Un error lo comete cualquiera
Era temprano, el primer día de la semana, todo estaba en calma, la mañana estaba fría con un cielo grisaceo, pero sin nubes. Los alumnos que llegaban llevaban puesto abrigos y bufandas.
Los chicos estaban preparandose para entrenar en el campo, Yuka los observaba desde lejos. Ella tenía sus manos algo frías y temblaba un poco, traía con sigo unos guantes pero prefería aguantarse.- Yo siempre fui tan fragil y ¿no puedo aguantar este frío? Tenma y los demás están tan llenos de energía y vitalidad... yo realmente quisiera ser como ellos, pero bueno al mal tiempo buena cara.
- Disculpa, ¿te estás congelando o así es siempre tu rostro tan pálido?- una chica se aproximó a ella y tomó su mano- Estás fría- sonrió amablemente- ¿como te llamas, querida niña?
- Oishi Yuka y ¿cuál es el de usted señorita?- preguntó, estaba sorprendida por la amabilidad de la joven.
- Kino Aki ese es mi nombre... ¿eres nueva? no te había visto- dejó de sostener la mano de Yuka.
- Recién comencé a trabajar aquí, soy la conductora de la carabana relámpago, todos han sido tan amables conmigo desde que llegué, pero hay excepciones.
- Me da gusto, si quieres te preparo un té para que entres en calor.
- Me encantaría, si no es molestia.
- Ninguna ¿vamos?- preguntó Aki y esta solo asintió.
Fueron a las instalaciones del club, Aki le preparó el té y se lo entregó, Yuka sintió un aroma diferente, era más suave, ella lo probó, estaba dulce. Llegó Kidou en ese momento y las saluda mientras miraba su tablet; ellas también respondieron a su saludo matutino.
Kidou miró a su asistente un momento para luego volver su mirada a su tablet- Yuka por favor ¿me preparas mi té? Gracias y estaré en mi oficina.
- Seguro, se lo llevo en cuanto termine el mío.- Yuka tomó otro poco.
Kidou miró la taza en sus manos y preguntó- ¿Ese té lo ha preparado Aki?- Él se aproxima a ella.- Dame la taza.
- Ella lo ha hecho para mi, es mío- lo aleja de él.
- Kidou-kun yo puedo hacer más no tienes que tomar el de ella, ¿no ves que la pobre se está congelando?
- Con todo respeto Kino, el té que quiero es aquel que está en sus manos, Yuka dame solo un sorbo- Extiende la mano para que ella le de la taza.
- De acuerdo, está bien.- le da la taza.
- Gracias- Ellas lo observan mientras el bebe, luego dice- Como imaginaba, está dulce, no puedo creer que te guste el té con azucar. Kino el té está delicioso, eres muy buena preparandolo, sabe mucho mejor que el de esta chica.- A yuka no le gustó mucho el comentario y lo miró algo molesta- Toma, solo quería un poco.- ella tomó la taza.
- Usted dijo que el mío estaba bien cuando se lo preparaba- sus ojos se humedecieron rápidamente- Entonces ¿me ha mentido?
- Tal vez, no lo sé.- Miró para otro lado con indiferencia.
- Bueno tal vez debería buscarse a alguien mejor ¿no lo cree?. Yo no debería de hacerle sus encargos, hago lo mejor que puedo, hágalo usted mismo, así será perfecto como a usted le gusta.- Se inclina hacia Aki- Gracias por todo.- luego se dirige a la puerta, pero antes de retirarse le dice a su jefe- Kidou-san... lo siento por no ser lo que usted esperaba- se retita con la taza en sus manos.
- No debiste decirle eso, a ver ¿qué relación hay entre ustedes?- pregunta Aki.
- Es mi asistente temporal, pero es demasiado torpe y nada eficiente.- Kidou ríe- Estaba mintiendo sobre lo del té.
- No es gracioso, te pasaste y heriste sus sentimientos.
- Me gusta verla enojarse por cualquier cosa.
- Deja de molestarla- dijo algo molesta Aki.
- No es para tanto, al rato se le pasa, nos vemos.
Entra Endo y los saluda, Kidou ya iba de salida y Aki pidió hablar un momento.
Yuka estaba bagando por los pasillos del club hasta que se detuvo, Tenma y Shinsuke venían caminando animadamente mientras hablaban sobre el entrenamiento, algunos todavía estaban en el campo.
Tenma recordó que alguien había faltado estos últimos días- No he visto a Kinako en unos días.
- No te preocupes Tenma ya aparecerá, ella va y viene.- Dijo Shinsuke para luego mirar más adelante- ¿Esa no es Oishi?- pregunta el pequeño.
- Parece que está llorando- dijo Tenma y su amigo asintió levemente, deciden acercarse, Tenma pone su mano en el hombro de ella, sorprendiendola un poco.- ¿estás bien?
Ella con su dedo seca sus lágrimas- Mas o menos, es que tuve una pequeña discusión con Kidou-san por tonterías, pensé que era mi amigo... ¿Por qué me dijo eso?- las lágrimas brotaron una vez más.
Shinsuke quería animarla un poco- Oishi-san lo mejor para estos momentos es...- pero fue interrumpido por Endo.
- Futbol, Oishi vamos a jugar futbol, no hay nada mejor que deshacer tus penas jugando, anda anímate y de paso se te pasa el frío.- Endo sonrió ampliamente.
- Yo nunca le dije que tenía frío ¿Cómo...?
- Pues Aki me lo ha comentado, estuve hablado hace un momento con ella.
En eso salta Tenma preguntando- ¡¿Aki-nee está aquí?!- Todos los presentes se sobresaltaron un poco por la reacción de Tenma.
- Si, es que hoy preparará una deliciosa merienda- Dice Endo- No se la querran perder, Aki cocina de maravilla.
- Um um- Tenma asintió- Aún cuando solo sean onigiris son exquisitos, tienes que probar la comida de Aki-nee, Oishi-san.
- Está decidido Matsukaze, iré a tomar el almuerzo con ustedes- sonrió, sus tristezas poco a poco se iban disipando.
- Bien pues todos iremos juntos luego a la sala del club, ahora Oishi vamos a jugar Futbol- dijo Endo para terminar.
Caminaron y llegaron al campo, aún era temprano para que comenzaran las clases, Así que Endo tomó un balón, lo puso en frente de Yuka y tomó posición en la portería.- Venga patea el balón con todas tus fuerzas y puedes gritar si quieres.
- No tengo ganas de gritar... por ahora...- lo último lo dijo bajo y luego miró su calzado- Llevo tacones será algo dificil, no podré correr y soy de rodillas y tobillos débiles.- Tenma con sus buenas intenciones se acerca a ella proponiendo sus tenis, Yuka se mide pero su pie era pequeño.- Gracias de todas maneras, creo que jugaré sin zapatos.
- Pero te ensuciaras las medias- dijo Shinzuke.
- Eso es lo de menos pequeño pikachu, me las quito y ya.- Yuka se pone a su altura y lo abraza haciendo que se sonrojara, se separa de él y se levanta.- Ahora si estoy lista- se posiciona frente al balón- uno, dos y...- la interrumpe Kariya.
- Las chicas nos juegan con falda porque se les ve todo.- gritó el chico, haciendo que se molestara.
- ¡Claro que no, tengo medias, voy a chutar ese balón y no se me verá nada! ¡¿me escuchaste?!
- Perdone al mocoso, nunca sabe lo que dice o hace- Kirino toma del cuello del uniforme de Kariya y se lo lleva a la banca, mientras este le reprochaba.
Yuka se vuelve a concentrar, retrocede para tomar impulso, corre y patea el balón y Endo lo atrapa.- Buena atrapada entrenador.
- Si el equipo tuviera a una jugadora como tú perderíamos todos los partidos.- le gritó Kariya desde lejos para luego reir.
Ella se molestó- A ver mocoso ¿quieres probar mi puño?- Yuka lo estaba amenazando.
- Ya le hice enojar- siguió riendo.
- Vas a ver mocoso, ven acá- Ella comenzó a acercarse y el menor salió corriendo, ella se detuvo.
Kirino suspiró- Es un cobarde- dijo para después seguir al chico.
- Oishi-san permitame enseñarle a chutar el balón- se ofreció Tenma y esta solo aceptó- Bien voy yo, pon toda la confianza en el balón ¿de acuerdo?- Tenma hace un increible disparo pero Endo lo detiene.
- Ahora veo, me toca tirar.- Yuka se prepara y tira pero el balón se desvía, lo ultimo que se escuchó fue "cuidado". El balón le dió en toda la cara a Shindo, que estaba un poco distraido.
Shindo comenzó a quejarse, todos se acercaron- Mi rostro- dijo para luego llorar.
Yuka se puso en frente para disculparse y revisarlo, su rostro estaba rojo y tenía un poco de sangre saliendo de su nariz.- Lo lamento tanto, soy un peligro.
- Ya lo noté- dió un quejido de dolor, tocó el área y vio sangre en sus dedos.
La práctica terminó, ella se ofreció para llevarlo a la enfermeria. En el camino él continuaba con alguna que otra lágrima, Yuka rió un poco.
- No se burle.
- No me burlo, es que te ves lindo cuando lloras.
- No estoy llorando- dijo en chico, ahora estaba más rojo que antes.
Llegaron a la enfermeria y ella abrió la puerta- Hola, traigo a un herido.- No había nadie dentro.
- No estoy tan grave.
- Lo siento, de verdad, no soy buena en los deportes y mira como te he dejado.
- Bueno, yo me encargo de aquí en adelante, de seguro usted tiene cosas que hacer.
Yuka recordó a su jefe- Bueno, tengo que ir con Kidou-san, aunque no lo quiera ver por lo que me dijo hace rato. ¿Seguro no quieres que me quede?
- No, estaré bien, gracias por acompañarme- él entró para esperar y ella se fue un tanto preocupada, pero estaba segura de que estaría bien sin ella.
En otra parte
- ¡Capitáaan!- gritaba una chica tan dulce como la miel. Nanobana Kinako; quien saltaba por los pasillos en dirección a la sala del club, pero se cruza en su camino a Tsurugi.
- No saltes de esa forma, te harás daño. Y se puede saber ¿por qué tan desaparecida estos días?- pregunta el peliazul.
- Estuve de paseo con Fey, estaba un poco triste y hemos ido a un lugar muy bonito para que recuperara sus ánimos. En aquel lugar habían muchas cosas interesantes, arena, palmeras, caracoles, cangrejos y hermosos pecesitos de colores, ah si, he traído esto. Espero que te guste.- le entrega una pequeña caja con pastelitos dentro.- ¿Sabes donde está el capitán?
- Si vas a la sala no lo encontrarás, se ha ido primero después del incidente de hace rato con Shindo.
-¡Mi Shin-sama!- exclama Akane ya que pasaba por ahí para hacer unas cosas, había llegado un tanto tarde con las demás, pero ellas habían ido a sus salones por lo que estaba sola y escucha la noticia. Se acercó a pedir detalles.- Por favor dime ¿qué ha pasado?
- No estuve presente, pero según escuché, le han dado un balonazo en la cara, supongo que nada grave. Está en la enfermería ahora.
- ¡¿No es grave?! Por supuesto que es grave, su hermoso rostro ha sido maltratado.
- Akane-chan cálmate- La menor intentó tranquilizar a su amiga pero esta decidió salir corriendo.- ¡Akane-chan!- gritó pero en vano- ya me voy, llevaré estas cajas al capitán.- Tsurugi solo asintió.
Yuka iba de camino a ver a Kidou y Akane iba corriendo, la rubia solo volteó a verla y sin importar siguió su camino, por el pasillo venía Kinako saltando y se detiene ya que ese rostro no le era familiar.
- Hola, soy Nanobana Kinako es un gusto, ¿trabajas aquí?
Yuka la mira un momento había quedado sorprendida con la ternura que desbordaba la menor- ¡Que encantadora que eres! Oishi Yuka, la nueva conductora de la caravana relámpago.
- Pertenezco a este club, juego como defenza o en cualquier posición, espero nos llevemos bien, bueno me tengo que ir, iré a buscar al capitán.
- Si, nos vemos.- Se despide y va a ver a su jefe.
En la oficina de Kidou
Endo acababa de decirle el incidente que hubo a su amigo, Kidou para nada estaba feliz con lo que escuchaba.
- Bueno cambiando un poco el tema- dijo Endo- ya he organizado lo del hospedaje para el paseo. Va a ser divertido.
- Si pues no le veo lo divertido, ¿como pudimos quedar en manos de una chica tan peligrosa?- Yuka entró en ese momento y escuchó lo que dijo, ellos la miraron.- ¡Tú!- dijo Kidou con enojo y alzando la voz un poco.- Ven acá, eres un peligro para todos, no sé como puedes ser el reemplazo de mi hermana, el director debío de estar loco al encargarte esta tarea- Kidou se levantó y ella retrocedió un poco asustada.
Endo lo detuvo un poco, pero él seguía echandole en cara todo los errores que ella cometía. Ella no quería escucharlo más y salió corriendo de ahí.
- No huyas, enfrenta las cosas.- Gritó.
- Kidou no seas severo, los cambios no siempre nos gustan, debes de aceptarlos, debes de tener paciencia si tanto te molesta, mantenla ocupada en algo, no sé... ya lo tengo- sacó algo del bolsillo de la sudadera- Se lo decomisé a Kariya, es un cubo mágico dáselo y la mantendrás alejada de ti un rato.
- Bien, se lo daré- dijo de mala gana.
- Pero tendrás que devolvermelo, porque dije que se lo devolvería, y no quiero que Hiroto se moleste en venir, ha de tener mucho trabajo.
- Si, no te preocupes.
- Tengo cosas que seguir organizando para el paseo, nos vemos Kidou- Endou se despide.
Kidou toma el cubo mágico y va a la oficina de su asistente pero no la encuentra, se preguntó donde se habría metido, lo dejó en su escritorio.
Yuka estaba en los alrededores, tomando un poco de aire mientras caminaba para ordenar sus pensamientos, estaba cerca de la enfermería, caminó un poco más de cerca y sonó la campana de entrada, al llegar a la parte trasera vió a Akane con su cámara concentrada mirando a la ventana.
- ¿No irás a clases?- pregunta Yuka a lo que ésta sólo pone su dedo en la boca para decirle que guarde silencio.
Dijo en voz baja- Me he enterado que a Shin-sama le han dado en su hermoso rostro...
- Ah, si, fue un accidente, es que so...- fue interrumpida
- Te juro que encuentro al culpable y no sé de qué sería yo capaz, no se cómo pero tendrá que pagar muy caro lo que le hizo a Shin-sama.-Yuka quedó muda ante las palabras de la menor y luego tragó saliba. Akane se tranquilizó- Ahora ¿puede darme una mano? necesito sacar una foto a Shin-sama.
- No lo sé, ¿si te descubre?- Yuka lo pensó un poco- Bueno está bien.
- No está muy alto, hazme un escalón con la mano y me impulsas.
La rubia puso cara de desagrado al saber que tenía que tocar la zuela de un zapato o la planta del pie si decidía quedar con sus habituales pantimedias. Pero no tuvo opción y jamás había tenido un caracter autoritativo para prohibir este tipo de cosas. La menor se quitó los zapatos y subió con un poco de dificultad puesto a que la mayor no tenía la fuerza necesaria, pero llegó hasta la ventana y puso un pie dentro.
Examinó el lugar, no había nadie, al parecer Shindo ya se había ido, en un pequeño cubo de basura había restos de lo que usaron para limpiar su herida. Ella suspiró y resignada se asomó por la ventana.- Ayudeme a bajar, tome mi cámara no quiero que nada le pase.- Yuka toma la cámara y la pone junto a las cosas de la menor y ésta se sienta en el borde de la ventana para poder bajar. La mayor extiende los brazos para atraparla.
- No creo que tenga la fuerza para atraparme.
- Y esto no está muy alto, salta, solo amortiguaré la caida.
Akane salta y Yuka la atrapa pero igual caen al suelo. Luego se levantan y sacuden sus ropas.
- Gracias de todas formas, me tengo que ir se me hace muy tarde y estaré en problemas- Se pone sus zapatos, toma sus cosas y se va corriendo.
- Será mejor que regrese, necesito un poco de descanso, mejor no decirle que he sido yo la culpable del balonazo. Yuka ¿por que eres así?- se reprochaba a si misma por ser una cobarde. Se apresuró a volver al club para intentar disculparse por todo el caos que había hecho.
Aki entró en donde trabajaba la chica pero no estaba, luego fue donde Kidou- Kidou-kun ¿no has visto a tu asistente? en su lugar de trabajo no está y quería decirle que nos acompañara a la hora del almuerzo, si la vez ¿me harás el favor de decirle?
Kidou estaba algo molesto pero asintió. Aki se inclinó y se dió la vuelta para irse pero justo se abre la puerta dejando ver a Yuka.
- Kidou-kun no es necesario- Aki sonrió- Mira a quién tenemos aquí- Kidou volteó ante las palabras de su amiga, mientras ella animada la invitaba al almuerzo.- Con permiso.
Yuka quedó parada frente de su jefe sin saber como comenzar- B-bueno yo... disculpeme por salir así y no afrontar los hechos.
- Te dejo de vigilar un momento y todo lo que provocas.
- Esto no habría pasado si no me hubiese dicho que mi té no le gustaba, así no me habría sentido mal y que Endo-san no me hubiera invitado a jugar para subir mis ánimos y no hubiese pasado lo de Shindo.
- En otras palabras yo tengo la culpa.
- P-pues s-si- Yuka se cruzó de brazos y miró a otro lado, estaba que no sabía que hacer o que seguir diciendo.
- ¿Sabes qué? no voy a seguir malgastando mi tiempo discutiendo tonterías, que te quede claro, estás bajo mis reglas, tienes que obedecerme en todo lo que te diga; si es que no quieres ir recogiendo tus cosas y marcharte del Raimon. Ahora fuera de mi vista.- dijo él señalando la salida, ella salió enseguida algo molesta y balbuceando cosas.
Cuando entró en su espacio de trabajo vió que había algo en su escritorio- ¿Y esto?- se preguntó y lo tomó, suspiró un poco ya que no era buena resolviendo cubos mágicos, pero igual le intentó mientras hablaba consigo misma- ¿Por qué me tiene que tratar de esa manera? ¿que mal le hice? bueno creo que no soy una persona eficiente y eso es lo que espera él de mí, lamento no poder cumplir esas expectativas...- terminó su charla consigo y fue tomandole un poco de interés al juguete- ¡Vaya no está mal!- pasó un rato y no pudo más, sintió sed y se levantó para ir por una bebida.
Kidou estaba muy atento a cualquier movimiento de ella, sabía que había dejado su puesto, sale y la ve caminando, comienza a seguirle los pasos, iba en zincronía con ella, para que no se diera cuenta. Mucho más adelante habían unas máquinas de refresco y ella se paró a mirar que iba a tomar, él estaba a una distancia solo observandola, Yuka comenzó a buscar su cartera.
- Vaya que distraída, he dejado mi cartera- rió por su descuido y dió marcha atrás y ve a su jefe, puso su mirada seria y no le quitó la mirada hasta que estuvo lejos. Buscó su dinero y volvió pero él ya no estaba.- Ahora... compraré agua- introdujo el dinero y presionó el botón, cayó la botella, la toma y la trata de abrir- No puedo... está dura de abrir- se quejó y en eso alguien se ofrece.
- ¿Me permites?
- Seguro, tenga y gracias- ella entrega la botella y se lleva una sorpresa. Su querido jefe- Ah ¿pero qué?
- Mira que debilucha eres, no te puedo dejar sola mucho tiempo.- Abre la botella y se la entrega.
- Me las pude haber arreglado.- Yuka bebió lo suficiente para calmar su sed.- Gracias una vez más, con permiso Señor.- siguió su camino pues ahora tenía ganas de despejar su mente, salió del club, el clima había mejorado, terminó el resto de su agua y la desechó, ahora tenía ganas de leer un buen libro, fue a la biblioteca.
Se acercó a la bibliotecaria para pedir información sobre algunos libros interesantes y donde los podría encontrar, agradeció a la señorita bibliotecaria y fue a buscar, algunos estudiantes vienen a estudiar en las tardes, pero ahora estaba todo el lugar vacío, miró en los libreros y no le eran llamativos los títulos, subió una escalera para ver los de arriba y encontró uno, se estiró para alcanzarlo, Kidou había entrado, la había seguido hasta ahí, se acercó solo para mirar lo que ella estaba haciendo.
Ella alcanzó el borde del libro pero estaba atorado, con su torpeza resbaló de la escalera y cayó en los brazos de Kidou, para mala suerte de éste algunos libros cayeron en su cabeza y en las manos de Yuka el libro que quería.
- ¡Jefe, lo siento tanto!- dijo algo asustada y preocupada, él solo la baja- ¿Está bien?
-Yuka, siempre metida en líos en los que termino involucrado ¿por qué no solo tomas los libros que están a tu alcance? no me he hecho tanto daño y si vas a leer solo quedate quieta, sentada y no merodees por los pasillos.
Yuka se encargó de ordenar los libros que se habían caido y los puso en una mesa- Yo solo quería leer un libro- antes de tomar asiento agradeció por haberla salvado, luego se sentó y comenzó a leer con el libro frente a su cara.
- Pues no me queda de otra más que quedarme aquí haciendote compañía- Kidou tomó asiento y ella bajó el libro para mirarlo a él.- ¿Sigues molesta? pues estaba jugando, era una broma no te lo tomes tan en serio.
Yuka dejo el libro- Yo creí que eramos amigos, no puede jugar así con mis sentimientos, soy muy sensible con las críticas y está distrayendome de la lectura.
- Tu eres la que me distrae de mi trabajo, tengo que vigilarte, porque la señorita se mete en problemas. Además no debería de importarte la crítica de alguna persona, importa lo que tu creas de ti.
- Es dificil ser yo...
- Te pido disculpas, se me fue un poco el asunto ¿me perdonas?- las manos de ella estaban posadas sobre el libro y él las tomó a lo que ella se sonrojó un poco y desvió la mirada.
- B-bueno siendo así, solo fue una broma, lo perdono. ¿Me puede soltar por favor?
Kidou de inmediato la soltó apenado y se quedó mirandola mientras leía.
Las horas corrían un poco lento, Kidou estaba un poco aburrido, estaba cabeceando tratando de no dormirse, faltaba poco para las doce. En la sala del club Aki, Natsumi y Endo estaban preparando la merienda para los integrantes del club de futbol.
Aki había preparado todos los emparedados y horneado dos pasteles de fresa con crema, ordenó a Natsumi servir los refrescos y a Endo poner los platos y las servilletas, ambos hicieron lo que les ordenaron. Sonó el timbre de descanso y los del equipo de futbol se encaminaron al club.
Me muero de hambre, llevaré estos bocadillos para compartirlos con todos.- dijo Kinako mientras sostenía una caja con pastelitos.
Hagamos una carrera hasta el club y el que gane recibirá un beso de Kinako-chan como premio.- Propuso Kariya.
- ¡¿Qué?! un beso mío nooo estás loco- reclama la chica.
Kariya la rodea con su brazo y comienza a decir- No pierdes nada, además sé de alguien que está esperando ese gran regalo de tus labios.
- Y encima en la boca, pero ¿quién quiere un beso mío?- preguntó inocentemente y con curiosidad.
- Pues aquel chico alto de cabello azulado... Tsurugi-kun- Susurró Kariya y ella se sonrojó un poco, no sabía ese detalle.
- Kariya-kun no digas tonterías, déjala en paz- Dijo Tsurugi acercandose a Kinako- ya nos esperan para almorzar, andando Kinako-chan.- ella solo asintió mientras no sabía que debería pensar sobre su amigo, si era verdad lo que decía Kariya o solo bromeaba.
Todos caminaban con gran ánimo, la merienda estaría super deliciosa. Mientras tanto Fudou entró en la sala del club con muchos pastelitos de bananas para repartir.
En la biblioteca
- Yuka es hora de ir a comer- se levanta y arregla su ropa- (es aburrido verte leer)- pensó- ¿Vamos?
- Aunque Kino-san me haya invitado me sentiría incómoda, siento que es entre amigos, todos ustedes se conocen desde hace tiempo y no me he podido concentrar en la lectura, puedo quedarme ¿no?
- Que mejor que reunirnos e integrarnos, vas conmigo, además ya no eres una extraña, debería ponerte una correa de seguridad para niños en la muñeca, así estarás todo el día a mi lado y no te perderé de vista y evitaré que sigas causando problemas.
Yuka se cruzó de brazós y bufó molesta- No me voy a perder- Yuka se levantó y salieron de la bibloteca para caminar por el pasillo lleno de estudiantes.
- Eres una niña, no pareces una mujer ¿te lo han dicho?
- Si, pero no me molesta en nada- Yuka lo ocultaba pero si le molestaba un poco.
- La única diferencia entre una niña y una mujer son sus pec...- fue interrumpido.
- No lo diga, que me da vergüenza y deja de posar tu mirada en mi cuerpo, sus gafas verdes hacen un buen trabajo discimulando su mirar pero a mi no me engañan, mejor me adelanto, nos vemos- Ella se adelanta corriendo.
- Si que corre de vergüenza, la seguiré avergonzando de esa manera, me empiezo a divertir.- Kidou siguió su camino.
Yuka llegó antes al club pero cansada, justo caminaba Shindo por el pasillo para llegar a reunirse con los demás, Yuka había quedado preocupada y se asercó.
- ¡Shindo!- él volteó- Que alegría verte ¿Cómo está tu naricita?- lo miró directo a los ojos.
Él se sintió un poco intimidado por ella así que desvió la mirada- Me encuentro mejor, muchas gracias por su preocupación.
- Es que aún me siento culpable, tendré cuidado la proxima vez- en ese momento ella lo miró más fijo haciendo que él se sintiera ahora nervioso por la cercanía, Yuka se dió cuenta de que para mirarlo tenía que alzar un poco la cabeza- mirandote mejor... ¿por qué eres más alto que yo?- se estaba comportando como una niña haciendo berrinche por algo sin importancia.
Shindo estaba desconcertado por la actitud de ella- No lo sé, mejor entramos.
- De acuerdo (ya veo por qué Fudo me dice pulga, ay ¿que me pasó?)- Entraron al club juntos.
Todos los que estaban ahí volteron la mirada, más Akane que estaba feliz de ver a su querido Shin-sama, él siguió adelante y Yuka solo unos pasos, algo desanimada.
- Yuka-chan ¿otra vez triste? ¿Kidou-san te hizo algo?- preguntó Aki.
- ¿Eh?- fue lo único que sus labios emitieron, todos se le quedaron mirando y ella se puso un poco colorada, sabían que Kidou las traía con ella y no dejaba de llamarle la atención o molestarla.- No, no es eso.- dijo para luego reir nerviosa.
- ¡Hola piojito mío!- saludó Fudo a Yuka acompañado de un abrazo, los presentes se aguantaban la risa- ¿Cómo has estado? te he traido un pastelito de banana.
- Pero...- no pudo terminar de decir la frase ya que él le metió el pastelito en la boca atragantandola un poco, en ese momento entra Kidou y Fudo lo va a saludar.- (Ahh pero que energía tiene, casi que me atoro pero está rico el postre.)- Logró comer un poco para luego ir a la mesa donde Aki repartía los emparedados.
Kinako se pone al frente con la caja de galletas y pastelitos que trajo para compartir- Vengan tengo postres por aquí.- Todos fueron a tomar y ponerlo en sus platos.
Aki le entregó su plato a Yuka- Te aseguro que está delicioso.
- No hay mejor comida que la de Aki- dijo Endo
- ¿Que hay de la mía?- A Natsumi no le agradó para nada el comentario de su esposo.
Él se puso un poco nervioso- Si... la tuya también es deliciosa- voltéo la cara a un lado y sacó la lengua en señal de desagrado.
- Kino-san gracias, de seguro que lo disfrutaré- Yuka tomó su plato y sonriente se fue a sentar, pero lejos de Kidou. Tenma se le acerca a ella y le ofrece un vaso con jugo de fresa, ella le agradece y bebe un poco.
Mientras Fudo se acercó a conversar con Kidou.
- Sabes Kidou tu ayudanta me cae muy bien, solo buscaba trabajo y encontró uno muy pesado a tu lado, es menor aún, trátala con menos firmeza.
Kidou pensó en algunas cosas que ella le contó, mientras tomaba su plato le dió una respuesta a Fudo- Me ha dicho que solo trabaja para mentenerse ocupada ya que es muy inquieta y que no necesita dinero- Kidou come su emparedado.
- Pero igual recibe su pago, es tonto de su parte ¿quién no necesita el billullo?- Fudo chasqueó la lengua- Si yo fuera una mujer iría ofreciendome al mejor postor con mucho dinero, en ese caso eres tú, aunque si lo pienso bien Goenji y Hiroto no están tan mal.- insinuó Fudo.
- Estás demente y en primera ¿Qué es billullo? Y segunda ¿te gusto?
- Si, algo, no lo puedo negar pero lo que realmente me gusta es tu dinero; que debe de estar en el banco bien protegido.
- Casate con mi dinero... pero espera tendrías que casarte primero conmigo y tu ya tienes a Fuyuupe ¿no?
- Es cierto, pero cierra la boca que ya me estoy cansando, te estoy ofreciendo salir con la pulga de Oishi.
- ¡No! ni lo sueñes, ya hablamos de esto y te dije que necesito una mujer a mi altura, con gracia, elegancia, porte, inteligencia, educada y refinada, añadiendo que sea hermosa.
- Siento mucho que ella no sea la chica ideal para ti- le dijo eso último a Kidou, para dirigirse a todos y despedirse- Amigos siento tener que dejarlos pero tengo otro compromiso, hasta pronto.
- Ven a vernos pronto- dijo Endo despidiendose.
Yuka terminó de comer y se levantó de la silla al igual que Tenma, pero ella lo miró y notó algo.- Tenma ¿cuando creciste?
- ¡¿Ehhhh?! disculpeme pero no entiendo.
- Si mírame estás más alto que yo eso no debería de pasar- lloriqueó un poco mientras se alejaba con su mal aura.
- Ella es un par de centimetros más baja que tú Tenma- dijo Shinsuke algo burlón.
Shindo se acerca- Ha estado actuando así desde hace un rato, creo que tiene un complejo por su estatura, ya que es mucho mayor y nosotros somos adolescentes.
Yuka estaba en un rincón susurrando cosas y Kidou se acerca.
- Deja de estar dando un ambiente pesado para todos y no te quiero ver quejando de que eres baja de estatura.- Le dijo Kidou con autoridad luego se la lleva fuera y la toma de la mano hasta su oficina en contra de su voluntad.- Discúlpame por sacarte así de la sala, pero ya hartabas.
- ¿Soy un estorbo?- lloriqueó nuevamente para luego cambiar a una actitud indiferente- Pues lo siento, sé que soy un desastre en todo lo que hago, soy un peligro andante, por eso mis padres me dejaron a cargo de mis abuelos desde muy pequeña, solo cuando mi hermana nació un año después y me crié con mis ellos. Mis padres prefirieron vivir con ella ya que yo era un problema.
- Yuka yo no sabía eso, pero estás aquí, ¿no es así? Vives sola, eres independiente, ¿Dónde está tu hermana?
- Si vivo sola desde hace poco y mi hermana aún vive con mis padres y trabaja en las empresas Kira.
Kidou analizó muchos de los factores que provocaban ese comportamiento de ella, tal vez el abandono de sus padres la hubiran hecho la chica que era, algo insegura. Luego analizó lo que dijo de su hermana- Pues tu hermana consiguió mejor trabajo que tú.- esto lo dijo entre murmullos.
- ¿Dijo algo?
- No, nada, venga no pienses tanto en tu estatura, eres perfecta tal y como eres, seguro encuentras a alguien que te acepte, pero primero debes acerlo tú.
A Yuka se le subieron un poco los colores- Si, pero... nooo, yo no pienso en eso todavía, no estoy lista para una relación además soy muy especial, nadie me comprendería.- dijo mientras pensaba en su secreto de ser un hada.- Discúlpeme por las molestias ocacionadas, me retiro, seguiré con mis labores.
- Seguro, nos vemos a la hora de la práctica.- ella hace una reverencia y se retira.
El tiempo avanzó, las prácticas terminaron, Yuka acababa de tomar su bolso para ir a casa a descanzar, Kidou venía con una botella de agua y la ve al otro lado, le hace señas para que venga y ella comenzó a caminar con paso apresurado, pero cuando estuvo cerca se tropezó agarrandose de los pantalones de Kidou, los cuales se vinieron abajo junto a su ropa interior.
Él estaba en shock- No subas la mirada.- le advirtió a lo que le daba tiempo de subirse todo, pero notó la cara sonrojada de la chica. Su corazón latía con fuerza, terminó de arreglarse y le arrojó el agua de la botella en la cabeza.
Yuka estaba igual de impactada, con pedir disculpas no sería suficiente. Él se retiró lo más rapido que pudo, quería desaparecer. Ella quedó pidiendo disculpas en silencio, sus mejillas ardían y su cuerpo estaba tornandose algo acalorado, sentía nervios y tantos sentimientos la invadieron.
- Yuka siempre arruinas todo- se dijo así misma.
