Hola :)
Perdón por el retraso de nuevo. Lo que pasa es que mis padres me tienen llena de actividades en las vacaciones.
Gracias a todos los que dejan reviews. Les aviso que pronto estare subiendo otra historia, también de los Jonas. El nombre aún está siendo pensando, pero espero que les guste la mezcla.
De verdad muchísimas gracias a todos mis lectores quienes me dan inspiració y ganas de seguir el fic, espero que le guste este capítulo.
Más Complicaciones
Después de que Nick dejó a Jasmin en su habitación se dirigió a la suya. Al llegar a su cuarto las luces estaban apagadas, por lo que dedujo que sus hermanos ya se habían dormido, dejó las luces apagadas, se quitó el polo y se tiró a su cama, empezó a susurrar.
-¡Wow! ¿Será cierto que Jasmin me ama? No, no creo, seguro que estaba dormida y habló en sueños, refiriéndose a otra persona, pero ¿ama a otra persona? ¿Quién?
De repente empezó a escuchar risitas. Se paró a prender la luz y vio a David, Jeremy, Joe y Kevin riéndose. También divisó que había dos camas más aparte de las otras tres.
-¿¡Qué hacen aquí?! – preguntó Nick.
-¡Qué más crees! Estábamos descansando hasta que escuchamos tu nueva duda existencial – respondió David en un tono sarcástico.
-No es una duda existencial, es simplemente la pura verdad – comentó Nick en su defensa.
-¡Ay tarado! – exclamó Joe, Nick se asustó-. ¡¿No ves que ella te lo dijo a ti!? ¿Por qué es tan difícil aceptarlo?
-¡Es difícil por que no entiendo como una niña tan linda, tierna, simple, sin complicaciones y preciosa; se puede "enamorar" de alguien como yo! Con muchas dudas existenciales, como ya lo dijeron, yo no soy lo mejor para ella.
-Nick, - lo calmó su hermano mayor, Kevin-. Tal vez TÚ no seas lo mejor para ella, pero ella si lo es para ti, eres feliz con ella y ella igual contigo, aunque según tú no eres lo mejor, pero son felices teniéndose el uno al otro – como siempre, Kevin tan sabiondo.
-Tal vez seamos felices en este momento, pero a largo plazo no creo que sea lo mejor – la actitud tan pesimista de Nick estaba sacando de sus casillas a Joe.
-¡No pienses en el futuro! ¡Piensa en el presente! – Le reprochó Joe-. ¡Ella te dora hermano! Por el poco tiempo que nos conocemos ya somos casi una familia, y digo casi porque las familias no se enamoran, pero no importa. ¡Se aman Nick! – Dudando de sus palabras-. Tú la amas, ¿cierto?
-¡Claro que la amo! – Dijo Nick con completa sinceridad.
-Entonces ¿por qué pones tantas trabas? – le preguntó Jeremy.
Él había aprendido, con Lizzie, que el amor era tan sencillo, y no entendía porque a Nick se le hacía tan difícil. Ya le había dicho que lo ama.
-No sé, tengo miedo.
-¿Miedo de qué, bro? – le preguntó Joe.
-De enamorarme tan profundamente de nuevo – Nick vio en los ojos de Joe una confusión-. NO quiero que pase otra vez, no quiero salir herido como lo hice con Miley.
-¡Miley! ¿Es Miley el problema? – Joe estaba de nuevo fuera de sus casillas.
-No, no – le respondió Nick tranquilizándolo-. Es sólo que, yo me enamore de Miley igual de que lo estoy con Jasmin, aunque un poco menos fue con Miley. Pero ella me lastimó, no quiero que vuelva a suceder.
-Nick, – le dijo David – tú acabas de describir a Jasmin, y como los has hecho, y también por lo que la conozco, no creo que te haga lo de Miley. Jasmin no es Miley, para nada.
-Tienes razón David, gracias. He sido un tonto – ahorita mismo voy a la habitación de Jasmin a decirle que la amo con todo mi corazón y a disculparme con ella una vez más si es necesario – Nick se paró poniéndose el polo de nuevo, pero antes de que pudiera dar un paso más hacia la puerta Kevin lo detuvo.
-Nick, –le dijo – no creo que estas sean horas para hablar con ella sobre eso. ¿Por qué no mañana vas y le dices todo?
-No, Kevin, no entiendes. ¡Tengo que ir! ¡Debo de ir! – Vio en los ojos de su hermano una pizca de culpabilidad-. ¿Qué pasa Kevin? – le preguntó.
-Pues, hablé con mamá y papá al volver de la cena y me dijeron que…mm…los padres de Miley los llamaron les dijeron que…van a venir a pasar Navidad acá. Llegan mañana, incluyendo Miley – los padres de los Jonas no sabían que Miley había sido una completa mala persona con Nick.
-¿Qué? ¿Acaso esa loca no se cansa de perseguir a Nick por doquier? ¡Está chiflada! – a Joe de verdad no le caía Miley después de lo que le había hecho a su hermano.
-¿Cómo supo a dónde íbamos? – preguntó Jeremy.
-Tal vez coqueteo con alguien del aeropuerto y le sacó información, así es ella – la última frase Nick la pronunció con odio.
-Pero, ¿por qué eso impide que le digas a Jasmin que la amas? - preguntó David.
-Lo que pasa, - empezó a explicar Nick. Conocía muy bien a Miley como para hablar así de ella – es que Miley es una de esas chicas que consigue lo que quiere a cualquier precio, al parecer yo aún soy o que ella quiere. Va a luchar por mí atravesando mar y tierra. Y si estoy con Jasmin, es decir si le digo que sea mi novia, Miley la va a dañar lo suficiente como para que ella nunca más me vuelva a hablar.
-¿Cómo haría eso? – David aún no entendía por lo poco que conocía a Miley.
-Ella tiene sus tácticas – continuó Nick – le va a decir mentiras, le va a mostrar cosas. Yo no quiero que eso pase.
-Entonces ¿qué piensas hacer? ¡No puedes alejarte de ella sin explicación! ¡La lastimarías y te odiaría! – preguntó Joe saliendo de sus pensamientos.
-No, obviamente no me alejaré de ella. Aparte de que me odie y que nunca me perdone, no creo que yo pueda vivir sin estar a su lado – dijo Nick-. Pienso, que lo mejor es aún no ser novios. Por lo difícil que sea, no voy a dejar que Miley lastime a Jasmin con sus mentiras.
-Nick, – volvió a hablar Joe – ceo que tienes que hablar con Jasmin sobre todo este Miley asunto. Decirle que Miley no es nada para ti, que ahora Jasmin, ella, es tu vida.
-Se lo voy a decir, pero ahorita no. Mejor hay que descansar, mañana va a ser un largo día.
-Tienes razón Nick, mañana es noche buena, y aún no tenemos regalos – comentó Joe-. Bueno, ya me voy a dormir. Hasta mañana – se dirigió a su cama, se arropó y se quedo, aparentemente profundamente dormido en cuestión de segundos.
-Sí, que duerme – dijo Jeremy en un tono burlón-. Yo también iré a dormir.
-Espera, - lo detuvo Nick - ¿ustedes qué hacen aquí?
-Nick, hemos estado aquí todo el tiempo – le respondió Jeremy, todavía había ese tono burlón en su voz.
-O sea, ¿por qué están durmiendo aquí?
-¿No te alegras de que estemos aquí? – Nick lo miró como que: "Párala Jeremy".
-Bueno, - David calmó la situación – sólo éramos los dos en nuestra habitación, se veía extraño y era aburrido, así que Joe dijo para dormir aquí, y pues, nos mudamos.
-Ah, ok. ¿Te costaba tanto decir eso Jeremy? – Respondió Nick, Jeremy encogió los hombros-. Hasta mañana.
-Hasta mañana – respondieron los demás al unísono.
Esa noche Nick tuvo un sueño que lo espantó completamente. Él y Jasmin estaban tomando sol juntos, completamente tranquilos y en paz. De repente llegó ella, Miley. Empezó a coquetear con Nick y él por alguna razón no le daba la contra, sino seguía el jueguito. Y de un momento a otro Jasmin agarró de los pelos a Miley y la empezó a golpear. Nick no hacía nada. Miley empezó a decirle a Jasmin mentiras sobre ella y Nick, sin prestar atención a los golpes. Cuando Miley terminó de hablar Jasmin la soltó, miró a Nick con lágrimas en los ojos y salió corriendo de allí. Fue ahí donde recién Nick reaccionó e intentó detenerla, pero ya era tarde, se había ido. Miley se acercó a Nick, lo empezó a besar y él no la detuvo.
Era de mañana, alguien había abierto las cortinas y la luz le llegaba directamente a la cara. El día era despejado y caluroso. Todavía estaba en el estado de sueño y realidad, cuando alguien gritó junto a ella.
-¡Levántate dormilona! ¡Es un hermoso día! – exclamó Alex.
-¡Oh Alexandra! – Jasmin odiaba cuando se la despertaba-. Teffi primero.
-¡Vamos, vamos! – La sacudió, Jasmin la lanzó una mirada de fastidio-. Es que Teffi tuvo una noche pesada – se defendió.
-¿¡Qué?! ¡¿Y yo acaso no?!
-Bueno sí, pero tú eres la que más cede cuando la despierto. Aparte, no hay que desperdiciar el día, recuerda que hoy es noche buena.
-Cierto, ¡los regalos! – Jasmin se paró de un saltó, vio que Alex ya estaba lista y se apresuro-. Me voy a dar una ducha, nos vemos abajo.
-No, yo te espero aquí. Hay otra personita que necesita ser despertada también.
-Bueno, salgo en 15 minutos.
Se fue a bañar. En esos momentos se sentía mucho mejor, ya no había tenido ningún otro sueño en donde una cualquiera le quitaba al amor de su vida le quitaban al amor de su vida. Aunque en realidad no era ninguna cualquiera, era Miley Cyrus, ¿Cómo ELLA podría competir con Miley? Después de todo su sueño se podría hacer realidad. ¡Era Miley! ¡La celebridad favorita de todo el mundo! Claro menos de ella. "¡Arg!", gritó por sus pensamientos. Ya había perdido la cuenta de cuanto tiempo se estaba demorando hasta que Teffi, una vez levantada, empezó a apurarla. Luego de que todas hayan estado listas, bajaron a desayunar.
La mañana de verdad era preciosa. Los primeros en despertar fueron Jeremy y Joe, los demás seguían profundamente dormidos mientras que Jeremy y Joe se alistaban para ir a ver a sus "chicas", Elizabeth y Lilyane, ya que no podían esperar hasta el desayuno.
"Toc, toc", sonó la puerta. Las chicas madrugadoras ya estaban despiertas, Frankie aún seguía dormido y con razón porque era extremadamente temprano para un joven normal (8 a.m.). Lizzie fue a atender la puerta, ya que era la única que estaba "lista". Tenía puesto un bvd negro con un estampado de colores y una minifalda de jean, le faltaban los zapatos y los accesorios. En cambio, Lily aún seguía en pijama y tirada en su cama, pero se había levantado antes.
-¿Si? – Preguntó Lizzie al abrir la puerta-. ¡Jeremy! – Se abalanzó sobre él-. Hola Joe – lo saludó con la mano sin desentrelazarse de Jeremy -. ¿Qué hacen aquí tan temprano? – les preguntó agarrándole la mano a Jeremy.
A él sinceramente le encantaba ese tipo de tratamientos, que lo abrazaran, que le agarraran la mano, que lo quisieran mucho. Y quien mejor para ese tipo de trabajos que Lizzie, ella siempre tan cariñosita.
-Pues las vinimos a ver – le respondió Joe-. ¿Dónde está Lily?
-Pues, sigue en la cama.
-¿Sigue dormida? – preguntó Joe viendo hacia dentro de la habitación.
-No, no. Ya está bien despierta sólo que es algo ociosa, ya sabes – le sonrió.
Joe no la vio y de frente entró al cuarto al escuchar que Lizzie le decía que ya no estaba dormida. Entró en silencio, escuchó a Lily hablando, le sorprendió oír su voz, él pensaba que estaba sola. Ella decía: "¡Ay! En serio, te amo tanto. No puedo creer que esto este pasando, a mí, una chica ordinaria. Bueno no tanto. ¡Sólo te amo!" Al escuchar esto, Joe entró precipitadamente a donde Lily se encontraba. La vio sola.
-Así que... ¿a quién amas? – le preguntó Joe en un tono seco al ver que dejaba su celular a un lado.
Lily se sorprendió al verlo ahí parado apoyado en la pared con los brazos cruzados. Lily se paró rápidamente, Joe se quedó embobado, se veía sexy con su mini-short y su polito súper ceñido a su buena figura.
-Mm… Joe – estaba nerviosa-. ¿Qué haces aquí?
-Respóndeme tú primero – le dijo volviendo en sí.
-Pues te amo a ti – le dijo acercándose a él, quien dio un paso al costado para alejarse-. ¿Qué te pasa?
-No creo que me ames a mí, yo no estaba aquí cuando dijiste todo eso – Joe volvió tener su tono seco.
-Pues, esto va a sonar un poco infantil – a Lily se le sonrojaron las mejillas-. Mm… estaba hablando con… - Joe estaba inmóvil, no podía creer que Lily le hiciera esto – Barney – señaló el peluche que estaba sobre su cama.
-¿Barney? – preguntó incrédulo.
-Es que… Barney me recuerda a ti – se puso más roja aún-. Me refiero… a que Barney te representa ti cuando no estas aquí conmigo.
Joe se sentía tan culpable por pensar cosas así de ella.
-Amor, ¿Barney te recuerda a mi? – dijo Joe en un tono más dulce, Lily asintió-. ¡Dios, no sabes cuanto te quiero! – la abrazó por fin, ella le correspondió el abrazo.
-Pues yo te amo – le dijo como una niñita, él le beso la frente.
-Yo más – parecían dos niñitos peleando por quien amaba más al otro-. ¿Por qué Barney? –le preguntó soltándola.
-No sé – le respondió toda juguetona-. Es el único peluche que traje.
-Entonces nunca te separes de él – su tono era súper dulce-. Así siempre voy a estar contigo – se sentó sobre la cama y extendió los brazos hacia ella.
-Sí, eso quiero. Quiero que siempre estés conmigo – se recostó sobre su pecho, suspiró, Joe le acariciaba los cabellos.
-Por cierto, te ves sexy con esa pijama – como siempre Joe.
-Joe – le resondró – no malogres el momento – le dijo sin zafarse de él-. Aparte tú también estás sexy – le dio un besito en la mejilla.
-Lo sé, siempre soy así – le dijo sin pizca de remordimiento, aferrándose más a ella.
Joe estaba con una bermuda blanca a cuadros rojos y negros, un polo rojo con el cual se le notaba su hermosísimo cuerpo y unas Vans negras.
-¿Siempre malogras el momento o siempre estás sexy? – le preguntó pícaramente.
-Siempre soy sexy y nunca malogro el momento – le respondió-. ¿Lo ves?
-Tienes toda la razón, ahora te amo más.
Al entrar Joe a la habitación, Jeremy y Lizzie lo siguieron hacia dentro, obviamente no hacia donde estaba Lily, sino a donde dormía Lizzie con Frankie (en diferentes camas, claro).
-Liz, estás preciosa, como siempre – le susurró Jeremy al oído, ella se sonrojó.
-Hum – se aclaró el nudo que tenía en la garganta-. Gracias, tú también estás lindo.
Y sí que lo estaba. Tenía puesto unas Vans grises con una bermuda de color oliva, un polo medio grisáceo con el cual se le notaban los músculos bien formados.
-Bueno déjame ponerme mis zapatos y bajamos, ¿si? – le dijo Lizzie.
-No, hay que quedarnos un rato más aquí – la miró con sus ojos verdes, Lizzie se quedó hipnotizada.
-S… sí – fue lo único que logró decir antes de que Jeremy la besara-. ¿Y eso fue por? – preguntó cuando pudo volver a respirar, pero su respiración duro poco, ya que Jeremy la volvió a besar.
-¿Qué? No puedo besar a mi novia acaso – comentó Jeremy con una linda sonrisa.
-No, no la puedes besar – le respondió una vocecita aguda – no frente a mí – continuó.
-¡Frankie! – Exclamó Lizzie separándose de Jeremy rápidamente.
-Sí, quien más – dijo el pequeñín-. Tengo hambre.
-Bueno entonces báñate y vístete, enano – le dijo Jeremy, estaba molesto por haber sido interrumpido.
-¡Jeremy! – Le tiró un codazo Lizzie-. ¡Pórtate bien!
-Sí, Jeremy, hazle caso a Liz – dijo Frankie haciendo pucherito y abrazando a Lizzie como para sacarle celos a Jeremy.
-Ya Frankie, - le dijo Lizzie – anda a bañarte.
-Pero tengo hambre – protestó.
-¿Vas a comer cochino? – le preguntó Jeremy burlándose de él.
-¡Jeremy! – Exclamó de nuevo Lizzie resondrándole-. Frankie, si no te quieres bañar no hay problema, entonces vístete y bajamos. ¿Si?
-Está bien – asintió Frankie y se fue a cambiar de ropa y lavarse.
-¿¡Por qué fuiste tan grosero?! – Dijo Lizzie cuando Frankie entró al baño.
-Es que ese niño me estaba sacando de mis casillas – le contestó Jeremy.
-¡Es sólo un niño, aparte él sólo estaba dando su…! – no puedo continuar la frase porque Jeremy la volvió a besar.
-¡Sigo aquí! – Gritó Frankie desde el baño.
Lizzie lanzó una risita despreocupada y se separó de Jeremy, el cual volvía a estar molesto por la interrupción.
-Creo que me voy a poner los zapatos – comentó Lizzie.
Se acercó a las Converse negras sin pasador que estaban al pie de su cama. También se puso un collar largo rosado con unos aretes y una pulsera a juego. A ella le encantaban esa cosas, arreglarse, verse preciosa, y a Jeremy le encantaba verla así, con su linda sonrisa de bebita, no podía creer que tan preciado tesoro sea sólo de él.
-Ya estoy listo – les dijo Frankie saliendo del baño.
-¡WoW, peque, te bañaste! – Exclamó Jeremy, ya no estaba molesto después de ver a su preciosa Elizabeth.
-Sí, ahora me siento mejor – le respondió Frankie-. ¿Liz, ya vamos? Tengo hambre de verdad.
-Ya, ya vamos – le dijo empezando a caminar, él la siguió.
-Espera, -Jeremy no se movía – hay que avisarle a Lily y Joe que estamos bajando a desayunar.
-Tienes razón. ¡Lily! ¡Joe! ¡Estamos bajando a tomar desayuno! ¡¿Vienen?! – gritó.
-No, en un rato los alcanzamos – respondió la voz del Joe desde el fondo.
-Me baño y me visto al toque – le dijo Lily separándose de Joe al escuchar la puerta cerrarse-. ¿Me esperas, Joe?
-Por siempre – le respondió dándole un beso en la mejilla.
Cuando Lily ya estuvo dentro del baño Joe se echó en la cama y empezó a leer un libro que estaba junto a la cama, pero de verdad se aburrió y se quedó dormido. Lily, al salir del baño, vio a Joe en la cama (siempre lindo), aún así, ser lindo no le impidió a la traviesa Lily hacerle una broma, de esa tan conocida de ponerle crema en la mano y luego hacerle cosquillas en la cara, así que cogió la crema batida que estaba en el bolso de Lizzie y la esparció por la mano de Joe, luego cogió la bufanda de plumas, también de Lizzie y le hizo cosquillas en la cara a Joe. Este cayó redondito en la trampa y se manchó la cara de crema batida, Lily se estaba muriendo de la risa hasta que Joe la cogió por la cintura (después que se lavó la mano, pero la cara seguía con crema batida).
-Así que ¿esto te parece chistoso? – le dijo señalándose la cara con una mano y con la otra cogiendo a Lily.
-Sí, la verdad que es muy gracioso verte así – le respondió pícaramente.
-Y ¿esto es gracioso? – pasó un dedo por su cara cogiendo gran cantidad de crema batida y se la embarró en la cara de Lily, la cual seguía con la bata de baño.
-Ahhh. ¡Joe! ¡Eres un bebito! – exclamó.
-¿Y los bebés pueden hacer esto? – la acercó más hacia él y la besó.
Fue un beso muy, muy largo, dulce y súper tierno. Se sentía el amor en el ambiente. No se podía describir con exactitud la sensación que se sentía al estar allí.
-¿Qué tal fue? – preguntó Joe cuando tuvo que volver a respirar.
-Pues…fue…muy dulce – dijo entrecortadamente con un toque de sarcasmo en su voz-. Creo que ya es hora de que ponga ropa – continuó separándose de él.
-Sí, tienes razón, - se separó más rápido – no te veré - continuó mirado al lado opuesto de ella.
-Bueno, si eso quieres – se escuchó el golpe de la bata al caer.
-¿Cómo si eso quiero? – le preguntó volteándose involuntariamente (o tal vez no) hacia ella-. ¡Wow! – Exclamó al verla sólo con brasier y ropa interior-. ¡Perdón! ¡Yo no qu…! – Continuó tapándose los ojos con la mano.
-Tranquilo Joe. Es como si estuviera en bikini ¿no? – le dijo sin darle importancia a lo sucedido.
A Joe le sorprendió que Lily fuese tan liberal. Cualquier chica no se dejaba ver por su novio asó por así, pero Lily era muy especial para Joe. Se puso una bermuda de jean, con unas sandalias hindúes y un bvd suelto, no le gustaba complicare mucho, se ponía lo primero que veía, y nunca se veía mal. Al bajar a desayunar, la mayoría ya estaba ahí, pensaron que eran los útimos hasta ver que Gustav y Teffi faltaban.
Se despertó un poco fatigado gracias a al ruido de la puerta al cerrarse, toda la luz del sol le daba a su carita angelical. Vio la hora que era y quiso volver a dormir pero no pudo, así que fue a darse una ducha. Se bañaba pensando en lo que había soñado, si ella llegaba iba a ser un desastre para todos.
-¡Nick! – Gritó-. ¡Apúrate! Otras dos personas también necesitan bañarse.
-¡Ya salgo Kevin! – Le respondió.
Al salir vio a Kevin sentado en su cama tocando Burnin' Up en su guitarra acústica y a David aún tirado en su cama pero con los ojos abiertos.
-¿Dos? – le preguntó Nick a Kevin.
-Era para que te apuraras – le sonrió-. Salgo al toque – y entró a la ducha.
-Hey, bello durmiente. Despierta – le tiró su Teddy.
-Auch – le había caído en el estómago-. Estoy despierto.
-Entonces ¿en qué pensabas? – le preguntó mientras se ponía su camisa celeste con rayas verticales blancas.
-En que hubiese pasado si Kevin no me hubiera invitado a venir – le respondió medio sumido en sus pensamientos.
-¿A qué te refieres?
-Como hubiera estado Alex sin mi y yo sin ella.
-Ahh, de eso hablabas – comentó al ponerse su short de jean y unas Vans blancas-. Pues, yo creo que ambos no hubieran sido tan felices como lo son ahora.
-Tienes razón- se sentó-. Hablando de felicidad, le vas a decir a Jasmin lo que sientes ¿cierto?
-Sí, claro, – le respondió con inseguridad y al ver su cara continuó – la verdad no se. No se si ella siente lo mismo por mi.
-Nick ¿estás ciego? Se muere por ti. Bueno, no se muere. Simplemente te quiere un montón y tú a ella también.
-David, yo sé que te interesa bastante la felicidad de todos, pero déjame hacer las cosas ¿si? No quiero presión, algo me podría salir mal.
-Está bien. Sólo no tardes – Kevin salió de la ducha-. Me iré a bañar, mientras menos tiempo pierda con Alex mejor.
-¡Uy, cierto! ¡Danielle! – Exclamó Kevin.
-¿Qué pasa con ella? – preguntó Nick mientras que David ya se estaba bañando.
-Le dije que nos encontraríamos antes de desayunar para pasear en la playa un rato, y se me olvido. Me tendré que apurar.
Se vistió con lo primero que encontró. Un short crema con un polo a rayas horizontales rosadas y unas sandalias. No se veía tan mal para ser algo improvisado. Él salió primero, Nick decidió esperar a David, él se puso un short verde olivo con una camisa crema y unas Vans militares.
Justo estaban saliendo de la habitación y dirigiéndose hacia el ascensor cuando se encontraron con Alex, Gustav, Teffi y Jasmin. Al ver Nick a Gustav dirigiéndose con Jasmin se sintió incómodo pero Gustav no sentía nada por la poción que le había dado Teffi la noche anterior. Nick vio a Jasmin deslumbrante, lucía un mini-short de jean, un bvd blanco con bordados del mismo color, un chaleco dorado y unas Converse altas también doradas. Teffi era la más simple de todo el grupo, se diría, llevaba un vestido corto con flores y unas sandalias rojas. Alex lucía linda a su manera con una capri negro con una blusa verde y unas Vans negras con dibujos de colores. Al verse Alex y David corrieron a saludarse.
-¡Alexita! – Exclamó David.
-¡David! – Exclamó Alex al abrazarse-. Oye, no me vuelvas a decir así – le comentó separándose de él.
-Bueno, bueno – le respondió encogiéndose de hombros – pero dame un besito – continuó dirigiéndole una amplia sonrisa.
Ella le dio un pequeño besito porque le daba vergüenza que hayan espectadores ahí, pero al parecer David no se conformo con eso y le dio un profundo beso.
-Hum, - los interrumpió Nick – ya vamos.
A Nick y a Jasmin les ponía incómodos ver algo así, sus impulsos decían que eso era lo que ellos también querían pero no podría ser, o al menos eso era lo que ambos pensaban hasta ahora. Los espectadores mantuvieron sus miradas bajas por la vergüenza que les daba presenciar ese espectáculo.
-Sí, - respondió Alex con un poco de arrepentimiento por lo que acababa de suceder – vamos – jaló a su novio de la mano y Jasmin con Nick los siguieron entrando al ascensor.
-Mm… ¿Tef? – le dijo Gustav viendo que ella también los seguía.
-¿Si?
-¿Puedo hablar contigo un segundo? – le preguntó cogiéndola de la mano.
-Sí – emitió en un suspiro al sentí su contacto-. Los alcanzamos después - les dijo a los demás, quienes asintieron y bajaron.
-Pues, bueno… - le agarró la otra mano también-. Teffi, eres una niña maravillosa, una de las más hermosas que he conocido en mi vida…y me gustaría que siguieras pasando la vida conmigo…
-¿Ah? –estaba confundida, acaso la pócima era tan poderosa que ya le iba a proponer matrimonio.
-¿Quieres ser mi novia? – le pregunto rápidamente, Teffi se sintió aliviada al oír esas palabras.
-Mm…hum – sintió mariposas en el estómago y un nudo en la garganta, quería decirle que sí, pero no era lo correcto en ese momento-. Gustav… la verdad tú también eres un chico maravilloso y muy lindo, pero no ceo que eso sea lo mejor ahora.
-¿A qué te refieres?
-Ahora no, tal vez luego, es muy pronto – reprimía con todas sus fuerzas las ganas de decirle que sí-. Hay que… conocernos más.
-Pero David y Alex apenas se conocieron un día y mira como están – prosiguió.
-Sí, pero ellos son ellos. Entiende, por favor. No quiero más complicaciones – le rogó.
-Está bien, sólo quiero que sepas que siempre estaré aquí contigo – la abrazó.
-Eso es todo lo que necesito por ahora – se separó de él-. Vamos a desayunar – lo agarró de la mano y lo llevó hasta el ascensor.
Cuando ya se estaba por cerrar la puerta cuando entraron Cody y Cati con las justas.
-Buenos días – saludaron ambos un poco fatigados.
-Hola – les respondieron los otros dos.
-Veo que ya le dijiste lo que sientes – le susurró Cati a Teffi.
-Oh, - soltándola mano de Gustav el cual se entristeció – no. Por ahora sólo somos amigos.
-Bueno, así se empieza – la alentó.
Al llegar al comedor vieron a todos sentados en la misa mesa que donde estaba ayer pero en diferentes sitios, al ver cuatro sitios vacíos y juntos se sentaron allí. Todos estaban comiendo de lo más tranquilos, pero Nick y Jasmin hasta hora no se habían dirigido a palabra por miedo a que iba a decir el otro, hasta que empezaron a oír flashes de cámaras.
-¡Oh por Dios! – Exclamó Cati asustada-. ¿Qué es eso?
-¡Creo que son cámaras! – Le respondió Cody y al instante se metió de bajo de la mesa.
-¡¿Qué esperan?! – Les resondró Jasmin-. ¡¿Una invitación?! ¡Hagan lo mismo!
Todos los famosos se escondieron debajo de la mesa, al igual que Cody, en un santiamén.
-Actúen normal- le susurró Nick a Jasmin agarrándole de la mano ya que esta se había asustado-. Vamos a estar bien, no pasará nada – ambos entrelazaron sus dedos.
A decir verdad, era una escena muy cómica, había varios sitios vacíos y la mayoría de los que estaban presentes estaban sentados dejando un espacio. De pronto se dejaron de oír flashes y a sus vez los reemplazó un sonido de como si alguien estuviese bajando las escaleras con tacos, en realidad era más de uno, eran dos. Los chicos salieron de debajo de la mesa para ver que era lo que sucedía.
Entonces se vio a dos chicas, una castaña y otra rubia, de alta estatura con una vestimenta extraordinaria. Ambas muchachas se dirigieron al grupo cuando los divisaron.
-Hola chicos – saludó a todos con la Nick – Miley lo saludó con un besito en la mejilla.
Jasmin se sentía a explotar de celos pero no era nada comparado con lo que sentía Miley una vez que vio a ella y a Nick agarrados de las manos. En cambio, detrás de Miley y tratando de esconderse, Taylor se veía más retraída, y se sentía parecido.
-¿Los podemos acompañar? – preguntó.
-¿Qué eran esos sonidos? – preguntó Danielle como para cambiar de tema.
-Ah, eran unos paparazzi que al parecer nos siguieron hasta aquí. Pero ya me encargué de que el hotel los botara – dijo con tono altanero.
-Pero si ¿sobornaron al hotel? – prosiguió.
-Por favor, Dani, no seas absurda. Ningún paparazzi va a poder superar la suma de dinero que yo pago a este hotel por mi privacidad – a Danielle tampoco le caía bien Miley.
-Bien, pues entonces siéntense – les ofreció Kevin, algunos lo miraron con cara de sorpresa y otros de reproche.
-Gracias, Kev – emitió un chasquido y Javier el mozo puso dos sillas entre Nick y Lily, donde era que había más espacio-. Gracias Javier, lo de siempre por favor para ambas, ya te puedes retirar – Miley se sentó junto a Nick y Taylor junto a Lily-. No van a creer lo cansado que estuvo el viaje para mi y Taylor.
-¿Y sus padres? – le preguntó Nick sin voltearla a ver.
-Ay, Nick, tú siempre tan responsable – le dirigió una sonrisa pero este no la vio-. Quisimos ser libres por un momento al menos.
-Bien por ustedes – comentó Nick.
Nadie más había hablado. Joe le tiró una servilleta de papel a Kevin mientras los demás estaban sumidos en su comida, la servilleta decía: "¿Qué te pasa? ¡Estás loco! ¿¡Cómo se te ocurre decirles eso?!". A la cual Kevin respondió: "Nunca se iban a ir. Era mejor acabar con eso". "Sí, claro (sarcásticamente). Ahora tu botas la servilleta por tarado", le escribió Joe.
De cuando en cuando Taylor intentaba mirar a Joe pero Lily siempre se lo impedía con una mirada intimidante. Siguieron desayunando incómodos, la mayoría estaba enojada, y los que no tenían nada contra ellas se sentían mal por sus amigos que sí lo hacían.
-Estaba rico – Gustav fue el que decidió romper el hielo-. ¿Qué tal si vamos al pueblo?
-Sí, es Noche Buena y necesitamos comprar regalos – aceptó Teffi.
-Bueno, entonces nos vemos en lobby como en media hora. ¿Les parece? – dijo Miley colándose.
-Ajá – le respondieron con desgano.
Se pararon de la mesa. Al contemplar bien a "las enemigas" (Miley y Jasmin, Taylor y Lily), su ropa era parecida, excepto que ellas vestían de diseñador y usaban zapatos altos. Jasmin y Lily bajaron del cielo a la tierra, se sentían ordinarias.
Taylor y Miley subieron a su habitación, la cual era antes de Jeremy y David, a darse una retocadita antes de salir de compras.
-Miley – dijo Taylor.
-¿Si? – le respondió poniéndose base.
-No me dijiste que iban a estar ellos. Me dijiste que iban a estar unos amigos.
-Son unos amigos – se volteo para verla y darle más confianza.
-Joe no es mi amigo en realidad – dijo un poco apenada.
-Entonces se va a convertir en uno, y tal vez hasta lo puedas recuperar.
-¿De verdad? – preguntó toda crédula.
-Confía en mí – "y en mi plan" pensó abrazándola-. Para eso están las mejores amigas.
Una vez en el lobby los chicos tuvieron que esperar a Miley y Taylor. Se estaban demorando demasiado.
-Y que tal si las dejamos y nos vamos sólo nosotros – sugirió Joe malévolamente.
-No es mala idea – lo apoyó Nick.
-Chicos, - empezó Jeremy – no creen que va a ser muy obvio que las odiamos si hacemos eso.
-Tiene razón. Mejor es disimularlo. No creo que sea buena idea meterse con Miley Cyrus – Kevin apoyaba a Jeremy.
-¿Por qué tenerle miedo a Miley? Sólo es una niñita caprichosa y malcriada – se opuso David.
-Ya bueno chicos. Sinceramente da igual – Jasmin mintió-. Sé que son molestosas y todo eso pero es Navidad. Tranquilos.
-Jas tiene razón. Es Navidad. Y aparte no queremos más complicaciones – Nick era sincero cuando dijo la última frase.
Luego de esperar como por 10 minutos más, las chicas bajaron, y todos fueron a comprar.
¿Qué se regalarán? ¿Taylor y Miley lo arruinarán todo?
Pues no lo sabran si no dejan reviews.
¡Dejen reviews por favor! Gracias :D
Besos
Jas!*
