano de Jacob, como siempre uno de los mejores remedios contra el frío matutino de aquellos lugares.

La casa seguía igual que siempre, pequeña con ventanas sencillas y de ese color rojo mate tan propio de un granero.

A pesar de la alegría que me provocaba estar ahí, no podía evitar pensar en que pasaría dentro de los días siguientes.

Las predicciones sobre mí de Alice, no habían fallado casi nunca, CASI, ¿podría ser esta una excepción?

Nos adentramos poco a poco abriendo paso a las estrechas puertas del garaje de los Black.

Había 2 motos perfectamente conservadas, y envueltas en un extraño género azul. Me llamó la atención un auto aparcado a lado.

- ¿y eso? – pregunté apuntando con el dedo índice, Jacob se giró hacía mí, pues estaba sacando lo que recubría a las Motos.

- Es el viejo Golf de 1986 .- respondió

- Lo tienes hace mucho tiempo ¿aún no terminas de arreglarlo?

- No tengo tiempo – Rió a carcajadas – No me dieron ganas de seguir con los arreglos después que… bueno ya sabes.- el tono de voz fue descendiendo.

- Que tonto eres. - contesté.

- Que astuta –me guiño el ojo.

- ¿Por qué hacemos esto Jake?.- me aferré a el, como si sintiera una extraña fuerza tirando hacia el lado contrario de donde yo estaba.

- Por que quiero disfrutar contigo…

Me regodeé en mi suerte mientras caminábamos hacía afuera del garaje, ya con la conciencia lista para una dosis de adrenalina.

Creo que estaba preparada para vivir la vida, así como siempre había querido.

Noté a Jake algo preocupado. Y entendí solo con una mirada profunda en sus ojos negros lo que intentaba camuflar.

La angustia de él, poco a poco fue cobrando vida en mí. Era evidente que no todo estaba tan bien.

Mi móvil sonaba descolocado en mi bolsillo trasero. Y solo podían ser dos personas, o Alice, o Charlie.

Y solo por dos situaciones, por comida, o por algo un poco mas serio.

Después de unos minutos comenté la conversación con Jake.

Alice necesitaba vernos lo más antes posible, el rumbo de los Vulturis en mi búsqueda estaba cambiando.

Pero la neblina incesante, no permitía ver con toda claridad las cosas.

Curvé mis brazos alrededor de Jacob, reposando mi cara sobre la curvatura de su cuello. El beso era infinito, pero lleno de angustia.


Holaaa!!

Bueno... ¿cómo están? ... espero que bien.

Les pido mil y un disculpas por no actualizar tan seguido .. es que simplemente aveces no estoy inspirada... y el tiempo no me alcanza.. en fin.

¿ qué tal esto? .. enuentro que está lleno de angustia . Pero de todas formas da paso a muchas cosas de la historia.. y abre unas cuantas interrogantes más... OPINIONES!! PORFAVOR!! :D

Y obviamente le doy gracias a todos lo q se dan el tiempo de leer :) y ah algunas personillas algo impacientes también..

muchos saludos, y ya nos estamos leyendo nuevamente...

Besos :)

Caro