11º

Arco de preguntas: Narrador sangriento. Capítulo 1

La Duodécima, Megan

¿Qué clase de sueños tendrás hoy?

¿Qué tipo de estrellas verás hoy?

Con las grandes alas que tienes en la espalda vuela hasta arriba

Y con esta llave, abre las posibilidades de ver un mejor mañana

Alcanzas esas estrellas, deja todos tus miedos, deja volar tu yo que estaba abandonado y solitario en este mundo y pintemos estrellas de esperanza en este sombrío mundo


Se abrió la puerta. Se oyeron ciertos pasos quedos. Se dirigió a la cama. Se sentó sobre ella y cruzó las piernas. Cogió la cobija. Se la echó encima de la cabeza, cubriéndose como si fuera una capa. Había pasado unos días desde que la Octava, Ashley, saliera de los Juegos del Destino. En el momento en que Cuarto, Duodécima y Undécima se quedaran en la sala de estar en espera que Jack se apareciera con la gran noticia de que Ashley no estorbaría en el camino. Cuarto tuvo una premonición, justo antes que el enemigo le enviara un mensaje al celular de Undécima, veía claramente la imagen que había visto el día anterior solo que más clara. Séptimo mataría a la Octava de un disparo al estómago en un acto de desespero cuando tomase a la Undécima de rehén, visualizó a Séptimo secuestrado por la Octava, el lugar era muy bonito para ser un sótano tras describirlo Undécima dedujo que debía tratarse más como una residencia, poco después le llegó a su celular el mensaje de Jack pidiendo ayuda desde su celular. Le pareció muy sospechoso que enviara un mensaje pidiendo ayuda "si estaba secuestrado".

Debía ser una trampa para capturarlos a todos. Kimiko se arriesgó a ir en su rescate. Las predicciones de Cuarto se hicieron realidad. Y la Octava murió en la misma forma que vislumbró. Su muerte salió en todos los periódicos. La policía aludía que la muerte de la estudiante estaba vinculada en cierta forma con el asesinato de Tubbimura y la compañía de Chase iba a encargarse a partir de ahora. Desde ese entonces, Séptimo entró en un estado de catatonia del que no ha podido regresar. La muerte de Ashley causó en él un gran impacto que lo ha dejado casi en un estado vegetativo. Al punto de no querer hacer nada. Con suerte lograba comer o siquiera ir al baño. Si bien, volvían a tener problemas.

Ahora que Ashley quedó como la Octava elegida, no tenían pistas para saber la identidad de Primero ni se había vislumbrado un nuevo ataque de éste. Estaban de nuevo en cero. Con Jack "fuera de servicio", Raimundo no estaba afiliado a la alianza y Kimiko venía de vez en cuando. Solamente Megan y Omi estaban prácticamente solos. Debían idear una manera de dar con primero y matarlo, ¿pero cómo? Entonces Megan decidió que su poder podría ser la clave de todo esto. Tenía el poder de la mediumnidad, es decir, podría ver y charlar con los espíritus a lo mejor podría contactarse con Tubbimura desde el más allá.

-¿Crees que funcione, prima? –le preguntó Omi- Recuerda que es de gran importancia para hermano y hermana -Megan se encogió de hombros. Parecía insegura, pero quería intentar. Sin embargo, había un pequeño problema. No podía invocar espíritus, si no podía verlos y hablar con ellos; la única manera de tener más posibilidades de hablar con él, sería ir al sitio en donde lo mataron, tal vez estaría rondando por ahí cerca. Megan convenció a la señora Pedrosa de ir a aquel lugar con el pretexto de comprar unas donas para hermano Jackie (ya que desconocía el verdadero estado en que estaba). La señora no parecía muy convencida en dejar a Omi solo, éste aseguró estar bien (sus hermanos Raimundo y Jack lo estarían cuidado). Megan la empujó hasta la salida. Omi estuvo a la expectativa de que regresaran. Justamente alguien tocó el timbre de la puerta.

-¡Yo abro! –exclamó Omi alegremente-. Abrir, abrir, abrir –canturreó mientras "brincaba" los escalones. Escuchó la televisión prendida, "su hermano" debía estar viendo la televisión y al parecer se inmutó que alguien tocaba el timbre; cuando abrió la puerta, encontró a lo que podría ser un agente, un policía-. Residencia Spicer... ¡Ah, hola oficial Guan!... tiempo sin vernos.

-Hola, ¿está Jack Spicer en casa?

-Sí y no.

-¿Y qué quieres decir con eso? ¿está o no está?

-No y sí.

-¡¿Me estás tomando el pelo?!

-No puedo tomarle el velo, usted siquiera es gitana -el agente Guan puso los ojos en blanco, Omi volvió a retomar la palabra-, en cuanto a Jack será mejor que venga a descubrirlo usted mismo –Omi lo arrastró al interior de la casa. Lo llevó al sótano. Entendió el estado de Jack al verlo semiconsciente sobre la silla con un brazo apoyado sobre el mesón, la cabeza a un lado y la mirada extraviada. El agente chasqueó los dedos tratando de llamar su atención y gritando su nombre. Jack no respondía a ningún estímulo. Solo decía entre dientes frases incoherentes: Yo la maté, está muerta por mí culpa, soy un asesino. El agente comprendió la situación, analizando el caso, pero no tenía ningún sentido las palabras que decía.

-¿Desde hace cuanto ha estado así?

-Hace un par de días.

-¿Por qué no lo han llevado a tratamiento?

-Ah pues... porque no se nos ocurrió –Omi sabía que un médico haría preguntas, y no podía responderlas-. Estoy seguro que es una de las bromas de hermano Jackie, y volverán con nosotros en cualquier momento–añadió, el agente suspiró profundamente, separó una silla y se sentó con una sonrisita forzada.

-Pues qué pena, venía con tantas ganas a contarle esta crónica para ver si se les bajaba el ánimo, pero con esto creo ya no podrán desanimarse más.

-¿Qué noticia?

-La terrorista, la tal Wuya Miyo, ha escapado de la prisión donde los hombres de Chase la metieron, sucedió en plenas horas de la madrugada. Cuando abrieron su celda ya no estaba ahí. La están buscando. Con la seguridad que tiene Chase en todas partes, creo que solo un sobrehumano podría salir de allí sin ser visto, creo que alguien la ayudó a escapar, pero no sé quién podría ser, sus secuaces fueron capturados igualmente. Además, ella estaba herida.

-Debe de ser un cómplice nuevo –Omi ladeó la cabeza. Es posible que alguien la ayudara a escapar, pero lo que más le parecía inusual es cómo pudo escapar de la cárcel si sus padres le comentaron una vez que era prácticamente imposible escapar de una zona tan segura, ¿tal vez su nuevo cómplice es un agente? Lamentablemente Jack "estaba en otro planeta" para saber qué opinaba. Raimundo no quería incumbirse con nada de esto. Únicamente podrían comunicarse con Kimiko. Megan trabajaba por entrar en contacto con Tubbimura con la esperanza de poder preguntarle si había visto el rostro de su asesino antes de morir. Omi se excusó con el agente mientras hacía una llamada. Kimiko accedió en ir. Omi sugirió subir arriba y esperarla. El agente asintió con la cabeza, pero seguía preocupado por el estado de Jack, las palabras del chico no lo habían convencido por completo. Omi y el agente fueron a la sala de estar, tomaron asiento y esperaron que viniera Kimiko. Alguien tocó el timbre, no era la señora porque no tocaría el timbre. Era Kimiko, vestida con una camisa larga y blanca de flores rosas, pantalón blanco con cinturón, zapatillas de deportes blancas y un bolso blanco. Tenía el cabello anaranjado para la ocasión.

-Eh hola Omi, escuché que tenías algo importante qué decirme. ¿Cómo está Jack?

-Igual que siempre.

-Oh, no sabía que tenías visita, ¿ha pasado algo serio?

-Nada en especial, salvo que Wuya ha escapado.

-¡¿Qué?! ¡¿no eran qué iban a encargarse de ella?! ¡¿cuándo sucedió?!

-Parece ser que no –intervino por primera vez el agente.

-En la madrugada de este mismo día. No sabemos cómo ocurrió exactamente.

-Bueno chicos ha sido un placer volverlos a saludar, pero creo que he abusado de mi tiempo libre, debo irme. Algo me dice que nos volveremos a ver muy pronto. Megan, Kimiko, Omi –dijo despidiéndose con dar unas palmaditas en la cabecita de éste. Cruzó por la puerta y se marchó tranquilamente de la casa, apenas recorrió mitad de la cuadra, él reconoció a una patrulla de Chase Young dirigirse a la residencia de los Spicer. ¿Qué estaría pasando? Entre tanto, Omi le confería a Kimiko que entre él y Megan habían encontrado una manera nueva de averiguar la posible identidad del Primero. Le explicó sobre los poderes de Megan y la gran utilidad qué podrían hacerle, aunque lastimosamente podía servir de medio entre el mundo de los espíritus y el de los vivos, no podía invocar a ningún espíritu, por eso había ido a la escena del crimen donde había muerto Tubbimura.

-¿Y ha logrado algún avance?... –la puerta se abrió de repente. Los agentes irrumpieron en la sala...

-¿Otra vez? –refunfuñó Raimundo directamente fastidiado, acercándose con un cigarrillo en mano. Se alarmó cuando notó a los agentes arrojar a Kimiko al suelo, varias armas la apuntaron antes que se levantara.

-Tohomiko Kimiko –dijo uno de los agentes-, se le acusa de ser sospecha del asesinato de Ashley Flean, tiene derecho a guardar silencio y a solicitar a un abogado, todo lo que diga será utilizado en su contra.

-¡Kimiko!

-¡Retroceda! –ordenó uno, Raimundo alzó las manos mientras iba para atrás-. Responda, ¿dónde está su hermanastro? –antes que Raimundo pudiera responder, los agentes trajeron arrastrado (no, en serio, su cara rozaba contra el piso) a Jack.

-Raimundo, estaremos bien, seguramente es un malentendido. Ni se te ocurra llamar a papá y no le digas nada a tu madre si no regresamos, ya sabes lo que hay que hacer –dijo la chica cuando los agentes la obligaron a levantarse. Raimundo asintió con la cabeza. Megan y Omi se pegaron a su lado cuando los arrimó hacia él. Inconcusamente se había preparado para esta situación. A los dos los obligaron a montarse a una patrulla. Kimiko se montó de un empujón (a regañadientes). A Jack lo arrojaron junto a ella. Se escuchó el ronroneo del motor.

-No te preocupes, vamos a estar bien… –aseguró ella con voz temblorosa-. Jack si estás ahí todavía, me gustaría que volvieras, tal vez no puedo hacer esto sola...


El viaje les tomó horas, pero para ambos les pareció segundos. De tantas veces que habían ido a la ciudad, parecía que se habían acostumbrado tanto al ambiente tranquilo de la villa al de la ciudad. Solamente que en esta visita, ninguno tenía esposas en sus manos. Kimiko estaba alerta a cualquier movimiento, por ambos, no dejaba de fulminar con la mirada a los agentes que los habían traído y atenta a cualquier sonido. Fue un viaje tranquilo. Casi nadie dijo nada. Uno de los agentes se había sentado con ellos y cargaba con un cañón de plasma. Kimiko odiaba como los trataban los agentes. Como si fueran unos criminales. Solamente se escuchó el sonido del teléfono. Por lo que escuchó parece que se trataba de Chase afirmó que tenía a los dos consigo e iban saliendo a la ciudad. Después de eso, la llamada se cortó y siguieron camino a la ciudad. Kimiko quiso sacar su PDA, empero, apenas podía sentirse cómoda para sacar su aparato del bolsillo y revisar las intenciones de Chase. Ya era muy tarde cuando llegaron a la sede principal donde Chase organizaba a todos sus agentes por todas partes. Los esperaba asomó su cabeza por la ventana de su oficina. Jack se desplomó al piso como un muñeco de trapo. Kimiko salió rápidamente y ayudó a Jack a levantarse. Los agentes la amenazaron con sus armas.

-¡Por amor de Dios, dejen de actuar tan ridículamente, él no está bien de la cabeza! ¡No va a hacerles nada! –les gritó Kimiko frenética, arrastrando a Jack consigo. Por lo menos pudo caminar con ella. Los agentes guiaron a los recluidos a través de la compañía los escoltaron en un cuarto blanco especial. Jack reconoció el lugar, pero estaba demasiado aturdido para hablar. Kimiko vio su oportunidad de sacar su PDA. Cuando miró la pantalla, estaba en blanco. Trató de darle unos golpes y reiniciarla. Pero de nada sirvió. "¿Qué está pasando? ¿por qué mí PDA no puede hacer una lectura? Es esta habitación, ¿su cobertura es nula? No, pienso que se debe por algo que hizo Young".

-Sin aparatos electrónicos, Tohomiko.

-¡Es mi PDA! No puedo moverme sin él, no estoy haciendo nada malo –chilló Kimiko, apartándose-, exijo hablar con su líder, ¡¿dónde está el presidente, Chase Young?!

-Él vendrá pronto –informó el agente, cerraron la puerta. Kimiko golpeó con toda su fuerza la puerta, de nada sirvió. Llamó a Chase, dirigiéndose a las paredes en busca de una cámara donde los estuviera observando. Se acordó del cuchillo que escondía bajo sus ropas. Intentó abrir la puerta. No lo logró. Kimiko se desmoronó al suelo. Miró a Jack sentado en medio, seguía catatónico. Gateó hasta él desesperada y le suplicó:

-Jack, por favor, ayúdame. Con tus poderes de tecnópata podríamos salir de aquí, puedes controlar la tecnología con tu mente, por favor vuelve te necesito.

-No puedes –Kimiko giró sobre sí, miró al hombre responsable de todo esto sonriendo, se levantó-. Aún si intentas matarme, no te servirá de mucho. Esta habitación es en realidad un campo electromagnético capaz de neutralizar los poderes de Spicer, me di cuenta que sus poderes operan en función como si fuera un aparato electrónico, es decir, este campo es su vulnerabilidad. Tú también eres propensa, Undécima, baste con que te quiten esa aparatito y lo destruyan para que no leas la mente de más nadie –Kimiko rechinó los dientes.

-Tú eres tan culpable como nosotros de la muerte de Ashley, tú sabes que nos recriminaste injustamente. Engañaste a Jack diciendo que querías aliarte con nosotros para esperar en el primer momento y acusarnos, así tendrías el pretexto perfecto para caer en tus trampas. ¿Y ahora qué, vas a matarnos?

-¿Matarlos? ¡no, yo no haría cosas como esa! –se rió-. Tengo en mi poder la evidencia que los incrimina como culpables de los asesinatos de Sonozaki y Flean, depende de ustedes si me hacen un favor si esta evidencia y mis reportes sobre los dos son borrados o difundidos a todo el mundo.

-¿Qué quieres?

-Necesito la ayuda del Sr. Spicer, eso es todo. Él es un tecnopata, un inventor, solo él puede armarlo. Espero que pueda sacarlo de su mundo, Srta. Tohomiko, mi paciencia tiene un límite muy preciado –sonrió maquiavélicamente. La puerta estaba abierta. Chase se apoyó en ella. Kimiko apretó los puños. Ayudó a Jack a ponerse de pie. Chase espero que ambos salieran y luego los condujo a su oficina. Era un espacio abierto con estanterías, escritorio, unos confortables sillones y una vista entera de la ciudad. Abrió una habitación. Kimiko se le cae casi la quijada. Ante ella había lo que parecía una supercomputadora. La máquina no parecía lista para su funcionamiento, le faltaba algunas partes. Kimiko intuía que de todos modos iban a terminar siendo cómplices del plan maléfico de él. Solo había dos delitos para elegir. Chase le entregó a Jack los planos para terminarla. Luego los dejó a solas. Kimiko le acercó a Jack los planos:

-No creo que sea buena idea, pienso que Chase está tramando algo, ¿qué piensas?... ¡Tierra llamando a Jack!, ¡llamando a Jack!, ¡por favor, te necesito aquí a mi lado! –exclamó ella, agitando sus hombros- ¡Jack! ¡Jack! ¡Ya tengo suficiente con lidiar con tu prima muda, no lo hagas más difícil, por favor, te necesito! –rogó. Jack no movió un músculo. Kimiko llegó a un punto que no pudo seguir aguantando tanta majadería que golpeó su hombro.

-¿Cómo...? -Jack por primera vez pareció reaccionar, abrió la boca y dijo lentamente como si quisiera estar seguro de cada palabra- ¿cómo puedo volver a confiar en ti? ¿si tú siquiera me eres sincera? –Kimiko bajó la guardia, aturdida-. Ashley me dijo que no confiara en ti, cuando fuimos a la ciudad... Me dijiste que era la primera vez, pero no era cierto, habías ido otras veces. Te han visto ir al psiquiátrico, no es mi problema, pero... No ha sido lo único, me dijo que tú madre está desaparecida y siempre me hablas de tus padres... Tu permiso…

-¡¿De qué estás hablando?! ¡¿acaso confías en ella antes que en mí?! ¡eso lo dijo para que nos separemos!

-¡Ese no es el punto! –la interrumpió- ¡¿por qué me has mentido?! ¡NO ME VENGAS CON EL PUTO CUENTO DE QUE SOMOS AMIGOS!

-Está bien... –dijo con voz apagada-, está bien, no he querido decir nada ni vuelto a sacar el tema porque es un asunto penoso. La verdad es que mi mamá está desaparecida desde hace algún tiempo, sin dejar notas ni nada, se fue de casa... La policía lleva tiempo buscándola, pero no han tenido ningún resultado, ya mi papá y yo la damos por muerta, es un hecho muy bochornoso... Pero más que eso, es uno muy infeliz que tratamos de olvidar porque nos prometimos llevar una vida normal, ¿estás contento?

-¿Pero por qué? –Kimiko cabizbaja se mordió el labio. Cambió de tema- ¿y el hospital...?

-No sé nada –contestó bruscamente, sin dejarlo terminar.

-¿Cómo puedo estar tan seguro de lo que dices...? –Kimiko abofeteó a Jack, arrancándole las palabras, desesperadamente.

-¡Auch, eso duele Kimiko!

-Al menos pude sacarte unas palabras... –brevemente Kimiko le explicó la situación. Jack no quiso cooperar al principio. Kimiko le insistió. No contestó. En su lugar echó un vistazo a sus planos. Afirmó que podía hacerlo rápido si funcionaba sus poderes.

Hizo una prueba de sus poderes tratando de levitar un armazón. Funcionó. Este cuarto no tenía ningún campo electromagnético. Pidió amablemente a Kimiko que sostuviera los planos mientras trataba de reconstruir la supercomputadora tal como indicaba la figura. No se parecía mucho a sus planos, claro que estos eran mucho más sofisticados. Aunque había leído varios similares. Estaba decidido que podía hacerlo. De ahí dependía la libertad suya y la de Kimiko. Mientras terminaba de armarlo. Jack frunció el entrecejo y, se detuvo, dejó caer las partes de la supercomputadora. La chica se dio cuenta que algo pasaba para que él se detuviera. ¿Volvía a su estado catatónico?

-¿Qué ocurre? –preguntó un poco preocupada.

-No puedo seguir haciendo esto, estos planos permiten armar una maquinaria que unida a tu PDA será capaz de leer las mentes de todas las personas que habitan en la ciudad. Con esta supercomputadora es capaz de hacer eso y mucho más... Quizá lo que en realidad busca es una manera de ascender y llegar al poder. ¡Eso es! ¡Chase quiere gobernar la ciudad!

-Exactamente –comenta Chase detrás de los dos-, ¿para qué conformarme con ser el jefe de un montón de ineptos de una pequeña ciudad cuando puedo ser el gran alcalde de una gran ciudad? Todos saben que quien administra este lugar es tan solo un adorno y detrás está el verdadero cerebro, yo soy quien tomo las verdaderas acciones y hace acatar la normativa, tan solo me hace falta tirar la vieja pantalla que, debo admitirlo, yo mismo creé. Cuando vean la impericia de nuestro alcalde, no quedará más remedio que sacarlo, entonces la gente demandará a una persona con mejor experiencia quien no es otro que yo mismo. Y cuando eso pase capturaré a los demás jugadores y una vez que transfiera sus poderes a esta súper computadora, y entonces... –Chase se interrumpió a sí mismo cuando los agentes llegaron corriendo como una masa efusiva y rodearon todas las salidas por las que Kimiko y Jack podrían escapar así como protegían a su jefe-, enviaré a cada ciudadano de esta ciudad, una cuenta para acceder a esta supercomputadora.

-¿Y?

-¡¿Qué no es obvio?! –espetó Chase-. ¡pretendo que cada ciudadano se le será otorgado un poder divino! ¡voy a crear una raza humana totalmente superior a la actual! Macedonia, Roma, Alemania y muy pronto los ciudadanos de CosmosXiaolin. ¡Voy a presidir un reino donde las personas tengan poderes y, yo seré su dios, el hombre más poderoso de todo el mundo! –clamó victorioso. Kimiko y Jack no podían reprimir la expresión llena de estupor.

-¡MALDITO DESQUICIADO! –rugió desaforadamente Kimiko. Esto significaba la guerra.

Jack abrió y cerró el puño, miró los planos y los lanzó al aire. Los agentes miraban un solo punto, distraídos. Kimiko vislumbró su PDA ahora más que nunca era seguro huir. Arrastró consigo a Jack mientras avanzaba. Algunos forcejeaban a Chase, sacándolo del cuarto por su propia seguridad. Kimiko empuñó su daga, revisando constantemente su PDA escapó de los ataques de los agentes. Al momento de salir de la oficina de Chase, había más agentes esperando. Kimiko fue rápida eludiendo sus ataques y apuñaló en uno de sus costados a un agente, se apresuró en coger su pistola y lanzársela a Jack. Se oyó el chillido de una sirena. Uno de los agentes debió haber activado una alarma. Chase profirió una orden por el intercomunicador a todos sus agentes:

-¡Atención a todos los agentes, tenemos a dos sospechosos de asesinato: Kimiko Tohomiko y Jack Spicer, prófugos, búsquenlos, no dejen que se escapen! –ordenó.

-¡Debemos irnos de aquí!... –Kimiko lo jaló a las escaleras. Está claro que no podían usar el ascensor. Bajaron las escaleras rápidamente. Los agentes iban subiendo también. Kimiko decidió enfrentarlos. Jack comenzó a asustarse cuando oyó un disparo de advertencia.

-¡Deténganse, arrojen sus armas al suelo!

-¡No disparen! –chilló Jack, tirando del gatillo. La bala penetró en el corazón del agente. Él se desmoronó muerto del impacto. Kimiko vio su oportunidad, pateó el cadáver, éste se fue rodando por las escaleras. Los agentes se hicieron un lado. Ambos avanzaron. Los agentes iban ahora detrás de ellos. Los acorralaron al final de las escaleras otro grupo de agentes.

Los amenazaron con dispararlos si alguno intentaba un truco, fueron forzados a permanecer inmóvil, espalda contra espalda. Kimiko leyó en su PDA, no podía hacer mucho leer los pensamientos de gente desconocida. Debía actuar rápido o morirían. Sin embargo, fueron ayudados a último minuto. En los escasos segundos que tardaron los agentes en organizarse y desenfundar sus pistolas, uno de los agentes le metió un golpe con la culata de la pistola a un agente delante suyo, dejándolo medio aturdido, el casco rodó por el suelo. El agente lo tomó de la cabeza y de inmediato, como sus ojos se tornaron blancos, comenzó a disparar contra sus compañeros, masacrando un gentío. Kimiko arrastró a Jack a un punto más seguro del tiroteo. El grupo de agentes trató de disparar contra el rebelde, empero, éste usó como escudo humano al propio agente "que había lavado el cerebro" hasta que se quedaran sin balas y lo lanzó al piso cuando dejó de serle de utilidad.

Con su propia pistola hirió el brazo del primer agente que quería dársela de valiente. El camino abajo estaba despejado. El agente les hizo una seña a Kimiko y a Jack, ellos no se sintieron nada en especial para cuestionar a alguien que los había querido ayudar. Jack se hacía un montón de preguntas, cómo hizo para controlar al otro agente y por qué los quería ayudar, tenía que ser algún elegido sin lugar a dudas. Apenas llegaron abajo, los detuvo al bloquear su camino. Habían varios agentes rodeando la zona. Los dejó dar un paso adelante y los apuntó con su arma. Lo dejaron tranquilos en vista que estaban en las manos de un agente, pasaron seguros, hasta que lo arruinaron los agentes de hace unos minutos cargando nuevas armas y cargadas por supuesto. Alertaron a los agentes de la planta baja de que ese agente era un traidor y ayudaba a los sospechosos a escapar. Una manada se les zumbó encima.

-Corran –gruñó el agente tras su casco. Éste se les adelantó, era más rápido que Kimiko y Jack juntos. Ninguno de los dos tenía idea a dónde los estaba llevando, solo lo seguían. En el momento que creyeron haberlo perdido de vista cuando jaló a Kimiko (y a su vez a Jack, quien no se había soltado de Kimiko) hacia una pared mientras veían varios agentes correr hacia la derecha. Jack y Kimiko jadearon aliviados. El otro apenas un poco.

-¿Quién eres? ¿por qué nos ayuda?

-Podrías comenzar un poco menos efusiva, Kim –dijo con sarcasmo quitándose el casco.

-¡Rai! –Kimiko se lanzó a sus brazos y lo besó en los labios. Raimundo le devolvió el beso con igual fuerza. Claro, ahora se explica lo del agente. Tercero cuya habilidad es la empatía (el poder de controlar las emociones y sentimientos de las personas). Jack carraspeó la garganta, sin poder contener lo mucho que le irritaba la escenita. Ambos enamorados se separaron al instante.

-Odio interrumpirlo en un momento tan crítico como este, pero nos está buscando media humanidad.

-Rápido, por aquí, Omi nos enseñó a Megan y a mí una salida de emergencia.

-¡¿Trajiste a mi prima?!

-¡Ella insistió en venir! –ladró Raimundo, condujo a los dos prófugos por un largo pasillo y llegaron a una sala en donde parecía más bien un centro de acopio donde desechaban cosas inútiles. Megan y Omi esperaban en la puerta, lo más probable es que Raimundo les haya dicho que se quedaran esperando mientras iba a buscar a su hermanastro y a su novia.

-¡Por aquí, os estábamos esperando! –exclamó Omi haciéndoles una seña-. ¿No os siguió nadie, verdad? –oían los pasos de los agentes acercarse ya ellos descubrieron que los habían engañado.

-¡Son los celulares, quítenselos, deben destruirlos también! –intervino Raimundo. Kimiko no había recibido nunca un celular por lo que jaló el celular de Jack, lo tiró contra el suelo y lo pateó con todas sus fuerzas. Los pasos se oían más cerca. Ni jalando ni empujando entre todos pudieron abrirla. Mientras tuviera ese candado, sería imposible. No había ventanas a la vista para encaramarse y subir. Debían destrozarla. El cuchillo de Kimiko no podía hacer absolutamente nada contra una puerta de acero.

-¡Ya vienen! ¡¿qué vamos hacer?! –chilló Omi modulando la voz como si fuera una mujer para hacer la voz de Barbie-. ¡Ya sé! Alguien agarre ese extintor y úsenlo para romper la cerradura –señaló Omi, con su voz normal-. ¡Oh sí, mi hijo, digo, Omi eres inteligente! –se aduló a sí mismo engrosando la voz como la de su Ken.

Kimiko descolgó el extintor de la esquina y repetidas veces lo golpeó contra el candado de la puerta, a un segundo de caer. Escucharon el sonido de un disparo de advertencia. Los agentes rodearon todo. Chase venía acercándose a ellos. Aún cuando Kimiko, Jack y Raimundo atacaran con sus armas vendrían más agentes y no podrían hacer nada. Debían salir cuanto antes. Kimiko empujó la puerta, todos cruzaron rápidamente. Podía oír la voz de Chase atrás, gritándole a sus agentes, dándoles el permiso de disparar si eso evita que desertaran.

-¡Kimiko, deprisa, no podemos seguir perdiendo el tiempo! –chilló Jack. Kimiko antes de cerrar tiró del gatillo varias veces. Jack vio a través de la puerta entreabierta descubre cuál es la pretensión de la chica al dispararle a Chase, éste se desploma al suelo como caricatura. Jack obliga a Kimiko a irse cuando los agentes los ven asomados a la puerta y otro grupo rodea a Chase ayudándolo a levantarse. Varios tiros acaban desperdiciándose en el vacío cuando uno es acompañado por un grito de ratón:

-¡JACK! –rugió una voz chillona. Jack queda en shock por un instante cuando ve el camino manchado de sangre en el suelo a su prima, malherida, un balazo atravesó su pecho.

-¡MEGAN! ¡MEGAN! –rugió Jack corriendo. Raimundo intentó detenerlo, los agentes lo harían polvo. Sin embargo, Jack se sacudió a Raimundo y se lanzó al cuerpo de su prima, la camisa de la chica se iba empapando más y más de sangre-, por favor, Megan, no me dejes. Ya mataron a papá y mamá no está, no te me vayas tú también, por favor resiste –Megan entrecerró los ojos, poco a poco iba desfalleciendo-. ¡No cierres los ojos, te lo prohíbo! –vio desesperado a sus otros compañeros y les gritó-: ¡ustedes tres, ¿qué hacen ahí parados por qué no llaman una ambulancia?!

-Jack no causes más problemas en mi ausencia, ¿sí? –pidió. Jack estaba tan conmocionado para darse cuenta que por primera vez en cuatro años Megan le hablaba con su voz chillona y dulce. Desde aquel horrible incidente... Megan cerró los ojos. Jack la sacudió con fuerza.

Megan no respondió, ya no podía... nunca más... Jack vaciló, sus lágrimas se desbordaron. No puede ser... Jack sintió un odio profundo hacia Dashi, era el verdadero causante de todo esto, de no ser por él, esta tontería del juego no sería posible y Megan podría estar viva. Se quedó sosteniendo la cabeza de su prima. Sus lágrimas se detuvieron. Cabizbajo se quedó ensimismado. Al haber permanecido catatónico lo había puesto en una condición entre el mundo real y el no real. En el primer día no dejaba de llorar por la muerte de Ashley, estaba en su sótano encerrado mientras no dejaba de repetirse a sí mismo el crimen que cometió y de repente pareció teletransportarse en una dimensión diferente. Habían colores que nunca antes vislumbró. El lugar simulaba a un santuario sagrado. Este lugar era como parte de un sueño. Se levantó y trató de explorar un poco más el lugar. Cada paso que daba se sentía perdido. ¿Acaso lo está soñando? ¿cuándo pasó esto?

-¿Sucede algo, Séptimo? ¿por qué lloras? –inquirió una vocecita, se volteó y miró a un mini dragón verde asomado sobre lo que parecía un hueso.

-Hola, ¿quién eres? ¿cómo apareciste?

-La pregunta correcta sería ¿cómo apareciste tú y quién eres tú?

-Estás mareándome.

-Vale, está bien, comencemos desde el principio. Yo soy Dojo y este es el santuario sagrado y aquí vivo.

-No tenía intenciones de irrumpir tu morada.

-Técnicamente no es mía, es de mi amo, Dashi. ¿A qué te trajo aquí? No lo sé, a lo mejor tú mismo lo pediste y ni siquiera te diste cuenta. Ahora sí, ¿por qué lloras?... ¿por la muerte de la Octava, tal vez? No deberías llorar por ella, ¿sabes? Trató matarte por si lo has olvidado y es una jugadora, es lógico, que trataras de matarla. No lamentes su muerte.

-Pero yo no quería hacerlo, fue en un acto de defensa propia o iba a matar a mi amiga. De todos modos, no quería que se muriera. Lloro del ímpetu, de la rabia que siento por estar sujeto a este estúpido juego.

-Hay una forma de revivirla, Séptimo.

-¿En serio? ¿cómo?

-Debes ganar este estúpido juego… –Jack puso los ojos desorbitados del horror mientras el siervo de Dashi le explicaba como si fuera lo más normal del mundo-, derrota a los otros jugadores matándolos antes que ellos hagan el intento, róbales sus identificaciones y gana este juego. Aspira a convertirte en dios. Tendrás los poderes más maravillosos de los que te podrás imaginar, para un dios no es difícil corromper las leyes de la vida y de la muerte. No solo el de ella sino podrás volver ver a tu madre y padre. Serás un ser todopoderoso del que todos temerán y respetarán, tu vida cobrará sentido. ¿Qué dices, ah?...

-¡Jamás!

-Tienes muchos motivos por los que te impulsarían a ganar este juego y muchas ganas de hacerlo, pero no has querido verlo, no te conoces tan bien como crees... Eres una criatura ambiciosa como todo ser humano... Tu aura se oscurece, Séptimo... Cada vez más...

-¡Te equivocas! ¡no sabes nada sobre mí!

-Cómo quieras, pero ya verás cómo vas a terminar haciéndome caso –leadvirtió antes de volver a su mundo. Volviendo a nuestro actual presente, Jack sonrió débilmente. Se repitió a sí mismo: La única manera de traerla de vuelta es ganar... este tonto juego. Jack se echó a reír, recordando las palabras de Dojo. Quizás si tenía razón después de todo. Apretó con fuerza el mango de la pistola, no tenía idea de cómo su mano llegó a parar allí, pero ahí ya estaba. Un agente apuntaba su cabeza contra la boquilla. ¿Tanto tiempo había pasado?

-Levántate.

-Okey, okey –Jack suspiró profundamente cuando el agente repitió por enésima vez que se levantara. Puso los ojos en blanco y apoyó su peso en pie mientras se levantaba. Sonrió. No parecía normal en él. Algo había cambiado. Algo se quebró. De repente se volteó y disparó al agente. El cadáver se desplomó al piso. Otro se lanzó sobre él. Jack lo esquivó y disparó justo en la cabeza. Cogió el escudo del muerto y gritó a sus compañeros que se escondieran detrás de él mientras los agentes disparaban al unísono. Luego usó aquel escudo como arma al aventarlo sobre ellos. Los tres se escaparon de los agentes que se distribuyeron por todas partes en busca de los fugitivos. Se escondieron en espera que pasara el peligro. Salieron al descubierto cuando creyeron que ya habían perdido de vista a los agentes.

-Eso estuvo cerca... creí que nos iban a capturar –jadeó Omi-, listo podemos regresar a casa.

-Se los dije, tenía razón desde un principio –reprochó Raimundo-, no confiaba en ese tipo, con ese pelo malo parecía travesti.

-Pero eso era lo que lo hacía divino –comentó Jack con voz apagada.

-Creo que el paseo ya terminó. Aunque no sé cómo vamos a explicar que Megan no esté con nosotros… –Raimundo se encogió de hombros- bueno, ya me inventaré una excusa.

-Jack, lamento mucho lo que le sucedió a tu prima, pero no tuvimos mucho qué hacer. Es mejor dejarlo atrás, ¿sí? Ya con el tiempo vas a... –Kimiko enmudeció de repente cuando Jack la apuntó con su pistola.

-Spicer, déjate de bromas, después de lo que acabamos de vivir si fuera tú arrojaría esa cosa –gruñó Raimundo.

-Tomé mi decisión, voy a convertirme en dios... –Omi parpadeó parapléjico, Kimiko arrugó la frente, Raimundo puso una mueca.

-No estoy de humor para chistes malos, ¡¿no me oíste?! Vámonos de este lugar antes que nos encuentre.

-Nunca hablé tan en serio en toda mi vida, Pedrosa, voy a convertirme en dios. La alianza que teníamos la estoy rompiendo. Hoy los perdonaré, pero la próxima vez que los vuelva a ver será la última. Voy a encontrar a la Quinta, me enfrentaré a Chase, descubriré a Primero y definitivamente daré con los otros.

-¿Y cuando nos encuentres a cualquiera de nosotros qué? –preguntó Kimiko.

-Los mataré. Trabajo solo a partir de ahora. Raimundo, te pido un último favor... tu madre... es un ángel, dile que me morí, dile que me encontraron culpable de la muerte de Ashley, dile lo que sea, eres bueno en eso. Y... –le susurré en tono inaudible- cuida a Kimiko, si me entero que rompiste su corazón, te juro que... Que voy a intervenir. Está ilusionada contigo.

-Cuenta con eso –dijo esbozando una sonrisita.

-Quizá vaya a hacer cosas que no me enorgullezcan, no me perdonaría si la involucraran.

-¡Jack, no puedes hacer eso, ¿dónde vas a vivir? ¿qué vas a comer?! ¡Jack!

-Si tengo suerte debajo de un buen pedazo de cartón o cerca de un depósito, voy a empezar a moverme por mi cuenta –Jack bajó el arma y siguió adelante.

-¿Qué vas a hacer?

-Voy a acercarme a Chase y a Wuya, hasta el momento, mis más impenetrable enemigos y que al menos sé a qué caras me estoy enfrentando; solo existe una manera, no tengo más remedio –Jack se alejó de sus compañeros. Kimiko intentó vagamente llamarlo:

-¡Jack! ¡Jack! ¡Jack, tú no puedes, es muy peligroso!... ¡Jack! –antes de zumbarse tras él, su novio la retuvo. Omi se quedó al lado de la joven pareja mientras se convertía un punto borroso a lo largo de la acera...


A/N: ¿Una ciudad habitada con gente con poderes sobrenaturales? Dios, no hay duda que este señor tiene problemas, este señor está loco, no sabe lo que hace ni lo que dice y es un genio... Me mudaré a mi ciudad ficticia cuando lo logre, quiero tener poderes.

Pero tiene que explotar a los otros jugadores hasta matarlos literalmente.

¿Cuál será esa única manera que existe para que Jack se acerque a Wuya y a Chase? ¿alguna idea? Y qué triste vale, Megan fue la siguiente jugadora en salir de los Juegos del Destino, y aprovechó en sus últimos minutos para decir algunas palabras. Aunque es lamentable, nunca supimos por qué no hablaba y cómo fue su conversación con Tubbimura, si es que la tuvo. Y nos falta por descubrir a tres elegidos más. Si quieren guardarme un pequeño secreto (nótese la ironía), el capítulo que viene vamos a saber de un nuevo jugador.

Todo eso lo sabremos en el capítulo que viene (excepto lo de Tubbimura, es en otra ocasión, no muy lejana).

Había varias cosas interesantes cómo cuando se desvelaron las verdaderas intenciones de Chase, la fuga de Wuya (espejito, espejito, ¿qué creen ustedes quien la ayudó?), la esporádica conversación entre Jack y Dojo, la muerte de Megan y sobretodo el cambio abrupto de Jack. Observaremos mejores estos cambios en el capítulo que viene puesto que "el cambio" ocurrió casi al final. Ah, ¡ojo!... Casi se me olvidaba, Chase, ¿ustedes creen que el balazo que recibió lo sacará del camino? Dios, aquí la cosa está candente, Kimiko, Raimundo (tácitamente) y Jack ya aprendieron a tirar del gatillo... Pueden disparar.

-Adiós triste infancia...

¿Cómo va a terminar esto? No sé puede que un poco triste porque todo lo que empiece con tirar un gatillo no pinta nada bueno. Ah por cierto, se vieron con más claridad los poderes de quién dije me gustaban más. De Raimundo, el poder sobre "controlar" a las personas. Qué divertido. Me siento verde de la envidia. Ahora mis preguntas, como lo hacía con Cazador en la Ciudad para que no se duerman, pensando qué pasará en el capa qué viene: ¿Cuál es la decisión de Jack? ¿Chase Young saldrá ileso de ese disparo? ¿y si lo hace, tomará venganza de los hechos? ¿Chase Young será Primero? ¿qué pasará con la vida de Wuya, quién la intervino? ¿qué va a pasar con el resto de los integrantes de la alianza? ¿quién será el próximo en salir en los juegos? ¿quién será el Elegido a la vista? ¿Dojo está interviniendo en los juegos a espaldas de su amo? Y déjenme decirles... a los que quieren averiguar la identidad de Primero, si no están seguros si es Chase... Qué aquí salió la llave de la puerta, la pieza infaltable de este rompecabezas, la clave principal de este misterio (los estoy ayudando, fíjense, porque me pude haber callado). Todo eso y mucho más en Los Juegos del Destino, capítulo 12. ¡Hasta la próxima, se les quiere mucho!

A este ritmo he publicado 12 historias AU. Y ya estoy preparándoles 3 nuevas historias. La primera: La Tempestad (remake de El Cazador de la Ciudad, inspirada en El Conde de Montecristo, mí próximo AU). La segunda: Cuentos de Halloween (un especial para el día de brujas, en donde Omi, Raimundo, Kimiko, Clay y Jack nos contarán sus anécdota más escalofriantes). Y la tercera: Chrismast Xiaolin (Un Cuento de Navidad, basado en el de Charles Dinckens, un especial navideño estelarizado por Jack como el tacaño Ebenezer Scrooger). ¡Vamos a dar una vuelta en nuestra pasarela de personajes!

Omi ha tenido papeles multifacéticos desde un estudiante normal (Mi Adorado Árbol de Bonsái) hasta ser el dirigente de una sociedad secreta de agentes del gobierno (El Cazador de la Ciudad). Y sin duda su mejor papel es (¡empate!): Sicario (El Escritor Fantasma) y niño sádicamente tierno (El Camino a Casa/Los Juegos del Destino). ¿Qué personalidad será en mi fic La Tempestad?

Raimundo ha tenido diversos papeles desde actor (El Camino a Casa) hasta encarnar al infame Ministro de Relaciones Interiores (El Escritor Fantasma). Y su mejor papel es, para mí: Príncipe/espadachín (Arcade of Fire). ¿Será otra vez un Casanova en La Tempestad?

Kimiko nos ha sorprendido siendo desde una Idol japonesa (El Camino a Casa) hasta una viuda joven (El Escritor Fantasma). Pero su mejor papel es (¡empate de nuevo!): Princesa guerrera (Arcade of Fire) y extraterrestre adolescente (Cosmic Love). ¿Será una figura protagonista antagónica o sus movimientos se ven de manera compasiva en mi nuevo fic?

Clay ha sido desde mesero (Yo Contra El Mundo) hasta fiel mayordomo (El Camino a Casa). Su mejor papel es ¡policía! (El Cazador de la Ciudad). ¿Cómo aparecerá en mi nuevo fic?

Dojo no ha tenido muchas apariciones y las veces que lo ha hecho ha sido desde guardián de un tesoro (Mi Adorado Árbol de Bonsái) hasta humano (El Cazador de la Ciudad). Su mejor papel: Siervo de un dios (Los Juegos del Destino). ¿Aparecerán en mi nuevo fic?

El Maestro Fung nos ha sorprendido mostrándonos papeles desde ministro parapléjico (El Escritor Fantasma) hasta sacerdote (Arcade of Fire). Su mejor papel: Profesor de secundaria (Mi Adorado Árbol de Bonsái/Los Juegos del Destino/Cosmic Love). ¿Con qué nos sorprenderá esta vez?

El Monje Maestro Guan ha tenido siempre papeles duros desde profesor de educación física (Cosmic Love/Mi Adorado Árbol de Bonsái) hasta general de una tropa (Arcade of Fire). Y su mejor papel es: Comisario de policía (El Escritor Fantasma/Yo Contra el Mundo). ¿Aparecerá en mi nuevo fic?

Dashi ha tenido siempre papeles poderosos desde alcalde (El Camino a Casa/El Cazador de la Ciudad) hasta dios supremo (¡Abracadabra Xiaolin!/Los Juegos del Destino). Su mejor papel: ¡Director bipolar! (Cosmic Love/Mi Adorado Árbol de Bonsái). ¿Aparecerá en mi nuevo fic?

Chase siempre le tengo un papel bastante bueno desde arquitecto multimillonario (El Camino a Casa) hasta doctor (Yo Contra El Mundo/El Escritor Fantasma). Su mejor papel: Político corrupto (El Cazador de la Ciudad). ¿Será aún mejor villano de lo que fue en ese fic? ¿y si es así por qué en su cédula se lee en estado civil: CASADO?

Wuya ha tenido muchísimos papeles desde diseñadora de modas (El Cazador de la Ciudad/El Camino a Casa) hasta monarca pérfida (Arcade of Fire). Su mejor papel es ¡terrorista! (Los Juegos del Destino). ¿Cómo le irá de villana principal en mi nuevo fic junto a Chase?

Hannibal no ha aparecido mucho que digamos, pero ha tenido papeles muy buenos desde político corrupto (El Cazador de la Ciudad/El Escritor Fantasma) hasta atracción de circo (Yo Contra el Mundo). Su mejor papel: Extraterrestre (Cosmic Love). ¿Cuál será la nueva ambición de Hannibal en mi nuevo fic?

PandaBubba también se ha unido al elenco, y en todas su formas ha sido como un poderoso narcotraficante (El Camino a Casa/El Escritor Fantasma/Los Juegos del Destino). ¿Será cierto que en el nuevo fic de Alice vendrá con un personaje distinto?

Tubbimura también ha tenido sus apariciones estelares desde abogado (El Camino a Casa) hasta productor de televisión (El Cazador de la Ciudad). Su mejor papel: Agente del FBI (El Escritor Fantasma). ¿Qué será esta vez?

Jack ha sabido siempre cómo ganarnos su cariño con sus papeles desde un pirata (Guerreros del Caribe) hasta aprendiz de mago (¡Abracadabra Xiaolin!). Sus mejores papeles indiscutiblemente son: Detective homosexual (El Escritor Fantasma) y criminal psicópata (Yo Contra el Mundo). ¿Cuál será el personaje nuevo de Jack: Una mezcla de esos dos o uno nuevo?

Vlad, para jugar un papel tan menor siempre lo ha sabido desenvolverse bien y su mejor papel es contrabandista (Arcade of Fire/El Escritor Fantasma). ¿Aparecerá en mi nuevo fic?

Ashley nunca está de sobra en ninguno de mis fics desde actriz celópata (El Camino a Casa) hasta hacker (El Escritor Fantasma). Su mejor papel: Adolescente popular desagradable (Cosmic Love). ¿Cómo vendrá en mi nuevo fic?

Jessie ha participado numerosas veces en mis fics desde guardaespaldas (Yo Contra el Mundo) hasta criminal (Los Juegos del Destino). Su mejor papel: Cocinera principal (El Camino a Casa). ¿Aparecerá en mi nuevo fic?

Megan, para salir solo una vez en la serie original ha tenido una gran participación en mis fics desde pintora (El Camino a Casa) hasta música (Yo Contra el Mundo). Su mejor papel: Niña mimada y caprichosa (El Escritor Fantasma/El Cazador de la Ciudad). ¿Aparecerá en mi nuevo fic?

Jermaine, un personaje al que le he sacado mucho provechoso y se ha convertido pieza principal en mis fics, desde criminal (El Escritor Fantasma) hasta manager (El Camino a Casa). Su mejor papel sin duda es: Fotógrafo gago (Yo Contra el Mundo). ¿Tendrá una aparición especial?

Keiko, aunque fuese un semi OC, he sabido aprovechar su personaje: Desde guardaespaldas (El Cazador de la Ciudad/El Camino a Casa) hasta psiquiatra (El Escritor Fantasma). Su mejor papel es la mejor amiga de Kimiko (Arcade of Fire/Cosmic Love).

Solo tengo el diseño de Kimiko, Chase, Hannibal, Wuya, el Maestro Fung, PandaBubba, Ping Pong, Raimundo (más o menos), Shadow, Ashley, Tubbimura, Jack listos para el nuevo fic. El resto lo estoy pensando todavía... Total, será el año que viene cuando lo suba. Quizá... Tengo pensado que la nueva historia se desarrolle en una era futurista: En el año 5009 (imagínense, ya nuestros cuerpos serían putrefactos)...


Mensaje para ubby09: ¡¿Qué hay de nuevo, vieja?! Qué gusto volvernos a ver. No para nada, no me aburrí mientras me explicabas que fue lo que más te gustó. Me gusta eso de los lectores. Aquí lo prometido es deuda, tenemos el capítulo que viene y espero que te guste. No me molesta si lees mi otro fic, ¡me complace por el contrario! :D (mientras más lectores mejor). Cosmic Love está publicado, por lo que puedes buscarlo en la página principal o ir a mí perfil. Muchas gracias por leer y comentar. ¡Vuestra opinión me interesa mucho! :3

Mensaje para el loco de Gushu: Veo que te ha gustado el capítulo Trampa Perfecta, estoy de acuerdo contigo en la descripción de Omi (da miedo y a la vez es súper adorable). Sí, el poder de Megan es genial (y uno de mis colegas al que le conté la historia me dijo que ese poder no lo vio muy útil dentro de una batalla). Sí, la muerte del padre de Jack fue toda una sorpresita que les tenía preparada. Sí, esa fue la idea con Chase desde el principio. Por eso te dije que no te adelantaras a lo que venía. Sí, sé de qué hablas, pero no ocupó espacio porque ninguno de los dos tenía ganas de ganar. No, Chase es Chase. Sí, quizá tenga razón, pero como el padre de Jack no es tan importante... Chase no planeaba la muerte en sí del padre de Jack y supuestamente se comprometió a ayudar. Sí, la idea de los niños carnada es producto de Mirai Nikki. "Se nota que esta muy metido en su puesto y tiene todo cubierto, o que en si las autoridades al completo son bastante corruptas por lo que se ve", en las dos tienes razón :D

Si Wuya sabía que Omi era el Cuarto, ¿por qué no podría saber si Kimiko era la Undécima? Sí, Ashley lo hizo bastante genial para salir solo una vez. Y en las teorías que escribiste, todas son muy cercanas a la devastadora verdad. Esperando que este capítulo te haya gustado (estás actualizado). ¡Nos leemos!