UN NUEVO AMANECER
CAPITULO 10
Todos los personajes del manga y anime Inuyasha son creación de Rumiko Takahashi. Reciente vi el anime Bakuman (está muy bueno) e hizo que valorara mucho más a estas personas que dedican su vida para crear las maravillosas obras de artes para que nosotros apreciemos.
─ De que habla. ─ susurré a Kagome sabía que ella ocultaba algo.
─ Veo que eres una hembra interesante, ocultaste a tu compañero que te ofreciste de candidata para hacerme una felación. ─ comentó ya que había escuchado mi pregunta. Miré a Kagome y ella desvió mi mirada avergonzada. Odiaba la sonrisa arrogante del Youkai, odiaba que mirara de esa forma a Kagome pero lo que peor me tenía era que Kagome no se defendía.
Solté el agarre en su pierna y la bajé caminé lentamente rumbo al hombre, cuando estuve frente a él, lo miré directamente a los violáceos ojos.
─ Si te atreviste a poner un solo dedo sobre mi compañera te arrancaré la mano. ─ aseguré.
El hombre sonrió de lado y me atacó con sus garras, era rápido pero comparado con Sesshomaru no era nada por lo que con mis garras yo contrarrestaba su ataque. Sus hombres empezaron a atacar; pero simples humanos contra Youkai o híbridos como yo no tenían oportunidad por lo que la verde hierva se tiño del carmesí de la sangre de los soldados. En poco tiempo ya solo estaba de pie el Youkai peliverde.
─ Estoy ansioso, ataca más, mucho más. ─ gritaba mientras atacaba; de sus garras emergían hilos dorados que irradiaban energía pero no lograba dañarme con ellos pues yo era más rápido.
─ Viento cortante. ─ ataqué directamente al hombre que en vez de esquivar recibió de lleno el ataque; sonreí victorioso, pero antes de poder disfrutarlo el polvo que cubría al hombre por el reciente ataque se disperso mostrando la figura del youkai que si bien sangraba copiosamente sonreía arrogante.
─ ¿Es lo mejor que tienes?. ─ Indagó burlón, antes de que pudiera contestar a la provocación, sentí el poder espiritual de Kagome pasar a un lado mío, la flecha lanzada solo rozó el brazo del Youkai pero este emitió un aullido lastimero.
─ Haré que pagues mil veces, cuando mate a tu compañero gozaremos juntos. ─ aseguró relamiendo sus labios. Sentía ganas de matarlo, no sabía que le había hecho ese Youkai a Kagome ardía de celos y también de miedo.
Sus ataques seguían pero cada vez eran menos efectivos, él perdía mucha sangre por lo que no podía seguir mi velocidad y cada vez que desgarraba su piel mi parte Youkai disfrutaba y yo también.
─ Kongōsōha. ─ ataqué varios fragmentos de diamante atravesaron su carme y yo sonreí, el hombre cayó de rodillas.
─ Inuyasha. ─ musitó Kagome; ¿estaría preocupada por el hombre?, la miré de reojo y el youkai aprovechó ese leve segundo y se levantó corriendo.
─ Kuso no me defenderé a tiempo. ─ fue el leve pensamiento que surcó por mi mente cuando ya lo tenía en frente pero lo único que pude ver fue su macabra sonrisa antes de que saltara sobre mí. Mi cuerpo reaccionó al instante y giré. Mis ojos se abrieron de la impresión al ver las garras cortando la piel de Kagome desde un hombro hasta la cadera contraria.
─ Ahhhhhhhhhhh... ─ un grito aterrador abandonó mis labios; fue lo último que pude hacer al mirar los ojos chocolates que tanto amaba mirándome con una sonrisa en los labios. Ya no sentí nada más después de eso ninguna emoción, ningún remordimiento mientras despedazaba el cuerpo de Youkai hasta que su dulce voz me hizo volver.
─ I..nu…yasha deten..te. ─ gimió. Me arrastré hasta ella que ya estaba en el piso sobre el regazo de Kioko, mis cachorras lloraban y yo también sentía mi rostro humedecido aunque no sabía si era la sangre del Youkai que cubría mi cuerpo. Mi mano acarició su rostro y aunque la manché de sangre ella sonrió mientras cerraba los ojos. ─ Te a…mo. ─ susurró. No podía perderla no cuando estábamos tan cerca de ser libres.
─ Sesshmaruuuuuuuuuuuuuuuuuu, aparece. ─ grité con todas las fuerzas que me quedaban, necesitaba su ayuda, necesitaba tenseiga. El silencioso bosque fue mi respuesta. ─ kuso, kuso, kuso, gritaba mientras golpeaba la tierra y las lágrimas caían al suelo.
─ Lu..cha por favor. ─ pidió Kagome, entonces una idea apareció en mi cabeza, me acerqué a ella y la levante en mis brazos.
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Tercera Persosa´s POV-
Toshio cargaba el maltrecho cuerpo de su padre sobre su hombro las largas hebras plateadas se arrastraba por el piso.
─ ¿Padre estas bien?. ─ Indagó preocupado deteniendo su pronta carrera.
─ Si, sigue. ─ musitó el Youkai. Era humillante ser cargado por su cachorro, pero a la vez estaba muy orgulloso de su fuerza.
─ No entiendo por qué volvemos a ese lugar, no entiendo porque no quieres ver a mamá y tampoco porque hueles raro. ─ musitó. El cuerpo del Youkai se contrajo ante la última frase, pero no contestó nada. Por lo que Toshio siguió corriendo. Cuando finalmente pudo ver a lo lejos las armas destruidas en los días anteriores, los cuerpos en putrefacción ambos se sintieron abrumados por el fuerte olor.
─ Bájame aquí─ pidió el Youkai. ─ camina hacia aquellos árboles. ─ agregó señalando con la cabeza, siendo cumplida.
─ Aquí están. ─ gritó el joven hanyou, corriendo en dirección a su padre, exhibiendo las dos espadas del youkai una en cada mano. Sesshomaru suspiró levemente aliviado.
─ Vámonos. ─ ordenó el youkai.
─ Etto…padre…me podría dar una hora por favor, quiero enterrar los cuerpos. ─ pidió; para Sesshomaru aún era difícil entender los sentimientos humanos, pero agradecía que su cachorro aunque era hanyou había heredado esos sentimientos por lo que asintió. Sesshomaru cerró los ojos mientras Toshió llevaba uno tras otro los cuerpos él era muy fuerte físicamente y también sus ideales y sentimientos lo eran. Los ojos dorados del Youkai se abrieron al escuchar a los lejos varios pasos, no quería que Toshio se enfrente solo a nada por lo que alterado lo llamó.
─ Toshio, vamos alguien se acerca. ─ comentó en menos de un minuto Toshio ya lo cargaba sobre sus hombros y aunque ahora el transporte era peor por el fétido olor de cadáveres él se sentía más cómodo. ─ Te quiero. ─ Esas palabras abandonaron los labios del youkai sorprendiendo a ambos, hasta el punto de que casi Toshio tropezara contra su propio pie. Ambos se sonrojaron y luego de eso un largo minuto de silencio siguió. Sesshomaru por primera vez se sentía muy avergonzado nunca antes había dicho palabras embarazosas pero en esa ocasión tan solo su sentimiento se convirtió en palabras sin que pudiera detenerlo, estaba orgulloso de su cachorro y lo amaba. Era feliz por la familia que tenía.
─ Yo…también te quiero papá. ─ tartamudeó levemente el hanyou; el sonrojo se intensificó en ambos y ya nadie se atrevió a decir otra palabra más.
End tercera Persona´s POV-
Todos los presentes me miraban en silencio, pero cuando empecé a caminar con Kagome en mis brazos los susurros temerosos se intensificaron; los entendía no quería dejarlos, pero por sobre todo no podía perder a Kagome sin luchar.
─ Escúchenme, iré con Kagome a su tiempo, allá quizá se salve y volveremos. ─ expliqué.
─ ¿Y que pasa con nosotros, nos abandonarás de nuevo?. ─ indagó Suno enojado.
─ Este castillo está muy bien resguardado, pueden quedarse aquí, espérennos 15 días si no volvemos pueden partir. Hiro los guiará y Toshio o Mishio será el líder. ─ agregué.
Luego de eso varias murmuraciones de lamentos, inseguridad, incredulidad y miedo se escuchan entre los presente.
─ ¡Silencio!. ─ Gritó Kouga. ─ Ve, salva a Kagome. ─ agregó confiado y esa fue mi señal de alerta corrí la distancia que me separaba del pozo que por suerte era corta.
La respiración de Kagome cada vez era más dificultosa; yo corría por las iluminadas calles de Tokio, descalzo y completamente ensangrentado, y con Tessaiga en mi cintura, era una visión de terror para los transeúntes que ocasionalmente se me cruzaban. Cando finalmente vi las luces el hospital corrí con más fuerzas y al ingresar al lugar del un pulcro blanco.
─ Sálvenla por favor. ─ rogué a las personas que me miraban asustadas. ─ Por favor. ─ agregué al ver que nadie se movía.
─ Que esperan, llévenla al quirófano. ─ ordenó un hombre alto vestido de blanco luego de eso todo pasó muy rápido Kagome fue despojada de mis brazos y puesta en una camilla.
Luego de horas de espera finalmente el hombre se paró frente mío y antes que pudiera hablarme la policía hizo su aparición.
─ Señor debe acompañarnos a la comisaría para su declaración. ─ musitó uno de ellos observándome fríamente.
─ Keh, no pienso moverme de aquí. ─ Lo reté parándome.
Pero finalmente tuve que acceder a brindar declaración por supuesto inventada ya que el maldito doctor dijo que si no cedía no podría saber el estado de Kagome ni verla. Además de esa también había otra condición, bañarme y dejar mi espada en casa por lo que tuve que volver a la antigua casa de Kagome a cumplir la petición. Todas las reglas de esa época eran absurdas pero haría lo que fuera por Kagome.
Corría a toda prisa rumbo al hospital, cuando ingresé todos me miraron temerosos, pero yo solamente los ignoré y caminé rumbo a la recepción.
Miraba fijamente al doctor mientras este me "explicaba" la condición de Kagome no entendía nada de lo que decía, sobre hígado, pulmón, vasos, corazón, infección, transfusión, coma. Pero este se veía muy serio por lo que me preocupaba.
─ ¿Ella, vivirá?. ─ indagué finalmente.
─ Hicimos todo lo que pudimos. ─ fue la respuesta del doctor. ─ si vive o no, todo se definirá en las próximas 48 horas. ─ aseguró.
─ ¿Puedo verla?. ─ indagué.
─ Solo por unos minutos, está en la unidad de cuidados intensivos. ─ explicó. Otra cosas más que no entendí pero poder verla por unos minutos haría que mi corazón volviera a latir normalmente por lo que seguí al doctor.
Cuando entre en la habitación y la vi conectada a varios aparatos sentí ganas de llorar, todo por ser un estúpido descuidado, me acerqué a ella.
─ Kagome, por favor abre tus ojos, aceptaré que te enojes con migo y ya no protestaré cuando me sientes, discúlpame siempre digo que te protegeré pero al final termino siendo un inútil, por eso no puedes dejarme yo no puedo sobrevivir si no estás a mi lado ─ susurré todo lo que sentía en ese momento. Miré su hermoso rostro dormido. ─ te amo. ─ agregué mientras acariciaba la pequeña porción de su rostro que no estaba cubierta por esa máscara, mis ojos escocían deseaba llorar pero debía intentar ser fuerte.
─ Debemos irnos. ─ aseguró el doctor, yo no deseaba hacerlo pero tampoco quería pelear y que luego ya no pudiera entrar así que asentí resignado.
─ Recuerda que yo te espero, que nuestros cachorros te esperan, no mueras, lucha un poco más. ─ susurré besando la cabellera azabache, antes de abandonar la habitación.
Esperé en el pasillo a varios metros de ella pero aún a esa distancia podía olerla y escuchar el latido de su corazón en ese silencioso pasillo. Sentado ahí solamente podía pensar en todos los años que habían pasado, tan rápidamente, en cómo caía su cabello cubriendo su rostro mientras ella dormía, el calor de su cuerpo a un costado mío, las lágrimas de felicidad que recorrían su hermoso rostro en el nacimiento de cada uno de nuestros cachorros, el dulce tacto de sus manos sobre mi rostro cuando algo me preocupaba.
Los primeros rayos del sol hacían su aparición por la ventana y entonces lo escuché un fuerte pitido de la maquina y como el corazón de Kagome dejó de latir. Me paré inmediatamente y también en eso llegó corriendo el doctor seguido de varias personas, ellos gritaban e inyectaban cosas al cuerpo de Kagome yo solo sabía que había dejado de respirar y de vivir.
─ Hora de muerte 6:26 minutos fueron las palabras emitidas por el doctor. Yo caminé rumbo a la cama y comencé a sacar los cables y la máscara conectada a ella. Todos intentaron detenerme pero ni entre todos ellos impedirían que llevara a mi mujer. ─ Llama a seguridad. ─ fue la orden del doctor, pero yo cargué el cuerpo sin vida de Kagome y caminé rumbo a la salida. Lagrimas recorrían mi rostro sin poder contenerlas. Todos me miraban y nadie se acercaba, corrí con todas mis fuerzas rumbo al pozo.
─ Por favor Kami, esto no, por favor. ─ rogaba sin parar; cuando finalmente vi la pagoda que cubría el poso ingrese sin siquiera recuperar mi espada, al salir del otro lado me recibió un radiante sol. Acosté el cuerpo inherente de Kagome sobre la hierba.
─ Sesshomaruuuuuuuuuuuuuuuu. ─ grité con todas mis energías. ─ Sesshomaruuuuu…─ repetí era el único que podía devolvérmela. No sabía si Toshio había llevado solo el cadáver de Sesshomaru, y eso era lo que había olido, pero quería creer que estaba vivo. ─ ¡Por favor hermano te lo ruego, salva a Kagome!. ─ grité no podía oír nada, no sentía ninguna presencia, solamente el silencioso movimiento de las hojas y del viento que mecía levemente hebras del cabello azabache. Me recosté a un lado de su cuerpo y miré el cuello blanquecino, mi marca se había borrado mi vida había desaparecido.
Continua…
Hola… ¿cómo están? Yo llorando jejeje lo siento así seguía la historia en mi tonta cabeza, aunque como siempre repetiré yo no escribo tragedias, bueno solo un poco pero nada es lo que parece ne? jaja
Gracias a todos/as lo que me envían un review todos los que escribimos en esta página no ganamos nada solo la satisfacción de crear algo y que guste a otros por ello muchísimas gracias.
