El joven rubio dormía plácidamente...
-Jonathan-
No abría sus ojos.
-Jonathan-
-...-
-¡Jonathan!-
-Ah...- Despertó - ¿Qué? - Se frotaba la cara -
-Tienes un sueño pesado. Eso explica por qué a veces llegas tarde a estudiar.-
-¿Lil? ¿Qué haces aquí?-
-Buscaba algo y te encontré aquí.- Respondió la pelimorada- ¿Y tú qué haces durmiendo aquí?-
-Yo... - Recordó lo que pasó en la casa- Tenía sueño pero mis padres no me dejaban dormir y vine a buscar un lugar para descansar.- Mintió.
-Tus padres... pelean mucho ¿No es así?-
-...-
-Eran más amorosos antes... Digo, antes de que tu hermana se fuera a la universidad-
-No hablemos de ella. Ella probablemente ya se olvidó de ti-
-Qué malo...-
-Y de mi-
-...-
El ambiente se tornó silencioso por unos segundos. A Jonathan no le gustaba hablar del único pariente que siempre estuvo a su lado, pero que por razones obvias tuvo que irse.
A Jonathan solo le quedaba su... - ¿Eh? - Cuando miró su hombro buscando al chico que estaba recostado antes de que se quedaran dormidos, ya no estaba. Sock desapareció. Se puso de pié rápidamente sorprendiendo a su amiga.
-¿Qué pasa?-
-Ahh...- Tartamudeó - Yo... perdí algo- Lo que se le ocurre decir.
-Debe ser muy importante - Dijo casi riendo por como Jonathan habló - Vamos a buscar-
¿Cómo lo iba ayudar? Si lo que están buscando es algo que solo Jonh puede ver.
-Lil... Creo que no es necesario. Además, tú también estas buscando algo. Mejor te ayudaré con eso primero-
-No hace falta...-
Mientras caminaban dentro del bosque oyeron un estruendo cerca de los árboles y luego un grito de ira.
-¡VUELVE AQUÍ!-
-No te conozco, no te conozco, no te conozco-
De los árboles sale Sock volando a toda velocidad, completamente asustado y agitado, mientras que atrás de él aparece una chica de tez blanca con pelo rubio y ojos azules. Ella venía... volando... detrás de Sock. Era un persecución muy graciosa.
-¡AAAAAAAAAH!- Gritaba Sock. Pues la chica aunque tuviera un enorme árbol enfrente eso no hacía que dejara de perseguirlo. Hasta que Sock vio a Jonathan, flotó hacia él, Jonathan se sorprendió y por impulso abrió los brazos, permitiéndole a Sock acomodarse en ellos. Aún temblando, Jonathan lo tenía en un abrazo protector. -J-Jonathan...- Le temblaba la voz.
-¡No he acabado!-
-Cálmate, Jojo- Dijo Lil. La chica rubia bufó.
-¿Otro demonio?- Dijo Jonathan.
-¿Demonio? Soy un ángel, chico-
-¿Un ángel? - Confuso, miró a Lil para que le respondiera.
-Ah, verás, ella es Joane, pueden llamarla Jojo. Jojo, él es mi amigo Jonathan-
-¿Qué onda?- Saludó Jojo.
-Ah... Hola-
-Jojo ¿Por qué perseguías a ese chico?- Preguntó Lil viendo de reojo a Sock.
-Porque ese fue el malnacido que me mató- Respondió el ángel con una cara de furia.
-¿Qué?-
-¿Ah?
-¡¿QUÉ?!-
Pregunto cada uno y de último Sock.
-¡Si! Ese maldito de pelo raro me mató - Dijo ella señalándolo.
-Pero... Yo no sé quién eres-
-¿Eh?-
-Lo juro. No sé quién eres-
-No puede ser verdad - Dijo Jojo dándose en la cara con su mano.
-Sock ¿Estás seguro? - Le preguntó Jonathan.
-Estoy seguro- Respondió con una voz seria y segura el demonio mirando a Jonathan.
Ambos chicos se vieron fijamente a los ojos por unos segundos, en esos largos segundos en sus expectativas pero que en realidad eran cortos, Jonathan supo que decía la verdad.
-Él no miente, Jojo-
-¡AHHHH! ¡Pero si fuiste tú, maldito!- Jojo hacia sus manos mostrando que lo iba a ahorcar. Sin embargo Lil la sostenía del hombro para que no fuera otra vez por él.
Del susto Sock volvió a protegerse en los brazos de Jonathan. El rubio trató de calmarlo.
-Sock, deja de hacer eso. Recuerda que no puedes morir dos veces - Reía mientras le acariciaba la cabeza al demonio.
Lil no había visto antes esa expresión en la cara de su amigo, más bien ya la había visto, pero pasaron años sin que lo volviera a ver así... de alegre.
Jojo se sentía un poco molesta por como el chico rubio trataba a su ex-amigo que se había vuelto un asesino.
-Jeje. Ríndete, amiga. No creo que Sock recuerde a la "famosa Joane" - Dijo Lil bromeando.
-¿Joane?- Susurró Sock mientras se apartaba de Jonathan. Miró atento a la chica - ¿Joane? - Volvió a decir pero ésta vez más sorprendido- ¡JOANE! - Gritó de alegría - ...Joane... - Dijo ahora como un poco asustado - ¡¿Moriste?! -
-¡Yo no morí, idiota! ¡Tú me mataste! -
-¡No recuerdo haberlo hecho!-
-Yo tampoco me acuerdo de nada, pero allá arriba me dieron toda la información ¡Y sabes muy bien que en el cielo no mienten!- Dejó en claro y luego le dio la espalda a Sock muy enfadada.
El pobre demonio solo se quedó con la boca abierta, sin decir nada.
Ambos adolescentes se miraron y rieron.
-Ah. Oye, Jonathan... - Dijo Lil - ¿Antes tú y Sock eran los que dormían aquí?-
Jonathan se sintió incómodo por la pregunta y se sonrojó un poco - ...Si... - Susurró. - Es que no había otro lugar donde escondernos, y estábamos cansados.-
-¿Esconderse? ¿De quién?-
Mientras que al ángel le dio curiosidad la pregunta, el demonio intercambió miradas con Jonathan, hasta que decidieron contarles.
...
Un rato después
-¿Tantos, enserio?-
-¿Con un Rosario?-
-No sabía que eran muy eficientes-
-Tampoco yo. No soy un ángel original, todavía no sé de muchas cosas.-
-¿Original?-
-No preguntes, Sock. Absolutamente no sé nada sobre eso.-
-Es muy tarde ya ¿No creen?- Mencionó Jonathan.
-No me preocupo mucho por eso. Tengo a mi "ángel guardián" aquí-
-¿Te estás burlando de mí?-
-Solo bromeo. Vámonos ¿Sí?- Empezó a empujar a su amiga de los hombros - Adiós Jonathan, nos vemos. Y fue un gusto conocerte Sock-
-Adiós, Lil. Cuida bien de Jojo-
-¡Cállate, niño!-
Ambas chicas se fueron hasta desaparecer.
Luego de eso, los chicos caminaron hacia la casa.
-Me cae bien, Lil-
-Qué bueno-
-¿Por qué habías que no tenías ningún amigo?-
-Hace mucho que Lil y yo no hablamos-
-¿Por qué?-
-Supongo que fue...- Paró de repente - ...Ya no me acuerdo-
Esa reacción dejó a Sock con muchas dudas. Mejor dejaron de hablar de eso y siguieron su camino en silencio. Aún preocupado por lo que había pasado, Jonathan recordó la advertencia antes de ir a buscar al demonio así que por instinto tomó la mano de Sock y lo atrajo hacia él, manteniendo tras su espalda chico, protegiéndolo.
Esta acción hizo que Sock se sorprendiera y se sonrojara, sin embargo no dijo nada.
Al llegar, Jonathan paró y miraba hacia todos lados, buscando si había algún peligro.
-Jonathan ¿Qué haces?-
-Solo espero que no hayan más problemas-
-¡Jonathan! ¡Por allá!-
Sock señaló a una persona que se encontraba a un lado de la casa. Jonathan caminó lentamente hacia esa dirección, sin soltar a Sock a quien mantenía atrás de su espalda para cubrirlo. Por ahora ya no importaba nada, no quería que alguna de esas criaturas infernales volviera a atacar a su amigo demoniaco.
Jonathan sentía que pisaba algo resbaloso, en ese instante, ambos vieron hacia abajo, era sangre. Sangre que venía de...
-Ho...-
CONTINUARÁ
